ENTREVISTA

CON

TOMAZ LAVRIC por

Norman

Fernandéz

Hacia tiempo que un autor no irrumpía en nuestro mercado con tanta fuerza como lo acaba de hacer Tomaz Lavric. A la publicación en las páginas de El Víbora de la serie de historias cortas que componen su álbum “Tiempos Nuevos”, se añade la edición por parte de Glenat de sus “Fábulas de Bosnia”; habiendo comenzado también en El Víbora la aparición serializada de su álbum “La Fuga del Lagarto”.

                Fuera del valor historico-sociologico que pueda tener la obra que hasta ahora conocemos de Lavric, lo que queda claro nada más leer unas pocas de sus páginas es que estamos ante un nuevo talento surgido en esa zona tan propicia para dar grandes historietistas que son Los Balcanes. Desde su residencia en Eslovenia, Tomaz charló con Norman Fernández, con el auxilio poliglota y tipográfico de Nino Ortea.

DEPORTES EXTREMOS

¿Cómo empezaste en este negocio?

               Nunca he tenido la sensación de estar “en este negocio”. Mi trabajo principal es la ilustración y la caricatura política que realizo para el semanario Esloveno “Mladina” (La Juventud); los cómics siempre han sido para mi una afición, una “labor de amor”. En las dos páginas que “Mladina” dedica a la historieta es donde publiqué durante años mis primeros trabajos en forma de cómic. Después, autoedité estas historias en formato de álbum –con ediciones que oscilaban entre las 700 y las 1.000 copias–. Posteriormente mi trabajo fue descubierto por un representante de Glenat, y así comenzó mi relación con Glenat.

                 ¿Te sirvieron de ayuda tus estudios de Bellas Artes para tu posterior carrera en el mundo del cómic?

                En la época en que estudiaba Pintura en la Academia de Bellas Artes, no hacía ningún tipo de cómic –los tebeos eran considerados algo indigno de un artista, y necesité algo de tiempo para abandonar esta forma de pensar–.
               
Pero por otro lado mis estudios ensancharon mis horizontes, me proporcionaron un conocimiento artístico básico y pasé cantidad de horas estudiando la figura humana, lo que me fue bastante útil para mi posterior trabajo en cómics.

                 ¿Quienes son tus principales influencias en el mundo del comic?

                Oh, serían tantos los que mencionaría. Con el tiempo, los que han demostrado tener mayor influencia quizás han sido Moebius, Hermann, Bilal, Muñoz-Sampayo, Jaime Hernández, Miller, el Maus de Spiegelman, los guiones de Moore...

ALERTA ROJA

                “Rdeci alarm” fue tu primer álbum ¿Es cierto que es autobiográfico?

                Bueno, es casi autobiográfico. Rdeci alarm (Alerta Roja) es una historia sobre mi juventud, es sobre adolescentes en 1980, unos jóvenes punk-rockers frustrados, que gritaban pidiendo Anarquía en mitad de un país comunista. Y que bebían cantidad de cerveza, (risas)

Con “Fabulas de Bosnia” obtuviste un gran éxito internacional y varios premios (Sierra, Bruselas,...), pero ¿por qué hisciste ese álbum?

                Como artista fue la única forma que tuve de reaccionar ante los trágicos sucesos que ocurrían en la antigua Yugoslavia, que estaba siendo destruida sangrientamente por una serie de envilecidas guerras étnicas. Mi república, Eslovenia, se liberó rápidamente del conflicto, así que tuve la oportunidad de contar todas estas historias desde un punto de vista de sufridor-observador. Estaba lo suficientemente cerca como para saber lo que realmente estaba sucediendo, y lo suficientemente lejos como para no ser un objetivo.

EL DECÁLOGO ALERTA ROJA

        ¿Resultó duro para ti realizar un álbum como ese?

                Si, lo fue. Era mi país el que se estaba desgarrando, había gente que conocía que o bien estaba luchando o huyendo de sus hogares. Lugares que conocía eran quemados y destruidos y un buen amigo resultó muerto por una granada en Sarajevo. El álbum está dedicado a él y a todas las víctimas inocentes de la Guerra.

                 Por cierto, ¿qué significa TBC?

                Utilizaba diferentes seudónimos dependiendo del tipo de cómic que realizara. El público internacional me descubrió como TBC, y era más fácil para ellos recordarme como TBC que por mi nombre real, así que lo he mantenido. TBC es una abreviatura de To Be Continued (continuará), término que suele aparecer al final de los cómics.

                Tu siguiente álbum, “La fuga del Lagarto” era bastante diferente de “Fabulas de Bosnia”, ¿a qué se debieron esos cambios en la historia y en apartado gráfico?

               Hice “La fuga del Lagarto” tras “Fábulas de Bosnia”, necesitaba hacer algo más ligero y en lo que no me implicara emocionalmente. Disfruté mucho realizando el álbum, fue totalmente espontáneo y tuve libertad para experimentar con la composición de viñetas y las posibilidades del dibujo en blanco y negro. Además disfruté mucho con el personaje principal, quien pese a ser un anti-héroe total, en el pleno sentido de la palabra, sigue simpático.

       “Tiempos Nuevos” era, en cambio, más similar a “Fabulas de Bosnia”, ¿era algo así como el siguiente paso a tu álbum sobre la guerra?

Sí, comparten el mismo espíritu. Las historias son sobre gente que sufre con la dolorosa transición económica y política de mi país. Pero creo que son aplicables a cualquier país del Este de Europa en la época post-comunista.

                Hablanos un poco de “El Decalogo” y tu participación en él.

                “El Decalogo” es un gran serial histórico sobre un libro, que aparece en diferentes momentos y lugares durante siglos. “Le serment”, el álbum que yo dibujé, es la cuarta parte de esta saga. Transcurre principalmente en la Roma posterior a la guerra; los principales personajes son un sacerdote, un ex soldado y una partisana, todos yugoslavos.
                Para mí, trabajar en un proyecto tan comercial y colaborar con el guionista fue una experiencia nueva e interesante.

RATMAN

ALERTA ROJA

              ¿Y quien es Ratman”

                Ratman es mi parodia de un superhéroe. Él es un cabrón grande, gordo e ignorante, vestido en un disfraz de Mickey Mouse. Fuma y bebe en exceso. Vive en las alcantarillas de mi ciudad, Ljubljana, y principalmente se ocupa de problemas locales (atascos de tráfico, polución, vandalismo, políticos corruptos, policías estúpidos y taxistas mal educados). Además, para divertirme dibujo cada episodio en un estilo diferente.

                ¿Qué te parece la edición española de tus “Fábulas de Bosnia”

                Es básicamente una reimpresión de la edición francesa, pero con una hermosa portada nueva. Además hay una nueva introducción por A. Benoist y P. Riera. La cual sigo esperando que alguien me traduzca... 

                ¿Te sorpende el éxito que estás teniendo en un lugar tan alejado de tu país como España?

               Bueno, no estoy TAN lejos. Eslovenia viene a estar a la misma distancia de vosotros que Holanda. Y creo que el Arte no tiene fronteras. Pero, por supuesto, me enorgullece que mis historias, aunque a veces son muy localistas, sean apreciadas universalmente. Y estoy especialmente orgulloso de ser apreciado en España, un país con tan grandes creadores en el campo del Cómic.

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