A la marcha que vamos no nos va a hacer falta comprar el tomo para saber cómo es... En fin, que Newsarama ha
entrevistado a Rob Liefeld y para ilustrar sus respuestas muestran
algunas páginas del Youngblood Volume 1. Todas las páginas fueron
dibujadas en los 90 y son más que conocidas, pero es curioso verlas con
el nuevo coloreado de Mike Yackey. Fijados también en los diálogos, que son totalmente nuevos y a cargo de Joe
Casey. A continuación os ofrecemos todas esas imágenes (que podéis
ampliar para verlas mejor) y algunos extractos de la entrevista en
cuestión. La traducción es bastante libre, ya aviso.
Los primeros cómics de Youngblood, junto a los Nuevos Mutantes y la más reciente X-Force, son algunos mis trabajos más atractivos. Son unos cómics que todavía firmo cuando estoy en una convención. Se vendieron millones de copias y los fans de aquella época tienen multitud de ejemplares que han guardado hasta ahora. Esto me hace ver continuamente aquellos Youngblood.
Esos cómics están conectados con un público y una generación que adora Youngblood. Pero hasta ahora la serie original con la que comenzó Image nunca había sido recopilada en un tomo, ya sea de tapa dura y blanda. Si te gusta lo que hicimos, y hay muchos fans que se toman en serio aquel trabajo, nunca habrás tenido una edición como ésta. Es genial para una serie del éxito como Youngblood que sea reeditada, sobre todo teniendo en cuenta que es la única de un fundador de Image que todavía no lo había hecho. Para un grupo muy concreto de lectores, esto es todo un evento. Lo sé porque me han estado pidiendo un cómic como éste durante años.
Es una edición completa remasterizada sobre la miniserie orignal que ha sido remontada por Joe Casey. Más que una simple reedición se puede decir que es un cómic nuevo. Me cuesta expresar lo mucho que ha hecho Joe por esta obra. Debido a estos cambios, el tomo comienza con lo que originalmente publicamos en Youngblood nº 2, lo cual Joe usa como un prólogo a toda la aventura [Nota: en esta secuencia aparecen los Berzekers, un grupo de rebeldes que luchan contra Darkthorn, que es precisamente el villano de esta saga]. Pienso que ha puesto en poco de paz interna en la historia, ha mezclado secuencias y las ha replanteado juntas. El personaje Shaft tiene un papel mucho más consistente en la historia, su relación con el programa Youngblood y su rol en esto, que era una de las intenciónes iniciales en la miniserie.
Casey ha hecho lo mismo con Die-Hard y otros muchos. Es genial como una presentación a estos personajes, mejor que nunca que hayamos hecho antes. El argumento era muy flojo, y ha sido totalmente cambiado. A pesar del entusiasmo con el que cogí la historia, el enfoque no era el correcto. Por su parte, el color era innovador en su momento, pero hoy día se veía desfasado. El guión y el color son básicos en un cómic.
Creo que el cómic sigue siendo todo lo comercial que requiere uno de superhéroes. Es grande, atrevido, poderoso y vistoso.
Este Youngblood Hardcover parece como los mejores cómics de Marvel que se hacen hoy día, pero con el viejo estilo de Image que hoy sigue en gente como Ed McGuiness en Huk o David Finch en Ultimatum y que le da a los personajes un aspecto muy guay.
Cumple el papel de introducción a los personajes y el concepto. Youngblood trata sobre un grupo de superhéroes al servicio del gobierno norteamericano que se convierte tanto en un arsenal de guerra como una sensación para los medios de comunicación. Son cinco números, 120 páginas de historia y la presentación de un amplio abanico de personajes y villanos. Prophet fue presentado en las páginas de Youngblood nº 2 y tuvo un papel muy importante en la historia. Los Cuatro, Strongarm, Gage, Deadlock y muchos otros debutaron en estos cómics. También el grupo 'Home' y 'Away' de Youngblood, con todos sus componentes: Badrock, Die-Hard, Cougar, Vogue, etc.
Respecto a mis comienzos, creo que yo necesitaba hacer un cómic que impactase en la cara como una tremenda patada en el culo. Eso transformó a los Nuevos Mutantes de un cómic que vendía 100.000 copias a los tres últimos números en los que se vendieron un total de 1 millón de ejemplares. Aquello abrió el camino a X-Force y más tarde a Youngblood. Creé un estilo propio que me ha servido y me continúa sirviendo muy bien años después.
M
e encantan las páginas de aquel primer número de Youngblood, el arte, los bocetos, pero sabia que algo iría mal cuando envié aquel cómic a imprimir. Por aquel entonces, a principios de los 90, pasé de ser considerado una joven promesa a un genio por todo el éxito que había cosechado con Halcón y Paloma, los Nuevos Mutantes y X-Force. Pero de repente me convertí en un idiota a los ojos de muchos. Con Youngblood nº 1 les di motivos a toda esa gente y sólo me puedo culpar a mi mismo. Afortunadamente las ventas de mi cómics se mantuvieron durante los siguientes tres años con cosas como Team Youngblood o Youngblood Strikefile, que vendieron millones de copias cada una.
Si tuviera que cambiar alguna cosa de mis días en los inicios de
Image, lo que haría sería dibujar más cómics de los que yo producía. [Nota: Liefeld se refiere a los tiempos en los que tenía su Extreme Studios, un grupo de artistas noveles que se ocupaba de la mayor parte de las series que creaba] La gente pensaba que yo estaba dibujando todas aquellas series, pero en realidad lo hacían mis chicos tal y como quedaba claramente indicado en los créditos de cada cómic. Para los lectores aquello era un cómic de Liefeld y la expectación era mayor de la que podía pensar. La gente esperaba cómics dibujados por mí, y tendría que haberme obligado a hacer algún que otro título.
El material que yo dibujé tuvo mucho éxito, el resto funcionó bien, pero tendría que haberme ocupado yo mismo de todo aquello. Gente como Marat Mychaels y Brian Murray eran artistas noveles metidos en un mundo más grande de lo que podíamos prever. Cuando vimos que teniamos un pedido de un millón de copias de Brigade y Supreme nos quedamos alucinados. Habíamos creado una expectación que no parecía realista.
Todavía quedan pendientes las cinco páginas inéditas del número 1 que mostraban las lucha en la callejón entre Los Cuatro y Youngblood. Tarde o temprano verán la luz. Tal vez en un nuevo recopilatorio o un Absolute que recoja los diez primeros números. Por otra parte, hay unas páginas de Youngblood Strikefile que dibujé que están pidiendo a gritos ser recoloreadas. No es una broma.
Los primeros cómics de Youngblood, junto a los Nuevos Mutantes y la más reciente X-Force, son algunos mis trabajos más atractivos. Son unos cómics que todavía firmo cuando estoy en una convención. Se vendieron millones de copias y los fans de aquella época tienen multitud de ejemplares que han guardado hasta ahora. Esto me hace ver continuamente aquellos Youngblood.Esos cómics están conectados con un público y una generación que adora Youngblood. Pero hasta ahora la serie original con la que comenzó Image nunca había sido recopilada en un tomo, ya sea de tapa dura y blanda. Si te gusta lo que hicimos, y hay muchos fans que se toman en serio aquel trabajo, nunca habrás tenido una edición como ésta. Es genial para una serie del éxito como Youngblood que sea reeditada, sobre todo teniendo en cuenta que es la única de un fundador de Image que todavía no lo había hecho. Para un grupo muy concreto de lectores, esto es todo un evento. Lo sé porque me han estado pidiendo un cómic como éste durante años.
Es una edición completa remasterizada sobre la miniserie orignal que ha sido remontada por Joe Casey. Más que una simple reedición se puede decir que es un cómic nuevo. Me cuesta expresar lo mucho que ha hecho Joe por esta obra. Debido a estos cambios, el tomo comienza con lo que originalmente publicamos en Youngblood nº 2, lo cual Joe usa como un prólogo a toda la aventura [Nota: en esta secuencia aparecen los Berzekers, un grupo de rebeldes que luchan contra Darkthorn, que es precisamente el villano de esta saga]. Pienso que ha puesto en poco de paz interna en la historia, ha mezclado secuencias y las ha replanteado juntas. El personaje Shaft tiene un papel mucho más consistente en la historia, su relación con el programa Youngblood y su rol en esto, que era una de las intenciónes iniciales en la miniserie.
Casey ha hecho lo mismo con Die-Hard y otros muchos. Es genial como una presentación a estos personajes, mejor que nunca que hayamos hecho antes. El argumento era muy flojo, y ha sido totalmente cambiado. A pesar del entusiasmo con el que cogí la historia, el enfoque no era el correcto. Por su parte, el color era innovador en su momento, pero hoy día se veía desfasado. El guión y el color son básicos en un cómic.Creo que el cómic sigue siendo todo lo comercial que requiere uno de superhéroes. Es grande, atrevido, poderoso y vistoso.
Este Youngblood Hardcover parece como los mejores cómics de Marvel que se hacen hoy día, pero con el viejo estilo de Image que hoy sigue en gente como Ed McGuiness en Huk o David Finch en Ultimatum y que le da a los personajes un aspecto muy guay. Cumple el papel de introducción a los personajes y el concepto. Youngblood trata sobre un grupo de superhéroes al servicio del gobierno norteamericano que se convierte tanto en un arsenal de guerra como una sensación para los medios de comunicación. Son cinco números, 120 páginas de historia y la presentación de un amplio abanico de personajes y villanos. Prophet fue presentado en las páginas de Youngblood nº 2 y tuvo un papel muy importante en la historia. Los Cuatro, Strongarm, Gage, Deadlock y muchos otros debutaron en estos cómics. También el grupo 'Home' y 'Away' de Youngblood, con todos sus componentes: Badrock, Die-Hard, Cougar, Vogue, etc.
Respecto a mis comienzos, creo que yo necesitaba hacer un cómic que impactase en la cara como una tremenda patada en el culo. Eso transformó a los Nuevos Mutantes de un cómic que vendía 100.000 copias a los tres últimos números en los que se vendieron un total de 1 millón de ejemplares. Aquello abrió el camino a X-Force y más tarde a Youngblood. Creé un estilo propio que me ha servido y me continúa sirviendo muy bien años después.
M
e encantan las páginas de aquel primer número de Youngblood, el arte, los bocetos, pero sabia que algo iría mal cuando envié aquel cómic a imprimir. Por aquel entonces, a principios de los 90, pasé de ser considerado una joven promesa a un genio por todo el éxito que había cosechado con Halcón y Paloma, los Nuevos Mutantes y X-Force. Pero de repente me convertí en un idiota a los ojos de muchos. Con Youngblood nº 1 les di motivos a toda esa gente y sólo me puedo culpar a mi mismo. Afortunadamente las ventas de mi cómics se mantuvieron durante los siguientes tres años con cosas como Team Youngblood o Youngblood Strikefile, que vendieron millones de copias cada una.Si tuviera que cambiar alguna cosa de mis días en los inicios de
Image, lo que haría sería dibujar más cómics de los que yo producía. [Nota: Liefeld se refiere a los tiempos en los que tenía su Extreme Studios, un grupo de artistas noveles que se ocupaba de la mayor parte de las series que creaba] La gente pensaba que yo estaba dibujando todas aquellas series, pero en realidad lo hacían mis chicos tal y como quedaba claramente indicado en los créditos de cada cómic. Para los lectores aquello era un cómic de Liefeld y la expectación era mayor de la que podía pensar. La gente esperaba cómics dibujados por mí, y tendría que haberme obligado a hacer algún que otro título.
El material que yo dibujé tuvo mucho éxito, el resto funcionó bien, pero tendría que haberme ocupado yo mismo de todo aquello. Gente como Marat Mychaels y Brian Murray eran artistas noveles metidos en un mundo más grande de lo que podíamos prever. Cuando vimos que teniamos un pedido de un millón de copias de Brigade y Supreme nos quedamos alucinados. Habíamos creado una expectación que no parecía realista. Todavía quedan pendientes las cinco páginas inéditas del número 1 que mostraban las lucha en la callejón entre Los Cuatro y Youngblood. Tarde o temprano verán la luz. Tal vez en un nuevo recopilatorio o un Absolute que recoja los diez primeros números. Por otra parte, hay unas páginas de Youngblood Strikefile que dibujé que están pidiendo a gritos ser recoloreadas. No es una broma.
Mola.