KYER DERGIST: SEIS AÑOS DESPUÉS

“El Caos... La Muerte... La Destrucción... Busca en mí todo esto" Kyer Dergist, nigromante

 

CAMINO HACIA EL PUESTO NIGROMANTE, 14 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra

EMERALDAS piensa de nuevo en la batalla. Recuerda cómo su espada se rompió en la lucha. Con gran furia, se acerca al yuan-ti contra el que luchó y que por su culpa, al esquivar la serpiente, se rompió el florete, y le da patadas.

- ¡C@$%&, hijo de %&/$!, ¿qué haré sin mi florete, %&/$·%&? ¡¡¡Aghhh!!! ¡¡No tengo ni idea en qué isla lo compré...!!
Después de desahogarse, y aún con Mort en sus brazos, se dirige al grupo hecha una fiera.

 

- Oye, HATA, gracias, creí que me iba a tener que aguantarme un rasguñito de la lombriz – comenta ZHOVEN a su compañera -. Bueno, creo que si no tenemos tiempo de buscar lo que pudieran haber traído estos “animalitos” deberíamos seguir, tenemos que aprovechar el tiempo si queremos llegar a donde DERGIST, además al parecer la incorporación de los Psycho Soldiers ha parecido bastante oportuna.

- Sí que hay tiempo – dice GRONFORL, mientras tranquiliza a su burro, que aún está muy asustado tras ver cómo lo dejaban para enfrentarse a los yuan-ti y demás lagartijas -. Tranquilo todo ha pasado. Y ahora seguro que podrás llevar armas... cuatro bastardas y cinco alabardas. Ya que lo más seguro es que se nos pudran las pieles de estos reptiles, esto nos reportará suficientes ganancias, sí señor.

 

“Bueno, parece ser que hemos ganado otra batalla”, piensa LOTHAR. Se pone a ver a los heridos, junto a SANDHURST. DEED está curando ahora el brazo de REPLICANTE. ATHENA y KENSOU se ocupan de ver qué le ocurre a DRAUG, mientras Tom, Nick y Marcos intenta, junto a PHILEASS, curar definitivamente a Rock, aunque los tres primeros sin utilizar hechizos.
- No me gusta lo que esta pasando – comenta LOTHAR al félido -, cada vez hay más ataques contra nosotros y todos parecen estar orquestados por la misma persona.

- A mí tampoco me hace gracia todo esto – responde SANDHURST -. Deberíamos tener cuidado, ¿no crees? Además, podemos aprovechar las armas de estos rufianes en cualquier caso.
LOTHAR y SANDHURST se ponen delante de todos. El semielfo se dirige al grupo:

- ¡Es hora de acabar con esto de una vez! Si seguimos así alguno de estos ataques acabará por tener éxito. ¡Tenemos que tomar la iniciativa!

AKASHA se acerca. También está preocupada por lo que ocurre y le ha sentado muy mal ver a su amiga REPLICANTE herida.

- Ciertamente, quizás éste sea el momento de no andarse con chiquitas e ir a buscar a DERGIST, si hago caso a mi instinto, puede que le encuentre... – y piensa “pero...puede que muera y perdería a SATOSHI...”

 

Dejando a SANDHURST y LOTHAR, se acerca hacia donde está DRAUG. JADE está también allí, intentando ayudar a ATHENA y KENSOU. Al elfo le empieza a molestar más y más la espalda.

La semielfa llega a donde se encuentra el druida. No hace caso de lo que le pasa, sólo le mira seriamente.

- Tenemos que hacer algo – dice AKASHA, preocupada por la situación del grupo-, no podemos permitir más ataques como estos, si DERGIST está con LYSBEN-INGALA, yo sé dónde está... más o menos... ¿sería eso de ayuda? Hay que darle caza lo más pronto posible, antes de que a ese estúpido se le ocurran más locuras... ¿Qué podemos hacer, DRAUG?

FËADRAUG mira a AKASHA. Su cara muestra dolor, pero también decisión. No está dispuesto a ceder ante lo que le ocurra la espalda. Para él hay que hacer una misión y las heridas no pueden detener esta misión, sobretodo si es de la importancia que tiene la que ahora les ocupa.

- Oiga, señor TURMELLYRN, ¿no ha probado con un hechizo de invertir? – comenta ATHENA, quien parece estar muy preocupada por el elfo -. Es que así podría curar su dislocación de columna.

- Ahora que lo dices, es cierto – dice AKASHA, olvidando por un momento el tema de DERGIST -. Tú tienes un pergamino de invertir, ¿no, DRAUG? Curaste al aniquilador, además de que en el Bosque Oscuro, en nuestra lucha contra DREADLIN, perdí una mano y en Zoroaster con ese hechizo me la regeneraron. ¿Sería posi...?

- No – responde DRAUG -. Ya lo intentaron en Sandria, pero no saben qué pasa realmente con mi espalda. Es... como si los hechizos curativos no tuvieran efecto sobre mí... Y las plantas medicinales duran menos de lo que deberían... No sé qué ocurre... Será... ¿Será por la lucha mágica con HERUWATH?

- Imposible, no creo que sea por eso – dice JADE -. Además, esa zorra sólo te quiso quitar la magia y no lo consiguió.

- Entonces viviremos con esa duda – responde DRAUG – Aunque sigo opinando que hubo algo más en todo esto... Sí, alguien tuvo que... Podría ser... No lo sé...

- ¿DR... DRAUG? ¿Qué pasa? – pregunta preocupada JADE.

- Sólo tengo sospechas... pero... Bueno, HERUWATH me va a tener que explicar lo que ocurre.

KENSOU, ATHENA y AKASHA no entienden nada.

“Tiene que haber sido obra de SILK”, piensa DRAUG. “Lástima que haya muerto... ¡Pero de todas formas se lo merecía!”

 

El elfo se vuelve hacia AKASHA. Está dispuesto a contestar a lo que antes le dijo la semielfa.

- Seguiremos hacia delante, confiaremos en tu instinto – dice el elfo -. No podemos permitir que su maldad continúe. Ese tal DERGIST debe pagar por sus crímenes. En cuanto estéis listos, partiremos – y consigue incorporarse, a duras penas, apoyándose en el báculo.

 

KENSOU se aleja de ellos. ATHENA lo ve y lo acompaña. Ambos Psycho Soldiers se van a ver qué ocurre con Rock.

El viejo maestro y los tres Psycho Soldiers aún en pie intentan conseguir que al fin Rock vuelva. Cuando KENSOU y ATHENA llegan, ven que el aspecto del corpulento guerrero psíquico está bastante mejor que cuando fue atacado por la bestia saurio, pero sigue igual de inconsciente.

PHILEASS hace un gesto a los tres Psycho Soldiers y en ese momento dejan de curar a Rock.

- Creo que ya está fuera de peligro – dice PHILEASS -. Ahora tendremos que cargar con él. Eso nos retrasará bastante, pero es nuestro compañero y hay que cuidarlo.

Tom y Marcos vuelven a cargar con su compañero. Cuando Nicholas va a acompañarlos, KENSOU lo detiene.

- Bien, Nicholas... ¿Por qué tu familia, interesada en el tema de la Nerea y enfrentada con DERGIST o los Degerjais esos, te metieron en la Orden de los Psycho Soldiers? – pregunta KENSOU, con un tono realmente serio -. ¿Qué buscaban conseguir dándote una educación distinta? Respóndeme.
Al principio, Nicholas había mirado a KENSOU algo sorprendido. Pero al oírlo, se tiene que aguantar la risa.

- No, a ver, espera – responde Nicholas -. ¿Piensas que me metí en la Orden sólo para recuperar la Nerea? A ver... ¿Sabes acaso cuándo salió ATHENA a vagar por ahí con nosotros? No, ¿verdad? Bueno, eso fue hace dos años. ¿Que con eso puedes reforzar tu teoría de que me metí en la Orden por la Nerea? Pues no... Porque yo nací Psycho Soldier.

- Pero... entonces... ¿cómo es que perteneces a la Orden desde hace seis años si ya fuiste elegido desde que naciste? – pregunta ATHENA, intrigada.

- ¿Cómo? ¿Seis años? – KENSOU parece que se entera de que no hay tanta relación entre el hecho de que Nicholas sea un Psycho Soldier y la Nerea.

- Sí, seis años – responde Nick -. Pero el hecho de que no me uniera antes fue por la negativa de mi padre. No aprobaba que yo perteneciera a la Orden... Hasta que un amigo suyo, uno de los nuevos maestros, le comentó los cambios en la Orden de los Psycho Soldiers – y mira a PHILEASS, ya que sabe que un año después de que entrara en la Orden, CHING y PHILEASS fueron expulsados -. Después de que este nuevo maestro convenciera a mi padre, Fergus y Anthon me acompañaron hasta el lugar donde se supone que está el “templo”, por así llamarlo, de los Psycho Soldiers.

“ El amigo de mi padre fue mi maestro. Conocí allí a Rock, Tom y Marcos. Fue más tarde, durante los últimos tres años, cuando me enteré, en boca de Fergus, sobre los intentos de robo y la posterior desaparición de la Nerea; de eso, hacía medio año. Yo ya tenía bastante experiencia como Psycho Soldier, a pesar de que apenas llevaba dos años en la Orden. Tal vez sea verdad y el hecho de que al cuarto año ya consiguiese el grado de Psycho Soldier con todas las de la ley...

- Lo que os dije en Khan – comenta PHILEASS a ATHENA y KENSOU -. La Orden se pudre por dentro y es normal que Nick accediera a ese grado tan pronto.

- Anciano, llegué a donde estoy porque me lo merezco – dice Nicholas, enfadado -. Bueno, que sí, que en parte tenía el pensamiento de la Nerea, pero te digo que al principio era por gusto, porque yo quería. Ya lo de la Nerea vino dentro de la Orden... Y te lo estoy repitiendo, porque creo que no te has enterado.

“ Lo de que ATHENA se nos uniera... En verdad éramos Tom, Marcos, Rock y yo solos, pero ella quiso unirse, ya que estaba sin maestro y todo eso. Y esos dos años que han pasado desde que empezamos el viaje, me enteré gracias a Anthon y Fergus de que fue el tal LOTHAR quien robó la Nerea. El resto, ya lo conoces... Ahora, si estás satisfecho, déjame continuar el viaje – y volviéndole la espalda a KENSOU, se va.

 

KENSOU no sabe qué pensar.

- Puede estar mintiendo – dice KENSOU.

- Te puedo decir que no – comenta ATHENA -. Es cierto que hace seis años era un simple aprendiz, como tú. Además, el hecho de tener amistad con uno de los maestros le evitó burlas como las que tú recibiste...

- Pero... Eso de aprender tan rápido...

- KENSOU, lo he dicho, son corruptos y creo que sólo sabe la Psycho Ball simple y poco más que las Phoenix Arrows – comenta PHILEASS.

- Pero... no entiendo nada... Si usted fue expulsado hace cinco años... Y la Nerea fue robada sólo hace tres años... no, hace seis meses... ¿cómo pudo saber usted eso si era imposible que hablara con el félido y el semiorco de Ripstein mientras no estaba en la Orden? Además, dijo que lo visitaban y...

- No, yo sé que la Nerea es la espada de los Ripstein, la que debe pasar a sus herederos... Lo de que fue robada ya fue hace cuando me enteré semanas, cuando se lo dijo Fergus a LOTHAR. Además, ya os lo comenté cuando dejamos Summon y encontramos a Anthon, el semiorco. Y nunca dije que yo supiera desde un principio lo del robo de la Nerea, sólo que conocía la espada. Y venga, aligeremos o nos quedaremos muy atrás – y los tres Psycho Soldiers de la vieja escuela se meten también por el cañón.

 

 

Un largo pasillo rocoso es el tramo que separa la llanura de la famosa batalla de Ertdail del grupo de aventureros. El camino resulta muy largo, pero el trecho que consiguen avanzar hasta llegada la noche es amplio.

Por el camino han visto a varios saurios, pero éstos ya se habían enterado de la humillación sufrida a la entrada del cañón, ya que no desean acabar tan mal.

- Bueno... de algo ha servido la batalla de antes, ¿no? – comenta SANDHURST, mientras montan el campamento.

- Yo lo que quiero es pelear – responde el aniquilador -. Esto de estar andando no me gusta nada, es una mierda, por así decirlo.

- Eh, que tampoco ha estado mal lo de antes – dice SHIRÔ -. Además, hemos podido ejercitarnos un poco y...

Pero se fija en algo: DEEDLIT se ha dado la vuelta bruscamente. Parece como si hubiera notado alguna presencia. XENAR, HATA, REPLICANTE, YUU, DRAUG, RAGNUS, SARAH y los Psycho Soldiers también han notado algo.

- Es una presencia maligna – dice DEED -. Aquí tiene que haber alguien con bastante poder...

- Por esa aura de maldad debe ser un nigromante – dice RAGNUS.

- ¿DERGIST? – pregunta AKASHA.

- No lo sé – responde el Templario -. Nunca he podido comprobar el poder de DERGIST.

- Pues puedo aseguraros que no soy el Doctor DERGIST – responde a todo esto una voz.

 

RAGNUS se gira y consigue distinguir una figura en dirección hacia la llanura de la batalla. Una figura de estatura media, aunque algo encorvada, cubierta totalmente por una capa negra, dejando sólo a la vista unas mortecinas manos blancas, se dirige hacia ellos.

- Vosotros sois los aventureros de los que aquél licántropo me informó – dice el nigromante.

- ¿Cómo? ¿Licántropo? – pregunta ASSOTH -. ¿El de anoche? Pero...

- Sí, ese licántropo fue a comprobar qué ocurría y quiénes erais... y me alegro de que escapara, porque si no el Doctor no hubiese sabido sobre vuestra llegada.

- Pero... ¿cómo se ha podido enterar tan pronto ese maldito...? – pregunta LOTHAR.

- Él estuvo en este cañón hasta esta mañana muy temprano, esperando mi informe. Yo se lo he dado y me mandó localizar rápidamente a esos lagartos para que os detuvieran... Pero veo que no han tenido éxito...

 

Para XENAR es la primera vez que ve un nigromante. Lo mira con curiosidad.
- Y un nigromante... ¿qué hace? -pregunta en voz baja al aire, divertida por la novedad - ¿Es un tipo de mago negro, un monstruo...? ¿Tiene poder mágico o físico?

- Un hechicero capaz de controlar la magia de la Muerte – responde JULIUS, quien no ha tenido reparo en oír lo que ha dicho en voz baja XENAR.

 

A REPLICANTE no le cae nada bien los nigromantes. Es más, los odia. Se queda mirando al hechicero con rabia, pero sin decir nada.

Tensión...

 

Quien parece haberse interesado más en el recién llegado es AKASHA. Lo mira, intentando ver si recuerda algo. No se fía, cree que puede ser el propio DERGIST que los está engañando.

Se acerca con ira.

- Entonces ¿quién es usted si puede saberse?- y al decirlo, la semielfa saca una ninja-to y amenazándole con ella en el cuello, continúa -:  ¡¡¿¿Y DÓNDE DEMONIOS ESTÁ DERGIST, BASTARDO??!! - sigue amenazándole y con una mirada maliciosa prosigue:
- Je, ¿tú no eres mas que un simple esbirro? Podría acabar contigo en este mismo momento... pero no lo haré...si me dices dónde están DERGIST e INGALA, claro... Si sabes algo sabrás que tengo mucho que ver con esa vampiresa, y no pienso dejar que nadie me impida llegar hasta ellos, quiero respuestas, y las quiero ya...

Todos observan el tremendo cambio de YURI. Se ha vuelto prácticamente loca, como si algo se apoderara de ella. Pero AKASHA lo sabe: no es INGALA, como bien se podría sospechar... Es ella misma.
Un momento. La ninja mira a SATOSHI. Su mente vuelve a llenarse de oscuros y pesimistas pensamientos:

“No merezco tener a alguien como él a mi lado, no merezco nada... ¡Sólo quiero disfrutar de unos segundos de paz, pero cada vez que me acerco más a INGALA, más ansias de matar hay en mi interior...!”

Dos lágrimas caen rodando sobre su mejilla: una de amor, por SATOSHI; y otra de odio, por INGALA...

 

LOTHAR intenta calmar a AKASHA y de hecho pide ayuda a DEED y REPLICANTE. Cuando los tres van a evitar que AKASHA mate al nigromante, éste ríe.

- Muy bien, señorita YURI YOSHIZUKI – dice el nigromante -. Así que usted me amenaza con matarme si no digo dónde está la señorita DEGERJAIS, ¿eh? – sonríe con malicia.

La semielfa empieza a notar calor. De hecho, lo nota muy intensamente en la mano que lleva la espada. No tarda en darse cuenta de que la ninja-to está empezando a arder. Instintivamente, tira el arma al suelo. El nigromante ríe.

AKASHA va a sacar la otra ninja-to, pero nota que el mango arde también. A la katana le pasa lo mismo. No quiere probar con la kamatari, ya que sabe lo que le espera. “No debería haberla hecho mi padre totalmente de acero”, piensa enfurecida YURI. “Ese hechizo debe ser el de Calentar Armas... este tío es más peligroso de lo que parece a simple vista.”

Las armas están listas. La situación se ha vuelto demasiado hostil.

- Siento tener que haber actuado así, pero la señorita me ha amenazado... Es defensa personal, no lo tomen a mal... – responde muy confiado el nigromante. Se vuelve hacia AKASHA -. Si están decididos a seguirme, con gusto les llevaré a donde la señorita DEGERJAIS y el Doctor se encuentran reunidos.

 

A YUU le importa totalmente un pepino lo que sucede y deja la situación a sus compañeros de viaje. El sólo tiene un pensamiento: encontrar a HERUWATH y tener una larga charla con ella.

Mientras está en sus pensamiento, el grupo está decidiendo qué hacer...

- Tu proposición parece tentadora, nigromante – dice JADE -. Pero como sabrás no vamos a tomar a la ligera tus palabras, debes dejarnos pensar.

- ¿Pensarlo? – pregunta escéptico el nigromante -. No lo penséis tanto, que mi paciencia es limitada.

 

Algunos de los aventureros se reúnen en un pequeño corro.

- Vale, el sospechoso nigromante será nuestro guía hacia el campamento enemigo – empieza XENAR -, donde nos esperan un montón de monstruos que nos superan en número con creces, alegremente preparados para hacernos puré.
- Pues yo creo que no tenemos mas opción que seguir al nigromante... Bueno, eso si nadie tiene nada más que indagar, así que creo que es mejor que nos vayamos de una buena vez, eso sí, estaré alerta.
- No te inspira confianza, ¿eh? – dice JULIUS.

- ¿Alguien más no se fía de este tipejo, compañía? – dice XENAR -. Ya sé que seguirle es la mejor manera de llegar hasta el enemigo, pero está claro que también supondría caer en sus redes de la manera más tonta, si es que tienen esa intención.
” En resumen, ¿no podríamos reducirlo entre todos, torturarlo un poco y averiguar sus intenciones? ¿Tan poderoso es que hay que seguirle el juego y aceptar sus condiciones? Tal vez pueda calentar las armas pero... ¿cómo se defendería ante los puños?

- Si FLADNAG estuviera aquí ese nigromante estaría muerto o asustado – dice RAGNUS, serenamente -. El poder del nigromante es más elevado que el de DRAUG e incluso que el mío... Pero nuestro compañero tolariano es archimago y con varios años de experiencia... ¡lástima que no esté aquí!

- En eso tienes razón – contesta DRAUG -. Ni aunque estuviera en plena forma, yo no sería un gran rival. Tal vez seguiría vivo, pero la derrota sería aplastante.

- ¡Eh, nada de derrotismos! – replica JADE -. Aquí venimos a una misión y lo que no debes hacer es echarte abajo, no dejes que lo de tu espalda te haga sentir mal.

- ¿Cómo te sentirías tú si tuvieses una lesión grave y que de alguna forma se vuelve imposible de curar?

La pregunta de DRAUG deja a todos en silencio. Nadie sabe qué responder. Ciertamente, lo que un simple hechizo de invertir podría arreglar, es imposible de solucionar.

 

Ajena a todo esto, AKASHA se adelanta. Aunque no se fíe del nigromante y le tenga mas manía aún por lo de las armas, aun sabiendo que en un par de horas estarán como nuevas, le dice:
- Pues yo voy con usted... Por cierto ¿cuál es su nombre? No tengo nada que perder ya, o eso creo... Y tranquilo, no voy a intentar matarle – “por ahora”, piensa. De todas formas, algo le dice que el hechicero dice la verdad.

LOTHAR desenvaina la Nerea y amenaza con ella al nigromante. Le ha molestado mucho que se haya querido imponer.

- Esta bien, guíanos – dice LOTHAR -, pero no creas que tu truquito de magia me ha intimidado, puedo matarte con mis propias manos cuando quiera, ¡así que sin trucos!

El nigromante observa la espada. La reconoce. Sonríe.

- Por favor, no se me ponga usted así de violento, señor LOTHAR – dice el nigromante, con una malévola sonrisa -. Ya les he dicho que les llevaré hasta el Doctor y la señorita DEGERJAIS si ustedes quieren.

- ¿Cómo sabes quién soy?

- La señorita DEGERJAIS le contrató hace tiempo, ¿no recuerda? – continúa el nigromante -. Además, ve, escucha y siente todo lo que la señorita YOSHIZUKI. Así fue fácil seguirles hasta Solderai, mandar a alguien a darle a usted la carta y listo. Parece ser que estaban con el Emperador y por ello el posadero mandó al mensajero hasta allí.

“ Como ve, la señorita DEGERJAIS es lo más próximo a una Diosa.

RAGNUS lo oye y se levanta enfurecido.

- ¡Si no fuese porque nos eres de utilidad, nigromante, ya estabas muerto sin que apenas yo moviera un dedo! – exclama RAGNUS.

- ¡Ey, colega, contrólate! – REPLICANTE intenta calmarle.

El nigromante observa al Templario.

- Un guerrero santo... pero muy poderoso para ser un vulgar Templario... – comenta el nigromante -. De todas formas, no me gusta que me llamen ‘nigromante’, aunque lo soy. Llámenme Darksoul.

- No parece un nombre común – dice SATOSHI.

- Nunca revelo mi nombre auténtico, ninja – responde Darksoul -. Es un simple apodo. Y ahora, si lo han decidido...

- Yo no pienso seguir a un nigromante para que me lleve delante de todos los ejércitos no-muertos para que empiece la masacre – dice GRONFORL -. Vamos, me parece irracional. Un suicidio.

- ¿Eso le parece a usted, enano? – pregunta Darksoul.

- Pues mira, yo prefiero matar a los que ya están muertos que quedarme aquí con un montón de lagartos cagados del miedo – le comenta el aniquilador a GRONFORL.

AKASHA se acerca a GRONFORL.

- GRONFORL, de una u otra forma vamos a tener que enfrentarnos a DERGIST, así que cuanto antes mejor, pero si no queréis ir, tranquilos que yo, al menos, voy, no me importa morir... Ya estoy muerta por dentro.

 

LOTHAR se siente decepcionado ante la actitud de AKASHA y decide hablar con ella:

- ¡Deja a un lado esa actitud derrotista! No estás muerta por dentro, combates por vivir, ¡recuérdalo! ¡Si empiezas a pensar que nada importa, INGALA ya habrá ganado!

- El chico tiene razón – comenta JADE -. No puedes echarte hacia atrás.

XENAR también se acerca.

- Vale que no te importe morir, pero ¿piensas arrastrar a la muerte al resto de tu compañeros o irás sola? – pregunta la semielfa mercenaria -. Tal vez podríamos encontrar una salida más razonable al asunto...

- La verdad es que no me hace ninguna gracia seguir a un nigromante – interrumpe REPLICANTE -, como dijo XENAR sería mejor razonar un poco a ver si conseguimos solucionar esto de manera que no estemos expuestos a caer en una trampa, no me haría mucha gracia; es más, creo que a nadie le haría mucha gracia.
” Ah, AKASHA, me parece muy bien esa decisión de no matarle, creo que, aun no gustándome el nigromante, todavía podría sernos bastante útil – a esto el nigromante sonríe, como tomando por inocente a REPLICANTE.

 

Pero AKASHA está de acuerdo con REPLICANTE en lo de no matar al nigromante por ser de utilidad. Pero mira a LOTAHR: sus palabras se han quedado grabadas dentro de ella:
- ¡¡Sí, yo no estoy muerta!! Pero de todas formas, ¡¡ya esta bien de dar rodeos!! Algún día me tendré que enfrentar a ella, cuanto antes sea mejor...
Luego mira a XENAR:
- XENAR, tranquila, no pretendo que vengáis conmigo. Si nadie me quiere acompañar, que sería lo mas sensato dicho sea de paso, aquí me despido de vosotros, puede que nos volvamos a ver...hasta luego... – y sonríe mientras va a acompañar el nigromante. Pero una voz la detiene:

- Yo también voy con AKASHA, me parece que tiene razón.

 

Es la voz de ZHOVEN:

- Mientras mas rápido acabemos con el nigromante ese... DERGIST y con INGALA pues mejor, y como también ha dicho, tarde o temprano habrá que enfrentarse a él, a ella y a sus secuaces, así que es mejor que me vaya de aquí de una buena vez, y como seguro que mi compañero aniquilador piensa igual que yo, más bichitos para el saco de muertos... aunque ya estén muertos, jeje...

- Bueno, yo pienso como XENAR – comenta GRONFORL -, pero creo que lo más sensato ahora es que el grupo no se separe. Y como he podido comprobar que AKASHA no está dispuesta a esperar, pues a matar no-muertos.

- Coincido con GRONFORL: no debemos separarnos – dice ASSOTH -. De todas maneras quiero ver a dónde lleva todo esto. Así que, por supuesto, voy con AKASHA.

- Y yo digo lo mismo – dice EMERALDAS -, que vamos, no me parece una gran idea poner nuestra vida en peligro de esta manera. Pero si todos estáis decididos a ir, os acompañaré. ¡Ea!

 

LOTHAR se adelanta a todos.

- ¡En ningún momento pienses que vas a hacer sola este viaje – dice LOTHAR -, primero porque yo también necesito respuestas de INGALA y sobretodo porque jamás dejaría a una amiga que me necesita colgada! Sé que la lucha final con ella es solo tuya, pero el camino es difícil y vas a necesitarnos.
Mira a los demás:

- Si alguien no quiere seguirnos, es libre de hacerlo. Sabed bien que la muerte nos espera, y no hay recompensa si ganamos.
- ¡¿Que no hay recompensa?! – exclama GRONFORL.

- No hay recompensa además del clásico saqueo de los cadáveres, claro – se apresura a contestar LOTHAR.

- Ah, bueno, eso es otra cosa, jeje... – sonríe el enano.

Los héroes se miran entre ellos. SANDHURST se va con AKASHA.

- No sé vosotros, pero antes de vérmelas con la señorita HERUGURTH quiero ayudar a AKASHA – dice el félido.

RAGNUS, sin mediar palabra, coge sus cosas y se va con AKASHA. JULIUS le sigue.

DRAUG se queda pensativo.

- Ciertamente, este grupo se ha dividido y siempre ha sido mi culpa – dice el elfo.

- ¡DRAUG, no empieces a hacer el mártir! – exclama JADE.

El druida sonríe.

- Tienes razón... Pero de todas formas, no dejaré plantada a esta chica – se gira a su esposa -. JADE, ¿vienes?

La elfa sonríe y ayuda a su marido a levantarse. Se van con los demás.

SATOSHI no ha dudado en ningún momento y ya está con AKASHA.

- YURI... Ni INGALA nos separará – dice el ninja.

 

- Yo también voy, para eso viene, ¿no? – dice Nicholas.

- Pero Nick, ¿y Rock? – pregunta Marcos.

Nicholas observa al enorme Psycho Soldier aún inconsciente.

- Quiero que tú y Tom lo cuidéis mientras no estamos – responde al fin Nicholas.

- ¡¿De qué hablas?! – exclama Tom -. No sabemos hechizos curativos, sólo tenemos hierbas medicinales para curarle.

- Yo me quedaré.

El viejo maestro PHILEASS está dispuesto a ayudar.

- ¿Usted, viejo? – pregunta escéptico Tom -. No, oiga, no quere...

- Sé hechizos curativos, así que soy el más indicado por el momento – dice PHILEASS -. Ciertamente, éste va a ser un problema muy gordo... Por una parte, hay que ir a luchar contra INGALA, lo cual para AKASHA es inevitable... Pero Rock no está muy bien que digamos, así que... decid, ¿alguno quiere quedarse? Sabed que estamos rodeados de lagartos y que tal vez se envalentonen de nuevo en cuanto vean reducido nuestro número...

 

KENSOU y ATHENA no creen lo que dice su maestro: casi pide a gritos la división del grupo.

Pero quien va a hablar con el anciano es JULIUS.

- Oye, viejo – dice enfadado el mediano -. Me parece que la edad está empezando a hacerte efecto. ¡Así que deja de chochear y levántate, que nos vamos!

Pero PHILEASS ni se inmuta. Es más, mira fijamente al mediano a los ojos, casi como explorando su mente.

- No seas lo que no eres, mediano – le dice el anciano.

Pero estas palabras no tienen respuestas. JULIUS se queda callado y vuelve al grupo que se supone seguirá al nigromante.

 

- Una pregunta: ¿pero por qué nos tenemos que separar? – a GRONFORL esta idea, como a muchos, no le hace ni pizca de gracia -. Si es por lo de Rock, nos lo podemos llevar con nosotros.

- ¿Has visto la mole que es? – con esta pregunta retórica, Marcos intenta ganarse la confianza de alguien. Pero parece que la actitud de los demás sigue siendo la misma.

- Pues yo estoy de acuerdo con GRONFORL – dice REPLICANTE -, ¿no podemos llevarnos a Rock con nosotros? Aunque sea tan grande y pesado, no es una buena idea separarnos. Sobretodo ahora que tenemos que seguir a un nigromante y podríamos necesitar las fuerzas de todos - ”Aunque... también es cierto que no deberíamos arrastrarlos a todos a una posible trampa...”, piensa la mediana. “Creo que estoy un poco confusa, ninguna de las decisiones parece la correcta.”

 

Pero a esto que el aniquilador salta:

- ¡Je! Con lo fácil que sería arrancar su sufrimiento de raíz... ¡venga, vamos a rematarlo!

- ¡¿Qué dices, loco?! – exclama Tom -. ¡Por encima de mi cadáver!

- Pues encantado – responde el aniquilador sacando su hacha y su martillo.

 

“Hmm... La verdad es que contará con mi apoyo, al menos moral, este enano loco”, piensa KENSOU, casi sin tener en cuenta sus pensamientos. Los cuatro Psycho Soldiers aún le caen fatal.

- Yo seguiré a AKASHA por eso de que hemos de terminar cuanto antes – dice ZHOVEN -. Con respecto a Rock, no sé, si realmente es ésa la solución, me lo cargo sin problemas, no me da remordimiento de conciencia acabar con ese bastardo.

- ¡¿Y tú también?! – exclama de nuevo Tom.

 

La confusión reina ahora en el grupo. GRONFORL está dispuesto a defender a Rock si alguien intenta matarlo, los seis héroes del grupo intentan ver la solución, SANDHURST intenta separar a algunos de los jóvenes que intentan empezar una pelea...

- ¡No voy a dejar que matéis a Rock mientras está inconsciente! – grita GRONFORL.

- ¿No se podría solucionar de otra forma? – pregunta HATA.

- Me da igual dejar a Rock tirado atrás con sus compañeros, pero no pienso dejar al maestro anciano solo – dice RODEAD -. Bueno, pienso que existe cierta obligación de separar el grupo. En busca de INGALA deben ir bastantes personas y muy fuertes, yo, si esto sigue así, me quedo con PHILEASS y con los Psycho Soldiers. Me parece que no van a estar tranquilos. Eso sí, me encantaría acompañar a AKASHA, pero solo iré si otro del grupo decide quedarse.

- ¡Bueno, esto debemos solucionarlo pronto, no voy a dejar a INGALA esperando, y mucho menos ya que puedo localizarla!

- Mirad, no es buena idea dejarlo aquí, ni tampoco matarlo – dice ASSOTH -. Vale, nos retrasaremos, pero no quiero que el grupo se separe.

 

Darksoul se da cuenta de una cosa: están todos discutiendo, hasta AKASHA, quien, a pesar de que aún tiene en mente el enfrentamiento con la señorita DEGERJAIS, se ha ido al grupo de discusión. Aprovechando que nadie le mira, levanta un brazo. Con su dedo, señala a Rock, mientras no lo ven.

Recita unas palabras en el idioma del Caos. Parece ser que va a realizar un conjuro...

 

- DRAUG podría ayudar a PHILEASS y los Psycho Soldiers, ¿no? – dice XENAR.

- Con el estado del druida, me temo que no sería posible – dice SARAH -. Además, tardaría bastante y creo que el nigromante no esperará, no creéis.

 

Y es en ese instante cuando se vuelve para señalar al hechicero... Cuando lo ve en medio de la recitación.

- ¿Qué demonios hace ese loco? – pregunta alterada SARAH.

Todos se vuelven y observan que el nigromante está a punto de lanzar un hechizo. RAGNUS se acerca rápidamente y le da un terrible puñetazo al nigromante, sin que éste pueda esquivarlo, y lo tira al suelo.

- ¡Sucio bastardo! – grita RAGNUS -. Así que ibas a lanzar el Dedo de la Muerte, ¿eh? ¿Qué es lo que te ocurre?

Darksoul se levanta.

- Estoy harto de esperar, maldito Templario – dice el nigromante, limpiándose la sangre de su boca. Ahora la capucha que cubría su cabeza ha dejado al descubierto una cara totalmente llena de arrugas, calva, sin tan siquiera pelo en las cejas o las pestañas. A pesar de ese aspecto tan frágil, parece que sólo ha tenido una pequeña herida en el labio.

- ¿Esperar? – DRAUG se acerca a duras penas hacia el nigromante -. Mira, hay un compañero inconsciente. Sé que no nos hemos percatado antes, pero ahora vas a tener que esperar a que lo curemos.

- ¡No podemos esperar! – exclama AKASHA.

Tanto ella como LOTHAR se acercan al druida y al Templario.

- ¿Ahora que estamos tan cerca debemos dejar escapar a la vampiresa? ¡Ni loca lo voy a permitir, tíos!

- ¡Bien dicho, no hay que hacer esperar a INGALA! – exclama LOTHAR, en respuesta a lo que ha dicho AKASHA -. Temo vuestro encuentro. Sé que, gane quien gane, tanto tú como ella desapareceréis... No sé cómo... pero dejaréis de ser vosotras... No se puede luchar contra el destino... – y en ese momento, el semielfo actúa de forma extraña -. Ah, INGALA... Recuerdos tuyos me vienen a la mente... – Varias visiones asaltan a LOTHAR: los ojos de INGALA mirándole con tristeza, sangre manando de las heridas de LOTHAR...

 

- ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAARGH...!! – y con este grito, la visión de LOTHAR se nubla y se desmaya. AKASHA lo coge para que no caiga al suelo.

 

- ¡Me cago en todo lo que se menea! – grita el nigromante -. Uno inconsciente y otro con paranoias de tanto fumar hierba. ¡Estáis locos todos!

RAGNUS mira fijamente al nigromante. Darksoul, de repente, se acobarda y calla. El Templario se acerca a DEEDLIT.

- Maga, vamos a necesitar tu ayuda.

 

Así, los tres van junto a PHILEASS, Tom y Marcos. Nicholas también se acerca, aun sabiendo que él va a tener que hacer como sus compañeros Psycho Soldiers, utilizar plantas medicinales.

RAGNUS observa la Psycho Soldier inconsciente:

- Parece que está mejor que cuando le atacó la bestia... pero tiene varias heridas que no están del todo curadas... Además, sólo han sido curados los cortes, no las contusiones.

- Estoy muy mayor para poder curarlo todo, Templario – replica PHILEASS.

- No es su culpa, buen hombre – comenta DRAUG, intentando inclinarse, pero la espalda le molesta.

JADE acude rápida a ayudar a su marido. Al final el druida se queda de pie.

- Como decía, no es su culpa – prosigue DRAUG -, debimos ayudar todos los que tenemos hechizos curativos. Y si JAAS estuviera aquí, todo esto lo habríamos solucionado.

- Sí, me sorprendieron sus amplios conocimientos de medicina y plantas curativas – dice RAGNUS -, aunque diga que necesita practicar.

RAGNUS mira a todos los que están dispuestos a curar a Rock.

- Escuchad, debemos concentrar al máximo los hechizos curativos de que dispongamos – se gira hacia DRAUG -. Haz lo que puedas – y mira luego a PHILEASS -. Lo mismo a usted – y mira a Nicholas, Tom y Marcos –. Ya sabéis, ¿no? – RAGNUS pone las manos sobre el pecho de Rock. DEED y PHILEASS hacen lo mismo. DRAUG intenta que sus manos queden más o menos alineadas con las de sus compañeros. JADE le ayuda a mantener el equilibrio sin el báculo.

El Enviado Divino vuelve a mirar a todos.

- ¡Esperad! ¡Yo os ayudaré!

 

Es la voz de NATHAN. Se acerca y pone sus manos sobre las de los demás.

- Maesse – dice DEED.

- No te preocupes, estoy recuperado desde hace tiempo y mis hechizos curativos pueden ser muy útiles – dice NATHAN -. Cuando diga, señor RAGNUS.

RAGNUS vuelve a mirar a todos. Cierra los ojos.

- ¡Ya! – y a la voz de RAGNUS, PHILEASS, DEED, NATHAN, DRAUG y el propio Templario comienzan a aplicar hechizos curativos. Tom, Nick y Marcos aplican con gran rapidez las plantas curativas.

 

Darksoul observa enfadado la escena.

- ¡Terminad pronto, imbéciles, antes de que me harte! – exclama el nigromante - ¡Sabed que mi paciencia tiene un límite!

- No tardarán, estoy seguro – responde SATOSHI.

 

Pasan varios minutos... En concreto casi media hora.

Los aventureros observan cómo va mejorando mucho más el aspecto de Rock. Los cardenales provocados por las contusiones casi han desaparecido y muchos de los cortes ya ni se aprecian.

En las caras de los sanadores se observa cansancio. Es un trabajo intenso, rápido y que no puede tener el menor fallo. Por ello se esfuerzan lo más que pueden.

El nigromante se desespera más y más. Cada vez está más inquieto.

AKASHA tampoco está muy tranquila. Observa que sus compañeros hacen todo lo posible, pero se da cuenta de que deben ser sobre las diez de la noche, una hora no muy adecuada para una marcha por parajes oscuros y peligrosos.

 

- ¡Parad! – y al grito de RAGNUS, dejan de aplicarse curas sobre Rock. El Psycho Soldier está ya casi del todo recuperado. De hecho, recupera el sentido.

Abre los ojos y se mueve. No parece dolerle nada, aunque han quedado unas cuantas cicatrices en su cuerpo.

Todos observan con asombro la milagrosa curación de Rock. Bueno, el aniquilador lo observa con cierto enfado, al no poder rematarlo.

- Va... vaya, creí que no lo contaría – dice Rock, sorprendido de su propia curación.

- Pues ya estás sanado – responde PHILEASS -. No del todo, porque no podemos perder tiempo, pero vamos, sólo han quedado unas pequeñas cicatrices, nada grave.

- Ya habrá tiempo para curarme de todas esas cicatrices de nada. Gracias... PHILEASS – Rock mira a los demás -. Bueno, gracias a todos los que me habéis curado.

 

LOTHAR se despierta y ve al Psycho Soldier levantado. Se alegra de su curación, ya que no sólo el grupo está entero, sino que podrán seguir con la lucha contra INGALA.

El nigromante, enfadado, se acerca al grupo, que está reunido alrededor de un Rock ahora consciente.

- Disculpad por interrumpir tan bonita escena – dice con tono sarcástico Darksoul -, pero ya va siendo hora de irse, ¿no?

RAGNUS se levanta y mira al nigromante.

- Llévanos ante INGALA – dice RAGNUS.

 

 

PUESTO NIGROMANTE, 15 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra

Sólo una parada de cuatro horas donde los únicos que no han dormido han sido SANDHURST y el nigromante. El félido ha mantenido a raya al hechicero, evitando que hiciera cualquiera cosa que perjudicara al grupo.

Tras la larga caminata, los aventureros observan al fin la famosa llanura donde se desarrolló la batalla al pie de las montañas de Ertdail. Una amplia extensión de hierba verde y fresca, que se levanta hasta los tobillos.

Pero esto es sólo el primer tramo del camino por la llanura. Está anocheciendo, pero ya se puede ver que la mano nigromante ha estado rebuscando. Grandes cantidades de tierra removida, tumbas profanadas, otras que parecen haber sido abiertas desde dentro...

“Estos locos han empezado ya a crear ese ejército de no-muertos”, piensa RAGNUS. “Si no acabamos pronto con esto, temo que fracasaremos.”

Mientras caminan, observan cómo una fortificación empieza a destacar. Está sólo a un kilómetro de distancia, pero pueden ver que es bastante grande.

- ¿Cómo ha podido haber aquí una edificación como ésa sin que el Imperio...? – va a preguntar HATA, pero es enseguida interrumpida por Darksoul:

- Esta fortificación fue creada hace dos semanas. Es nuestra guarida.

- ¡Increíble! – exclama XENAR -. ¡Sólo con magia podría construirse algo así en pocos días!

- Somos muchos nigromantes en nuestra... ¿cómo lo podría definir? Orden, y somos bastante poderosos, lo suficiente como para crear una fortificación en poco tiempo... Fue una semana de duro trabajo, pero he aquí el resultado – y señala de nuevo el edificio.

“Ciertamente, estos nigromantes deben ser muy poderosos”, piensa NATHAN, confirmando con sus pensamientos las palabras de Darksoul.

 

Acercándose al lugar del edificio, observan a varios nigromantes, algunos de ellos cavando y otros recitando. Justo presencia cómo un cuerpo sale de la tierra. Primero sale un brazo muy corpulento, totalmente lleno de pústulas. Se puede ver incluso cómo algunos pedazos de la carne, verde como el musgo, se separan del hueso y caen a tierra. Luego aparece otro brazo, totalmente esquelético. Lo que se puede ver es que el hueso es grueso y aparentemente muy duro.

Las manos se apoyan sobre la tierra y empiezan a ejercer presión. En ese instante, una figura va saliendo de la tierra, mientras chilla.

Se puede distinguir la silueta de un orco, pero parte de su cara deja ver los huesos de su cráneo, mientras el resto de la podrida carne cubre a duras penas el resto. Las piernas parecen intactas, aunque la carne tampoco está en buenas condiciones. El pecho del orco aún se mantiene casi intacto, pero la zona del esternón está al aire libre y se pueden ver algunas costillas. En la espalda, la columna vertebral ha quedado totalmente al descubierto.

 

Una horrorosa y nauseabunda escena. El orco no-muerto grita y se va con uno de los nigromantes. El hechicero le señala un lugar y allí va. Los aventureros observan y ven una gran cantidad de orcos zombies, cada uno más horrible que el anterior, algunos incluso podría ser más que nada esqueletos de lo que antes fueron soldados del ejército caótico en la Gran Guerra.

- La carne de los orcos dura mucho tiempo – comenta Darksoul -. Eso explica cómo tras tres mil años aún conservan gran parte de ella. Cuando vean ustedes los no-muertos de humanos, elfos y enanos van a quedarse boquiabiertos... Podrán observar sus huesos sin ningún rastro de carne cubriéndolos. Será realmente interesante.

- ¡Pagaréis la profanación de este lugar, malditos! – exclama RODEAD.

 

Al final llegan a la fortificación. Tiene más que nada la apariencia de un pequeño castillo. No es muy grande, pero se puede ver que tiene tres pisos y parece muy resistente a cualquier ataque. Realmente, tal y como pensaba NATHAN, los nigromantes debían ser poderosos para poder tener la suficiente magia que les permitiera realizar semejante construcciones.

- Seguro que alguno se preguntará: ¿cómo unos tipos que basan su magia en la muerte pueden hacer esto? – Darksoul mira a los aventureros -. Bueno, a fin de cuentas, somos hechiceros, ¿no? Podemos acceder aún a la magia astral y la elemental. Y ahora, síganme.

 

Darksoul los lleva hasta la entrada del “castillo”, cuando las puertas se abren. Aparece entonces un hombre, de complexión fuerte y muy alto.

Lleva una túnica negra, casi parecida a la de Darksoul, pero con bordados en rojo sangre. También está mucho más cuidada y limpia y, como curiosidad, no tiene capucha.

La cara de este extraño personaje está totalmente surcada por arrugas. Un suave pero oscuro pelo no puede cubrir una enorme calva en su cabeza. Nariz aguileña y labios finos dan algunos últimos toques a su rostro.

Sus ojos, cansinos pero penetrantes, observan al grupo de aventureros. Se fijan en AKASHA y luego en LOTHAR.

El extraño hombre se acerca más y queda casi al borde del escalón superior.

 

- Bienvenidos seáis, aventureros – dice el hombre -. Permitidme que me presente. Soy el doctor KYER DERGIST. Sé que venís a por mí, pero no creáis que será fácil, aventureros, puesto que tendríais que enfrentaros a la furia de un nigromante de gran poder.

RAGNUS siente una maldad inmensa en el aura de DERGIST, al igual que un incomparable poder mágico.

- Decidme – continúa DERGIST, fijándose en todo el grupo -, ¿aquí falta alguien no? ¿Dónde está... LAMBERT?

 

 

AKASHA mira a DERGIST y después mira a su alrededor...demasiada maldad, demasiada muerte. “¡¡¡Esto es una maldita encerrona!!!”, piensa la semielfa. “No se cómo no pude pensar en eso cuando metí a todos mis amigos en este rollo...”  Vuelve a mirar a DERGIST:
- Así que tú eres DERGIST, ¿eh? Perdóname si no te llamo “doctor DERGIST”, pero esa palabra no va con lo que eres – se calla un momento y después contesta a la pregunta del nigromante:
- LAMBERT no está entre nosotros. ¿A que tanto interés porque esté aquí? ¿No te basta con que estemos LOTHAR y yo?
DERGIST sonríe con malicia.
Se acerca a él, quizá demasiado, pero se acerca para decirle algo al oído.
- Si no es mucha molestia, DERGIST, me gustaría ver a la señorita INGALA lo mas pronto posible – dice AKASHA.

Parece como si KYER DERGIST se aguantara la risa. AKASHA no entiende nada, pero se va de nuevo con los demás. Mira a SATOSHI y le coge de la mano.

- Sabes que siempre te querré ¿no? – la voz de AKASHA es algo temblorosa -. Nada, ni nadie podrá separarnos - mientras dice eso empieza a sentir algo, es una terrible tristeza, pero no es su tristeza, es peor... es como si sintiera lo que le pasa a INGALA. “Sé que está cerca”, piensa.

SPIKE agarra firmemente la mano de AKASHA. La siente temblorosa.

- Sabíamos lo que iba a ocurrir – le dice el ninja -. Lo de esta reunión de no-muertos estaba más que sabido y si hemos seguido adelante es para continuar la misión – y le dice algo al oído -, y por ti.

AKASHA sonríe.

 

“Me da en la nariz que hemos picado como borregos y nos hemos metido en la boca del lobo en nuestras ansias de atrapar al DERGIST e INGALA”, piensa LOTHAR. “Rodeados por un montón de nigromantes y no-muertos, con DERGIST chuleando... ¿de verdad queremos meternos en una pelea?”
Observa a sus compañeros. Ellos también saben que la superioridad numérica es más que evidente. Pero de todas formas, al igual que LOTHAR, no van a quedarse allí sin hacer nada: aun teniendo a casi todos los Héroes de Salk con ellos, la batalla es desigual y la victoria se decantaría del lado nigromante.

RODEAD se ve impotente. Sabe que tienen valerosos guerreros y tremendos sacerdotes, pero ante un ejército de no-muertos lo único que podría hacer frente es... un ejército de vivos. Se queda observando la inmensidad de la fortaleza y a los muertos vivientes, esperando la reacción del grupo.

 

- Ciertamente, hasta un ejército de trasgos armados con mortíferos palillos podría acabar con el mayor héroe – se adelanta ASSOTH -. No estamos en situación de plantarles cara aquí y ahora. Espero que AKASHA pueda llegar junto a esa INGALA, y resuelvan esto de manera personal y honorable.

- Según la maldición, una de ellas morirá – comenta LOTHAR -. ¿Dónde está lo honorable? Porque de personal hay montón, pero de honorable...

- Pues sí, se acerca mucho a la definición de honorable – contesta rápidamente el elfo -: luchar uno contra otro, mano a mano, sin que nadie interceda... creo que sí define lo que es un combate de honor.

 

DERGIST se queda mirando a todos. Luego se vuelve hacia su izquierda.

De repente, a LOTHAR le invade una nueva imagen... Pero esa imagen ya la vio hace tiempo...

Una mujer, corriendo por un bosque. De la misma constitución que AKASHA, con el mismo pelo que AKASHA, es más, idéntica a AKASHA... Pero ahora es una imagen mucho más clara que la que vio la última vez... Ve perfectamente orejas redondeadas y una piel más blanca que la de la líder Yojimbo.

Se lleva una mano a la cabeza. Le duele.

El “doctor” sonríe.

- Ya llega la señorita DEGERJAIS, mi querida señorita YOSHIZUKI.

Y en pocos segundos, a la izquierda de DERGIST, a unos quinientos metros más o menos, aparece una figura. Todo el mundo la observa.

Una mujer corre hacia la fortaleza. LOTHAR consigue distinguirla a medida que se acerca: es la mujer de su visión. RAGNUS siente que esa mujer trae consigo una gran perversidad.

 

Cuando la mujer consigue al fin llegar, la sorpresa inunda al grupo... excepto a RAGNUS, AKASHA y LOTHAR.

La mujer que acaba de llegar se podría decir que es la versión humana de AKASHA: el mismo rostro, el mismo color de ojos y de pelo, la misma silueta... Todo igual excepto la raza y la piel, dos diferencias insignificantes a primera vista. Sin duda, es LYSBEN-INGALA DEGERJAIS.

- Lo que no entiendo es cómo una albina puede tener el pelo rojo – comenta JULIUS, dándose cuenta del detalle.

- Es un símbolo de la maldición – responde RAGNUS -. Los malditos nacen pelirrojos, sean blancos, negros... o albinos incluso. Esta maldición contradice las leyes de la naturaleza y todo lo que quiera.

 

INGALA mira a todos los allí presente, saludando primero al “doctor”. Su mirada va recorriendo uno a uno la figura de los aventureros... Y así está hasta que su mirada y la de AKASHA se encuentran.

Las dos se miran con una mezcla de sorpresa y odio. Sus ojos brillan, casi al unísono, mientras el sol se va ocultando.

AKASHA e INGALA permanecen inmóviles. Es como si para ellas ya no contaran los segundos, ni los minutos, ni las horas. Nadie se atreve a separarlas. Como dijo ASSOTH, es un asunto personal.

INGALA rompe el silencio:

- Los acontecimientos van muy rápido, ¿no crees, YURI?

AKASHA no responde. No parece querer responder por el momento. LYS continúa:

- Sé lo que piensas y veo miedo, odio... y un estúpido sentimiento... ¿amor puede ser? Sí, es amor...

“ Yo sólo lo sentí una vez, hace seis años. Pero valiente idiota el que se enamoró de mí. ¡Y pensar que iba a escapar conmigo! – en ese instante, RAGNUS se da cuenta de que el aura de maldad que en un principio detectó en INGALA decrece -. Sí... Mi amor... Él... me quiso tanto... que... no se atrevió a... matarme... a matarme cuando pudo – y de sus ojos empiezan a caer lágrimas.

 

La actitud sorprende a propios y extraños. AKASHA comprende al fin qué era lo que sentía: era el amargo recuerdo del pasado de INGALA, de cuando aún era una humana como cualquier otra.

Pero tan pronto como parece haber recobrado su parte humana, vuelve a ser la perversa vampiresa de antes:

- ¡Bueno, basta de sentimentalismos! – y de pronto se fija en algo: había olvidado a LOTHAR. INGALA aún recuerda al semielfo.

Se acerca a él y le mira. Recorre su cuerpo con la mirada, hasta que se fija en el cinto. Entonces, INGALA ríe.

- ¡Bueno, bueno, si al fin has conseguido la maldita espada! – dice INGALA -. Después de meses esperándote, sin saber dónde te habías metido... Bueno, LOTHAR, ahora que estás aquí quiero que vengáis tú y YOSHIZUKI a nuestra fortaleza. Allí hablaremos de todo esto.

 

Pero mientras...

- Noto que los nigromantes se concentran en nosotros – dice RAGNUS.

- Está claro que atacarán al grupo mientras ellas dos y el semielfo hablan – responde FËADRAUG.

- ¡No, esos tipos se concentran en nosotros seis! – replica el Templario –. Y ya sabes a qué seis me refiero.

El elfo intenta aguantarse la risa.

- ¡Qué poco imaginativos que son los nigromantes! – dice al fin -. FLADNAG, tú y yo ya pasamos por esto hace un tiempo...

 

Cuando INGALA se va a acercar a AKASHA, es FËADRAUG quien se interpone en su camino.

- Mi compañía no va a dejar que os salgáis con la vuestra – dice DRAUG, mirando a la vampiresa -. Sé vuestras intenciones, sobretodo porque no es la primera vez que algo así nos ocurre a alguno de nosotros: mientras “discutís” con AKASHA y LOTHAR, los ejércitos de no-muertos acabarán con vosotros... Ya que os interesa que ingresen en vuestras filas grandes guerreros, ¿no?

- ¿De qué habla, TURMELLYRN? – NATHAN no entiende que ocurre.

- No, LYSBEN-INGALA, nosotros no seremos nunca tus esclavos – el elfo parece saber muy bien las intenciones de los nigromantes, una vez llegados a este punto -. Es un plan estúpido que siempre está en la mente de cualquier nigromante... Casi se puede decir que es genético.

RAGNUS se acerca.

- Tú ya sabías de nuestra llegada gracias a que podías saber en qué pensaba AKASHA – dice el Templario -. Por eso ese nigromante que vino a “visitarnos” no puso pegas en que viniéramos. Si crees que moriremos y luego te serviremos, estás equivocada. ¡Además, coincido con DRAUG, el plan es típico y estúpido!

 

DERGIST observa la escena con asombro. Realmente, su propósito, aprovechando que INGALA puede conocer los pensamientos de AKASHA, era conseguir atraer a los Héroes de Salk, si no podía ser a todos sí a la mayoría, acabar con ellos y más tarde añadirlos a su ejército de no-muertos. La verdad es que sería todo un choque para los llamados Cuatro Ejércitos ver a sus héroes volviéndose contra ellos. Además, las habilidades de estos héroes son excepcionales, por lo que DERGIST ya lo había pensado en todo.

Pero sí, FËADRAUG y los suyos ya habían pasado por una situación así... Y reconozcámoslo, el plan es una sandez de cuidado.

 

El aniquilador ríe.

- ¡Menuda estupidez de plan se han inventado los brujitos estos! – el aniquilador se ríe en toda la cara de INGALA -. A ver, que quieres matar a los tíos importantes de nuestro grupo y luego convertirlos en zombies paletos que os sirvan. ¿Pero de qué novela de fantasía barata habéis sacado semejante barbaridad?

INGALA mira al aniquilador. Sonríe y se vuelve hacia AKASHA y LOTHAR.

 

JADE se va hacia YURI. Pone sus manos sobre sus hombros.

- Tranquila, todo saldrá bien, iros tú y LOTHAR al interior de la fortaleza – dice la elfa.

- Pero... ¡no podréis hacer nada contra todo ese ejército! – responde AKASHA.

- ¡Vamos, en peores cotarros hemos estado! – JADE sonríe -. Además, RAGNUS tiene protección divina y DEED posee al menos la Lanza Luminosa, que nos viene bien. Y luego los Psycho Soldiers.

- Opino que no son muchos para acabar con tanto monstruo – comenta ZHOVEN. Las dos mujeres no se habían percatado de su presencia -. Sí, somos muy buenos repartiendo leña y vamos a divertirnos al calentarle los huevos a esta gente, pero con sólo echar un vistazo a todo el pelotón que nos espera, cualquiera se iría cagado del miedo.

AKASHA se siente mal. Una gran tristeza la inunda.

Entonces, una mano cálida le acaricia la mejilla derecha. Se vuelve y ve a SATOSHI. El ninja lleva la cara descubierta y en su rostro se dibuja una gran sonrisa.

- Tranquila – dice SPIKE -. Confía en lo que dice JADE... No vamos a morir... Te lo garantizo – y ambos se besan.

 

INGALA se vuelve para no ver la escena y evitar tener que remover sus recuerdos.

Una vez el beso finaliza, AKASHA, con la cabeza gacha, y LOTHAR se van con INGALA. Los tres entran junto a algunos nigromantes.

 

SARAH se vuelve y se da cuenta de que varios esqueletos, como si hubiesen salido de la nada o tal vez de las tumbas profanadas que están más cerca, empiezan a llegar. Ve que son muy distintos entre ellos: unos son altos, de huesos bastante resistentes, tal vez esqueletos de bárbaros; los esqueletos de los elfos, más bajos y finos, sostienen entre sus huesudas manos arcos largos; junto a ellos, unos esqueletos de poco más de un metro de altura, robustos y con hachas, esperan el ataque.

El asno de GRONFORL empieza a rebuznar.

- Tranquilo, tranquilo – dice GRONFORL, intentando calmarlo.

Los Héroes miran a su alrededor. Totalmente rodeados por no-muertos de todas las razas que lucharon en la batalla de Ertdail.

- Y no está completo aún el ejército – dice DERGIST, quien aún sigue en lo alto de las escaleras. Se dirige a los no-muertos -: Sólo a los héroes, a los otros podéis dejarlos tranquilos... Por ahora – y dándose la vuelta, se introduce en la fortaleza.

 

Los no-muertos se acercan cada vez más y más. Los Héroes de Salk están listos para la lucha y ven que sus compañeros también.

- Lucharemos todos juntos – dice ASSOTH -. Aquí no morirá nadie del grupo.

- Nos mantendremos unidos cueste lo que cueste – comenta SHIRÔ -. Intentaremos ayudaros a escapar, chicos.

SARAH sonríe. Al igual hacen los demás, excepto RAGNUS.

- No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo – dice el Templario -. Son demasiados muertos vivientes, si de verdad queréis ayudarnos a escapar escuchadme...

 

RAGNUS comenta el plan rápidamente: después de una “brillante” señal que él dará, han de atravesar todas las filas de no-muertos que impiden su huida. Se irán de allí, pero se llevaran unos cuantos enemigos por delante.

Pero habían olvidado algo: el nigromante que los había llevado hasta allí. Darksoul, en cambio, no los ha olvidado a ellos y en su mano comienza a brillar una llama. DRAUG se da cuenta rápidamente y tan rápido como puede provoca un pequeño temblor bajo el nigromante. Darksoul pierde la concentración y cae al suelo.

RAGNUS se gira.

- ¡Maldición! – exclama RAGNUS -. ¡Olvidé a ese malnacido! – y sin apenas esfuerzo saca su Mandoble Divino y de una tajada muy limpia corta el cuello del nigromante.

 

Al hacerlo, del hechicero empiezan a salir gran cantidad de insectos y de gusanos. Un olor nauseabundo impregna el ambiente.

- ¡Joder, ese tío era también un muerto! – dice REPLICANTE, intentando no respirar el fétido aroma.

- Ya me parecía raro que sobreviviera a un ataque de RAGNUS – dice SANDHURST -. Lo de limpiar la sangre de su boca era un acto reflejo... ¡los no-muertos no sienten dolor!

Una vez terminado el asunto de Darksoul, llega la hora de salir de allí. Rodeados por completo por un ejército aún incompleto de muertos vivientes, el grupo ha de evitar que sus miembros sean heridos y que la marabunta del Averno no se les eche encima definitivamente.

 

RAGNUS recita una especie de oración, como pidiendo a los Dioses que salgan airosos. Y al instante, una luz de una intensidad enorme consigue dejar a los no-muertos un poco atontados para escapar... Pero han olvidado algo: a YUU también le escuecen los ojos.

- ¡No! ¡Olvidé que en nuestro grupo hay un Guardián del Caos! – exclama RAGNUS, mientras se apresura en agarrar al guerrero caótico y llevarlo con los demás -. Chico, tienes suerte de que este hechizo sólo haga daño real a los no-muertos y demonios...

 

Ciertamente, lo que hay fuera de la fortaleza es todo un ejército de no-muertos. Cientos de esqueletos de las diversas razas intentan golpear, sin éxito, a los aventureros. Los escudos y las armas permiten a los aventureros resistir los ataques enemigos durante bastante tiempo. Hasta que se produce algo terrible.

Una de las espadas de los esqueletos atraviesa el hombro derecho de PHILEASS. El maestro casi cae al suelo, pero KENSOU consigue aguantarle. Se lo lleva como puede, intentando recuperar tiempo, mientras el anciano se aplica algunas curas sobre la herida. ATHENA y Rock cubren a ambos, bloqueando los ataques de no-muertos. El más corpulento de los guerreros psíquicos es alcanzado, pero es poco más que un roce y sigue aún en plena forma.

- Desde luego estoy teniendo unos días... – bromea Rock.

La marcha en el mar de muertos continúa. Las espadas suben y bajan, buscando carne en la cual clavarse y desgarrar. Las dagas buscan los puntos vitales de los aventureros y así unirlos a sus ejércitos.

La espada bastarda de XENAR, el sable de EMERALDAS y las armas míticas de RAGNUS y SARAH abren el camino mientras una nueva arma hace su aparición de entre los no-muertos: una maza pesada, que va a parar directamente a la cabeza de ZHOVEN.

El semielfo cae inconsciente al suelo. YUU lo recoge rápidamente. Aunque todavía le molestan los ojos, puede ver con mayor nitidez y alcanzar a sus compañeros. Con su espada bastarda sacada va apartando a los no-muertos, mientras carga con su compañero. Le ha visto una brecha en la cabeza y por ahora el único que puede curar la herida es DRAUG. “Que ese druida sobreviva, ¡le necesitamos!”, piensa YUU.

 

DEEDLIT intenta invocar algún hechizo, pero poco puede hacer, ya que tiene que interrumpir la concentración ante tanto movimiento de armas. Así que saca su cimitarra y ayuda en la lucha cuerpo a cuerpo.

 

Pero llegados a un tramo no sólo las espadas, las dagas y las mazas son las armas de los esqueletos. Algo más alejados, varios esqueletos arqueros lanzan flechas al aire, confiando en que la gravedad haga que caigan justo sobre sus enemigos. Pero con la terrible confusión las flechas caen sobre el suelo, mientras los aventureros siguen huyendo.

 

El último tramo a recorrer hasta que por fin puedan librarse de la multitud está totalmente infestado de orcos no-muertos, con hachas y espadas listas para dar por finalizada la carrera.

Pero el grupo, rápido y hábil, consigue cruzar las líneas de orcos zombies sin sufrir ningún rasguño, sólo quedando un orco no-muerto de nuevo sin vida.

 

Al fin, el grupo ha conseguido salir victorioso y sigue corriendo... Pero se han dado cuenta de algo...

- ¡Esperad! – exclama GRONFORL, mientras tira del asno, que carga a ZHOVEN ya que PHILEASS está casi del todo recuperado -. ¿Dónde están el ninja de los pelos de punta y el tal Nicholas?

Nadie se había percatado de esto: ninguno de los dos está en el grupo tras la huida.

Pero de repente, JULIUS recuerda algo:

- ¡¡Esperad!! Creo que vi a Nick yéndose de la lucha en cuanto RAGNUS lanzó la Luz Divina... y SATOSHI le seguía. Iba a ir con ellos, pero fue en ese momento cuando empezó la huida... ¡Algo tiene que haber en todo esto!

- Seguramente Nicholas quiere recuperar la espada – dice HATA.

- Y SPIKE a su amor – continúa DRAUG, mientras se va a curar a ZHOVEN.

 

“Hemos conseguido salir de la zona, pero aún no hemos acabado con el peligro”, piensa KENSOU, mientras ve que PHILEASS está totalmente repuesto, gracias a su ayuda y a la de ATHENA. Con dudas, va a hablar con FËADRAUG, quien está terminando de curar a ZHOVEN:
- Señor FËADRAUG, tenemos compañeros ahí dentro y debemos empezar a pensar en cómo sacarlos de allí. Aunque en este momento parte del ejercito de no-muertos esté diezmado en seguida partirán en vuestra búsqueda, pienso que ustedes deberían irse por el bien de Salk debido a la superioridad numérica del enemigo.

“Aunque si atacáramos a los nigromantes antes de que pudieran "reactivar" a los no-muertos podríamos conseguir entrar a por nuestros compañeros a falta de un plan mejor.
A KENSOU casi le falta el aliento tras todo lo que ha dicho, ya que ni se ha parado a respirar un poco.

DRAUG mira seriamente al Psycho Soldier. No quiere abandonar, pero sabe que KENSOU lleva razón: ellos son el punto de mira de ese paranoico de DERGIST y no estaría bien tener que arriesgar sus vidas. Termina de curar a ZHOVEN y se levanta. Da vueltas, pensando en qué hacer.

 

REPLICANTE, mientras tanto, hojea uno de los libros de magia negra que DEED cogió hace unos meses del Templo de Alanster, a las afueras de Zoroaster. Se pone a leer algunos apartados sobre maldiciones.

DRAUG se acerca por casualidad, mientras cavila sobre qué hacer. Aún tiene dudas sobre si realmente están haciendo algo allí y si realmente deben irse. Al ver a REPLICANTE mirando las maldiciones, el elfo se queda muy interesado.

- ¡Rápido, busca maldiciones que anulen hechizos curativos! – exclama DRAUG a la mediana.

- Pero bueno, DRAUG, ¿qué pasa? – pregunta extrañada REPLICANTE.

- Tú búscamelo, por favor – ruega el elfo -. Es muy importante para mí.

REPLICANTE se pone a mirar en las maldiciones. Son bastante menos de las que ella creía, unas quince... Pero en ninguna de ellas se dice nada de anular hechizos curativos.

 

- ¿Cómo puede ser? – se pregunta DRAUG en voz alta.

- DRAUG, ¿qué es eso de una maldición que no te permite curarte?

El druida se vuelve y ve a RAGNUS. En su cara no muestra ningún signo de preocupación, sólo seriedad.

- Bueno... – empieza a contar DRAUG -. Todo esto viene a que tuve un enfrentamiento con HERUWATH un par de día antes de nuestro encuentro en Sandria. Yo me había caído de espaldas desde un árbol y la verdad es que la columna me molestaba un poco.

“ SANDHURST nos guió hasta el campamento orco donde estaba HERU. Sin que el propio SANDHURST lo esperara – y busca con la mirada al félido, quien está hablando con SARAH -, amenazaron con atacarnos y no hubo más remedio que HERUWATH y yo nos enfrentáramos en un duelo de magia que hacía tiempo dejamos sin acabar.

“ En el final de la batalla mágica, muy reñida por cierto, nunca esperé que esa archibruja mejorara tanto en un año, hubo una tremenda explosión. Gané yo, pero mi cuerpo estaba muy dolorido, sobretodo mi espalda. Horas más tarde intentaron restaurarla con hechizos, pero nada. Sólo servían las plantas curativas, pero sólo disponíamos de un calmante, Syrea, así que tampoco sirvió de mucho. Pero me di cuenta en Sandria de que las plantas curativas, que se suponen tienen efectos permanentes a menos que se produzca una nueva herida, apenas han durado dos semanas y me vuelve a molestar la espalda.

“ Pienso que durante esa explosión en el duelo de magia, SILK me echó algún tipo de maldición, y...

- Ese tipo de maldición, como has visto, no existe – interrumpe RAGNUS -. Esto es fruto de tu castigo.

Nadie, excepto JADE y el propio FËADRAUG, entiende las palabras del Templario.

 

DRAUG se queda pensativo. La verdad es que, viendo que no existe ese tipo de maldición en la magia negra, lo cual demuestra lo poco puesto que está en magia negra, es lo más lógico. DRAUG maldice aquél día en que los Dioses estuvieron en su contra y se levanta, aunque le duele bastante la espalda.

- No seré una carga para este grupo – dice -. Será mejor que al menos yo haga caso a KENSOU.

- ¡Espera! No te voy a dejar solo, así que iré contigo – replica JADE.

Parece que al final las palabras de KENSOU han tenido resultado... O tal vez no sean realmente sus palabras, sino las de RAGNUS la que han hecho que el elfo tome esa decisión.

- Bueno, yo he venido a ayudar a AKASHA, y viendo que no soy objetivo de esos malditos, yo me quedo – dice SANDHURST.

- Yo me voy con JADE, debemos cuidar de DRAUG – comenta SARAH y ella y JULIUS se van con el druida y su esposa.

 

- ¿Pero serán suficientes para ir? – pregunta ATHENA.

- Sí, tranquila, nosotros cuatro nos las apañamos y... – pero JULIUS es interrumpido.

- Yo iré, ya que también soy un estorbo – dice PHILEASS.

- ¡¿Qué?! ¡No, maestro, le necesitamos! – exclama KENSOU.

El anciano se vuelve y mira al Psycho Soldier.

- Aunque no tienes tus poderes al cien por cien, son más que suficientes para acabar con tantos no-muertos como tu salud mental te permita – mira a los demás Psycho Soldiers -. Además, no estás solo – y también mira a los demás aventureros -. Y recuerda que no siempre dependerás de mí.

KENSOU quiere negarse, pero sabe que el maestro no cambiará de opinión... esta vez. Y PHILEASS se va con los que se volverán por el cañón.

 

Todos creen que RAGNUS irá con DRAUG, pero no lo hace.

- Estos aventureros no son suficientes para poder tener un mínimo de posibilidades de entrar a rescatar a nuestros compañeros – dice RAGNUS -. Creo que lo más conveniente es que yo me quede. Además, siendo un Enviado Divino no puedo permitir esto.

Mira a DRAUG. Increíblemente para muchos de los presentes, el Templario sonríe.

- Tranquilo, DRAUG. Los Dioses te perdonarán si obras bien en esta misión – dice RAGNUS -. Sólo sigue los consejos de Eladamri.

Las últimas palabras dejan confuso al druida. No se atreve, de todas formas, a preguntar.

 

DRAUG, acompañado por JADE, SARAH, JULIUS y PHILEASS, se despide de los demás y se marcha por el cañón.

 

- No sé... Pienso que no deberíamos dejarlos – dice DEED, preocupada por el druida..

- Ellos son el objetivo de esos locos, lo mejor es que se vayan – responde NATHAN a su protegida -. Además, el señor TURMELLYRN ha salido por los pelos, al igual que muchos de nosotros, y otra avalancha de no-muertos acabaría definitivamente con el druida... Y va acompañado por personas expertas. ¡Unos lagartos no podrán con ellos!

- Sí – dice HATA -. He oído que esa tal SARAH tiene un alto nivel de magia, a pesar de ser una aprendiz. Además, creo que los saurios se asustarán con los hechizos, por poco poderosos que sean.

 

Mientras hablan, ZHOVEN se despierta. Se palpa la cabeza. Le duele un poco, pero ya no sangra y no tiene que lamentar daños psíquicos. Se levanta y se dirige hacia los demás.

Todos le saludan y dan gracias de que esté bien.

 

DEEDLIT se da cuenta de algo. RAGNUS no se ha ido a ver a ZHOVEN. Sigue mirando el cañón.

La maga elfa se acerca. El Enviado Divino la observa con una expresión seria.

- Esto... Señor RAGNUS...

- ¿Sí?

- ¿Cree usted...? ¿Cree usted que DRAUG se recuperará?

RAGNUS se vuelve hacia el cañón.

- Si todo sale bien, los Dioses lo perdonarán – dice el Templario -. Y tengo la seguridad de que todo saldrá bien.

DEED respira aliviada.

Pero de repente le asalta una duda:

- Oiga. ¿Y cómo es que usted, siendo un Enviado Divino, ha estado con DRAUG, a quien los Dioses... bueno, le tienen algo de tirria?

- Es mi mejor amigo.

La maga no se cree en un primer momento lo que dice: con ese porte serio cualquiera dudaría sobre su relaciones sociales. Pero ve sinceridad en las palabras de RAGNUS. Sonríe.

RAGNUS observa a DEEDLIT. La sonrisa de la elfa le recuerda a algo... mejor dicho, a alguien.

La expresión de su cara se relaja. Sigue algo apático, pero la tensión ha desaparecido. RAGNUS y DEED se van con los demás, a fin de organizar la vuelta a la fortaleza.

 

 

INTERIOR DE LA FORTALEZA

 

“DERGIST hace poco que ha pasado por aquí”, piensa Nicholas, oculto entre las sombras de un largo pasillo. De repente, nota que alguien ha apoyado su mano sobre su hombro derecho. Asustado, se da la vuelta y se prepara para lanzar una Psycho Ball, pero la otra persona le coge de las manos.

- ¡Loco, vas a conseguir que nos descubran! – dice en voz baja SATOSHI.

- ¡¿Qué?! – dice Nick, sin levantar apenas la voz -. ¡¿Qué puñetas haces aquí?! Esto no te concierne. Es algo entre los Degerjais y los Ripstein.

- ¡Me concierne! Y es el hecho de que esa chica que se parece tanto a INGALA es la mujer a la que amo, así que los dos tenemos razones para estar aquí dentro.

- Hmmpff... Está bien, iremos juntos. Pero que sepas que es sólo por ahora, ¿entendido?

- ¡Vale, vale! – dice con cierto tono burlesco SPIKE -. Tendremos que avanzar todavía ocultos hasta llegar al lugar donde están las chicas y LOTHAR...

 

 

El pasillo lleva hasta lo que parece una sala de trono. AKASHA y LOTHAR se quedan sorprendidos ante la magnificencia de la sala, ya que aún no se creen que los nigromantes construyeran el lugar en tan poco tiempo, y más viendo que su interior parece casi el de un castillo.

Velas negras se encuentran repartidas a lo largo y ancho de la sala. Símbolos del Caos escritos en sangre se encuentran tanto en las paredes sin ventanas como en el suelo. Varios nigromantes están reunidos junto a unos guardias. Parece ser que han capturado a alguien.

 

Y efectivamente, han encontrado a alguien husmeando por los alrededores.

- Sí, se coló por la parte de atrás de la fortaleza, aprovechando un pequeño hueco – dice uno de los guardias -. Lo sorprendimos y el nos atacó con esto – y saca una espada. No es una espada que parezca ser poderosa, pero está exquisitamente forjada.

INGALA se queda sorprendida y avanza hacia el guardia con la espada. La coge y se da cuenta de algo: uno de los grabados de la espada dice “Degerjais”. La vampiresa mira al guardia.

- ¿Y el prisionero?

El guardia deja pasar a dos compañeros suyos. Llevan a un hombre fuertemente agarrado. El prisionero se ve algo descuidado en lo referido a su aspecto, ya que lleva una barba de tres días y sus ropas están algo rajadas.  En su espalda aún cuelgan una bandurria y un carcaj sin flechas. Un cuarto guardia tira al suelo una espada iónica y un arco alto.

 

El prisionero mira a INGALA. Se le ve agotado, casi no puede mantenerse en pie. La sigue mirando fijamente. Sonríe.

- LYS... Ya hacía tiempo que no veías al bueno de LAMBERT, ¿eh? – dice el prisionero y es en ese momento cuando DERGIST ha entrado en la habitación y ha oído lo que ha dicho.

El nigromante, después de observa a LAMBERT, mira a AKASHA y LOTHAR.

- Al fin todos reunidos... – dice DERGIST, sonriendo.

"Después de todas estas semanas de búsqueda, finalmente está ante mí. La mujer que atormenta todos mis sueños desde hace seis años. Y pensar que todo este tiempo pensé que estaba muerta...”, piensa LAMBERT, tras quedarse callado. “¡Pero no, LYS está muerta! Ése ser que tengo ante mí no es ella. No debo dejarme engañar otra vez por las apariencias.”
Se fija en AKASHA. Ciertamente, lo que más le sorprende es recordar por qué tenía esa sensación de conocerla: es idéntica a INGALA. “Ahora no sé cómo debo sentirme por ella...”, piensa, y mira a LOTHAR. “Otro peón en el juego, movido por los siniestros hilos de otros, al igual que yo en su día...”

LOTHAR no puede más que saludar a LAMBERT mientras éste dirige sus ojos hacia él. El cazarrecompensas se siente algo ridículo al saludar a LAMBERT, pero es lo menos que puede hacer tras semanas sin verlo.

Pero algo más inquieta a LOTHAR.

“La lucha entre INGALA y AKASHA se aproxima. Pero... ¿Cuánto de lo que quede será AKASHA y cuánto INGALA? Si RAGNUS tiene razón, ambas se unirán a la muerte de una de ellas. ¿Tendremos a una vampiresa ladrona y líder de un clan ninja con la personalidad de YURI? ¿O vencerá INGALA y tendremos que enfrentarnos a ella cuando el combate acabe?”
”Lo que mas temo es que AKASHA mate a INGALA y sea la personalidad de INGALA la que emerja en el cuerpo de AKASHA... ¿Sería capaz de atacarla? ¿Sería capaz de... matarla?”

Mientras, contempla la escena que se desarrolla a su alrededor sin decir nada.

 

 

Algo escama a YURI. Todavía no sabe bien lo que le pasa, ni lo que siente. Es como si todo fuera un sueño, pero no lo es, casi parece una pesadilla, una pesadilla con forma y nombre... LYSBEN-INGALA DEGERJAIS...
AKASHA ve a LAMBERT. “¿Qué hace aquí?”, piensa AKASHA. “No debería haber tanta gente aquí. ¿Qués es lo que se propone DERGIST?”
- ¡¡¡¡LAMBERT!!!!- grita al fin mientras se lanza corriendo hacia él- ¿Qué ha pasado? ¡¡¿¿Por qué estás aquí??!!
LAMBERT sonríe.


Una mirada a LYSBEN.

“Es igual que yo... ¿o soy yo igual que ella?”, piensa AKASHA. No puede dejar de mirarla y se acerca a ella, es como si AKASHA en verdad se viera a sí misma, no a otra persona. Pero sabe que es otra persona, una persona sin sentimientos, al menos en apariencia.
- Sé que tú puedes ayudarme LYS... Ayudarme y ayudarte a ti misma... así que dime lo que está pasando aquí...

INGALA la mira. Y ríe.

- ¿Que qué pasa aquí? Está claro que a estas alturas debes saber que nuestro encuentro es el primero y último, ¿no? – y mira a LOTHAR -. Y tú, hace tiempo que esperaba esa espada. Hace tiempo, casi tres años, que fuiste contratado. Me informaron que hasta hace casi medio año todos tus intentos de robo de la Nerea fueron fallidos, pero que al final lo conseguiste. Lástima de tu amnesia.

- Y eso es lo que quiero que me esclarezca usted, señorita – dice LOTHAR -. ¿Qué tengo que ver con esto? ¿Qué sentido tiene mi existencia?

- Sólo el habernos traído la Nerea – INGALA extiende la mano y saca la espada de la vaina usando simplemente un pensamiento. El arma se aleja volando de LOTHAR y la señorita DEGERJAIS empuña el arma.

 

INGALA mira la espada.

- Sí, es la auténtica Nerea, no hay duda alguna.

Se vuelve hacia LOTHAR. Es entonces cuando la mente del semielfo retrocede tres años en el tiempo...

 

“Se ve a sí mismo enfrente de una cueva. Un anciano aparece por la entrada de la gruta. Se está tomando algo de un frasco pequeño. Nada más tomar lo que fuese, guarda el frasco y tiene su mano cerca de él. LOTHAR aún no recuerda por qué ese hombre quería tanto aquél frasco.

El anciano mira a LOTHAR. Puede reconocerlo: es KYER DERGIST. Le sonríe con maldad y lo lleva al interior de la cueva.

 

Las antorchas cubren toda la superficie de las rocosas paredes de la gruta. Continúan avanzando, hasta que las antorchas muestran el final del camino: dos grandes puertas de unos tres metros de alto, hechas en metal.

DERGIST se acerca y pronuncia unas palabras en un idioma que LOTHAR no comprende. Tal vez sea caótico, pero no consigue concretar.

Las puertas se abren y llevan a una amplia estancia, una especie de sala de trono. Varios sirvientes se encuentran en esta voluminosa sala, donde el acabado de la piedra podría hacer dudar de que esto sea una cueva, sino más bien un castillo. Pero claro, se ve que no hay ventanas y que la iluminación se debe a las velas que hay por todos lados.

En el trono, también esculpido en piedra, hay una mujer sentada. Parece muy joven, de hecho su aspecto hace ver que debe tener unos veintiún años. Su piel es muy blanca, tal vez sea albina, aunque el pelo, que cae sobre sus hombros como serpientes, es tan rojo como la sangre... Y parece el color natural del pelo.

Está vestida con ropas oscuras. Su largo cuello blanco está adornado con collares de varios metales preciosos. Sus finos dedos, cubiertos por la fina seda de unos guantes negros, muestran gran cantidad de anillos con joyas de varios quilates engarzadas.

La expresión de la muchacha es seria, pero algo hace que LOTHAR sienta cierta atracción hacia esa mujer.

 

DERGIST pide a LOTHAR que se detenga. Él lo hace.

La mujer se levanta. Se acerca lentamente hacia donde está LOTHAR. Mientras, casi a la vez, un sirviente se acerca y trae una caja consigo.

- Bienvenido, LOTHAR DIRAK – dice la muchacha, mientras se acerca.

LOTHAR hace una reverencia.

La mujer se pone enfrente de él. Mira al sirviente que trae la caja. La abre y se ve una espada corta, no muy especial, tal vez lo único que tenga es el acabado, muy trabajado.

- Esto es sólo una imitación – dice la mujer -. Tu auténtico objetivo se encuentra en Egho, en manos de los Ripstein.

- Entiendo – responde LOTHAR -. Así que ésta es una imitación de la tan anhelada por vos espada Nerea, ¿me equivoco?

- En absoluto, llevas toda la razón – la mujer coge la espada entre sus manos -. Quiero que en estas mismas manos esté la espada que me otorgue las tierras de los Ripstein. Si lo haces bien, LOTHAR, serás recompensado.

“ Por el tiempo que puedas tardar en acabar tu misión, tranquilo, pero eso sí, he de tener la espada antes de la muerte de Ghal Ripstein, para así poder hacerme con sus tierras.

- ¿A qué os referís? – pregunta LOTHAR.

- Aquél que tenga la Nerea heredará las tierras de los Ripstein... Hace años, mi familia, los Degerjais, fueron rivales de los Ripstein, hasta que mi padre firmó una... llamémosla “tregua” con ellos.

“ Pero mi padre, tal y como el Doctor – y mira a DERGIST – me comentó ya que yo estuve cegada por un extraño sentimiento del que no quiero acordarme, era un patán y no merecía gobernar aquellas tierras, nuestras tierras, que el Gobernador de Sandria no dudó en arrasar.

“ Ahora, para que los Degerjais vuelvan al poder, lo mejor es eliminar a sus rivales de toda la vida, los Ripstein. Las treguas no son más que el retraso de una inevitable lucha que, en este caso, acabará con la desaparición de una de las dos casas de nobles...

“ Creo que te he dicho más de lo que deberías saber. Ahora parte a tu destino, LOTHAR.

 

Con una nueva reverencia, se aleja y va hacia fuera, a comenzar su búsqueda.”

 

- Sí, ya recuerdo – dice LOTHAR al fin, tras todos estos pensamientos -. Recuerdo también los intentos de conseguir la espada, estuve dos años y medio intentándolo sin éxito; pero hace casi medio año al fin lo conseguí... Sí, fue lo del félido que nos atacó en Zoroaster, aquél a quien tuvimos que matar... ¡Me alegro de que así fuese, porque por su culpa huí desnudo de allí, aunque con la Nerea...!

“ Ahora, señorita INGALA, devuélvame la espada, ya que no merecen ni usted ni los Ripstein tenerla. Esa espada es sólo de una persona: LOTHAR DIRAK, aquí presente.

 

INGALA sonríe.

- ¿Has recuperado una parte más de tu memoria? Me alegro pues. Pero no voy a darte la espada puesto que al final debe acabar en mis manos... permanentemente.

“ Y no creas que serás recompensado. Tú y este infecto juglar vais a quedaros en los calabozos. ¡Guardias!

Y LOTHAR, al igual que LAMBERT, es agarrado por dos guardias, mientras un tercero le quita sus armas. Los dos prisioneros son sacados de la sala.

 

- Ya nos divertiremos con ellos más tarde – dice DERGIST, sonriendo. Mira a AKASHA -. Señorita YOSHIZUKI, creo que es hora de que usted y la señorita DEGERJAIS se conozcan mejor antes de decidirse todo, ¿no creen?

- Estoy esperando las respuestas a las preguntas que hace rato formulé – responde AKASHA.

- Impaciente – responde INGALA -. No voy a extenderme mucho, tranquila.

 

LYSBEN-INGALA se pone delante de AKASHA. La mira. Sonríe.

- Como deberías saber, tú y yo estamos malditas, nacimos bajo la maldición de los 106 años. Nuestras madres murieron al poco de nacer nosotras y mientras tu padre se corrompió y pasó a ayudar a ese archidruida renegado, DREADLIN, el mío se volvió demente también tras la muerte de mi madre, pero se quedó sin hacer nada, se deprimió tanto que dudo que quisiera seguir viviendo...

“ Pasaron los años y fue KYER DERGIST – y mira al nigromante – quien me hizo descubrir mis facultades. Tuve que hacerme también nigromante, vender mi alma a Necros para poder obtener el poder que me otorga la maldición... El poder de conocer a mi “gemela”.

“ YURI, has vivido con el dolor todo este tiempo. Has visto quién fue tu padre, qué hizo, el odio que sentía hacia ti... Has sufrido... Y ahora vuelves a sufrir. Sé que intentas ver qué sentimiento me invade, pero no lo lograrás. Tu poder es ínfimo, no puedes hacer nada contra mí.

“ Tal vez seas líder de un clan de ninjas y todo eso, pero no todo es armas y agilidad, chica. La mente y la magia deberían ser lo más importante en este mundo de bárbaros.

 

Se detiene. Vuelve a mirar fijamente a los ojos a la ninja.

- Y sabes que al final nos enfrentaremos, ya que la única forma de que la maldición se deshaga es que una de las dos muera a manos de la otra. Por ello hemos de luchar...

“ ¿Recuerdas las palabras de ese tal... RAGNUS? “Así la superviviente podrá tener su parte completa, al romperse la maldición... una unión de sus espíritus que dará una suma mayor que las dos por separado.” Sólo una sobrevivirá... Y no dejaré que seas tú.

 

INGALA coge la espada de LAMBERT con la mano izquierda, mientras con la derecha aún empuña la Nerea.

- ¡Muéstrame tu repertorio, ninja!

 

 

EN EL EXTERIOR...

 

- ¿De verdad piensa usted hacer eso? – pregunta NATHAN a RAGNUS.

- Sí – responde RAGNUS.

- ¡No haga el loco, hombre! – dice GRONFORL -. Es una estupidez ir solo contra todo un ejército de nigromantes y no-muertos...

- ¡Eh, que yo también voy! – el aniquilador se ha apuntado a la lucha junto a RAGNUS.

- Pero... aniquilador, ¿y si palmas? – pregunta ZHOVEN.

- La cascaré luchando, como siempre he deseado, ZHOVEN – le sonríe con su típica cara de sádico –. Además, si sobrevivo te llevo a un buen sitio donde podremos descargar tensiones... Esta lleno de bella señoritas y, mira tú, está en Solderai, je je...

ZHOVEN sonríe también.

 

- Escuchad, utilizaré de nuevo la Luz Divina, pero esta vez su potencia será mayor – comenta RAGNUS -. Quiero que cuidéis de YUU, ya que se va a arriesgar a que la luz le pueda perjudicar seriamente... y no sólo los ojos.

“ El momento en que eche el conjuro, los no-muertos y los nigromantes quedarán indispuestos. Vosotros entraréis en la fortaleza y sacaréis de allí a todo el que podáis, ¿de acuerdo?

- Entendido... Pero sigo pensando que...

- ¡GRONFORL, déjalo, no conseguirás que cambie de opinión! – dice ASSOTH -. Debemos hacer lo que dice.

 

RAGNUS se concentra y el aniquilador saca sus armas, mientras los demás se preparan para correr hacia la fortaleza.

“Oh, Ghidnaar, Señora de la Paz, ayuda a tu siervo para que esta luz llena de Justicia haga que aquellos que han perturbado el sueño eterno de los bravos guerreros queden con sus ojos y pieles quemados. Y haz que aquellos que han salido de la tumba de forma obligada queden confusos para que así los que luchan por el Orden y la destrucción del impío ARGOH puedan salvar a sus compañeros, que luchan por iguales ideales.”

Una inmensa claridad, más intensa que la de hace pocas horas, vuelve a inundar toda la llanura. Los aventureros corren y se dan cuenta de una cosa: YUU está bien, ni cegado ni dañado por el poder divino...

“¡Increíble!”, piensa RAGNUS. “Esta plegaria ha resultado”. El Templario desenvaina el Mandoble Divino y junto con el aniquilador van a la batalla.

 

Los aventureros corren, mientras observan cómo los esqueletos están como mareados, algunos incluso cayendo y reventando en una lluvia de huesos. Los zombies se llevan las manos a los ojos.

Los nigromantes sienten cómo su piel les quema y han quedado cegados por la luz. Entre alaridos, se puede escuchar el sonido del metal rasgando la carne. Los aventureros siguen desesperadamente corriendo hasta la entrada de la fortaleza.

 

Con gran brutalidad, entre todos derriban la puerta y entran.

 

 

El estruendo es oído desde la sala del trono. DERGIST pide a las chicas que no se preocupen y sale de la sala.

 

Y mientras, los guardias siguen llevando por el pasillo a LOTHAR y LAMBERT. Pero el estruendo los ha detenido.

- ¿Qué ha sido eso? – pregunta LAMBERT.

Sin que los dos prisioneros se den cuenta, notan algo: nadie les está presionando los brazos. Se miran y observan que los guardias, aunque todavía les agarran, no lo hacen con fuerza. Cada uno de los cuatro guardias tiene un shuriken en medio de la frente.

En ese instante, SATOSHI y Nicholas salen de su escondrijo.

- ¡Hey, SPIKE, Nicholas! – dice LOTHAR -. ¡Gracias por salvarnos!

- ¿SPIKE? – pregunta LAMBERT -. Oye, ¿tú no serás el ninja ese, líder de los Kusanagi, verdad?

- Sí, el mismo – responde SATOSHI -. Pero no hay tiempo para explicaciones, hemos de salvar a AKASHA de esa vampiresa.

- ¡¡¡Esperad!!!

 

Nicholas y SATOSHI se vuelven. Observan un grupo muy grande acercándose a ellos. Consiguen distinguirlos: son sus compañeros.

- ¡Anda, qué sorpresa! – grita LOTHAR -. Pero falta gente, ¿no?

XENAR es la primera en llegar.

- Sí, bueno,  DRAUG está peor de la espalda y JADE, SARAH, JULIUS y PHILEASS lo acompañaron para volver a Solderai. RAGNUS y el aniquilador se hacen cargo ahora mismo de los no-muertos y los nigromantes.

- ¿Cómo? – Nicholas no se cree lo que oye -. ¿Cómo podrán dos personas contra miles de monstruos?

- Podrán, estoy seguro – dice LOTHAR -. Entre que RAGNUS es un Envi...

- Sigue pareciéndome descabellado – interrumpe Nicholas -. Aunque lo envíen los Dioses, sigue siendo una persona. Además, no me fío del enano loco ese que está con él. Seguro que vendrán todos los no-muertos a por nosotros.

 

- Así que vosotros sois los culpables del alboroto, ¿eh?

 

Todos se vuelven hacia el lugar de donde proviene la voz.

DERGIST los observa. De repente, el nigromante nota una punzada en el pecho. Saca de un bolsillo un pequeño frasco y se toma su contenido. Misteriosamente, se repone al instante.

LOTHAR reconoce el frasco, pero sigue sin saber qué contiene.

 

El burro de GRONFORL rebuzna sin parar ante la presencia de DERGIST. La verdad es que más de uno tiene una extraña sensación ante el nigromante.

- ¡No sé por qué Asno está así de nervioso! – exclama GRONFORL, mientras intenta calmar al burro.

- ¡¿Pero a quién se le ocurre traer animales a este sitio?! – pregunta enfadado Nicholas.

- Mira, maldito niño mimado, no pienso dejar a Mort fuera, y creo que GRONFORL tampoco dejará a su burro ahí, con tanto muerto viviente, ¿no crees?

 

Mientras ellos tres discuten, DERGIST se acerca con paso lento hacia el grupo.

 

“Una espada... Necesito una espada, que INGALA me ha quitado las mías”, piensa LOTHAR. “Debo recordar ese frasco, se supone que estoy recuperando la memoria tras tanta revelación, ¿no? Pues venga, a pensar...”.

LOTHAR no puede dejar de pensar también en AKASHA. Tal vez lo mejor fuese buscar una manera de escabullirse de DERGIST y llegar hasta AKASHA... pero ¿cómo?

ASSOTH se da cuenta de que LOTHAR parece estar buscando un arma.

- Eh, LOHTAR – dice el elfo -, toma – y le entrega la espada bastarda que le quitó a un yuan-ti cuando perdió temporalmente su espada del alba -. Al menos será mejor que luchar con los puños...

- Si quieres te puedes quedar con la espada, ASSOTH – interrumpe ZHOVEN -, porque tengo dos espadas anchas que no uso para nada.
”¡Ojalá que ese maldito aniquilador no muera porque quiero visitar esos lugares con el letrero de burdel encima!”, piensa mientras tanto ZHOVEN.

 

HATA está algo confusa. Realmente, parece como si no hubiese estado en todo momento con sus compañeros. Ante tanto lío, decide sacar su espada y avanzar hasta SATOSHI. Viendo que son muchos contra DERGIST le da confianza, pero aún sabe que hay todo un batallón de no-muertos tras las puertas y eso, la verdad, no le hace mucha gracia.

XENAR mira a un lado, mira al otro. “Perspectivas: amigos a quienes rescatar, muchos monstruos, una muerte segura...”, piensa la mercenaria. “Conclusión: aunque muera, por lo menos podré matar antes muchos monstruos, porque la verdad, tarde o temprano esos bichos entrarán a por nosotros, matemos o no al viejo este. Pero bueno, mejor eso que morir de una triste gripe”, y en ese momento recuerda un momento de su infancia en el cual su vida peligraba precisamente por esta enfermedad. Sonriendo, mantiene sus manos cerca de su disco, esperando poder imitar al gran ARGUS...

 

Nadie parece saber qué hacer. SANDHURST y SATOSHI están a punto de salir corriendo hacia DERGIST cuando ven una sombra que se les adelanta. Observan cómo LAMBERT corre hacia el hechicero y, sin mediar palabra, descarga sobre él el derechazo más fuerte que el bardo es capaz de dar. DERGIST se queda de rodillas, con la nariz sangrando. Antes de que se recupere, LAMBERT le propina un gancho de izquierda, levantando al hechicero de una forma brusca. Tras ello, una rápida sucesión de golpes con ambos puños. Una y otra vez, con toda la rabia de su alma...

El grupo se queda sorprendido al ver la rapidez y la furia que descarga lo que parecía ser un simple bardo del tres al cuarto sobre un poderoso nigromante.
- ¡¡Hijo de puta!! – grita LAMBERT, propinando otro puñetazo -. ¡¡Tú fuiste el culpable de todo...!! - puñetazo - ¡¡¡... DE TODO!!! – y en ese instante, asesta un duro golpe a la cabeza con los dos puños entrelazados. El hechicero vacila, pero al final DERGIST cae al suelo, aparentemente inconsciente.
” Si no hubiese sido por ti... si no hubieses aparecido nunca... ¡Pero esta vez no dejaré que te salgas con la tuya, bastardo! ¡¡¡Acabaré contigo aunque tenga que hacerlo con mis manos desnudas!!!

Está claro: LAMBERT no es capaz de pensar con claridad. Apenas escucha lo que dice. Sólo se deja arrastrar por un instinto asesino alimentado por la venganza que ha durado seis años... Ahora, lo único que parece importar al bardo es ver morir a aquél que había arruinado su vida, aquél que había acabado con su amor, transformando su vida en una pesadilla de horror inenarrable, eterna y oscura como el profundo Universo.

 

El juglar está listo para dar el golpe de gracia. Tiene la cabeza de su odiado enemigo en el suelo. Levanta el pie, listo para acabar definitivamente con la vida de DERGIST.

Cuando parece que va a aplastar la cabeza del nigromante, DERGIST abre los ojos y con un simple gesto hace que LAMBERT se eleve violentamente y caiga al suelo. Se levanta con dificultad, pero aún está en perfectas condiciones.

 

Una fuerte ráfaga de viento envuelve a DERGIST.

Con asombro, los aventureros advierten una curación, rápida e increíble, en DERGIST, ya que si bien había caído al suelo moribundo, ahora se levanta casi totalmente recuperado, sólo la sangre seca de su nariz advierte que ha recibido una paliza.

 

- Ilusos... no soy fácil de matar – y mientras lo dice, DERGIST empieza a temblar y su cuerpo emite pequeños e intensos resplandores... Nadie sabe qué puede estar pasando.

 

Nadie excepto DEED. Recordando lo que leyó en Zoroaster durante la búsqueda del pasado de YUU, leyó algo sobre lo que probablemente le pasa a DERGIST.

- ¡¡Se va a convertir en un leviatán!!

Al oír esto, LOTHAR coge una de las espadas anchas de ZHOVEN y se lanza al ataque. XENAR, ASSOTH y HATA le acompañan.

 

SATOSHI y SANDHURST tampoco dudan en lanzarse a la lucha. De todas formas, tienen que quitarse de en medio a DERGIST, sea como sea.

 

La ropa de DERGIST empieza a rajarse, ya que la musculatura del hechicero aumenta junto al resplandor que lo envuelve, dejándolo en sombras. La luz ciega momentáneamente a los aventureros, excepto a SANDHURST. SATOSHI aprovecha el momento para intentar poner su Segadora de Doble Filo en la modalidad de dos hojas. Si quiere acabar con su obstáculo debe hacerlo bien.

 

De un tremendo salto, el felino llega hasta DERGIST. Ve que uno de los brazos del nigromante, el derecho, se ha convertido en una enorme masa musculosa rematada en unas afiladas garras. Sin dudarlo, y para perturbar la concentración del hechicero, SANDHURST golpea con sus Guanteletes Llameantes al rojo.

La intensa llama de su derechazo da justo en el hombro izquierdo, en la parte aún humana de DERGIST. El nigromante se echa hacia atrás del dolor, evitando así un terrible izquierdazo dispuesto a rematar.

El semileviatán en que se ha convertido DERGIST ataca con su único brazo lo suficientemente potente para luchar. Pero SANDHURST esquiva el ataque sin apenas despeinarse.

 

La luz que envolvía a DERGIST se desvanece.

El grupo consigue ver lo que ha ocurrido. Al haber interrumpido la concentración, SANDHURST ha dejado incompleta la transformación de DERGIST. El nigromante tiene el rostro deformado, siendo el ojo derecho el suyo de toda la vida, mientras el izquierdo es más grande, de un intenso color amarillo limón y sin pupila. La piel por toda la parte izquierda de la cara es escamosa y rojiza. El poco pelo que había en la cabeza de DERGIST ha desaparecido con el conjuro.

La deformación prosigue. Su aspecto es más musculoso que antes, pero sólo el brazo de derecho, tan grande como un elfo, es realmente de un leviatán. El resto del cuerpo combina en parte la piel humana con la del monstruo.

Las túnicas están completamente destrozadas. La armadura de cuero tachonado que llevaba debajo de esas túnicas ahora está empezando a quebrarse por la presión de los músculos de DERGIST.

Descalzo y con garras en vez de pies, DERGIST se adelanta y prepara un nuevo ataque contra SANDHURST, pero en su desesperación falla.

 

LAMBERT intenta colaborar con un Orbe Cromático, pero su poca experiencia con los hechizos se nota y para DERGIST no es más que un cosquilleo.

- Así que aún tienes ganas de morir, ¿eh? – DERGIST habla por primera vez tras la transformación. Su voz se ha vuelto más ronca y demoníaca, sólo una manifestación más de la maldad que lo corroe por dentro.

DERGIST avanza, intentando golpear a SANDHURST y SATOSHI, quien ha conseguido adelantarse un poco para luchar contra DERGIST.

LOTHAR y XENAR, acompañados por HATA y ASSOTH, se disponen a ayudar. ATHENA también se adelanta y lanza una Psycho Ball, que impacta en el nigromante sin apenas hacerle daño. KENSOU se anima e intenta también hacer una Psycho Ball, pero esta vez no ha sido como en otras ocasiones y no la consigue realizar.

“¡Necesito entrenar más!”, piensa KENSOU mientras con sus dos manos agarra su bô-maza y corre al encuentro del semileviatán. ATHENA lo acompaña, ya que sabe que corre un gran peligro.

 

Los demás miran la terrible lucha. Aun siendo superiores en número y transformación ha quedado incompleta, sus compañeros no pueden acabar con DERGIST. A pesar de que no se ha transformado totalmente, DERGIST se ha vuelto de repente muy ágil y esquiva sin problemas los ataques de sus rivales.

- ¡Debemos hacer algo! – exclama DEED.

- ¿Como qué, tía lista? – pregunta escéptico Nicholas.

- Mira, tú y tus compañeros sois Psycho Soldiers de esos, ¿no? – continúa la maga -. Pues creo que lo mejor que podéis hacer es lanzaros al ataque... Ya sabéis, las bolitas esas de energía, si podéis un fénix como soltó ATHENA una vez... En fin, ¡que os mováis, chicos! Y...

- ¿Y tú qué piensas hacer, orejuda? – interrumpe Tom, molesto ya que no permite que alguien que no sea de su orden le diga lo que tiene que hacer -. Como los demás de tu raza, seguro que serás de los que dicen “venga, vamos a por la maldad que nos ataca” y luego sois los que os acobardáis y dejáis a los demás tirados.

DEEDLIT mira enfurecida a Tom.

- ¡Te equivocas! Deberías dejarme terminar, porque iba a decir que yo, mientras tanto, estaría intentando conjurar algún elemental o los Dioses sabrán qué me saldrá – y saca de su mochila uno de los libros de magia negra de Zoroaster.

- ¡¿Estás loca?! – exclama Marcos -. Eres maga, no sabes usar magia negra.

- Sé que teóricamente es imposible y que no soy precisamente un modelo de maldad, pero...

- Yo lo haré.

 

DEED se vuelve y ve a NATHAN, con la mano extendida pidiendo el grimorio.

- Pero... maesse... No sabes ut...

- Estudié magia negra hace años – dice NATHAN -. Además, soy un hechicero sin escuela desde que abandoné Valmân, por tanto me veo capacitado para poder utilizar cualquier hechizo de cualquier rama. Por favor, pásame el libro.

La elfa se queda pensando, pero no tarda en darle el libro a su maesse.

NATHAN empieza a buscar entre los hechizos uno que le pueda interesar. Observa uno que le puede ser de utilidad y se dispone a recitarlo. Saca una pequeña daga de su bota.

- Espero que funcione - y comienza a leer...

 

Mientras, LAMBERT y SATOSHI, casi a la vez, se lanzan sobre DERGIST. Pero el nigromante golpe a ambos con un único movimiento. Los dos caen al suelo, pero rápidamente se levantan.

Para cuando se incorporan ven que de nuevo DERGIST se prepara para otro ataque, pero LOTHAR llega y da una terrible tajada al nigromante, cortándole el brazo con cierto esfuerzo.

 

DERGIST grita de dolor. Se aleja rápidamente del grupo, sin darle la espalda a nadie, mientras va sacando su frasco. Intenta beber de él, pero tropieza y se le cae, rompiéndose en mil pedazos y desparramando por el suelo el líquido de su interior.

 

LOTHAR se aproxima y levanta a DERGIST.

- ¿Qué demonios era ese líquido, viejo? – pregunta furioso LOTHAR.

- Eso... era... Elixir de la Vida – responde con una sonrisa DERGIST -. Para que lo sepáis tanto tú como tus compañeros, yo no... fui siempre un nigromante... Antes fui alquimista.

- Ya, ya... – responde incrédulo SATOSHI, quien se acerca con LAMBERT y SANDHURST, mientras el resto del grupo aún está pendiente de lo que hará NATHAN.

 

ATHENA y KENSOU llegan también, para ver qué ocurre.

- Hablo en serio, semielfo – dice DERGIST a SATOSHI -. Buscaba una forma de alargar mi vida, de ser inmortal incluso. Un sueño que conseguí, según creí, con la alquimia... obteniendo lo que ahora está tirado en el suelo: el Elixir de la Vida.

“ Durante más de doscientos años he estado preparando esta poción que me ha permitido llegar hasta donde estoy ahora...

- ¿Y la conversión a nigromante? – pregunta LAMBERT. Aunque se ha tranquilizado, aún quiere acabar con DERGIST.

- Bueno... Gracias por la pregunta, estúpido – contesta DERGIST, esperando que LAMBERT se le eche encima, pero no cuenta con que LAMBERT no piensa, por ahora, hacerlo -. Simplemente, descubrí que excepto por el Elixir, la alquimia no llenaba mi vida, así que empecé a estudiar Medicina... Eso sí, seguía fabricando el Elixir de la Vida, aunque abandonara en el resto de los aspectos la alquimia.

“ Durante años, estuve estudiando todas las ramas médicas y fue por casualidad como me topé con la Nigromancia. El hecho de poder controlar a aquellos que han abandonado este plano de existencia me fascinaba, de hecho pensé en que yo podía dominar este mundo con ese increíble poder.

- ¡Estás loco, viejo imbécil! – replica LAMBERT.

- ¿Crees que estoy loco? Je, para alguien como tú el sueño de conquistar el mundo es una locura... Pero si así fuera, el simple hecho de tener sueños, fe, deseos... Todo eso sería una locura, ¿no crees?

“ La Nigromancia me ha abierto los ojos, me ha hecho ver que es la única forma de conseguir la vida eterna... Debía conseguir un pacto con Necros para convertirme en vampiro y así prescindir del  Elixir...

- Aunque ello implicara robar la energía vital de las persona, ¿verdad? – interrumpe LOTHAR.

- ¡Así es! Pero nunca conseguí el pacto y decidí entonces estudiar la forma de... vampirizar.

“ Estuve investigando durante años en el Imperio Oriental bajo la apariencia de un doctor occidental. Conseguí, al cabo de los años, encontrar una manera para vampirizar a la gente... Pero necesitaba más medios para llevarla a la práctica.

“ Volví de oriente. Cuando hace años llegué a Sandria, me enteré de que los Degerjais estaban sufriendo por la muerte de la señora de la casa noble, sobretodo el marido, que estaba al borde de la locura. Ahí vi la oportunidad de mi vida: con una familia noble conseguiría elementos suficientes para conseguir mi sueño, además de que podría aprovechar para empezar a constituir las bases de un futuro ejército no-muerto.

“ Hace seis años, mis investigaciones dieron fruto. Conseguí crear un ejército de no-muertos y lo llevé a una cueva cercana, donde se ocultarían hasta que yo los convocara. Sólo queda lo que realmente me importaba: vampirizar a alguien, a modo de pruebas, y así poder probar conmigo mismo.

“ Desgraciadamente calculé mal y aunque conseguí que mi cobaya, la señorita INGALA, se convirtiese en una vampiresa, descubrí que no tenía ingredientes necesarios para poder hacer una segunda vampirización. De todas formas, aún me quedaba el Elixir de la Vida, aun a mi pesar. Pensé retomar la idea de vampirizarme en cuanto dispusiera de más medios. Entonces sí que podría librarme ya del potingue...

“ El resto creo que lo sabréis, ¿no? El ataque a Degeria por parte de los no-muertos, el  caos provocado alrededor de la Nerea y al final esto...

 

LOTHAR lo agarra con más fuerza.

- ¡Valiente historia tan estúpida! – dice LOTHAR –. Pero de todas formas sigues mereciendo la muerte, bastardo.

- Me vengaré – y LAMBERT levanta el puño para arremeter contra DERGIST.

 

- ¡Encierra su espíritu! – NATHAN acaba al fin la recitación del conjuro con estas palabras.

Es entonces cuando DERGIST empieza a temblar. LOTHAR no se explica qué pasa, pero lo mantiene agarrado, vaya a ser que sea una treta para huir.

Pero algo sucede con DERGIST: de su boca empieza a salir un extraño humo verdoso. El humo empieza a condensarse y forma una figura humana. Es idéntica en todo a la persona de donde ha salido. La figura de humo empieza a mirar a todos lados. Mira el cuerpo de DERGIST, que ha dejado de temblar y de respirar.

Sus labios se mueven, pero no emiten sonido alguno.

SANDHURST lee en ellos: “¡¿Qué me habéis hecho?!”

- ¡Rayos! Si no me equivoco eso ha de ser el espíritu de DERGIST – dice el felino.

- Así es – responde NATHAN -. He tenido que sacarlo de su cuerpo... Y ahora lo meteré en un nuevo lugar – y levantando la daga hace un gesto como si ordenara al espíritu a ir con él.

 

DERGIST se niega a ir, pero nota cómo es arrastrado hasta la daga. El humo gira alrededor de la daga. La cara de DERGIST, llena de odio, parece estar gritando, pidiendo perdón tal vez. Pero en unos segundos, el humo desaparece y la daga adquiere un brillo verdoso.

 

El cadáver del deforme DERGIST yace sin vida ante los aventureros.