Las razas
En un mundo como Daron es muy normal que
existan diversas razas. La variedad de razas es enorme y todas ellas tienen sus
virtudes y defectos. Aquí está el listado de todas y cada una de las que se al
menos se han visto en el continente Salk, AUNQUE ALGUNAS YA HAYAN MARCHADO A
OTRAS MASAS CONTINENTALES.
DEMONIOS: Como todo el mundo sabe, los demonios son seres venidos de
los planos infernales. Poco hay que decir de ellos que no se sepa: son seres
de infinita maldad, muy poderosos tanto en combate como, en ocasiones, en
magia y que sirven ciegamente a sus Señores Demonios (ver el apartado de Dioses y Demonios). La variedad de demonios
es enorme, tanto que sólo podríamos nombrar a algunos de ellos, los más importantes
en Salk.
Los demonios más simples son la raza demoníaca más utilizada por los brujos para sus planes, si bien existe una variante bastante superior a la media, el conocido Demonio Ámbar o Demonio Leviatán, del que más tarde se hablará; hay otra raza, los alados, que es muchísimo más poderosa y a la vez más inteligente y en su mayoría sirven a su Señor Argoh; la tercera raza más importante es la de las bestias-demonios, seres con el aspecto de un enorme lagarto capaces de atacar fieramente y destrozar a su oponente sin apenas moverse; los últimos, y no por ello menos importantes, son los demonios matadores, que desde el punto de vista de combate son unas auténticas máquinas de matar, destructores natos y sin los más mínimos sentimientos, aunque si realmente hablamos de demonios matadores destructivos deberíamos hacer referencia a su máximo exponente, el juggernaut, que representa de por sí el poderío de su señor Alanster.
Existen
otras razas de demonios (demonios oscuros, demonios-licántropo), pero son
de una importancia relativamente menor y se conocen como Demonios Ocultos,
siendo Nandlith su Señor Demonio.
Todas
las razas (humanos, elfos, semielfos, enanos, félidos, medianos y demás) están
enemistadas con ellos y el enfrentamiento más cruel frente a los demonios
fue la Gran Guerra.
DRACONIANOS: Los draconianos son fruto de los diversos experimentos de
los brujos y de los expertos en la antiquísima magictecnología (uso de magia
y diversas ramas científico-tecnológicas) por encontrar un ser que fuese más
poderoso que los demonios, pero a la vez que fuese aliado de los humanos y
otras razas; el resultado fue un cruce de un ser humano con la sangre de un
dragón. Los draconianos miden unos dos metros de alto, poseen alas como las
de un dragón, pero su aspecto es más bien antropomórfico. Los draconianos
fueron uno de los gruesos del ejército humano en la Gran Guerra. Una vez finalizó
la contienda, el Imperio Soldeví decidió desprenderse de ellos al ver que
no tenían ninguna función en la nueva sociedad que se pensaba establecer.
Por ello, fueron perseguidos, desterrados e incluso asesinados.
Los
draconianos supervivientes y desterrados no tuvieron más remedio que emigrar
hacia la Isla del Dragón, donde en la actualidad viven con los dragones Daron
y los dracos, que se han convertido en sus protectores. Desde entonces, los
draconianos están siempre atentos a lo que pueda ocurrir en el Gran Continente
(Salk), ya que no dudarán en devolver la afrenta al Imperio...
DRACOS: Desde siempre los dracos se han considerado los hijos menores
de los dragones Daron. Fueron fruto del cruce entre un dragón rojo y un dragón
verde, dando una criatura de color oscuro, que combinaba la fuerza y el aliento
del dragón rojo con la magia del dragón verde, aunque no con el poder de sus
progenitores, igual en forma que los padres pero más pequeños. Se han visto
muchos dracos en Salk. Se dice que habitan la Isla del Dragón y que algunos
se han instalado en las zonas despobladas del Reino Élfico.
Los
dracos no se diferencian en clases como sus padres, los dragones Daron. Todos
los dracos son tal y como se ha descrito con anterioridad. Existen leyendas
del pasado que hablan de jinetes elfos que consiguieron dominar algunos de
estos dracos y utilizarlos como monturas. No se sabe hasta qué punto son ciertas
estas historias, pero según los rumores en Eldei, en el Bajo Reino Élfico,
existe una orden llamada los Jinetes del Draco Oscuro, seguidores de esos
supuestos guerreros élficos montados en dracos de las leyendas.
DRAGONES:
Esta raza es la más importante de Daron y la que actualmente
gobierna en el mundo. Existen tres clases de dragones: el Divino, que es el
primero de todos, creado por Siffrit para luchar contra el Caos; el Oscuro,
un ser de maldad infinita creado por Ghriodja para destruir el mundo; y los
Daron, los dragones que son visibles para los humanos, ya que los otros dragones,
a pesar de ser los que dirigen el mundo, viven en otros planos. Las luchas
entre dragones divinos y oscuros hizo que los Dioses Supremos los encerrasen
en un plano donde pudiesen luchar sin arriesgar vidas: el plano draconiano.
Los
dragones Daron fueron creados una vez se encerraron en el plano draconiano
a los dragones divinos y oscuros. Entre estos dragones están los Rojos, los
Señores del Fuego; los Blancos, los del Gélido Aliento; los Azules, las Serpientes
de Mar; y los verdes, los Dragones Mágicos, que son los que proporcionan la
fuente mágica al planeta. Suelen vivir entre 10 milenios y millones de años
y su tamaño puede llegar a los 30 metros de largo y 9 de alto (los dragones
divinos y oscuros son muchísimo mayores).
ELFOS:
Son algo más bajos (su estatura media es 1'6 metros) y delgados
que los humanos, aunque sus rasgos son más finos y por lo general son seres
de gran belleza física; también suelen tener más desarrollados sus sentidos
del oído (que nada tiene que ver con la forma de sus orejas) y de la vista.
Están especializados en la magia y, aunque por lo general son débiles, son
muy ágiles. Su esperanza de vida es 2,5 veces superior a la humana. Los elfos
suelen ser frívolos y evitan el contacto con los enanos; se distancian también
de los humanos, ya que están en contra de sus ambiciones y de sus aspiraciones
imperialistas. La raza élfica fue la primera en plantar cara al Mal, ya que
de hecho fue la primera raza que apareció en Daron después de los dragones.
Los elfos están preocupados por los bosques y por la cultura, de ahí que sus
dioses sean Gaehlia, la Madre Naturaleza, y Loguis, Dios de la Sabiduría;
de todas formas, su dios más venerado seguirá siendo Siffrit, que fue además
el creador de la raza élfica. Su héroe es Sylvester Eladamri, general élfico
de la Gran Guerra.
Existen cinco variantes élficas:
- Los Altos Elfos, de elevado status social y, por lo general, engreídos. Lo de "altos" se debe a su condición generalmente burguesa, que no tienen por qué quejarse de su economía. Son por lo general rubios y bastante fuertes, comparados con otros elfos, además de ser los más aptos para la magia. Son la variante mayoritaria en todo el Reino Élfico.
-
Los Elfos Silvanos, amantes de la naturaleza, simpáticos pero a la vez letales.
No confían en los seres del Caos y su agilidad los convierten en grandes
exploradores. Son conocidos por su terrible puntería con el arco y
muchos druidas son de esta variante, debido a sus conocimientos sobre la naturaleza.
Los elfos silvanos vivían en un principio en los bosques, pero los peligros
del norte obligaron a la mayoría a vivir con los Altos Elfos; a pesar
de ello, los elfos silvanos de las ciudades aún conservan sus costumbres y
suelen pasar, al menos, diez años de su vida en los bosques, para reencontrarse
con sus raíces.
-
Los Elfos Oscuros, seres de maldad infinita y enemigos acérrimos de los Altos
Elfos.
ENANOS: Los enanos son parientes lejanos de los humanos. Son mucho más bajos que los Hombres (aproximadamente miden un metro y diez o algo más), pero también mucho más fuertes y tercos; también suelen ser muy longevos, llegando algunos a vivir más de 100 años. Todos los enanos se caracterizan también por sus mofletes rojizos, su cabello oscuro (por lo general, aunque no son tan raros los enanos de pelo claro) y sus bigotes y barbas (que también tienen las mujeres, aunque éstas suelen afeitárselos, más que nada para tener la cara más parecida a la de las mujeres de otras razas).
os enanos, a pesar de tener pocas aptitudes para la magia, conocen el arte de las runas, inscripciones que pueden guardar hechizos y que permiten evitar el gasto de poder mágico del hechicero. También están muy interesados en los tesoros y en las gemas, siendo los enanos unos expertos talladores de piedras preciosas y excelentes mineros. Debido a su vida en cavernas, han desarrollado infravisión, por lo que son capaces de ver durante la noche. Los enanos se encuentran en el Imperio Soldeví y en el protectorado de las Tierras Bárbaras.
Odian
a los elfos y semielfos desde la Gran Guerra. Su héroe, que a a la vez es
su dios, es Nauglord Gliântek, el Señor de la Guerra, un berserk enano que
fue glorificado por los dioses después de su actuación en la Gran Guerra,
sobre todo por el ser el primer Enviado Divino.
Aunque
ahora viven con los Hombres en todo el Imperio Soldeví, en un principio los
Enanos fueron desterrados por los Humanos para evitar cualquier tipo de rebelión,
yendo los Enanos al Occidente y creando su Reino de la Roca. Pero la maldición
de los Tres Guardianes de la Vida obligó a los Enanos a volver al Imperio
que, tras años de negociaciones, se ofreció a readmitirlos en su seno. Sin
embargo, los Enanos esperan que algún día Occidente recupere su esplendor.
Los
enanos pueden resultar feos a ojos de cualquiera, pero despiertan una gran
simpatía debido a su gran habilidad guerrera. Y aunque pueden ser bastante
brutos, los enanos son buenas personas en el fondo.
Hay
tres variedades de Enanos: la Imperial, que es la que mejor se ha adaptado
a las condiciones del Imperio Soldeví; la de la Roca, constituida por enanos
que aún creen en el renacer del Reino de la Roca y que está repartida sobre todo
por las Tierras Bárbaras; y la del Caos, que está formada por enanos rebeldes
que sobrevivieron a la Gran Guerra y planean la lucha contra el Bien.
GÁRGOLAS: Algunos creen que estos seres son fruto de las diversas investigaciones
científicas, aunque otros creen que son animales mágicos. Las gárgolas son
seres humanoides, generalmente alados y con una piel dura y escamosa. Son
seres nocturnos y de día están transformados en esculturas de piedra. Las
gárgolas son utilizadas como guaridanes de templos y castillos, tanto en interiores
como en exteriores.
GOBLINOIDES: Su origen se pierde en el tiempo, pero las malas lenguas hablan
de elfos que habían sido tan pervertidos por el Mal que, en vez de convertirse
en Elfos Oscuros, llegaron incluso a perder su belleza y, todavía más, su
increíble inteligencia. Así, aparecieron dos ramas: una formada por seres
muy bajos, generalmente calvos y bastante listos, los actuales GOBLINS;
en cambio, otros desarrollaron más su musculatura y se dedicaron en cuerpo
y alma al combate, desarrollando menos las capacidades intelectuales, hasta
dar lugar a los actuales ORCOS.
Los
goblins y los orcos son iguales en lo más básico de su aspecto
físico, es decir, verdes, con poco pelo y largos colmillos en la mandíbula
inferior. Sin embargo, y a pesar de su parentesco, los goblins son bajos,
débiles y astutos, mientras que los orcos son altos, fuertes y algo menos
inteligentes, que no por ello estúpidos (de todas formas esto ya se ha dicho
anteriormente). Pero lo que más caracteriza a estos seres es su alto espíritu
competitivo, competitividad que puede incluso darse entre ellos, tanto dentro
de una raza como entre ambas. Los goblins y los orcos son enemigos naturales
de los elfos, hecho bastante lógico si los rumores sobre el origen de los
autodenominados 'Los verdes' son ciertos. Su único dios es Orgoroth, el Señor
Orco.
Hay
que destacar que de la unión de estas razas nacieron los HOBGOBLINS,
que mezclan rasgos de goblins y orcos. Raramente superan el metro veinte,
bastante débiles comparados con un orco y no muy listos si los comparamos
con los goblins.
También
hay que hablar de los TROLLS, parientes cercanos de los orcos. Son
altos (alrededor de 3 metros de alto), verdes, muy fuertes y de inteligencia
próxima a la animal. Los trolls pueden estar tanto en estado salvaje como
en los ejércitos y en las hordas de los orcos. Destacan por su resistencia
a los golpes y son capaces de recuperarse, regenerar partes del cuerpo que
no sean vitales y “resucitar” incluso si su cabeza, su espalda
o su corazón no han sido dañados seriamente (claro que un troll decapitado,
con la espalda hecha añicos o al que le han arrancado el corazón nunca se
regenerará ni mucho menos volverá a la vida). Lo único que les hace daño permanente
es la magia, el fuego y el ácido; por ello, muchos aventureros intrépidos
llevan bombas de aceite flamígero y flechas incendiarias y ácidas, además
de a algún mago que pueda tener hechizos contundentes, por si acaso se encuentran
con uno de estos seres.
GRIFOS: Los grifos son seres que combinan el cuerpo de un león con
las garras, alas y cabeza de un águila; suelen medir unos tres metros y medio
de largo por dos de alto. Los grifos sólo se encuentran en el Reino Élfico
y es por eso que los elfos son los únicos seres capaces de cabalgar en estos
animales tan propio de las mitologías.
Se
dice que los grifos son entrenados por los maestros elfos nada más salir del
cascarón. Estos grifos son sometidos a un duro entrenamiento para prepararlos
no sólo como montura, sino como máquina de guerra. Los grifos poseen un aliento
de fuego poderoso, no tanto como el de los dragones rojos pero en sí muy arrasador.
Los grifos suelen superar las pruebas y, convenientemente entrenados, son
seres dóciles con sus amos y despiadados contra el enemigo. La orden de los
Caballeros Alados es la más antigua del Reino Élfico y fue una de las escuadras
más victoriosas en la Gran Guerra.
FÉLIDOS
(GUERREROS FELINOS): En un principio,
los guerreros felinos fueron quimeras creadas a partir de un ser humano y
un leopardo, aunque más tarde se expandió a otros felinos como
leones, tigres diente de sable y guepardos. Los félidos habían sido tratados
como esclavos poco después de la Gran Guerra. Hartos de esta situación, decidieron
rebelarse contra el Imperio. La revuelta fue muy apoyada por el campesinado
y los estamentos privilegiados no puedieron detenerla. Al final, el Imperio
abolió la esclavitud de los félidos y les permitió establecerse como ciudadanos
en cualquier región bajo control soldeví. Así nació Mirri, ciudad de guerreros
felinos y algunos humanos, medianos y semielfos.
Su
aspecto es el de un leopardo bípedo, pero con garras delanteras más parecidas
a manos humanas (aunque con sus uñas características). Su fuerza, rapidez,
inteligencia y brutalidad es muy admirada en todo el Imperio. De hecho, los
félidos han sido contratados sobre todo como asesinos, exploradores y espías
al servicio del Imperio Soldeví.
HUMANOS:
La raza humana es la más importante en el continente Salk,
aunque no la más abundante en todo Daron. Los humanos no destacan en nada,
son seres equilibrados que tienden tanto al Bien como al Mal. Sus ansias de
poder y de conquista han hecho que su lado oscuro florezca cada vez más. Es
la raza fundadora del Imperio Soldeví y sus dioses son Siffrit, el Señor del
Universo, y Aeriul, Señor de la Luz. Sus héroes más destacados fueron Casius
Derrick, un paladín de la antigua y secreta orden Tempus, y Minos Tolarem,
un poderosísimo archimago.
Además
de los humanos del Imperio Soldeví (que comprende las variantes europea y
africana de nuestro mundo) existe otra variante, la oriental, que fue desterrada
en los comienzos del Imperio Soldeví. Estos desterrados llegaron hasta Oriente,
donde actualmente residen y han desarrollado su propia cultura y su propio
imperio. Durante muchos años, han preferido aislarse del Imperio Soldeví.
Ahora que los orientales han abierto sus puertas a otros pueblos, los humanos
occidentales prefieran admitir los errores del pasado y comenzar las negociaciones
con los orientales para que puedan vivir en paz juntos, en el mismo continente.
HOMBRES-LAGARTO: Al igual que los félidos, en principio fueron quimeras de
humanos con todo tipo de lagartos hasta conseguir el resultado actual: hombres
alto, con cara, piel, garras y cola propias de un lagarto y una fuerza increíble.
Los hombres lagartos fueron tratados también como esclavos, pero a diferencia
de los guerreros felinos, fueron siendo aniquilados uno a uno. Desesperados,
los hombres-lagarto supervivientes huyeron junto a los yuan-ti a Milkûr, donde
fueron recibidos por goblins y orcos. Desde entonces viven allí, pero algunos
han conseguido volver a Salk y se han unido a las fuerzas del Caos para vengarse.
HOMBRES-SERPIENTE
(YUAN-TI): Son de aspecto similar a los
hombres-lagarto, pero su cara es de serpiente y, en vez de patas traseras,
tienen una enorme cola que les permite mantenerse en pie y desplazarse. Los
yuan-ti son parientes de los hombres-lagarto, siendo quimeras de humanos y
serpiente que fueron desechados nada más ser creados. Los yuan-ti vivieron
salvajes en los bosques, desaprovechando su amplia inteligencia. Pero algunos
consiguieron salir de los bosques y marcharon a Milkûr con los hombres lagarto.
Allí, aprendieron a ser extremadamente precisos con el arco y letales con
la espada, además de convertirse en la raza más inteligente del continente
Milkûr. Los yuan-ti planean vengarse de los humanos que los rechazaron nada
más nacer, pero deciden hacer con un poderoso ejército y esperarán a que Argoh
recupere su poder y así atacar por sorpresa al Imperio Soldeví.
LEVIATÁN: El término leviatán se ha referido siempre a un monstruo mitológico que unos han situado en las aguas más profundas, mientras otros le daban forma de demonio. Los mitos tienen su base en la realidad y se podría decir que existen dos tipos de leviatán:
- El Demonio Leviatán, también conocido como Demonio Ámbar, un ser grotesco y corpulento que pocos han visto. Muchos brujos utilizan un conjuro para convertirse momentáneamente en uno de estos Demonios Ámbar, si bien la transformación dura relativamente poco y no se consigue la auténtica potencia de un Demonio Leviatán.
- El Leviatán del Mar, que algunos dicen que es el auténtico monstruo mitológico, es parecido a un Dragón Azul, pero más pequeño. Además, casi nadie ha conseguido verlo y vivir para contarlo. Existe gran cantidad de leyendas acerca de este ser y una de ellas habla de una bella mujer de larga cabellera celeste que es capaz de controlarlos. Pero nadie puede confirmar realmente de su existencia...
LICÁNTROPOS: Los clásicos hombres lobo tampoco podían faltar. Fueron las
primeras quimeras de hombre que se crearon y, debido a su voracidad y al instinto
asesino que algunos presentaban, fueron abandonados en los bosques. Sólo se
tiene constancia de licántropos que ayudan a los humanos en Gunmar. El resto
de hombres lobo vive entre los árboles y en las montañas, donde llevan
una existencia pacífica, pero algunos salen de su escondite para atacar
a los viajeros, especialmente de noche gracias a su infravisión, intentando
quitarles la comida que lleven encima.
MEDIANOS
y HOBBITS: Esta raza es de las más recientes,
aparecida en el continente Shura y que llegó a Salk a través de los polizones
que se infiltraban en los galeones comerciales de los hobbits de ese lejano
continente y que decidieron ir al Imperio Soldeví a probar suerte. De estos
hobbits salieron algunos más fuertes y altos que los demás y que pasarían
a llamarse medianos, ya que su estatura está entre la del enano y el elfo.
Los
medianos de Shura, también conocidos como hobbits (de costumbres similares
a los de la Comarca de Tolkien) no miden más de un metro y los medianos no
suelen pasar del metro treinta en Salk (como se ve, en este continente, a
diferencia de otros universos heroico-fantásticos, los medianos hacen honor
a su nombre y son algo más altos que los enanos, además de indicarse que son
simplemente una ramificación de los hobbits), son algo regordetes, con el
pelo rizado y grandes pies velludos. Los medianos son conocidos por su rapidez,
siendo unos maestros en el arte del sigilo. Se extienden por el Imperio Soldeví,
pero son los únicos que sienten simpatía por los elfos. Como los semielfos,
son ateos por lo general, aunque se da mucho más en los hobbits que
en los medianos.
NO-MUERTOS: Muchos guerreros y hechiceros malvados no querían abandonar
este mundo para irse a la otra vida e hicieron pactos con Gurthtur para seguir
en Daron. Así nacieron los no-muertos, seres de ultratumba entre los que se
incluyen vampiros, esqueletos, zombies, preternaturales y rondadores nocturnos.
Todos conservan sus habilidades, pero la muerte los había dejado en un estado
putrefacto y desagradable, por lo que pueden incluso envenenar o transmitir
enfermedades a sus adversarios. A pesar de parecer tan poderosos, en verdad
sólo los vampiros (que en verdad son no-muertos que hicieron pactos con Necros
y no con Gurthtur, ya que por lo general son nigromantes) pueden suponer un
problema, siendo los demás poco más que un estorbo sin importancia.
OGROS
y GIGANTES: Son seres clásicos de la fantasía heroica y en Daron no iban
a faltar. Aunque ambas razas son lo mismo, es decir, hombres más musculosos
y altos que los normales, la diferencia está en que los ogros miden cerca
de tres metros y medio mientras los gigantes superan fácilmente los diez metros.
Son dos razas poderosas pero poco numerosas en Salk. Además, cuando son encontrados
tienen la desgracia de encontrarse ante ejércitos muy preparados, por lo que
mueren pronto y apenas muestran su capacidad de combate.
QUIMERAS: Son lo más parecido a mutantes. Son seres obtenidos en laboratorio
al mezclar otros seres. Generalmente se hacen quimeras de seres humanos para
mejorar a la raza humana. Desgraciadamente, el pueblo no aprueba este tipo
de acciones y generalmente mata a cualquier quimera que no sea un guerrero
felino. El jugar a Dios debe ser castigado, pero parece que el castigo lo
recibe quien no debería: la víctima.
SEMIELFOS:
Son una mezcla de las sangres humana y élfica. Los semielfos
conservan la fuerza, la astucia y ambición de sus parientes humanos y el poder
mágico, la belleza y la inteligencia de los elfos. Su vida media es 1,25 veces
superior a la humana. Los semielfos se han instalado tanto en el Imperio Soldeví
como en los Reinos Élficos. Los semielfos, por lo general, son ateos, aunque
últimamente muchos de ellos se sienten atraídos por la religión. Su heroína
de la Gran Guerra es Sheila Mirtand, una guerrera cazadora de recompensas.
SÍLFIDES
Y GNOMOS: Los sílfides o hadas son seres
diminutos, de poco más de 20 cm de alto, que suelen vivir en los bosques.
Muchos de ellos tienen alas y conocen algunos hechizos elementales de protección.
En su mayoría son capaces de vivir dos milenios.
Por
su parte, los gnomos son parientes lejanos de los enanos y miden entre 50
y 70 cm. Su esperanza de vida se sitúa entre los 500 y los 800 años. Los gnomos
poseen infravisión y son más delgados, débiles e inteligentes que los enanos.
Tienen una nariz respingona y grandes orejas (que no puntiagudas). También
son más poderosos en la magia, sobre todo en la de naturaleza ilusoria. Muestran
una mayor simpatía hacia la raza élfica que sus parientes y son completamente
ateos (de hecho, se dedican muchos de ellos a la alquimia).