LA GUARIDA DE LORD PHALNAX
“La fama te durará tanto como las coronas de tu bolsillo" JULIUS SEREG, asesino imperial
GUARIDA DE LORD PHALNAX, 26 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra
Ajeno a la escena, LOTHAR siente
algo. Al ver que el día se empieza a nublar, LOTHAR se acerca al grupo.
Realmente, hay algo que no le gusta, nota algo extraño en el ambiente.
Cuando va a hablar con CAITLIN y ARGUS, ve que la guerrera interrumpe
rápidamente su entrenamiento. Con las dos cimitarras aún sujetas, parece
avanzar cautelosamente... hacia la colina. ARGUS, a cuatro patas, se acerca
corriendo hacia donde va CAITLIN, pero a pesar de ir corriendo, apenas sí se
nota el viento que el félido corta con su esbelta figura cuadrúpeda. También
ZHOVEN, alertado por los gritos del aniquilador, se acerca para ver qué esta
haciendo su sádico compañero de aventuras.
LOTHAR ve cómo parece que todos se van. Ve también cómo ASSOTH se levanta.
DEEDLIT no parece oponerse, ya que las heridas del elfo parecen estar del todo
curadas.
ASSOTH mira con interés la escena que se ha montado fuera de la cueva. Está
lejos, no sabe quiénes son sus “visitantes”, pero la reacción del aniquilador
no era de extrañar para el elfo. “Simplemente espero que no se pase con ellos”,
piensa ASSOTH.
LOTHAR se acerca al elfo, sin
prestar atención a lo que ocurre en la colina:
- ¿Crees que hemos hecho bien dejándolos entrar solos? – pregunta el semielfo
-. Sé que son muy poderosos, pero no sabemos exactamente la magnitud del
enemigo al que han de medirse.
- Cierto -responde ASSOTH -. Por otro lado, parece como si fuera a llover.
Mejor que hiciéramos guardia un poco desde dentro, para guarecernos, aunque
estas nubes, que han aparecido tan de repente, no parecen causadas por
fenómenos meteorológicos "naturales".
- ¡Vosotros, no discutáis sobre hacer guardias y veamos qué pasa! – exclama
LAMBERT.
LOTHAR se vuelve hacia el bardo.
- No estoy tranquilo y tengo un mal presentimiento -comenta LOTHAR -. Me
acercaré a la cueva y me infiltraré intentando que nadie allí dentro se dé
cuenta.
”Pero sólo intervendré si veo un peligro inmediato para mi o para alguno de mis
compañeros”, piensa el semielfo. A esto que se marcha hacia la cueva, dejando a
sus compañeros con la escena.
ASSOTH, por su parte, continúa su camino hacia la colina, a reunirse con los
demás.
Ante tanto jaleo, el asno de
GRONFORL empieza a rebuznar de nuevo. El enano le tapa el hocico.
- ¡Ahora no, querido Asno! -dice el enano -. Será mejor que calles ahora,
chico, o si lo que viene es realmente un enemigo sólo conseguirás que venga
directo hacia nosotros.
El burro se tranquiliza. GRONFORL lo acaricia y sonríe. No puede abandonar
ahora su puesto, aunque todos se vayan el debe ver si por otro lado vienen
enemigos y así evitar ataques sorpresa.
RAGNUS baja de su caballo, coge el
mandoble y se dirige hacia el aniquilador.
El enano levanta sus dos armas y se dispone a golpear a VIRUS. El semielfo saca
las dos espadas anchas, ya que ve que el aniquilador no quiere hablar. Teme que
tenga que luchar ante el enano.
El aniquilador, efectivamente, baja rápidamente su hacha y su martillo, casi a
la vez. VIRUS bloquea los ataques y empuja con toda la fuerza de su pie al
enano, quien cae de espaldas al suelo. Tanto el hacha como el martillo caen de
sus manos tras la caída.
El enano se levanta rápidamente y ve
cómo LLOYD corre hacia él, con su espada de Matabestias desenvainada. El
aniquilador busca sus armas y consigue coger el hacha a tiempo de parar el
espadazo de LLOYD.
Con poco esfuerzo, el aniquilador empuja con su hacha a LLOYD, echándolo unos
pasos hacia atrás. El enano se coloca en posición de combate, listo para
luchar. Con la lengua sacada y mostrando su ya típica expresión de sadismo
absoluto, con los ojos casi saliendo de sus órbitas, inyectados en sangre, y la
sonrisa burlona que tanto le caracteriza, provoca a LLOYD.
El matabestias vuelve a la carga, pero esta vez alguien detiene su espada. Dos
cimitarras agarran la espada de LLOYD como si fuesen unas tenazas. Hábilmente,
la dueña de las cimitarras consigue quitarle su espada a LLOYD, tirándola a sus
pies y dejando al matabestias realmente impresionado. Sólo un maestro con las
cimitarras podría conseguir desarmar a alguien con un arma pesada usando dos
espadas tan ligeras.
CAITLIN levanta las cimitarras. El
aniquilador se enfurece.
- ¡Tú, nueva, ¿crees que tienes derecho a quitarme mi rival?! – grita el enano
-. ¡Quítate o te despedazo a ti también!
CAITLIN ignora al enano, lo que hace que éste se enfurezca y vaya a lanzarle el
hacha, pero rápidamente ZHOVEN se echa encima del aniquilador.
Ambos caen rodando por el suelo.
ZHOVEN se levanta. El aniquilador también, aún más furioso.
- ¡Ya está bien de entrometeros en mis asuntos! ¡ZHOVEN, ese tío era mío y la
estúpida de la novata me lo ha quitado!
- ¡Calma, hombre, calma! – responde ZHOVEN -. Oye, no debes recibir así a la
gente. No tienen intenciones hostiles.
- ¡¿Y tú cómo lo sabes?!
- ¡Porque estoy yo, animal! – responde una voz masculina.
El aniquilador mira hacia su
derecha, de donde vino la voz, y ve a RAGNUS, quien se encuentra a escasos
metros del enano. Se ha puesto el mandoble a la espalda y mira seriamente al
aniquilador.
- Creo que nos debes una disculpa, ¿no? – dice el Templario -. ¿En qué demonios
pensaba?
- Mira... Templario. Yo simplemente hago mi trabajo, vigilar para que no
vengan enemigos...
- ¡Pues menudo vigilante estás hecho si no me has reconocido! – responde
enfadado RAGNUS -. Eres demasiado imprudente, enano anónimo, así que ten
cuidado porque los errores se pagan caros. Recuérdalo.
El enano lanza una mirada despectiva a RAGNUS y se aleja de los demás,
recogiendo su hacha y volviendo a su puesto de “vigilancia”.
ARGUS asoma la cabeza por detrás de
la colina y ve a RAGNUS. Rápidamente, el félido baja por la colina. Junto a él
van ASSOTH, LAMBERT y DEEDLIT.
- Señor RAGNUS, ¡nos alegra verle! – dice DEED.
RAGNUS mira a los que van bajando por la colina. Se fija en ARGUS. El Templario
está contento de ver que el félido está sano y salvo.
Pero parece que ARGUS no está muy
contento por la presencia de su compañero:
- ¡RAGNUS, insensato! Te has metido en la boca del lobo.
- Pues peor para el lobo – responde RAGNUS, sarcásticamente -. Bueno, creo que
debemos irnos, ¿no os...?
Pero el Enviado de los Dioses no termina la frase. Siente algo extraño en el
ambiente. ARGUS se acerca.
- ¿Qué te ocurre? – pregunta preocupado el félido -. Oye, en serio, ¿pasa algo?
RAGNUS mira hacia la cima de la colina. Fija su mirada allí.
Así sin más, saca su Mandoble Divino
y empieza a correr en dirección hacia la colina. ARGUS no comprende qué le pasa
a su compañero.
DEEDLIT parece también sentirlo.
- Esto... no me gusta nada – dice la elfa.
ARGUS empieza a sospechar. Cierra los ojos y se concentra, en busca de una
respuesta a lo que está ocurriendo. Empieza a sentir como una pequeña energía,
emanando desde la cueva. Una energía que crece y crece... Una energía en una
expansión casi infinita.
- Debemos ir a la cueva – dice TARIAR, mientras abre los ojos -. Además, mi
Espada Zafiro aún sigue allí dentro.
- Pero ARGUS – dice ASSOTH -, ¿no acordamos en esperar a que nos avisaran tras
la señal de SARAH? Además, ellos ya traerán tu espada.
- No va a haber aviso – responde seriamente ARGUS -. Hemos de entrar ya, con o
sin señal – y diciendo esto, el félido se pone a cuatro patas y toma la
dirección de RAGNUS.
DEED, ASSOTH y LAMBERT ven a sus
compañeros marcharse, mientras CAITLIN se les acerca.
- ¿Qué le pasa al alférez? – pregunta la chica -. ¿Cómo es que de repente se ha
largado? ¿Acaso se va a la cueva?
- Pues sí – responde DEED.
- Creo que nosotros deberíamos seguirles – dice LAMBERT -. Eh, una cosa, ¿cómo
se habrá enterado RAGNUS de que han secuestrado a ARGUS si se supone que esto
estaba en secreto y precisamente él no debía saberlo para que no se
desmoralizase o bien no dejara aparcados los preparativos de la división
Templaria del ejército?
- Pues la verdad es que no lo sé, LAMBERT – responde ASSOTH -. Pero en mi
opinión al menos hemos de saber qué pasa para que los dos se hayan ido así sin
más.
- Sé que hay algo que está perturbando el Orden – comenta DEEDLIT -. Y ese algo
puede ser el tal PHALNAX que buscamos.
- ¿Será en verdad tan poderoso como dijo ARGUS? – pregunta ASSOTH.
- Sea lo que sea, mi decisión seguirá siendo la de ir a la cueva – dice LAMBERT
-. No podemos dejar que AKASHA y los demás se enfrente al peligro que esos dos
Templarios han detectado.
Mientras los cuatros se ponen de
acuerdo en qué hacer, ZHOVEN está hablando con LLOYD y VIRUS.
- De modo que vosotros sois el semielfo y el matabestias de los que hablaba
KHANWULF, ¿no? – empieza ZHOVEN.
- ¿Has visto a KHANWULF? – pregunta VIRUS.
- Sí, de hecho se ha unido por el momento a nuestro grupo. Ahora mismo ha
entrado a la cueva que hay tras la colina...
- Sí, ya vi la cueva – interrumpe VIRUS -. Pero... ¿qué hay allí? ¿Y qué ha
pasado con el tal RAGNUS? A propósito, ¿el félido que ha salido también
corriendo era el tío al que había que rescatar?
- Te responderé a tus preguntas – dice ZHOVEN -. Primero, allí dentro hay un
capullo llamado PHALNAX que está extorsionando a todo aquél que pase por estas
tierras de las que se ha adueñado así sin más. Segundo, no sé qué demonios le
pasa a RAGNUS, pero debe tener relación con PHALNAX. Y tercero, sí, ese felino
es ARGUS TARIAR, y como visteis ya está salvado.
- Así que ese felino es ARGUS TARIAR – dice LLOYD -. He oído hablar de ese
félido. Lo llaman el Brazo del Dragón porque él sólo fue capaz de matar a un
dragón que estaba a punto de destruir la recién levantada Milgazzia, ¿no?
- Pues sí, eso también he oído de sus propios labios – responde ZHOVEN.
ZHOVEN se vuelve hacia la colina y
ve a LAMBERT, ASSOTH, CAITLIN y DEEDLIT discutiendo sobre si hay que ir a la
cueva o no. Luego mira a VIRUS y a LLOYD, como esperando una respuesta. VIRUS
hace un ademán para que los tres se acerquen a los cuatro contertulianos.
CAITLIN parece tenerlo claro:
- Yo creo que no debemos entrar todos por si nos atacara otro montón de
hobgoblins como los que había antes rondando por aquí – comenta, recordando lo
que vio desde la entrada de la cueva, antes de que TARIAR se le echara encima
-, aunque no estaría mal que un par de nosotros fuéramos detrás de los
templarios para ayudarles en lo que fuera.... En caso que se elija entrar, yo
me ofrezco voluntaria.
- Exacto – responde ASSOTH -. Mirad, por un lado parece que los de dentro
tienen problemas... pero por otro lado... cuantos más entremos, menos quedarán
fuera y peor se podrán defender de un posible ataque hobgoblin, orco o lo que
sea.
” Veamos: RAGNUS y ARGUS van a entrar, si es que no han entrado ya, hagamos lo
que hagamos nosotros, luego a esos dos no les cuento...
” Así, somos LAMBERT, DEED, GRONFORL, CAITLIN, VIRUS, ZHOVEN, LLOYD, el
aniquilador, y yo, es decir, nueve. Una idea sería que entrásemos todos, pero
entre Asno, Mort, armas, provisiones y demás, tardaríamos mucho, y, por
supuesto, no vamos a dejar las cosas afuera.
” A ver, si fuésemos ocho estaría bien que fuesen al interior tres y se
quedaran fuera cinco, pero... No sé... De todas formas, los que queden fuera se
quedarán vigilando, pero procurando estar, a la vez, escondidos. Decidid si
queréis entrar o quedaros fuera: a mí me da igual.
” Bueno – va a terminar ASSOTH -, pues eso, yo creo que entre LOTHAR, AKASHA,
SARAH, EMERALDAS, KENSOU, ATHENA, RODEAD, KHANWULF, REPLICANTE, XENAR, ARGUS y
RAGNUS... Er... creo que no me dejo a nadie... y los otros tres o cuatro que
entren, ya está bien para ir a por PHALNAX.
- Que vayan tres o cuatro o los que vayan para dentro... a mí me da
igual – comenta VIRUS -, decidid vosotros y si nadie quiere entrar o nadie se
quiere quedar fuera yo me presto voluntario, ¿ok? Eso sí, dejad de discutir y
vamos corriendo, que si no los vamos a perder – termina, en referencia a los
Templarios.
ASSOTH mira a sus compañeros.
- Bueno, ya que VIRUS y CAITLIN se deciden a entrar, creo que lo menos que
puedo hacer es ir yo también – dice el elfo.
- ¿Y no te preocupa lo que te pueda pasar? – pregunta preocupada DEEDLIT -. ¿Y
si tienes alguna recaída?
- ¿Por lo de las heridas? Tranquila, DEED, me encuentro mucho mejor, las
heridas están curadas del todo, y...
- De todas formas, no es recomendable que te esfuerces tanto. Lo de los
hobgoblins pasa, porque no eran gran cosa, ¡pero esto no será bueno para ti!
- Pues yo quiero ir – responde ASSOTH -. Que es mi vida y he de vivirla.
Además, SARAH sabe hechizos de curación, ¿no? Y a unas malas sacará el libro
con el hechizo de Invertir y podrá solucionar lo que sea.
DEED se queda algo mosqueada. No porque ASSOTH le diga que hará lo que él
quiera, sino porque le ha recordado el hechizo de Invertir, hechizo que por el
viento y por el sueño no pudo memorizar la noche anterior.
VIRUS, CAITLIN y ASSOTH suben la
colina, seguidos por LLOYD, ZHOVEN, LAMBERT y DEED. El aniquilador se acerca a
los siete.
- Bueno, ¿qué vais a hacer? – pregunta el enano -. ¿Os vais a meter?
- Pues sí, eso haremos – responde CAITLIN -. Pero iremos por el momento tres,
así quedará mucha gente vigilando por si vienen algunos pelotones o lo que sea
de verdes.
- ¿Que luego vendrán más bichos desde fuera? ¡¡Pues entonces yo me quedo para
disfrutar de la fiesta!! – exclama el aniquilador.
LLOYD mira a su compañero.
- Será mejor que yo me quede aquí, VIRUS – dice el matabestias -. Si el elfo
ese tiene razón, creo que ya habrá suficiente gente que entre a ese sitio y
acabe con quien tengan que acabar. Además, necesitarán aquí más que nada ayuda.
- Bueno, lo comprendo – responde VIRUS -. Nosotros entramos... ¡pero promete
que estarás vivo en cuanto salgamos de ese sitio!
- Prometido – dice LLOYD, sonriendo.
Aliviados por no tener como
acompañante al “discreto” enano, ASSOTH, VIRUS y CAITLIN entran en la cueva.
GRONFORL se dirige un momento hacia donde está el caballo de RAGNUS. Silph no
muestra hostilidad alguna y acepta irse con el enano, que se ocupará así de
todos los animales del grupo...
EMERALDAS, al ver todo lo que está pasando sólo puede pensar en cómo está su
pequeño Mort.
- ¿Qué hacemos, chicos? – es lo único que puede decir, ante la terrible
escena.
KHANWULF sigue intentando atacar a SARAH, mientras KENSOU esquiva como puede los golpes de RODEAD.
REPLICANTE, quieta con la espada en la mano, lamenta realmente haber dejado escapar a PHALNAX. La mediana mira atentamente a mi alrededor, y al advertir los ataques de sus propios compañeros, se aparta, aunque siempre con la espada por delante. A pesar de su condición de asesina, no quiere hacer daño a ninguno de ellos, pero también sabe que ha de protegerse a sí misma.
Por un momento, AKASHA se siente desconcertada. Sus compañeros están bajo la
influencia de aquél a quien han de destruir, por tanto ahora deberían ser sus
enemigos. Pero tanto ella como los demás saben que RODEAD y KHANWULF no
controlan lo que están ahora haciendo, sino que es obra de PHALNAX.
”Si lo que dice SARAH es cierto”, piensa la semielfa, “hemos de actuar.
No quiero matarlos, pero si me atacan o atacan a cualquier otro, tendré que
tomar la iniciativa y al menos haré que se estén quietecitos...”
AKASHA mira a RODEAD e
intenta hacer que el influjo que PHALNAX ejerce sobre él desaparezca. Parece
que tanto el ninja como el bárbaro se han detenido y otra vez sienten ese dolor
en la cabeza. Parece como si el hechizo cada vez fuese más fuerte y cada vez
les dejase menos libertad.
- ¡RODEAD! ¡Piensa con claridad! – grita AKASHA, advirtiendo que las
cosas están empeorando -. No habrás olvidado que nuestra misión es matar a
PHALNAX, ¿no? Acuérdate, tú quieres vivir aventuras, hacer el bien... y cuando
nos conocimos eras un fanático de las leyes. ¡Por favor, despierta de ese
influjo! ¡Ayúdanos a salvar el mundo!
De todas formas, AKASHA está en posición defensiva. Mira a REPLICANTE y a
SARAH. Los ojos de AKASHA reflejan decisión y su voz es más grave que nunca:
- No podemos matarles - dice la ninja mientras observa a KHANWULF y a
RODEAD -, pero no podemos dejar que nos retrasen mucho...
SARAH nota algo extraño en AKASHA. No sólo su voz, sino también en su aura.
¿Tal vez la otra “inquilina” tiene algo que ver en ese comportamiento extraño?
A SARAH no le parece así, pero no descarta nada...
Agarrando con más fuerza la kamatari, AKASHA se acerca un poco más a
KHANWULF, también en posición defensiva:
- ¡KHANWULF, Lobo Negro! ¿De veras quieres que una persona te obligue a
hacer lo que él quiere? – tras decirlo, AKASHA se ríe delante del bárbaro -.
¡Pero por favor! Tú eres más fuerte que él y tienes que ayudarnos a matarle,
¡te necesitamos!
XENAR ve a sus dos compañeros bajo el influjo de PHALNAX. No muy dada a las
charlas, como siempre ha admitido, la mercenaria no parece querer pretender
convencerles para que vuelvan a la realidad. De todas maneras, intenta llamar a
KHANWULF, saludándole con la mano, comentando en broma:
- ¡Espero no ser un monstruo demasiado feo en tus peores pesadillas,
chaval!
SARAH mira seriamente a XENAR. La semielfa capta el mensaje y se calla.
- ¿Qué podemos hacer?- pregunta REPLICANTE a AKASHA, tras haberla visto
actuar de esta forma y sobre todo tras la extraña mirada que le había lanzado
antes - tenemos que ir tras PHALNAX, pero con estos dos así, ¿qué hacemos?
- No podemos estar así mucho tiempo – responde susurrando AKASHA -, si
veo que tardan demasiado tendremos que enfrentarnos a ellos, pero tenemos que
intentar que vuelvan a ser ellos, son nuestros amigos y... – ahora AKASHA dice
gritando -: ¡ESTO ES UN EQUIPO! – para volver a susurrar -: Si ves que atacan,
dales un golpe seco, lo suficiente como para conmocionarles y átales...
- Muy bien – y REPLICANTE se prepara para asestar un golpe, leve pero
efectivo, si cualquiera de los dos incluso la mire mal, por eso de ser
precavidos.
"¿Qué debo hacer?”, piensa la ninja pelirroja. “INGALA... ¡ayúdame! Tú eres más fuerte que yo... ¿qué es lo que debo hacer?”
Pronto llega alguien más al lugar. EMERALDAS se vuelve y , al igual que los demás,
ve, con el fulgor de las antorchas que aún quedan encendidas, que LOTHAR ha
llegado.
El semielfo se sorprende al no encontrar a ningún enemigo, y aún más
cuando ve que RODEAD, tras haber estado unos segundos parados, se ha puesto a
atacar a KENSOU, mientras que KHANWULF parece estar sufriendo un extraño dolor,
mientras aferra con fuerza la espada bastarda, como si estuviera a punto de
arremeter contra AKASHA, quien aún sigue junto al bárbaro.
- ¡¿Qué está pasando?! – pregunta, mientras desenvaina a Isilmë – Oí a
AKASHA soltando un discurso y salí corriendo... para encontrarme esto.
SARAH, quien al fin se ve libre del acoso de KHANWULF, aunque teme lo que pueda
pasarle a AKASHA, se dirige a LOTHAR:
- No hay tiempo para explicaciones. Te basta saber que RODEAD y KHANWULF
son presa de sus mayores temores y odios.
LOTHAR lanza una mirada a ambos hechizados.
- Cosas como ésta me hacen odiar la magia -, masculla entre dientes.
En la mente de RODEAD, una imagen se va haciendo más y más clara: su pueblo
natal en llamas. Pero no sólo ve el fuego que está devorando las casas, sino
también muchos cuerpos, cientos de cadáveres calcinados y muchos de ellos
mutilados. El horror de hacía años había vuelto a aparecer. RODEAD se siente
impotente.
Ante él, una figura desdibujada, a la que ha estado atacando y la cual
ha esquivado varias veces las ninja-to que le iba a clavar el ninja en el
pecho. El ser intenta hacerle un barrido, pero RODEAD lo esquiva con facilidad.
La figura se acerca al ninja y va tomando forma definida. Se muestra al
fin un ser demoníaco, indescriptible para RODEAD. Junto a ella, aparece también
una especie de pequeños demonios. RODEAD se decide a atacarles, puesto que está
seguro que han sido ellos los causantes de la tremenda hoguera...
Pero de pronto, oye la voz de un niño que le dice:
- No te engañes, la realidad no se puede ver con los ojos, sino con el
corazón y la justicia.
Sin preocuparse de la procedencia de la voz y poniendo atención a estas
palabras, RODEAD se relaja. Intenta concentrarse, utilizando su corazón. Si
mente empieza a llenarse de ideas sobre la justicia, el bien, el honor, la
felicidad, el amor... Todos estos pensamientos positivos le relajan tanto que
el ninja empieza a oír voces que provienen del exterior de su mente... Y la
figura se convierte en un niño... La voz del niño parece estar llamándole...
“RODEAD, RODEAD...”.
El ninja reconoce la voz: es la voz que le invitaba a sentir con el corazón...
y entonces, el pueblo se transforma en la cueva de PHALNAX... y el niño es
ahora KENSOU...
KHANWULF había oído a lo lejos algo de un control mental, lo que le había
permitido controlar en parte sus actos. Ello explica el por qué se había
parado. Pero algo está haciendo que de nuevo coja con furia su espada...
Ante él, unos soldados soldevíes están dispuestos a capturarle e incluso unos
han sacado armas para matarle si es necesario. KHANWULF advierte que uno
de esos soldados es PHALNAX y los demás, piensa, deben ser colegas del
nigromante... O tal vez sean los compañeros de KHANWULF, los aventureros con
los que ha estado desde la noche anterior... Pero no consigue
reconocer sus caras.
En su afiebrada mente, sigue viendo a esos soldados soldevíes.
Los aventureros observan cómo RODEAD se ha quedado quieto, como perdido en su
propio mundo, y no parece ser una amenaza por el momento. Es más, se arrodilla
ante KENSOU y empieza a pedirle disculpas. Unas finas lágrimas caen de los ojos
del ninja. RODEAD se ha recuperado.
- Oye, KENSOU, ¿cómo lo has hecho? – pregunta EMERALDAS -. ¿Por qué le dijiste
eso de ver con el corazón y la justicia a RODEAD?
- Como dijo AKASHA – responde KENSOU -, RODEAD es una persona que hará todo por
el bien y la justicia. Si se deja guiar por su espíritu, puede superar sus
problemas... Además, el Encantar Persona ha sido de gran ayuda. Yo creé en su
mente la ilusión del niño que le ayudaba contra el poder de PHALNAX.
- ¡Impresionante! – exclama la pirata.
Pero no todo está logrado. KHANWULF mira sediento de sangre a los
aventureros. El bárbaro lanza una
risotada endemoniada y dice:
- ¡Vais a necesitar a todo vuestro puto escuadrón si queréis liquidarme,
hijos de la gran...! – pero cuando va a decir, se detiene por unos segundos. De
repente, su mirada vuelve a ser la de siempre, mientras sigue hablando, ahora
algo más calmado, pero a su manera -: ¡No,
mierda, debo controlarme! – parece que KHANWULF está consiguiendo liberarse. La
imagen de los soldados se vuelve difusa...
Pero de nuevo, el hechizo afecta aún más a su mente.
- ¡Identificaos, tíos, si no queréis que os rebane el cuello! - dice con
la clara intención de que sabiendo que si los soldados que ve son en verdad
compañeros se identificarán y así podrá reconocer a PHALNAX y atacarle... Si
realmente aquél a quien ve entre los soldados imaginarios es PHALNAX.
- ¡Gente! KHANWULF parece ser victima de una ilusión – dice LOTHAR, sin
saber que los demás ya lo sabían desde hacía minutos -. ¡Cree que queremos
matarle! Una vez me encontré en una situación parecida, ¡NO LE ATAQUEIS!
Cualquier actitud hostil por nuestra parte solo acrecentara su paranoia.
- Tranquilo, LOTHAR, eso lo sabemos – dice ATHENA, ayudando a levantarse a
KENSOU y a RODEAD -. Pero fijaos en una cosa: ¿no veis que está recuperando
parte de su ser? Ha dicho algo de controlarse...
- Eso es buena señal – responde LOTHAR -. ¡AKASHA, háblale! La mejor
forma para librarse del hechizo es que se dé cuenta que está siendo manipulado.
Las palabras de LOTHAR parecen animar a la semielfa. Ella se acerca al
bárbaro, un paso más. Observa que aunque está agarrando con furia su espada,
KHANWULF no parece que vaya a atacar.
AKASHA se queda en silencio, con los músculos en tensión y los ojos
fijos, tristes, repasando las facciones de su compañero hasta mirarle a los
ojos:
- KHANWULF... ¡Te necesitamos, por favor no sigas bajo el influjo de
PHALNAX! Él es el malvado, ¡y tú eres su enemigo!
Las palabras de AKASHA parecen estar llenas de algo más, además de la
intención de liberar a su compañero de las oscuras garras que aprisionan su
mente. Un extraño poder fluye por la boca de la semielfa, impregnando una a una
las sílabas que pronuncia.
Y al parecer son estas palabras las que empiezan a ayudar más que nunca a
KHANWULF... Pero rápidamente, vuelve a cambiar y una nueva mirada asesina
aparece en sus ojos. Pero al hablar, parece mezclar el KHANWULF poseído con el
auténtico Lobo Negro. Es como si el influjo de PHALNAX empezase a flaquear.
- R-recuerdo... a PHALNAX... ese
bastardo... – KHANWULF mira a AKASHA – Os digo que no intentéis nada estúpido,
sino os mataré – la voz de KHANWULF se vuelve más profunda, incluso no parece
suya -, y creedme, lo disfrutaré muchísimo – pero pronto parece recuperar la
compostura -. Tranquilízate, KHANWULF, calma, que esto no es lo que parece... –
a pesar de estas palabras que se dirige a sí mismo, no puede evitar que su lado
oscuro vuelva a poseerle -: ¡¡¡Muere!!!!- grita y se arroja furioso contra lo
que cree es una soldado soledeví, cuando en verdad a quien tiene enfrente es a
AKASHA.
KHANWULF entierra su espada bastarda
en el pecho de uno de los soldados. Pero comprueba ante sus enloquecidos ojos
que el cuerpo del solado de disuelve en una ilusión... Mira a su lado a AKASHA,
quien ha esquivado el golpe. KHANWULF lanza una risotada enloquecida.
- ¡Una maldita ilusión! ¡Esto nunca fue real! ¡Ni tan siquiera el PHALNAX que
vi! – grita el bárbaro -. Maldito PHALNAX, ahora lo único que has logrado es
que me enoje de veras. Esto es ahora un asunto personal... – pero se da cuenta
de que varios ojos le observan. Va girando sobre sí mismo, mientras exclama -:
¡¿Y qué miráis vosotros?! – tras esto, se adentra en la cueva, con el fin de
terminar con el aborrecido PHALNAX.
Mira su antorcha. Ve que con los meneos se ha apagado. Mira una de las que
quedan aún encendidas, tira la que tiene en sus manos, agarra la encendida y se
adentra en el pasillo, que se ve iluminado por la antorcha. En unos segundos,
la luz que porta KHANWULF se pierde por el negro pasadizo.
Nuevas personas se reúnen con los aventureros. Rápidamente, ARGUS llega a la
escena, guardando las espadas que había dejado en el pasillo, junto a la
corpulenta figura revestida por una dorada armadura. RAGNUS, al igual que su
compañero félido, observa algo extrañado a sus compañeros, sin KHANWULF y con
RODEAD secándose unas lágrimas en sus ojos.
SARAH se queda sorprendida al ver a RAGNUS allí.
- ¡¿Pero qué...?! ¡¡RAGNUS!! ¿Qué demonios haces aquí?
- Bueno, SARAH, gracias por saludar – responde RAGNUS -. Y sobre qué hago aquí,
la verdad es que venía a rescatar a ARGUS, aunque en cuanto he llegado ya os
adelantasteis.
- Pero... ¡tú no debes estar aquí! – exclama SARAH -. ¿Cómo has podido
enterarte de todo esto?
- Bueno, ¿crees que soy tan tonto como para no saber que ARGUS no estaba allí?
Nadie sabía de su paradero y sólo conseguí que me dijera algo JADE. Y costó,
porque ella pensaba igual que tú, que yo no debería estar aquí. Sé que la pobre
estará decepcionada, pero...
- Mira que al final decírselo – murmura SARAH, quien se vuelve otra vez hacia
RAGNUS -: ¿Y no ves que has dejado a los demás guerreros religiosos sin alguien
que los prepare? ¿Qué pasará si mueres?
- En primer lugar – dice RAGNUS -, hay bastantes generales y tenientes entre
los Templarios de Tempus y Tolaria como para poder seguir sin mí y sin ARGUS.
En segundo lugar, no voy a morir... Al igual que todos vosotros.
- Muy bonito eso que dices – dice XENAR -. Pero oye, aquí lo que
necesitamos es luz para encontrar a esa rata huidiza – en referencia a PHALNAX
- que se esconde entre las sombras – se vuelve hacia el pasillo que ha quedado
a oscuras delante del grupo -. ¡¿Tanto miedo tienes de nosotros que necesitas
esconderte, o es que nos estás preparando una sorpresita?!
Al igual que había hecho KHANWULF al salir de la cueva tras el rescate de
ARGUS TARIAR y ahora al irse por su cuenta, XENAR coge una antorcha para
iluminar mejor a su alrededor y utilizarla como arma arrojadiza de paso si se
presenta la ocasión. Imitándola,
REPLICANTE también coge otra..
XENAR se gira a sus compañeros y dice:
- Con lo bien que nos vendría ahora que un mago nos iluminara la
cueva...
- Pues DEED se ha quedado afuera. Si quieres la llamo – dice una voz, en
respuesta a lo comentado por la mercenaria.
De nuevo, todos miran a la parte iluminada del pasillo. ASSOTH, CAITLIN y
VIRUS, los tres corriendo, se reúnen con sus compañeros.
- ¡Anda, la familia crece! – exclama SARAH, al ver a VIRUS.
- Esto... hola – es lo único que puede decir VIRUS ante tal recibimiento.
- Bueno, no hay tiempo que perder – dice la juglar -, ahora hemos de encontrar
a PHALNAX y hacerle pagar por secuestrar a ARGUS y haber intentado utilizar a
nuestros compañeros. Además, ¡no podemos perder de vista a KHANWULF!
- ¿KHANWULF? – pregunta, sorprendido, VIRUS -. ¿Ese bárbaro aún vive? Je, pues
no estaría mal volver a ver a ese bribón.
SARAH observa a sus compañeros. Ve a
RODEAD animarse. Sonríe. Mira a los demás. Sus compañeros están del todo
decididos a avanzar. Y así lo hacen.
Por el oscuro pasillo, iluminado
únicamente por las antorchas de XENAR y REPLICANTE, los aventureros buscan el
lugar donde puede estar ocultándose PHALNAX.
Las paredes han dejado de ser abruptas y ahora se presentan muchísimo más
lisas. El pavimento es cada vez más perfecto, mejor acabado, haciendo olvidar a
los aventureros las piedras que se les clavaban en los pies a la entrada de la
cueva.
Antes de seguir, el grupo encuentra
una bifurcación... y KHANWULF parado ante ella.
El bárbaro se gira y observa a los aventureros. Reconoce al instante a VIRUS
entre ellos...
- ¡Eh, semielfo, ¿no se suponía que tú estabas muerto?! – pregunta el bárbaro.
- ¡¿Qué?! – VIRUS observa incrédulo a su compañero -. ¡¿No deberías ser tú el
fiambre?! Lo que me ha sorprendido es que esta gente diga que aún vives.
- Bonito reencuentro – dice, irónico, ARGUS.
Los dos miran al félido.
- ¡¿Pero de qué hablas, gato?! – pregunta retóricamente, y muy enfadado,
KHANWULF -. ¡A este semielfo y a su compañero matabestias, que me da igual si
sigue vivo o no, los conocí en Solderai y se supone que íbamos a vivir los tres
unas cuantas aventuras para hacernos ricos y todo eso! ¡Pero los muy cobardes
huyeron cuando los ogros atacaron al grupo este de aventureros, mientras yo iba
al ataque!
- ¡¿Huir?! Oye, KHANWULF, creo que te estás pasando... No huimos, sino que
decidimos volver a Solderai porque nos picaba al final demasiado la curiosidad
sobre qué ocurría en la capital que decidimos volver... Pero claro, en el
camino encontramos a un viejo con su perro tuerto que nos metió en una casa de
los horrores con no-muertos y una hormiga-león gigante... Luego al loco del
mediano azul con la espada esa del Caos... Hasta encontrarnos con el señor
RAGNUS.
- Es decir, que ya os encontrasteis tú y tu compañero matabestias con Gharum y
Rax, ¿no es cierto? – pregunta SARAH.
- ¿A quiénes? No, oiga, el perro se llamaba Brad y el mediano SOLMYR, no...
- ¡Dejemos ese tema ahora! – interrumpe REPLICANTE, mientras acerca su antorcha
a la bifurcación -. Uno de estos caminos nos llevará hasta PHALNAX.
RAGNUS se concentra, intentando
saber, por el aura de PHALNAX, qué camino escoger. Pero se produce un
imprevisto.
- Ambos caminos llevarán hasta PHALNAX – dice el Enviado Divino -. No sé cuál
de ellos será el que nos convenga mejor, pero sea lo que sea, hemos de elegir:
izquierda o derecha.
- El instinto me aconseja la
izquierda -, dice LOTHAR, mientras piensa en que su instinto no sea suicida.
CAITLIN y VIRUS sacan sendas monedas y los dos las tiran, para que luego éstas
caigan sobre los dorsos de sus manos.
- Izquierda – dice CAITLIN.
- Derecha – dice VIRUS, y mira a CAITLIN -, aunque claro, la mayoría decide,
por eso de seguir la democracia.
- Bien, de lo que puedo estar segura es que sea cual sea el camino que
tomemos, tal y como dijo RAGNUS, seguiremos nuestro destino, con lo cual me
decanto por el de la derecha -, mira con decisión a sus compañeros y se dispone
a tomar rápido ese camino, cuando a la semielfa le empieza a doler la cabeza,
primero suavemente y después como si me dieran con un martillo en ella.
Retumba una voz en la mente de AKASHA... Una voz familiar:
- No, YURI, no puedes separarte de tus amigos - dice esa voz no tan extraña.
AKASHA, de repente, se ve sumida en una profunda oscuridad. Frente a ella,
una figura se aparece. Pronto se definen sus rasgos... Son los mismos que los
suyos, casi podría decirse que se mira a un espejo. Pero pronto advierte que la
chica que ve es humana.
INGALA, mirando a AKASHA con ojos dulces a la par que severos, le
continúa hablando:
- YURI, sigue con ellos, pero no lo olvides, habrá una ocasión en la que alguno
de tus compañeros pueda morir, ahí tendrás que decidir, y decidirás arriesgar
tu vida antes de dejar morir a un amigo – la figura de INGALA se aleja -.
Recuérdalo, YURI YOSHIZUKI... AKASHA, recuérdalo...
La semielfa despierta. Se da cuenta de que sus compañeros, excepto RAGNUS,
están mirándola, confusos al ver a su compañera en una especie de trance.
AKASHA sonríe tristemente.
- ¡Vayamos por la izquierda si es lo que queréis!
Nuevos ánimos parece querer infundir
una preocupada AKASHA. Lo que ella espera es que el fatídico destino que le ha
pronosticado LYS no tenga que cumplirse. No quiere sentirse obligada a
arriesgar su vida... Siempre había dicho que ella arriesgaría su vida por los
demás, pero las palabras que venían de la antigua vampiresa la habían
desconcertado y ahora no sabe qué decir.
- Algo me dice que alguien o algo
necesita nuestra ayuda en el camino de la izquierda – dice KENSOU, prosiguiendo
con las votaciones por el camino -, pero no sé si deberíamos ir todos juntos
por este camino.
- Si todos lo creéis así – dice ATHENA, sin reparar en las palabras de KENSOU
-, vayamos por la izquierda.
- Pues que a la izquierda sea – comenta
la corsaria EMERALDAS.
-Yo también voto por la
izquierda – responde también XENAR.
Tras unos minutos, la decisión parece que está tomada: no hay duda de que
son muchos los que optan por la izquierda, así que haciendo caso a la
democracia, el grupo planea internarse por este camino.
Pero eso no incluye a RAGNUS. El Templario, guiado por la luz de las antorchas,
consigue ver y coger una de las antorchas apagadas que hay en las paredes.
Acercándola a la de XENAR, la enciende.
El Templario mira seriamente a sus compañeros.
- Las palabras del Psycho Soldier
ocultaban una verdad – dice RAGNUS -. Será mejor que vosotros vayáis por la
izquierda, mientras yo me ocupo de la derecha.
- ¿Cómo? – KENSOU se queda extrañado -. Que yo sepa, mis palabras no afirmaban
nada, sólo me preguntaba si no era recomendable ir tod...
- ¿Qué? – pregunta ARGUS, interrumpiendo a KENSOU -. ¿Irte por tu cuenta? ¡De
eso nada, aquí el grupo unido, nada de separaciones!
- Estoy de acuerdo con ARGUS – dice XENAR -. ¡No debemos separarnos, vamos a
donde ha dicho la mayoría y listos! Yo sí que estoy harta de separaciones, es
más, este grupo ha estado dividido en multitud de ocasiones y de hecho, ahora
estamos separados de nuestros compañeros, que están ahí fuera, a merced de los
bichos que puedan llegar.
RAGNUS mira a la mercenaria. Lleva toda la razón: el grupo de DRAUG siempre
estaba separándose y es normal que ella esté así. Pero el Templario parece que
no va a reconsiderar su decisión.
- Yo sólo pienso que deberíamos investigar ambos caminos – responde al fin
RAGNUS -. No quiero que me sigáis, id por la izquierda y yo por la derecha.
- Eso me suena a obligación – dice SARAH -. Oye, ¿seguro que te encuentras
bien?
- Estoy bien, SARAH, no te preocupes – dice RAGNUS, quien se relaja un poco -.
En fin, si es cierto que ambos caminos llevan al mismo destino, no tardaremos
en reencontrarnos. Así que... – y despidiéndose de sus compañeros, se va por la
derecha, sin que ninguno de los aventureros pueda impedírselo.
Silencio...
- Hmm... ¡Qué tipo más antipático! –
exclama KHANWULF -. ¿Y se supone que es un guerrero santo?
- No es antipático, sólo cerrado de mente – dice ARGUS -. Aunque tiene razón en
eso de que hay que investigar ambos caminos, pienso que él solo no podrá hacer
mucho allí.
- Pero no deberíamos cabrearlo, ¿no? – responde VIRUS -. Que haga lo que quiera,
si cree que es lo correcto. Pero no me gustan las separaciones...
- ¡Mira quién habla! – dice KHANWULF.
- Ejem... – VIRUS lanza una mirada despectiva al bárbaro -. Pues nada, si esto
se queda así, pues vamos nosotros por la izquierda.
Y así lo hacen. Preocupados aún por lo que le pueda pasar a RAGNUS, los
aventureros avanzan por el camino de la izquierda, guiados por las luces que
XENAR, REPLICANTE y KHANWULF
portan.
ARGUS y SARAH, quienes no se fían del camino aunque haya sido elegido por
mayoría, se colocan junto a los tres portadores de las antorchas.
- Oíd, ¿qué creéis que podemos hacer
contra ese PHALNAX? – pregunta CAITLIN a sus compañeros -. No me gustaría
luchar sin saber cómo enfrentarme a él.
- Pues sabes tanto como nosotros – dice AKASHA -. Sólo sabemos que tiene
suficiente poder como para anular las runas de protección de los félidos.
- ¡Servidor lo ha sentido en sus carnes! – dice ARGUS -. Ese PHALNAX es muy
poderoso respecto a la magia, pero por las pintas que le vi en el momento de mi
captura, seguro que también sabe defenderse con las armas... Y eso es malo:
diestro con la magia y la espada... ¡un enemigo difícil y sin puntos débiles!
Ante estas palabras, CAITLIN se siente algo decepcionada. Pero no deja que la
amargura la invada y está lista para seguir el camino.
El pasadizo se va ensanchando a
media que el grupo avanza. Siguen en su camino, observando que las paredes
empiezan a tener una especie de grabados sobre su fría superficie. Pronto
llegan a una zona donde podría decirse que no hay camino, sino una sala.
ASSOTH se fija en la pared a su derecha. Extrañado, como reconociendo unas
escrituras, se acerca a la pared y, acompañado por la luz de XENAR, lee algo:
“Gûl mouron híni grothan veiden, intera serkë sîrs. Khîl-men, Khîl-gurth
lóm-en.”
- Por la pronunciación, debe ser
élfico – dice LOTHAR -. ¿Pero qué significa, ASSOTH?
- Pues significa: “Los hijos de la hechicería oscura viven en las
catacumbas, entre ríos de sangre. Quien siga el camino, seguirá el eco de la
muerte.”
- ¡Je, muy alentador el mensajito! – contesta XENAR -. Según esto, RAGNUS debe
estar feliz y contento por su camino y si nosotros seguimos por aquí nos van a
dar una tunda de las buenas...
Pero antes de poder decir algo más, mientras se va alejando de ASSOTH, dispuesta
a seguir con el camino, escucha un
ruido sordo, que viene de detrás del grupo. REPLICANTE se gira y corre, junto a
AKASHA y EMERALDAS, a ver qué pasa. Las tres se topan de repente con que el
camino ha sido cerrado, al menos por donde vinieron.
Esperando que la otra salida esté
abierta, KHANWULF y VIRUS se acercan, pero se llevan una gran decepción al ver
que ésta también está bloqueada.
Mientras, RODEAD se queda extrañado ante las escrituras que había leído
ASSOTH. De repente, las finas palabras escritas en la lengua de los elfos
empiezan a brillar. A los pocos segundos, de su inicial brillo blanquecino pasa
a otro rojizo y, como si nada, de las letras empieza a salir una gran cantidad
de un líquido rojo.
- ¡¿Sangre?! – RODEAD no entiende qué ocurre.
Algo parece estar ocurriendo. CAITLIN y AKASHA sacan sus armas.
- ¡No sabía que esta misión se complicara tanto! – exclama CAITLIN -. No me
gusta el cariz que está tomando esto.
- No eres la única – responde ATHENA, quien saca su fina cimitarra mientras
KENSOU prepara su bô.
- Me huelo que no vamos a salir muy bien parados – afirma KENSOU, quien
extrañamente sigue sintiendo como una llamada de ayuda.
El Psycho Soldier se fija en que la
sala empieza, no a contraerse, como bien podrían creer los aventureros,
habiendo oído historias sobre paredes que intentan cerrarse, aplastando a los
ocupantes de la sala, sino ensanchándose. Mientras las paredes se van alejando
del grupo, se descubren partes del suelo que vuelven a presentarse más como
tierra reseca o incluso barro tal vez.
Pues bien, estas zonas del suelo empiezan a temblar. Todos los presentes sacan
definitivamente sus armas, ante la posible amenaza.
La sangre que había salido de las
escrituras élficas sigue desparramándose, incluso se va extendiendo por todo el
suelo. De forma realmente increíble, sólo tarda un par de minutos en cubrir el
suelo de la sala, secándose en el pavimiento y siendo absorbida por la tierra
en cuestión de segundos.
Sobre un suelo rojizo, los aventureros esperan lo que pueda llegar, ya que
algunos, como LOTHAR, sacan sus armas.
Y lo que esperaban llega. De la
tierra, varios zombies, unos veinte, empiezan a salir. Sus pútridos cuerpos,
víctimas de una lenta pero asquerosa descomposición que ha hecho que pierdan
parte de su carne, dejando que sus huesos sean visibles entre los trozos de
músculos, algunos colgando de sus tendones, que todavía persisten, van saliendo
de la tierra que los estaba sepultando.
Mientras van levantándose, varios trozos de carne van desprendiéndose de sus
putrefactos cuerpos. Ciertamente, son hijos de la hechicería oscura, que viven
en las catacumbas con “ríos de sangre”.
Pero por si esto era poco, de las
cuatro paredes salen un número idéntico de Sombras. SARAH no detecta en ellas
el poder de Gharum, pero no se fía de las apariencias. Aferra firmemente su
espada; ARGUS agarra las dos espadas anchas que tomó “prestadas” de los
hobgoblins.
Al ver esto, LOTHAR dice entre
dientes: - ¿Cómo me puede estar pasando esto por segunda vez? ¡Otra vez
rodeados hasta el culo de no-muertos!
- ¡Vaya! Esta vez la democracia
no ha resultado ser beneficiosa – comenta VIRUS, sin percatarse de las palabras
de su compañero de raza y profesión -. Lástima que esta vez el azar de mi
moneda tuviese razón y no le haya hecho caso. ¡Pero las decisiones son las
decisiones!
- ¡Pues sí! – REPLICANTE mira a KENSOU -: No parece que nada ni nadie requiera
de nuestra ayuda, KENSOU – comenta, burlándose de su compañero.
- ¿Qué? – KENSOU se extraña de las palabras de la mediana - Aún siento a alguien o algo que nos pide
ayuda, y lo siento en esta misma habitación.
” Quizá las almas de estos seres – en referencia a los zombies - quieran que
acabemos con las Sombras y con PHALNAX para que dejen de controlarlos, están
pidiendo que les demos a sus cuerpos descanso. Es más, quizá si estas Sombras
sólo son la parte malvada del alma de alguien, según lo que sé, su parte buena
sea la que pidiera ayuda para poder liberarse de ella cuando nosotros acabemos
con esas Sombras.
” Hay que recordar que la Lanza Luminosa de SARAH dañó a la Sombra a la que nos
enfrentamos anteriormente y ATHENA acabó con ella con una PsychoBall, así que
deberíamos atacarlas con ataques mágicos de luz a poder ser.
” Con Bolas Psíquicas intentaré acabar con alguna sombra. Y quizás pruebe una
Descarga de Cenizas para atacar a todas las Sombras. Además, con el
Absorber Magia podré desinvocarlas, aunque no a todas... ¡haré lo que pueda! –
y diciéndolo, KENSOU se prepara, mientras ATHENA se sitúa a su lado, también
lista para defenderse.
- ¡Yo te cubriré! – le dice CAITLIN a KENSOU, y con las cimitarras listas, se
sitúa cerca del Psycho Soldier.
- Bueno, necesitaréis ayuda, chicos, así que yo también cubro a SIE – XENAR se
acerca a los dos e invoca un Escudo sobre ella gracias a una runa que compró en
Sandria antes de la batalla de la ciudad, con la intención de protegerse de los
ataques de los muertos vivientes.
- Está claro que mi espada será de
poca utilidad contra las Sombras –, dice LOTHAR, mirando a los espectros -, son
un rival para la magia que carezco. Pero los zombies parecen ser más
asequibles.
Rápidamente, LOTHAR sale corriendo,
con Isilmë en mano, mientras grita: - ¡Venga, gente, después de lo que pasamos
contra DERGIST esto será pan comido!
Este grito anima a sus compañeros,
que también se lanzan a la lucha.
El primer objetivo de KENSOU es una
de las Sombras.
SIE se concentra. Su poder está luchando contra la magia que ha traído a la
Sombra hasta el mundo de los vivos, está luchando contra el poder de PHALNAX.
Esperanzado, aún con el recuerdo de haber logrado liberar a uno de sus
compañeros de un hechizo de este terrible enemigo, conseguido hacer que la
Sombra vuelva al plano de donde había salido, disolviéndose ésta en medio de un
humo oscuro como ella misma.
”El Absorber Magia ha funcionado a la perfección”, piensa KENSOU, “pero no
puedo usarlo mucho o me agotaré pronto”. Secándose un poco el sudor de su
frente, el Psycho Soldier se prepara para su siguiente movimiento...
Se prepara para lanzar una Descarga
de Cenizas sobre las Sombras, pero antes de que empiece a recitar, uno de los
espectros mira fijamente al Psycho Soldier y de sus ojos sale un resplandor
anaranjado. KENSOU siente, de repente, cómo el poder que estaba a punto de
utilizar se desvanece. De la Sombra se oye una extraña carcajada.
- ¿Qué ha pasado? – pregunta CAITLIN -. Oye, ¿tú no estabas a punto de lanzar
un conjuro o algo así?
- Eso iba a hacer – responde KENSOU -, pero de repente he sentido como si no
pudiese hacer ningún hechizo.
- ¿No me dirás que te han echado un Sello Mágico? – pregunta ATHENA, algo
desconcertado.
- Pues desgraciadamente será eso...
- Pero entonces, KENSOU, ya no podrás hacer ni las bolas esas de energía... –
pero XENAR no termina la frase, ya que KENSOU la interrumpe:
- ¡Sí puedo hacerlas! El Psicopoder no tiene nada que ver con la magia... No
podré curar, ni lanzar conjuros... ¡Pero aún me quedan las Psycho Balls!
- ¡Pues vayamos allá! – exclama ATHENA, animada por las palabras de KENSOU.
Otra de las Sombras levanta el brazo
y sus ojos también brillan con un fulgor naranja. ATHENA siente algo. XENAR
también lo ha sentido.
- ¡¿Qué demonios ha hecho ése ahora?! – exclama la mercenaria.
Ajeno a esta escena, KHANWULF agarra con
fuerza su espada bastarda y se prepara para atacar. Mientras estén muchos de
los zombies todavía saliendo de la tierra, para el bárbaro será mas fácil
detenerlos. Con la antorcha encendida, se acerca a varios de los zombies,
pretendiendo quemarlos.
Acerca una de las antorchas a tres zombies a los que amenaza también con su
espada. Uno de ellos empieza a arder. Ya que los no-muertos no sienten dolor,
el zombie no se preocupa por su estado y ataca a KHANWULF, quien se defiende
con su espada bastarda de los ataques enemigos. Rápidamente, el bárbaro ve que
además de los tres zombies de un principio, otros tres le rodean. En total
tiene a seis enemigos dispuestos a acabar con él... o bien a probar su acero,
según el punto de vista de KHANWULF.
El bárbaro se defiende de los ataques como puede. Aunque cree poder atacar a
los zombies, ve que van cerrando el círculo entorno a él y que algunos le
intentan agarrar. KHANWULF no puede maniobrar, se da cuenta de repente que uno
de los zombies le agarra el brazo de la espada. Trata desesperadamente de sacar
la espada ancha, pero otra mano le agarra, mientras uno de los zombies empieza
a golpearle.
”¿Pero qué pasa?”, piensa KHANWULF, mientras recibe varios golpes del zombie.
“Se supone que estos bichos son débiles y lentos, pero éstos de aquí son
bastante fuertes, tanto que apenas puedo mover los brazos... Pero no te
preocupes”, intenta animarse, “se les va a acabar la suerte...”.
VIRUS corre a ayudar a KHANWULF.
Aunque han tenido una conversación no muy amigable, la verdad es que al
semielfo no le gustaría perder a un compañero de viaje con la decisión y
valentía de KHANWULF. En su ataque, aparta a los zombies de KHANWULF,
liberándole de la marea de no-muertos que lo aprisionaba. Los zombies se quedan
desorientados ante la repentina llegada de VIRUS.
RODEAD también se lanza a la carga contra los zombies que hasta hace poco
amenazaban a KHANWULF, aprovechando también el desconcierto entre ellos. Al
primero que ve lo consigue derribar del golpe, mientras se dispone a atacar a
los demás, ayudando a sus colegas.
No han pasado unos segundos cuando
las ninja-to de RODEAD vuelven a acertar en un zombie, de nuevo con una
estocada mortal.
VIRUS ataca también, pero de repente observa cómo el zombie ha adquirido así
sin más una increíble agilidad y le golpea. El semielfo se echa un poco hacia
atrás por el impacto, cuyo daño ha sido absorbido por completo por sus
escuderas.
- ¡Maldita sea! ¡Y yo que pensaba que los zombies eran lentos! – exclama VIRUS.
Rápidamente, el semielfo vuelve a atacar, pero para su sorpresa no ha estado
atacando al único zombie ágil, ya que otro, por sorpresa, empieza a darle una
tremenda cantidad de golpes, sin descanso.
VIRUS cae al suelo, agotado y herido por los golpes recibidos. El no-muerto lo
tiene a su merced y se dispone a morderle, pero VIRUS consigue clavarle la
espada en el pecho. Aunque no lo ha derrotado, ahora tiene al no-muerto alejado
de él y lo aparta aún más de una patada.
KHANWULF termina rápidamente con el
zombie ardiente. Viendo que VIRUS está en una situación muy precaria, corre de
inmediato a ayudarle, llevándose de por medio a otro zombie, por mucho que éste
fuese ágil. RODEAD también va a socorrerle, pero otro de los zombies le
detiene.
RODEAD ataca a quien se le interpone en su camino, pero este zombie también
exhibe una inusual rapidez para un no-muerto y esquiva ambas ninja-to.
SIRVENTÉS se queda extrañado, puesto que los dos no-muertos anteriores apenas
sí que ofrecieron resistencia.
Aunque todavía no se ha levantado,
VIRUS ataca de nuevo y esta vez consigue darle un buen golpe a su adversario.
El brazo del zombie sale disparado y cae violentamente al suelo, inerte.
La espada bastarda de KHANWULF llega justo a tiempo para evitar un contraataque
del no-muerto y hace que también el zombie caiga al suelo, sin posibilidad de
volver a levantarse, definitivamente muerto.
El bárbaro tiende una mano a su compañero. VIRUS la acepta y KHANWULF le ayuda
a levantarse. Parece que el semielfo tiene unos pequeños problemas.
- Vaya con esos zombies – dice VIRUS -. Ciertamente, deben ser únicos entre los
no-muertos. Si bien hay todavía entre éstos que hay en la sala los típicos
torpones, esos otros, tan rápidos, me han dejado impresionado.
- Lo malo es que no se diferencian – dice KHANWULF. Pero algo le escama -: A
ver... entre tú y yo hemos liquidado a éste... yo solo he matado a dos... y
creo que el ninja ha dejado secos a otros dos... – y rápidamente, agarrando su
espada bastarda con fuerza, se va en busca del sexto y último zombie. VIRUS le
acompaña, aunque en su estado no puede hacer mucho.
RODEAD aún sigue luchando con el
zombie. En un ataque que para cualquier zombie hubiese supuesto el fin, para
éste en concreto sólo ha significado un rasguño en el brazo izquierdo. La
agilidad del zombie sigue inquietando a RODEAD, incluso lo asusta. Pero el
ninja no quiere darse por vencido, ni aún con este extraño no-muerto que podría
ser incluso tan rápido como él.
Pero a la hora de golpear, el zombie comete un terrible fallo y eso, aun siendo
tan rápido, no se le puede perdonar. Y mucho menos lo perdona RODEAD, ya que de
un golpe consigue abrirle el pecho al zombie. A pesar de ello, el muerto
viviente aún sigue luchando.
VIRUS se encarga de que el zombie no actúe más. Aunque agotado y herido, el
semielfo consigue primero clavar su espada en la espalda del zombie, mientras
con la mano libre saca la otra espada ancha y decapita al no-muerto, haciendo
que su cuerpo caiga al suelo estrepitosamente.
- ¡Buen golpe, chico! – dice RODEAD.
- Gracias – responde VIRUS -, pero ahora no hay tiempo para agradecimientos,
¡quedan unos cuantos muertos por masacrar!
RODEAD se percata de que el estado de VIRUS no es el idóneo para la lucha.
- ¿En serio quieres hacerlo? – pregunta el ninja -. En tu estado sería arriesgado.
- Mira, esta situación es más crítica que mis heridas, así que si hemos de
acabar con esto, hemos de acabar – y sacando del zombie su espada, se dirige
hacia donde está el resto de sus compañeros, trastabillando mientras avanza.
El ninja mira a KHANWULF.
- ¿Y tú? – RODEAD también está interesado en el estado del bárbaro -. ¿Cómo
estás tras ser rodeado por zombies y haber recibido un poco de jarabe de palo?
- No te preocupes, chico, yo soy un tipo duro y a mí unos muertos vivientes
pueden sorprenderme sacando una fuerza y una velocidad nada usual en ellos, que
ya tiene que ser muy inusual para sorprenderme, ¡pero nunca podrán matarme! Y
ahora ayudemos a VIRUS, antes de que se nos muera en el camino.
AKASHA, EMERALDAS y REPLICANTE, en un
ataque unificado, se han abalanzado sobre cinco muertos vivientes que acaban de
salir de la tierra por completo. La ninja va con su kamatari sacada,
aprovechando que el espacio es el suficiente para maniobrar con tal arma;
EMERALDAS está armada con su Señor de los Tifones, con un fulgor rojizo sobre
su oscura superficie y del cual la pirata espera algo mejor, y REPLICANTE con
su querida espada aserrada. Así, con las armas más poderosas de las que
disponen, se encaran hacia los muertos vivientes.
En su primer ataque, tanto AKASHA como REPLICANTE fallan, ya que han lanzado la
ofensiva aún muy alejadas de los zombies. EMERALDAS ha tenido más suerte y una
estocada ha dejado a uno de los zombies casi sin mantenerse en pie, para
rematarlo rápidamente, dejando que su cuerpo caiga definitivamente al suelo.
A ellas se les unen LOTHAR y ASSOTH.
Tras haber tumbado a un par de zombies sin apenas despeinarse, el semielfo ha
acudido raudo al auxilio de las chicas; ASSOTH, por su parte, llega hasta las
féminas, librándose de un zombie que le estaba molestando.
Confiando en su velocidad, ambos atacan a sus contrincantes. Los golpes de
ambos son rápidos, pero para sorpresa de ambos y de las tres señoritas, dos de
los zombies demuestran una increíble agilidad, esquivando sin apenas inmutarse
los golpes, mientras los otros dos que quedan caen como moscas ante los fatales
ataques de ellos dos.
- Parece que estos dos no van a ser
tan fáciles – dice ASSOTH.
- La estrategia de golpes rápidos frente a enemigos lentos no se puede aplicar
a estos dos... ¡no son como los demás! – dice LOTHAR, tras ver que los ataques
que infligió a los zombies que había derrotado no han surtido efecto ahora.
- Pues la velocidad la combatimos con velocidad – dice REPLICANTE, quien
rápidamente salta sobre uno de los zombies.
Aun siendo muy rápida, REPLICANTE no
logra acertar en su objetivo. El zombie, a cambio, golpea a REPLICANTE,
tirándola varios metros lejos de él.
- No parece que nos sirva la velocidad – dice AKASHA -. ¡Una lástima que
entonces mi kamatari no tenga mucho que hacer! Aunque tengo un plan B... Eso
sí, entretenedles, no es cosa de que me estén molestando.
Sus cuatro compañeros no entienden qué pasa con AKASHA. REPLICANTE siente algo
en su compañera, empieza a ver que el poder de AKASHA aumenta por momentos.
Agarrando su espada aserrada, decide hacer caso a AKASHA.
LOTHAR parece haber entendido que pasa y también colabora.
EMERALDAS y ASSOTH no entienden nada, pero si lo que va a hacer AKASHA va a ser
de gran utilidad al grupo, lo mejor es hacerle caso. Ellos también luchan
contra los dos zombies.
Para cualquiera sería ridículo que
cuatro luchadores experimentados las estén pasando canutas con dos simples
zombies. Aunque claro, en este caso no son simples zombies. Ningún zombie
tendría fuerza ni agilidad como la de estos dos.
REPLICANTE sólo consigue hacerle a uno de los zombies pequeños rasguños,
mientras LOTHAR, EMERALDAS y ASSOTH siguen empleando ataques rápidos, esperando
que finalmente den resultado. La insistencia les anima a seguir con esta estrategia.
“¡Venga, LYS, esta vez tiene que
salir algo bueno!”, piensa AKASHA, mientras sigue concentrándose.
Sólo pasan unos segundos cuando dice unas palabras en la lengua del Caos:
- Ur karon shedzer, acta nigrom turnae, carna detris aira.
Misteriosamente aparece una extraña
nube fucsia sobre los zombies. Pero AKASHA se da cuenta de que sus compañeros
también están bajo la nube.
Oye en su mente la voz de INGALA: “Es un hechizo dirigido, YURI, por tanto sólo
lo deberían sufrir a quienes se lo has echado, pero tus amigos están en su
radio de acción. Si no se apartan, sufrirán las consecuencias”.
AKASHA no tenía previsto esto: ella
creía que no le afectaría realmente a sus compañeros, que para ellos sería como
una lluvia normal, pero INGALA le ha dicho ya que por muy dirigido que sea
hacia los zombies, puede ser también fatal para sus compañeros.
Porque no ha tardado en reconocer la Lluvia Ácida, aquél hechizo que un poco
más y acababa con su vida en la lucha contra INGALA. Y la semielfa no tarda en
reaccionar:
- ¡Apartaos de ahí!
El grito tiene una respuesta
inmediata y EMERALDAS, ASSOTH, REPLICANTE y LOTHAR se apartan de los zombies.
Casi no les da tiempo a apartarse cuando las primeras gotas ácidas empiezan a
caer sobre los pútridos cuerpos de los no-muertos.
Los zombies intentan salir de la nube, pero ésta parece perseguirles. Es como
si AKASHA controlara la nube... ¡no! Realmente ella está manejando la nube como
si fuese una cometa.
En poco tiempo, los zombies, con el cuerpo lleno de agujeros provocados por el
ácido, caen al suelo. Como si de figuras de cerámica se trataran, ambos
no-muertos, nada más golpear el suelo, literalmente se rompen y todos los
trozos de su cuerpo, aún envueltos en un ácido que los va corroyendo, se
desperdigan por la estancia.
La nube se disipa.
Agotada por el hechizo, AKASHA suelta su kamatari, dejándola caer al suelo, y
ella cae de rodillas, jadeando.
Mientras avanzaban, RODEAD y
KHANWULF, quien lleva a un exhausto VIRUS a hombros, al ver que ya no podía
aguantar más, han visto lo que ha hecho AKASHA. Al igual que los cuatro
compañeros de la semielfa, ellos se han quedado sin palabras.
- ¡Caray con la ninja! – exclama KHANWULF -. Y yo que pensaba que los ninjas
sólo sabían hacer piruetas y usar armas extrañas... Sin ánimo de ofender,
RODEAD.
Otros tres zombies se encaran hacia
SARAH y ARGUS.
- No creo que sean tan difíciles – dice ARGUS -. Fíjate bien en cómo lo hago,
SARAH.
- Deja la ironía, TARIAR – responde la juglar -, sabes perfectamente que estos
tres que tenemos enfrente no parecen normales... Las Sombras parecen haberles
aplicado algún tipo de hechizo o algo así nada más haber eliminado KENSOU a uno
de los suyos...
- Entonces estos tipos nos han subestimado y en cuanto uno de los jefazos ha
caído han decidido sacar su arsenal, ¿eh?
- Sí, parece que a muchos, incluso de los que ya han caído, les han aplicado el
mismo conjuro... ¿Pero cuál será?
- ¡Bueno, SARAH, dejemos el parloteo y hagamos que estos infelices descansen en
paz definitivamente!
Dicho esto, el félido se lanza sobre
los zombies. Para su sorpresa, los tres zombies esquivan sin dificultades sus
espadas.
- Vaya, les han metido un buen hechizo de Celeridad a estos tres, ¿eh? – dice
ARGUS, aún convencido de sus posibilidades.
Cuando se dispone a atacar de nuevo, uno de los zombies golpea una de las
espadas de ARGUS, haciendo que el felino la suelte al ver que la fuerza que
ejerce el zombie es descomunal. La espada cae al suelo.
El félido se echa hacia atrás,
sorprendido.
- Apuesto el cuello a que estos bichos tienen encima el hechizo de
Transformación Heroica, pero bien potenciado – dice seguro ARGUS -. Más fuertes
y veloces... Sin duda es el único hechizo que ofrece ambas cosas. Pero ya te
digo, está potenciado, ha incrementado su fuerza y su velocidad hasta límites
insospechados.
” Creo, SARAH, que hemos de aprovechar sus fallos en ataque. Cualquiera que
cometa un error gordo al golpear, por muy veloz que sea, es vulnerable a
cualquier ataque. Sólo hemos de aprovechar el momento.
- ¡Para ti es fácil decirlo! – exclama SARAH.
SARAH, con su Inspiración del Juglar,
y ARGUS, con la espada que le queda, se lanzan al ataque. Los zombies atacan
también. Los puños de éstos y las espadas de los dos héroes se intercambian en
un maremagno de esquivas y ataques.
Uno de los zombies golpea en el hombro derecho a SARAH. La juglar no tiene más
remedio que coger la espada con la mano izquierda, pues el dolor en su brazo
derecho empieza a extenderse rápidamente. Realmente, el hechizo ha sido
potenciado increíblemente.
- ¡SARAH, ¿estás bien?! – pregunta preocupado ARGUS.
- Tranquilo, me aplicaré una pequeña cura y estaré como nueva – responde SARAH.
Los zombies siguen atacando a los dos
aventureros. SARAH y ARGUS van cediendo terreno, las cosas se les complican
demasiado.
SARAH vigila los golpes que le llegan. Esquiva éstos con algo de dificultad y
avisa a TARIAR de los golpes que le vienen. ARGUS, por su parte, se preocupa
más que nada por los huecos que puedan dejar los zombies en la defensa.
En cuanto se da cuenta de que los zombies han cometido un fallo, avisa también
a SARAH de ello.
Con esta estrategia, van eliminando a
los no-muertos uno a uno. Una estrategia agotadora, pero que al final resulta.
Cuando terminan, SARAH observa que
una extraña nube fucsia, que se encuentra sobre un montón de trozos de zombie,
se disipa. Ve también a AKASHA caer de rodillas, exhausta.
La juglar y el félido se giran y observan a las Sombras, amenazantes.
- Bueno, SARAH, ¿unos fuegos artificiales? – dice ARGUS, sonriendo.
SARAH responde con otra sonrisa.
KENSOU empieza a lanzar Psycho Balls
contra las Sombras, apoyado por ATHENA.
XENAR y CAITLIN apartan con sus espadas a los zombies que se acercan a los
Psycho Soldiers. Les cuesta mucho acabar con ellos, ya que ven que son demasiado
ágiles para ellas, aunque han aprovechado los fallos en ataque de los
no-muertos para cambiar las tornas. Así, piernas, brazos, cabezas y demás
partes de la anatomía de los zombies empiezan a desperdigarse por toda la sala,
contribuyendo junto a los cadáveres que ya yacen en el suelo a formar un
espectáculo de lo más dantesco.
Las dos chicas han acabado con los últimos zombies de la sala. Ambas observan
no sólo a sus compañeros Psycho Soldiers luchando con su Psicopoder frente
contra las Sombras, sino que ven cómo AKASHA cae de rodillas, como si estuviese
agotada. Se dan cuenta de la cara de estupefacción de los que están alrededor
de la semielfa.
También observan que SARAH y ARGUS se unen al ataque contra las Sombras. Varias
bolas de fuego salen de las manos del félido, mientras SARAH ejecuta varias
veces la Lanza Luminosa.
Pero inexplicablemente, por muchos
hechizos que les lancen, por muchos ataques psíquicos que les impacten, las
Sombras se mantienen aún.
SARAH no detecta que el poder de éstas haya disminuido. No entiende cómo un
ataque de magia blanca, como es la Lanza Luminosa, que hizo un daño tremendo a
una Sombra en apariencia tan poderosa como Gharum, no haga ni cosquillas a las
Sombras que tienen delante.
- Las apariencias engañan - dice
SARAH -. Gharum fue muy sencillo aunque pareciera terrible...
- Y sin embargo estas Sombras son muy resistentes - dice KENSOU -. Confiaba en
que mis Psicopoderes pudieran acabar con ellas, ya que con el Sello Mágico que
me han echado no puedo volver a usar el Absorber Magia.
- Sí, es cierto - dice CAITLIN -, disipó una de las Sombras con ese hechizo,
pero rápidamente otra de las Sombras restantes le impidió hacer más magia.
- ¿Y dices que con el hechizo de Absorber Magia...?
- Exacto, SARAH, se lo eché y desapareció así sin más, tal y como yo preveía –
responde KENSOU.
SARAH saca de su mochila un libro.
Exactamente, el mismo libro que la noche anterior prestó a DEEDLIT para que
memorizara, sin éxito, el hechizo de Invertir.
- ¡Tiene que estar por aquí! - dice SARAH, mientras busca el hechizo en el
libro.
Pero las Sombras no se quedan
quietas. Una de ellas levanta un brazo y sus ojos brillan, al igual que las
otras, con un resplandor naranja.
Alrededor de la juglar empieza a levantarse una humareda verdosa, que la va
envolviendo. SARAH empieza a sentirse mareada. Se da cuenta de que le han
lanzado una Nube de Muerte. Sin pensarlo, tira el libro, que cae cerca de
ARGUS.
- ¡Mierda, SARAH, sabes que mi runa astral me impide hacer hechizos astrales! -
exclama ARGUS, en referencia a que no puede hacer el hechizo de Absorber Magia.
ARGUS se lanza de lleno a la nube. En
pocos segundos, sale con una moribunda SARAH.
- Estos tíos tienen hechizos potenciados – dice el félido -. Unos segundos más
y SARAH sería historia.
En la mente del félido, surge una
pequeña idea. Deja a SARAH en el suelo e intenta salvar su vida como puede.
Sabe que con su runa astral puede protegerla de los ataques no elementales.
Agarra el libro y se lo lanza a CAITLIN.
- Busca el hechizo del Psycho Soldier – dice el félido -. Yo he de proteger a
SARAH.
CAITLIN coge el libro. La chica sabe
cuál es el hechizo, de hecho hacía poco más de un minuto que lo había oído
nombrar. Lo busca rápidamente.
- Bien, tenemos que actuar rápido, chicos – dice CAITLIN. Al fin encuentra el
hechizo -. ¡Ya lo tengo! A esas Sombras no les hace gracia este hechizo de
Absorber Magia, ¿cierto? ¿Algún voluntario para recitarlo?
CAITLIN no entiende de magia, pero sí
que entiende que los heridos no se podrán curar hasta que esas Sombras no se
vayan de vuelta a... bueno, de donde hayan salido. La chica está allí, de pie,
con el libro en la mano y mirando de reojo a esas extrañas Sombras y pensando
en cómo van a salir de esta situación en la que la espada no será nada útil
”¡Joder, CAT, hay que ver en qué fregaos te metes”, dice para sí misma.
“Fue un buen inicio a la batalla por
mi parte, lástima que las cosas se han puesto difíciles”, piensa LOTHAR,
mirando a sus compañeros y luego a las Sombras. ”Aunque yo estoy relativamente
ileso, hay varios de mis compañeros”, y mira a VIRUS y a SARAH, “que están
totalmente fuera de combate. La primera prioridad seria evitar que sufran daños
mayores.”
”No queda nada de los zombies gracias a la magia de AKASHA”, sigue pensando.
“Aunque sabía de su unión con INGALA, me he llevado una gran sorpresa al verla
utilizar la magia de forma consciente. Por primera vez me ve que realmente ya
no es la AKASHA que conocía.”
LOTHAR, al igual que muchos de sus compañeros, sabe que nada puede hacer frente
a las Sombras si no es con magia.
- Yo me concentraré en defender a quien esté realizando el hechizo, para evitar
que le interrumpan – dice el semielfo a sus compañeros.
- ¡Cuánta razón tienes! – dice
KHANWULF, mientras lleva a KENSOU a su compañero herido -. ¡Psycho Soldier!
¡Encárgate de cuidar a VIRUS! - al ver que los zombies están ya liquidados,
KHANWULF nada mas puede hacer... salvo confiar en XENAR, ATHENA, REPLICANTE y
AKASHA para que liquidaran a las Sombras.
- ¡Espera, KHANWULF, yo no puedo hacerme cargo de...! – pero ARGUS interrumpe a
KENSOU:
- Yo me ocuparé de él. KHANWULF, trae acá a tu compañero.
KHANWULF lleva a VIRUS junto a ARGUS. Confía en que el félido sepa hacerse
cargo de los dos heridos.
- Una estrategia sería que una de las
que podemos utilizar magia le lanzara el Absorber Magia a KENSOU y así serían
dos personas más las que podrían utilizar el conjuro contra las Sombras – dice
AKASHA, mientras CAT le deja el libro -. El combate entonces estaría igualado,
¿no?
- Pues yo creo que cuantas más lo intentemos, mejor – dice XENAR -. Es decir,
podemos combinar la magia de todas y potenciar el hechizo. Incluso si
pronunciamos el hechizo a la vez multiplicaríamos su efecto... por la
insistencia más que nada.
- ¿Funcionará? – pregunta REPLICANTE -. Tengo mis dudas, pero...
- Podríamos recitar cada una el hechizo pero con un objetivo distinto – dice
ATHENA -. Así ahorraríamos mucho tiempo.
- Hmm... podría ser... – AKASHA se queda pensativa, mientras lee las explicaciones
sobre el hechizo en el libro. Tras leer algo, se dirige a la Psycho Soldier -:
¡Oye! Creo que tú, ATHENA, podrías usar el hechizo con KENSOU... Según el
libro, puede disipar Sellos Mágicos. Después yo podría leer el hechizo y
utilizarlo con una Sombra a la vez que vosotros dos lo hacéis contra otra y por
si acaso que REPLICANTE o XENAR lo lean también por si con utilizarlo una vez
no vale.
” Creo que así es mejor, los que tengan más poder mágico que ataquen a las
Sombras, ya que necesitaremos magia para acabar con PHALNAX.
KENSOU mira a la ninja.
- AKASHA, tenes razón en que ATHENA, si puede, lo use en mí, porque disipar
Sellos Mágicos va en función del poder mágico de aquél a quien le han echado el
encantamiento – dice KENSOU -, y yo tengo bastante potencial. Y por el momento,
quien tienen más magia aquí es ATHENA.
” Y como no me han... ejem... dejado hacer la lluvia de cenizas, nada más me
recupere, ya les daré yo Sellos Mágicos...
” ATHENA... ¿Puedes hacerlo?
ATHENA mira a KENSOU. Sonríe.
- ¡Claro que puedo bobo! – y la Psycho Soldier coge el libro de manos de
AKASHA.
ATHENA empieza a recitar el hechizo:
”Yo llamo al poder contrario a mis deseos, al poder que no ha de
perdurar...”
Las Sombras, al empezar a oír las
palabras, se preparan para lanzar un hechizo. Todos los que no tienen magia y
están aún en condiciones de luchar, protegen tanto a la Psycho Soldier como a
los heridos y a los usuarios mágicos.
”... Yo te llamo para que te
enfrentes a mí...”
El poder de las Sombras se va concentrando de forma increíble y, de repente,
una tormenta de rayos recorre súbitamente la sala.
”... Y que sea yo quien te
obligue a desaparecer...”
Varios rayos impactan en sus
compañeros... No son por el momento muy poderosos, pero ARGUS teme lo peor.
- No debemos dejar que sigan actuando... ¡Hay que romper la concentración de
esos espectros!
Antes de que ATHENA termine, KENSOU
le dirige unas palabras en voz baja:
- Menudas Sombras más resistentes a los ataques etéreos... Y encima con
hechizos chungos. ¿Tú no podrías usar el Psychic Teleport para desde cerca
hacerles una Furia del Ermitaño? ¿O una Great Psycho Ball o un Re-Phoenix
Arrow, que de todas formas tienen
más potencia que las Psycho Balls simples?
ATHENA asiente y pronuncia las últimas palabras:
”... ¡¡Que mi poder te
absorba!.”
Y nada más decirlo, KENSOU nota cómo
la magia vuelva a fluir en él. Una sensación que le resulta familiar, un poder
que le envuelve como un extraño manto invisible.
Nada más terminar, ATHENA se teletransporta hasta una de las Sombras, la cual
se queda intrigada al ver a la chica desplazarse tan rápido. Y más se sorprende
cuando la ve que está bien decidida a encararse con la Sombra.
De las manos de ATHENA empieza a surgir un brillo rojizo, que al poco se vuelve
tan intenso que los presentes casi quedan cegados. Y de este brillo aparece una
bola roja, cargada de energía pura, que impacta con la Sombra. Pero no es un
único impacto, ya que empieza a golpear varias veces al espectro, consumiéndose
ambos en cada ataque.
La Sombra acaba casi literalmente destrozada. Apenas sí puede mantener su forma
tras la gran cantidad de energía que acaba de golpearle.
- ¡Ya habéis contemplado la Furia del
Ermitaño! Ahora voy a rematar... ¡preparad el Absorber para las otras, chicos!
– y diciendo esto, ATHENA lanza una fulminante Psycho Ball a la Sombra,
acabando con ésta definitivamente.
Las otras dos Sombras, sin embargo, no se acobardan y se lanzan a por ATHENA,
quien está visiblemente cansada.
- ¡De eso nada! – y KENSOU, repitiendo la misma recitación que ATHENA, pero en
su mente, tal y como había hecho antes, disipa una de las Sombras.
AKASHA se apresura a recitar el
hechizo para acabar con la última Sombra, pero ésta se acerca peligrosamente a
ella y lanza contra ella un hechizo.
Unas llamas azuladas se abalanzan sobre la semielfa, quien, sin haber acabado
de recitar, suelta de la impresión el libro, haciendo que éste caiga al suelo,
a salvo del extraño fuego.
Pero este fuego empieza a atacar a AKASHA. No quema, pero produce un extraño
dolor que va penetrando por su piel, debilitándola. Pero el fuego desaparece en
cuestión de segundos, aunque AKASHA todavía sienta el dolor.
La Sombra no para y nada más haber ejecutado este hechizo, ya está realizando
otro.
Pero una figura coge el libro y recita
rápidamente el hechizo. Antes de que la Sombra pueda terminar su rito, ya se ha
desvanecido.
REPLICANTE cierra el libro y suspira.
- AKASHA, AKASHA... Deberías leer un poco más rápido las cosas, ¿no te parece?
– dice la mediana a su compañera.
Ya que KENSOU ha recuperado su magia,
ayuda a VIRUS a recuperarse y también cura a AKASHA de su extraño dolor. Pero
respecto a SARAH no sabe cómo solucionar el problema de la Nube de Muerte. Si
hubiese sido la versión normal del hechizo, unas pocas curas habrían bastado,
pero lo que la juglar había pasado era muchísimo peor de lo normal.
- Si no hacemos algo va a morir – dice ASSOTH -. Siento cómo la vida trata de
escapar de ella.
- Pero ahora estamos encerrados – replica EMERALDAS -. Si esas malditas paredes
se movieran...
Casi a la vez que la corsaria lo
dice, las paredes que habían bloqueado la entrada y la salida de la sala
desaparecen. Las paredes que se habían ensanchado vuelven a su posición normal,
lo cual hace que los aventureros tenga que moverse un poco. Otra vez todo el
suelo está pavimentado y los cuerpos de los zombies están mucho más cerca de
los aventureros.
- Je, con un “Ábrete, Sésamo” ya tendríamos también el camino libre, ¿no? –
bromea KHANWULF.
- Yo he salido bien parado – comenta VIRUS – y ahora estoy bien, pero esta
muchacha, tal y como ha dicho el elfo, va a morir si no actuamos rápido.
Además, ahora el olor a zombie es todavía más desagradable.
ARGUS coge a la juglar entre sus brazos. Una expresión realmente seria se
muestra en su cara.
- RAGNUS la ayudará – dice el félido -. ¡Vamos a por mi compañero, muchachos! –
y tras sus palabras, todos salen de la sala.
KENSOU se vuelve nada más pasar por
la salida. Mira los cuerpos mutilados de los zombies, reza una pequeña plegaria
por sus almas y sigue si camino.
El pasillo sigue mostrando un suelo
pavimentado y unas paredes más perfectas. Nuevas antorchas encendidas aparecen
por el camino, ayudando así a la visión de los aventureros.
Varios senderos que parecen llevar a diversas zonas de la guarida aparecen tras
haber avanzado durante casi cinco minutos. De repente, un goblin aparece de la
nada. No va armado, pero junto a él aparecen de repente cinco hobgoblins, éstos
ya con armas listas.
El goblin, tan delgado como los de su raza y con la misma sonrisa socarrona,
como si siempre estuviese burlándose de aquellos con los que habla, se dirige a
los aventureros.
- Vosotros sois los valientes que habéis profanado la guarida de nuestro señor
PHALNAX, ¿no es así? – dice con la característica voz aguda el goblin.
- Si buscas pelea, lo tienes crudo, pequeñajo – dice KHANWULF.
- ¿Pelea? No, grandullón, nosotros ahora no queremos pelea... El señor PHALNAX
nos ha dicho que les conduzcamos hasta su sala... Junto al Templario.
- ¿RAGNUS ha llegado ya? – dice ARGUS.
- Sí – responde el goblin -, y ahora debe haber caído ante el poder del gran
PHALNAX, pues cuando los dejé ya estaban listos para luchar... Dudo que ese
Templario haya sobrevivido.
- Eso es porque nunca le has visto en acción, gusano – comenta ARGUS.
- ¡Bueno, ya está bien! ¿Queréis hacer el favor de seguirme? Y por cierto – y
el goblin señala a SARAH -, dejad ese peso muerto por ahí, ¿queréis? Si las
Sombras le han atacado y le han echado la Nube de Muerte, dudo que pueda volver
a abrir los ojos.
XENAR sonríe divertida al goblin, y exclama con ironía:
- Qué encantador, este PHALNAX nos envía a su mayordomo para recibirnos... Estaré encantada de visitar su palacio.
- ¡Menos cachondeo, chica, que mi paciencia es limitada! – exclama furioso el goblin, mientras los hobgoblins siguen quietos, con sus armas aún listas, pero esperando tal vez a una orden del goblin.
Una de las cosas que más sorprende a LOTHAR, y también a los demás, del goblin es su actitud prepotente. Para muchos de ellos, normalmente los goblins son seres temerosos y huidizos, que más que nada sirven de esclavos a los orcos e incluso a los hobgoblins.
“Pero este incluso parece estar dirigiendo al grupo de hobglobins”, piensa LOHTAR. “En todo esto hay mucho más de lo que se ve a simple vista.”
Todos los instintos aconsejan a LOTHAR acabar con el globin y el resto antes de ir a por PHALNAX. Pero su idea de “matar al mensajero” no agradaría a muchos, sobretodo a ARGUS. Sabe también que si es cierto que RAGNUS y PHALNAX ya están enzarzados en un duelo, lo mejor sería no demorarse y llegar hasta el Templario cuanto antes.
-¡¿Y por qué diantres seguís con ella?! – y el goblin vuelve a señalar a la moribunda SARAH -. Ya he dicho que va a morir, así que...
- ¡La juglar viene con nosotros, y punto! - espeta KHANWULF al goblinoide, conteniéndose las ganas de empalarlo y descuartizarlo de la manera mas salvaje posible.
“Será una macarra, pero yo no abandono a mis aliados, aunque no me fíe de ellos", piensa el guerrero.
- Estoy de acuerdo con KHANWULF, no podemos abandonar a SARAH – dice XENAR -. Me parece muy chungo dejar abandonado a un miembro del grupo atrás por muchas posibilidades que tenga de morir, pero tampoco creo que esté bien llevarla ante PHALNAX en su estado, porque me temo que será un lugar bastante peligroso.
“ Por otra parte más no me perdería la excursión a casa de ese cobardica por nada del mundo...
- ¡¿Te atreves a insultar a mi señor, estúp...?!
- Tú haznos caso y vivirás – interrumpe ARGUS -. Deja ya de tratarla como si ya estuviese muerta... Además, sobrevivirá.
El goblin ahoga una carcajada. ARGUS, mostrándose de nuevo contrario a sus principios de bondad, mira con ira al goblinoide.
Habiendo advertido la mirada del félido, el goblin decide al fin conducir a los aventureros ante PHALNAX.
LOTHAR, mientras son conducidos por el goblin y su quinteto de hobgoblins, reúne en torno a él a REPLICANTE, AKASHA, KHANWULF y CAITLIN.
- Preparaos para realizar una masacre rápida al primer indicio de lucha – dice en voz baja el semielfo, mientras sus compañeros asienten -. PHALNAX puede ser muy poderoso y atreverse a luchar solo, pero estoy seguro que una vez allí los hobglobins serian un solo un enemigo más a abatir. No nos fiemos de su... hospitalidad.
- Esas criaturas no
serán más que un estorbo al luchar contra PHALNAX – responde en el mismo tono
de voz CAITLIN -. Aunque sí, sólo las atacaré si llega el momento, no quiero
provocar una lucha en un pasillo, no sea que acudan mas esbirros y nos
machaquen.
El goblin mira de reojo a LOTHAR, y luego vuelve a fijar su mirada hacia
el frente.
CAITLIN, algo asustada, decide preguntar a sus compañeros sobre el poder de PHALNAX. Ellos sólo le comentan sobre el Frío Confuso, advirtiéndole que no dejara que su parte oscura dominara al resto de su mente. La guerrera respira tranquila.
- Bueno, una pregunta: ¿alguien se ofrece a cuidar de ella mientras nos cargamos al malo, o la llevamos con nosotros? – dice XENAR.
- No os preocupéis, puedo cuidarla mientras lucháis – dice ATHENA.
- ¿Estás segura de que es lo correcto? – pregunta KENSOU -. No creo que unas plantas medicinales puedan ayudarla.
- Puede que me haya dedicado más al Psicopoder que a la magia, pero aún soy útil y voy a ayudar en todo lo que pueda... ¡no dejaré que SARAH muera!
- Y nosotros no dejaremos que RAGNUS muera – dice ARGUS -. Aún no ha cumplido esa misión divina y además es el único que puede salvar a SARAH.
- Me lo imaginaba – comenta KENSOU -. ¡Ese tío es como una navaja multiusos! Guerrero, sacerdote, curandero, Enviado Divino...
ARGUS se contiene la risa.
- Pero chicos, sé que
no sería conveniente dejar a SARAH por ahí tirada – dice CAT -, y menos todavía
que uno de nosotros se quede con ella... necesitamos todas las fuerzas para
luchar contra PHALNAX...
- Yo no creo que
porque una persona se ocupe de salvar la vida a otra vayamos a perder – dice la
Psycho Soldier.