AMARGAS DESPEDIDAS

“¿Ya te vas? ¡Pero si sólo acabamos de empezar, aún llevo todavía siete jarras de cerveza!" El enano aniquilador

SOLDERAI, 27 de agosto del año 3287 después de la Gran Guerra

Tras casi un día inconsciente, AKASHA abre los ojos. Se encuentra tumbada en una cama, vestida únicamente con un camisón. Intenta sentarse, pero siente una punzada en el abdomen. A pesar de todo, consigue quedarse sentada.
            En ese momento, recuerda la lucha contra PHALNAX. Recuerda cómo estaba al lado de ese ser, lista para atacarle... Pero no contó con que él fuese más rápido y casi la matara... Había estado muy cerca de la muerte.
            Sigue recordando... “Hmpf... Se ha cargado mis protecciones y mis ropas de líder Yojimbo... Afortunadamente, sigo viva”, piensa la semielfa.

Intenta relajarse. Observa la habitación, ordenada, con paredes de color verde, pero un verde muy claro. Los muebles, de madera joven, mantienen un aire de nobleza en toda la habitación. Los dos ventanales están justo a los lados de la cama y a través de ellos llega la luz y la brisa de un nuevo día.
            De repente, alguien llama a la puerta. En la mente de AKASHA pasa la imagen de SATOSHI, esperando que sea él quien le haga la visita.
            - ¡Adelante, estoy despierta! – dice AKASHA, muy contenta.

Pero quien abre la puerta y pasa a la habitación no es su amado, ni tan siquiera es semielfo... Es más, es un elfo.
Vestido con una simple camiseta marrón, pantalones negros y botas del mismo color, FËADRAUG se acerca hasta la cama, coge una silla y se pone al lado de AKASHA. Sonríe.
            - Me alegra ver que aún sigues con vida, YURI – dice el druida.
            - ¡Oh, DRAUG, no esperaba verte! – responde AKASHA -. ¿Y qué? ¿Cómo va tu espalda?
            - No mejor que tu estómago, pero va remitiendo. ARGUS me contó todo lo que pasó con PHALNAX.
            - Sí, le gusta mucho hablar y hablar...
            - Es un buen chico – interrumpe DRAUG -. Además, con él de vuelta podemos respirar tranquilos... Bueno, relativamente tranquilos, ya que seguramente un ejército que el tal PHALNAX tiene por ahí perdido está preparándose para apoderarse de una región de la Nación de Solderai y ya de paso conquistarla entera.
            - Pero ese tío dijo ser un sirviente de ARGOH.
            - Y en el pasado fue Fiedrich von Hausser, último descendiente de una familia de terratenientes de Egho – completa FËADRAUG -. RAGNUS me lo comentó y encontré información sobre él. Al parecer, hace trescientos años había decidido construirse una finca por la zona donde habéis estado... Lo que pasó es que no pidió la licencia de obra en Solderai, ya que para cualquier construcción en la Nación de Solderai primero hay que pedir la licencia.
            - ¡Ah! Y lo mataron por no cumplir la ley.
            - ¡En absoluto! El Imperio no haría cosas como ésa. Ya la Naturaleza le dio su merecido... Un desprendimiento de tierra acabó con su finca y su vida. Esa cueva de la que me han hablado tus compañeros fue en su tiempo la casa de Fiedrich, ahora más conocido como PHALNAX.

Una pausa. DRAUG mira a AKASHA, agacha un poco la cabeza, y prosigue:
            - Según la teoría que me expuso LOTHAR tras oír al propio PHALNAX, Fiedrich llegó a algún pacto con ARGOH para recuperar sus tierras, a cambio de lealtad al Señor Demonio. Ello lo transformó en el actual alado transformista. Y me imagino que tras acabar con su hogar definitivamente, lo veremos en Ghidnaar.
            - ¡Creí que ya estaba acabado! – exclama AKASHA, quien no llega a creerse que todavía PHALNAX siga vivo.
            - Un demonio alado transformista es la segunda clase más importante de demonio volador, tras los Cazadores de Almas – explica FËADRAUG -. A menos que sea destruido en su forma demoníaca, un alado transformista volverá una y otra vez. Por ello ese Rax del que tanto me hablaban algunos de tus compañeros no ha vuelto... Mostró su forma original y murió con ella, así que dudo que vuelva.
            - ¿Tan rápido pueden volver? – pregunta AKASHA. FËADRAUG asiente.

Alguien llama ahora a la puerta. Un hombre mayor, con una larga barba blanca, entra en la habitación.
            - ¡Anda, pero si es el señor PHILEASS! – exclama la semielfa.
            - Sí, soy yo – responde PHILEASS -. Me alegra ver que estás viva, muchacha – el anciano se gira hacia DRAUG -. Señor, ¿le ha contado ya lo de su amiga la mediana?
            AKASHA no lo entiende.
            - ¿Qué pasa con REPLICANTE? ¿Ha hecho algo? Si es así, ya hablaré con ella.
            - No vas a poder hablar con ella, AKASHA – dice, ahora muy serio, el elfo -. Mira... No sabía cómo podría explicártelo, pero... – suspira -. REPLICANTE murió en la lucha contra PHALNAX... Lo siento mucho – y pone una mano sobre el hombro de AKASHA, mientras empieza a llorar amargamente.


 

CAITLIN había estado apartada del grupo todo este tiempo, curando sus heridas. Había escuchado lo que VIRUS comentó de vuelta a Solderai sobre qué hacer con las posesiones de REPLICANTE. CAT era una desconocida para el grupo y no cree que ella sea la mejor persona para tomar decisiones sobre las posesiones de la difunta.
            Pero ella entiende a los demás. Aún recuerda cómo todo su grupo cayó en la emboscada de los orcos. Había perdido a su compañeros y ciertamente el dolor que todos sentían por esta muerte llega al corazón de la muchacha, sabe lo que ellos sienten.

 

CAT había oído hace unos minutos algo de una reunión de los protegidos de FËADRAUG. La guerrera sólo ha oído a alguien llamado así de las canciones sobre los llamados Héroes de Salk.
            Buscando las canciones en su memoria, recuerda que alguien, que concuerda precisamente con la descripción sobre este personaje que una de las canciones narra, ha entrado en la habitación donde dejaron a AKASHA.
            Así que, esperando consejo del druida, se levanta y se dispone a hablar con él.

 

A pocos metros de la puerta, oye unos gritos:
            - ¡¡¡ES IMPOSIBLE QUE ESTÉ MUERTA!!! ¡ES DEMASIADO FUERTE! ...demasiado fuerte... – la voz se apaga poco a poco.

 

Aunque sabe que no está bien espiar a escondidas, CAITLIN se queda mirando, evitando que los de dentro la vean, la escena. Observa a AKASHA sentada en su cama, con las manos sobre la cabeza agachada, y llorando... Junto a ella, está FËADRAUG, sentado y también está llorando, aunque menos que su compañera. Junto a ellos, un anciano que CAITLIN nunca había visto.
            Ve que AKASHA vuelve a levantar la cabeza y se dirige al elfo:

- Todavía tengo recuerdos en mi cabeza... Cuando REPLICANTE y yo nos conocimos, cuando luchábamos juntas solo por placer o dinero, cuando te conocimos en esa taberna de Malkadian... Demasiados recuerdos como para que ella esté muerta...
            - Demasiados, sí – es lo único que el dolor de su corazón permite a FËADRAUG decir.

- Ella... no puede estar muerta, no... ¡siempre me protegió! ¡Siempre ha sido mas fuerte que yo! Ella no puede...- al mirar a DRAUG, de repente AKASHA no puede evitarlo, ve lo que pasa en verdad: su mejor amiga, aquella a la que siempre admiró, ha muerto... Ella, una asesina, había sido asesinada por alguien tan cruel y falto de corazón como PHALNAX

 

- FËADRAUG – dice la semielfa, de nuevo observando al druida -. Llévame hasta la ventana, por favor.

El elfo entiende que la chica está muy mal, y le ha extrañado que le haya llamado por el nombre completo: siempre le había llamado DRAUG, casi como olvidando que era un Espíritu de Lobo, no sólo un Lobo.

FËADRAUG la ayuda a levantarse y la lleva hasta la ventana. A duras penas, AKASHA mira el cielo y ve que el sol brilla menos que antes, es como si parte de su luz se hubiera ido con REPLICANTE...

 


 

CAITLIN se dispone a entrar, pero dos personas la interrumpen: una que sale de la habitación y otra que se disponía a entrar.

 

Quien está saliendo es el viejo PHILEASS, que se disponía a llamar a los demás compañeros para la reunión de la que había oído CAITLIN.

La otra persona es una elfa, de larga cabellera pelirroja y vestida con galones del ejército elfo.

JADE mira con cierta curiosidad a CAITLIN.

- Hmm... ¿No eras tú uno de los integrantes del grupo que partió en busca de ARGUS, como apoyo al grupo de SARAH? – dice JADE.

- Esto... – CAT se queda casi sin habla -. ¿Apoyo? ¿Creí que éramos dos grupos distintos?

- ¡Oh, vaya, así que tú eres CAITLIN! – dice PHILEASS -. Brava guerrera, según he oído de tus compañeros.

- ¿Mis... compañeros?

JADE se adelanta al anciano:

- Sí, ya sabes... LOTHAR, ASSOTH, DEEDLIT y todos ellos. Aunque me gustaría saber dónde se han metido el enano psicópata y su perrito faldero... Pero bueno, chica, ¿ibas a hacer algo ahora? Porque te he visto ahí en la puerta y...

- Bueno... yo... La verdad es que iba a entrar a hablar con ese señor que está con AKASHA... Una cosa, ¿es realmente ese elfo FËADRAUG TURMELLYRN, uno de los Héroes de Salk?

La elfa sonríe.

- Bueno, ya has conocido a RAGNUS, SARAH y ARGUS... Y ahora has visto dos héroes más – dice JADE, aún sonriente.

- ¿Dos más? – pregunta sorprendida CAT -. A ver... Que yo sepa... esto... nunca se consideró al señor TARIAR como Héroe de Salk...  Pero si las cosas han cambiado, la verdad es que no me he enterado... ¿y no me dirá que este señor pueda ser el archimago FLADNAG?

- ¿Qué? – PHILEASS ríe -. No, por favor, yo soy PHILEASS IEL-GAHEN, maestro Psycho Soldier. La señorita JADE AREWEN hablaba tanto de ella misma como de su esposo, al que ya has visto junto a AKASHA... ¿Creías que no sabía que mirabas a hurtadillas?

- No... no era mi intención – se vuelve hacia JADE -. ¿Así que usted es una de las heroínas? Pues me la imaginaba más alta...

- Bueno, es lo que siempre dicen de los Altos Elfos – responde la elfa, algo moleta -. Siempre nos dicen cosas como “¿por qué no haces honor a tu clase?” o cosas más desagradables como “he visto hobbits más grandes que tú”. ¡A ver si se enteran ya que lo de Altos se refiere a la jerarquía social, no a la estatura!

 

Psycho Soldier y cazarrecompensas callan y dan la razón a JADE. Ambos saben ya de los cantos de los bardos que es una chica irascible y no convendría que esa ira se desatase.

 

Pero lo que podía haber roto la tragedia que se vive, es interrumpido por esta tragedia.

AKASHA sale junto a FËADRAUG. La semielfa sigue sin encontrarse bien.

- ¿Dó-dónde está su cuerpo? Quiero verla – dice AKASHA, casi sin mantenerse en pie, mientras piensa que todo ha sido culpa suya.

- Precisamente iba a avisar a los demás para que nos reunamos – contesta PHILEASS -. Si quieres, yo te llevo ante ella.

PHILEASS le tiende una mano y AKASHA la acepta. Ambos se alejan por el pasillo.

 

JADE observa a su marido. Ve en él el dolor por la pérdida de una protegida suya, el dolor de no haber estado con sus pupilos.

- Vamos, cariño, no vayas a sentirte culpable por eso – comenta JADE -. La vida del aventurero es una vida llena de riesgos, donde la muerte puede acechar a la vuelta de la esquina.

- Sí... Pero yo debía haber ido...

- ¿Con la espalda como la tienes? ¿Y que yo esté lamentándome de lo que te pasara? ¡Sería el cuento de nunca acabar!

CAITLIN no entiende mucho de relaciones conyugales, pero ve que esto podría pasar de castaño a oscuro en cualquier momento.

- Esto... – CAT interrumpe a tiempo la discusión -. Disculpen si les interrumpo, pero creo que ahora lo que importa es ayudar a AKASHA a superar el mal trago y preocuparnos por qué vamos a hacer tras lo que hemos pasado.

FËADRAUG observa a la humana. Baja la cabeza y sonríe.

- Tú eres CAITLIN, ¿no? Encantado de conocerte. Creo que ya te habrán hablado de mí tus compañeros, ¿no?

- Mis compañeros murieron cuando íbamos al rescate de TARIAR...

- ¡Ésos no! – exclama JADE -. Son tus compañeros actuales. Y tranquila, si quieres que rindamos homenaje a tus otros compañeros, los que cayeron durante tu misión. Nadie ha de ser olvidado – sonríe.

 

CAITLIN responde con otra sonrisa.

- Bueno, voy a buscar a los que siguen aún por aquí y no están ocupados con misiones, y así le ahorro trabajo al señor PHILEASS – dice JADE -. Nos veremos dentro de una hora en la reunión, ¿vale?

- Allí estaremos – responde el druida.

Los dos elfos se besan y JADE se aleja por el pasillo.

 

- Oiga, señor TURMELLYRN... – dice, algo nerviosa, CAT.

- Dime, no te cortes – sonríe el elfo.

- Bueno... ¿es cierto que soy del grupo? Ya sabe...

El elfo sonríe y asiente.

 

 

MIENTRAS...

En una pequeña sala circular, con varias velas por todo su perímetro, AKASHA y PHILEASS se encuentran sobre un pequeño altar, con una vela en cada una de sus cuatro esquinas. Sobre el altar, un pequeño ataúd donde reposa, para toda la eternidad, el cuerpo de REPLICANTE.

- Te vengaré, amiga –, murmura AKASHA -, aunque sea lo ultimo que haga – mira a PHILEASS -. Por favor, volvamos a la habitación. Ya habrá más que hablar con el resto.

 


 

PERO EN OTRO LUGAR

El salitre del mar impregna el aire del puerto de Solderai. Varios barcos se encuentran en los muelles, la mayoría de ellos galeones de guerra, listos para evitar la invasión de las huestes de las costas de Milkûr.

Pero centrémonos en un barco que nada tiene que ver con la guerra...

EMERALDAS carga unos bártulos en el único barco que no muestra pabellón alguno. Coge a Mort y se dispone a partir.

 

Pero pronto llegan al puerto algunos de sus compañeros. LAMBERT, LOTHAR, XENAR y DEEDLIT consiguen localizar a su amiga corsaria. Ella les sonríe.

- Me ha encantado viajar con vosotros y nunca os olvidaré – dice EMERALDAS, con cierto pesar -. Pero el mar me llama, siento sus rugidos por la noche, rugidos  que me invitan a jugar con ellos. Yo no puedo vivir sin el mar y estando aquí cada vez lo  añoro más.

Los cuatro miran  a su compañera. Han visto a muchos compañeros partir... Otra marcha les romperá también el corazón, aun sabiendo que se vuelvan a encontrar.

- Adiós, amigos, tal vez no vuelva a encontrar gente como vosotros, no cambiéis. Diles adiós, Mort.

El pequeño gato maúlla, como si de verdad dijese “adiós”.

 

XENAR pone una mano en el hombro de la pirata y le dice:

- Te echaremos de menos, vieja amiga. Sobretodo yo, que he sido la que más tiempo ha estado contigo de todos los que quedan... Recuerda que siempre tendrás un sitio entre nosotros, por si cambias de opinión... Adiós y buen viaje.

Los cuatro se despiden de ella. EMERALDAS, con la tristeza de dejar a sus amigos y la alegría de volver al mar, mezclados como la sal y el agua del mar, sube al navío, listo ya para zarpar.

Pronto levan anclas. Mientras el barco se aleja, EMERALDAS sigue despidiéndose de sus compañeros y les pide que les den recuerdos a los demás.

 

En pocos minutos, el barco está tan lejos que no pueden oír nada...

 


 

UNA HORA MÁS TARDE

La mayoría de los aventureros están reunidos alrededor de una gran mesa redonda situada en el salón. Sólo faltan AKASHA, PHILEASS, NATHAN y los héroes.

 

A muchos les ha parecido muy repentina la marcha de EMERALDAS. Pero saben que ninguno lo olvidará. Aunque es otra marcha la que más les preocupa ahora.

LOTHAR es el primero en decir algo sobre REPLICANTE:

- Nunca el término victoria pírrica me pareció más adecuado. Hemos destruido la encarnación de un poderoso demonio a un precio demasiado alto...

Pero hay algo más que el semielfo no cuenta a sus compañeros... Un sentimiento de culpa que poco a poco va inundándolo. “Si no hubiera dudado en combate, si hubiera atacado antes quizás habría muerto yo”, piensa LOTHAR. “La muerte es parte de la vida, con los años tendría que haberla aceptado como si fuera una vieja amiga, pero no puedo. REPLICANTE era una buena compañera, una amiga, y la echaré de menos”

- Rezaré unas oraciones para que el alma de nuestra compañera descanse por siempre, y apoyaré a AKASHA en todo lo que necesite, ya que eran grandes amigas y me imagino cómo debe de sentirse – comenta, apenada, XENAR.

 

- Hablemos del entierro – dice KHANWULF -. ¿Qué haremos con sus cosas?

- Sería un honor para mí conservar alguno de sus objetos como recuerdo – responde XENAR a la pregunta -, pero no creo que sea correcto hacerlo. Pienso que sus armas y sus posesiones deberían ser enterradas junto a ella, para que junto con ella pasen a su nueva existencia, tal y como hacemos en mi tribu.

- Bueno... No considero apropiado quedarme con ninguna de sus armas – dice LOTHAR -, los recuerdos de REPLICANTE me acompañarán en mi mente y en mi corazón para siempre.

- Tienes razón – dice XENAR -. Yo verdad no sé cuál es la costumbre de los medianos en este tipo de ocasiones. Tampoco creo que yo deba elegir su funeral, creo que es AKASHA, quien estaba más allegada a ella, la que debe decidir.

 

Cuando lo dice, entra en la sala AKASHA, acompañada por PHILEASS, NATHAN, FËADRAUG, JADE, RAGNUS, SARAH, MAGNUS y ARGUS. Todos toman sus asientos.

- El tolariano vendrá dentro de poco – dice ARGUS, en referencia a FLADNAG -, y JULIUS y SANDHURST todavía tardarán... Dudo que a estas alturas hayan terminado su misión de espionaje.

- Pero ¿y SATOSHI? – pregunta ASSOTH -. ¿Él no debería estar aquí?

- Me parece que tardará unos minutos – responde SARAH -. Está reunido con los miembros de su clan... Espero que no llegue tarde.

 

Tras varios saludos, sobretodo a MAGNUS, a quien los aventureros no habían visto en mucho tiempo, todos callan. La reunión va a empezar... pero alguien llama a la puerta.

Tras ella están SATOSHI, vestido con sus ropas de calle, y un jadeante FLADNAG.

- Per... perdona – intenta decir el mago -. Es que me he pegado una carrera de campeonato.

Todos ríen, mientras los recién llegados toman asiento. Ahora sí que va a empezar la reunión.

JADE comienza:

- Bien, el motivo de esta reunión es doble, como ya sabéis. En primer lugar, pido un minuto de silencio por nuestra compañera Sa...

- A ella nunca le gustó que la llamaran por su nombre – dice AKASHA, aún con lágrimas en sus ojos -. Y creo que ahora tampoco le gustaría.

- Bueno... pues bien, pido un minuto de silencio en memoria de REPLICANTE, quien ayer nos dejó durante la lucha contra PHALNAX...

 

Un minuto sin mediar palabra alguna... silencio...

Aunque ha pasado poco tiempo, para muchos ha sido una eternidad sin emitir sonido alguno.

JADE prosigue:

- Precisamente, el funeral de REPLICANTE es nuestra primera prioridad. He oído que muchos quieren enterrarla con todos sus objetos, ¿cierto?

Algunos asienten.

JADE cede la palabra a AKASHA:

- Chicos -, la semielfa se seca las lágrimas -, enterrar dinero, pociones o veneno junto a un cadáver es una tontería, quizás nosotros los necesitemos. En cambio, la espada aserrada y la de los Infiernos sí que han de ser enterradas junto a ella.

“ La aserrada, tal y como me contó, la ganó en un torneo y siempre le tuvo cariño; y la otra le parecía muy útil, así que eso sí que lo enterraremos con ella, pero con lo demás me parece una estupidez enterrarlo... ¡y lo mismo le parecería a REPLICANTE!

Se detiene unos segundos, mientras nuevas lágrimas caen sobre su cara. Se las limpia y sigue:

- Hay que enterrarla con su armadura y su ropa de asesina, eso a ella le hubiese gustado. Nació para ser una asesina... Aunque tardó en darse cuenta – y acto seguido rompe a llorar, perder a REPLICANTE ha sido peor que perder a un padre... aun sabiendo cómo era su padre... ha sido como si le arrancasen el corazón de cuajo.

ARGUS se levanta y coge a la semielfa.

- Seguid vosotros, AKASHA necesita relajarse – dice el félido, mientras los dos salen de la sala.

 

XENAR se muestra sorprendida y algo mosqueada por el cambio de humor de AKASHA y que se desentienda del funeral de alguien que fue como su hermana, pero finalmente se encoge de hombros:
            - Estos asesinos... Realmente nunca los llegaré a comprender...
            Por otra parte es cierto que la propia REPLICANTE no le daría importancia a algo tan natural como la muerte, a pesar de lo chocante que le pueda parecer a XENAR, para quien la muerte por su cultura siempre ha sido algo casi magnificado.
            - Lo comprendo... - afirma, aunque sin parecer muy convencida -. De todas maneras yo no quiero ninguno de sus objetos, no podría tenerlos, le pertenecen a ella aunque ya no los vuelva a usar. Tan sólo conservaré mi recuerdo de ella, ése es un objeto que nunca perderé.
            Sonríe levemente a todos y se sienta, pensativa.

RAGNUS se encarga de continuar:

- El entierro será a las cinco de la tarde y se realizará en la más absoluta intimidad – pausa y continúa -. No sé cómo querría REPLICANTE su entierro, pero haremos caso  AKASHA y será enterrada con los objetos que más valor tuvieron para ella en vida. Será un entierro según el rito siffririano, aunque no sabemos qué creencias tenía la mediana.

- Bueno, la verdad es que algunos como yo – dice KHANWULF -, ni la conocimos, pero yo al menos la respeto como guerrera. Que en paz descanse la mediana con sus ancestros.

Tras esto, una larga pausa. Ni un solo murmullo en toda la sala.

 

Ahora quien habla es MAGNUS:

- Bien, tras esto, tenemos, desgraciadamente, que pasara al otro asunto prioritario. Y es sobre la lucha que se avecina.

- ¡Eh, un momento! – interrumpe KHANWULF -. ¿Lucha que se avecina? ¿De qué habla usted?

- Me refiero al futuro enfrentamiento con NAAGRUM ARGOH y sus secuaces.

- ¿Cómo? – VIRUS parece no creérselo -. Es decir... ¿Todo sobre la resurrección de esa mala bestia es cierto?

- Sí, y tanto DEEDLIT como AKASHA, REPLICANTE y yo fuimos testigos – dice DRAUG -. Ahora mismo, ARGOH ha recuperado todo su poder y se está acercando a Ghidnaar.

- Nos han avisado de que la Nación de Gunmar ha sido tomada por completo por las hordas del Caos – continúa SPIKE -. Hemos perdido contacto con Gunmar y Malkadian – y baja la cabeza -. Tal vez los Yojimbo hayan sido aniquilados.

 

Desconcierto...

- ¡¿Cómo va a ser eso?! – exclama XENAR -. ¿El clan de AKASHA ha sido destruido?

- No hay nada seguro – continúa el líder Kusanagi -. Pero eso ocurriría en el peor de los casos. Espero que Kanzaki haya sacado a sus hombres de allí... Aunque sabiendo que DREADLIN tuvo contactos con el padre de YURI... Dudaría de su supervivencia.

- También nos han informado de que la Nación de Minos y sus vecinos están en guerra desde hace días. Al parecer, las hordas han acelerado el paso de manera impresionante. En cinco días habrán llegado a las montañas de Ertdail y calculo que para antes del 5 de septiembre llegarán a Ghidnaar. Espero que los ejércitos de la Ciudad Santa resistan hasta que nosotros lleguemos.

 

Varios murmullos invaden la sala. ¿Tan mal van ya las cosas?

De repente, alguien llama a la puerta.

- ¡Adelante, está abierta! – exclama FLADNAG.

A la sala entra un enano, aunque es algo más alto de lo normal. Su barba, larga y rubia está recogida en varias trenzas. Lleva una armadura plateada, con varios galones y el escudo de Solderai, junto a otro símbolo que representa a un dragón rodeando una espada.

El enano se acerca.

- ¡KARRAS McGILLIAN! – exclama MAGNUS -. Es un placer teneros aquí.

- Yo también me alegro de estar con ustedes – responde KARRAS -. Espero que estos muchachos estén listos para el primero de septiembre.

- ¿Perdón? – pregunta LLOYD -. ¿A qué se refiere?

- Pues está claro, el uno de septiembre será el día en que todos los ejércitos estén reunidos y partamos hacia Ghidnaar – dice KARRAS.

- ¡Vaya, lo olvidé! – exclama JADE -. Creí que iba a ser más tarde, aunque viendo esto... Nos pillará muy justos.

- Lo sé, señora, pero ahora la seguridad de Salk está en juego – responde el enano.

- El ejército elfo no se completará hasta el primero de septiembre... Así que estaremos un poco verdes – dice la elfa.

- Pero una demora nos perjudicaría – sigue insistiendo KARRAS -. Bueno, para mañana habrán llegados los efectivos de oriente y su Emperador... ¿cómo se llamaba? ¿HAJIME GIETSU? Sí, creo que algo así...

- Bueno, pues no tenemos mucho tiempo para prepararnos – dice MAGNUS -. Será mejor no perder el tiempo, pues.

 

Todos se preocupan por lo que está pasando, pero quien está más preocupado por todo esto es FËADRAUG. Todo parece acelerarse, ya que ni siquiera ha pasado un mes y medio de todo lo que ocurrió en Sandria... ¿Qué falla, entonces?

 

- Bueno, una cosa... ¿el enano este ya nos está metiendo faena? – pregunta KHANWULF -. No es por molestar, pero... Ayer mismo se acabó el asunto de ese maldito PHALNAX, y ya de golpe más trabajo... – y mientras, piensa en lo mal que le sigue sentando que SARAH le curara el brazo.

 

 

VIRUS parece estar pensando en algo. Se da cuenta de que se siente más cercano e integrado al grupo que nunca, por lo que decide revelarse y mostrarse tal y como es, porque sabe que va a estar con ellos durante mucho tiempo, así que lo mejor es confiar en ellos y que ellos también confíen en el semielfo.

Aun sabiendo que no es el momento adecuado, no puede esperar más.


Cuando todos están a punto de irse, VIRUS se levanta para decir algo que su amigo LLOYD ya sabe

- Esto....Pues veréis...

Todos se vuelven al oír a VIRUS hablar.

- La verdad es que no me llamo VIRUS... ni tan siquiera mi apellido es STORMIX - la sala se queda perpleja – Sí, veréis... - prosigue -. En realidad me llamo ÁURON VAN LOGUIS, pero tranquilos, es verdad que soy un cazarrecompensas – la verdad es que a quien sorprende esta vez es a LOTHAR: raramente un semielfo se presenta a sí mismo como un cazador de recompensas -. Decía que me llamaba VIRUS porque no quería que nadie me reconociera y es que donde yo vivo, Kinrad, no es que me quieran mucho la verdad... Por eso emigré hacia estas tierras algo más al norte, las de la Nación de Solderai.
            - ¿Y por qué lo dices ahora? -, pregunta inevitablemente LLOYD, que no entiende bien por qué lo tiene que contar ahora.
            ÁURON responde: - ¿Que por qué lo digo ahora? Pues porque se avecina algo grande y quiero limpiar mi nombre, espero que lo entendáis.

Tras la charla, ÁURON se siente algo vergonzoso, sobretodo delante de algunas personas importantes. Espera que alguien cambie el tema de conversación.
            “¡Genial! Me hieren en el brazo, me lo tiene que curar la furcia de SARAH, se muere una compañera y el semielfo usa un nombre falso... ¡Desde luego, este mundo está lleno de locos y me han tocado todos a mí!”, dice para sí KHANWULF.

 

SATOSHI observa al semielfo. Sonríe.
            - ¡Tranquilo! No pasa nada si has estado ocultándote, al menos has tenido el valor de mostrar tal y como eres. Yo también tengo un seudónimo... Aunque claro, todos me conocen tanto por mi nombre real como por mi alias, así que no se podría decir que tú y yo tengamos el mismo problema.
            “ De todas formas, ándate con cuidado... Da igual el nombre que lleves, el mundo es igual de peligroso.
            Tras el comentario del ninja, ahora sí, todos salen.
            Mientras salen, MAGNUS se acerca a SATOSHI.
            - ¿Vas a contarle a AKASHA lo de su clan? – pregunta el enano.
            - No quiero preocuparla más – responde SPIKE -. Ahora no es momento para que se ahogue en un mar de lágrimas... Esperemos unos días.

 


 

A LAS CINCO DE LA TARDE...

 

La ceremonia se realiza según los ritos del culto siffririano. Primero se pide un minuto de silencio por aquellos del anterior grupo de CAITLIN que cayeron en su misión. Ciertamente, como dijo JADE, nadie ha de ser olvidado.
            Prosiguiendo con el entierro de REPLICANTE, se bendice el alma de la difunta, deseando que haya encontrado la felicidad y viva en el Paraíso o que tenga una justa reencarnación si aún sigue vacía. El sacerdote llama a aquellos que han vivido con ella para olvidar el dolor y ser dichosos, pues la muerte no es más que el comienzo de una nueva vida.
            REPLICANTE es enterrada vestida con sus ropas de asesina y con sus semiplacas. Entre las manos de la mediana se encuentra la espada aserrada que tanto había apreciado, y en su cinturón está su Espada de los Infiernos, que tan útil le había sido.
            Tras cerrar la tapa, el ataúd es colocado en el interior del foso y ya empiezan a echarle tierra.

 

- ¡Hasta pronto, amiga, nos veremos en otra vida! - dice LOTHAR antes de girarse, mientras deja escapar una lágrima.
            Todos están apenados... Sobretodo AKASHA. La semielfa siempre había considerado a REPLICANTE algo parecido a una hermana...

 

LOTHAR siente que no puede seguir allí. Siente la necesidad de olvidarlo todo.
            “Me emborracharé en alguna taberna... ¡Quiero olvidar todo, aunque sólo sea por una noche!”, y con este pensamiento se va sin despedirse de los demás. Aunque intente olvidar, en su mente todavía ronda el pensamiento de ayudar a AKASHA a pasar el mal trago.

 

Tras el entierro, PHILEASS se acerca a ATHENA y a KENSOU. KENSOU recuerda algo.
            - ¡ATHENA, olvidamos a la niña! – exclama KENSOU.

- ¿Qué? – su compañera también lo recuerda -. ¡Es cierto, hemos de encontrar a esos dos, el guerrero y la arquera mediana! ¿Pero por dónde pueden estar?

- ¿Decíais algo? – pregunta PHILEASS. KENSOU y ATHENA, tras acordarse de la pequeña Ana, han olvidado a PHILEASS, así que se asustan al oír al maestro -. Vamos, decidme lo que sea, a mí no me importa escucharos...