CERRANDO HERIDAS

“El perdón es una arma muy poderosa: puedes conseguir muchos aliados poderosos siendo comprensivo" MAGNUS EMPEROR, Señor Rúnico

UN PEQUEÑO ALBERGUE DE CAMINO A SOLDERAI, 16 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra

Tras desviarse un poco de la ruta que tomaron en la ida, los aventureros han encontrado un albergue donde poder quedarse, al menos, para descansar.

El cartel del albergue está deteriorado, por lo que el nombre del mismo no se puede leer. Aunque ahora eso no importa. Hay que guarecerse de la lluvia e intentar hacer todo lo posible para que AKASHA, quien va tapada con la capa de FËADRAUG para no pasar frío ya que sus ropas están destrozadas, logre reponerse al completo.

GRONFORL lleva rápidamente a su burro hasta una especie de cobertizo. Mira adentro y ve que, tal y como él estaba pensando, es un pequeño establo. Deja a su asno allí.

- Esta noche volveré a verte – comenta GRONFORL a Asno -. Tú come y relájate. Creo que has tenido demasiadas aventuras por ahora. Hacerte correr entre los no-muertos y ver a ese loco de DERGIST en acción debe haberte dejado muy impresionado.

Sonríe y despidiéndose de Asno, GRONFORL vuelve con los demás.

 

El dueño los recibe. Es un enano robusto de largas barbas canosas y de cabeza clareada. Los poco pelos de su cabello intentan ocultar la calva, sin mucho éxito.

- Hola y bienvenidos, viajeros. Nos alegramos de que hayan venido a nuestro humilde albergue a reposar... – se da cuenta de la presencia de algunos de los Héroes de Salk -. ¡Y vaya que si nos alegramos de albergar a tan nobles héroes bajo nuestro techo! Por supuesto, haremos lo posible para que tengan una agradable estancia... – el enano repara en AKASHA -. Si tienen urgencia por ponerse cómodos y calientes frente a la chimenea, podrán hacerlo gustosos mientras les preparo algo de beber. ¿Qué les parece?

La idea de estar a la lumbre y con algo con que refrescar la garganta es del agrado de todos.

 

En el pequeño salón nada más que están ellos. Son tal vez muchos en la sala, pero al menos el calor del fuego es suficiente para que ninguno esté menos caliente que otro. No hay suficientes sillones ni sillas, así que irremediablemente más de uno ha de sentarse en el suelo. El aniquilador es uno de ellos.

- ¡Me niego en rotundo! – exclama el enano, perturbando la paz del albergue -. A ver, ¡¿aquí quién decide sobre quién se sienta en el suelo y quien en una silla o un sillón?! – se dirige a XENAR, quien está muy cómoda en uno de los sillones -. ¡Tú, quítate de ahí, que me voy a sentar yo!

- ¡Eh, tío, de eso nada! – responde la mercenaria -. Te tienes que aguantar.

El aniquilador está tentado de sacar una de sus hachas, pero duda. Es el único que se queja de esto y sabe que nadie le va a apoyar... Pensando en que se las verá solo, ya no duda y pone su mano sobre su hacha. Rápidamente, una cimitarra amenaza la garganta del aniquilador.

- Haz caso a XENAR y aguántate – dice DEEDLIT -. No suelo ser una chica que ame la violencia, sólo lucho por defenderme y por ayudar a extender el Orden... pero si le tocas un pelo a mi amiga, te juro que haré una excepción contigo.

El enano escupe al suelo y con gran mosqueo, se aleja del grupo y decide salir fuera, con la lluvia.

 

Una enana entra junto al dueño del albergue, llevando varias jarras de cerveza, unas copas y una botella de vino tinto. Tiene toda la pinta de ser la señora del dueño.

Se ve que también tiene el pelo canoso y que hace poco que se afeitó la barba, pues su cara no muestra señal alguna de pelo. Tal vez no sea como otras enanas, que prefieren lucir esplendorosas barbas para impresionar a los varones y a todo aquél que se encuentren.

Después de dejar esta primera tanda de bebidas, se vuelven a por el resto.

 

JADE mira la etiqueta de la botella de vino:

- Reserva del 80... Hmmm... Siete años... y de las viñas de Vidheira... Eso queda en la región de Seregard, ¿no?

- Sí, de allí sale el mejor vino del Imperio – dice NATHAN -. Aunque el vino élfico de los viñedos de Lothgûl resulta todo un lujo para el paladar.

- Yo no he probado ni el vino de Vidheira ni el de Lothgûl – comenta ZHOVEN -, pero si tan bueno es este vino me temo que vamos a irnos con bastantes menos coronas a Solderai.

- No hay de qué preocuparse – contesta JADE -. Nosotros pagaremos la estancia.

- Muy amable por su parte – dice PHILEASS.

 

Cuando las demás bebidas llegan, todos (excepto el aniquilador, quien está refunfuñando bajo la lluvia) se preparan para el brindis.

- No les importará si hacemos ahora un poco de ruido, ¿no? – dice JULIUS.

- ¿Qué? – pregunta el enano del albergue -. ¡Oh, no, por supuesto que no! Aún no son ni tan siquiera las ocho de la tarde, así que no molestarán a nadie. Además, están ustedes solos en el albergue, así que...

 

Todos levantan sus copas, jarras y vasos.

- ¡Un brindis por nuestra victoria! – y entre el ruido de los vasos, las jarras y las copas chocando armoniosamente, un buen sorbo.

- ¡Y brindemos por AKASHA, a quien la Dama Solderai ha traído suerte para seguir aún entre nosotros! – dice LOTHAR y otro brindis.

- ¡Y por SHIRÔ, para que todo le vaya bien mientras no esté con nosotros! – dice por último REPLICANTE.

 

EMERALDAS empieza a animar a sus compañeros a bailar y a cantar. SARAH y HATA, como juglares que son, no dudarán en recitar algunos poemas para amenizar la velada. ATHENA canta algunas canciones que ella misma ha compuesto. Su hermosa voz deja a todos realmente sorprendidos, escuchando canciones sobre el amor, el valor y la amistad.

 

YUU se aparta un poco para saborear su copa de vino. La verdad es que últimamente ha estado poco comunicativo. Está ensimismado en sus pensamientos de vérselas con HERUWATH, tanto que casi se puede decir que parece no vivir en este mundo.

- Je, pues conmigo no cuentes, piratilla – dice REPLICANTE -. Los medianos tenemos mala fama con la poca tolerancia al alcohol... Además, canto fatal, así que...

- ¡¿Qué?! – la bucanera no se cree las palabras de REPLICANTE, y menos viendo a JULIUS bailando y cantando junto a DEED y XENAR -. ¡Vamos, mujer! ¡Yo haré que al menos nos cantes algo!

- No insistas, chica, no voy a cantar nada.

- ¡Mira a JULIUS!

- Ya, pero es que él no tiene sentido del ridículo... Pero yo...

- ¿Una asesina sintiendo vergüenza? – esto lo dice EMERALDAS en voz baja, para que no se enteren los dueños del albergue -. ¡Venga, vamos a la fiesta!

 

 

Una animada velada se da lugar. Pero el aniquilador sigue afuera. No le apetece entrar, pero al oír el jaleo, curioso, decide entrar.

Viendo el ambiente y la borrachera, se lanza a la carga, con esperanza de poder tomarse algo e intentar tener una buena noche con algunas de las chicas.

 

DRAUG no puede bailar debido a su estado. Él, JADE y SPIKE se llevan a AKASHA a uno de los cuartos, para poder seguir con la curación.

- Tardaré al menos un par de días en poder curarla por completo – comenta el druida -. Y hablo teniendo en cuenta que aquí hay gente con hechizos curativos. Deberíamos estar todo un día entre todos aplicando hechizos curativos y eso nos puede cansar en demasía... Y el camino de vuelta sigue siendo como el de ida, y no me gustaría encontrarme a un troll o cualquier otra bestia.

- Bueno, lo podrás comentar con los chicos más tarde – dice SATOSHI -. Ahora debemos ocuparnos de YURI.

 

LAMBERT está junto a la chimenea. Aunque todo el asunto de DERGIST acabó y ahora sabe que INGALA descansa en paz, algo parece mantenerlo intranquilo.

Saca la daga donde está encerrado el espíritu de DERGIST. El filo verdoso de la daga resplandece con el fuego. Después de mirar detenidamente por unos minutos la daga, la guarda.

Observa al silencioso bardo, en comparación con las alegres HATA y SARAH. Pero una mirada a las juglares le hace ver que hay algo en SARAH que no cuadra. Parece alegre, pero LOTHAR siente como si el alma de la heroína estuviese intranquila. Pero mejor decide pasar esteo y se acerca a LAMBERT.

- Bueno, LAMBERT, nuevamente he de decirte que me alegro de verte – dice LOTHAR.

- Gracias, LOTHAR... – una pausa -. Lo mismo te digo.

Las palabras del juglar no desprenden ni la vitalidad ni el sarcasmo del LAMBERT que LOTHAR conoció en el camino al Bosque Oscuro, sino que tal vez sea una mezcla entre ese LAMBERT y el que seis años atrás vio cómo su vida se desmoronaba al perder lo que el tanto amaba.

 

Van a seguir charlando, o al menos LOTHAR va a seguir, cuando Nicholas se acerca a LOTHAR.

- No he olvidado mi espada – dice el joven Ripstein -. Como no la soltarás fácilmente, hagamos un trato: si me la devuelves, te entregaré una parcela en Egho. Podrás tener los campesinos que quieras trabajando a tus órdenes y no tendrás que pagar impuestos a ninguna familia noble. Dime, ¿qué te parece?

LOTHAR lo mira. Se va sin dirigirle la palabra, con la propuesta en el aire. Esto molesta a Nicholas.

 

El semielfo tiene ganas de bailar y cantar. Las tinieblas que ocultaban su pasado se van disipando poco a poco, haciendo ver que al fin conoce su verdadera identidad. A pesar de que todavía tiene un asunto pendiente con el joven Ripstein, ahora está demasiado feliz como para tener que hablar de temas serios.

No se corta ni un pelo y en su euforia arrastra a DEELIT y XENAR para que bailen con él  mientras canta una antigua canción élfica. JADE, quien ha bajado para dejar tranquilos a FËADRAUG y SPIKE, escucha. Conoce la canción y acompaña a los demás. Su melodiosa voz hace que muchos no reconozcan en ella a la mandona heredera del condado de Wooden.

 

- ¡EMERALDAS! ¡Ven tu también! – exclama LOTHAR, mientras la pirata se acerca y acompaña en su danza al cazarrecompensas.
Intenta que REPLICANTE se una a la fiesta.

- Te ha tocado bailar con el semielfo más guapo del grupo – dice, esperando que ZHOVEN no le haya oído.

- Sí, yo bailar vale, pero nada de cantar, que lo he dicho ya – responde REPLICANTE, y también se une.

 

EMERALDAS está animadísima, sonríe todo el tiempo, lleva el pelo ya despeinado y está llena de sudor . Ha bebido un poco más de la cuenta, bueno, demasiado, esta vez se ha pasado de la raya. Baila con cualquiera que se lo pida, bailando como le enseñaron en una de las islas que ha visitado en sus rutas por mar.
- ¡Venga, otro trago! – exclama mientras llena una jarra de cerveza.

Mientras, empieza a cantar una canción de las que se cantan cuando uno ya tiene la mente en otro sitio:

 

"... joven marinero
si te cogiera el timón,
perderías de vista babor
y estribor...
Y si me invitas a ron...
te enseñaré mi pasión,
otro trago, marinero,
que esta noche tengo sed
y no me moveré del puerto..."

 


Después de esta noche, la pirata necesitará más de medio día siguiente para quitarse la resaca de encima...

 

 

YUU aún está pensativo, sin participar en la fiesta, saboreando el vino de su copa. Mira al propietario del lugar y a su mujer.

“A mí también me gustaría encontrar una mujer a la que amar y de la que sentirme amado, con la que compartir mi vida teniendo un negocio para vivir”, piensa YUU. “Pero... eso significaría perder mi vida de aventurero”, pero luego recuerda a FËADRAUG y a JADE.

"También podría ser”, sigue pensando. “Pero... no, no quiero que mi amada sufra por mi vida si me pasa algo como a DRAUG."

Mira a la gente. Ve a JADE bailando y cantando, aun sin su esposo cerca. Ahora parece feliz, pero los ojos de un elfo pueden penetrar en el alma de cualquier ser, incluidos otros elfos. Siente la tristeza de JADE como si fuese suya.

“Por cierto, ¿qué es lo que le pasaría a DRAUG para que tuviera que irse de la batalla?”, piensa YUU, intentando olvidar las ideas sobre el amor. "Todo esto es muy raro. Y complicado". Toma el último trago y se sirve más vino. "Demasiada porquería está saliendo últimamente y yo estoy en el grupo de los basureros que hemos de limpiarla..."

 

 

GRONFORL anima al aniquilador a que se una aún más a la fiesta. Ambos están sentados en un sofá, bien cómodos, bebiendo cerveza. GRONFORL intenta no emborracharse, ya que piensa madrugar para comprar algunas cosas, mientras su compañero bebe  sin más pausa que la que le sierva para coger otra jarra.

Ambos ven a las chicas bailar.
-¡Que se desnuden, que se desnuden! – gritan los dos al unísono. Ellas, ni caso.

 

- ¿Eh? – ASSOTH se fija en su compañero enano, sentado en el sofá -. ¡No, nada de estar sentado, amigo enano, tú bailas y cantas como todo el mundo! Yo, por supuesto, lo estoy haciendo.
- Lo siento, amiguito elfo, pero de aquí nadie me mueve – responde GRONFORL.

- Tú te lo pierdes – y ASSOTH sigue bailando con los demás.

-  Hmpf... Bailar... ¡eso es para maricas! – dice el aniquilador -. Je... el bastardo de mi padre sólo me enseñó a matar, no ha echar por tierra mi virilidad – y coge otra jarra. Ya van diez.

 

 

La felicidad se acaba, al menos para los bailarines. Nicholas agarra de la solapa de la camisa a LOTHAR, interrumpiendo bruscamente la fiesta.

- Creo que mi oferta es más que nada generosa, ¿no? – la furia llena los ojos del noble -. La Nerea no te pertenece, semielfo, es de mi familia. Te he ofrecido tierras, te dejo libre de impuestos... ¡y tú ni quieres saber de ello! ¡¿Qué demonios ronda por tu cabeza?!
LOTHAR aparta lentamente la mano de Nicholas. Su ojos quedan fijos en el iracundo Psycho Soldier.

- No quiero ofenderte, pero lo que me ofreces no tiene ningún valor para mí. ¿Tierras? ¿Campesinos? Quizás para algunos el aposentarse en un castillo y criar barriga es la idea de la felicidad. Pero yo ansío recorrer el mundo, enfrentarme a nuevos desafíos cada día, ¡la vida es una aventura que merece la pena vivir!
” No, lo lamento pero he de rechazar tu oferta. Además, la espada es mía por derecho, INGALA me la dio, y... es lo único que conservo de ella... – su mirada se torna triste durante unos segundos. LAMBERT, al oír el nombre de la que fuese su amada, se hunde aún más en su depresión.
- En lo que respedta a la sucesión – continúa LOTHAR -, puedes estar tranquilo, jamás usaré la Nerea para reclamarle nada a los Ripstein. Desde hoy y para siempre la Nerea ha desaparecido, esta espada es Isilmë, la luz de la luna.

Ante estas palabras, Nicholas no sabe cómo reaccionar. ¿Qué quiere decir LOTHAR con eso de que la vida es una aventura que merece vivir? ¿Acaso ha hecho él algo mal? Ciertamente, las dudas y el temporal cambio de humor que experimentó tras ser salvado de los lagartos, menos egoísta, le hacen ver que algo no funciona.

“ ¿Perder mi espada, la espada de la familia?”, piensa Nick. “Este semielfo juega sucio... pero... si me opongo a sus exigencias seré yo el que salga perdiendo... ¿Qué... qué hago?”

 

Bastante forzado, Nick extiende su mano a LOTHAR.

LOTHAR respira aliviado. Va a darle la mano a Nicholas, pero éste de repente vuelve a mirar hacia LOTHAR.

- ¡¡Escúchame ahora, alfeñique!! – exclama Nick -. ¡Por tu culpa soy la vergüenza de mi dinastía! ¡Seguramente cuando se enteren, los Ripstein preferirán desaparecer y ser olvidados por siempre a tener que hacer que llegara al poder un heredero incompetente como yo!

“ Y no creas que te olvidaré, no. Tú ten seguro que como pases por Egho, estás muerto – y con aire chulesco, le da la mano a LOTHAR -. No lo olvides – suelta la mano y se va a su cuarto.

 

El dueño del albergue entra tras oír los gritos.

- Esto... ¿ha ocurrido algo grave? – pregunta el dueño -. ¿Se ha roto algo? ¿La bebida no es de su agrado?

- No... sólo es el estrés, se nos pasará – dice LOTHAR, disimulando su nerviosismo.

- ¡Oh, muy bien! Por cierto, espero que terminen pronto con su fiesta, ya que mi señora y yo vamos a acostarnos pronto. Lo digo porque ahora llegará mi primo desde el pueblo para hacer el turno de noche y es un poco antipático. No me gustaría que ustedes tuvieran problemas.

- No se preocupe – dice SARAH -. Es más, le ayudaremos a recoger los restos.

- Oh, gracias – el enano se despide -. Buenas noches, señores. Hasta mañana.

Todos desean las buenas noches al dueño del albergue y dejan de cantar y bailar. Ahora prefieren charlar un poco.

LOTHAR y REPLICANTE se van escaleras arriba, a los dormitorios. Están bastante preocupados por AKASHA y quieren ver cómo se encuentra.

SARAH se da cuenta y los sigue.

 

 

LOTHAR y REPLICANTE llegan al piso de arriba y ven a FËADRAUG salir de uno de los cuartos. Ellos le ven, pero él no se da cuenta de que están ahí.

- Hola de nuevo, DRAUG – dice REPLICANTE -. ¿Cómo está AKASHA?

El druida se da la vuelta y observa a sus dos compañeros. Sonríe.

- Mucho mejor. Mañana le aplicaré junto a DEED y RAGNUS las últimas curas y estará perfecta. Eso sí, nada de peleas durante una semana, más o menos.

“ En fin, me voy a dormir, estoy hecho polvo – DRAUG se apoya en el báculo y se dirige a la puerta que está a la derecha de la puerta de donde salió -. Buenas noches.

- Buenas noches – dicen LOTHAR y REPLICANTE.

 

Nada más meterse FËADRAUG en su habitación, LOTHAR y REPLICANTE llaman a la puerta tras la cual está AKASHA. No hay respuesta. REPLICANTE gira el pomo y la puerta se abre.

Ambos entran en el cuarto, débilmente iluminado por una pequeña candela. LOTHAR ve que hay dos bultos en una cama de matrimonio. El semielfo se acerca despacio. Fijándose, ve que de la cama sobresale la cara de AKASHA. Duerme plácidamente, como si nada le hubiese pasado. Ve que su cara ya está totalmente curada y vuelve a ser hermosa... Pero nota algo, como si además de esa belleza hubiese algo más.

En ese momento, el otro “bulto” se mueve y de debajo de las sábanas se ven unos pelos rubios, que más que pelos parecen pinchos. SATOSHI asoma la cabeza.

SPIKE mira a LOTHAR y esboza una tímida sonrisa. LOTHAR asiente con la cabeza y se va con REPLICANTE, dejándoles a solas.
 
SARAH se encuentra con LOTHAR y REPLICANTE.

- ¿Sabéis cómo está vuestra amiga? – pregunta la juglar.

- Mejor... mucho mejor – responde LOTHAR.

- ¿Habéis visto a SATOSHI?

- Está dentro, con AKASHA – vuelve a responder LOTHAR -. Pero ahora duermen, así que es mejor dejarles tranquilos.

SARAH baja un poco la mirada y sigue hablando:

- Oh... vaya... Bueno, yo me voy a dormir, estoy algo cansada y mañana hay que hacer unas compras. Si es cierto que por aquí hay un pueblo, no nos vendría mal para poder comprar provisiones, que las nuestras están casi agotadas. ¡Buenas noches! – y mientras LOTHAR y REPLICANTE también se despiden, se dirige a la puerta del fondo.

 

Cuando LOTHAR y REPLICANTE bajan, seguramente para charlar con sus compañeros, SARAH mira las puertas del pasillo y se da cuenta de que una está encajada. Se acerca y ve un pequeño hilo de luz, tal vez fuego, por entre el poco espacio entre la puerta y el marco de la misma.

“Aquí deben estar”, piensa SARAH. “Esos dos dejaron la puerta entreabierta... Bueno, yo la cerraré.”

SARAH cierra y una lágrima cae sobre su pálida mejilla derecha. “Buenas noches, SATOSHI”, piensa y vuelve a la puerta de su cuarto.

 

 

 

Rock se ha unido también a la charla. Parece que ha habido un profundo cambio en él, más duradero, tal vez permanente, que el que hacía días sufrió Nicholas. Se le ve animado y ningún rastro de egocentrismo se percibe en él.

 

En otro lado, Tom y Marcos, tan borrachos que casi les cuesta mantenerse en pie, se dirigen a donde están KENSOU, ATHENA y PHILEASS. Los tres miran a los borrachos unos segundos y luego siguen con lo suyo.

- ¡Eh, vosotros tré, na de ignorarnos! – dice Marcos.

- Ssshhh... – Tom intenta que KENSOU le mire -. Tú, KENZU, a vé, que arguna explicación tendrás pa lo de ayé, ¿no?

Los ignoran.

- ¡Eh, apaguatao, que te estoy hablando!

- ¡Bah! Déjalo, Tom, no vale la pena hablá con un imbécil que no sabe hacé... ¡hics!... Una Saiko Bol.

ATHENA empieza a impacientarse, aunque duda en si saltar en defensa de KENSOU o esperar a la reacción de su compañero.

 

KENSOU sonríe. Se dirige a los dos borrachos.

- Salgamos fuera – dice SIE. Tom y Marcos lo siguen.

Cuando están fuera, KENSOU se aleja un poco y señala a un árbol, solitario en la extensa llanura. Mira fijamente el árbol y empieza a concentrarse.

Los dos borrachos se quedan mirando a KENSOU. ATHENA y PHIELASS no saben qué puede ocurrir ahora...

 

- ¡¡CHO-KYU-DAN!!

Y una esfera energética, de color azul, sale de sus manos e impacta con gran rapidez en el árbol, destrozándolo. Tom y Marcos se quedan tan impresionados que han mojado las mallas.

KENSOU se sacude las manos.

- Con que no sé hacer una Psycho Ball, ¿eh? – dice mientras se acerca -. A vosotros os pasó lo mismo que al “Doctorzucho” ese, os esperabais un ataque y os ha sorprendido el no ver nada, mientras os podían atacar desde cualquier otro lado cualquiera de mis compañeros. Era una técnica estudiada, pero claro vosotros de eso no entendéis, aunque sepáis más de Psicopoderes que yo. Sólo sabéis usarlos a lo bestia, en plan fuerza bruta.

- Oh... – dice Marcos -. Pos al menos ya no eres... hics... tan ridículo como antes, KENZU. Pero... hics... ¿qué pacha con ÁZENA? Ella uso la Saiko Bol así sin más.

- Era parte del plan, para confundiros – dice ATHENA, adelantándose a lo que pudiera decir KENSOU -. Pero claro, no sabíais de ello, por lo que es normal que no supierais de nuestras intenciones.

“ Bueno, creo que deberíamos ir a dormir, ¿no? Venga, vamos, que mañana tendréis una resaca.

- ¡Ya nos vamo, jodé! – exclama Marcos mientras intenta llegar junto a Tom a la puerta del albergue.

 

PHILEASS se acerca a KENSOU:

- Buena demostración... Aunque si estuviesen sobrios no te habrían creído lo de la estrategia, tal vez como mínimo la creerían con escepticismo. Se nota que no mientes muy bien. Tenías suerte de tener a ATHENA apoyándote, aunque ella tampoco sepa mucho de enmascarar la verdad, e incluso yo podría haberlo hecho. Pero bueno, da igual, al menos has dejado a esos dos sorprendidos.

- Sí – responde KENSOU -. Bueno, creo que como dijo ATHENA, es hora de ir a dormir, ¿no?

- Tienes razón, mañana entrenaremos esa Psycho Ball – comenta PHILEASS -. Dentro de nada te saldrá casi de forma natural, sólo necesitas práctica.

Y los tres se van al albergue, a esperar el nuevo día...

 

 

 

Y AL DÍA SIGUIENTE...

 

Las siete de la mañana y AKASHA se despierta. Se da cuenta de que está acurrucada junto a SATOSHI. Parece dormido. AKASHA sonríe y se sonroja.

 

Se levanta. Le duele cada uno de los huesos y músculos del cuerpo, todavía no está del todo curada a pesar del trabajo que ha realizado FËADRAUG todo este tiempo. Sale de la habitación.

No sabe de los demás, tal vez estén dormidos o tan borrachos que no se han percatado de que ha salido.

 

Se vuelve a la puerta de su cuarto y ve una capa verde en el suelo.

“Debe ser de DRAUG”, piensa la semielfa, mientras la coge. Pero alguien la coge de la mano.

 

AKASHA mira hacia arriba, asustada. Pero pronto se calma. Quien le está agarrando es SATOSHI. El semielfo sonríe.

- Buenos días, YURI. Es un poco temprano para salir, ¿no?

- Esto... es que necesito ir a comprar una armadura nueva... Tengo que ir a una tienda, aprovechando que sobre estas horas abrirán, y compraré algo de protección, algún cuero y unas semiplacas... ¡al menos necesito ropa!

SATOSHI sigue sonriendo.

- El pueblo más próximo está a hora y media a pie. Tú sola no vas a poder – el semielfo busca en su mochila y va sacando unas ropas -. Deja que me vista y te acompaño.

 

En cuanto termina, SPIKE parece cambiado.

Sus pelos, que solían estar de punta, ahora se recogen en una larga cabellera rubia recogida en una cola de caballo. No lleva sus ropas de ninja, algo irracional para ir de compras, sino que lleva ropas más propias de un ronin, muy parecidas a las que vestía el día de su encuentro en Solderai.

Las mangas del kimono son bastante anchas y largas, seguramente para que se oculte la Segadora de Doble Filo que lleva a la diestra.

Coge una bolsa de dinero y se va con AKASHA.

 

SARAH entreabre la puerta y mira en silencio a los dos semielfos bajar las escaleras. Cierra de nuevo.

 

 

HORA Y MEDIA MÁS TARDE...

 

“Bienvenidos a Anther”. Así se presenta el pueblo en este pequeño cartel, a la entrada.

 

Una pequeña comunidad, de no más de treinta casas, perteneciente al protectorado de Khan, alegre y simple como ella misma puede ser. Los aldeanos viven de lo que la tierra les da, de lo que sus vacas y pollos les pueden ofrecer y de las ventas de cualquier tipo de objeto artesanal que  pueda interesar al viajero.

 

El pequeño comercio de armas se encuentra entre una alfarería y una pequeña tienda de comestibles. El dueño, alto y de tez oscura, ve que al fin llegan clientes, aunque sea tan temprano.

- Buenos días, señores. ¿En qué puedo ayudarles?

El semielfo y su acompañante, envuelta en una capa, se acercan más al puesto.

- Un cuero tachonado y unas semiplacas de talla mediana – dice SATOSHI.

- ¿Mediana de mediano? A ver... Es que con esos retacos de pies peludos uno se confunde...

- No, oiga – dice AKASHA, sin quitarse la capa -, talla mediana de entre la pequeña y la grande.

- Gracias por aclarármelo, señorita – dice el tendero mientras se mete en su tienda, buscando lo que le han pedido.

 

Al poco, vuelve con las armaduras, unas placas de acero, preparadas para cubrir el pecho, los antebrazos y las espinilleras, junto a una especie de traje de cuero con remaches de metal.

- Son 1050 coronas – dice el tendero -. Pero si quiere probárselas para ver si son de su talla...

- No, gracias – responde AKASHA -. Disculpe, ¿tiene por ahí shurikens o algo así de Oriente?

- ¿Oriente? No, señorita, aquí no vendemos nada de las Tierras Orientales. Eso es cosa de ciudades como Summon o Ahura, no de la tranquila y remota Anther. Disculpe si con eso no le puedo ayudar, señorita.

- ¡¿Cómo?! ¡¿No hay shurikens?!

 

AKASHA y SATOSHI se vuelven y ven a RODEAD. Al igual que SATOSHI, no lleva su uniforme, pero RODEAD lleva ropas más occidentales. En su mano izquierda sostiene una pequeña bolsa de la que sale parte de un frasco.

- Vaya, buenos días, RODEAD – dice SPIKE -. ¿Qué, de compras?

- Pues sí, acabo de conseguir una pócima de velocidad y dos curativas – responde el ninja -. Pero... – y mira a AKASHA -, ¿tú no deberías estar descansando?

- Necesitaba ropa y armaduras tras lo que me pasó antes de ayer – dice AKASHA -. Bueno, ya que digo lo de la ropa, ¿sabes si hay alguna tienda con ropa por aquí cerca?

- Sí, creo que he visto una pequeña tienda viniendo hacia aquí – y señala hacia la derecha -. Está a un par de minutos, es una pequeña casa con un escaparate lleno de ropa.

- Gracias, RODEAD – responde la semielfa.

 

- Oiga, ¿cuánto me da por cinco alabardas y cuatro espadas bastardas?

- ¿GRONFORL? – dicen los tres ninjas a la vez.

- Oh, buenos días, chicos – dice GRONFORL mientras descarga las armas de Asno -. Menuda sorpresa encontraros, sobretodo a ti, AKASHA.

- Sí, a mí también me sorprende verte aquí – y mirando a su izquierda, el trío ve a EMERALDAS, quien lleva entre sus brazos al pequeño Mort. El gato se encuentra muy relajado en los brazos de su dueña.

- Bueno, es que quería armaduras y ropa... Y... yo...

- ¿Y habéis venido muchos? – pregunta RODEAD.

- No – responde EMERALDAS -. LOTHAR, REPLICANTE, ZHOVEN, el aniquilador y nosotros cuatro – haciendo referencia no sólo a ella y a GRONFORL, sino también a sus animales. La pirata se lleva la mano a la cabeza mientras con la otra sostiene al gato -. ¡Uf, cómo duele, anoche bebí demasiado!

- KENSOU, su amiga y el viejo están entrenando  – dice GRONFORL -. El tal Nicholas y sus tres compañeros se fueron nada más terminar la fiesta. El grandullón de esos cuatro se sentía un poco mal por irse, pobre diablo – y sonríe -.

“ El druida creo que te espera, AKASHA... eso si está ya despierto. Yo de ti terminaría pronto. Recuerda que hay hora y media de camino.

- Gracias, GRONFORL. ¡Hasta luego! – y AKASHA y SATOSHI se van por donde RODEAD les dijo.

- Bueno, yo me quedo con vosotros, ¿qué os parece?

- Muy bien, RODEAD – dice EMERALDAS -. Además, no voy a tardar, compraré un florete y nos vamos al albergue.

 

“Hmpf... Aún recuerdo el momento en que se me partió mi precioso florete.”, piensa EMERALDAS. “Primerísima calidad, hecho en la Isla Medina. ¡Oh, qué gran espada para una gran mujer! Lástima que por culpa de ese indeseable de piel escamosa ahora esté... ¡hecho añicos! En fin, comprobemos la mercancía...”

 

- ¿Un florete? – pregunta el tendero -. Creo que sí, tengo unos muy buenos por aquí, señorita. Son unos floretes bastante apreciados por muchos, muy ligeros y letales, sí señor. Los traen de los mares del sur, de las islas cercanas al Archipiélago del Olvido. ¡Esas aguas son malditas, me lo han dicho muchos marinos retirados que han decidido acabar su vida en el interior del continente!

- ¡Vaya marinos! – replica EMERALDAS -. El destino de un hombre o una mujer de mar es precisamente el mar. Allí es donde debe acabar sus días, no retirarse jamás – y mientras lo dice, sopla una pequeña brisa. La sequedad del viento hace que EMERALDAS aún añore más el mar, con su fresca brisa acariciando su cara. Intentando ocultar su preocupación, sigue conversando -: Y a esto, ¿no las traerán por casualidad de Isla Medina?

- ¿Isla qué? – pregunta extrañado el vendedor -. Oiga, yo de geografía no soy muy entendido, sólo les digo de dónde los trajeron. Bueno, ahora vengo. Espere, por favor.

 

El tendero entra y trae a los pocos minutos un florete. Está metido en una vaina roja con algunos bordados en un amarillo casi oro. El mango del florete es de color negro, casi podría ser azabache. EMERALDAS sostiene sobre sus manos el florete y lo saca de la vaina.

La espada por completo es negra. El brillo de ésta ante la presencia del madrugador sol casi ciega a los allí presentes.

- Me la quedo – dice EMERALDAS, muy decidida -. ¿Cuánto cuesta?

- Cuatro mil coronas – dice el tendero.

EMERALDAS casi se cae de espaldas. Eso es casi lo que ella tiene. Y la pirata no piensa quedarse con pocas monedas, ya que no sabe cuándo podrán conseguir tanto dinero

- Mire, ¿no podría dejármelo a la mitad? – pregunta EMERALDAS -. Seguro que no vende muchos de estos floretes, ¿verdad? Opino, buen señor, que debería seguir la ley de la oferta y la demanda...Ya sabe, tiene usted muchas cosas, ¡pues baje los precios! Dígame, ¿cuántos floretes hay como éste?

- Creo que unos nueve, contando ése.

- ¿Y cuántas ha vendido? – pregunta de nuevo la pirata.

- Eh... Pues... – el vendedor intenta pensar -. ¡Ay! Ninguna.

- Pues bueno, cuatro mil coronas es un precio excesivo para un arma que tan nulas ventas le ha producido. ¿No cree mejor que debería hacer lo que he dicho, un descuento del cincuenta por ciento? Sepa que si venden bien, a la mitad de sus existencias les puede subir el precio a, digamos... tres mil doscientas cincuentas. Las tres últimas a cuatro mil. Pero por supuesto, la mía a dos mil sólo.

 

El tendero empieza a temblar y a sudar. Está confuso, no sabe qué hacer.

Mira a EMERALDAS. Observa furia en sus ojos. Así que decide rápidamente:

- Dos mil coronas y no se hable más.

- ¡Así me gusta! – dice orgullosa EMERALDAS -. Me ha gustado hacer negocios con usted.

- Sí, y ya de paso me dice ya de una vez cuánto cuestan estas cinco alabardas y las cuatro espadas bastardas, ¿no? – pregunta GRONFORL, impaciente.

 

Al final, GRONFORL vuelve con 4400 coronas más y EMERALDAS con dos mil menos, pero no se va con las manos vacías. De su cintura, junto al sable pirata, cuelga también el florete.

“Nunca creí que encontraría un Señor de los Tifones por aquí”, se dice la pirata, pasando su mano sobre la empuñadura del florete. “Sólo los más grandes capitanes de los más bravos navíos piratas llevan uno de estos... Y hoy en día se pueden contar con los dedos de una mano...”. Se queda pensando un rato. “¿Tal vez estas armas sean de contrabando, robadas a sus legítimos dueños, quienes pueden estar ya dando de comer a los tiburones? Bueno, eso no importa ahora. ¡Nuevas aventuras estarán esperándonos, y aún tenemos el asunto de ARGOH!”

 

 

PASA OTRO DÍA...

 

Totalmente recuperada, AKASHA agradece a FËADRAUG, RAGNUS y DEED su esfuerzo y dedicación.

- No... no tienes por qué agradecérnoslo – dice el druida, algo nervioso -. Lo hemos hecho pensando en que ayudaríamos a una gran amiga, sólo es eso.

- Sí, ya veo... – dice AKASHA, quien se vuelve hacia DEEDLIT -. Te debo una. Yo te salvé en Gunmar, tú a mí en Zoroaster... y ahora esto. Eres una amiga genial, DEED.

- ¡Mujer, que no hace falta que tú te vayas a sacrificar por mí ni nada de eso! – dice DEED, con una gran sonrisa -. Yo lo hago por ayudar, como lo dijo aquí el jefe – y le da unas palmaditas a DRAUG en el hombro, no muy fuertes sabiendo el estado del elfo -. A todo esto, ¿nos vamos?

 

Los aventureros se despiden de los dueños del albergue, agradeciéndoles con palabras y coronas el haberles dejado descansar.

Dentro de dos días volverán a Solderai. No hay quien pueda esperar.

 

Pero no todo va a ser alegría a la vuelta...

- Ayudaré a ARGUS y KARRAS en la organización de la caballería y los ejércitos Templarios – dice RAGNUS.

- Pero ahora que lo pienso – dice JULIUS -. Si en el sueño raro ese que tuvo DRAUG sobre el ataque a Ghidnaar o lo que fuera es cierto, ¿qué harán los religiosos de tu ciudad, RAGNUS?

- Tranquilo, intentaremos abandonar Solderai antes de las dos semanas – contesta RAGNUS -. Además, habrá un gran despliegue en todas las ciudades costeras.

- ¿Ciudades costeras? – pregunta EMERALDAS, aún con el recuerdo del mar. Pero RAGNUS no advierte qué pasa por la cabeza de la pirata y sigue con sus comentarios:

- En la madrugada de la fiesta, cuando todos os fuisteis a dormir, me fui afuera, a ver el cielo estrellado, en busca de relajación... – comenta el Templario -. Pero me encontré con un mensajero que me advirtió de que han llegado terribles noticias – RAGNUS saca de debajo de las placas de su armadura una nota -. No quise enseñároslo hasta que nos fuéramos, para así no preocuparos. Pero la situación respecto a ARGOH está empeorando – y abre el papel. Se lo pasa lentamente a FËADRAUG.

 

El elfo lee:

          A la atención de los Grandes Héroes:

Noticias horrendas se expanden cual mancha sobre la ropa por todo el augusto y magnánimo Imperio Soldeví. Han llegado nuevas sobre la destrucción de la ciudad de Lass el día 25 de julio del presente año, aunque afortunadamente muchos sobrevivieron y escaparon del horror.

Más información llegaba después de varios pueblos de la zona oeste soldeví. Las destrucciones de pequeños pueblos se llevan a cabo de norte a sur. No se sabe dónde terminará, pero se teme incluso un ataque a otra de las grandes ciudades, Zoroaster. Por ahora se ha procedido a la evacuación de la población civil de la ciudad mágica y ahora llegan efectivos soldevíes a protegerla.

Testigos de la destrucción de Lass afirmaron haber visto a un hombre mayor, de túnicas verdes y mirada endiablada acompañado por un enano de terrible fuerza y un centenar de demonios alados, uno de ellos casi el doble de alto que los demás.

No hay duda de que estas escuetas pero suficientes descripciones son las de AUGUSTUS DREADLIN, URDUS KLÉIN y el Señor Demonio NAAGRUM ARGOH, acompañados por su cohorte de demonios.

 

Solicitamos urgentemente su colaboración.

 

Atentamente,

Karras McGillian

 

La carta deja a todos pensativos. ¿Realmente las cosas están empeorando? Y eso de la línea descendente, de norte a sur, del ejército de ARGOH y el sueño de DRAUG... ¿Será cierto pues que Ghidnaar será atacada?

Sólo queda poco más de un mes, si el sueño del druida tenía todas las posibilidades de ser una premonición... Nada más tienen unas dos semanas como muy tarde para ir hasta Ghidnaar y comprobar si el horror ya ha llegado y poder así acabar con él.

Entonces EMERALDAS recuerda algo...

En su mente aparece una carta. La puede reconocer: El Bárbaro, de las cartas de Gheo.
”Debes cuidarte de las peleas, aunque vas a salir victoriosa de ellas”. Lo que resuena en su mente es la voz de la adivina que visitó en Zoroaster.

Una nueva carta: El Druida. La voz de la pitonisa vuelve a su mente: “Es extraño... ¿qué tiene que ver esta carta con un simple consejo? Hmmm... Algo debe significar. Pero no sé el qué...”

“Creo que sé el significado”, piensa EMERALDAS, y mira a FËADRAUG. “Puede parecer una estupidez, pero si ha tenido esa premonición... Debe ser que tendrá un papel importante en este mundo, enfermo por la acción de ese vil demonio.” Sonríe. “¡Pues servidora y sus compañeros están listos para ayudar!”

 

A pesar de estas malas noticias, a SARAH le preocupa otro tema. Decide no hablar y disimula su preocupación.