REENCUENTRO
“Mantén tus espaldas protegidas... y la Muerte sólo vendrá de frente, haciéndose honrosa" Karras McGillian, Caballero de la Orden del Dragón.
SOLDERAI, 12 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra
FËADRAUG
se levanta. Al fin, tras unas dos semanas de viaje, ha dormido plácidamente en
una cama bien mullida; ello es posible gracias a una de las mejores posadas de
todo Solderai y, tal vez, del Imperio Soldeví. Ha mejorado mucho gracias a que
ha conseguido reposar, sobretodo gracias a que no había ningún ser hostil que
les hubiese molestado en el camino, y a los remedios que había conseguido JAAS
en Ghidnaar, donde han dejado a ARKAN, quien ha decidido no participar en la
lucha contra ARGOH por, según él, asuntos de mayor importancia.
Unos
minutos después, JADE, vestida con un camisón de seda celeste, también
despierta. Ambos han dormido ellos dos solos después de tanto tiempo. JADE besa
a DRAUG en la mejilla.
- ¿Has
dormido bien? – pregunta DRAUG.
- Como
un tronco – responde JADE -. Me alegro de que estés mucho mejor.
- Sí –
mira a su mujer y ambos se abrazan.
En ese
momento llaman a la puerta.
- A ver
quién será – dice JADE y va a la puerta. La abre y tras ella se encuentra con
un semielfo. Es de pelo castaño corto, con perilla. Alto y de rasgos finos,
lleva sólo unas simples ropas de aldeano.
-
¿Señores Turmellyrn? – pregunta el semielfo.
- Sí,
somos nosotros – responde JADE, mientras FËADRAUG se acerca.
-
Disculpen si les molesto. Mi nombre es NATHAN SILVER-RAIN y por lo que se ve el
señor Turmellyrn es el tutor de unos aventureros...
- ¿Sí?
¿Sabe usted de esos aventureros? – pregunta DRAUG.
- Sí...
Yo... Soy el ‘maesse’ de DEEDLIT.
En ese
momento, DRAUG recuerda lo que ocurrió hace diez años en aquella posada cercana
al límite del Reino Élfico. Recuerda cuando encontró a DEEDLIT y cómo ella
preguntaba desesperada por el tal ‘maesse’. El elfo se queda muy pensativo.
- ¿Está
bien? –pregunta NATHAN.
- Oh...
sí, sólo estaba recordando... Cuando encontré a su ahijada y todo esto... –
DRAUG mira a NATHAN -. Dígame, ¿están con usted los demás? Espero que estén
bien.
NATHAN
sonríe:
- Sí,
están todos bien. Les están esperando abajo. Pero no vayan a ir ahora con
prisas, tómense su tiempo, por favor – se vuelve para irse con los demás -. Les
espero abajo... Y encantado de conocerles.
-
Igualmente – responde JADE, mientras NATHAN se va.
JADE mira a su esposo.
- ¿Ése es
el hombre al que buscaba aquella chica? – pregunta la elfa.
- Sí...
Y me alegro de que al fin estén juntos – suspira -. En fin, vamos vistiéndonos.
Los chicos esperan. No sé si RAGNUS y los demás están despiertos. Recuerda que
quedamos con ARGUS en la entrada del palacio a las diez y... – mira un pequeño
reloj de cuco que hay en la pared, enfrente de la cama -. Sólo nos queda una
hora. Iré avisando a los demás... – y se va de la habitación.
JADE
suspira y mira su baúl, con su armadura ahí dentro.
“Dentro
de nada empezará una terrible lucha... Queda algo menos de mes y medio... Pero
sé que va a pasar rápido y cuando llegue el momento, será eterno...”, piensa,
mientras se va quitando el camisón.
Una
media hora después, todos se encuentran reunidos abajo. Los cálidos saludos se
repiten y también hay presentaciones. Así, DRAUG y JADE conocen a HATA, ZHOVEN,
RODEAD, PHILEASS y ATHENA. FLADNAG, SARAH y JULIUS conocen a los que se les han
unido ahora, los que no estuvieron en Sandria, y RAGNUS sólo a los que no vio
en Xion, es decir, a la amplia mayoría.
De
repente, alguien baja por las escaleras. Es SANDHURST, quien reconoce a muchos
de los aventureros y les saluda alegremente.
-
Esto... DRAUG, ¿sabes quién es ese tipo, verdad? – pregunta DEED, algo
desconcertada.
- Sí lo
sé. Y no te preocupes, es de... los buenos – sonríe.
Al fin,
todos se van en dirección al palacio, al encuentro de ARGUS TARIAR.
La
ciudad de Solderai está, como siempre, muy concurrida. Pero más ahora, donde se
observan muchos aventureros y soldados. Se reconocen guerreros elfos, enanos y
humanos de toda clase y condición, algunos hombres procedentes de Oriente,
muchos bárbaros...
- Tal
vez se refieran a los Cuatro Ejércitos como una unión entre soldevíes, elfos,
bárbaros y orientales, ¿no? – comenta JULIUS.
- Debe
ser – dice XENAR -. Por cierto, ¿alguien ha visto a JAAS?
- Se
fue ayer por la noche – dice REPLICANTE -. Al parecer ha ido a su casa,
aprovechando que estamos en su ciudad natal. No sé si vendrá con nosotros o no.
- ¡Pues
debería venir! – grita el aniquilador -. No quiero estar sólo en la batalla,
¿sabéis? Si ese berserk no está en combate, ¿a quién le voy a chulear todas mis
matanzas, eh?
- ¿Y
MAGNUS? – dice HATA -. ¿No es él un enano?
- Las
nenazas no me interesan, quiero luchadores natos, sólo eso, para que así se
mueran de envidia ante mis hazañas.
El
aniquilador ríe como un loco, mientras avanza y toda la gente lo observa
asustada.
-
¡Menudo ridículo nos va a hacer pasar ese maldito enano! – dice FLADNAG -. ¿Y
ése es el gran guerrero del que hablabas, DRAUG?
- Aún
no le has visto en batalla... – va a responder el elfo.
- ¡Pero
si la última batalla que viste de él le rompieron una pierna! – dice JADE,
advirtiendo que DRAUG había exagerado a la hora de hablar sobre el aniquilador.
- De
todas formas es un gran guerrero, y yo lo he visto luchar con mis propios ojos
– dice ZHOVEN, saliendo en defensa del elfo -. Aunque él no haya visto mucho,
yo sé que es un luchador formidable.
Mientras
discuten sobre la supuesta capacidad ofensiva del aniquilador, RAGNUS observa
detenidamente a AKASHA.
“Ésta
es una de las aventureras que DRAUG dijo haber encontrado en Malkadian antes
del asunto de ARGOH... aunque no estuvo en Xion...”, piensa RAGNUS. “Las ropas
del clan Yojimbo la delatan... Pero... hay algo extraño en ella... No sé...
Siento la maldad...”
AKASHA
se fija en que RAGNUS le mira fijamente.
-
¿Algún problema? – pregunta curiosa AKASHA.
- ¿Eh?
– RAGNUS sale de su meditación -. No, nada, simplemente me había fijado en tus
ropas.
- Ah, sí,
es que soy líder del clan Yojimbo de Malkadian.
-
Pero... ¿ése no era Yahiko Yoshizuki? – dice JULIUS, entrometiéndose.
- Es
algo largo de contar – AKASHA siente una profunda tristeza en su corazón. Al
momento, recupera la alegría -. ¡Pero bueno, sigamos hacia nuestro destino, no
tenemos nada que perder! – y se pone en marcha, pensando en encontrar a SATOSHI
en medio de la multitud.
Mientras
avanzan, pasan al lado de una taberna. Es muy ruidosa y parece que haya una
pelea, porque se oyen muchos gritos de ánimo.
-
¡Pelea, pelea, peleaaaaa...! – grita el aniquilador mientras corre hacia la
taberna.
- Vaya
– dice SARAH -, no sabía que fuese tan... impulsivo.
- Pues
yo no quiero que se meta en problemas, que este tío me parece que es un
fugitivo de la ley – dice SHIRÔ, mientras corre para intentar detener al
aniquilador.
Ambos
entran en la taberna, mientras los demás se están decidiendo entre ir o no.
En medio de la taberna, se observa un corro que no deja ver lo que hay en
el centro. El aniquilador se cuela como puede.
Ve que
hay un elfo y un enano sentados en una mesa. El elfo tiene unas escuderas con
los símbolos de Mellyrnram y una espada del alba en el cinto; el enano lleva
dos hachas de batalla en su cintura, mientras un hacha de dos filos descansa
sobre su espalda. Están discutiendo, mientras el gentío intenta animarlos para
que lleguen a las armas.
- ¡¿Vas
a repetirme otra vez eso, maldito orejudo?!
-
¡Mira, me tienes harto con todas esas cosas en contra de cualquier criatura
viviente!
- ¡¡Yo
sólo digo que el orco bueno es el orco muerto!!
Parece
que la discusión se va a alargar demasiado... ¿Llegará la sangre al río? El
aniquilador espera que sí.
- ¡Maldita
sea con el elfo estúpido, defensor de los Orcos! ¿Qué te hace parecer que
esos estúpidos seres se merecen vivir? – dice GRONFORL, el enano.
- ¿Qué te hace
pensar que merecen morir? – le responde ASSOTH, el elfo.
- Se merecen morir
igual que ellos han decidido los que merecen morir y los han matado.
- A mis ojos son
criaturas como cualquier otras. Y a mí no me han hecho nada. Si tú tienes algún
problema con ellas, allá tú. Ve y pelea, pero yo no participaré.
El enano está realmente enfadado.
- Pues para mis ojos
eres un maldito elfo ciego. Y para mí los orcos son seres salidos del infierno
para aniquilar a las demás especies, no son criaturas normales. Se merecen la
total aniquilación al igual que algunos elfos – y mira a su interlocutor.
- ¡¡¡¿ELFO CIEGO?!!!
– grita el elfo - ¡¡ESO ES UNA AFRENTA PERSONAL HACIA MI RAZA, GORDO INCULTO!!
- ¡Maldita sea! Mis
hachas tienen sed de sangre elfa y la tuya es la más adecuada. Orejón,
larguilucho, esmirriado, nenaza y afeminado elfo. Pagarás con tu sangre esas
palabras – se para -. Respecto a lo de inculto sé solo lo que me hace falta:
matar a un elfo de un hachazo.
Sin soltar la mano
de la empuñadura de su espada, ASSOTH se levanta y dice:
- Retira todos esos insultos sobre mi raza si no quieres que sea la tuya la que
empiece a odiar...
GRONFORL se levanta
cogiendo una de sus hachas y golpea la mesa con un puñetazo.
- No vas a tener mucho tiempo para odiar mi raza ya que morirás antes - y saca
la otra hacha, se sube a la mesa y mira al elfo con una sonrisa diabólica en su
cara.
ZHOVEN entra, junto a
KENSOU, ATHENA, HATA y PHILEASS, y ve la pelea. Ve al aniquilador y le dice:
- Mira, me voy a
hacer el bueno por aquí para que no crean que soy un cabrón y los voy a
separar... de todas formas no creo que sirva de nada, así que le apuesto 1200
coronas al elfo, ¿que me dices?
- Pues mira, ZHOVEN
– responde el aniquilador -, ese enano me recuerda mucho a mí, así que te
apuesto las 1200 a favor del compadre.
ZHOVEN se acerca al corrillo a intentar calmarles los humos a ambos, tal vez no
vaya a servir de mucho.
- Oigan, ustedes dos
– dice ZHOVEN -, si, los de la peleita, ¿porque no se dejan de juegos? Se nos
avecina una guerra y mientras más luchadores experimentados tengamos mejor, así
que háganle un favor a la humanidad y a cualquier otra raza, y dejen esto para
después de la batalla con ARGOH, si acaso salimos vivos. Ya sé que no soy nadie
para decirles qué hacer, ¡pero deténganse de una buena vez!
GRONFORL ya había escuchado cientos de veces en la taberna sobre el asunto de la resurrección de ARGOH, tanto que ni le preocupa. Así que ignora a ZHOVEN y continúa su “amistosa” charla:
- Al fin y al cabo
este elfo no es tan diferente de los orcos.
ASSOTH no puede contenerse:
- Esto ya ha ido
demasiado lejos. ¡Si quieres algo, mejor que lo resolvamos fuera!
- ¿Qué pasa, pequeña
elfita, es que tienes miedo de que te vean perder los que hay en esta posada? –
GRONFORL está tomándose a risa lo que dice ASSOTH.
-Tengo miedo de que
tu cabeza no sea lo único que vaya a romper.
- Así pues,
demuéstramelo – responde GRONFORL.
ASSOTH se gira hacia la barra:
- Posadero, la
cuenta de lo mío y de lo de mi amigo – esto último lo ha dicho de forma
irónica. Se gira de nuevo hacia el enano -. GRONFORL: resolveremos esto fuera.
ASSOTH saca su espada del alba. El enano está preparado para la lucha, piensa ponerse a la defensiva para así contraatacar.
“Me lo huelo”, piensa ASSOTH. “No caeré en esa trampa: el contraataque me podría hacer verdadero
daño.”
En ese instante,
HATA se aligera hacia los futuros combatientes, agarra a ASSOTH de la solapa y
se lo pone frente a frente, casi rozándose las narices.
- ¡¡¿Qué coño te
pasa?!! – se para unas milésimas de segundo -. Digo... déjate de tonterías ...
Mira que hemos tenido un largo viaje hasta este lugar y no queremos arruinar el
buen rato por un pleito tuyo. Si tantos líos te traes con los enanos, es tu
problema pero no vengas con eso aquí. Mejor siéntate y sigamos con la fiesta en
paz... – HATA suelta al elfo y se va a acomodarse, aunque sabe que no estarán
allí mucho tiempo.
- Eh... ¿Nos
conocemos? – pregunta extrañado ASSOTH, aunque no va a tener tiempo para la
respuesta.
“¡Qué fastidio!
Llego aquí en busca de SATOSHI y me ha sentado fatal que me hayan
interrumpido”, piensa AKASHA, sacando la kamatari y poniéndola entre GRONFORL y
ASSOTH.
- Y tú, ¿qué diablos
quieres? – pregunta el elfo, algo molesto por la repentina aparición de la
semielfa.
- No hemos venido aquí a luchar contra vosotros, pero si armáis jaleo u os
peleáis os la estáis buscando... Me presento, mi nombre es YURI YOSHIZUKI,
líder del clan ninja Yojimbo de Malkadian, ¿vosotros quiénes sois y por qué
discutíais?
“ Estoy segura
de que no vas a pelear por una tontería como ésa de los orcos, sé que
los elfos sois mucho mas inteligentes...
ASSOTH envaina, y
responde:
-Me llamo ASSOTH LORD LÎN-NÜRE, y simplemente defendía mi postura - y se queda
mirando a GRONFORL de lado.
GRONFROL parece cambiar de actitud repentinamente.
- ¡Maldita sea! - y
le da una palmada bastante fuerte en la espalda a ASSOTH -. Pensaba que ibas a
ser un elfo mariquita y cobarde, con eso de defender a los orcos, pero has
demostrado ser más valiente de lo que pensaba.
-Gracias, creo –
responde ASSOTH -. Lo consideraré un cumplido. ¡Cuidado con la palmadita, que
casi me tiras al suelo!
De una esquina de la
taberna, aparece un extraño personaje. Por sus ropajes se puede ver que es un
ronin. En su cintura cuelgan una katana y otra espada. Podría ser una wakizashi
o una kodachi, pero su gran empuñadura cuadrada revela que es una ninja-to.
El ronin es un semielfo, bastante alto. Rubio, de pelos de punta y ojos verdes,
se acerca hacia donde está AKASHA tranquilizando a ASSOTH. El elfo ha decidido
no pelear por ahora, aunque mira al enano, GRONFORL. Parece que trama algo.
El ronin llega hacia AKASHA.
- Veo que estás ya adaptada a ser la jefa de los Yojimbo... y a ser la hija de
Yahiko - dice el semielfo -. Te he oído cuando hablabas con el elfo y el enano,
y... bueno, me lo tendrás que explicar - sonríe.
A AKASHA le inunda la alegría. Está a punto de saltarle unas lágrimas, esta vez
de felicidad, pero se acuerda de algo: de cómo la miraba RAGNUS.
- Esto... por favor, SATOSHI, ¿puedes venir conmigo? Tengo algo que hacer y ya
hablaré esto más tarde - dice AKASHA.
- No me importa - responde SPIKE -. Siempre puedo esperar para saber sobre tu
historia.
AKASHA observa a SATOSHI. Parece que no le molesta que ella sea hija del
asesino de su padre. Pero sabe que por dentro, SATOSHI no está tan alegre.
Ambos salen de la taberna, dejando a ZHOVEN, HATA, SHIRÔ, los Psycho Soldiers y
el aniquilador con ASSOTH y GRONFORL.
Aburrida, HATA se va
a una tienda de armas que hay cerca y decide vender su vieja espada iónica y
comprarse una daga; desde que tiene la espada con joyas, su arma de juglar ya
no le sirve de mucho, según ella. También ha vendido su arpa y ha comprado una
flauta de muy buena calidad. El sonido melódico de este instrumento de viento
le resulta mucho más hermoso. Una vez termina sus compras, va con los demás.
El elfo desenvaina
la espada, y mira a GRONFORL con rabia...
Dice, susurrando, para que sólo le oiga GRONFORL:
-Tengo una idea: hay demasiada gente por aquí esperando que nos matemos a
hostias. Se me acaba de ocurrir que podríamos amagar una pelea, y luego
hacerles creer que es un ensayo callejero de una obra teatral. Así, cuando
lleguemos al cenit, paramos de repente y decimos: “Esto ha sido una función
teatral. Si les ha gustado, colaboren con una pequeña donación por el bien del
teatro. Y recuerden que esa donación será una inversión por su parte, pues
cuanto más nos donen, mejores recursos tendremos para repetir otra función.
¡Estén atentos! ¡La función se puede repetir en cualquier lugar inesperado!”
GRONFORL se lo
piensa. Al fin responde, también susurrando:
- Vale, pero ¿qué es
el cenit?
- Pues el momento culminante, de máxima tensión – contento por haber llegado a un acuerdo con el enano, termina diciéndole -: ¡Pues a ello! - por último, le susurra -: Deberíamos hacer algunas señas para que sepamos qué hacemos e intentar dar más realismo a nuestra obra particular.
- Está bien – responde GRONFORL -. Pero recuerda: el dinero a partes iguales, ¿eh?
Y salen, acompañados por los aventureros que aún estaban en la taberna y una gran cantidad de curiosos, mientras interpretan sus papeles.
-Lamentarás haber
vivido – dice ASSOTH mientras piensa: “Tengo que hacerme comediante.”
- Ja, ja, ja, ja... – ríe GRONFORL -. Te cortaré esos orejones apestosos, blandengue, amariconado y defensor de los orcos -, mientras piensa “¡Qué bien me lo paso!”
-Ja. ¡Prepárate a
sentir mi ira en tus carnes, sucio enano! ¡Te tendrás que ir acostumbrando a
tener un sólo brazo, porque te voy a cortar el otro! – “Sí que podría hacerme
actor, sí.”
- ¡Lamentaras haber
dicho eso pues mis brazos son duros como troncos y tus simples ramitas secas a
las que llamas brazos no tienen suficiente fuerza ni para rasguñar estas
maquinas de matar - y ya fuera, se disponen a luchar.
GRONFORL sale
corriendo hacia ASSOTH con las hachas en alto, gritando.
El elfo se queda
esperando su ataque, y cuando llega lo bloquea con la espada.
- ¡¡¡Aaarrrggghhhh!!! - grita ASSOTH -. ¡¡¡Te sacaré los ojos de cuajo y te
mearé en las cuencas para que te escueza!!! – y con la espada lista para atacar
dice -: Toma este ataque alto.
Pero el enano se
agacha y, en un intento de hacer más realista la “obra”, le da una patada en
las piernas a ASSOTH y lo tira al suelo, ya que con el mismo objetivo de dar
realismo, ASSOTH lo ve venir y no lo esquiva, esperando en el suelo qué va a
hacer GRONFORL. El enano le coge del cuello, levanto e. hacha y le guiña el ojo
como para decir que le pegue.
-Toma este derechazo
– dice ASSOTH, cogiendo el significado de la señal.
Con esto, GRONFORL exagera un poco y se quita de encima de ASSOTH. El elfo se
levanta y le hace una señal a GRONFORL. El enano se relaja. ASSOTH se dirige
gentilmente al “público”:
-He aquí los inicios de una obra de teatro titulada "Encuentros en la
posada del orco feliz". Espero que esta primera escena haya sido de su
agrado. Si nos hacen el favor de echar en este pañuelo – y lo enseña - unas
pequeñas monedas como prueba de su agradecimiento, entenderemos que les ha
gustado, y seguiremos esforzándonos en mejorar y continuar las demás escenas de
la obra, para un mayor disfrute de sus personas.
A continuación, paso un pañuelo recogiendo lo que nos echen.
Muy pocos dejan algo de dinero. Muchos se han decepcionado al ver que no
era una pelea de verdad, aunque la actuación ha sido convincente. En el pañuelo
de ASSOTH reposan 570 coronas.
Cuando termina de
recoger dinero, le dice a GRONFORL:
- Vamos, nos merecemos un descanso
- Sí – responde el
enano -. Por cierto, deberíamos hacer esto más a menudo, ¿no crees?
- Sí... Bueno – y
mira el pañuelo -, no es mucho, pero como dijimos, a partes iguales. Y creo que
sí que tenemos facultades para dedicarnos al mundillo del teatro
RODEAD se acerca. Le
ha parecido una buena actuación, pero al final también había descubierto la
verdad, que no es más que teatro. Indignado, se acerca a ambos.
- Eso es una falta de
respeto hacia la lucha, os burláis de las artes de guerra y lo que esto supone
– comenta RODEAD -, no os merecéis la vida, pero como todos no somos iguales
vivid en paz o luchando honradamente contra el mal
ASSOTH responde:
- Lamento que una
actuación tan buena te haya molestado, pero cada uno se gana la vida como
puede, o le dejan. No creo que sea una falta de respeto hacer una obra de
teatro sobre las luchas, pues el objetivo del teatro es, precisamente, mostrar
a un público medio unos hechos tal cual son, o de un modo esperpéntico, o desde
un punto de vista que nadie antes haya visto. En este caso concreto, se ha
realizado una obra teatral en la calle con el propósito, improvisado pero
cierto, de acercar el mundo de la actuación a la población media, así como
ganar unas cuantas monedas – sonríe -, y pasar un rato entretenido; porque no
va a ser todo matar, matar, y matar.
“ Por otro lado, ha
tenido un punto muy positivo, ya que parece ser que, a partir de ahora, me
estoy empezando a llevar bien con GRONFORL, cosa que no era muy probable
considerarla al principio.
El enano asiente.
KENSOU ha quedado
bastante impresionado con la obra. Piensa:
“Ya sabía yo que
aquí había gato encerrado, aunque se sabe que los elfos y los enanos no se
llevan muy bien, estos dos parece que han hecho todo un arte de las rencillas
entre sus razas.”
Se acerca y les dice.
- Buenos actores no
son, se les ha visto forzados, pero ha sido muy ingeniosa la idea de tratar el
conflicto de sus dos razas en una "peculiar" obra de teatro. El
pueblo necesita entretenimiento en estos tiempos de preocupación y veo muy bien
lo que hacen.
Algunos del grupo se
acercan.
- La actuación ha
estado muy bien – comenta JADE -, aunque si hubiese sido más larga sería
perfecta. Tomad un poco de dinero en muestra de gratitud – y les da 500
coronas.
- Siendo hija del conde de Wooden es lógico que les des tanto dinero – dice JULIUS -. Porque estás forrada y eso para ti es calderilla, jejeje...
- Bueno, ya que hemos terminado de ver una pequeña actuación, vamos a palacio – dice SARAH -. ARGUS nos espera.
DRAUG se acerca a GRONFORL y ASSOTH.
- Si queréis, podéis acompañarnos – dice el druida -. Si buscáis aventuras, dinero y salvar al mundo, venid con nosotros.
GRONFORL y ASSOTH aceptan. La verdad es que aunque son desconocidos para ellos, los aventureros les caen bien y no les vendrían mal unos cuantos ejercicios...
AKASHA se acerca
hasta el lugar donde está RAGNUS y mientras van hacia allí le da la mano a
SATOSHI, para en seco por el camino, le coge la otra mano y le da un suave beso
en los labios:
- No sabes cuánto te había echado de menos, ha habido momentos en los que pensé
que me iba a desmoronar, pero pensaba en ti y volvía a mi ser... Por si no lo
oíste cuando te fuiste de Malkadian, te quiero, SATOSHI...
El semielfo la
observa y no puede evitar darle un largo beso en la boca.
- Yo también te he
echado de menos – dice SPIKE, sonriendo -. Quiero que siempre estés a mi lado,
YURI...
AKASHA sonríe. Vuelven a caminar hacia donde está RAGNUS para que le explique a AKASHA por qué la miraba de esa
forma.
Tras las
presentaciones a los nuevos componentes y la explicación de lo que ahora iban a
hacer los aventureros, EMERALDAS se dirige hacia todos.
-¡EYYYYY! ¡Entremos en cualquier taberna que hoy, por ser mi aniversario os
invito a todos a un ronda! Pero sólo a una, que el oficio de pirata no da para
mucho.
” ¡Vamos, maldita sea!¡ Acabo de robarle un año a la muerte! ¡¡¡¡Y los grandes
robos hay que celebrarlos, siempre me han dicho!!!!
- ¡¡FELICIDADES
EMERALDAS!! Bueno, un traguito no hace daño, ¿no? – dice ASSOTH.
-Yo también te
felicito. Y bueno, me invitarás también a mí aunque sea nuevo, ¿no? – replica
GRONFORL.
- ¡Pues claro que
sí, GRONFORL! ¡Y brindo porque haya una buena camaradería entre nosotros!
-Te lo agradezco mucho, EMERALDAS – sonríe GRONFROL -.Me apetece mucho un buen trago de cerveza.
- Felicitaciones,
EMERALDAS – dice ZHOVEN -, me encanta tu idea, además, como el enano bien lo dijo,
una cerveza a nadie le caerá mal, pero por ser tu cumple yo invito.
” Luego de lo de me iré con LOTHAR y RODEAD a hacer algunas compras... ¡hay que
mejorar el material!” piensa ZHOVEN.
- Bien, bebamos
todos. Pero cuidado, no nos vayamos a agarrar un coma etílico ahora que hay que
ir a ver a ver al Emperador – dice ASSOTH-. Yo creo que lo que tendríamos que
hacer es tomar varias rondas y pagarlas entre todos, pero eso sí, que EMERALDAS
no ponga ni una moneda.
- ¿Y por qué no
vamos a ver al Emperador y luego nos vamos a beber cerveza? – pregunta GRONFORL
-. Lo digo por no ir allí delante del Emperador ese con un pedo que te cagas.
Los demás lo
piensan.
- Me parece bien,
voto por eso – dice ASSOTH -. Ya habrá tiempo para alcoholizarse. ¿Qué pensáis,
gente?
- Sí, será mejor y
así nos ponen al día – dice KENSOU.
Parece que está todo
decidido.
Mientras tanto...
AKASHA al fin llega
hasta donde esta RAGNUS:
- Sé que antes, cuando nos presentaron, me miraste extrañado... Me gustaría
saber, si no es molestia, a qué se debe, ya que vi muestras de desagrado en tu
expresión y me gustaría saber por qué, no creo que sea por ser líder del clan
Yojimbo... tiene que ser otra cosa...
RAGNUS responde:
- No quiero que te molestes por cómo te miré. He notado algo en ti, una extraña
maldad... No quiero que te sientas preocupada por ello, de verdad. No es una
maldad como la de algún demonio o ser del Caos... No... es otro tipo de
maldad... una maldad que escapa a mi entendimiento, como si fuese... una
maldición.
" Siento no poder responder a tu pregunta con total clariada, líder de los
Yojimbo, pero espero que los Dioses me den pronto la respuesta correcta...
Se va con SATOSHI, le agarra la mano. De repente, le ha venido algo a la
cabeza:
-Me han confundido con LYSBEN-INGALA,
una vampiresa, de hecho me confunden mucho con ella y yo recuerdo a gente que
no conocí y que conoció ella. Tú que pareces muy sabio ¿qué podría ser?"
- No lo sé... – responde SPIKE, muy confuso -. No puedo decirte por qué te
confunden con esa tal LYSBEN-INGALA... algo tiene que haber entre tú y ella y
que ninguna debéis conocer... ¿Pero qué?
Es en ese momento cuando RAGNUS al fin reacciona y se acerca a AKASHA.
- Sé qué es, eso ya ha despejado mis dudas - comenta RAGNUS, y empieza a
narrar:
"Cada 106 años se da una
extraña conjunción de los planetas, haciendo que dos mujeres nacidas ese mismo
día del alineamiento sean malditas.
Ésa puede ser tu conexión con esa tal LYSBEN-INGALA. También sé que, según
también dicen estas leyendas, ambas mujeres son idénticas físicamente y que es
normal que muchas veces puedan ser confundidas si una persona ha visto a una de
ellas y se encuentra a la otra.
El tormento invadirá a ambas. Lo que le falte a una es lo que tiene la otra.
También sentirán lo que siente la otra, incluso sabrán lo que piensa. También
soñarán con la otra, es como si fuesen la misma persona..."
De repente, a la
semielfa se le nubla la visión y se desmaya. Al despertar, durante unos
segundos, dice algo, como si estuviera poseída: “La Nerea, necesito la
Nerea...”
Pero al momento vuelve a ser ella y se queda extrañada.
- ¿Puede ser de esa
maldición, RAGNUS? – pregunta SATOSHI.
- Sí, lo es...
comparten las mismas sensaciones – y prosigue:
"El destino de
ambas es encontrarse y luchar contra su maldición. Sólo así podrán librarse de
ella... pero una morirá. Así la superviviente podrá tener su parte completa, al
romperse la maldición... una unión de sus espíritus que dará una suma mayor que
las dos por separado."
AKASHA no sabe qué decir. Sabe que INGALA es pelirroja y eso, pero ella es
semielfa mientras la señorita DEGERJAIS es humana y, encima, albina. Tal vez
sea que la gente se fijaba más en la cara por su forma, no por el color ni la
raza. Sus rasgos debían recordarles a aquella mujer.
- No sé qué hacer –
dice la semielfa -. Tal vez lo mejor sea que busquemos a esa INGALA tras la
reunión con el Emperador... espero encontrarla antes de que me cargue a
DREADLIN...
En ese momento, el
campanario de una iglesia empieza a sonar. Diez veces.
- ¡Maldita sea, son las diez y el palacio aún queda a un cuarto de hora de
aquí! - exclama DRAUG -. ¡Venga, los que quieran venir, que vengan ya, no tengo
ganas de que ARGUS espere aún más de lo previsto!
Las prisas hacen que
todos salgan corriendo, sin apenas tener tiempo para reaccionar. A GRONFORL
casi no le da tiempo a coger su asno y llevárselo al mismo ritmo que van los
demás.
Después de una larga
carrera, al fin llegan a las puertas del palacio de Solderai. Son las diez y
diez minutos.
Tras los muros, el
palacio de Solderai, como siempre lo ha hecho durante más de tres mil
años de historia, se yergue poderoso y hermoso sobre la ciudad. Una
enorme construcción, de altas almenas rematadas en picos dorados y piedra
del color de las perlas, podría haber hecho pensar en un principio que este
castillo fue construido por elfos, aun sabiendo que la belleza del castillo
del rey elfo en Eladamri supera con creces al palacio del Emperador Soldeví.
Las murallas, de color similar al de las paredes del castillo, protegen éste
de cualquier agresión o intromisión en su interior.
En la puerta, dos
guardias vistiendo esplendorosas cotas de malla y semiplacas con la efigie de
un águila en el pectoral izquierdo, símbolo del Imperio Soldeví.
Pero no está ARGUS.
En ese instante, alguien
se aproximan con gran rapidez. Los aventureros se giran y observan a un félido
corriendo a cuatro patas. Lleva una capa púrpura, y se puede ver mientras corre
que lleva una cota de anillos plateada y muy reluciente. La cara del félido es
familiar a algunos de los aventureros.
El félido al final
llega y se yergue sobre sus patas traseras.
- Siento el retraso
– dice el félido -. Me he quedado dormido.
- ¡¿Y para eso tenemos que salir corriendo pensando que te ibas a cabrear, maldito gato dormilón?! – dice JADE, enfadada.
ARGUS sonríe.
- Prometo que no volverá a pasar – responde ARGUS -. Bueno, debemos entrar. Tenemos la audiencia con el Emperador y debo recoger mis armas.
Se acercan a la puerta, pero uno de los guardias se adelanta.
- No se permite la entrada de animales domésticos que no pertenezcan al palacio – dice el guardia, refiriéndose tanto al gato de EMERALDAS, Mort, y al burro al que tiene tanto cariño GRONFORL.
- Bueno, si Mort no entra, yo tampoco – dice la pirata.
- Me quedaré contigo – dice AKASHA -. Es mejor también que no seamos muchos en el palacio.
- Esto... si os quedáis fuera, ¿podríais cuidar a mi burro, por favor? Es que me da cosa dejarlo solo – dice también GRONFORL.
Además de los Héroes de Salk y ARGUS, entran al final PHILEASS y sus dos alumnos, NATHAN, DEED y SHIRÔ, ZHOVEN, RODEAD, ASSOTH y GRONFORL. Los demás o deciden esperar fuera o no les dejan entrar. SANDHURST prefiere no ir, ya que no le gustaría sentirse mal porque pueda ser reconocido. Pero al final, ARGUS insiste y los félidos entran junto a los otros.
Antes de irse, SATOSHI mira a YURI. Sonríe y entra.
El guardia los lleva por los hermosos jardines de Solderai. Las flores muestran su belleza a los aventureros, con vivos colores que alegran esta época de tinieblas. Los altos cipreses forman un pasillo en uno de los extremos del jardín. Allí, unos cuantos jardineros arreglan los setos que se encuentran rodeando una fuente al final del pasillo de cipreses.
Lo que pueden advertir los aventureros es que también hay árboles caducifolios en el jardín, lo que hace suponer que tal vez hayan sido tratados con algún experimento magictecnológico para poder vivir en este clima, demasiado seco tal vez para ellos, además de haber contado con un especial cariño por parte de los jardineros.
El gran portón de entrada hacia el interior del palacio se abre. En el interior, un pasillo iluminado por cientos de velas, con exquisitos cuadros en sus paredes. Una moqueta roja cubre el suelo de todo el pasillo. Varios muebles rústicos y algunos guardias se encuentran por todo el camino hacia una gran puerta.
Del pasillo salen varias bifurcaciones hacia otras salas. Algunas damas pasean por allí y ven a los aventureros. Cuchichean entre ellas, admiradas algunas por la belleza o extrañeza que les inspiran.
Tras el portón, una sala donde dos escaleras se levantan al fondo. En el resto de la gran sala, hay varias mesas y sillas. También lo que parece ser una especie de escenario para alguna orquesta. Tal vez esta sala haga las veces de lugar de reunión informal y de sala de fiestas.
Pero la sala de fiestas no se encuentra en esta sala, sino en una puerta a la derecha de los aventureros. Eso es lo que dice el guardia, al ver que los aprendices de héroes se extrañan al ver ese “escenario”, que no es más que, en realidad, un pedestal para una estatua del emperador Alexandros Derrick X, el Aventurero, como le conocían por ser un luchador nato en busca de aventuras.
Se van por las escaleras de la derecha. Éstas conducen hacia el ala este de palacio. De nuevo, un pasillo, muy similar al de entrada, se extiende ante los ojos del grupo, aunque en éste se ven varias ventanas que permiten que la luz del sol entre y la iluminación sea natural. Las velas de los candelabros, por tanto, están ahora apagadas.
Al fin, después del pasillo, una nueva puerta. Allí, otros dos guardias vigilan. Al ver a su compañero y al reconocer a los héroes, permiten el paso y abren la puerta.
Ante los aventureros se encuentra una sala enorme. Con dos mesas alargadas, de unos treinta metros de largo cada una, y sus sillas, unas doscientas cincuenta, son los únicos muebles que se observan.
El resto es una sala llena de candelabros y hermosos cuadros. Algunos de ellos pintan escenas de la Gran Guerra que, sin embargo, destacan más por su exquisita composición de colores y formas que por la crueldad que muestran sus imágenes. Los retratos de los dieciocho emperadores Casius, los once de los Alexandro y dos más de las más destacadas emperatrices, Nina y Mireia Derrick, se encuentran en la pared del fondo. Allí, se ven dos tronos.
Ambos son altos, de madera de caoba, adornados cada uno con una corona de oro macizo. En los tronos, dos personas.
La mujer viste un hermoso vestido rosado, con bordados de oro. Un examen más detallado revelará que está hecho en fina seda, tal vez importadas desde el oriente. En sus manos, varios anillos recargados con gran cantidad de joyas. Su cara muestra belleza y juventud, a pesar de que tiene algunas arrugas, minúsculas a más de dos metros de distancia o incluso invisibles. Su pelo, largo y oscuro, cae sobre sus hombros en pequeños tirabuzones.
El hombre ya se nota mucho mayor, sobre los cincuenta años. Su barba es corta y negra, al igual que su cabello. Su mirada es seria y poderosa. Sus ropajes, majestuosos, de diversas tonalidades de azul, dejan ver una espada en la cintura. En apariencia es una simple espada ancha, en una vaina de cuero con muchos remaches de plata.
Los héroes y ARGUS hacen una reverencia ante ellos. Los aventureros, por no quedar mal, también. Están ante el emperador CASIUS DERRICK XVIII y su mujer, ERYA.
- Bienvenidos seáis, aventureros – dice el Emperador.
- Oh, Emperador – responde ARGUS -, venimos como acordé ayer con uno de vuestros consejeros para que pudiéramos llevar a cabo la reunión sobre la situación actual.
El Emperador mira a los jóvenes aventureros, a los que ve por primera vez en su vida. Luego observa a los ocho Héroes de Salk, reunidos de nuevo.
- Mis consejeros me dijeron que los grandes héroes de este continente vendrían... y eso compruebo – dice el Emperador -. Además, parece que hay nuevas caras en este grupo de héroes, ¿no es así?
- Sí, mi Señor – responde RAGNUS -. Aunque aún hay otros que han decidido esperar fuera a que nuestra reunión termine.
- Entonces parece que venís dispuestos a luchar y lo hacéis muy en serio – responde la Emperatriz -. Decidnos, ¿es cierto todo sobre el asunto de ARGOH?
NATHAN se gira hacia DRAUG.
- ¿El asunto de ARGOH? ¡Maldición, no digáis que...!
- Sí – dice DRAUG a NATHAN -. Todo nuestro esfuerzo ha sido hasta ahora en vano. HERUWATH me robó la Ira Sangrienta y ahora ARGOH debe haber recuperado todo su poder... Lo único que queda ya es la lucha, la batalla final.
Los aventureros que estuvieron en Zoroaster están muy preocupados. Recuerdan aún en sus mentes la terrible lucha en el Bosque Oscuro contra las hordas demoníacas, contra ARGOH, URDUS y un cada vez más inhumano DREADLIN. Pensar que la lucha contra esos monstruos ha sido para nada les hace sentirse desgraciados e inútiles.
SARAH lo nota.
- Majestad – dice la juglar -, en mi opinión creo que no todo está perdido, aun sabiendo sobre estos funestos acontecimientos... Porque, recordad, en la Gran Guerra tuvieron que hacer frente a ARGOH con todo su poder y a muchos demonios y monstruos.
- Y además – se adelanta MAGNUS -, algunos de los aventureros aquí presentes han evitado que se trajeran un ejército de demonios desde las mismísimas profundidades del Infierno, por lo que contamos con que sólo podrán traer demonios de Nangör.
- De todas formas, aún son muchos – dice DEEDLIT, muy preocupada -. Somos unos simples aventureros y si conseguimos salir de ese bosque fue gracias a un golpe de suerte que tuvimos – en referencia a la oportuna Psycho Ball de KENSOU, que dejó por unos segundos a ARGOH fuera de combate.
SARAH se acerca a la maga.
- No debes preocuparte, chica – le dice SARAH -. No todo está perdido. Y no creas que tú y tus compañeros estáis solos. Tenéis muchos valerosos guerreros, hechiceros y demás venidos de todos los lugares de Daron... A excepción de Milkûr y Nangör, por ser zonas de dominio del Caos, y de Eldôr, ya que los elfos de la isla están incomunicados con el resto del mundo... – se detiene y pone sus pálidas manos sobre los hombros de la elfa. La mira fijamente -. ¡Ánimo!
Todos, hasta el Emperador y su esposa, han quedado impresionados por el valor de la joven juglar de Gunmar.
DEEDLIT mira con más
asombro aún a la valerosa juglar, y al instante le toma sus manos y le dice:
- Tienes razón, amiga mía. Nunca todo está perdido, y parece mentira que lo
halla olvidado. Además -y dirige una mirada a NATHAN- si pude reencontrarme con
mi maesse, realmente todo puede ser posible.
Y mirando a todos, añade alegremente:
- ¿Quién sabe? ¡a lo mejor incluso encuentro mis viejas gafas rojas!
En la reunión, varios generales y tenientes Templarios, junto a ARGUS, además de miembros de la Orden del Dragón, entre ellos el enano KARRAS McGILLIAN, se han sentado en una gran mesa rectangular, en la sala de reuniones ,justo en el pasillo opuesto al que lleva a la sala del trono. Los Héroes de Salk y sus compañeros también están sentados en la mesa.
El Emperador se ha sentado enfrente de todos. En sus manos, lleva varios mapas y libros históricos.
- En la Gran Guerra, donde mi antepasado y seguramente todos los vuestros lucharon contra las hordas, tuvieron que vérselas con miles de demonios, orcos y no-muertos. Los aventureros – y mira al grupo de jóvenes que iba con los Héroes - sentados en esta mesa han conseguido, al menos, evitar que el ejército de los demonios se viese aumentado considerablemente, así que el enemigo sólo contará con el apoyo de Nangör.
“ Los orcos de Milkûr no suponen ningún problema, al igual que los de Salk. Las últimas victorias de los Reinos de Salk, en las llanuras cercanas a la Espina Élfica por parte de los elfos y en Sandria por nuestra parte, demuestran nuestra superioridad sobre los goblinoides. El ejército se está reforzando con ácido y fuego para combatir a los trolls y nuestros expertos lanceros están listos para los saurios.
“ Pero aún tenemos la duda sobre quién podría llevar a cabo la tarea de los ejércitos de no-muertos, ya que siempre han acompañado a las demás hordas en todos y cada uno de los combates de la Gran Guerra... Y si esta batalla será el preludio a una nueva guerra, tal vez debamos intentar evitar que los ejércitos de no-muertos lleguen a completarse, consiguiendo, al menos, que se queden muy reducidos.
“ Últimos informes advierten de la existencia de un misterioso hombre cerca de aquí, en concreto a tres días de viaje al norte. Hay quien dice que es un nigromante, que puede estar acompañado por otros de su calaña, y está aprovechando que justamente a esa distancia que he marcado hay un cementerio de los tiempos de la Gran Guerra, por lo que es el lugar idóneo para poder crear un ejército de muertos vivientes.
Van pasando un mapa con la localización del supuesto núcleo nigromante.
El Emperador prosigue:
- Nuestra preocupación por ahora, hasta que los efectivos bárbaros, elfos y orientales estén al completo, será encontrar ese núcleo nigromante y destruirlo. Debemos intentar ganar batallas antes de la guerra.
Mira a todos los que están en la sala.
- Y bien, ¿quién aceptará esta misión?
ZHOVEN observa el mapa y se da cuenta de algo: ese núcleo nigromante está tras las montañas de Ertdail y muy cerca de Ahura, su ciudad natal.
“Seguramente haya otra separación, ¡y eso me va a desagradar!”, piensa ZHOVEN. “Pero si nos separamos, no iré a por la tal INGALA, sino a por ese nigromante. No voy a dejar que lo primero que destruyan sea Ahura... ¡y no voy a permitir que el ejército del Caos aumente!”
FËADRAUG mira a sus compañeros. Los héroes le observan. Los jóvenes aventureros también. Se gira hacia el Emperador.
- Nosotros
aceptaremos esa misión, Majestad - dice DRAUG, al ver que sus compañeros
parecen dispuestos a aceptar -. Pero, ¿hay alguna información más que nos
pueda...?
De repente, un mensajero llega a la sala. Se disculpa y entrega una carta al
Emperador.
CASIUS DERRICK XVIII la mira y se dirige al mensajero.
- Esta carta no es para mí, mensajero - dice el Emperador -, es para un tal
LOTHAR.
Los aventureros se sorprenden.
- ¿Para LOTHAR? - dice DEED -. ¿Y quién la manda?
El Emperador mira el reverso del sobre.
- KYER DERGIST... y... a ver... parece que pone... LYSBEN-INGALA... ¿de
DEGERJAIS? ¡Imposible, esto debe ser una broma, no queda ningún Degerjais tras
los acontecimientos de Degeria!
Afuera, HATA llega
al fin a donde están AKASHA y EMERALDAS.
A pesar de la tardanza, las otras chicas no se molestan. Las tres se ponen a
jugar con el gato y a cuidar del asno de GRONFORL.
LOTHAR las mira. Está contento de verlas felices. Se vuelve y mira de nuevo la
entrada del palacio. No sabe qué puede estar ocurriendo. Ya han pasado más de
veinte minutos.
Al fin, el grupo del
palacio sale, tras cerca de tres cuartos de hora desde que entraron. La
expresión de algunos de ellos, sobretodo de RAGNUS. El Templario se acerca a
AKASHA y la mira seriamente. Luego se vuelve y mira a LOTHAR.
- Esto es para ti – dice RAGNUS al semielfo, mostrándole una
carta –. Te la escribe un tal DERGIST.
AKASHA se queda muy sorprendida al oír el nombre del remitente. LOTHAR la abre. Hay una hoja con una escritura bastante ilegible, escrita en una especie de tinta de color rojo oscuro, casi sangre.
LOTHAR lee para sus adentros:
“Estimado LOTHAR,
Ha pasado ya bastante tiempo desde que entraste a nuestro
servicio. Como ya sabemos, has quedado amnésico, pero tranquilo, pues no vamos
a intentar amargar tu mente intentando recordar hechos de tu pasado, ya que
esta carta no va con dicha intención.
El motivo de esta carta es para avisarte de que ya es hora de que por fin acabes
lo que has empezado. A tres días de Solderai, al norte, nos encontrarás. Trae
la Nerea y a YURI YOSHIZUKI.
KYER DERGIST”
LOTHAR arruga la
carta entre sus manos.
- Quería alejarme del asunto de INGALA y la Nerea... Pero... esta carta me está
obligando a ir contra este nigromante... - dice LOTHAR -. En fin, tendré que
enfrentarme a mi destino – muchos no entienden qué pasa.
KENSOU se queda
extrañado y piensa: “¿Cómo pueden saber ese tal KYER DERGIST y LYSBEN INGALA, esa
chica de la que hablaba LAMBERT, que nos encontrábamos en Solderai? Es más,
¿cómo han sabido que nos encontrábamos aquí? Debemos tener algún traidor en el
grupo o algún espía nos ha seguido después de la pelea? Tal vez la mandaran a
la posada y el posadero ya les dijo a dónde íbamos... ¡Maldición!”
- Bueno, esperad, a
ver que me aclare, ¿qué pasa? – pregunta EMERALDAS.
- En primer lugar,
deciros que hay encargo – responde JADE -. Debemos acabar con un nigromante y
sus compañeros, si es que los tiene. Están a tres días al norte de aquí... En
lo que se refiere a la carta... Sólo este hombre puede saberlo – y mira a
LOTHAR, quien está aún tenso tras leer la carta.
JADE explica con
detalle lo ocurrido en la audiencia de palacio...
RODEAD se pone
serio:
- Yo voto por ir a
por el nigromante, ese ser que no respeta a los difuntos en el eterno descanso
y el viaje hacia la otra vida, se merece la muerte, como todos los demás
nigromantes.
ASSOTH responde:
- No sé quien es esa
tal INGALA que mencionáis, ni tampoco conozco a ningún nigromante, que yo sepa.
Sin embargo, no consentiré que ese individuo cometa el más atroz de los
crímenes, y no deje descansar en paz a aquellos que pasaron a mejor vida. Así,
me parece que también yo iré tras ese nigromante.
- ¡Vamos a por el
nigromante! – exclama SHIRÔ, dispuesto a luchar.
- Yo también me piro
a por el nigromante – dice DEEDLIT.
- ¡Contad conmigo! –
exclama XENAR -. Eso de los nigromantes y tal vez el hecho de que haya muertos
vivientes suena interesante.
- ¡Matar, matar,
matar, matar...! – grita el aniquilador -. Aunque mate a gente que ya está
muerta, pero lo que quiero es matar, matar y matar... ¡JAJAJAJAJAJAJAJA...! –
está organizando tanto escándalo que los guardias le tienen que llamar la
atención, pero el enano los mira con su cara inconfundible, llena de sadismo,
echando hacia atrás a los guardias, totalmente aterrados.
- ¡Yo estoy
dispuesto a matar a ese nigromante! – exclama GRONFORL -. Bueno, siempre y
cuando lleve a Asno. Por cierto, chicas, gracias por cuidarlo – y sonríe a
AKASHA y EMERALDAS – si no os importa, me voy a hacer unas compras, en seguida
vuelvo – y con su burro, GRONFORL se marcha a la zona comercial.
RODEAD, al oír al
enano, se vuelve hacia LOTHAR.
- Sé que estás en un
mal momento, amigo, pero... ¿no te hacen unas compras? A ver qué armas podemos
conseguir.
LOTHAR mira al
ninja. Se guarda la carta y se van a la zona comercial.
“Bueno... al final
sí iré a por el nigromante... y a por esa INGALA”, piensa ZHOVEN.
Así, todos se ponen
de acuerdo en ir a por el nigromante y ya luego, si es posible, LOTHAR pueda
explicarles por qué tanta preocupación y misterio. AKASHA ya sabe lo que
ocurre: ella también sabe quién es KYER DERGIST...
Con decisión, la
ninja se levanta.
- ¡Yo voy a buscar
al nigromante, ese cerdo no merece tocar el suelo que piso...! Cuanto antes
salgamos, mejor - a todo esto, se nota que la expresión de la cara de AKASHA es
más malvada, como si un demonio la poseyera.
- AKASHA, cuenta
conmigo, yo también voto a favor de ir a por el nigromante – dice EMERALDAS.
JULIUS mira el reloj
de la Iglesia. Son las once y cinco.
- ¡Vaya, ahora que
me acuerdo, he quedado con mis hermanos, que me tenían que dar algo! – exclama
JULIUS.
- Sabemos lo que es
– dice DRAUG -. Anda, no tardes mucho.
- Sí, está bien.
Hasta luego – y casi sin que puedan verlo los demás, JULIUS se va corriendo.
- Bueno... y ahora la borrachera, ¿no? – pregunta GRONFROL, tras volver de sus compras.
- Primero esperaremos a LOTHAR, RODEAD y JULIUS – comenta EMERALDAS –, que yo quiero estar con todos para celebrar mi cumpleaños.
Al pasar unos veinte minutos, ya todos están reunidos y se dirigen hacia una taberna, evitando volver a la de antes, ya que temen que les digan algo por ASSOTH y GRONFORL.
Otra taberna, más limpia que la anterior, es la elección del grupo. Acercan varias mesas, ya que el grupo es muy amplio, demasiado tal vez, ya que han necesitado cinco mesas en total. El camarero toma nota: la primera de una serie de rondas de cerveza de malta, junto a la comida. Excepto DRAUG, que bebe vino, ATHENA, quien bebe agua, y RAGNUS, que no bebe, todos tienen delante sus jarras de cerveza.
“Vaya”, piensa RAGNUS, “y pensar que celebramos mi cumpleaños en la carreta de camino hacia aquí... ¡qué cosas! Bueno, tal vez así celebre también mi cumpleaños por atrasado”, y sonríe.
Mientras beben, HATA entona unas cuantas canciones junto a SARAH. Ambas tienen una hermosa voz y sus cantos hacen que hasta el tabernero se una, por unos instantes, a la celebración del cumpleaños de EMERALDAS. AKASHA ha decidido pagar la primera ronda. HATA está dispuesta a pagar una segunda.
Sigue la bebida. DEED empieza a sentir un poco mareada, todo le da vueltas, pero le dan un vaso de vino como segunda bebida. Parece que la elfa no ha podido resistir la jarra de cerveza. Y sin embargo, el vino entra, tanto que no duda en seguir pidiendo.
JADE decide no beber más. Le gusta la cerveza, pero es demasiado para ella beberse dos jarras. De todas formas, sigue en pie y serena. De los héroes, excepto JULIUS, que sigue con sus pintas, cañas y tubos, y FLADNAG, ídem de lo mismo, ninguno bebe. PHILEASS y sus muchachos ya no beben más, al igual que NATHAN. El aniquilador pide incesantemente más jarras; MAGNUS, a pesar de su raza, está contento con las cuatro cervezas que se ha tomado.
Media hora después...
- Pos... pos yo tengo que decí argo – dice una borracha DEEDLIT -. Y eh que tengo unas ganas locas de... hics... bailá...
- Uyy... Creo que no debimos haberle dado vino... – dice SHIRÔ.
- No es como en Malkadian, que sólo fue una botella... ¡es que se ha bebido seis vasos, por lo menos! – exclama AKASHA.
- Bueno, no pasa nada, seguro que se pondrá serena dentro de nada – dice JADE -. Todos los elfos asimilamos bien el vino.
- Pues no lo parece – dice JULIUS -. Y a esto que deberíamos dejarlo, nos está saliendo un poco cara la fiesta de EMERALDAS, ¿no? Lo digo porque creo que AKASHA y HATA ya han pagado dos rondas cada una, vamos, que han volado doscientas dieciséis coronas de sus bolsillos así de rápido...
- Pos anda... hics... que yo he pagao unas... a vé... a, pos tre rondas, unas trescientas veinticuatro, sí señó – responde FLADNAG, quien también está bien borracho.
- Esta última que hemos tomado, que será la última, la pago yo – dice MAGNUS -. Llevamos ocho rondas y pienso que ya hubo suficiente desde la quinta. Venga, vamos a la posada a dejar que DEED y FLADNAG descansen.
- ¡¿Descansá?! – exclaman los dos beodos -. ¡De eso na de na, está claro!
- Tengo unas ganas locas de... hics... cantá un poquito – dice DEED.
- Pos enga, que yo t’acompaño, colega... A vé, vamos a arrimarnos a la barra... hics – responde FLADNAG.
Los dos se acercan a la barra. El tabernero está ya un poco harto de la fiestecita, que ha durado casi cinco horas.
- Lo que está claro es que de la resaca no los libra nadie – dice SATOSHI -. Además, mañana hay que levantarse temprano y...
- Pero... ¡si son las...! – no termina de decir RODEAD -. A ver que mire ese reloj de pared – se acerca a un pequeño reloj que hay colgado en la pared cercana a la puerta -. Pues sí, son casi las cinco. Pues vaya idea la nuestra, tener que emborracharse tan pronto.
- Lo que está claro es que será tal vez nuestra última borrachera... – va a decir JULIUS, pero de repente se oye:
no es blanco ni
tinto
ni tiene
colóóóóóó...
- ¡Por Nïme, FLADNAG, cómo desentonas! – exclama SARAH, tapándose los oídos.
- En cambio DEED canta bastante bien... Aun estando borracha – comenta EMERALDAS.
En medio de todo, GRONFORL se acerca a EMERALDAS. La pirata se vuelve hacia él. Ve al enano sosteniendo una caja. La abre y resulta que es una pulsera de oro.
-A todo buen pirata
le gusta tener un tesoro entre sus manos. Y éste es un buen comienzo – dice el
enano, sonriendo.
EMERALDAS se queda
mirando el precioso regalo de GRONFORL y se dibuja la sorpresa en su rostro y
se pone roja, así la pirata ha dejado ver parte la parte dulce que normalmente
esconde. Probándoselo, mira a GRONFORL con dulzura.
- No hacía falta, de verdad, eres muy amable – dice EMERALDAS -. Normalmente
estas cosas no me las regalan, bueno, a mí nunca me regalan nada de estas
cosas, te estoy muy agradecida y aunque no nos conocemos mucho, espero que
seamos buenos compañeros de viaje. Y la próxima ronda, invito yo – y sonríe.
SHIRÔ no quiere
festejar nada. En su mente aún está el recuerdo de Dehkah, la hermosa elfa que
lo rescató de la paliza que le dieron unos ladrones. Preocupado, se acerca a
DRAUG.
- Disculpe señor –
dice SHIRÔ, quien aún no se fía de nadie, se siente como un extraño en el grupo
-, yo quería que usted me dijera si cree que esto va a terminar pronto. Hace
mucho tiempo dejé a alguien muy querido lejos, y quisiera encontrarme con ella
de nuevo... Sin embargo no sé qué hacer... No me gustaría morir sin poder verla
por lo menos una vez más.
DRAUG mira a SHIRÔ. Lo ve
muy preocupado, más incluso de lo que sus palabras han dejado entrever.
Mira con seriedad a su compañero.
- Ojalá esto acabe pronto... Sólo nos queda un mes y medio para comprobarlo,
siento la espera.
" Sé lo que sientes. El amor es algo hermoso en esta vida mortal. Es uno
de los grandes dones que nos otorgaron los Dioses.
Se vuelve hacia SHIRÔ. Sonríe.
- Volverás a ver a quien tanto deseas... Te lo digo de todo corazón. No
morirás, SHIRÔ.
Al final han tenido que salir y han preferido que no sea el tabernero, sino ellos mismos los que hayan decidido la marcha. Es hora de descansar...
AL DÍA SIGUIENTE, SOBRE EL MEDIODÍA...
El grupo ha dejado Solderai. ARGUS, FLADNAG y MAGNUS han decidido quedarse. El alférez Templario debe coordinar junto al archimago la llegada de efectivos militares y mágicos desde Tolaria; MAGNUS, por su parte, ha sido llamado por el gobernador de las Tierras Bárbaras, NICODEMUS GREY-AXE, quien acababa de llegar a Solderai poco después de terminar la reunión en palacio. PYROS, por su parte, ha decidido quedarse en la ciudad unos días, ya que está algo cansado todavía del viaje desde Sandria.
FËADRAUG aún porta el Báculo Natura que le regalaron en Sandria y ha comprado una cimitarra. Ha vendido sus semiplacas y su cota de mallas a un chatarrero y ha conseguido otras nuevas. La cota de mallas es de un color plateado muy intenso, mientras las semiplacas ya no son como las otras, con los pectorales plateados y el abdomen cubierto por escamas de acero y un óvalo dorado sujetado por correas, sino que parece más bien la parte del tronco de una armadura, totalmente plateada.
Como el camino es largo, la charla es inevitable.
- Los ejércitos elfos no llegarán hasta dentro de dos semanas, a pesar de que ya hayáis visto a algunos militares elfos en la ciudad – comenta JADE -. Luego aún estoy libre para poder hacer alguna misioncita mientras no tenga trabajo.
- Los Templarios de Ghidnaar enviaron hace días una carta al Emperador comentando que están totalmente preparados para cualquier ataque – dice RAGNUS -. ARKAN debe haberle comentado ya al Gran Sacerdote lo del sueño de DRAUG. Por ahora, mis servicios allí no son necesarios.
- Ese tonto... – comenta DRAUG -. Aunque ha hecho bien esta vez, sí. Por cierto, RAGNUS, ¿tú no deberías estar en Ghidnaar con los demás?
- Cuando paramos en Ghidnaar para hacer escala, tuve una reunión con el Gran Sacerdote.
- Eso explica por qué estuviste más de tres horas desaparecido – sonríe JULIUS.
- Bueno, sí, la verdad es que fue una reunión larga. Me dijo que si debía luchar contra el Caos, no podía quedarme en Ghidnaar, donde sería más probable que atacasen...
- Suena contradictorio – dice REPLICANTE -. Si tú eres un Enviado de los Dioses y Ghidnaar tiene casi un cien por cien de posibilidades de ser atacada, ¿por qué no te has quedado allí? Seguro que habrías ayudado mucho.
- La verdad es que no quieren que yo muera en el ataque – comenta RAGNUS -, pero tarde o temprano, un Enviado Divino muere.
- A ver, explica – dice XENAR -. Todo el mundo muere, ¿qué tiene de especial la muerte de un Envidado Divino, además de que te van a recordar como un héroe?
RAGNUS mira seriamente a la mercenaria.
- Un Enviado Divino muere tras terminar su misión, sea como sea – dice RAGNUS -. Es decir, tras esta guerra, dejaré este mundo. Por ello – y en ese momento, el recuerdo de su amada le invade – no puedo ser una persona como las demás, sabiendo cuándo moriré... Sé que soy responsable de mi condición, pero...
- Vamos, no te pongas así – dice XENAR -, al menos cuentas con amigos como nosotros.
RAGNUS la mira. Sonríe.
- Sí... Ésa es la otra razón por la que no estoy en Ghidnaar... Debo proteger a las personas que tengo más cerca.
La marcha sigue, mientras RAGNUS, con la mirada, agradece a FËADRAUG que le enseñara que para salvar todo un mundo debes salvar a tus amigos. El elfo sonríe.
Llegada la noche, el único sitio para dormir es la propia llanura que sus pies pisan. Hace bastante tiempo que se habla de que algunos trolls merodean por la zona. La última vez que ocurrió algo así fue hace justamente tres meses, cuando una caravana perdió a uno de sus carros, encontrado más tarde sin las mercancías ni los pasajeros. Sólo el caballo y el carretero muertos.
- Sí, resulta que el tipo que rescató la Armadura de Eladamri – y señala JADE la armadura que está metiendo en el baúl – fue uno de los pasajeros que desapareció misteriosamente. Al parecer, la armadura la robaron y este carro llevaba dentro contrabando, con la armadura entre los objetos que allí estaban. Gracias a los Dioses que salió vivo del ataque del troll...
- Bueno, un troll tampoco es mucho – dice SHIRÔ -. Eso siempre y cuando tengamos ácido o fuego, o ambas cosas.
- Tranquilo, ésos no resisten mis bolas de fuego – dice DEEDLIT -. Además, siempre podemos decapitarlos, ¿no?
SARAH, sentada sobre una roca, mira el cielo tranquilamente. Coge su bandurria y empieza a tocar una suave melodía. Desea con todas sus ganas tocar algo que pueda relajar a la gente en estos tiempos de lucha. Las notas que salen de la bandurria de la juglar de Gunmar parecen tener a su vez un efecto adormecedor, ya que algunos de los aventureros han decidido echarse a dormir.
- Bueno, una cosa antes de nada – dice JULIUS -, lo mejor que podemos hacer es estar atentos a lo que puede ocurrir.
- Sí, por eso hay que montar guardias, ¿no? – pregunta RODEAD.
- ¡Exacto, chico, estás aprendiendo rápido el oficio de aventurero! – comenta PHILEASS, quien ha estado bastante callado. Mira a KENSOU y a ATHENA. Ambos están dormidos, uno enfrente del otro -. Avisaré a los tortolitos para su turno. Creo que JULIUS, RODEAD, GRONFORL y yo podremos hacer el primer turno de la guardia, ¿alguna objeción? – y mira al resto.
- Ninguna – comenta NATHAN -. DEEDLIT, SHIRÔ, KENSOU y ATHENA podrían hacer
la segunda guardia. De todas formas, espero estar yo también despierto para
ayudar.
- Yo me
encargo de la tercera guardia, aunque Mort seguro que estará despierto toda la
noche – dice EMERALDAS, mientras acaricia a su gato.
- ¡La
tercera! ¡Para mí la tercera! – dice el aniquilador, excitado.
-
Bueno, venga, va, la haces conmigo.
- Yo
también la hago – dice ZHOVEN.
- No me
importará hacer con vosotros la última guardia, chicos – dice SANDHURST, quien
desde esa mañana no había abierto la boca nada más que para comer.
Organizadas
las guardias, todos excepto RODEAD, JULIUS, GRONFORL y PHILEASS se echan a
dormir. Han decidido apagar el fuego para que nadie pueda saber dónde están y atacarles,
aunque todavía es posible el ataque por parte de seres con infravisión. Confían
en la infravisión de GRONFORL y en los agudos sentidos de JULIUS y RODEAD,
además de en la premonición del viejo maestro Psycho Soldier.
Los
primeros veinte minutos se hacen eternos para los aventureros. Ni un alma, sólo
ellos cuatro y sus compañeros, durmiendo pacíficamente, aunque el aniquilador a
veces ronca ruidosamente. JULIUS se aleja unos metros del resto del grupo. Su
agilidad de mediano, con la que es capaz de poder recorrer a la carrera sobre
un camino de hojas secas sin emitir sonido alguno, le permite llegar hasta unos
quince metros del grupo, sin avistar nada. Tan pronto como se había ido, el
asesino ya estaba de vuelta.
- Nada,
chicos, todo despejado – comenta JULIUS, al volver -. Aunque todavía me sigue
pareciendo extraño.
- La
calma que precede a la tempestad – comenta GRONFORL -. De todas formas, estamos
preparados para la más violenta de las tormentas, muchachos.
-
Esperemos – responde PHILEASS.
De repente,
Asno, el burro de GRONFORL, se empieza a excitar. Rebuzna sin parar, asustado.
-
Tranquilo, chico, tranquilo – GRONFORL intenta apaciguar al burro -, no pasa
nada.
- No
intentes tranquilizar al asno con dulce mentiras, GRONFORL – comenta PHILEASS,
sin intención de ofender. Se queda expectante... Silencio. Pero PHILEASS mira a
la izquierda -. Vienen de allí – dice mirando en esa dirección.
En ese
instante, empiezan a oírse pasos. Son pesados, lentos, casi más que de pasos
parece el sonido de pies al arrastrarse. Los cuatro aventureros se quedan
escuchando. GRONFORL y RODEAD sacan lo más disimuladamente posible sus armas;
PHILEASS se queda en su sitio; JULIUS se esconde, mientras saca de un paquete
una pequeña daga. Su mango es rojo y la hoja, a simple vista, parece
desgastada. Pero de todas formas, éste es el aspecto que ofrece la Daga de
Necros a aquellos que no tienen el suficiente poder para ver su auténtica
forma. Con sigilo, se desliza lejos de los sacos de dormir, esperando el
momento de actuar.
Los
pasos empiezan a denotar que el merodeador está cada vez más cerca. Los pasos
dejan de oírse unos instantes. Se oye como si alguien oliera. Es un sonido
tosco. Tras esto, un grito y los pasos retornan, pero mucho más rápidos.
PHILEASS se da cuenta de algo: los pasos van hacia donde están GRONFORL y Asno.
El
enano advierte de repente la presencia de ese ser y mira detenidamente. Al
distinguir qué es, se pone delante de Asno y se prepara para la ofensiva.
RODEAD
no puede distinguir qué puede ser. Sólo distingue a GRONFORL atacando a... ¿la
oscuridad? No puede saber qué o quién es el enemigo del enano.
PHILEASS
observa al enano luchando valientemente, aunque sea para defender a su burro.
Ve al enano forcejear, intentar golpear, esquivando, parando. Harto, decide
actuar.
-
¡¡Phoenix Arrow!! – y de la mano del hechicero sale un pequeño proyectil de
fuego. El proyectil explota sobre su objetivo y RODEAD al fin puede ver a qué
se enfrenta GRONFORL: es un troll, y el estallido de la Phoenix Arrow revela
que hay otro más acercándose.
GRONFORL
sabe que debe proteger al burro, pero los trolls son demasiado para él. Uno tal
vez podría, pero el otro podría ser ya muy difícil de tumbar. Así que pega un
grito, intentando que la gente se despierte.
Al
instante, XENAR, YUU, ASSOTH, ZHOVEN, EMERALDAS, HATA, SHIRÔ y el aniquilador
se despiertan, aunque este último se vuelve a dormir al instante. XENAR decide
despertar a AKASHA, pero descubre que ésta está de pie. Avanza hacia LOTHAR,
pero en cuanto oye decir de nuevo a GRONFORL: “¡Trolls!”, se vuelve rápida a
despertar a SATOSHI.
-
¡Rayos! ¡Lamentaréis haberme despertado, bestias repugnantes! – exclama
EMERALDAS, dejando a Mort a un lado y levantándose. EMERALDAS intenta ponerse
unas escuderas que tiene en la mochila y se lanza con su sable y su florete al
ataque.
Mientras,
JADE se levanta y despierta a DRAUG. El druida se incorpora, se restriega los
ojos y ve que GRONFORL está defendiendo a su asno, mientras grita otra vez:
“¡Trolls!”
ATHENA
se despierta con el tercer grito. Inmediatamente, intenta despertar a KENSOU.
El Psycho Soldier se estira.
-
IIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAHHHH... ¿Qué es este jaleo? - pregunta KENSOU, bostezando
mientras abre los ojos. Es en ese momento cuando observa la pequeña batalla
contra los trolls.
RODEAD
había memorizado la situación del troll que atacaba a GRONFORL, así que lanza
sus shuriken hacia donde estaba el monstruo. Se oyen dos “¡Urgh!” en un tono
bajo, aunque el ninja sabe que ha dado en el blanco. Sacando sus ninja-to,
avanza con gran agilidad hacia el monstruo, para conseguir que no se regenere
por completo.
El
troll intenta acabar con GRONFORL, pero falla. Así, el enano aprovecha y le da
un buen golpe al troll. Pero la bestia continúa en pie. El troll, en respuesta,
golpea con su puño al enano. El impacto podría haber matado a cualquiera, pero
la constitución de GRONFORL le ha permitido resistir el golpe y seguir en pie,
casi sin inmutarse.
-
Escuece... ¡pero el próximo no llegará ni a rozarme, maldito monstruo de
aliento de cebolla! – grita el enano, de nuevo al ataque.
HATA
intenta aprovechar la situación, ya que han encendido rápidamente la luz de la
hoguera, y lanza una flecha contra el troll, pero ésta rebota en la dura piel del
monstruo. Rápidamente, saca otra flecha y vuelve a tirar. Esta vez se clava la
flecha en el hombro del troll, lo que hace que la bestia grite.
- Aún
debo practicar con el arco, ¡maldita sea! – dice HATA.
AKASHA y SATOSHI, este último después de
ajustarse su Segadora de Doble Filo, avanzan rápidamente, al igual que JULIUS y
RODEAD, aunque este último ha decidido ir a por el troll de GRONFORL. JADE
enciende otro fuego. Aun sabiendo que alguien podría verlos, no piensa luchar
sin saber a qué le está dando. Ahora se ve que el segundo troll se aproxima a
los sacos de dormir.
JULIUS
corre todo lo que puede, con su daga lista para acabar con el troll.
Rápidamente, sale de las sombras y sorprende al monstruo. Le clava la daga,
aunque la herida no es profunda. Cuando todos ven al mediano así, creen que no
ha sido nada. Pero de la daga sale de repente un intenso fuego que hace que el
troll grite.
-
¡Atacadle, chicos, no tengáis piedad! – grita JULIUS.
SATOSHI
es el primero en llegar y su arma acierta de lleno en el troll, dejándolo
moribundo. El troll se va regenerando la herida.
El
troll con el que se enfrenta GRONFORL está intentando hacer la vida imposible
al enano. GRONFORL no consigue darle al troll, pero el monstruo tampoco le
acierta a dar. En ese instante, GRONFORL ve una sombra acercarse. Tan rápido
como la ve, oye un grito del troll. Éste se queda parado unos segundos y, al
instante, cae al suelo con dos heridas muy profundas en la espalda. Al caer el
troll al suelo, GRONFORL ve al asesino del monstruo: RODEAD.
Ambos
sonríen. Pero algo parece que va mal. RODEAD oye como si alguien más se
acercara. “Tal vez otro troll”, se dice, pero oyendo los pasos sabe que no son
los de un troll, ya que son más ligeros, más incluso que los de los trolls
cuando corrían hacia el grupo.
Se
queda expectante. Al poco llegan junto a él EMERALDAS, YUU, XENAR y ZHOVEN, que
han decidido quedarse allí al ver a RODEAD con una expresión de rareza.
Y
mientras, el troll forcejea para quitarse la daga de JULIUS y al propio
mediano, mientras aparta de un empujón a SATOSHI. El líder Kusanagi da una
voltereta y cae de pie. SHIRÔ llega y tanto él como AKASHA tienen sus kamataris
sacadas. Cuando AKASHA ve lo que le ha hecho el troll a SPIKE, se lanza con ira
hacia el monstruo. SHIRÔ, igualmente, corre hacia la bestia.
El
troll se quita a JULIUS de encima. El mediano, con la daga en su mano
chorreando sangre de troll, cae a unos metros de la bestia, pero está
perfectamente.
AKASHA
intenta decapitar al monstruo, pero éste esquiva... pero el otro golpe, aunque
no le da en el cuello, provoca una terrible hemorragia en la misma herida que
SATOSHI le había provocado. El troll cae de rodillas. AKASHA levanta la
kamatari, lista para rematar. Ésta cae pesadamente sobre el cuello del troll,
acabando así con su existencia.
SHIRÔ
se para y ve ya que no hay más peleas... o eso parece.
Empieza
a oler... Es un olor que reconoce. Mira a los demás, que están observando la
nada, junto a RODEAD. DRAUG se acerca a la quimera.
-
SHIRÔ... Esto no me gusta nada – dice el druida.
- Es lo
que me temo, ¿no es así? – pregunta SHIRÔ.
El
druida asiente.
-
Licántropo – responde SHIRÔ al ver el signo de DRAUG.
Silencio.
ASSOTH se intenta esconder para intentar atacar por sorpresa, al igual que los
ninjas del grupo y los dos medianos, JULIUS y la recién despertada REPLICANTE.
DRAUG y JADE deciden mantener su posición cerca de las provisiones y las
mochilas. RAGNUS y SANDHURST se levantan y despiertan al resto. Así, todos se
quedan esperando. Pero poco dura la espera.
Sobre PHILEASS
se intenta abalanzar un enorme licántropo. De tres metros de largo, totalmente
blanco y con una enorme boca llena de afilados dientes, intenta acabar con el
anciano. Pero es apartado al instante... por HATA.
La
juglar ha sacado su nueva espada. Las joyas brillan a la luz de la hoguera,
mostrando un brillo rojizo o rosado, según la intensidad del fuego que le
lleguen. El licántropo se queda mirando a PHILEASS y HATA.
EMERALDAS
va a correr hacia el licántropo, pero algo le agarra la pierna. Es el troll,
que aún está moribundo, no muerto, como todos creían al ver la acción de
RODEAD, y ha aprovechado que EMERALDAS estaba más cerca para cogerla. La pirata
cae al suelo. Pero poco dura el troll, ya que GRONFORL le corta la cabeza de
cuajo.
- ¡Así
aprenderás a no intentar comerte a mi burro, maldito piel verde! – grita
GRONFORL.
Pero la
atención vuelve a centrarse en el licántropo. EMERALDAS ahora sí corre hacia él
y lo mismo ASSOTH, quien sale de las sombras para atacar. Pero el licántropo es
muy listo y da un gran salto hacia atrás, esquivándolos. Al caer, su expresión
cambia un poco, como si le doliera algo.
EMERALDAS
y ASSOTH frenan en seco, vaya a ser que se den entre ellos. El licántropo se aprovecha
de la confusión y huye, viendo al fin que hay una superioridad numérica que le
puede.
E
introduciéndose entre las sombras, los aventureros pierden su rastro.
Silencio
de nuevo.
- La
superioridad numérica era evidente – dice JADE -. Pero habrá que estar alerta.
Ese licántropo no parece que haya viajado solo. Tal vez su manada esté por
aquí.
- No lo
creo – dice SHIRÔ -. No sé si os habréis fijado, pero me he dado cuenta de
algo: cojeaba de una pata. Así que a mí no me extrañaría que estuviese solo,
tal vez extraviado o abandonado, ya que si se encontrara en una manada, ni loco
nos atacaría.
- ¿Y
cómo sabes eso? – pregunta HATA.
- Uno,
que tiene un lobo en su interior – responde SHIRÔ, haciendo referencia a su
naturaleza quimérica.
“Tal
vez ese licántropo no sea una amenaza”, piensa ASSOTH, “pero yo no me fiaría.
Bueno, me he quedado sin luchar, al igual que muchos... Espero que nuestra
próxima batalla tenga un poco más de... actividad”.
ZHOVEN no se fía y
va a esperar a ver si viene el licántropo, aunque no es su turno de guardia. A
KENSOU le cuesta mucho dormirme, casi tanto como despertarse, así que adelanta
la guardia que le tocaba hasta que el sueño le venza.
Y
mientras tanto, el licántropo, con el dolor en su pata, continúa su marcha. Al
final llega hasta un pequeño montículo. Allí, alguien le espera.
La
persona que lo espera está tapada con una túnica negra y sólo unas mortecinas
manos asoman. Se dirige hacia el licántropo.
- ¿Qué
sabes? – la voz hace saber que es un hombre quien está bajo la túnica.
- Ser
muchos – responde el licántropo -. Dreg no podía con tantos. Dreg querer atacar
a viejo, pero ser muchos, unos veinte, Dreg se atreve a decir.
-
Vaya... así que el Imperio ha mandado a un buen pelotón.
- Dreg
haber cumplido parte de trato. Ahora, ¿tú curar pierna de Dreg? A Dreg le duele
mucho desde pequeño. Romperse hueso y nunca curarse completamente... Hechicero,
ayuda a Dreg, suplicártelo mucho.
El
hombre mira al licántropo. Extiende su brazo hacia él y un fino rayo verde sale
de su dedo y llega al licántropo. El hombre-lobo, en ese instante, se siente
mareado, siente cómo sus fuerzas se van. Su vista se nubla, mientras el hombre
dice:
-
¡Hombre-lobo estúpido! ¿Cómo puedes confiar en las palabras de un nigromante? –
y en ese instante el licántropo siente que su corazón deja de latir y cae
inerte al suelo.
El
nigromante se asegura del fallecimiento del hombre-lobo.
- De
todas formas, la información será vital para el Doctor y la señorita INGALA –
dice el nigromante, alejándose.
Aunque esperan
para ver si vuelve el licántropo o si hay algún otro incidente. Pero no hay
nada, total tranquilidad. Está todo en silencio. No hay ningún ser viviente
cerca del grupo.
Pasa la
noche y las tres guardias quedan completadas. Excepto lo de los trolls y el
hombre-lobo no ha ocurrido nada, absolutamente nada. Así que sobre las ocho de
la mañana todos han desayunado y el campamento está levantado. La marcha hacia
la búsqueda de los nigromantes continúa. AKASHA y LOTHAR tienen aún en mente lo
que realmente les preocupa: DERGIST e INGALA.
El paso
es lento. El camino hacia las llanuras que están al pie de las montañas de la
cordillera Ertdail es algo complicado, pero el destino está muy cerca. Las
montañas empiezan a aparecer tras el horizonte. Sobre las cuatro de la tarde el
grupo ya habrá llegado al pie de las montañas. Según un mapa facilitado por el
Imperio, hay un camino entre las montañas que evita tener que escalar, lo cual
hubiese complicado todo porque GRONFORL lleva a todos sitios a su asno.
El sol
está en todo lo alto. Empieza a hacer bastante calor, ya que el clima ha
cambiado bruscamente de las suaves temperaturas de las regiones costeras a el
clima del interior del continente, con días calurosos y noches gélidas. Pero la
temperatura no va a detener a los aventureros.
Todo
sigue muy tranquilo, pero empieza a levantarse un viento bastante fuerte. La
cordillera está cada vez más y más cerca. La compañía mantiene un ritmo
constante y bastante rápido.
- Una
cosa que quiero preguntar – dice XENAR -. ¿Por qué es tan importante ese
cementerio de los tiempos de la Gran Guerra? ¿Qué quiere decir todo eso? A ver,
es por saberlo.
-
Muchas canciones narran la batalla a los pies de las montañas Ertdail – dice
SARAH -. Estamos sólo a día y medio de la escena de la batalla, que más tarde
se convirtió en el cementerio de todos aquellos que lucharon en esta
confrontación, tanto orcos como humanos, enanos y elfos.
- Si es
a los pies de las montañas de Ertdail, ¿cómo es que nos queda día y medio para
llegar? – pregunta escéptica AKASHA -. Yo creo que mañana por la mañana...
- Aun
teniendo la localización exacta del camino entre montañas en el mapa – responde
SARAH mientras enseña el mapa -, ese cañón está lleno de despreciables seres.
- ¿Hay
por casualidad yuan-ti? – pregunta ZHOVEN, esperando una respuesta afirmativa.
-
Yuan-ti, hombres-lagarto, carroñeros rastreros, bestias saurios... – contesta
JULIUS, para alegría de ZHOVEN.
- O
sea, lagartijas, culebrillas y gusanos – dice el aniquilador -. ¡Menuda mierda!
A ver, ¿dónde está la acción pura y dura, la juerga, el cachondeo...?
- Te la
perdiste anoche – responde burlón JULIUS – Una buena lucha contra trolls.
El
aniquilador se queda anonadado.
- ¡Me
cago en todo lo que se menea, mediano asqueroso! ¡¿Por qué demonios no me
avisaste de que eran trolls?! ¡¡Joder, lo llego a saber y no duermo en toda la
noche!! ¡Una lucha sin mí es como un baile de señoras cursis y señoritos
empingorotados!
JULIUS
hace caso omiso al aniquilador, mientras a éste lo sujetan GRONFORL, RODEAD y ZHOVEN
para que no se abalance sobre el mediano, aunque no saben con seguridad quién
ganaría del enfrentamiento.
Pero
antes de que puedan seguir, JULIUS se vuelve. Ha notado de repente unos pasos
por detrás y ha visto algo... hay cuatro personas que les siguen.
-
Tenemos visita – dice JULIUS. Todos se vuelven.
Los
cuatro misteriosos personajes avanzan con gran rapidez.
- Ya
saben que les hemos visto – dice XENAR -. Bueno, pues no dudaré en luchar, si
ellos quieren.
PHILEASS
observa cómo se acercan esas personas.
Se da cuenta de algo: una de esas personas es más corpulenta que las demás; a
otra le brillan los ojos y, con un poco más de detenimiento, PHILEASS se
percata de que es el brillo de unas pequeñas gafas oscuras; el tercero está por
delante de los demás, por lo que debe ser el líder. PHILEASS calcula que están
a poco más de veinticinco metros. El último se ha puesto de repente por
delante. Observa nítidamente que es rubio, bastante estilizado y con cierto
aire de nobleza.
-
Nicholas Ripstein y los otros tres Psycho Soldiers de Zoroaster nos han seguido
– dice PHILEASS, para sorpresa de los demás. ATHENA y KENSOU, tras unos cortos
segundos, también los reconocen.
Y en
pocos segundos, los cuatro sacerdotes se paran a un par de metros del grupo.
Sus ropas, de colores entre el blanco y el gris oscuro, son muy parecidas a
unos monos que sólo dejan descubiertos la cabeza y los brazos; de hecho, son
casi idénticas a las de KENSOU, si bien las de SIE son verdes. Los cuatro
Psycho Soldiers llevan cotas de mallas y semiplacas. Todos, excepto el líder,
van con martillos; el líder va desarmado.
El
joven rubio se pone al lado del líder.
-
PHILEASS IEL-GAHEN... hace tiempo que no le vemos, viejo loco.
- Sólo
han pasado algo más de dos semanas, Nicholas – responde el anciano -. ¿Qué
demonios quieres? ¿Acaso vas a luchar por la Nerea?
-
¿Luchar? – pregunta el líder -. Nick, no dijiste nada de luchar contra ellos...
-
¡Calla! – grita Nicholas, quien parece ser el auténtico líder de los cuatro. Se
vuelve de nuevo hacia PHILEASS -. Mire, anciano, nosotros aún tenemos la espina
clavada por culpa suya, de la niñata estúpida y del tragaldabas ese educado por
el maldito borracho. Y también estoy muy jodido por culpa de ese semielfo – y
señala a LOTHAR -, pero ahora mismo, a menos que usted y los suyos nos
provoquen, no pelearemos.
El
grupo de aventureros mira seriamente a los cuatro Psycho Soldiers. Al final,
RAGNUS se adelanta.
- Tu
malvada presencia sólo sería un estorbo si lo que pretendes es unirte a
nosotros y derrotar a aquella que llaman INGALA, quien por lo que se ve está
con DERGIST, o eso me hacen pensar LOTHAR y AKASHA. Sólo por ser enemiga de tu
familia, Nicholas Ripstein – dice el Templario con una voz omnipotente -. Lo
mejor que puedes hacer es volver por donde has venido y arrepentirte de
habernos seguido.
- Y la
cuestión es... – y HATA deja la frase en el aire, para continuar -: ¿cómo nos
han seguido sin que nos demos cuenta? Es más, ¿cómo lo han conseguido si el
maestro PHILEASS detecta la presencia de cualquiera? Y no digamos del
Templario, que también tiene esa... premonición.
El
líder es quien toma la palabra ahora.
- Los
Psycho Soldiers podemos ocultar nuestra presencia fácilmente. No somos como los
magos o los demás sacerdotes, que emanan magia todo el tiempo, al tener que
usarla. Nuestros poderes psíquicos nos permiten prescindir de la magia, aunque
seamos capaces de usarla...
- Y
vosotros cuatro no usáis magia, sino sólo Psicopoderes – dice ATHENA -.
Entonces es normal que vuestra presencia pasara inadvertida.
Los
cuatro Psycho Soldiers se impacientan.
- Y
bien – dice Nicholas -, ¿aceptáis o no nuestra proposición? Aun siendo cuatro,
os venceremos si os negáis a colaborar.
RODEAD, al igual que
muchos del grupo, no entiende lo que ocurre. Mira extrañado a los Psycho
Soldiers. Ve que tienen las mismas ropas que KENSOU, aunque en otros tonos.
“¡Vaya, ya no es sólo SIE el que se ha adelantado a los carnavales!”, piensa el
ninja, escuchando lo que puedan decir y preparado por si hay que intervenir. “De
todas formas, puede que sea cierto que no sean moco de pavo”, piensa RODEAD,
“ya que si hay que tener cuidado con la magia, si esto es más que la magia,
habrá que estar listo para la lucha.”
GRONFORL se aburre,
no entiende nada. Cruje sus dedos y prepara sus hachas de batalla, ya que es el
más escéptico de todos, más incluso que el aniquilador.
XENAR les observa
sin ocultar su desagrado por los cuatro hombres, pero no desenvaina ningún
arma, aunque se mantiene alerta en caso de que se haga necesario luchar con
ellos. No sabe quiénes son (de hecho es la primera vez que escucha la palabra
Psycho Soldier) ni qué les piden, y no le gustan en absoluto sus modales.
Se dirige hacia PHILEASS, con voz neutra, sin intención de que sus palabras
sean una provocación para el grupo pero sin ocultarse para expresarle su
opinión, actuando como si ellos no estuvieran:
- ¿Quiénes son y qué
quieren de nosotros? Nunca confío en los que piden ayuda a cambio de amenazas -
y añade con una mueca de desprecio - y además son sólo cuatro hombres, con los
que acabaríamos sin ninguna dificultad un puñado de nosotros. ¿Cómo se atreven
a hacer esas exigencias?
PHILEASS observa a
la mercenaria.
- Un Psycho Soldier
con la suficiente experiencia y fuerza puede acabar con los dos trolls de anoche
e incluso con más. Cuatro de estos Psycho Soldiers cuentan como cinco de
nosotros, así que habrá que tener cuidado.
- ¡Pero contamos con
seis de los Héroes de Salk, además de con SANDHURST, NATHAN... y usted! – le
dice XENAR.
El anciano sonríe:
había olvidado ese detalle. Confía en la semielfa.
- Eh, estoy con
XENAR, no sé quiénes se creen para llegar a decirnos que o se nos unen o
quieren pelea, de todas maneras como somos más del doble, así que si quieren
pelea saben cómo la tienen – dice ZHOVEN, quien de todas formas no quiere
opinar sobre si aceptar o no a los recién llegados, pero con la espada lista
por si acaso. “Que los más sabios lo decidan... de todas formas, estaré
defendido hasta durmiendo. De éstos no me fío”, piensa ZHOVEN.
AKASHA no dice nada,
está callada... Mira a Nicholas... Le suena... Hasta puede que lo odie, pero
tal vez sea lo que le dijo RAGNUS: siente lo mismo que INGALA, así que lo que
ella siente es lo que en verdad siente la vampiresa.
Sólo dice una cosa:
- Lo que sea mejor para el grupo, no se pueden perder vidas por una estúpida
pelea...
Sin más, sigue avanzando sin que le importen los perseguidores; le acompaña
REPLICANTE. “Que hagan lo que quieran”, piensa, “yo estoy aquí con un
propósito, aunque no sepa exactamente cuál es, y no pienso quedarme discutiendo
cuando ella, INGALA, está tan cerca...” Mira a SATOSHI, como invitándole a que
la siga y vuelve a andar. Pero el semielfo la llama.
- Espera a la decisión,
YURI. Es tan insensato irse a ese lugar, infestado de monstruos, como quedarse
aquí a pelear. Espera, por favor.
AKASHA se detiene, al igual que REPLICANTE. Pero no piensa volver hacia atrás. Le da igual si al final hay o no pelea, pero se queda donde está.
KENSOU se decide a
hablar con los Psycho Soldiers, sin tan siquiera consultar:
- Sólo colaboraremos
con vosotros si le pedís perdón a ATHENA por lo mal que la tratasteis, malditos
engreídos. Ahora necesitáis de nosotros, que sepáis que aunque luchemos juntos
no estaremos a vuestro lado para cubriros las espaldas... Y ahora esa disculpa.
Los Psycho Soldiers,
en un primer momento, parece que van a reírse delante de KENSOU y compañía. Y
de hecho, los compañeros de Nicholas lo hacen.
- Ese... ese canijo
dice que perdonemos a esa cría... JAJAJAJAJA... – ríe el más corpulento de los
cuatro.
- ¡Calla, Rock! –
dice casi sin inmutarse, aunque a él un poco más y también se le iba a escapar
una carcajada -. No vamos a pelear.
- ¿Qué? – dice el
Psycho Soldier de las gafas oscuras -. Oye, hace un momento no te importaba
luchar...¿y ahora te echas atrás? Nick, ¿qué pasa?
- Tom, fíjate en el
elfo de la capa verde – y Nicholas señala a DRAUG -. No me gusta su expresión.
Ciertamente, la
mirada de FËADRAUG es bastante fría, distante tal vez. Esa expresión había
hecho que todo el orgullo y valentía de Nicholas se desvaneciera como el humo.
El Psycho Soldier sabe que el poder del elfo es bastante mayor que el que
podría imaginarse.
- Vamos, vamos,
¿estás diciéndonos que tienes miedo a un simple elfo? – dice el líder, riendo.
- Un simple elfo...
llamado FËADRAUG TURMELLYRN – dice seriamente PHILEASS.
Al oír el nombre,
los tres compañeros de Nicholas parecen haberse quedado de piedra. Nunca habían
visto al elfo ni a sus compañeros, pero habían oído historias sobre ellos. Al
ver a la elfa que está al lado de DRAUG pudieron reconocerla: es JADE, tal y
como la retratan en las historias, como una hermosa mujer de raza élfica,
pelirroja y de porte guerrero. La mirada de la elfa echa hacia atrás a los tres
compañeros de Nicholas.
- Ya decía yo que no
era usted un simple elfo, maese TURMELLYRN – dice invariable Nicholas.
DRAUG observa al
Psycho Soldier. Al final le habla:
- Discúlpate ante
ATHENA y entonces serás admitido. Luego veremos qué pasará con la Nerea – y
mira a LOTHAR -. Pero en el asunto de la espada, yo seré un simple espectador.
LOTHAR será el auténtico intermediario.
Entonces, Nicholas
mira con ira a LOTHAR. Si no estuviesen allí algunos de los Héroes de Salk, él y
sus compañeros habrían atacado sin piedad al grupo; pero no es así y se tiene
que resignar, ya que si ataca a LOTHAR, los aventureros se les echarán encima y
entonces sí que en verdad los Ripstein estarían acabados.
Apretando
fuertemente su puño, con resignación, se acerca a ATHENA.
- Mis... – intenta
decir Nicholas -. Mis... mis compañeros y yo... nos...
- No lo hagas, tío –
dice el líder de los Psycho Soldiers.
- ¡Calla, Marcos!
¡Esto no es asunto tuyo! – grita Nicholas.
- Mira, a mí no me
hables en ese tono, maldito hijo de papá – le replica Marcos -. Soy tu líder
y...
- ¡Sólo te hiciste
el líder en Zoroaster, cuando lanzaste esa Psycho Ball que destrozó la posada,
maldito idiota! – y dejando a ATHENA, se encara hacia su compañero.
- Si tan líder te
crees tú, ¿no podrías haber sugerido algo mejor que lo que hice, listillo?
- Lo iba a hacer si
no fuera por tu prepotencia.
- ¿Prepotencia? –
dice Marcos -. ¡Mira quién habla de prepotencia!
Al final, es NATHAN
quien tiene que mediar.
- ¡Ya está bien! – grita
el semielfo -. Esta estúpida discusión no hace sino que nuestra expedición se
atrase. Además, el tiempo apremia, aquí no va a ser como en esas historias
donde el malo invoca a sus monstruos cuando lleguen los héroes a su presencia.
¡No! Aquí el destino de Daron está en juego, debemos detener una horda de no
muertos que va a salir no se sabe cuándo, no hay que ponerse a discutir por ver
quién es el líder.
“ Si os unís a
nosotros, ninguno de vosotros será líder, puesto que en este grupo todos somos
iguales, no hay líder.
- Pero vamos, haced
como si DRAUG lo fuese, porque con lo protector que es... – dice SATOSHI,
bromeando.
- Vale, sí...
esto... sí, me paso un poco a veces con el proteccionismo – DRAUG se siente un
poco ridículo, aun sabiendo que todo es una broma. Nicholas observa el cambio
de actitud del elfo: de seriedad a vergüenza. Viéndolo, parece dudar del estado
mental de DRAUG.
- Bueno, ahora
quiero que te disculpes ante ATHENA – prosigue NATHAN -, bueno, no, que os
disculpéis los cuatro y luego os dejaremos venir. Ya que habéis visto al fin la
luz y que una lucha contra nosotros significaría morir, no lo estropeéis más,
¿vale?
Con cierta
dificultad, al final los cuatro Psycho Soldiers acceden.
Se dirigen hacia
ATHENA y le hacen una pequeña reverencia, pidiendo disculpas:
- ¡Perdónanos, por
favor, no volverá a pasar! – dicen los cuatro al unísono.
A pesar de que
podría reírse de ellos, ATHENA no lo hace.
- Disculpa aceptada
– dice la muchacha, sonriendo.
- Bienvenidos pues
al grupo – dice ZHOVEN -. Sed buenos y seguiréis con vida.
El grupo incorpora a
cuatro personas más. Cada vez es mucho más amplio.
SATOSHI se adelanta
hacia AKASHA. La mira seriamente.
- YURI... yo... No
sé qué te pasa – dice SATOSHI, algo entrecortado -. Dime, ¿está de verdad todo
esto relacionado contigo y esa tal INGALA?
AKASHA mira a su
compañero. Al recordarle el nombre de aquella que también está maldita, se
queda casi como petrificada, no hace ningún movimiento. Empieza a darse cuenta
de algo: si ella e INGALA se enfrentan, una morirá... No sabe quién de las dos
morirá, pero teme ser ella, pues dejaría a su amado, a SATOSHI, solo...
Decide no querer
hablar del asunto. SATOSHI lo comprende. Siente el dolor de AKASHA como si él
mismo lo tuviera. Se van con el resto y siguen el camino hacia el cañón...
Las cuatro horas
pasan y al fin la entrada al cañón. Las escarpadas paredes parecen peligrosas,
pero no advierten que puedan suponer algún peligro por desprendimiento o
similar. Cuando se disponen a avanzar, aparece una forma oscura del interior
del cañón. Al salir a la luz del sol, los aventureros observan lo que se les
acerca: un ser de piel escamosa, cabeza de lagarto y una enorme cola de reptil.
Entre sus manos lleva una lanza, bastante rudimentaria pero aparentemente resistente
y efectiva.
El hombre-lagarto
habla con un agudo siseo:
- Debéissssss pagar
un peaje, viajerosssssss ssssssi queréisssssss passsssar.
El aniquilador le
pide a ZHOVEN que se agache, para hablar en voz baja.
- ¿No queríamos
acción? Bueno, es una lagartija apestosa, pero creo que eso compensará las
serpientes que no mataste cuando salimos de Summon, ¿no te parece? – comenta el
aniquilador.
- Sí – responde
ZHOVEN -. Pero esperaremos a ver si hay más como él...
El hombre-lagarto
continúa.
- Dadnosssssssss todasssssssss
vuessstrasssss pertenenciasssssss y ossssss dejaremosssssss vivir... al
menosssssss dentro del cañón.
- No queremos
pelear, saurio – dice SARAH -. Lo mejor que podéis hacer tú y los que pueda
haber por ahí escondidos es iros de aquí volando si apreciáis vuestras vidas.
- Una chica
interesssssante – dice el hombre lagarto -. Asssssssí que no queréissssssssss
pagar peaje, ¿eh? Bueno, puesssss esssstá claro que vaisssssssssss a pagar
parte de lasssssssss malasssssssssssss accionesssssssssssss de losssssss
humanosssss dessssssde que nosssss crearon... – y girándose al cañón, grita.
Del camino entre
montañas empiezan a salir yuan-ti y hombres-lagarto, en total unos ocho de los
primeros y diez de los segundos. Junto a ellos, un par de monstruos semejantes
a los hombres-lagarto, pero tienen más de lagarto, con escamas más gruesas y
unas afiladas garras, además de ser mucho más grandes.
- Vaya... un
recibimiento muy cálido – dice SATOSHI -. Yuan-ti, hombres-lagarto y dos
bestias saurio... Si alguno tiene pensamiento de vender piel de lagarto es una
lástima que nuestra misión impida el ansia de vender... ¡pero quien quiera
diversión, que se me una!
La lucha no parece,
es inevitable. La cuestión es: ¿colaborarán los Psycho Soldiers recién
incorporados?
"Vaya, pero
mira que no es malo sacarse unas coronitas de más...”, piensa ZHOVEN tras las
palabras de SATOSHI, sin saber que es mejor así ya que no se pierde el tiempo
despellejando a los saurios y además evitan tener que llevar pieles podridas.
“En todo caso, ¡¡¡a la pelea!!! ", y sacando su espada de los Infiernos,
ataca al primer yuan-ti que pilla. GRONFORL, con sus dos hachas de batalla, lo
imita.
- ¡Chicos, sin
compasión, que estos yuan-ti no tienen armaduras! – grita ZHOVEN al darse
cuenta de ese pequeño pero vital detalle.
AKASHA no se separa
de SATOSHI, y saca su kamatari. Los dos ninjas están dispuestos a protegerse el
uno al otro.
Algo inquieta a
KENSOU. No sabe si Nicholas y sus compañeros Psycho Soldiers pueden o no
traicionar al grupo, viendo que la situación es complicada. De todas maneras,
él, PHILEASS y ATHENA se alejan de ellos. Se preparan para la lucha alejados de
los recién incorporados.
Le echa una mirada
al más musculoso de los Psycho Soldiers. “¿Canijo? ¿A mí? Ya veremos qué te
hará este canijo”, piensa KENSOU.
Casi sin que nadie
lo vea, RAGNUS avanza a gran velocidad hacia los yuan-ti, junto a ZHOVEN y
GRONFORL. Uno de los yuan-ti se percata de la presencia del Templario, pero
para cuando se da cuenta es tarde: el Mandoble Divino de RAGNUS lo parte
transversalmente por la mitad.
Los saurios se
detienen. Observan cómo el Templario casi ni se ha esforzado para matar a uno
de los yuan-ti. El lagarto jefe se gira hacia sus compañeros y les infunde
valor:
- Vamossssssss, no
ossssssss dejéissssssss intimidar por essssssssse guerrero. ¡Acabad con
ellossssssss...!
Y los yuan-ti y
hombres-lagarto vuelven a la carga. ZHOVEN hiere a uno de los yuan-ti, pero
apenas sí es un rasguño. GRONFORL intenta secundar a su compañero y le da
también al yuan-ti. El hombre-serpiente intenta reaccionar levantando su espada
bastarda, pero falla. ZHOVEN aprovecha y vuelve a darle una estocada al
yuan-ti, esta vez más profunda, aunque la serpiente ya había parado la espada
ancha de ZHOVEN. GRONFORL vuelve a golpear tras su compañero, al ver que así la
bestia no tiene ángulo para parar.
Del dolor, el
yuan-ti suelta su espada bastarda. Los dos guerreros intentan acabar con el
yuan-ti, pero éste los deja sorprendidos con su increíble agilidad. Por mucho
que lo intenten, ven que el yuan-ti se adelanta a sus movimientos. ZHOVEN,
harto ya de que se burlen de él, da tales espadazos al yuan-ti que acaba
dejándolo lleno de heridas de espada y, desangrándose, cae muerto a los pies
del semielfo.
- ¡Por fin! Si ya lo
decía yo, que hoy tenía que matar una culebrita – dice ZHOVEN, mientras busca a
otro yuan-ti para matar.
Los hombres-lagarto
corren hacia RAGNUS, esperando entre todos acabar con el Templario. Pero al
instante, RODEAD, YUU, NATHAN, SHIRÔ y DEED se unen a RAGNUS.
- Un hombre que
lucha por los ideales del bien y la justicia y que además es un formidable
guerrero es el compañero perfecto para una lucha, en mi opinión – le dice
RODEAD a RAGNUS -. Será un honor luchar con vos.
Los lagartos se
acercan.
- Bueno, RAGNUS, es la
segunda vez que luchamos juntos – dice YUU -. Pero esta vez procura que nadie
intente dominar tu mente.
- No te preocupes,
elfo, en Ghidnaar aprendí algunos hechizos para bloquear encantamientos –
contesta RAGNUS, pero no pueden seguir la charla, pues el grupo de
hombres-lagarto se les echa encima. Son ellos cinco contra los diez saurios.
Quizás necesiten ayuda...
Pero la ayuda más
próxima, es decir HATA, XENAR, REPLICANTE, EMERALDAS y ASSOTH, son retenidos
por los seis yuan-ti que quedan.
DRAUG mira lo que
ocurre.
- ¡Maldición! –
exclama LOTHAR, mirando también cómo sus compañeros tienen problemas -. Esos
monstruos parecen saber organizarse muy bien. Debemos ser rápidos.
Pero JADE advierte
algo: ¿y el jefe de los saurios?
Cuando mira hacia un
lado, ve cómo el líder lagarto se está escapando por el lado izquierdo del
terreno de batalla.
- ¡Ese cobarde, se
va a acordar! – y se va corriendo. LOTHAR se da cuenta también del lagarto
cobarde y va con la elfa. Les siguen JULIUS, SARAH, SANDHURST y al final DRAUG.
El aniquilador se da cuenta de repente que está solo.
- ¡Qué les den a
esos orejudos, al chiquitajo y el gato! – dice enfadado, y se va en busca de
las bestias saurio.
Y hablando de esas
dos bestias saurio, éstas ya han elegido objetivo: los siete Psycho Soldiers.
- ¡Dejádmelos a mí!
– dice Rock, mientras saca su martillo clerical.
Una de las bestias
corre hacia el Psycho Soldier. Rock pone el martillo por delante e intenta
echar hacia atrás al monstruo. Pero siente que la presión del monstruo es mucho
mayor que la que él ejerce y al final es Rock quien cae al suelo.
KENSOU está ocupado
intentando detener a la otra bestia saurio, que se acerca con gran rapidez
hacia él. KENSOU esquiva al monstruo y utiliza la Psycho Sword. Pero la bestia
prevé el movimiento y esquiva el filo energético que se ha generado en la mano
de KENSOU.
- Esto es cosa mía –
dice Nicholas, lanzando una Psycho Ball contra el monstruo. La bola impacta en
la bestia, pero ésta apenas sí se ha echado hacia atrás. Con gran fiereza, se
lanza sobre el Psycho Soldier.
Pero antes de que se
pueda aproximar a Nicholas, ATHENA se pone entre los dos y lanza una nueva
Psycho Ball. Ésta es más potente que la de Nick y la bestia se echa un poco
hacia atrás.
KENSOU se maldice
por no saber aún dominar a la perfección la Psycho Ball. Observa impotente cómo
ATHENA hace frente a la bestia. La ve allí, de una apariencia tan frágil y sin
embargo tan poderosa, enfrentarse a un monstruo que la dobla en altura y ya ni
decir en corpulencia.
Pero no se rinde, la
mujer que ama está luchando contra un ser que ya la habría matado. Se
concentra.
“ATHENA estará muy
orgullosa de mí... y si consigo realizarla de nuevo, como en el Bosque Oscuro,
seguro que tendré más práctica con ella...”, piensa KENSOU. “... ¡Adelante!”
- ¡¡CHO-KYU-DAN!!
De repente, una
enorme Psycho Ball sale proyectada de las manos de KENSOU con tal violencia que
el Psycho Soldier cae hacia atrás, dando una voltereta en el suelo. Cuando se
incorpora, oye una explosión. Mira donde está el monstruo y observa cómo cae al
suelo. Está muerto.
Nicholas ha
observado todo sin que se lo pudiera creer. Para él, quien había creído que
KENSOU era un inexperto, ver eso le ha hecho replantearse su actitud hacia el
muchacho.
ATHENA mira
incrédula lo que ha ocurrido. Mira el cadáver medio calcinado. Luego mira a
KENSOU. Con una gran sonrisa corre a abrazarlo. Pero en ese momento, alguien
grita.
Todos se giran. Ven
cómo Rock cae al suelo, con una gran herida en el vientre. Junto a él está
PHILEASS, pero el viejo maestro aún se encuentra en pie. Observan que ha
realizado un Escudo de Entropía, ya que diversas corrientes de aire rodean al
anciano Psycho Soldier. La bestia saurio que queda intenta atacar a PHILEASS,
pero cada vez que lo hace una potente ráfaga de viento la echa hacia atrás.
Los Psycho Soldiers
se dan cuenta de algo: tanto PHILEASS como el monstruo parecen cansados. El
viejo maestro ve a los demás.
- Esta bestia ha
dejado moribundo a Rock... y ahora viene a por mí – dice PHILEASS -. He tenido
que usar la Furia del Ermitaño, una de las técnicas más poderosas del poder
psíquico, para alejar a ese monstruo. Pero no estoy para estos trotes y sólo
tengo fuerzas para mantener el Escudo de Entropía. Ese monstruo está muy
malherido tras mi ataque...
- Maestro, no se
preocupe, le ayudaremos – dice Nicholas, para sorpresa de KENSOU y ATHENA.
Tom y Marcos miran
incrédulos a Nicholas.
- Nick, eres un tío
realmente extraño – dice Tom -. Primero dices que no te importa luchar contra
este grupo; luego te cagas por culpa del tal Fe... Feo... ¡Joder, del elfo ese
del nombre estúpido! Y ahora respetas a este viejo. ¡Creo que no estás bien de
la cabeza, chaval!
Pero Nicholas lo
ignora y va a ayudar al maestro. Lo que no sabe es por qué nadie más ha estado
intentando ayudar en la batalla. Mientras, ATHENA va a curar al desvalido Rock.
KENSOU no entiende nada, pero calla. De esto tendrá mucho que decir más tarde.
Nicholas está
dispuesto a volver a usar la Psycho Ball contra la bestia, pero no le da
tiempo. No porque la bestia se le eche encima en un intento desesperado de
acabar con alguno de los guerreros, sino porque alguien se ha adelantado a
darle muerte. El monstruo cae hacia delante. Tras él, se ve la figura de un
enano con cara de sádico, chupando la sangre que ha quedado en su hacha.
- ¡Adoro a este
grupo! ¡¡¡Siempre mato a alguien... y cada día disfruto más de ello!!! – dice
el aniquilador. Al final, ríe.
Nicholas se queda
algo extrañado con la actitud del enano. PHILEASS, quien al fin ha deshecho el Escudo
de Entropía y se encuentra algo cansado, le pone la mano sobre el hombro a
Nick.
- Te acostumbrarás
en estos días, tranquilo – dice el anciano. Nicholas sonríe tímidamente.
Volviendo al resto
de la batalla, AKASHA y SATOSHI corren velozmente a salvar a RAGNUS y los
demás. Saben que el Templario se las podría apañar solo, pero es mejor
ayudarle, porque todo puede ocurrir en la batalla.
La cimitarra de DEED
y las ninja-to de RODEAD chorrean sangre. Dos hombres-lagarto yacen a sus pies.
Los demás saurios esquivan como pueden la guadaña de SHIRÔ, la Furia del
Juggernaut de YUU y la espada ancha de NATHAN. Han desistido de atacar a
RAGNUS, pero el Templario parece que no está dispuesto a parar. Aún quedan ocho
hombres-lagarto para matar.
Rápidamente, la Segadora
de Doble Filo y una nueva kamatari se unen a la lucha.
- Habéis tardado
mucho, ¿no? – dice YUU, mientras se defiende.
- Más vale tarde que
nunca – responde AKASHA.
La lucha continúa.
Esta vez, la kamatari de SHIRÔ alcanza a uno de los hombres-lagarto,
arrancándole un brazo. La lanza de la bestia cae y el hombre-lagarto, sin
preocuparse por la herida, saca una espada ancha.
SATOSHI ya comienza
a demostrar su habilidad y ha decapitado, casi sin despeinarse, a uno de los
hombres-lagarto, apoyando a AKASHA, quien está luchando contra otro de los
monstruos. Al final, la ninja también se deshace de su enemigo.
Los hombres-lagarto
intentan huir, no sin antes YUU y SHIRÔ acabar con sus rivales. Los otros
cuatro lagartos huyen hacia el cañón.
- Idiotas – dice YUU
-. Si ahora vamos hacia allí. Sólo han retrasado el momento de morir.
- Creo que tras esto
no volverán a atacarnos – dice SATOSHI, limpiando su arma -. No nos
entretengamos, hay seis yuan-ti esperando.
ZHOVEN y
GRONFORL corren hacia el grupo de
seis yuan-ti que rodea a parte de sus compañeros.
El grupo retenido
por las serpientes no se ha quedado quieto en ningún momento. Sus armas han
saboreado ya la piel de yuan-ti.
Pero las armas de
las serpientes también han hecho daño a REPLICANTE. La mediana se mantiene en
pie, con el hombro izquierdo lleno de sangre. Pero puede mover los dos brazos y
aún sostiene su espada aserrada entre sus manos. EMERALDAS también ha sido
herida, pero la pequeña cicatriz en su brazo derecho no es nada para una pirata
que ha vivido toda clase de penurias. HATA, XENAR y ASSOTH, por su parte, aún
están intactos, si bien en la batalla ASSOTH ha perdido su espada e intenta por
todos los medios encontrarla mientras esquiva a los yuan-ti.
De todas formas, el
bando yuan-ti está aún peor: la serpiente que está luchando contra REPLICANTE
ha quedado tuerta y su brazo izquierdo está muy malherido. Otra de las
serpientes tiene el pecho ensangrentado y el yuan-ti que lucha contra EMERALDAS
ya tiene bastantes marcas de florete en su cuerpo.
ZHOVEN y GRONFORL
llegan justo cuando HATA atraviesa con su nueva espada con joyas a un yuan-ti.
La bestia se retuerce del dolor e intenta mantenerse en pie, pero ASSOTH la
tira al suelo de un empujón. El yuan-ti muere desangrando y ASSOTH aprovecha
para quitarle la espada bastarda a la bestia.
- Ahora no voy a
estar desarmado – dice ASSOTH y continúa la lucha.
Y efectivamente, aún
hay lucha para rato. Todavía quedan cinco yuan-ti, pero el estado de éstos deja
ver perfectamente que no van a durar mucho. Además, ahora hay siete aventureros
contra ellos.
REPLICANTE intenta
rematar a su yuan-ti, pero éste aún aguanta en pie (o mejor dicho sobre su
cola) y levanta la espada bastarda para acabar con la mediana. Pero ahí está
ZHOVEN para ayudar. Su espada intenta acertar en el yuan-ti, pero resbala sobre
la piel de la bestia. El yuan-ti entonces se prepara para atacar a ZHOVEN. Pero
HATA interviene y raja el cuello de la bestia, haciendo que ésta se desplome.
- Uff... Con el arco
no soy muy buena, pero en lo referido a armas blancas soy una maestra – sonríe
HATA. Pero no hay tiempo para hablar, ya que todavía quedan cuatro yuan-ti.
Las cosas van muy bien. XENAR quiere ser todavía más bestia, puesto que aunque defiende el honor y la justicia no hay nada como machacar a los enemigos de manera espectacular, y decide quitar el polvo de su mandoble y empieza a repartir espadazos. EMERALDAS se lanza de nuevo al ataque, pero el yuan-ti esquiva su florete y la pirata tropieza. La punta del florete toca el suelo y la presión que sin querer ejerce EMERALDAS acaba al final partiendo la espada.
EMERALDAS queda sorprendida. Ese florete la ha acompañado durante años y ahora está hecho añicos. Es entonces cuando le inunda la ira y clava su sable pirata en el pecho del yuan-ti, casi instintivamente. La serpiente ve cómo su pecho ha sido vilmente atravesado. Con los ojos en blanco, y después de que EMERALDAS aparte su espada, el yuan-ti cae muerto.
XENAR remata al yuan-ti que le había estado colmando la paciencia. ASSOTH consigue al fin matar a otra de las serpientes, mientras todos ven cómo el último yuan-ti sigue aquello de “soldado que huye nunca muere”. XENAR desea acabar con él, pero ya está muy lejos.
Y mientras todo esto ocurre, JADE y los demás retienen al jefe de los lagartos.
El jefe lagarto ha dejado de hacerse el importante y ahora tiembla como la gelatina en un terremoto.
- Muy bien, sucio cobarde – dice JADE -, es hora de que nos pidas perdón o te rebanemos el cuello. Y mira que me estoy portando bien contigo, porque no hay lagarto que sobreviva a mí.
- No... no... me hagassssss daño – dice el tembloroso reptil -. Nossss iremosssss ssssi essssso queréisssss, pero no me hagasssss daño, por favor.
DRAUG llega al fin. JADE se extraña que haya tardado tanto. Ve cómo su marido parece tener la mano izquierda en la espalda, mientras con la derecha se apoya en el báculo.
“Está empeorando”, piensa JADE. “Pero... ¿cómo puede ser? Ayer estaba tan fresco y hoy...”
El hombre-lagarto, viendo que JADE ha dejado de prestarle atención, saca una daga de uno de los bolsillos de sus desgastados pantalones. Pero no cuenta con que hay más gente y SARAH le corta la mano con su espada.
- Quieto... o mueres – dice la juglar, seriamente.
El hombre-lagarto se queda mirando a todos los que están allí presentes. Pero luego observa que el resto del grupo se acerca.
Marcos y Tom intentan llevar a Rock, pero éste resulta ser más pesado incluso de lo que parecía. Pero consiguen llegar con los demás. KENSOU no quiere llevar a Rock. Aún desconfía de los Psycho Soldiers, incluido Nick, a pesar de haber vacilado un poco tras el misterioso cambio de actitud. ATHENA se encuentra agotada tras curar la enorme herida de Rock, así que es imposible que ella también cargue con el corpulento Psycho Soldier.
Rock está inconsciente, pero su herida ha sido curada y no corre peligro. Ahora sólo hay que preocuparse del hombre-lagarto al que están intentando interrogar.
- En tus ojos veo que ocultas algo – dice SANDHURST, acercándose al lagarto -. Di lo que nos escondes, idiota escamoso, o no tendré piedad.
La mira llena de furia de SANDHURST deja casi sin aliento al lagarto, pero éste al fin decide hablar:
- Nosssotrossss... Nosss contrató un hombre... De túnicassssss osssscurassss que decía que ssssi cumplíamossssss nuesssstra misssssión ssseríamosssss recompenssssadosssss por... por...
- ¿Por quién? – y la mano de JADE aprieta fuertemente el cuello del reptil...
- KY... KYER... DER... Aaarrrgh... ¡Sssssuéltame, maldita... zo... zorra!
JADE suelta al lagarto... pero a la vez le clava la espada en el vientre. El hombre-lagarto muere en el acto.
- Así que DERGIST, ¿eh? Creo que esto es más de lo que creíamos, chicos – dice la elfa.
A esto el único que
no ha participado en la pelea, Mort, se acerca a su dueña. EMERALDAS observa al
gato. Sonríe y lo levanta. Aunque ha perdido su florete, aún tiene a Mort... Y
aún está viva.