El protagonista de la última película de Ang Lee es un tío muy triste. Ya es algo
normal que en las cintas de éste director todo sea más triste que un tango (Lo que
Queda del Día, Tigre y Dragón y La Tormenta de Hielo no eran
precisamente comedias de enredo), pero aquí es peor. El pobre hombrecillo tiene un
"gran" problema: cuando se enfada... cambia. Y no me refiero a que se le hinche
una vena en el cuello, no. Él se llama Bruce Banner, pero todos le conocen por...

HULK, LA PELÍCULA
Usted... no Quiere...Verlo... Enfadado...
Verde que te quiero Banner
Bruce ya tenía problemas desde pequeño. Su padre era
muy inteligente, pero también extremadamente "pegón". Ya sabéis, de ese tipo
de gente que tiene las manos muy largas. Creciendo entre paliza si y paliza también,
perdiendo a su madre de manera poco clara, una cortesía de papá, por supuesto; y
convirtiéndose en una ratita de laboratorio, Banner no parecía llegar a ninguna parte.
Pero,
un buen día, en le laboratorio de investigación gubernamental en el que trabaja, cae un
rayito de sol ¿o es la bella hija del general Ross, Betty? La pareja parece de postal
cursi, y hasta podrían haber tenido futuro juntos, pero el gafe que lleva Bruce encima de
su cuerpo serrano, va a actuar otra vez, y esta vez a lo grande. Ya sabían que los rayos
Gamma eran algo peligrosos, pero él y su equipo trabajan para Tío Sam (sección
defensa), y si dicen que hagas una bomba, pues haces la dichosa bomba, qué menos...
aunque ésta pueda estallarte en las narices.
De la cantidad de cosas que pueden salir mal,
todas salen peor. Un ayudante mete la pata durante el bombardeo de rayos, dejando a Banner
y otras dos personas probablemente como tres churrascos. Milagrosamente todos sobreviven,
pero algo ha cambiado en ellos. Bruce y una doctora son superfuertes, y el novio de ésta
se ha vuelto superinteligente. Pero todo se tuerce (de nuevo) cuando la doctora se acaba
muriendo, Bruce se
mosquea (aumentando 10 tallas y perdiendo mucho sex-appeal y neuronas) y el otro doctor se
vuelva completamente ga-gá, mutando terriblemente al pringao que cometió el trágico
error. O sea, todos acaban fiambres o monstruitos y Banner que se carga las culpas por ser
tan grandote y bruto, teniendo, como el Fugitivo que salir por patas... Aunque este no
lleva detrás al teniente Gerard, sino a todo el puñetero ejército de los USA pisándole
los talones.
¿Con las manos en la
"Masa"?
Ya he dicho que el
director de Hulk es Ang Lee (o la Alegría de la Huerta,
como le llamo yo), yo creo que es un realizador más que adecuado para una historia tan
triste como ésta. No sólo se le dan genial los dramas intimistas, sino que las
películas de acción también las borda. Hulk tiene de ambas cosas, así que le
saldrá redonda. Produce Gale Ann Hurd, más conocida por ser productora (y ex
mujer) de James Cameron.
Veamos quienes son los actores: Un jovencito
australiano llamado Eric Bana interpretará tanto al "débil Banner" como
al gigante esmeralda (con un poco de ayuda por parte de los CGI). Trueno Ross, el general
de hierro, y padre de la sufrida novia de Banner, tendrá el rostro de Sam Elliot,
un actor secundario que aparecía en Belleza Letal. Aún más conocido es el actor
encargado de meterse en la piel del brutal Banner Senior. El gran Nick Nolte, que
ha tomado al pie de la letra las enseñanzas de Robert de Niro en el Cabo del
Miedo sobre cómo hacer un personaje, que dé auténtico miedo (el guantazo que de
Niro le arreó a Jessica Lange en el Cabo es la típica lección de
maltrato que nadie debería repetir...)
Pero
mis preocupaciones van del lado de la actriz que se queda con Betty Ross: Jennifer
Connelly. ¿Alguien la vio en la ceremonia de los Oscars? ¿Estará malita?
Porque no creo que la otrora suculenta protagonista de Rocketeer se esté
preparando para otro papel (tan delgada, sólo podría hacer una sobre el campo de
exterminio de Dachau). Desde aquí quiero hacer un llamamiento para fundar una ONG
para pagarle un bocadillo, las vitaminas o lo que haga falta...
Virginia García |