|
No es ningún secreto
que en nuestro país, desde el desembarco de Carlos Pacheco
y Salvador
Larroca en los
Estados unidos, se ha creado gran expectación entre el público de cara a
cualquier "pinito" que un autor pueda hacer en el exterior de nuestras fronteras. Poco a poco, otros como
Bernardó, Fonteriz,
Redondo y especialmente Ferry, entre otros, han ido
haciendose un hueco. Pero, sin duda, es el caso del catalán Oscar Jiménez,
uno de los que más fuerte han calado dentro del mundillo, ya no sólo por
su calidad, sino también por su juventud (actualmente tiene 22), que hace
que cualquier joven aficionado con ganas de despuntar se fije en él y
se de cuenta de que aunque difícil, no es imposible... y que el ejemplo
está en nuestro propio país.
Los
inicios de Oscar fueron los típicos...
carpeta bajo el brazo, paseos por el Salón de Barcelona, colaboraciones para las
editoriales nacionales, Zinco sobre todo (la colaboración con Planeta ha sido más
bien anecdótica) y de repente le surge la oportunidad de debutar como entintador
en la recien creada Marvel UK (la división británica de la editorial
americana), cubriendo los
|
|
lápices
de Pacheco en la serie Dark
Guard. Lamentablemente, y aunque dejó alguna pequeña colaboración más allí, la
Suerte de la división inglesa fue escasa y se fue a pique en poco tiempo, dejando a
Oscar (ya muchos artistas más) como
el niño a1 que le ofrecen un caramelo y se lo quitan apenas empezaba a
saborearlo. Sin embargo la carrera de Oscar no había
hecho más que empezar, tras mandar unas pruebas a DC del personaje Flash
(personaje por el que acababan de pasar, una vez más, Larroca y
Pacheco) y pronto fue elegido como
dibujante regular de la serie a partir del número 101, pero antes colaboraría con los otros dos
autores españoles ya citados en la confección del especial número 100. Sin
embargo, y como aún había tiempo acepta el encargo de dibujar el número anual
del Rayo (aquí editado en formato prestigio).
Su andadura
en la colección de Flash le sirve al mismo tiempo para curtirse definitivamente y para pulir su
estilo, sin alejarse demasiado de las constantes que ya se había marcado en sus comienzos. Su forma de dibujar se adapta
perfectamente a la velocidad que el personaje debe transmitir y según avanzan los números su
storytelling demuestra ser francamente bueno, así como su planificación de página (que en los primeros números era un poco más de principiante). Sin embargo en el debe, hay que
citar que cada pocos números Oscar necesitaba que otro dibujante le
realizase un episodio entero o parte de uno, lo que hacía que lo de dibujante
"regular" fuese menos rotundo.
Tras año y
medio en la serie deja la colección en manos de Paul
Ryan y durante una temporada su presencia en e1 mercado
es dispersa, pero bastante interesante. Realiza un par de números del nuevo título
de la Liga de la Justicia, algunas portadas y colaboraciones esporádicas,
e1 número unitario de la JLX para Amalgam y ya lejos de DC hace una
historia corta de Lobezno y 1e encargan e1 dibujo de la nueva serie regular
de StormWatch para Image en su estudio WildStorm de un modo continuo y oficial.
Y todo
esto con 22 años, no hay duda de que Oscar
tiene un brillante futuro por delante y un montón de cosas que contarnos
durante su estancia en Avilés.
|