Luis F. Mayorgas
Tras revisar el Imágenes de Actualidad que cubre los estrenos de
julio y agosto, y encontrarme con una veintena de títulos de género de estreno pendiente
me viene una pregunta a la cabeza ¿Porque en los últimos años los aficionados al
fantástico podemos pasar meses sin una buena producción fantástica que llevarnos a las
corneas, y de repente el verano se convierte en la estación del empacho? Aunque uno asume
que estas semanas coinciden con la temporada de vacaciones de niños y adolescentes,
tradicionalmente el público más fiel a este tipo de producciones, uno agradecería algo
más de dosificación al respecto. Aparte del hecho de que no deja de ser irritante que se
asocie el fantastico a la etiqueta de producto de verano descerebrado per se,
cual si de canción de Georgie Dann o reposición de Verano
Azul se tratara. En fin, quizás sea mejor abandonar las disquisiciones
metafísicas y prepararnos ahora para hincharnos de ver películas hasta que se nos pongan
los ojos como tomates, porque luego vendrá otra vez la sequía...
Probablemente
haya sido el campo de la animación al que le han tocado estrenos más agraciados en esta
temporada veraniega. De momento ya hemos tenido dos películas de nivel: En primer lugar, El
Emperador y sus Locuras, un Disney menor, sin pretensiones pero decididamente
simpático, y que cuenta con el aliciente de contar al doblaje español al siempre genial Angel
Garó como protagonista (una tarea que no le es desconocida al cómico andaluz,
que ya se había currado hace unos años todas las voces de la fantasía animada Ferngully).
En segundo lugar, tenemos a Shrek, todo
un éxito inesperado de la animación por ordenador que va camino de convertirse
merecidamente en una de las películas animadas más taquilleras de todos los tiempos,
tanto por su buena fortuna en el tratamiento de personajes, como por su música, sus humor
repleto de referencias y anacronismos, y por su mala leche con los cuentos de hadas en
general, como con las versiones Disney de dichos cuentos en particular. Y además, para
sorpresa de propios y extraños, Cruz y Raya han hecho un buen trabajo
doblando a las voces originales de la película, Mike Myers y Eddie
Murphy ("ahora vas y lo cascas...")
Los estrenos animados no terminan aquí: En agosto nos espera la esperada Final Fantasy, otra nueva
producción de animación 3D basada en un videojuego que, si bien ha sido recibida con
cierta tibieza en los USA, es de las que hay que verla para creerla en lo que se refiere a
animación realista (los actores virtuales son apenas indistinguibles de una persona real).
Y no olvidemos Como Perros y Gatos, una especie de mezcla entre Babe
y Rambo en el que perros y gatos libran una guerra secreta por
la dominación mundial.
Pero la animación no es el único género beneficiado
por esta avalancha de estrenos. De momento, ya tenemos en cartel Evolution, una película de Ivan
Reitman en la misma línea bufa de Los Cazafantasmas,
sobre un ecosistema alienígena que se dispone a invadir la Tierra. La película, que
cuenta con el aliciente de David -Expediente X- Duchovny
como protagonista, ha sido recibido con sentimientos encontrados con el fandom, por su
mezcla de diseños interesantes de criaturas alienígenas con otros de lo que los yanquis
llaman humor de retrete (para muestra, el delirante momento en que un alien
parasitario es extraido del cuerpo de uno de los protagonistas por vía rectal...)
Es de esperar que hallemos mayor
nivel en Parque Jurásico III, nueva secuela de la saga de los
dinosaurios de Steven Spielberg, si bien esta vez cede los trastos de
matar a Joe Johnston, el director de Jumanji.
¿Alicientes? La presencia de Sam Neill, al que vuelven a convencer para
que se de un paseo por Isla Nubla, y otra exhibición de poderío de los técnicos de FX
de Stan Winston, con velociraptores todavía más inteligentes y
letales... Los que ya la han visto juran y perjuran que es la mejor de las tres. Nosotros
podremos juzgar a finales de julio.
Sin embargo, la
película de ciencia ficción más esperada este verano es, indudablemente, El Planeta de los Simios,
cortesía del siempre genial Tim Burton y que podremos ver a finales de
Agosto. Se trata de un proyecto que despierta expectación e inquietud a partes iguales,
dado que resulta dificil superar el impacto de la película original de Charlton
Heston, toda una obra maestra indiscutible. También resulta desconcertante la
vinculación de Tim Burton a este proyecto, dado que parece a priori alejado de los
ambientes góticos y kitchs que tanto le gustan. En cualquier caso sólo faltan
unas semanas para salir de dudas... Eso si consiguen terminarla a tiempo porque las
últimas noticias de los USA indican que la postproducción va con retraso y la película
todavía no está finalizada...
Menos suerte parece tener el género de terror este verano: La única
producción con algo de enjundia es la secuela de El Proyecto de la Bruja de
Blair, en la que lo único a destacar es el valor de romper con el estilo
visual a lo Dogma del original para optar por una forma de hacer
cine más convencional. Lo curioso es que la mayor parte de los estrenos
fantaterroríficos no son yanquis, sino patrios. Al reciente estreno de Arachnid, la
última serie B de Fantastic Factory con araña gigante
zampándose a los protas, y a la vuelta de un histórico del horror hispano, Paul
Naschy, en School Killer como un nuevo Jason
exterminador de adolescentes cabezahuecas, se suma el estreno de Tuno
Negro, en un aparente intento de adaptar el moderno cine tipo Scream en
un contexto español.
En otra línea, nos encontramos con un regreso inesperado, el del inmortal
escocés Connor McCloud, Christopher Lambert , listo para cercenar
cabezas de nuevo, esta vez formando equipo con Adrian Paul, su primo inmortal, en una
curiosa continuación de Los
Inmortales, que hace tabla rasa de las infames secuelas cinematográficas y
continua en su lugar con la serie de televisión: Highlander 4: Juego Final.
Por cierto, que nosotros tendremos la suerte de ver el montaje europeo, calificado por la
crítica como superior al que se ha visto en los USA.
Finalmente,
destacar uno de los bombazos sorpresa de esta temporada: Spy Kids, la nueva película de Robert
Rodriguez, una especie de mezcla entre 007, Sólo
en Casa y Cuidado con la Familia Blue, con Antonio
Banderas de protagonista, en el que un par de crios descubren que sus recién
secuestrados padres son agentes secretos de incógnito, y se disponen a pasar a la acción
con la ayuda de su arsenal supertecnológico. Aunque el argumento no pueda sonar más
chorra, en Estados Unidos ha arrasado, palabra...
Pues eso es todo, que no es poco, damas y caballeros. Preparen sus vasos
de Coca Cola, hagan acopio de sus palomitas y preparen sus gotas de colirio, porque este
verano tiene que ser un verano fantástico...