Las prodigiosas criaturas de Monsieur Paré



Ambroise Paré a los 76 años

 

El autor y su obra

Ambroise Paré nació en el pueblecito francés de Bourg-Hersent en 1509. De origen humilde, tuvo que ponerse a trabajar siendo casi un niño como aprendiz del barbero de su pueblo, el cual le enseñó, no solamente a afeitar, cortar el pelo o a rizar pelucas, sino también a arrancar muelas, practicar sangrías, colocar lavativas, reducir fracturas y efectuar amputaciones. El joven Ambroise demostró tener una habilidad especial en este último campo, por lo que en 1532 se traslada a París, trabajando como simple barbero mientras amplia sus conocimientos de cirugía. En 1536 se alista en el ejército como cirujano de campaña, con el fin de aprender sobre el cuerpo humano diseccionando los cadáveres del campo de batalla. De resultas de una brillante intervención efectuada en el sitio de Metz es recomendado a la Corte, convirtiéndose en el Cirujano Real. Sirvió a cinco monarcas: Enrique II, Francisco II, Carlos IX y Enrique III, sucesivamente, para desesperación de los sesudos doctores de la Sorbona, a los que no les entraba en la cabeza que ocupara tan altos cargos alguien que no hubiera aprendido medicina leyendo a los clásicos latinos. Como respuesta a estas acusaciones, Paré publicó varios libros: tratados de cirugía, manuales de medicina de guerra, y un estudio, Des Monstres et Prodiges, publicado en 1575 a la manera de los Bestiarios medievales, en el que el buen doctor describe diversas criaturas prodigiosas de las que tuvo noticias de primera mano, cuando no fue testigo presencial. ¿Análisis serio, o simple ejercicio literario que nunca debió ser publicado?  Los eruditos no se ponen de acuerdo y su autor murió en 1590 sin esclarecer la duda. El libro sigue ahí, sin embargo, despertando admiración y escándalo.

Las criaturas

Sobre el origen de los monstruos

Dejando aparte intervenciones diabólicas o divinas, Paré afirma que los orígenes de muchos de los monstruos que ha podido estudiar se deben a factores totalmente explicables: Para él, una cantidad excesiva de semen provoca un exceso de materia, y por consiguiente un mayor número de miembros de los que normalmente tiene el cuerpo humano. Por el contrario, la insuficiencia de semen provoca partos de seres incompletos. Las deformaciones en los recién nacidos pueden ser debidos al reducido tamaño de la matriz de la madre, o a que ella esté excesivamente sentada con los muslos oprimiendo el vientre. También pueden ser provocadas por que la madre alla sufrido golpes en el vientre durante la gestación. Por último, si uno de los padres o los dos está enfermo en el momento de la fecundación, el niño nacerá debil y expuesto a todo tipo de enfermedades, sino es que se halla enfermo ya. Lo mismo sucede en el caso de que la fecundación se realice estando la mujer en su periodo menstrual. Dejando estos hechos aparte, nada impide dar a luz un hijo normal. No obstante, y ya para finalizar, Paré también advierte de los peligros de una excesiva fecundidad: según Martinus Cromerus el 12 de enero de 1269 una condesa de Cracovia dio a luz de un solo parto a 36 hijos vivos, lo cual no es nada comparado con una experiencia del propio Paré, que afirma haber encontrado en el cementerio de Saint-Innocent (París), un epitafio de piedra a la memoria de madame Yolande Bailli, la cual falleció el 17 de abril de 1513, habiendo tenido 295 hijos nacidos de su ser...

NOTA PARA DJ: Pensad en esto la próxima vez que los Personajes de vuestros Jugadores se vayan de juerga. De nada.


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