Apéndice

Coca y cocaína: ritual de consumo


El Quechua o Aymara que practica el coqueo suele consumir diariamente un promedio de 50 a 100 gramos de hojas de coca. Eso significa asimilar de 150 a 300 miligramos de cocaína.

El occidental que "esnifa" unas rayas de coca absorbe de 50 a 150 miligramos por cada raya, y normalmente no siente la sensación de euforia hasta el cabo de varias aspiraciones.

El indígena andino practica el coqueo como un elemento integrador social. La hoja de coca se consume pública y colectivamente.

Para el occidental el esnifar cocaína es una costumbre privada. Aunque se dan casos de aspiraciones colectivas, lo más normal es tomar la dosis en solitario, por simple placer personal.

El indígena toma hojas de coca para alargar de un modo más llevadero su jornada de trabajo, siguiendo un comportamiento ritual practicado por sus antepasados desde tiempo ancestral, y que constituye en muchos casos la síntesis de la cultura andina.

El occidental, inmerso en un mundo sin rituales simbólicos significativos, toma cocaína siguiendo un ritual creado por una subcultura de usuarios que refleja una socedad solitaria y competitiva.


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