
Y no podría nunca terminar con la lista de infragmentables casos de Mangakas que han expedido sus imaginaciones en un "Let it be" super sesentero y post-modernista, por verlo de alguna forma, ya que la modernidad en oriente esta bien vinculada a la tecnología y al crecimiento urbano, su rigor de libertad (claro un tanto reprimida) radica tanto en sus dibujos como en sus historias, todas iguales, pero diferentes, con la particular forma de sentir, esa búsqueda de sentido, por la desolación de la creciente población y dejar de ser un número más, esas ganas de ya no ser tan autómatas se refleja claramente en estas historias
Para el público femenino, y hasta con ton toques lésbicos, tenemos a Sailor moon (de Naoko Takeuchi) (la verdad es que estas chavitas a mi me parecen patéticas sobre todo la estelar, Serena, me cae mejor Sailor Mercury y apoco no posan como los Ángeles de Charly? En los setentas esta serie gringa arrasaria con el crucero del amor. Las chavas podrían ser unas machinas sin dejar de estar sexys y guapísimas), Hamtaro, Sakura Card Captor (de Clamp), Gi Gi, Lulabell, Princesa Caballero (1953 de Tezuka), Las guerreras mágicas (de Clamp), Mixx Zigne, Heidi, Mikami, Love Hina, todo esto llamado Shojo-Manga, (se nota que es mi género?). Las lectoras y espectadoras han amado y aprendido a dibujar a las mascotas de cada guerrera y heroína. Las cualesle dan vida y nos retan a la inmersión fantasiosa del cuate imaginario que más allá de lo usual a veces estas mascotas son visibles ante todos, tienen enseñanza y son hasta guías o maestros, los gurús del reto. Yo amo a Kero, el guardián de las cartas Clow en Sakura Card Captor, tengo el peluche que habla y no dudé en hacer berrinche para que me lo compraran.
Y hablando de comprar viene el público más consumista: los niños que coleccionan hasta sus mocos, con estas series animadas les dan la oportunidad de tener tarjetas y comics, le llamamos el cyberpunk tal es el caso de Bay Blade, Toda la saga de Dragon Ball (1984 de Akira Toriyama), Samurai X, Doraemon, Shaman King, Digimon, Kid músculo, Cyborg 009, Pokemón (1999), Yu-gi.oh. Niños que a partir de nuestra era, nacieron con una computadora en casa, en la expansión del internet, el teléfono celular etc (ver los animatrix, que ya por concepto está más que analizado)... En forma virtual los chavitos podrían atravesar las puertas y los Vortex de la red informática viajar a otros mundos y formar parte de una dimensión donde sólo los elegidos llegan, tal es el caso de Digimon, ellos tienen su digivice y su digimundo, sí lo sé soy fanática y he llorado con esta caricatura unas treinta veces. Estos mounstros digitales digi-evolucionan al grito del amo o compañero. Todos se transforman en algo, tienen un grito específico y poderes extras, siempre pueden romper su propio record y habrá quien les llore el día de su muerte. Así pasa con todos los héroes, que mutan y poseen un artefacto ya sea anillo, bastón o equis cosa pero los transforma en algo más chido que su naturaleza misma, y cómo no nos va a gustar si todos en algún momento hemos deseado ser "otros" pero no "otros" anónimos si no "otros" que piensen y sean un yo mejorado.
Están las grandes películas, algunas sacadas de sus mismas caricaturas y otras hechas para la pantalla grande, como el Viaje de Chihiro, retoma la especialidad de su arte, fotografía impresionante, rostros melancólicos, el reencuentro espiritual, y lo místico. Las salidas para el DVD, los animatrix y los hentai, las series recopiladas de las más taquilleras.
Y el consumismo no termina como la imaginación de los mangakas en su vida oriental, que para ser un estilo reprimido, se han sabido desfogar muy bien con este arte, todo tiene un por qué, pero en esta ficción, más que analizar a la sociedad japonesa analizo a la sociedad nueva a nosotros, que adictos a los ojos grandes, acabamos por enamorarnos de alguien, de un dragón maravilloso, o de las piernas de Is, ya sabemos que todo es ficción pero después de todo no hay mucha mentira en lo que nos ofrecen, simplemente son seres, que piensan, hablan sienten como todos y que en un momento dado hasta nos han dicho palabras que nos hacen pensar y resurgir en las preguntas retóricas tan humanas como la muerte.
En fin este viaje no tiene fin y como diría Cachirulo, "Hasta la próxima"
"Un Análisis Otaku" por: Nia Romero