Edad : 24 años.
¿Conoceis a un tipo normal? Bien, pues ese es David. David es tan normal como tú o como yo (Bueno, admito que yo no soy tan normal). Lo que pasa es que tiene un jodido problema. Está allí en el momento en que no debe estar.
Nació en quién sabe dónde. Sus padres no son conocidos, y los que conocemos pertenecen a una institución que recoge a niños huérfanos. Con el paso del tiempo, unos padres de familia adoptaron a este niño cualquiera, y empezó su vida normal.
Ingresó en el cuerpo de policía... donde era conocido por su carácter digamos... un tanto agresivo. Destinado al cuerpo de narcóticos, conocidos eran sus interrogatorios a los camellos. Uno de ellos fue tan acalorado, que uno de los entrevistados no pudo salir de la habitacion... nunca más.
Los compañeros de David escurrieron el bulto, tiraron el cuerpo del camello por un desfiladero y añadieron pruebas falsas para no inculpar a nuestro personaje. Eso sí, David tuvo que abandonar el cuerpo y dejar la placa en la mesa del inspector jefe.
Antes de este hecho vivió intensas noches de pasión con su mujer, Nadia, hasta que todo en su vida explotó, a causa de una mano invisible tal vez, y Nadia desapareció en la lejanía de una calle tras una acalorada discusión.
Justo cuando David fue detrás de su mujer, se encontró con dos individuos muy raros. Uno de ellos se llevó a Nadia... y el otro se ocupó de David. Lo que más le sorprendió a éste fue la fuerza de ese tipo, y esos malditos colmillos que parecían engañar a las leyes de la física.
Cuando todo parecía perdido, la boca del individuo empezó a arder y David se halló libre y con vida. Pero sin Nadia. Desde entonces busca a su mujer, y a esos tipos. Él piensa que son vampiros... pero claro, ¿quién va a creer eso?