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"La comunidad del anillo" es la mejor de las tres.
"LAS dos torres" tiene un grave problema de guión. Elimina demasiadas cosas y se inventa otro montón por a) razones contractuales: la elfa debe salir. b) pura megalomanía: que los niños de protas, director y guionistas salgan en pantalla.
EL problema no es que se las inventen, es que no aportan nada y rompen el ritmo de la película (esos flash-backs hechos con descartes de la primera entrega, esa "desaparición" de Aragorn). Con todo, su primera mitad sigue estando bien, y la segunda, pese a perder los estribos siguiendo una falsa noción de lo "cinematográfico", tenía imágenes poderosas. No le perdono lo de Osgiliath, que además de romper toda la verosimilitud de la historia, ningunea a los Nazgul y obliga a la narración a dar rodeos inutilmente.
La tercera es un fiasco. No se inventa nada pero olvida o ridiculiza aspectos fundamentales sólo para incluir más metraje de peleita. EL montaje es penoso, pues abandona el estulo de secuencias largas de las dos anteriores para montarse un final en paralelo a lo Retorno del Jedi. Resultado: Sam y Frodo no acaban nunca de llegar al monte del destino...y como Jacson no sabe rodar escenas de transición, sino que todo debe ser grandilocuente, la cosa se hace insoportable. Los primeros planos y la cámara lenta ya se vuelven intolerables por su abuso.Por no hablar de todas las acciones que quedan interrumpidas en su momento álgido. Si en las dos primeras, más o menos, se había intentado respetar la cantidad de personajes implicados en la trama, en la tercera se reduce a la presencia de los tres héroes de turno, algo muy palpable tanto en la Compañía Gris como en La última Deliveración, en la que Gondor parece directamente ocupada por las fuerzas rohirrim (¿donde leches están los gondorianos?). Por no hablar del reencuentro de la Comunidad, una de las escenas más desaprovechadas y horteras del cine reciente.
Y, claro, luego está el epílogo. Cientos y cientos de traiciones al libro y aquí se vuelve purista. Pero como no tiene tiempo ni talento (¿he mencionado ya su incapacidad para las escenas de transición?) el final del libro se reduce a quince minutos de abrazos y más abrazos y más abrazos...¡unidos con fundidos en negro! Evidentemente, cuando se llega a los Puertos Grises (que prácticamente no se han explicado) y vuelven otra vez a abrazarse entre lágrimas, al espectador le importa todo un pepino.
Para mí, personalmente, más que una adaptación del libro de tolkien, es una adaptación de los dibujos de Alan Lee. Con todo, reconozco que podría haber sido mucho peor, y que quizá, dentro de los cánones del actual cine comercial americano, hemos disfrutado de la mejor de la mejor de las adaptaciones posibles (con todo lo que esta afirmación tiene de relativo).
Así que, si del Hobbit, que no cuenta ni la décima parte de lo que cuenta EL señor de los anillos van a hacer dos pelis, iros preparando.
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