La última entrevista a Hugo
Pratt
por Graziano Origa y Bepi Vigna
La vida de Hugo Pratt bien podía haber sido el argumento de uno de sus cómics. Se pasó la vida viajando: la infancia en Venecia, la juventud en Etiopia, comienza su carrera como dibujante en Argentina donde permanece casi cinco años. Volverá a Italia en los años 60 a colaborar en el "Corriere dei Piccoli" y conocerá al editor Fiorenzo Ivaldi con quién creó la revista Sgt. Kirk en cuyas páginas iba a aparecer su personaje más internacional : Corto Maltés.
Pratt ha pasado a ser uno de los artistas italianos más famosos del mundo, apreciado por el presidente francés Francois Mitterand, y admirado por grandes autores del cómic americano (como Frank Miller, que no ha tenido reparos en tributarle varios homenajes).
Como haría notar Dominique Petitfaux en su ensayo-entrevista, "All'ombra di Corto" (Rizzoli/Milano Libri, 1993), sobre Hugo Pratt, estuvo cerca de interesarse más en la propia vida de Pratt que en su obra. Realmente su obra ha pasado a ser un hecho importante para la cultura contemporánea, no solamente por haber contribuido a revitalizar la aventura como género, a través sobretodo de un excelente trabajo con la Historia, los personajes y el ambiente, sino porque con Pratt el cómic alcanza la madurez, llega a conquistar una dignidad que no tiene nada que envidiar a las otras formas de expresión artísticas. Esto ocurre sin necesidad de utilizar textos intelectuales, sin recurrir a nuevas expresiones lingüisticas,sencillamente respetando y profundizando en el material narrativo clásico, en el fondo siguiendo las directrices de otros maestros del cómic de aventuras: Alex Raymond, Milton Caniff, Lee Falk.
Hugo Pratt trabajando en su estudio.
A mitad de los 70, cuando los autores franceses de la revista "Metal Hurlant" comenzaron a remover los esquemas tradicionales del cómic, con historias donde el texto era subordinado a la imagenes, la obra de Pratt representaba un camino intermedio donde convivían la experimentación con la tradición. "Una ballata del mare salato", la primera aventura en la que aparece Corto Maltés, pasa a ser el prototipo de "tebeo romántico" de lo que la revista belga "A Suivre" pasará a ser modelo. Era un tipo de cómic adulto que no limitaba la elaboración expresiva, sin límite de tamaño, formado a través de un sólido entramado que aportaría a la narración toda su carga romántica.
El estilo de Pratt, al comienzo es abigarrado y nervioso, con la madurez pasará a buscar la esencia: la línea y la mancha negra para las sombras sustituyen las maneras y los efectos espaciales usados en los primeros dibujos. Esto acaba provocando una mayor reflexión en la historia, narrada a través de una fila de viñetas del mismo tamaño, en una sucesión de escenas estáticas ricas en diálogos.
Hugo Pratt pasó el último año de su vida en Grandvaux, cerca de Lausana, en una casa muy amplia con tres grandes salones repletos de libros.
Y Graziano Origa, poco tiempo antes de que el gran dibujante falleciera fue en su busca para charlar sobre tebeos.
Aquí está una de las última entrevistas realizadas al creador de Corto Maltés.
En el estéreo suena música de guitarra, alegre y exótica, al otro lado el cielo se refleja en las aguas del Lago Leman.
P: ¿Sería correcto decir que en el fondo Hugo Pratt ha hecho siempre el mismo tebeo, un poco como Fellini hacia siempre el mismo film?
R: No es del todo así. Ésta impresión nace del hecho de utilizar los mismos personajes aunque en historias diferentes. El Teniente Tenton de "Los escorpiones del desierto" nos los podemos encontrar también en "Ana de la Jungla" y en "Corto Maltés". Es como si estuviera jugando una gran partida de ajedrez. Es la lección que aprendí de Milton Caniff. Él movía también sus peones... Dragon Lady y Burma se encontraban y esto les hacía importantes.
P: Siempre habla de Caniff. ¿Lo considera su gran maestro?
R: Yo hablo siempre de Caniff porque tiene una elegancia extraordinaria. Él ha revolucionado el tebeo del dibujo lineal, pasando a ser un gran representante de la llamada "Escuela de la línea clara" ("scuola della linea chiara"). Todo vale. El dibujante de líneas puras no existe. O el dibujante es bueno o no lo es.
P: Siguiendo con Caniff ¿qué el lo que más le ha influenciado del autor?
R: La primera vez que leí "Terry
y los piratas" me enamoré del dibujo de Caniff, también soñaba
con Lyman Young, el de Cino y Franco. Young es un gran narrador de
historias africanas y ha hecho soñar a más de una generación.
En su día tuvo la inteligencia de coger como ayudante a Alex Raymond;
en la obra Tim Tyler´s Luck bajo su tinta encontramos cierto toque
de Raymond. Young ha dibujado una de las más bellas páginas
de la historia del tebeo. Con gran personalidad, un estilo elegante
y sexy. Derrochando una sensualidad única.
De joven, en el 35, antes
de partir hacia Etiopía, leía "L'Avventuroso", que publicaba
un gran dibujante que pocos recuerdan. Era Will Gould, el autor de Red
Barry y Bob Star. Fue este autor el que hizo que me atrajera el dibujar.
El estilo de Gould era de una dinamicidad y modernidad sin igual. El expresaba
la personalidad de sus personajes a través de magnificar ciertas
características y, a partir de un trazo esencialmente realista,
se salía siempre un poco de los esquemas deviniendo hacia la caricatura.
Una vez Gould escribió una introducción a una de mis obras.
Tras haber visto mis dibujos me mandó una carta donde decía
que me parecía a un boxeador en busca del KO. Decía: "...
usted, Mister Pratt... es capaz de introducir el plumin o el pincel en
un frasco de tinta china para conseguir unas manchas perfectas, de la misma
manera precisa y segura con que el boxeador parte al ataque". ¡Me
hizo un buen cumplido! Este simil del boxeador fue acertado. Aún
conservo esa carta. Gould moriría borracho mientras fumaba un cigarrillo.
Le tuve cerca, le iba a pagar el viaje para venir desde América
hasta Lucca, pero por teléfono me dijo: "¿Qué tal
si me pagas el viaje desde california hasta Nueva York?" A lo que yo pensé...
¡esto es algo propio de un famoso! Pero a pesar de todo él
ha sido uno de los grandes maestros, uno de esos que han dado clase al
cómic. Como Alex Raymond, que con Flash Gordon convulsionó
el mundo de los niños haciéndolos soñar con ciudades
aéreas.
P: ¿Y al principio?
R: Al principio iba hacia el art noveau, a la libertad, a intentar ser un dibujante como Windsor McCay. Su Little Nemo cuando soñaba viajaba a mundos increíbles, con flores gigantescas. Se perdía en un tiesto de margaritas y estás margaritas acababan siendo una jungla.
P: Siempre cita a autores americanos..
R: Sì, admiro a los americanos pero tengo que decir que los americanos han tomado prestadas cosas de Europa, de nuestra arquitectura, de nuestra poesía y de nuestra pintura. Se puede ver que Alex Raymond ha bebido de la arquitectura europea, observaremos que imita la estética de Gaudy, el arquitecto que ha realizado tantas obras estupendas en la ciudad de Barcelona y que nunca me cansaría de mirar. Por no hablar del impresionismo tan imitado sobre todo por los japoneses.
P: Diga a cuál de sus colegas italianos ha admirado o con quien haya tenido mayor relación.
R: Son todos muy buenos. Mario Faustinelli me dio la oportunidad de hacerme dibujante. Cabe recordar a Dino Battaglia, todo un poeta del dibujo. Excelente también es Grazia Nidasio, que se anticipó a todos con su "Valentina Mela Verde". Gozaba de un estilo muy elegante y sus personajes eran ... muy dandy. Su lectura deja buen recuerdo. Siempre he disfrutado de buenos compañeros de trabajo.
P: ¿Y Sergio Toppi?
R: Toppi es una persona exquisita, un grandísimo artista del pincel, un escultor de la imagen. Se le puede considerar un descendiente de la escuela que inauguraran Frank Godwin, Dana Gibson, y antes todavía Remington y Doré.
P: Sergio Toppi, Dino Battaglia, Grazia Nidasio. Éstos nombres trabajaron en los años sesenta en el "Corriere dei Piccoli".
R: Sì, fue justo al volver de Argentina.
Recuerdo ir al "Corriere" y me presentaron a Carlo Triberti. Me llevó
Faustinelli. Triberti era austero como director, no se atrevía ha
hacer innovaciones, recordaba el "Corriere dei Piccoli" de cuando era pequeño
y pretendía conservarlo de la misma manera. Revisó mis trabajos
mientras fumaba en pipa y dijo... "Sì, veremos qué se puede
hacer". Yo comprendí al instante que no iba bien la cosa. Entonces
fui donde Gian Carlo Francesconi, que era el redactor jefe. Francesconi
me parecía un tipo moderno: era joven, con aspecto transgresivo,
con una gran barba. "Lo siento", le dije, "he venido para pedir trabajo,
pero aquel, el jefazo me ha estado dando largas. ¿Puedes echarme
una mano?". Él se puso a leer y dijo... "de acuerdo, a mi me parece
que están bien, eso creo". Y me puso a trabajar. Es de esas personas
que te ayudan en la vida. El haber sido ayudado es lo que me hace sentir
el deber de ayudar a los más jóvenes.
P: En el "Corriere dei Piccoli" estuvo en pugna
continua.
R: Sì, yo soy alguien que pelea, soy un "fighter"... pero esto me ha supuesto estar muchas veces con el agua al cuello. Un ejemplo fue la de hacer una especie de insurreción al "Corriere della Sera", porque hacían firmar un contrato. Yo no acepté mientras que el resto firmaron todos. La única que me apoyó y se quedó a mi lado fue Iris De Paolis. Gran compañera de lucha, Iris De Paolis! Era argentina y espléndida dibujando escenarios: hacía una pequeña comedia del arte en viñetas.
P: ¿Y Leone Cimpellin?
R: También Cimpellin es bueno. Estaba condicionado por sus problemas, pero era una bella persona. Por supuesto a menudo se veía obligado a aumentar la agresividad por el negocio.
P: En aquellos años realizó un bonito cómic histórico: "Le avventure di Fanfulla".
R: Fanfulla es importante porque significa un cambio en mi estilo. Había adoptado un dibujo muy poco libre, respetando al pasado. Recuerdo que algunos colegas del "Corriere dei Piccoli" fueron a quejarse donde Triberti, diciendo que yo trabajaba demasiado rápido. Tenía que hacer algo sobre Florencia, y Florencia, en su opinión, no se veía en el dibujo. Yo había dibujado tres cipreses y un camino hacia una capilla. ¡A mi parecer eso era la Toscana!
P: En 1966 el encuentro con Florenzo Ivaldi.
R: Vino a ofrecerme trabajo cuando yo no tenía nada que hacer. Me compró unos originales y en poco tiempo me propuso hacer una revista titulada "Sergente Kirk". Y aquí es donde nace Corto Maltese. No podía haber previsto que fuera a convertirse en un personaje tan importante, al principio no era más que uno de los protagonistas de "Una balata del mare salato". Él título es este, con el artículo indeterminado, a pesar de que Mondadori lo titulara "La ballata", haciéndolo más vulgar. En Italia se pierde siempre el sentido más poético y oculto de las cosas.
P: También ha trabajado con algunos grandes guionistas. Cuénteme algo de esto.
R: Héctor Oesterheld ha sido el más grande que yo he encontrado. Era capaz de transformar un gag en una pequeña novela gráfica, con dibujos de otro evidentemente. Era el maestro del relato, capaz de contar una historia en tres páginas. Otro muy bueno es Mino Milani. Con quien era fácil trabajar. Creo que no hubo nadie que contara mejor que él mediante el cómic el resurgimiento italiano.
P: ¿Qué opina del editor Sergio Bonelli?
R: Es ¡El Editor! Un gran editor. Merecería la pena estudiar a fondo a Bonelli, porque es alguien que se arriesga a hacer ediciones populares, sobre cualquier cosa , a pesar de las revueltas políticas, un tipo inteligente. Y muy bueno escribiendo guiones. Más que Tex a mi me divierte Mister No, este tipo que viaja por la Amazonía. És el personaje que más se parece al propio Bonelli. Aunque realice este viaje es un tipo más bien poco aventurero.Me alegro de no trabajar con Bonelli, porque si yo fuera uno de sus empleados habríamos litigado ya muchas veces.
P: Hablemos de pintura.
R: No, en Italia no conocemos demasiado nuestro arte. Pensamos en la pintura barroca, el siglo diecisiete napolitano camino del diociocho. Existen cuadros bellísimos en el mercado napolitano que nadie conoce. No soy capaz de entender una cosa: si se habla tanto de Van Gogh, Gauguin, Cézanne, grandes figuras, como es posible que no se diga nada sobre el Macchiaioli italiano ¡Pensemos en Fattori! El hecho es que el arte italiano está unido a la moda. Klimt y Egon Schiele son conocidos porque alguien decidió que lo fueran. Ahí está Sgarbi, siempre en televisión, que dio a conocer a Norman Rockwell al organizar en Italia una muestra con todas las portadas del "Saturday Evening Post". Fue Sgarbi el que comenzó a decir que Rockwell es un gran pintor, mientras que el resto del mundo no le consideraba más que un mal ilustrador. Pero Rockwell no tiene nada que envidiar a los pintores Flamencos. Aplaudo que Sgarbi hablara de Rockwell, tenemos que estarle agradecidos por sus méritos. Hizo un buen trabajo. Sé que discute con Federico Zeri, que es un snob. También Zeri es bueno, no hay que desmerecerle, pero me gusta más Sgarbi.
P: Con el número de Julio, la revista "Corto Maltese" ha terminado de publicarse.
R: Sì, han sido casi diez años de
publicación ahora en Octubre. Los Rizzoli decidieron cerrar la publicación,
pensaron que no era rentable, perdían un montón de dinero.
Mas entre tanta revista sofisticada "Corto Maltese" era la mejor. Vendía
entre 16 o 17 mil copias, cuando el resto no alcanzan los 12 y ochomil
ejemplares . Cerrar una revista como aquella, donde presentar a grandes
dibujantes y grandes escritores, es como acabar con un pedazo de cultura.
No es casual que todo el mundo hable de ello, que todo el mundo lo lamente.
Todavía los Rizzoli pueden tratar de mantener "Corto Maltese" ya
que dijeron que era su mejor publicación, pero probablemente la
cosa ha cambiado desde entonces. Parece que se cierra un ciclo.
Y yo ahora tengo que finalizar
una historieta.
P: La última viñeta es significativa.
R: Sì, es un personaje que dice: "Divirtámonos
un poco".
Gracias a los autores y a el Centro del Fumetto
por permitirme traducir este artículo e incluirlo en la página.
La versión original del mismo la puedes encontrar en la siguiente
dirección:
http://web.tiscali.it/centrodelfumetto/index.htm
Gracias también a Jacopo Maino por su ayuda en la traducción.
Traducción: Gorka M.
© Todas las imágenes que aquí
aparecen son propiedad de sus respectivos autores, el uso de las mismas
es meramente documental e informativo.
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