TIPOS DE PLOT

 

         Así que te sientas para escribir una historia. ¿Cómo la enfocas? Hasta cierto punto, eso dependerá de ti y de lo que funcione mejor para ti pero según mi experiencia hay dos maneras esenciales de enfocarla; basándola en el plot y basándola en los personajes. Ambos enfoques tienen un largo, honorable y exitoso historial. Cual de ellos funciona para ti, tanto como aspirante a escritor o como lector de toda la vida, depende de tus propios gustos. Permíteme repetir al comienzo – un enfoque no es necesariamente superior al otro. De hecho, la mayoría de las historias toman prestado un poco de cada.

         Cuando decimos que algo está “basado en el plot” podríamos decir también que está “basado en los acontecimientos”. La historia y los personajes principales son impulsados hacia delante de acontecimiento en acontecimiento. Muchas películas “acción”, tales como las de James Bond, funcionan de ese modo. El personaje principal puede incluso no cambiar mucho durante el film; James Bond es esencialmente la misma persona al comienzo que al final de cada película. La  esencia de las películas de James Bond es que todo retorna al status quo antes de los títulos de crédito del final.

         El director de cine Alfred Hitchcock usaba el enfoque “basado en acontecimientos” de diferente manera – para revelar y explorar los personajes. Muchos de los héroes de Hitchcock eran gente corriente súbitamente envueltos en acontecimientos más allá de su experiencia – “Con La Muerte En Los Talones” y “Los Pájaros” son dos buenos ejemplos. Como los personajes hacen frente a la situación nos revela, a nosotros y a ellos, facetas de su personalidad que no habíamos previamente considerado. La película de desastres “Deep Impact” estaba muy basada en esta idea. Estoy seguro de que cualquiera de nosotros puede nombrar otros cinco o seis ejemplos sin sudar demasiado. La regla básica es aquí: nada nos revela tanto el carácter de una persona como ponerla dentro de una crisis.

         Podrías esperar que la mayor parte de los comics fueran escritos según ese sistema y supongo que muchos lo son, o intentan serlo. Sin embargo, hay un problema con este enfoque. En cada número el personaje ejecuta fabulosas hazañas. Parece que están SIEMPRE en una crisis. Como un simple técnica de storytelling, funciona bien durante un tiempo. Como parte de una serie regular mensual, sin embargo, tiende a quemar tanto al escritor como al lector. ¿Cómo superas lo anterior sin convertirte en repetitivo? Tampoco funciona para mostrarnos el carácter de los personajes – una situación de crisis, por su propia naturaleza, es algo fuera de lo normal. Si hay cada día una situación de crisis, entonces se convierte en la norma.

         La variedad viene por la naturaleza de la crisis o sus circunstancias. Por eso los superhéroes NECESITAN numerosos villanos interesantes y con diferentes poderes a los que oponerse. Los diferentes villanos, masculinos o femeninos, proveen una mixtura de diferentes problemas para que nuestro héroe los resuelva. Algunos afectarán a toda la tierra y otros serán personales. 

         Mi problema con el uso de este enfoque durante todo el tiempo es que convierte al héroe en REACTIVO. Es el villano, el antagonista, quien comienza todo y el héroe no puede hacer nada excepto reaccionar. No nos dice nada de las metas personales del héroe, de sus sueños,  y/o deseos porque el héroe no inicia la acción. Su único propósito parece ser “detener al tipo malo”  y preservar el status quo.

        A la otra forma de enfocar una historia la llamaremos BASADA EN LOS PERSONAJES. Es un poco más complicada y quizás más difícil de ejecutar, pero, para mis gustos, produce mejores historias. Trata de los DESEOS y NECESIDADES de los personajes y de lo que están dispuestos a hacer para realizar esos deseos y necesidades. ¿Qué es lo que IMPULSA al personaje y POR QUÉ? Cuando hablo acerca de esos deseos y necesidades, estoy hablando de algo PROFUNDAMENTE PERSONAL. Por ejemplo, mi deseo de un vaso de agua en un día caluroso es muy diferente del de alguien que está cruzando el desierto habiendo estado sin agua durante dos días. 

         Aunque es una palabra cargada de significado por si misma, quizás la mejor forma de expresar los deseos y necesidades de un personaje es saber qué es lo que CODICIAN. ¿Qué es lo que ANHELAN? ¿Cuan profundo es ese anhelo y cómo de lejos les llevará?

Todos tenemos nuestros propios anhelos y codicias, nuestras necesidades y querencias y deseos. Descubrirlos en los personajes que estas escribiendo permite al lector una cercana identificación con ellos y una más profunda empatía. Si ello expone un defecto en su carácter, tanto mejor; son nuestros defectos los que nos hacen humanos.

         También tenemos más de un anhelo trabajando dentro de nosotros al mismo tiempo y son a menudo contradictorios; como atestiguan en nuestros años de adolescencia nuestra necesidad de ser amados por nuestros padres con un creciente deseo de independencia. Esas necesidades son también fluidas; lo que hoy damos absolutamente por sentado lo ignoramos mañana. Cualquier pasajera imposición de la moda da fe de esto. En realidad, los publicistas viven de ello. Crean una necesidad que es después reemplazada por otra necesidad. Nuestros propios deseos pueden cambiar en un momento; no están grabados en piedra. Son veleidosos y se alzan y caen según nuestra temperatura emocional.           

         Nuestros deseos pueden chocar con los deseos y necesidades de otras personas. Podemos tener un malentendido -- el deseo del ladrón de burlar la ley y deseo del policía de hacérsela acatar – o dos personas pueden querer las dos la misma cosa y sólo una puede tenerla.

         Desde esos deseos cruzados, internos y externos, el CONFLICTO nace y crea la situación. En las historias “basadas en los personajes”, los deseos y necesidades de los personajes producen los acontecimientos de la historia; en un plot “basado en los acontecimientos”, la situación produce los personajes. ¿Cuál de ellas es más fiel a la vida real? De hecho, ninguna lo es por si sola o, más bien, las dos lo son. Algunos de los acontecimientos de nuestras vidas son nuestra propia creación mientras que, otras veces, somos engullidos por acontecimientos y situaciones que nosotros no creamos pero a los que debemos hacer frente.

         Lo que importa es que ambos estilos de storytelling crean un momento de CRISIS que es finalmente resuelta para que a través de ella podamos ver al personaje más plenamente desarrollado. Puede ocurrir durante un terremoto; puede ocurrir a la tres de la madrugada durante la noche oscura del alma. Puede ser interior; puede ser externa. Quién somos VERDADERAMENTE, por encima de la racionalización, por encima del auto-engaño, queda de manifiesto en momentos de crisis y, para mi, eso es lo que hace a una historia interesante y merecedora de ser leída.          


Traducción de Germán Menéndez

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