Web para la Defensa de los Juegos de Rol

                El juego y el fuego

 
 

Este fin de semana se celebra otra cumbre europea: el Magic Grand Prix de Barcelona. Tras la estela del dúo fantástico que forman Harry Potter y el Señor de los Anillos, llega un tercer fenómeno basado en la imaginación. Esta temporada ya ha habido torneos de Magic en Houston, Lisboa, Fukuoka y Amberes. Ahora el circuito internacional recala en Barcelona, en cuyas Drassanes competirán más de medio millar de jóvenes europeos durante sábado y domingo. Los tres incentivos principales para los participantes son los premios en metálico (de hasta 30.000 euros), clasificarse para una gran final que se celebrará en Niza y subir en el ranking mundial de este gran juego.

La irrupción de Magic revolucionó el mundo de los juegos hace sólo siete años al fusionar los procedimientos del rol con las estrategias de las cartas, ilustradas por los mejores dibujantes de ciencia ficción (Randy Gallegos estará en Barcelona). Lo más original de la propuesta es que aúna fantasía, coleccionismo y juego. Se trata de intercambiar cartas mediante enfrentamientos directos, como en las canicas, y el vencedor sale de ellas con un mazo mayor. Hay versiones de Magic en nueve lenguas, pero las ilustraciones y los textos de las cartas son equivalentes, de modo que dos poseedores de versiones diferentes pueden jugar sin problemas. Por lo visto, en sólo siete años han circulado más de 3.000 millones de estas cartas levemente psicodélicas por las manos de siete millones de jugadores de 52 países. Nos hallamos ante uno de los pocos fenómenos de masas que, en cierta medida, permanece ajeno a lo audiovisual, pero cuyo éxito resuena con sordina por los prejuicios que genera el juego en general y el rol en particular.

No importa que el Magic se aleje de los juegos de rol propiamente dichos. La mayoría de población adulta asocia los juegos de fantasía a psicópatas adolescentes capaces de cometer crímenes horrendos sin mediar otro motivo que una tirada de un dado de veinte caras. Creen que estos juegos sólo satisfacen a mentes dementes, emponzoñadas por extrañas lecturas. Nada más lejos de la realidad. La temática es irrelevante. ¿Es que alguien cree que los ajedrecistas van por la vida matando caballos? Jugar bien a Magic requiere una notable destreza intelectual para hilvanar razonamientos avanzados sin perder la paciencia. En general, las estrategias son de una complejidad notable. Por eso sorprende que la prensa especializada en cultura no preste demasiada atención a los juegos, hasta el punto de llegar a dudar sobre si le compete o no ocuparse de este tipo de "deportes intelectuales". El juego merece un espacio alrededor del fuego de la cultura de magnitud similar a la fotografía, la danza o el cómic. Arrinconarlo es un error imperdonable, porque la adquisición y transmisión de la cultura no es comprensible sin el juego.

Por fortuna, esta vez no parece que las autoridades hayan previsto ningún dispositivo especial de seguridad para proteger el Museu Marítim. Ni van a cortar las calles adyacentes a las Drassanes ni tampoco han alzado barreras para aislar a los participantes de este Magic Grand Prix de Barcelona. En un momento en que el ocio parece invadido por la anestesia del consumo pasivo, el juego resulta una alternativa.

Màrius Serra (La Vanguardia, 21 de marzo de 2002)

 

 

 

Que son los Juegos de Rol
¿Quéson los Juegos de Rol? 

Articulos Diversos
Artículosy Noticias Relacionadas

Enlaces de Interés
Enlacesa otras páginas

Esta secciónrecoge artículos de opinión diversos realizados por diferentesautores. Dichos artículos reflejan unicamente la opiniónde su autor y no tiene por qué coincidir con la del Webmaster ola de los miembros de la Lista "DefensaDelRol"
Webmaster: MarcosPastor Calvet / Fecha de Ultima Actualización: 30/05/04