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"David tiene 11 años. Pesa 30
Kg. Mide 1'40 m. Tiene el pelo castaño. Su amor es real. Pero él no lo es".
Así reza el cartel promocional de A.I., la nueva incursión de Steven
Spielberg en el fantástico después de sus últimos picoteos en el cine,
digamos, convencional (como Salvar al soldado Ryan o Amistad,
sin ir más lejos), en esta ocasión centrándose en dos temas que no había tocado hasta
ahora: La distopía futurista y los robots.
A.I.
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
ANTECEDENTES
A.I. (que para los despistados, si aún queda
alguno, son las siglas en inglés de "Inteligencia Artificial"), es un proyecto
con casi veinte años de historia, y que durante mucho tiempo no estuvo ligado a Steven
Spielberg, sino a otro realizador legendario, Stanley Kubrick, director
ensalzado por la crítica en muchas ocasiones, polémico en otras, pero que es
indudablemente el responsable de haber presentado por primera vez la ciencia ficción en
el cine de una forma seria, con 2001, Una Odisea en el Espacio.
Ya en esta película podemos ver por primera vez el interés de Kubrick por el campo de la
Inteligencia Artificial: No en vano, Hal 9000, el ordenador homicida, se erige en el
personaje más interesante de 2001 (con permiso de aquel simio que manejaba una cachiporra
ósea al compás de "Así habló Zarathustra").
Así, el concepto de lo que iba a ser A.I.
ya le rondaba por la cabeza a Stanley Kubrick desde hacía unos veinte años, partiendo de
un relato escrito por el escritor de ciencia ficción Brian Aldiss, Supertoys
last all summer long. Sin embargo, sólo recientemente se había animado Kubrick a
empezar a trabajar en firme en el proyecto, animado por las nuevas técnicas de imagen
generada por ordenador, que hacían posible al autor plasmar con precisión su visión de
la historia en la gran pantalla. Conocido por su escrupulosa obsesión por los detalles,
Kubrick se había dedicado a grabar en los últimos años al joven actor Joseph Mazello (Parque
Jurásico, El Inolvidable Simon Birch) para poder
visualizar con exactitud los cambios físicos que sufriría un niño con el transcurso del
tiempo, y ya había hecho publica su intención de empezar a trabajar en el proyecto nada
más terminar el rodaje de Eyes Wide Shut. Sin embargo, su
repentino fallecimiento, nada más terminar el rodaje de la mencionad película, parecio
dar al traste para siempre con el proyecto...
... Al menos hasta la entrada en escena de otro
realizador legendario: Steven Spielberg. Spielberg, amigo personal de
Kubrick, había conversado numerosas veces con éste sobre el proyecto, y conocía como la
idea había ido germinando y evolucionando durante 20 años en la mente de Kubrick. Con el
beneplácito de la Warner, productora de la película, y de los herederos de Kubrick,
Spielberg decidió llevar a cabo la película, abandonando otros proyectos como el
thriller de ciencia ficción Minority Report, la fantasía
juvenil Harry Potter y el melodrama Memorias
de una Geisha. En cuanto a la fidelidad respecto al concepto original de
Kubrick, el propio Spielberg ha declarado "Intento traer a la pantalla todo lo
que pueda de su visión, así como elementos de mi cosecha". Tanto se ha
implicado Spielberg en el proyecto, que se ha ocupado el mismo de escribir el guión final
a partir del tratamiento de 80 paginas que había dejado Kubrick, algo que el Rey Midas de
Hollywood no hacía desde Encuentros en la Tercera Fase.
LA PELÍCULA
Poco se sabe a ciencia cierta de los detalles
exactos del argumento de A.I., dado que Spielberg se ha inclinado por mantener el mismo
secretismo que seguía Kubrick en sus rodajes. Según parece, la acción transcurre en un
futuro en el que los casquetes polares se han deshelado, provocando una subida del nivel
del mar que ha terminado hundiendo bajo las aguas a muchas de las ciudades costeras. En
estas condiciones, la supervivencia de la humanidad se ha logrado gracias a los sistemas
de inteligencia artificial, que han permitido también la creación de réplicas de seres
humanos. Uno de estos seres humanos es David Swinton, un androide con forma de niño a
quien seguiremos en su evolución desde simple máquina a... algo más.
Lo que si que parece confirmado es el reparto, que
incluye como plato fuerte a Haley Joel Osment, el niño de El
Sexto Sentido, como protagonista principal (lo que garantiza, si mantiene el
nivel demostrado en la susodicha película, un sobrio recital interpretativo, libre de la
repelencia y las muecas habituales en algunos actores infantiles). A Osment tenemos que
añadir como plato fuerte a Jude Law, que ya está familiarizado con el
campo de la ciencia ficción desde su participación en Gattaca,
otra muestra poco común de ciencia ficción adulta en el cine. Las pocas noticias que se
han filtrado implican que Law interpretará a un personaje llamado Gigolo Joe,
aparentemente una especie de androide sexual. Eso coincide con otras informaciones que
sugieren que el futuro que muestra A.I. utiliza a sus androides, entre otras utilidades,
para servicios sexuales. Una visión que no deja de ser curiosa en una película de
Spielberg, que suele rehuir la representación explícita del sexo.
Otros miembros del reparto incluyen a Jake
Thomas, otro actor infantil que apareció recientmente en La Celda,
como probable hermano de David, a Adam Scott, un habitual de la serie
televisiva Party of Five, en el papel de un mecánico (¿de
robots?), a Keith Campbell, aparecido fugázmente en Men in
Black, en el papel de un "guerrero de la carretera", que sugiere
que el fúturo que muestra A.I. es de todo menos idílico, a Frances O'Connor
como la madre de David (¿?) e incluso al mismísimo William Hurt en un
papel secundario. Y los que ya hayan pensado que el planteamiento de la película es de lo
más parecido a la reciente El Hombre Bicentenario, la algo
edulcorada pero notablemente fiel versión de Chris Colombus de los
robots positrónicos de Isaac Asimov, se divertirán al saber que Robin
Williams, protagonista de dicha película, y que ya había trabajado con Steven
Spielberg en Hook, intervendrá como narrador en A.I.
En cuanto al rodaje de la película, que se inició
este verano, lo poco que se sabe es que parte de él se está llevando a cabo en el mismo
plató que La Tormenta Perfecta, lo cual tiene sentido
considerando que la acción transcurre en un mundo donde muchas de las ciudades han
quedado sumergidas bajo el mar, y que la ficha técnica incluye a algunos de los
inseparables de Steven Spielberg, como el maestro John Williams (que
gracias a Dios mentía como un bellaco cuando hablaba de retirarse hace unos años) en la
banda sonora, así como Stan Winston y Dennis Muren como
responsables, respectivamente, de los animatrónicos y los efectos
visuales.
Más allá de esto, todo son especulaciones, así
que habremos de esperar hasta este verano, fecha prevista del estreno, para ver el
producto de los genios combinados de Kubrick y Spielberg, si bien la mezcla de talentos
permite ser optimista respecto al resultado final. Lo que no se puede le puede negar es lo
acertado de la fecha de estreno, al tratarse de una película concebida por Kubrick como
un producto de ciencia ficción inteligente, precísamente en el año 2001, una fecha que
lleva grabado el nombre de Kubrick y de ciencia ficción inteligente...
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