 |
 |
Una necrosis similar
Los videojuegos, y
seguramente también ciertos dibujos animados de la televisión, producen
hemitrofia cerebral a medio plazo, pero los juegos de rol provocan necrosis
fulminantes en los tejidos de la cabeza y del corazón. Ideados para
imbéciles profundos, o bien para volver profundamente imbécil al que
todavía no lo es, no se explica muy bien qué hace el decanato de la
Facultad de Ciencias, donde cursa no sabemos qué estudios el psicópata
Javier Rosado, subvencionando la compra de esos juegos de tan ínfima
catadura cívica y moral.
O sí se explica, pues igual que los padres
depositan a los críos ante el televisor o la videoconsola para quitárselos
de encima y que parezca que no hay niños, así el decanato ese tiene
habilitado un local, el de la delegación de alumnos, para que los
futuros biólogos, matemáticos y químicos de España se entreguen allí a
esos ridículos juegos en los que se emplean pistolas y metralletas fingidas.
Un asiduo de ese antro de esparcimiento académico era Javier Rosado, el canalla que en compañía de otro apuñaló a un trabajador exhausto que
aguardaba el autobús, de madrugada, para buscar el descanso en los
confines de Aluche.
Si besos no hacen niños, pero tocan a vísperas,
los roles no hacen psicópatas, pero los promueven y los anuncian. Según los
expertos, lo que juega en esos parchises abyectos es la imaginación, pero
a ver qué imaginación puede tener un tipo al que no se le ocurre otra cosa
que jugar a eso. Ninguna. Sólo seborrea y agobio dentro del cerebro, sólo
desprecio por la realidad, sólo ignorancia, y así no es extraño que esos
juegos delirantes abunden en propósitos racistas y nazis, que estimulen
matar a una blanca que traiciona a su raza por amar a un negro, que dicten
la «solución final» para los pobres, los feos, los inmigrantes o las
prostitutas a fin de «depurar la raza».
El riesgo que corren los
que disfrutan con los roles es el mismo, pero a lo bestia, que el que
corren los niños expuestos durante horas a la realidad sucia de la
videoconsola y el televisor.
Rafael Torres, El Mundo, 9 de Junio de
1994
|
|
 ¿Quéson los Juegos de Rol?
 Artículosy Noticias Relacionadas
 Enlacesa otras
páginas
|