MALOS AUGURIOS
“No me malinterpretes, chica. Hace años que no dormía con almohada, y pensé que tu culo..." El enano aniquilador.
ZOROASTER, 22 de julio del año 3287 después de la Gran Guerra
Después de tanto viajar, y sin tener que luchar contra nadie, las murallas de la ciudad se divisan a pocos más de un kilómetro. NATHAN ha conseguido aguantar lo suficiente gracias a que AKASHA guardaba algunas pociones curativas, pero hay que darse prisa, porque su estado empeora. AKASHA espera impaciente que le recuperen la mano. Pero una preocupación más grande les inquieta a todos: ¿qué pasará ahora con el asunto de ARGOH? ¿Conseguirán él y su hijo, DREADLIN, su objetivo de dominar el mundo aun sin el Ejército de los Demonios?
Con una camilla que habían hecho por el camino, trasladan a NATHAN hasta el
único Templo de Magia Blanca de toda la ciudad de Zoroaster. La urbe está
salpicada por gran cantidad de templos de magia negra. Por ello, al principio a
KENSOU no le hacía mucha gracia entrar, pero al final tenía que hacerlo, ya que
el viejo había entrado sin preocuparse por nada.
KENSOU debe conocer más todo aquello sobre la tal ASAMIYA. Mientras los demás
llevan a NATHAN y AKASHA les acompaña para que le regeneren la mano, KENSOU y
el anciano, se quedan solos.
- Bien – dice KENSOU -. Ahora, si
nos apartamos un poco y vamos a algún rincón, usted puede explicármelo todo.
- Y eso haré, joven KENSOU, eso haré – el anciano se va a un pequeño callejón,
espantando a un gato que estaba durmiendo allí. El anciano se pone en una pared
y KENSOU se pone enfrente de él -. Bueno, ASAMIYA fue alumna mía. La relación
sólida entre ella y CHING comenzó cuando se la presenté. Fue ése el único día
que recuerdo en que os visteis tú y ASAMIYA...
- ¡Ah, usted...! ¡Con esa barba es normal que no le reconociera, usted es el
maestro PHILEASS! – el anciano sonríe al ver que KENSOU lo ha reconocido -.
Pero dígame, ¿ASAMIYA es la chica que me sonrió?
- Sí, esa hermosa joven es ATHENA ASAMIYA, mi alumna. Aunque se la presenté a
tu maestro, ATHENA ya conocía a CHING porque él era amigo de su familia. Estuve
enseñándole hasta que pasaron dos años después de tu marcha y la de CHING. Ella
prometió volver a verme y que me daría una muestra de haber encontrado al gran
maestro GENSAI y a su alumno...
KENSOU se ruboriza. – Bueno... – dice el Psycho Soldier -. ¿Y qué pensaba ella
de mí?
- Bueno... pues... – parece que la memoria de PHILEASS le va a traicionar otra
vez -. Pues me dijo que...
- ¡Ve con más cuidado, niña! – se oye a lo lejos.
KENSOU y PHILEASS se vuelven hacia
donde venía la voz. Observan a un grupo de personas, cinco para ser exactos,
todos hombres excepto una mujer. Todos son de edad mediana, excepto la chica,
que debe rondar los 25 años. Por las ropas de todos ellos, parecen ser
sacerdotes. KENSOU los observa. Son ropajes de Psycho Soldiers.
PHILEAS se acerca al grupo y saluda a la chica.
La muchacha se vuelve. Su largo pelo moreno, de brillos violetas, ondula cuando
se gira. La belleza de su cara puede dejar impresionado hasta al más apático.
Al oír a PHILEAS, la chica se pone muy contenta. Una sonrisa de gran belleza se
dibuja en su cara.
- ¡Maestro PHILEASS, no esperaba encontrarle! – dice la chica, dejando a sus
compañeros.
Los acompañantes de la chica
observan a KENSOU y a PHILEAS. Después, y con una mirada de desprecio, vuelven
con lo suyo, esperando a que la chica acabe.
- Maestro PHILEAS, se ve muy distinto con barba, pero al menos reconocí su voz
– dice la muchacha. La chica observa a KENSOU, quien se ha quedado algo
anonadado -. Ah, tú debes ser el alumno de CHING, ¿no? Vaya, prometí a mi maestro
traerle una prueba de mi visita al gran maestro GENSAI, pero veo que no ha
podido ser... ¡te me has adelantado! -
y sonríe a KENSOU -. Por cierto, soy ATHENA ASAMIYA, espero que te
acuerdes de mí.
El Psycho Soldier se queda con una cara de felicidad enorme. Pero está algo... sonrojado.
- Ho-o-o-la - consigue decir KENSOU
a ATHENA después de hacer acopio de fuerzas – Yo... yo soy... SIE KENSOU...
e-e-encantado.
No puede creer lo que está viendo, de nuevo esa maravillosa sonrisa. Tampoco se
puede creer lo q esta pasando, ella lo buscaba a él (bueno, a su maestro, pero
él es mas feliz pensando que lo buscaban a él), igual que él la buscaba a ella;
el destino los ha juntado de nuevo, pero ahora son malos tiempos para el amor,
todavía recuerda lo poco que pudo hacer frente a ARGOH y lo cerca que estuvo de
morir.
Pero la ilusión a vuelto a su vida, la ha encontrado y no sabe qué decirle, es
algo nuevo para él, siempre estuvo apartado de la gente y ha sido siempre muy
reservado y poco hablador.
Además, creía que ya no tenia nada que aprender de los Psycho Soldiers y por lo
visto aún queda mucho que desconoce, cosas que no se pueden aprender de los
libros; quizás las enseñanzas de AKASHA, quien se ha ofrecido a ser su tutora,
deban esperar.
- ¿Qué hacen unos Psycho Soldiers en
una ciudad de magia negra como es Zoroaster, ATHENA? – pregunta PHILEASS.
- Estamos de paso – responde ella -. Vamos a Solderai. Nos han dicho que se
están preparando para una posible invasión y hay quien dice que el Señor de los
Demonios Alados ha resucitado, aunque no sea totalmente, como cuentan las
profecías.
” ¿Y usted, maestro PHILEASS? ¿No iba a hacer un peregrinaje en busca del gran
maestro CHING, después de que lo expulsaran?
- ¿Fue usted expulsado, maestro PHILEASS? – KENSOU queda intrigado.
- Bueno, sí, lo fui. Eso ocurrió poco después de que CHING GENSAI fuese echado
de la orden. ATHENA y yo éramos los únicos que apoyábamos a CHING, sabíamos que
tras su borrachera se encontraba un hombre sabio, pero nadie nos creía. Al
final, me apartaron de ATHENA y yo también fue expulsado.
” Yo le dije a ASAMIYA que iría en busca del gran maestro GENSAI; de todas
formas, le dije a ella que si conseguía localizarle y me traía una prueba, se
lo agradecería...
- Pero maestro PHILEASS, ¿lo encontró al fin? – pregunta ATHENA.
- Desgraciadamente... y tal como me dijo KENSOU en el trayecto hasta la ciudad,
CHING murió hace ya unos años – la expresión tanto de ATHENA como de PHILEASS
se vuelve muy seria.
KENSOU observa cómo se quedan de serios sus acompañantes. Mira al anciano, coge
su martillo clerical y se lo muestra.
- No sé qué quería de mi maestro – dice seriamente -, pero éste es su martillo.
Me lo dejó cuando la muerte le sobrevino. Dijo que hiciera buen uso de él, pero
veo que si a usted le da tanta pena la pérdida del maestro GENSAI, aquí tiene –
y se lo cede.
PHILEASS coge el martillo y le da las gracias a KENSOU.
- En realidad sólo quería ver al viejo CHING, no deseaba nada más que eso –
responde el anciano -. Pero gracias de todos modos – y se lo guarda -. Aunque,
dime, ¿no crees que con sólo un bô no va a ser suficiente en estos malos
tiempos?
- Esto... pues... – KENSOU no sabe qué decir.
- Vamos, maestro, no se ponga así – interrumpe ATHENA -. Seguro que él sabe lo
que hace y que sabrá cómo solucionar sus problemas – y sonríe a KENSOU, quien
se pone rojo como un tomate. ATHENA lo ve y vuelve a sonreír.
A ATHENA se le ocurre algo:
- Oye, ¿no te gustaría venirte con nosotros a Solderai? Partimos en cuatro
días, mientras arreglan el papeleo y todo, y tenemos dinero de sobra para unos
cuantos más. Si tienes algún amigo que quiera venir, pues...
Pero su melodiosa voz queda
interrumpida por un grito. Los compañeros de ATHENA la llaman.
- ¡ATHENA, no te alejes tanto y no te acerques a la chusma, a saber qué oscuras
intenciones tienen!
El comentario molesta al maestro PHILEASS. Se fija en los Psycho Soldiers.
Reconoce a muchos de los alumnos de los maestros que echaron a CHING y luego lo
expulsaron a él.
- Déjanos pensar, ATHENA – dice el anciano -. No sabemos si nuestros compañeros
podrán venir. Uno de nuestros amigos está bastante mal y no sabemos si estará
listo para la marcha.
ATHENA sonríe. – Bueno, de todas formas nos hospedamos en la posada “Sombra del
Roble”. Bueno – e inclinándose a modo de despedida -, hasta luego, maestro
PHILEASS, estoy muy contenta de haberle visto de nuevo – se gira hacia KENSOU y
le dedica una amplia sonrisa -. Hasta luego, KENSOU – y después de volver a
despedirse, se va con sus compañeros, los cuales, nada más llegar la Psycho
Soldier, parecen estar echándole una bronca.
- No me gustan estos tipos, no señor
– dice PHILEASS. El anciano observa a KENSOU: está tan colorado que parece
estar al rojo vivo. El viejo sonríe con malicia -. ¡Ay, pillín! ¡Aprovéchate de
que los Psycho Soldiers no tienen celibato!
- ¿Qué? Yo no... – si alguien creía que KENSOU no podía sonrojarse más, se ha
equivocado -. Sólo es que me da un poco de corte hablar con una chica...
- ¡Venga ya, a mí no me la pegas! Si estabas rodeado todo el tiempo de tías y
hablabas con ella con tanta decisión y tranquilidad, y viene ATHENA y tiemblas
como la gelatina, ¿vas a decirme que es porque te da corte el hablar con
mujeres? Al igual que percibo la magia y el Mal, percibo el amor...
- Ma... ¡maestro PHILEASS, por favor, sea serio! – KENSOU está pasando una
horrible vergüenza -. Mire, mejor hablemos con los demás, para ver en qué
quedamos. Además, también me preocupa NATHAN – y con la cara aún colorada, tira
del maestro hacia el Templo de Magia Blanca...
“A ver si es verdad y AKASHA me da dinero para un bô muy chulo que he visto en una tienda. ¡Ay, que no se lo hayan llevado!” piensa KENSOU. “Lo siento mucho, maestro CHING.”
MIENTRAS TANTO...
DEEDLIT se ha quedado con NATHAN. Unos ancianos están preparando potingues con plantas curativas, mientras otros, con largas túnicas de color turquesa y con varios grimorios en mano, lanzan hechizos de curación. Junto a la elfa está SHIRÔ, quien, aunque se siente en parte culpable de lo que le ha pasado al ‘maesse’, se alegra de haberlo librado de algo mucho peor en la residencia de DREADLIN.
Mientras tanto, LAMBERT y LOTHAR
acompañan a AKASHA para que le regeneren la mano izquierda. Después de muchos
intentos, AKASHA al fin pudo hacer que la noche anterior LOTHAR se librara de
la mano cortada, la cual ya empezaba a apestar, por lo que ahora sí le dirige
la palabra.
- Oye, LOTHAR, ¿por qué ese interés por...?
- ¿Por seguirte? – responde el cazarrecompensas a la pregunta de la ninja -.
No, sólo me preocupo por ti, como estás manca pues...
- No me lo recuerdes...
Los tres van por un pequeño pasillo hasta llegar a donde les espera un anciano,
calvo, algo encorvado y de largas barbas grisáceas.
- Bienvendios, jóvenes – dice el anciano -. Ustedes deben ser los que querían
regenerar la mano de la joven. Pasen, pasen.
El anciano los lleva por lo que
queda de pasillo hasta una pequeña sala circular y de techo bajo, con una cama
en medio.
- Sólo serán un par de minutos. Regenerar una mano es fácil, pero requiere de
tiempo – y mira a los dos hombres -. Y también dinero. ¡Pero no se preocupen!
Todo irá incluido en la factura cuando se marchen, ya que nos alegra mucho que
hayan decidido descansar aquí y no hacer como esos engreídos Psycho Soldiers...
¡Y eso que somos más baratos que esos ladrones de los de la posada “Sombra del
Roble”! Mientras lo nuestro es para mantener el Templo en esta ciudad de
brujos, ellos lo hacen nada más que para fardar de tener más coronas...
” Oh, esto... – el anciano vuelve a lo que estaba haciendo -. A ver, jovencita,
acércate, por favor.
AKASHA se acerca al anciano. Éste le indica que no hace falta tumbarse en la
cama y ella se queda de pie. Le pide que levante el brazo izquierdo.
El anciano mira fijamente el muñón y empieza a decir palabras incomprensibles
para AKASHA, pero no para LAMBERT: es el hechizo de Invertir. DRAUG lo había
usado hace ya un tiempo con el aniquilador, pero lo había leído en un pergamino
en élfico y por ello no sonaba tan raro; lo del anciano es idioma Antiguo.
Del muñón empiezan a salir unos pequeños hilos blancos, los cuales van condensándose en segmentos gruesos. Tanto es así que al final dan lugar a todos los huesos de la mano. A la vez que los huesos se forman, nuevas tiras, éstas de un color más rojizo, envuelven los huesos; poco a poco, cambian de color para los tendones y los músculos se regeneran. Al final, una fina capa de color carne cubre todo. AKASHA queda impresionada nada más recuperar la piel: tiene su mano como antes.
El anciano sonríe. Ha hecho un buen
trabajo y ha ayudado a una persona; tal vez sea cierto que el dinero es para el
Templo y no para los magos.
AKASHA se vuelve a sus compañeros.
- Bueno, ya que he recuperado la mano, ¿qué tal si nos vamos por ahí? Tengo
ganas de vender mis dagas arrojadizas, porque ya con los shuriken tengo más que
suficiente... y de paso cogeremos algo más. No tardemos, ¿vale? DEED y NATHAN
están una ciudad donde lo peor puede pasar, así que aligerémonos...
En otro lugar del Templo...
- Bueno, pues después de este viajecito yo quiero algo de
"entretenimiento”, si me entendéis – dice ZHOVEN, agarrando al enano
aniquilador y espera a cualquiera que quiera venir a buscar un antro de
aquellos... – Venga, que luego compraremos armas – al final sólo él y el
aniquilador se van.
HATA decide irse a dar una vuelta mientras los demás están en el Templo de Magia Blanca
Así que pues va olvidando la idea de hacer una inscripción en la lápida de NATHAN y sin más que hacer, busca un lugar donde poder darse un baño. La vida en el bosque le ha dejado un olor a tigre que tira para atrás y ya ha pasado tiempo sin asearse como es debido.
Pero antes del baño, debe calmar su
estómago. Entra a una posada y pide algo de comer. Una mujer regordeta y de
rostro bonachón le sirve un potaje con verduras y una porción de carne asada...
no se puede quejar; y encima barato.
Come con relativa tranquilidad. Los tipos que están al fondo de la posada están
jugando a las cartas y bebiendo en abundancia. No inspiran tanta confianza a
HATA. Nunca ha estado antes en Zoroaster, pero por la cantidad de capillas
dedicadas a la magia negra puede encontrar dificultades en la ciudad.
Se levanta de comer y paga al salir. Le indican un lugar donde poder asearse y
allí va. Aún puede ver a unas calles más atrás el templo de magia blanca donde
se supone siguen los demás.. por el momento sólo me concentrare en desahogar
los músculos en una bañera.
Después del baño, decide irse a comprar un poco de ropa... Unos cinco trajes, más o menos. Quiere cuidar su apariencia si he de ser una buena juglar. Además, va a una pequeña barbería para que le corten un poco el pelo y se lo arreglen.
Antes de buscar a AKASHA y a DEED
(los chicos no le preocupan y piensa que EMERALDAS se las compondrá sola) se ha
parado para cantar. Ha llegado a una fuente en forma circular y se sienta en el
borde, toca el arpa e interpreta un par de canciones.
Empieza a acercarse gente a escucharla. Todos quedan maravillados ante lo bien
que lo hace.
Cuando termina, HATA se dirige a la
gente:
- ¿Qué tal, estimado y fino público? Espero que las melodías que he
interpretado hayan sido de su complacencia. Les pido, si gustan por supuesto,
que den unas monedas a ésta viajera que ha llegado con buena voluntad hasta su
bello pueblo – esto, en verdad, para ella no es así, pero por complacer al
público que no quede.
Va pasando un pañuelo a modo de bolsa para recoger el dinero. Está recogiendo
mucho y puede contar más de 1500 coronas. Pero no se conforma con esto y, en
medio del barullo, intenta coger una pequeña propina directamente de los
bolsillos de la gente.
Pero cuando va a meter su mano en el
bolsillo de uno de los espectadores, éste se da cuenta y le agarra la mano.
- ¡¡Guardias!! ¡Aquí hay una ladrona! – grita el hombre.
KENSOU acaba de encontrar a AKASHA
junto a LAMBERT. Por lo que se ve, LOTHAR se ha adelantado a ellos. Tal vez
puedan pillarlo luego en la taberna, ya que en el viaje LOTHAR comentó a los
aventureros que para un cazarrecompensas como él, un rumor es como si pusieran
una noticia verídica en un periódico...
- Hey, AKASHA – dice KENSOU -, ¿recuerdas lo que te hablé sobre las ganas que
tenía de comprar algún arma chula? Pues mira, necesito el dinero para...
Y entonces es cuando oyen el grito de un hombre afirmando haber encontrado a una ladrona que pretendía hacer de las suyas...
Los guardias corren hacia el lugar
de donde venía el aviso. HATA, desesperadamente, decide poner en marcha un
plan... Algo precipitado tal vez, pero mejor eso que esperara a que la
encarcelen o, peor, la ejecuten.
Se concentra y murmura unas palabras mientras rodea el cuello del tipo con sus
brazos...
- Sabes que no es verdad... – le dice al hombre - ha sido un error, yo nunca
robaría a alguien como tu... ¿verdad que me crees? Anda dime que sí.
Cuando los guardias llegan, ven a
HATA abrazada al hombre.
- ¿Dónde está la ladrona? – pregunta uno de los guardias.
- Esto... pues lo siento, pero se ha ido – dice el hombre -. Le ha quitado un
saco con dinero a esta mujer, a la que he consolado, pero no he podido ver
hacia dónde se iba.
- Bueno, pues la buscaremos. Tengan un buen día – y los guardias se alejan.
- Gracias – susurra al hombre.
- Esto, no hay de qué, perdone por haberla confundido. Es que con tanta gente –
sonríe y sigue con lo suyo.
Cuando pasa todo el alboroto, AKASHA llega, seguida por PHILEASS, KENSOU y LAMBERT y se acercan a HATA.
- HATA, ¿estás bien? - dice AKASHA
-. ¿Cómo es que al final no te ha pasado nada?
- Hmmm... Don de Gentes – murmura PHILEASS -. Un hechizo astral sencillo, pero
con él puedes caerle bien a cualquiera. Así es como debe usarse la magia, joven
HATA.
- Bueno, ya hablaremos de esto después – interrumpe KENSOU -. Vamos a comprar y
ya buscaremos a ZHOVEN – y todos siguen la marcha.
Por el camino, KENSOU sigue hablando con AKASHA:
- Al fin has recuperado la mano. Me
alegro mucho – dice el Psycho Soldier -. Oye, que tenía que decirte que el
maestro PHILEASS aún puede enseñarme algo de los Psycho Soldiers y creo que tus
enseñanzas tendrán que esperar.
- Bueno, está bien – responde AKASHA. Pero ella se da cuenta de algo -. ¿Por
qué el anciano lleva tu martillo?
- Es un regalo en honor a mi "antiguo" maestro – comenta KENSOU -. De
todas formas, sé qué voy a hacer: he visto de refilón un bô, pero no parecía un
bô normal. Así que, como te dije antes... – y AKASHA le da una bolsa de dinero
- Es un préstamo, recuérdalo – le dice la ladrona.
LOTHAR termina de comprar pociones y
unos pocos virotes, además de afilar sus armas. Acto seguido, va a la taberna
más próxima, “El jabalí estreñido”.
En este lugar no hay ahora mucha gente. Unos pocos bárbaros echándose pulsos
con un grupo de enanos que parecen estar vaciando a base de bien los barriles
de cerveza; unos brujos discutiendo y, por lo que se ve, negociando sobre algo;
y unos medianos juegan a las cartas con lo que parece ser un semiorco.
Empieza a entrar ahora mucha gente en el local. Al final de la marabunta, entran LAMBERT, KENSOU, AKASHA, HATA y PHILEASS. AKASHA pide un poco de sake, pero el tabernero le dice que no tiene. Después de pedírselo de ‘buenas maneras’ (con la kamatari en sus manos y no a su espalda), el cantinero saca al fin una pequeña botella de licor de arroz.
La ladrona se pone a pensar:
”Todo me sale mal, todo me sale mal...” se repite a sí misma, mientras bebe
sake... Y se lleva con ella a PHILEASS...
- Me estoy planteando seriamente la idea de desaparecer de este grupo – dice
AKASHA al viejo -, ¿usted qué opina? Al fin y al cabo es usted muy sabio ¿no?
¿Podría decirme que debo hacer? Siempre lo estropeo todo... desde que nací.
KENSOU ve que le han apartado de su
“nuevo” maestro, así que propone a LAMBERT para que le acompañe a buscar el bô,
y de paso a vender el viejo, que no es más que un palo. Los dos se van a ir,
dejando a las chicas con el anciano.
AKASHA se vuelve: - ¡Ah, KENSOU, si vas a la tienda esa, vende mis dagas! – y
le tira un paquete con diez dagas arrojadizas. A KENSOU no le hace gracia tener
que hacer el encargo, pero si quiere que algún día la semielfa le enseñe artes
marciales, mejor será no negarse.
HATA observa a AKASHA. La semielfa no parece feliz. Así que decide coger una silla y arrimarse un poco, para ver qué logra entender, mientras bebe un poco de cerveza de raíz.
HATA se queda en la silla, viendo
como todos platican o hacen algo... La juglar mira los trajes que ha comprado,
y se fija en uno en especial. Una chaqueta de manga larga, de color café, hecha
en cuero, con unas correas para cerrarla, y unos guantes negros. Lo guarda todo
y suspira.
”Espero que ZHOVEN acepte esto como muestra de agradecimiento por estar más de
dos meses acompañándome”, piensa HATA.
Aburrida, se levanta y se dirige a AKASHA y PHILEASS.
- Voy a comprar unas flechas y herramientas para afilar mi espada. ¡Ahora
vuelvo! - y sale corriendo como una loca hacia donde se supone había estado
ZHOVEN, es decir, a la zona comercial, en busca de lo que necesita. Sobretodo
va a buscar algunos dulces, ya que hace tiempo que no los prueba y tiene
suficiente dinero. “Pero debo apurarme porque ya todos están reuniéndose...
seguro que pronto partiremos”, piensa mientras mira unas napolitanas de
chocolate.
Al final se decide y compra más o menos un kilo de dulces, otro de embutido, cuatro barras de pan y
unas bolsas de lona para el agua y la cerveza de raíz, de la cual es toda una
adicta. Una vez terminadas las compras, regresa a “El jabalí estreñido”.
Y precisamente volviendo a “El
jabalí estreñido”, PHILEASS al final decide hablar a AKASHA:
- Hay mucha gente maravillosa en el grupo. Está DEEDLIT, esa elfa tan alegre y
a la vez seria. Luego el chico de las gafas oscuras, SHIRÔ; es fácil para un
Psycho Soldier muy experimentado saber que es una quimera, pero es buen tipo y
además parece que atrae a las chicas – y sonríe a AKASHA -. Luego está la
pirata, EMERALDAS; una mujer hermosa, aun con esa cicatriz cruzando su preciosa
cara – y se arrima a AKASHA -. ¿Crees que tendría oportunidad?
AKASHA tiene que ser sincera: - Imposible.
- Oh, ciertamente es así – dice apenado PHILEASS -. Bueno, pues a lo que iba...
Después está HATA, es muy buena chica y muy guapa. El chico este, LOTHAR,
parece que es un buen tipo, aunque hablar, lo que es hablar, no ha dicho mucho
en el viaje. Luego está KENSOU, que es un chico muy agradable, o al menos lo es
conmigo. Después el tal ZHOVEN... no sé, parece no estar muy bien de la azotea,
pero cuando habla en serio es muy sensato. El señor MAGNUS es un enano serio y
tiene bastantes dotes de liderazgo, aunque no estaba muy hablador en el
viaje... Y luego... sí, ese bardo, LAMBERT. Es un buen mozo, tal vez tú y él...
- ¡¿Qué?! – AKASHA se pone roja de la vergüenza -. ¡No! Él y yo... ¡sólo somos
amigos!
- A veces la amistad puede llegar más allá de lo que dice la propia palabra...
- Pero... – AKASHA se pone muy seria -. Pero mi corazón ya pertenece a otro
hombre. Un hombre al que admiro, un modelo a seguir... Me alegro de que LAMBERT
no esté aquí, porque tal vez le partiría el corazón.
- Hmmm... Un amor, ¿eh? Bueno, tal vez me puedas hablar de ello – dice PHILEASS
mientras se acaba el sake de la botella que encargó AKASHA.
Mientras, en la propia taberna,
LOTHAR se coloca en una mesa cerca de la puerta y pide un poco de panceta y
cerveza. El camarero le trae todo lo que ha pedido. Parece tener buena pinta.
Al menos no es como aquél antro de mala muerte en Malkadian, donde él y PYROS
pudieron comprobar que las salchichas pueden saber como los excrementos de un
perro, si es que no lo eran. Prueba la panceta y sí, está bastante buena.
Observa a ver si encuentra a sus compañeros entre el gentío. Hay demasiada
gente y encontrarlos será difícil.
De repente, un extraño pensamiento invade su mente. Ve la silueta de una mujer
muy bella corriendo por un bosque. Se fija en su cara. Es... “¡AKASHA! Pero...
se ve muy joven, más de lo que es”, piensa LOTHAR ante esta visión, la cual se
desvanece tan pronto como apareció. “No lo entiendo. ¿Tiene algo que ver con mi
pasado? Y, ¿es mi pasado o acaso me lo invento.” LOTHAR ha quedado confuso.
En ese momento, alguien se tropieza con el cazarrecompensas. LOTHAR agarra
rápidamente por la muñeca a quien lo ha interrumpido mientras divagaba sobre su
pasado.
- ¡¿Quién eres?!
Mirando hacia arriba, observa a un guerrero felino. Éste lleva encima una capa
azul oscura. Debajo de sus ropas, se puede distinguir una cota de anillos. El
felino no se ha sobresaltado, es más, mira a LOTHAR y le sonríe con malicia.
- Suelta mi zarpa o morirás, orejudo – replica el félido.
Es en ese instante cuando entra HATA
y ve la escena.
Como le ve que está bastante sumido en sus pensamientos, la barda le pasa la
mano enfrente de los ojos.
- Hey... ¿estás vivo? – pero LOTHAR no contesta.
HATA ve que está tenso, sujetando la mano del félido. “Va a haber líos”, piensa
ella. “¡Espera! Siento que aún tengo el Don de Gentes. Ya me sirvió una vez...
ya veremos qué tiene que decir ahora ese gatito y su “Suéltame o morirás,
orejudo”. ¡Allá voy!”
Suelta las manos de ambos y le dice al félido:
- ¿Vas a pelear? ¿Por qué armar un desorden cuando puedo invitarte a una
cerveza? ¿Qué opinas? - mientras tanto, le pasa una mano por el peludo rostro
al guerrero felino, mirándolo fijamente a los ojos... tratando de disuadirlo...
Pero esta vez, el Don de Gentes ha
fallado. El felino aparta cuidadosamente la mano de HATA de su cara. La mira y
sonríe.
- Vete, hermosura, si no quieres dejar de serlo – responde el félido.
En un extremo de la taberna, el
aniquilador y ZHOVEN descansan después de su agotador día. Están tomando unas
cervezas con suma tranquilidad, mientras ZHOVEN cuenta las monedas que le ha
quitado a algún infeliz sin que nadie se diera cuenta.
- Me hubiese gustado mucho coger una de mis ninja-to – y mira a su cinto, donde
cuelga una de ellas, mientras la otra reposa sobre su espalda – y haber
amenazado al idiota de turno, pero aquí hay gente en todos sitios y es mejor el
tropezón y cambio de bolsillo.
- Sí, pero la verdad, no sé por qué te has parado – dice el aniquilador -. Aquí
hay tanta gente que está convirtiéndose esto en el paraíso de los ladrones.
¿Por qué no nos ponemos a curiosear un poco en bolsillos ajenos?
- Si insistes – y terminando ambos de un sorbo sus respectivas cervezas, van a
por más dinero -. Además, estoy muy mal de provisiones y unos cuantos banquetes
nos vendrían bien para el viaje.
Pero entonces oye a alguien decir
“Vete, hermosura, si no quieres dejar de serlo”.
- Tío, eso suena a que alguien me pide a gritos que le dé una hostia – dice el
aniquilador -. ¡Nadie amenaza a una chavala si no soy yo!
ZHOVEN mira de dónde viene la voz. Observa, a unos diez metros, una figura
familiar agarrando la mano de un félido. Es LOTHAR, junto a él, está HATA.
- ¡¿Pero qué...?! – ZHOVEN no sabe qué decir, y se aproxima rápidamente hacia
donde está el escándalo.
AKASHA también se da cuenta. Mira
hacia donde está LOTHAR y se disculpa ante PHILEASS:
- Perdóneme, pero tengo que hacer algo, es sólo un segundo...
Se acerca al félido. Él la mira a ella.
- ¿Otro bomboncito con ganas de que la mate? – dice riéndose.
- ¡¡Eh, tú!! Robar a tan poco es lo que nos da mal nombre a los ladrones
¿sabes? Si tienes algún problema con mi amigo tendrás que vértelas conmigo y un
clan de enfurecidos ninjas que llevo siempre en el bolsillo ¿te vale? Ahora,
¿cómo te llamas? – esto último lo dice lo más educadamente posible.
El felino mira al semielfo con una
risa burlona y luego observa a AKASHA. Se ríe delante de ella. Hábilmente
libera su mano, sin que apenas LOTHAR lo sienta.
Sigue sonriendo. Mientras tanto, toda la taberna se ha quedado en silencio,
observando la escena. Es como si alguien hubiese detenido el tiempo cuando
todos miraban al félido.
- Ciertamente no soy un simple
ratero, vamos, ni tan siquiera llego a ser ladrón - afirma el félido -. Soy un
felino en busca de sangre que derramar.
" No te diré mi nombre, pero sí mi profesión. Soy un experto asesino, un
gran guerrero que lleva ya diez años arrancando la vida a gente para diversos
asuntos que no os incumben a ninguno - y mira a todas las personas a su
alrededor -. Pero si queréis saber las razones de por qué he venido hasta aquí,
muy bien, amigo LOTHAR, lo haré.
El cazarrecompensas no puede dar
crédito a lo que ha oído: ¿cómo sabe su nombre?
- Si te preguntas cómo es que sé tu nombre, es porque mucha gente me ha dado el
soplo para seguir en mi camino de recuperar algo que le pertenece a mi señor.
” Él me ha enviado para recuperar esto - y señala la espada corta de LOTHAR.
Ésta es la espada corta que tanto ha apreciado LOTHAR, esa conexión con su
pasado oculto, un arma no muy vistosa, pero de gran valor sentimental -; y
también me dijo mi señor que, si era necesario, mataría a aquél que tuviera la
espada... a aquél que nos la arrebató, delante de nuestras narices, y lo que
provocó la ira de nuestro señor.
LOTHAR empieza a recordar. Aquella
noche de la que probablemente habla el asesino fue el momento en que despertó,
sin tener recuerdos de su pasado. Estaba desnudo y sólo tenía la espada corta
en la mano. Vagamente, le viene otro recuerdo, tal vez anterior al momento en
que despertó, donde se encontraba peleando con alguien; la forma se hace más
clara hasta que puede reconocer al felino. A LOTHAR le duele, y mucho, la
cabeza. Está realmente confuso.
- Muchos te persiguieron, pero yo te alcancé. Te di una paliza e incluso te
arranqué las ropas, pero desnudo conseguiste escapar con la espada, tirándote
al río que estaba al lado del palacio de mi señor.
" Ahora ha llegado la hora de pasar a la acción, recuperar lo que
pertenece a mi señor y de terminar nuestra pelea – al decirlo, se quita la capa
y saca una Espada de los Infiernos a su derecha, mostrando en la otra mano, la
cual llevaba bajo la capa sin que nadie lo viera, una especie de garra metálica
–. Aunque había que matarte si fuera necesario, para mí es tan prioritario como
recuperar la espada.
La mayor parte de la gente en la
taberna se ha quedado bastante acobardada; los bárbaros y los enanos están
demasiado borrachos para luchar. Los únicos que no se echan hacia atrás son los
aventureros y el semiorco que estaba con los medianos.
Los brujos están más que asustados: saben que si el hechizo astral Don de
Gentes no ha surtido efecto es porque el félido lleva tatuada una runa astral,
con la cual no puede utilizar hechizos de magia blanca, negra y astral, pero
tampoco estas magias le afectan.
El félido ríe como un loco, mientras LOTHAR se recupera de sus recuerdos
confusos.
HATA ha tomado lo de "
hermosura" como un insulto.
” ¡Eso es lo que no le tolero a nadie!”, piensa enfurecida, mientras da
disimuladamente dos pasos hacia atrás. “Recuerdo como había iniciado mi vida
nómada por todo Salk... y esa frase ya no la puedo olvidar...”
”Los otros hablan algo de una espada, pero mis oídos parecen bloqueados, no lo
entiendo...” HATA siente cierto calor, rabia, una ira horrible.
Al oír al félido reír, su rostro se desarticula y empieza a desquiciarse. Una
mueca torcida de sonrisa y desenvaina la espada... se carcajea más alto incluso
que el felino y lo mira a los ojos, amenazadora.
- ¿¿Eres un asesino?? – la mirada de HATA denota furia y locura – Bien, muy
bonito, a mí también me gusta matar, ¿te parece si vemos quién muere primero? –
pasa su lengua sobre la hoja de la espada, como signo de amenaza, y mira a
LOTHAR -: Déjame empezar contra él... ya se lo ha ganado.
Mientras, el felino sigue riendo.
Después de la reacción del félido y
viendo la locura de HATA, AKASHA vuelve a dirigirle la palabra al asesino:
- Perdona, pero ¿por qué es tan importante esa espada? Quizás sea meterme en
asuntos que no son de mi incumbencia, pero me parece que LOTHAR tampoco lo
sabe, a no ser que considere que es realmente importante. Ya te puedes ir
preparando, porque mi kamatari tiene ganas de sangre – mientras agarra la
guadaña con la mano derecha -, aunque todavía no nos hemos presentado – se pone
muy seria y observa al félido -. Soy YURI YOSHIZUKI. más conocida como AKASHA,
ahora explícate bien y no intentes hacer nada de lo que te puedas arrepentir.
Parezco menos fuerte de lo que soy, pero si quieres luchar es recomendable que
salgamos a un lugar despejado, éste no es un lugar adecuado para luchar.
La semielfa se vuelve hacia LOTHAR:
- ¿Qué tienes que decir acerca de lo que ha dicho este... hombre, si se le
puede llamar así? Espero que la respuesta sea congruente, no me gusta perder mi
precioso tiempo, querido.
Pero le viene un pensamiento a AKASHA. “¿Y KENSOU? Espero que no se meta en
ningún lío, él es como un hermano para mi...bueno, va con LAMBERT se las
arreglarán solos en esta ciudad... o eso espero”.
En ese instante llegan ZHOVEN y el
aniquilador, quienes mientras iban al centro de atención de la taberna. Ambos
miran al félido.
- Oye, gatito – dice ZHOVEN -, esa Espada de los Infiernos, ¡pedazo espada de
asesino, ¿eh?! Ya puedes estar largando qué tiene de especial esa espada, ¿eh?
Si no te las verás con... a ver, espera... – y se pone a contar con los dedos
de las manos -. Cinco, contra nosotros cinco, y si el viejo se une, seis. Así
que estás rodeado, chaval. Y como vuelvas a poner así a HATA te aseguro que...
- ¡¡¡Venga, venga, ponte chulito, que me encanta reventar creídos peludos!!! –
grita el aniquilador, asustando más que la propia presencia del félido.
Al fin, la mente de LOTHAR se
encuentra despejada. Los recuerdos han asaltado su mente, ha recordado
claramente cómo luchó contra aquel félido, cómo sus garras rasgaban sus ropas y
su carne, la humillación de la derrota y del tener que huir desnudo para salvar
su vida y quedarse con la espada... Pero, ¿por qué peleaban? ¿Qué significado
tiene la espada de LOTHAR? Quizás ahora sea el momento de obtener respuestas.
Se gira hacia AKASHA, o YURI, o como se haga llamar. La ve tensa, y lista para
el combate. De repente, le vuelve a asaltar otro recuerdo: AKASHA arrodillada
preparándose para la batalla; intenta aclarar su mente de nuevo.
- AKASHA – dice LOTHAR -, sabes que mi pasado me es desconocido, así que no
puedo contestarte con certeza si lo que dice este félido es cierto. Lo que es
seguro es que tiene las respuestas que llevo buscando mucho tiempo - tiende su
mano hacia ella y concluye - ¿Me ayudaras a buscarlas?
Se gira hacia el asesino felino.
- No sé quién eres, ni por qué deseas mi espada, pero no voy a dejarme matar
tan fácilmente - desenvaina las espadas y se pone en posición de combate -.
¡Ven a por ella!
El félido mira a LOTHAR retándole.
Mira a AKASHA, a ZHOVEN y al aniquilador. Sonríe y se dirige hacia los tres
semielfos:
- De acuerdo, entonces la única manera de resolver esto es matándoos. No me
importa, la verdad, cuantos más seáis más me divertiré.
” Si tan interesados estáis en saber por qué esa espada es tan importante, os
lo diré. Pero hagamos caso a vuestra compañera la pelirroja orejuda y vayamos a
las afueras. No me gustaría que hubiese más testigos, lo que me obligaría a
matarlos todos y, ciertamente, soy un gran asesino, pero no un Dios y me
agotaría antes de poder matarlos a todos.
Se encoge de hombros y guarda la Espada de los Infiernos.
- Cerca de aquí hay un descampado – dice el félido -. Allí os diré por qué es
tan importante la espada y os destriparé para que no podáis revelar su secreto.
¡Seguidme! – y el felino se vuelve a poner la capa y sale de la taberna. Los
aventureros le siguen, mientras guardan sus armas. El aniquilador no las guarda
y se pone a asustar a todos con su hacha y su martillo en mano. HATA no guarda
tampoco su espada y mira con furia al félido.
- Hmmm... – PHILEASS está observando todo con relativa calma -. Estos chicos son muy valientes. Los hombres de Ghal Ripstein son muy fuertes. Espero que ese villano no recupere la Nerea – y acabando el sake, pagado anteriormente por AKASHA, sigue al grupo.
EMERALDAS está dando una vuelta por
la ciudad. Cerca de uno de los Templos, ve una pequeña caseta. Allí pone
“Pitonisa Annya. Predicciones a través de cartas y quiromancia.” La pirata se
dirige hacia la tienda. Una señora, algo mayor y con una enorme verruga en la
mejilla izquierda, la saluda.
- Bienvenida, joven. ¿En qué puedo servirla? – dice la pitonisa.
- Hola. Me gustaría que me revelara ciertos aspectos sobre mi futuro – responde
EMERALDAS.
- Pues has venido al sitio correcto. Pasa, por favor – e invita a EMERALDAS a
entrar. Una vez dentro, ambas se sientan y la pitonisa empieza a barajar unas
cartas de Gheo (una versión daroniana del tarot), popularizadas por el adivino
del mismo nombre cientos de años atrás, que se encontraban sobre la mesa.
La baraja de Gheo se interpreta de forma parecida al tarot, pero se echan diez
cartas y sobre la marcha. Según las preguntas, se irán lanzando las cartas;
cuanto más precisa sea la información sobre la respuesta, menos cartas se
necesitan. Siempre se ha de completar, es decir, deben echarse diez cartas, ni
más ni menos. Esto ha causado a veces problemas, ya que por preguntas tan
indecisas, se han utilizado más cartas de las que se debía y ha echado a perder
muchas preguntas. Sólo los expertos son capaces de hacer que la concreción sea
más exacta.
EMERALDAS comienza a preguntar:
- Quiero saber el estado de mi
hermana melliza.
La pitonisa empieza a echar las cartas. Sale el Dragón Verde.
- Tu hermana es valiente y puede superar cualquier problema. Vamos, que está
muy bien. El Dragón Verde simboliza poder y capacidad. No has de preocuparte
por ella.
- Eso me alegra – comenta EMERALDAS
-. Otra pregunta. ¿Encontraremos mis compañeros y yo muchos problemas
próximamente?
La pitonisa echa otra carta y sale
la Dama Solderai.
- Algo está relacionado con la capital del Imperio, indudablemente – y echa
otra carta y sale El Viajero -, por lo que debe ser una marcha a la ciudad de
Solderai – dice, observando ambas cartas - Como tu pregunta todavía no se ha
resuelto, echaré dos cartas más -. Y salen las cartas de ARGOH y Necros. Con
una expresión seria, la adivina prosigue -. El Mal está a punto de estallar.
Algo está relacionado con el Mal y Solderai.
- Y ahora... esto... Quiero saber
sobre si es sincera la amistad con los que me rodean - EMERALDAS está muy
traumatizada por este tema, ya que al ser ella tan fría en lo que se refiere a
cariño, no ha tenido muchos amigos en su vida y, tal vez, los haya encontrado
ahora junto a DEED y compañía.
La pitonisa lanza tres cartas: Gaehlia, la Madre Tierra; Ghidnaar, la diosa de
la paz; y el Dragón Rojo.
- Tienes bastante seguridad en tus relaciones, son lo que se puede decir
verdaderas amistades, ya que Gaehlia indica seguridad y Ghidnaar estabilidad –
comenta la pitonisa -, pero parece como si alguien no te tuviera muy en cuenta
y, tal vez, te despreciara, ya que el Dragón Rojo es el dragón más orgulloso de
todos y simboliza la envidia.
- Y por último, un consejo.
La pitonisa vuelve a echar más cartas. Sale El Bárbaro.
- Debes cuidarte de las peleas, aunque vas a salir victoriosa de ellas – le
dice la adivina. Luego le ha salido la última carta, que es El Druida -. Es
extraño... ¿qué tiene que ver esta carta con un simple consejo? Hmmm... Algo
debe significar. Pero no sé el qué... Siento haberte dejado con la incógnita,
pero sólo puedo decirte eso: aunque ganarás en tus combates, ten cuidado.
Y aquí termina la predicción. Con
unas 200 coronas la pitonisa se queda satisfecha. EMERALDAS sale a la calle, en
busca de sus amigos. Es entonces cuando se cruza con ellos, viendo que se van
siguiendo a un felino vestido con una capa de color azul oscuro.
”Ya me lo explicarán por el camino”, piensa EMERALDAS, mientras se les une.
Mientras todo esto ocurre, MAGNUS se
encuentra en un edificio de los límites de la ciudad. Es un edificio algo
grande, de dos plantas, pero no muy vistoso.
Pero lo importante no es qué se ve por fuera, sino por dentro. Un pequeño
vistazo a través de una de sus ventanas nos revela que aquí se encuentra el
único gremio de rúnicos enanos de Zoroaster.
MAGNUS sabe que si quiere vencer a URDUS debe conseguir ser más fuerte de él.
Por ello, cree estar preparado para convertirse en lo más distinguido de los
rúnicos: en un Señor Rúnico.
Los altos cargos del gremio se sorprenden: uno de los más grandes héroes de la
actualidad les pide que le hagan la prueba que le convierta en un Señor Rúnico.
Saben que si es así, su gremio ganará en prestigio, por haber ayudado al héroe
enano nacido en Arda a liberar al mundo del Caos junto al resto de Héroes de
Salk. Sin demora, aceptan su propuesta.
La dura prueba de los rúnicos no está basada en la resistencia física. No
consiste en ir a un bosque maldito, como hacen los druidas sandrianos, y
sobrevivir ni tampoco es una especie de examen donde se valoran los
conocimientos, como hacen clérigos, magos y brujos. Los rúnicos saben cómo una
persona es digna o no del título de Señor Rúnico: la Runa Maestra.
Esta inscripción puede parecerse en
un principio a una "k" en el rúnico enano, pero en realidad es una
poderosa runa que decide quién puede o no ser Señor Rúnico. La prueba es la
siguiente: se debe utilizar el hechizo contenido en la runa, hechizo que no
será revelado al rúnico, sino que él mismo deberá averiguarlo. Además, si
consigue superar la prueba, la runa se copiará automáticamente en su hacha
rúnica y podrá entonces utilizarla cuando quiera. Por ello, todo Señor Rúnico
posee en su arma rúnica esta peculiar runa, pero nunca revelan su poder.
A MAGNUS le traen un bastón muy grueso y en su cabeza observa la runa inscrita.
Le dan el bastón y se apartan. Quieren observar con detalle al enano.
MAGNUS se concentra. Sabe que es complicado, casi imposible, averiguar el
hechizo de una runa así como así. Antes uno ha de informarse de cómo es la runa
para poder buscarla en un libro y reconocerla. Pero la Runa Maestra no viene en
ningún libro y sólo la conocen los Señores Rúnicos. Existe, eso sí, un único
pergamino que habla de ella por completo, pero éste se encuentra en una
biblioteca de Minos y nadie lo ha conseguido descifrar aún, ya que la copia en
Lengua Común se destruyó cuando el primer Señor Rúnico apareció.
Así que se fija en el bastón. ¿Qué clase de hechizo puede contener la Runa
Maestra? Ciertamente, él no había oído nunca hablar de ella, así que no tiene
ni idea de por dónde empezar.
"Generalmente los hechizos rúnicos son ofensivos o defensivos",
piensa MAGNUS. Siente un gran poder en la runa, pero no puede determinarlo.
"Debo conseguir el grado de Señor Rúnico. Si no, no podré librar al mundo
de la escoria como URDUS. Porque estoy harto de ser el más normal de todos.
Quiero ser especial... Si fracaso, puede que no haya un mañana en Daron."
MAGNUS se sigue concentrando, pero no pasa nada. Los enanos en la sala parecen
impacientes, pero MAGNUS no piensa abandonar tan fácilmente. Agarra de nuevo el
bastón y lo mira fijamente. "Muéstrame todo...", piensa MAGNUS.
El pensamiento iba a acabar con "... tu poder", pero queda
interrumpido. De repente, MAGNUS se da cuenta de algo. Sus sentidos se están
agudizando. Empieza a notar cosas que antes ni tan siquiera percibía. Puede
incluso saber en qué piensan los rúnicos. "Lo logró", es lo que
consigue leer en sus mentes.
Los rúnicos le piden que deje de concentrarse, ya que la prueba ha terminado
satisfactoriamente.
- Lo sé - responde MAGNUS -. Lo leí en sus mentes. Yo sólo deseaba que la runa
mostrara su poder... pero algo tuve que decir para que se activara y agudizara
mis sentidos y despertara mi mente, hasta tal punto de poseer telequinesia, o
al menos eso he notado.
- Lo sabemos, señor EMPEROR - dice uno de los rúnicos -. A veces, la dama
Solderai da un empujón a aquellos que parece que no van a conseguirlo. Ese
"muéstrame todo" fue definitivo, ya que con este simple pensamiento
es como se activa la runa.
- Le felicitamos, señor EMPEROR - dice otro.
- Pero... - MAGNUS parece sentirse mal -. No puedo aceptarlo. En realidad no
descubrí de qué iba la runa en el momento que debía, sólo fue un pensamiento
casual y...
- Señor EMPEROR - habla un tercer rúnico -, da igual si consigue saber de qué
va la runa antes o después de usarla. Como dijo mi compañero, la suerte a veces
echa una mano. Y lo importante es que, casual o no, ha utilizado la runa y la
ha reconocido. Además - coge el hacha rúnica de MAGNUS -, la runa se ha grabado
en su hacha, por lo que usted ya es un Señor Rúnico.
MAGNUS sigue sin creérselo: sabe perfectamente que no debería ser un Señor
Rúnico, pero es como si los presentes en la sala sí lo desearan. Con cierta
duda, mira a los rúnicos.
- Está bien - dice MAGNUS, cogiendo su hacha de manos del enano -, he merecido
este título. Gracias - y con una cara muy seria, se va del edificio,
despidiéndose de todos.
Al salir a la calle, MAGNUS respira aliviado. "Gracias, oh, dama Solderai.
Si no fuese por ti, nunca tendría posibilidad de derrotar a URDUS" piensa
el rúnico y se dispone a ir al Templo de Magia Blanca.
KENSOU al fin ha comprado su bô. Es
una barra de acero, con unas pequeñas mazas a ambos extremos del mismo material.
En ella está escrito, en lengua oriental, “La furia de los mil golpes”. Curioso
nombre.
KENSOU tiene un extraño sentimiento. Se dirige a LAMBERT y le comenta:
- Mira, LAMBERT, ¿puedes ir tú a la taberna esa del jabalí y lo que sea y
esperarme allí? Tengo asuntos pendientes.
- Bueno, ¿y qué asuntos son esos que te separan del resto? – pregunta el bardo.
- Son cosas íntimas, por favor, no me gustaría que te metieras.
- Entiendo... Muy bien, pues me voy a la taberna. Te esperamos allí. ¡No
tardes! – y despidiéndose de su compañero, LAMBERT se va a “El jabalí
estreñido”.
“Bueno, ahora que estoy solo, a buscar a ATHENA”, piensa KENSOU, poniéndose en marcha, en busca de la posada “Sombra del Roble”. Pero también piensa en algo más: “¡Se arrepentirán esos Psycho Soldiers de cómo han tratado a ATHENA!”
KENSOU pregunta a algunos
transeúntes por la posada. Al final, después de estar casi diez minutos
buscando, encuentra la posada.
Un edificio de dos plantas y algo más de 50 metros cuadrados de planta se levanta
delante del Psycho Soldier. En un cartel de madera de roble, colocado sobre el
marco de la puerta, está escrito el nombre de la posada. Por fuera, puede
observar que está bastante bien cuidada, con las paredes blancas y los marcos
de las ventanas y de la puerta de color marrón oscuro. KENSOU entra y se fija
en que el suelo es de madera de roble. Si todo lo que es de madera en esta
posada es de roble, no le extrañaría tanto que se llame “Sombra del Roble”.
Los muebles son rústicos y están muy bien conservados. En la entrada, ve que
hay una pequeña mesa a su izquierda, donde un hombre escribe algunas cosas en
su libro.
- Disculpe, buenos días – dice KENSOU.
- ¿Qué...? – el hombre parecía tan ensimismado en sus escrituras que se ha
sobresaltado un poco -. Ah, buenos días – y se queda observando a KENSOU -.
¡Vaya! Otro de esos sacerdotes psíquicos. Creía que iban a ser esos cuatro y la
muchacha, pero parece que ha llegado alguno más. Pues estamos justísimos y aún
queda una habitación, así que...
- Er... no, verá – dice KENSOU, aunque la idea le ha parecido curiosa en un
principio -, resulta que estoy buscando precisamente a esa chica que es Psycho
Soldier. ¿Está ahora mismo?
El hombre busca entre las llaves que hay en un pequeño cajón. Se vuelve hacia
KENSOU.
- Su llave no está aquí, así que tiene que estar en su piso. Está en la planta
de arriba, primera puerta a la izquierda.
- Gracias – KENSOU se inclina al modo oriental como muestra de gratitud y se va
por las escaleras.
Primera a la izquierda. Da unos
pequeños toques en la puerta de la habitación.
- ¡Ya voy! – es la voz de ATHENA, no hay duda. A KENSOU le está entrando otra
vez ese sentimiento que experimentó en la calle, junto a PHILEASS. La chica
sale para ver quién es y se queda impresionada al ver a KENSOU allí.
- ¡Oh, hola, KENSOU-SAN! – dice ATHENA, muy contenta de verle.
- Esto... Hola, ATHENA – KENSOU está muy nervioso, pero intenta controlarse -.
He venido a ver cómo estabas.
- Estoy bien, gracias por preocuparte – responde ATHENA -. Seguro que has
venido por lo de mis compañeros de viaje, ¿verdad?
- Pues la verdad es que... sí, resulta que...
- Son unos bordes, ¿verdad? No sé cómo los sigo aguantando. ¿Quiénes se creen?
Tú no sabes qué es estar en la orden de los Psycho Soldiers soportando a gente
como ellos. La verdad es que yo quería irme con el maestro PHILEASS, igual que
tú hiciste con el gran maestro CHING.
” Pero ellos me retuvieron, me vigilaron constantemente. Estaban todo el tiempo
criticando a nuestros maestros, y...
- Por favor... – dice KENSOU, viendo que ATHENA no quiere seguir -. Algo más
hay. ¿Qué... qué es?
- Es sobre ti. Sólo sabían meterse contigo cuando se aburrían de nuestros
maestros. Me sentía muy mal y ellos disfrutaban con ello, ya que sabían que yo
estaba en contra de sus pensamientos. Y como yo era contraria a ellos,
metiéndose contigo mataban dos pájaros de un tiro.
” Y así he vivido – el tono de ATHENA se ha ido volviendo más y más serio a
medida que ha ido contándole esto a KENSOU -, sufriendo porque a mis compañeros
les gustaba hacerme sufrir. Son unos...
- ¡Hemos oído suficiente, ATHENA!
KENSOU y ATHENA se vuelven y
observan a los cuatro Psycho Soldiers que acompañaban a ATHENA en la calle.
- ¿Qué haces con ese desertor? – dice el más corpulento de ellos.
- ¡No llames desertor al alumno del gran maestro GENSAI! – responde furiosa
ATHENA.
- No nos salgas con esas tonterías de nuevo – dice el que parece que tiene
distintivos de ser el Psycho Soldier con más experiencia -. Ese borracho no
debe haberle enseñado nada bueno a ese mequetrefe. ¡Si seguro que no es capaz
de hacer una simple Psycho Sword!
- ¡Seguro que sí, estúpido! – ATHENA no puede contenerse.
El líder del grupo se acerca a ATHENA. – Si vuelves a gritarle a alguien de
mayor rango que tú, acabarás mal. No me vuelvas a levantar la voz, cría.
KENSOU está harto de guardar
silencio. Al fin, se decide a imponerse. Pide amablemente a una ATHENA furiosa
y con lágrimas en sus ojos que se eche hacia atrás. Ella acepta, pero sigue
enfurecida con sus compañeros.
- Vamos a ver. Creo que ya no es motivo para meteros conmigo ni para hacer
sufrir a ATHENA. Yo ya tuve bastante, ya me insultabais y me despreciabais nada
más entrar en la orden por no haber sido elegido desde mi nacimiento. Como los
magos, opino que un Psycho Soldier se hace, no nace.
- ¿Acaso te opones a nuestras creencias? – responde otro Psycho Soldier, uno
con unas pequeñas gafas oscuras -. Parece que al final el borracho ese sí te ha enseñado algo: a
odiar a los Psycho...
- ¡Tú no sabes de lo que hablas! – interrumpe enfadado KENSOU -. El maestro
CHING me enseñó mucho más de lo que vosotros podríais aprender en vuestra vida.
Y el maestro PHILEASS era como él.
- ¿Vas a venirnos con el loco ese también? – dice el líder -. Mira, chaval,
PHILEASS y GENSAI eran tal para cual: dos locos borrachos.
Al oír esto, ATHENA intenta
saltarle, mientras de su mano derecha empieza a emanar una gran cantidad de
energía.
- Sí KENSOU no sabe la Psycho Sword, ¡ya lo hago yo, maldito bastardo!
- Te lo he advertido, ASAMIYA –. KENSOU y ATHENA empiezan a correr escaleras
abajo, mientras el sacerdote se concentra. El Psycho Soldier lanza una terrible
Psycho Ball, mucho más grande incluso que la que lanzó KENSOU a ARGOH en la
batalla del Bosque Oscuro.
ATHENA y KENSOU se tiran con rapidez
al suelo. Afortunadamente, sólo quedaban tres escalones y apenas sí se han
hecho unas pequeñas magulladuras. La bola de energía revienta contra la pared,
dejando un horrible agujero en la pared.
- ¡¿Qué es esto?! ¡¿Quién demonios me lo va a pagar?! – el hombre de la mesita
está desquiciado. No soporta que le hayan hecho eso a su posada.
KENSOU y ATHENA salen corriendo de
la posada, mientras oyen:
- ¡¡ATHENA, hija de la gran puta, juro que os mataremos a ti, a PHILEASS y a tu
amiguito!!
- Menuda lengua para un Psycho Soldier – le dice KENSOU a ATHENA. La observa.
Está llorando amargamente. KENSOU no puede soportar el ver a una chica que
parecía tan alegre llorar por lo que ha tenido que sufrir.
- A... ATHENA... Por favor, no llores... – y abraza con fuerza a ATHENA, ante
la mirada atónita de algunos viandantes, mientras otras personas observan el
boquete de la pared. Los Psycho Soldiers corren raudos fuera de la posada,
mientras la gente avisa a los magos y a los guardias para que los detengan.
“Esos bastardos se van a enterar...”, piensa KENSOU. “Si van a Solderai, de seguro que nosotros iremos”, y de los ojos de KENSOU salen unas finas lágrimas.
KENSOU se siente frustrado, rabioso
por su impotencia, no ha podido defender el honor de ATHENA, y apenas puede
hacer nada por consolarla, porque no se atreve a abrazarla con más fuerza. Es
más, si hubiese sido en otra circunstancia, de la vergüenza ni se habría
atrevido a tocarla.
- Tranquila, no te preocupes – KENSOU intenta consolarla -, iremos a buscar a
PHILEASS y si quieres que vallamos a Solderai, allí iremos. Sé que es muy duro
abandonar aquello con lo que te has criado, pero esa gente está manchando el
nombre de los Psycho Soldiers, no sé cómo han podido caer tan bajo y volverse
tan orgullosos.“
Desde hace tiempo estoy pensando que la religión es algo que se lleva dentro, y
que tiene una manera distinta en cada persona, no eres menos Psycho Soldier por
no estar con ellos -. Tras esto la abraza, al fin decidido, lo más fuerte que
puede, mientras ella llora sobre su hombro. De nuevo, KENSOU también se pone a
llorar por frustración, pero después por felicidad.
La gente los observa. Pero pronto
los dos se levantan para irse a “El jabalí estreñido”. A esto que llega
LAMBERT, así de repente.
- KENSOU, ¿qué ha pasado? – pregunta desesperado el juglar -. Me había detenido
en una pequeña tienda de recuerdos cuando iba a la taberna y de repente he oído
la explosión. ¿Estás bien?
- Hola, LAMBERT – responde el Psycho Soldier -. Sí, estoy bien. Eso es lo que
te decía yo de lo que me iba a ocupar.
LAMBERT observa a ATHENA.
- ¿Y ella quién es? – pregunta curioso.
- Una muy buena amiga – responde KENSOU. ATHENA, con lágrimas en los ojos,
sonríe y asiente -. LAMBERT, debemos reunirnos pronto. Hay que partir a
Solderai cuanto antes.
- ¡¿Cómo?! Oye, recuerda que DRAUG dijo que fuéramos dentro de unos cinco
meses, ¿no crees que...?
- No, hay que ir – ATHENA se seca las lágrimas y, siguiendo al lado de KENSOU,
se dirige al bardo -. Las razas caóticas van a invadir Salk y hay rumores de
que el Señor de los Demonios Alados ha resucitado.
- Sólo es su parte corporal, muchacha – dice LAMBERT -. Tenemos suerte de que
no esté también la astral.
- ATHENA... – KENSOU observa a su compañera.
- Como tú has dicho – y sonríe -, mi honor ha sido mancillado y ellos no
merecen ser Psycho Soldiers.
- ¿Ellos? Creo que deberéis contármelo, chicos, porque...
La gente empieza a apartarse. El
trío mira para ver la razón. Un félido, con una capa de color azul oscuro, va
avanzando hacia ellos. Detrás están ZHOVEN, LOTHAR, AKASHA, PHILEASS, HATA,
EMERALDAS y el aniquilador.
- ¿Qué es esto? – pregunta LAMBERT.
- No es momento para preguntas – dice PHILEASS -. Si queréis saberlo, venid con
nosotros.
Un cuarto de hora más tarde, los
aventureros se han reunido con el félido en el descampado. Sólo faltan MAGNUS,
DEED, NATHAN y SHIRÔ, pero han decidido dejarlos en paz, allí en el templo. Ya
son muchos para la lucha.
El felino sonríe.
- No esperaba encontrarme con tantos amiguitos de LOTHAR – dice el félido -.
Pero ya lo dije antes, cuanta más gente mate, mejor – y vuelve a quitarse la
capa, sacando de nuevo su Espada de los Infiernos y la misteriosa garra -. Y
ahora, como os dije, os revelaré por qué es tan importante esa espada.
El guerrero felino se relaja, observa al grupo y comienza a narrar:
- Esta espada corta no es una espada cualquiera. Aunque veáis que sus formas no
son exquisitas ni tiene nada de especial, ante vosotros está la espada Nerea.
” Nerea fue forjada hace siglos por la familia noble de los Ripstein, a la que
mi familia ha servido como guardias y asesinos personales durante muchos años.
Nuestra misión era la de guardar la Nerea de que nadie la robara, ya que esta
espada es el símbolo del poder de los Ripstein y también su objeto más
preciado, ya que la herencia de la dinastía pasa por esta espada.
- Perdona – interrumpe LOTHAR -. ¿Podrías explicarte mejor?
El felino sonríe de nuevo.
- Pues sencillo: aquél que tenga la espada Nerea, heredará el palacio, las
tierras... ¡Todo lo que pertenece a los Ripstein! – y el félido está muy
furioso al decirlo -. Y mi señor ahora está muy enfermo, y sólo tiene un hijo.
” Si su hijo no recibe esta espada en cuanto su padre muera, perderá su hogar,
perderá todo con lo que ha vivido. Y yo no voy a dejar que un espía de nuestros
enemigos Degerjais...
- ¡¿Qué?! – LAMBERT se queda impresionado -. ¿Has dicho Degerjais?
- Sí, eso he dicho – dice el félido serenamente -. Creíamos que cuando Degeria
fue destruida ante la invasión de no-muertos, nuestro enfrentamiento con ellos
se terminó... Pero hace ya tres años, volvió la señorita LYSBEN-INGALA, quien
se suponía murió en Degeria, pero no es así; seguramente ahora está oculta en
algún lugar, dispuesta a arrebatar a los Ripstein su poder. Y por eso te envió
a ti., LOTHAR, a robarnos la espada...
“Tres años”, piensa LOTHAR, “Bueno,
hace unos meses desperté en la orilla del río con la Nerea... Pero tres años...
¿Qué haría yo ese tiempo?”, y observa la espada. “Pero, ¿quién es esa LYSBEN-INGALA
DEGERJAIS? ¿Y por qué LAMBERT está tan interesado?”, y en ese instante ve a
LAMBERT de rodillas, llorando.
No sabe qué ocurre, sólo le oye murmurar: - Han... pasado seis años... pero...
¿cómo puede ser?... no... lo recuerdo todo, recuerdo qué pasó... ¿y por qué
otra vez ha vuelto contra los Ripstein? ¡Creía que su padre acabó con esa
estupidez!
- ¡Bardo estúpido, deja de lloriquear y abre los ojos a la realidad! – grita el
félido -. El padre de INGALA era un debilucho y ella sólo es una idiota. Pero
esa idiota nos ha quitado la Nerea, la espada que necesita la señorita INGALA
para quitarnos nuestras tierras, y yo he venido a por ella – mira a LOTHAR,
AKASHA, ZHOVEN, HATA y el aniquilador -. He decidido luchar primero contra
vosotros cinco. Si cuando muera LOTHAR alguno tiene interés en vengarse, que me
lo haga saber. Estaré encantado de mandarlo al Más Allá junto a él... – y con
una sonrisa maléfica, se tira contra los aventureros.
LOTHAR responde rápido sacando su
espada ancha y la Nerea, al igual que sus compañeros sacan sus armas.
Pero el félido ataca primero a ZHOVEN. Afortunadamente, la ninja-to y la espada
ancha del semielfo son más rápidas y consiguen bloquear los ataques del
enemigo.
AKASHA se abalanza sobre el félido con su kamatari. Queda sorprendida al ver
como el felino esquiva fácilmente el golpe. Todos atacan a la vez, pero o el
félido les esquiva o bien sus golpes no son lo suficientemente acertados y nada
más rajan un poco las ropas del guerrero.
El felino vuelve a la carga y arremete contra el aniquilador. Es como si
intentara quitarse de en medio a los compañeros de LOTHAR para luego ocuparse
de él en solitario. El aniquilador para la espada, pero un terrible puñetazo lo
tira hacia atrás. El enano se levanta enfurecido.
- ¡¡Maldito gato!! ¡Me voy a hacer un abrigo de piel con tu pellejo!- y
rápidamente, el aniquilador se reincorpora.
Todos vuelven a cargar. AKASHA
intenta golpear con furia al félido, pero su kamatari cae al suelo. El félido
intenta aprovecharlo, pero LOTHAR intenta evitarlo. El felino evita la Nerea,
pero queda alejado de AKASHA de todas formas. ZHOVEN sorprende al félido y le
hace una pequeña herida. El aniquilador no consigue alcanzarlo, mientras
maldice todo el árbol genealógico del felino.
El félido ve al aniquilador acercarse e intenta decapitarlo. Pero el casco del
enano lo evita, rompiéndose. El aniquilador, aún de una pieza, logra mantenerse
en pie.
- ¡Vaya con el gatito! Quieres bronca, ¿eh? Te gusta arrancar cabezas, ¿eh?
Pues dos pueden jugar al mismo juego.
Dicho y hecho, el aniquilador da un salto e intenta separar la cabeza del
félido de su cuerpo, pero éste le esquiva con facilidad.
Pero lo que no viene venir es la
kamatari de AKASHA, quien se ha apresurado en golpear nada más recoger su arma.
Un duro golpe de la guadaña manda por los aires al félido. Cuando parece que
han ganado, el guerrero da una voltereta y cae de pie.
- ¿No te han dicho nunca que los gatos caemos de pie, jovencita? – dice el
félido, observando a AKASHA. Tiene una fea cicatriz que ha destrozado su cota
de anillos, pero el félido parece que no le importa que su propia sangre escape
de su cuerpo –. Tú eres la siguiente.
LOTHAR ataca. No puede dejar que AKASHA sea atacada por esta bestia. Y por eso,
su espada ancha golpea duramente el pecho descubierto del félido, haciendo que
la sangre salte a borbotones.
Pero a pesar de la gravedad de la herida, casi mortal, el félido se mantiene en
pie. Con furia, decide al fin atacar a quien buscaba: a LOTHAR. Con una
increíble rapidez, salta sobre él e intenta atravesarle con la Espada de los
Infiernos, pero LOTHAR lo bloquea y lo tira hacia atrás. El félido vuelve a
caer de pie.
Por detrás del félido, HATA, rápidamente, se incorpora después de la indecisión. Su locura ha vuelto a surgir y ataca al félido con furia. El guerrero felino se da la vuelta tan rápido como puede, sólo para ver cómo la espada de la juglar atraviesa su abdomen. La espada del félido cae al suelo.
El felino aún vive. Agoniza, pero
sigue vivo. HATA saca la espada del abdomen. No sabe si seguir dándole
espadazos o dejarlo morir. HATA observa al felino caer de rodillas ante ella,
con sus garras sobre el abdomen. Escupe sangre. Su muerte está cerca.
HATA guarda su espada iónica en la funda y se aleja del félido. El guerrero observa
a la juglar apartarse. La observa con una cara llena de ira. A duras penas se
levanta y va corriendo con su garra a por HATA. Pero de pronto siente algo
afilado en su espalda. Con cara de sorpresa y los ojos en blanco, cae al suelo,
con un hacha de guerra clavada en su espalda.
- ¡Así aprenderás que conmigo no se
juega, gato! ¡¡Y me cago en la leche, lo que ha aguantado el tío este, que con
esas heridas podría haberla palmado un troll!! – el aniquilador, a pesar de lo
que ha sufrido en todas las batallas que ha disputado con los aventureros, aún
tiene mucho que decir. Saca su hacha de la espalda del cadáver, lame la sangre
de su filo con su típica cara de sádico y la cuelga en su cinto.
ZHOVEN coge la Espada de los Infiernos del félido y se la guarda.
- Perfecto regalito para mí, sí señor – dice ZHOVEN.
LOTHAR se dirige hacia sus compañeros:
- Gracias, habéis demostrado ser dignos de mi amistad, sabed que tengo una
deuda con vosotros y que no os fallaré en vuestros momentos de necesidad, así
como vosotros habéis estado conmigo en mi hora más amarga.
Pero una vez muerto el félido y
desvelado parte del misterio que rodea a LOTHAR, la atención se centra en
LAMBERT, el juglar.
Todos observan cómo está de rodillas, llorando. Lo que ha dicho el félido parece
haberle afectado.
- LAMBERT – AKASHA se acerca, asustada -. ¿Qué te ocurre? Por favor, dínoslo.
LAMBERT observa a la semielfa. Se incorpora y la mira fijamente.
- Esa chica... LYSBEN-INGALA... – LAMBERT empieza a tener la visión de una
enorme mansión. Se ve a sí mismo en el patio de la misma, mirando a una
ventana. En la ventana, se puede ver a una hermosa joven, de tez pálida, de
ojos y pelo rojizos -. No puedo contarlo... Es algo que se encuentra en lo más
profundo de mi ser... Es un recuerdo que llevaré conmigo y que nadie puede
conocer – las lágrimas siguen cayendo de los ojos de LAMBERT. Y, sin mediar
palabra, vuelve a Zoroaster.
Todos se preocupan por él. Hasta
ATHENA, quien acaba de incorporarse recientemente al grupo, parece estar tan
preocupada como si lo conociera de por vida.
”Todo esto es incomprensible”, piensa LAMBERT. “¿Cómo puede ser que ella aún
viva? Dijeron que todos murieron, Degeria fue totalmente destruida. Pero ese
KYER DERGIST... seguro que el muy cabrón sabía cómo escapar y por eso han
sobrevivido. Debo buscar la verdad sobre ello.”
LOTHAR se queda pensando...
"Nerea...", piensa observando la espada corta que tanto tiempo ha
tenido como su posesión más preciada, "ahora sé el secreto que escondes...
Parece ser que en el pasado se me fue encomendado robarte para otros. Quizás es
cierto, pero ya no importa quién fui, ahora sólo soy El Oscuro. Y no respondo
ante nadie, no recuerdo a la tal INGALA, pero parece que LAMBERT sí. Quizás él
me pueda decir más."
Pero observar al juglar. No está para contar nada sobre el pasado.
Apenado, el cazarrecompensas guarda la espada en su funda. "De momento
Nerea se queda conmigo, los Ripstein deberán buscarse otro símbolo de
poder."
Aquella noche, en el Templo de Magia Blanca de Zoroaster, mientras todos duermen, LAMBERT se pasa todo el tiempo en su habitación, escribiendo...
AL DÍA SIGUIENTE
LAMBERT comunica su decisión al grupo.
- Me separaré de vosotros una temporada. Sé que es duro tener que abandonar la
misión, ya que todo va mal, pero lo de ayer fue algo que me destrozó el alma –
y mira a AKASHA -. No creas que he me olvidado de que algo nos une. Seguiré
buscándolo, no pienso abandonar hasta saber qué es – y dirigiéndose a ella, le
entra un sobre -. Si te preocupo demasiado, sólo ábrelo y lee.
Se dirige hacia el resto del grupo.
- Es una pena tener que abandonaros. Tener que dejar a un gran enano como es
MAGNUS... A los nuevos, HATA, ZHOVEN y ATHENA... También echaré de menos a
SHIRÔ, DEED, EMERALDAS... A KENSOU, LOTHAR y el ‘maesse’... Al viejo PHILEASS,
o al bueno del aniquilador – y sonríe -. También echaré de menos a los demás,
los que no están aquí. Sólo puedo daros las gracias por haber estado conmigo –
cogiendo su bandurria y acariciando una espada que llevaba todo el tiempo en su
mochila y que al fin ha decidido sacar, se despide de todos -: ¡Espero veros en
Solderai, amigos!
La marcha de LAMBERT cala en el
fondo del grupo. Una pequeña lágrima cae del ojo de AKASHA. Es como cuando
SATOSHI se fue. Recuerda claramente ese día, allá en la ahora lejana Malkadian.
- ¡Hasta la vista, LAMBERT! – grita la semielfa. “Sé que tú irás a
Solderai...”, piensa AKASHA, recordando también que SATOSHI pasaría por allí
pronto.
Guarda la carta de LAMBERT y va con
los demás a recoger a NATHAN, SHIRÔ y DEED. El ‘maesse’ está ya muchísimo
mejor, los magos han hecho un gran esfuerzo para que se pusiera bien. La magia
hace grandes milagros.
Con NATHAN recuperado, todos pueden partir a Solderai.
En la caravana, rumbo a SOLDERAI,
AKASHA, impaciente aunque sólo han pasado tres horas desde que LAMBERT se
marchó, abre la carta. Tres hojas, escritas por delante y por detrás, revelan
el misterio de LAMBERT (pulsa aquí para ver la carta).
Oscuros acontecimientos, imprecisas predicciones y misterios del pasado no indican que el futuro sea muy halagador para Daron...