
Origenes e Historia del Sistema Exterior
En enero de 1586, tras la llegada a la Corte española de las noticias de los ataques de Drake a las costas de la Península Iberica y el desembarco del cuerpo expedicionario de Leicester en apoyo de los rebeldes holandeses, Felipe II tomó la decisión de iniciar una acción ejemplar y definitiva contra Inglaterra.
La importante empresa exigía la preparación de 510 barcos, con un porte total de 110.570 toneladas de sueldo, y 86 embarcaciones de remo. La dotaciones alcanzarían los 16.612 hombres, transportando 55.000 infantes y 1.200 caballos, con un coste que se estimaba en tres millones y medio de ducados. En el verano de 1587, se renunció al proyecto sustituyéndolo por una operación combinada con los Tercios de Farnesio. La flota cubriría el paso a los Tercios, hasta que establecieran una cabeza de puente. En febrero de 1588 toma el mando del proyecto el incompetente duque de Medina Sidonia y, a principios de abril, La gran Armada está lista, pero el mal tiempo obliga a retrasar la salida. |
![]() Finalmente, el 22 de julio, tras obligada recalada en los puertos de Galicia, la Gran Armada -un total de 127 embarcaciones con casi 50.000 toneladas- parte definitivamente hacia Inglaterra. Ocho días más tarde, entraron en el canal de la Mancha y avistaron las grandes humaradas de las hogueras que, cabo a cabo, señalaban su presencia. La flota inglesa pese a su numero, 226 barcos, rehuyó el enfrentamiento confiando en que parte de su trabajo lo harían las corrientes del canal El día 6, la Gran Armada fondeó en Calais para evitar fondear el Canal de la Mancha en espera de Farnesio. Durante la noche, ocho embarcaciones incendiades se lanzaron contra la formación española y, ante el temor de que se trataran de los temidos mecheros del infierno, Medina Sidonia ordenó levar anclas con un cañonazo. La capitana y otros 50 barcos respondieron a la maniobra, pero el resto se dispersó. Al amanecer se produjo el ataque inglés empleando todos sus efectivos. Los españoles en un primer momento se limitaron a resistir, hasta que el fuerte viento les permitió recuperar la formación y hacer frente en igualdad de condiciones. Los ingleses eludieron el enfrentamiento y los españoles, viendo que era imposible volver al Canal, comenzaron a preparar la retirada. Situaron a retaguardia a la capitana y a los mejores galeones con los que mantuvieron a raya a los 109 barcos ingleses que reuian el combate. Finalmente el 11 de agosto los ingleses se retiraron. |
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A los seis días cayó sobre la Armada la primera de una cadena de terribles tormentas que dispersaron los barcos. El grueso de la Armada, con más de 50 barcos arribó a Cantabria el 21 de septiembre. Posteriormente fueron llegando más hasta un total de 92 navíos, la tercera parte de la armada había desaparecido o sucumbido en la empresa. Hasta aqui la historia conocida de la Armada Invencible. Pero ¿qué ocurrió con las embarcaciones desaparecidas?, el destino de estas se nos ha ocultado durante largo tiempo pero ahora gracias a la pericia del Instituto Nacional del Desarrollo Espacial, podrán conocer lo que en realidad pasó. |
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