Las raices del vudú se encuentran en Dahomey, zona de origen de los Yoruba. Al igual que otras religiones africanas, las creencias de esta tribu eran fundamentalmente animistas, rindiéndole culto tanto a los espíritus de los muertos como a los de ciertos animales y vegetales, así como a entidades que personifican las fuerzas de la naturaleza.
El panteón Yoruba consta de siete dioses principales: Shango (dios del Fuego y del Rayo), Orula (dios del Destino), Ogun (de la Guerra), Elagua (de los viajeros), Obatala (del Bien), Yemaya (diosa de las Aguas y del Mar) y Eshu (de la Venganza).
¿Por qué arraigaron precisamente estas creencias en el Caribe? La respuesta más fácil es que simplemente dichos ritos ya eran prácticados en Africa, con lo que sencillamente al importarse la mano de obra se importó igualmente la religión. Sin embargo, ya hemos visto que, en la colonia de Saint Domingue, buena parte de los esclavos negros provenían de la zona Congo (6).. Dichos esclavos tendrían sus propias creencias. ¿Por qué renunciar a ellas en favor de creencias extranjeras? Según el antropólogo francés Alfred Metreaux entre los primeros esclavos llegados a las islas debería haber un número importante de sacerdotes del culto, los cuales seguirían practicando sus ritos en secreto, simulando abrazar la religión de los blancos, para en realidad extender sus creencias, disfrazadas bajo una apariencia cristiana, entre los otros esclavos. Los nuevos contingentes de esclavos se encontrarían así con una religión de origen africano ya organizada, a la cual pudieron añadir sus propios rezos. Sin embargo, esto por sí solo no explica la extraordinaria aceptación que el Vudú tuvo entre los esclavos afroamericanos, tanto más cuando hay que tener en cuenta que los medios de difusión de dicha religión eran enormemente precarios (no se hacían congresos internacionales, precisamente) Herbert Klein afirma exactamente lo contrario que Metreaux (7).: Según él, nunca se produjo una migración masiva de sacerdotes africanos, cuya ocupación exclusiva solía ser la religión. Además, buena parte del ritual religioso carecería de sentido para el esclavo negro importado a América: A grandes rasgos, los ritos religiosos de las culturas negroafricanas sirven básicamente para integrar al individuo en la comunidad (ritos de adolescencia, convertirse en guerrero o cazador, fiestas tribales de parentesco); para asegurarle la subsistencia (ritos agrícolas, guerreros o de caza); y para relacionarlo con fuerzas que escapan a su dominio o comprensión (vida, muerte, personificaciones de fuerzas de la naturaleza, etc). En el Nuevo Mundo, los dos primeros tipos de ritos quedarían sin sentido, mientras que el tercero, practicado por curanderos o hechiceros y perdido bastante de su primitivo carácter, se convertiría en una reafirmación de la identidad del negro frente a los opresores blancos (8).. Abrazar el Vudú no es solamente negar la doctrina de los blancos: al disfrazarla con los ritos cristianos están prostituyendo éstos. Bajo este punto de vista, el adorador de Shangó es un rebelde.
El vudú cumple, además, otra función igualmente importante. En su papel de religión animista tiene una gran importancia el culto que en ella se hace a los espíritus de los muertos. El negro que reza para conseguir un espíritu protector que le ayude y proteja frente al blanco está entrando en contacto de nuevo con los espíritus de sus antepasados muertos, está tendiendo un puente entre América y Africa, reconstruyendo así los lazos rotos por el blanco (9)..
Así como los esclavos prostituyen la religión del blanco para encubrir sus ritos, transformarán la cultura que les es impuesta por el blanco, para recrear sus formas de vida. De la Cultura de Plantación nacerá la Cultura Cimarrona
Ir a Cultura de Plantación Notas
(6) . Como ya se ha dicho, Fouchard extrajo sus conclusiones de la filiación étnica que figuraba en anuncios de prensa. Cabe la posibilidad, por supuesto, que dichas filiaciones fueran incorrectas, tanto más cuando en el último período de la colonia, "Congo" era considerado sinónimo de Africa. Esto, sin embargo, no explica que el panteón Yoruba se adore en Haití, en la Rep. Dominicana, en ciertas islas venezolanas y en New Orleans. Sinceramente, la explicación de que "en todas ellas llegaron esclavos procedentes de Dahomey" nos parece demasiado fácil.
(7) . La esclavitud africana en America latina y Caribe, Herbert S. Klein
(8) . Esta afirmación coincide con la teoría del historiador dominicano Carlos Esteban, para quién el vudú simboliza la africanidad y la comunión con la naturaleza, en oposición con la cultura que los amos (europeos, blancos y cristianos), intentan imponer al esclavo.
(9) . No hay que olvidar la relación entre Africa y la Muerte presente en la mentalidad de los esclavos. En este sentido, ver Biografía de un cimarrón de Miguel Barnet (Barcelona, 1968): matarse o hacerse matar es el "Retorno a Africa". En verdad, no se puede hacer trabajar a un esclavo muerto.

