La redistribución del mundo: los continentes de Daron

Año 2650 antes de la Gran Guerra. Las cuatro razas seguían su progreso en el continente Käleddrûg, conviviendo en paz y colaborando unos con otros. A pesar de tanto bien y de tanta tranquilidad que se respiraba en el mundo de Daron, las cosas cambiarían tarde o temprano...

Una tarde de otoño de este año, los pueblos elfos divisaron varios, cientos de dragones Daron volando hacia el oeste de Käleddrûg, hacia la zona que daría más tarde el continente Salk. Los profetas humanos anunciaban catástrofes relacionadas con luchas entre dioses y demonios. Los augureros enanos decían lo mismo. Y en ese momento, una enorme explosión se dio en el oeste...

Éste fue el principio de una nueva guerra entre dioses y demonios. Después de varios siglos, ambos bandos habían vuelto a enfrentarse. Esta vez, Ghriodja y los demás Señores del Caos prefirieron no atacar y dejaron sueltos por el mundo ejércitos de inumerables goblins, orcos, trolls, no-muertos y demonios. Todos los humanos, enanos, elfos y semielfos crearon rudimentarios pero valientes ejércitos para la lucha, pero los dragones se les adelantaban y destruían las fuerzas del Mal. Pero la cosa fue empeorando con el paso del tiempo...

La furia de los dragones era increíble y habían destruido muchas cosechas y muchos pueblos. Miles de personas murieron en estos ataques. Además, el poder destructor de los dragones creó incluso un puente interdimensional que comunicaba con el plano draconiano. Varios dragones divinos y oscuros salieron de la puerta que daba a este plano, causando el caos y la destrucción mientras continuaban con su milenaria lucha. Millones fueron las víctimas de esta masacre, dejando a todas las razas mermadas. Pero la destrucción de los dragones más antiguos era peor que la de sus hermanos menores: el continente empezaba a resquebrajarse. Muchas familias de todas las razas quedaron aisladas mientras las tierras sobre las que se encontraban comenzaban a moverse por el océano, alejándose de las demás masas continentales.

Aunque Siffrit consiguió devolver a los dragones divinos y oscuros a su plano, el daño estaba hecho: cada raza había perdido más de la mitad de su población y Käleddrûg había desaparecido. Ahora, Daron estaba dividido en ocho continentes, ocho lugares distintos donde humanos, elfos, enanos y semielfos debían comenzar desde el principio, intentarlo de nuevo.

 

BARDRAUG: Este continente está situado al noroeste de Salk y tiene una extensión aproximada de un millón y medio de kilómetros cuadrados, pero su población es muy reducida, poco más de quinientas personas. Bardraug es un continente casi desértico poblado por lobos (su nombre proviene del élfico y significa 'Tierra de lobos') que buscan siempre presas de las que alimentarse; junto a ellos están diversos pueblos bárbaros, tanto humanos como enanos, dispersos y mal organizados, además de algunos núcleos orcos. Es un continente repleto de volcanes en el que los terremotos y las erupciones volcánicas son muy comunes desde la separación de Käleddrug.

 

ELDÖR: A semejanza de la isla Siempre Unidos (Evermeet) de los Reinos Olvidados, Eldör (o Eldôr, según algunas fuentes) es un continente cuya población es únicamente de elfos. Eldör está en el hemisferio sur de Daron, al suroeste de Salk y al oeste de Sither. Es el segundo contienente más extenso, con 26 millones de kilómetros cuadrados, y también el segundo más poblado, contando con más de 35 millones de habitantes, todos elfos. La tecnología de Eldör ha ido en aumento, de hecho el nivel tecnológico de este continente, si lo comparamos con la historia de nuestro planeta la Tierra, es propio del siglo XVII. A pesar de tanto avance, los elfos de Eldör aún siguen siendo muy cuidadosos con la naturaleza, sobre todo teniendo en cuenta que este continente cuenta con amplios bosques de clima oceánico en los que incluso hay gran cantidad de ciudades arbóreas.
Sólo existen dos variantes élficas en esta gigantesca isla: los llamados Elfos de la Luz (una mezcla de Altos Elfos y Elfos Silvanos) y los Drow, también conocidos como Auténticos Elfos Oscuros.

 

MILKÛR: Si hubiese un hogar para los orcos, ése sería Milkûr. Éste es un nombre orco que viene a significar 'Casa'. Muchos orcos decidieron quedarse en Salk, pero otros prefirieron irse a Milkûr, al sur del mayor de los continentes. Con una extensión de 16 millones de km cuadrados y una población, entre orcos, goblins, trolls, hombres lagarto y yuan-ti, de casi 12 millones, Milkûr es una de las masas continentales a tener en cuenta a la hora de hablar sobre la historia general de Daron. La tecnología orca no ha avanzado mucho desde la Gran Guerra, y en Milkûr no hay excepciones... o eso se cree.
Muchos orcos siguen creyendo en la guerra y son muy comunes las invasiones a sus vecinos de oriente, el continente de Sither, a pesar de que la distancia entre ambos continentes es enorme.
Hay otros orcos que han decidido desarrollar más el intelecto, algo extraño en su raza. Se trata de orcos más pacíficos y ellos son los creadores de las ciudades orcas de todo Milkûr. La capital, Raeg, situada al pie de la montaña conocida como la Fortaleza, es una muestra de la capacidad constructora orca, que tal vez no sea muy agradable a ojos humanos, élficos o enanos, pero que resulta más que sorprendente. Pero todo esto es, por el momento, una leyenda.

En la costa este de Milkûr está la isla Turin, donde se concentra la mayor parte de la población de yuan-ti y hombres lagarto.

 

NANGÖR: A pesar de que Milkûr pueda parecer desagradable a ojos de una persona "normal", Nangör es todavía peor. Es un mundo casi sin vida, que a pesar de estar cerca del polo norte la nieve jamás ha tocado el suelo de este lugar y no son raros los volcanes en plena erupción. Este continente está controlado por los demonios, que lo único que saben hacer es destruir y seguir destruyendo. No hay población humana ni de ninguna otra raza en Nangör, sólo demonios. Lo único relevante a destacar es, tal vez, su extensión, ya que a pesar de que no viva nadie allí es un enorme continente de más de 20 millones de km cuadrados, al norte de Shura, pero toda esta superficie es un completo caos. Un infierno en el mundo de los vivos.

 

NAN-SÛLKHELEK: A semejanza del Valle del Viento Helado (Icewind Dale) de los Reinos Olvidados, al norte de Salk está el continente helado de Nan-Sûlkhelek. Este nombre le viene dado por la maldición que la diosa Sûlkhelek lanzó sobre la masa continental una vez separada de las demás: ahora, todo el continente sufría un invierno perpetuo donde la temperatura máxima no suele superar los 0ºC. Este continente es bastante extenso, casi 14 millones de km cuadrados, y, a pesar del frío, hay una abundante población humana (teniendo en cuenta las duras condiciones de vida), casi un millón de personas. Existen pueblos muy dispersos pero bastante desarrollados y, al igual que en Salk, la profesión más solicitada es la de aventurero. Este continente es el que mantiene las relaciones más sólidas con Salk, sobre todo por ser el más cercano a éste.

 

SALK: De todas las masas continentales, Salk es la mayor. Está situado en el hemisferio norte, aunque parte de sus ciudades costeras, como Derrium y Kinrad, están en el ecuador o debajo de éste, lo que nos hace advertir que Salk es casi el centro de Daron. Su extensión es similar a la de Asia, con 40 millones de km cuadrados, y una población de más de 70 millones de personas, repartida entre humanos, elfos, enanos, medianos, semielfos y félidos (prácticamente 80 millones con goblins, orcos y demás). Está dividido en cuatro reinos: el Reino Élfico, que ocupa algo menos que la mitad norte de Salk; el Imperio Soldeví que, junto al protectorado de las Tierras Bárbaras, abarca casi todo el sur del continente; el Imperio de las Tierras Orientales, al este del Imperio Soldeví; y el Occidente, un desierto que antiguamente fue el hogar de los enanos de Salk.

En Salk hay tres islas importantes: la Isla del Dragón, hogar de dragones, dracos y draconianos; la Morada de las Quimeras, un enorme laboratorio científico donde se realizan toda clase de experimentos genéticos para obtener quimeras más poderosas y grotescas; y la isla Falas, una isla volcánica actualmente deshabitada.

 

SHURA: Este continente de 16 millones de km cuadrados, una población de 12 millones de personas, en su mayoría medianos, y al oeste de Bardraug es el hogar de los hobbits. Se dice que algunos humanos huyeron a este continente antes de la Gran Guerra. Debido a que el lugar estaba lleno de depredadores y que la zona era pantanosa, algunos humanos más bajos, con pies más grandes y ligeros consiguieron sobrevivir a tales condiciones. La selección natural habían dado lugar a una nueva raza, dividida en dos vertientes, los HOBBITS y los MEDIANOS, que intentaron conseguir una tecnología parecida a la de Salk; en parte, esta evolución fue propiciada por el dios Tur, dando así finalizada su labor. Algunos medianos decidían ir al Imperio Soldeví para buscar aventuras y mejores empleos, mientras sus parientes los hobbits decidían quedarse tranquilos en la comodidad de sus hogares. De todas formas, el nivel tecnológico de Shura es aceptable y no existen problemas como la pobreza y el paro, ya que todo es paz y armonía en este continente.

 

SITHER: El mundo mítico de las Mil y una noches se encuentra en esta pequeña isla de 2 millones y medio de km cuadrados y casi 4 millones de habitantes al sureste de Salk. Sólo hay humanos en este continente, pero algunos félidos han decidido marcharse de Salk en busca de acción, llegando al Sultanato de Sither. Su ejército sólo es superado por las fuerzas soldevíes y ya ha tenido que hacer frente en muchas ocasiones a los orcos de Milkûr; desgraciadamente, en una de sus victorias perdieron la cimitarra mágica Sultán de las Dunas que, según creen, robaron los orcos y se llevaron a Milkûr.

 

La historia continuará en 'La Gran Guerra'