En Francia y de pago
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Un canal de televisión sólo para homosexuales
celestino -- Lunes, 25 de Octubre de 2004 a las 22:17
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La primera televisión homosexual francesa, Pink TV, lanzada entre otros por los tres grandes grupos privados de televisión del país, inicia hoy lunes sus emisiones por cable en pleno debate sobre el matrimonio de gays o lesbianas, a la conquista de un público reputado por su fuerte poder adquisitivo. Más allá de la aventura televisiva y empresarial, Pink TV no dejará de hacer más vivo el debate sobre los derechos de los homosexuales, cuya principal punto de actualidad ha sido, este domingo, la reclamación del derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo que apoyan los partidos de izquierda, pero que se niega a asumir la mayoría de derechas. El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, ha tratado, al prometer un proyecto de ley contra las declaraciones de carácter homófobo, de apagar las críticas por su beligerancia para anular las primeras bodas entre homosexuales que se han puesto a celebrar algunos alcaldes después de que abriera la brecha del desafío en junio el ecologista Noel Mamere. El inicio de las emisiones de Pink TV se ha producido esta misma noche a la hora de más audiencia del informativo de más audiencia de TF1, el canal de más audiencia del país y tercer gran accionista del proyecto con el 11,5% de la participación. Los otros propietarios son, por orden de importancia, su presidente Pascal Houzelot (30%), Canal Plus (17,5%), M6 (9,2%), el grupo de telemática Connection (9,2%) Lagardere (8,7%), el financiero Francois Pinault (2%), el patrón de moda Pierre Bergé (2%) y fondos de inversiones. Houzelot, que ha trabajado para TF1 y fue consejero del actual presidente francés, Jacques Chirac, espera sacar adelante su nueva televisión debido sobre todo a los contenidos pornográficos, con los que pretende atraer a unos 100.000 abonados de los 180.000 que garantizan el equilibrio financiero en el horizonte de 2007. El "número uno" del proyecto, que después de una carrera política en su juventud se lanzó al mundo de la televisión, no quiere limitar su audiencia a la comunidad homosexual, sino que pretende que del 20 al 30% sean heterosexuales, seducidos por la "cultura" de gays y lesbianas. Para obtener el visto bueno del Consejo Superior del Audiovisual (CSA), la autorización de Pink TV está condicionada a que se comercialice como una opción separada de las ofertas de paquetes de cable, y tendrá que invertir en la producción cinematográfica francesa y europea un 23,5% de su facturación, frente al 21% de otros canales que emiten por cable o por satélite. Los directivos sustentan el esquema de su negocio en un 80% en los abonos (nueve euros al mes inicialmente) y el resto en la publicidad, y para ello tratan de que cale la idea de que la comunidad homosexual -que en Francia ronda los 3,5 millones de personas, según un estudio demoscópico de Sofres- tiene un nivel de consumo sustancialmente superior a la media. No obstante, los anunciantes se han mostrado hasta ahora cautos y algunos de los grandes grupos que más gastan en publicidad televisiva prefieren esperar resultados, e incluso algunos dudan de que la efectividad de vender productos de gran consumo de forma selectiva a gays y lesbianas. Aparte de las películas pornográficas de medianoche, Pink TV ofrecerá series de éxito probado como Queer As Folk o French and Saunders, grandes clásicos o inéditos de la cinematografía de temática homosexual, óperas, obras de teatro y danza, documentales o un debate semanal que presentará la conocida periodista Claire Chazal. Antes de empezar, los responsables de la cadena, que cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros y una plantilla de una quincena de personas fijas, han examinado estos últimos meses a unos 400 candidatos para seleccionar a los que se encargarán de otros programas de moda, deporte, viajes o entrevistas, el primero de los cuales tendrá como invitada a la actriz Catherine Deneuve.
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