|
|
|
.62.43.130.78 |
|
|
Jelous a tod@s;
Bueno, pues ya me he fundido la trilogía de Lynn Flewelling "El Mensajero de la Oscuridad". Efectivamente, en algunos trozos es pelín lento y algunas cosas podrían haber sido resumidas sin que la historia perdiera. Por otro lado, soy una lectora que disfruta de los personajes coherentes, y éstos lo son casi como las mates, sin ser axiomáticos, cuidado.
Es evidente, también, que la escritora tiene muy claro el mundo en el que ha ubicado la historia. Hay muy pocos deslices, y la mayoría parecen ser más una cuestión de revisar las galeradas que errores de concepto.
Debo decir que la trilogía me ha gustado mucho, por la historia, los personajes y las relaciones que establecen entre ellos. Además, dejando de lado los raros momentos en que la historia se ralentiza demasiado, la trama se desarrolla con mucha suavidad, todo encaja como las piezas de un puzzle bien hecho. No hay situaciones que uno diga que sobran o que no vengan al caso.
En definitiva, una historia bien contada, bien construida y bien encuadrada.
Ahora estoy leyendo la Trilogía de Merlín, de Mary Stewart. Es esa trilogía artúrica que os endilgué con todos los títulos porque no encontraba un título genérico. Al final, lo he encontrado en la contraportada. Pues bien, no voy a destriparos la historia, pero debo decir también que, hasta ahora, todo parece desarrollarse sin saltos bruscos que le hagan perderse a uno.
También es muy interesante que el mago Merlín sea en buena medida un buen embaucador que se reconoce a sí mismo como tal. Es la segunda vez que veo una leyenda artúrica en la que Úter Pandragón no toma la apariencia de Gorlois de Cornualles para acostarse con Ygerne, sino que simplemente se disfraza y deja que la gente vea lo que quiera ver. Luego va Merlín, artífice del disfraz, y propaga por el mundo la historia de que Úter sí adoptó la apariencia de su rival amoroso por arte de magia.
Y os diré también por qué lo hace: política. Una mujer que traiciona a conciencia a su esposo no puede ser una buena reina. En cambio, una que lo hace engañada es una mujer honrada y cabal y las trabas al matrimonio entre Úter e Ygerne desaparecen.
Éste es sólo un detalle que ilustra los motivos por los que Merlín pasó a la historia como un mago notable. Quizás lo fuera o quizás no, si es que existió, naturalmente, pero para las mentes de hoy en día es mucho más plausible que de magia no tuviera ni idea, pero fuera un artista del teatro y un consumado político.
Otra cosa que me gusta mucho de la historia es que está plagada de anacronismos completamente conscientes y voluntarios. La autora explica, al menos al final del primer libro, que los utiliza por el bien de la fluidez y de la comprensión. Por ejemplo, resulta pedante poner Londinium cuando todo el mundo sabe que se refiere a Londres. Quedaría más auténtico... quizás. Y otras cosas del mismo estilo.
Por supuesto, la autora no pretende haber descubierto la auténtica historia de Merlín y el rey Arturo. Todos tenemos claro que es ficción, y la autora simplemente quiere entretener, a la vez que pasar un buen rato escribiendo. Vamos, que me está gustando.
Ahora os dejo, que quiero seguir leyendo. Ser malos, pasadlo bien, leed mucho y difundid el placer de la lectura allá donde vayáis.
Libia
|
|
|