Carta a Corto Maltés.
Por
TRINITY
¿Por qué te has ido? Extraño tu voz, tu sólida presencia y tu melancolía que me llena el alma.El humo de tus cigarros,cuyo olor he buscado por todos los lugares en los que he estado y nunca he podido encontrarlo de nuevo.Necesito una aventura,pero si tú no estás en ella no es lo mismo,porque eres mi brújula,la estrella a la que sigo,y sin lugar a dudas la luz que alumbra el camino a seguir. Porque contigo el ron es más dulce y el vino se me sube más rápido a la cabeza, y no tengo calor en Paramaribo, y no me hace frio en Siberia, y vuelo por las calles de Venecia, y voy bailando tangos por las callecitas de Buenos Aires.¿Y qué pasó con todo lo que aún me queda por conocer? Si tú no estás ahi para ser mi guía, me pierdo entre los muros de concreto y no puedo encontrar los antiguos senderos que tú andaste, se me nubla la visión y cuando me doy cuenta, he vuelto trastabillando al mismo cuarto de siempre, lleno de mapas incompletos y de sueños rotos , reparados, revisados y estrellados de nuevo contra el suelo en ataques de furia silentes y metódicos, donde sólo puedo esperar que llegue el siguiente día, para consolarme con los hilos de voluntad que me quedan y que ya casi no me alcanzan para intentar de nuevo.
Hace años que no veo el mar y apenas si puedo recordar su aroma picante,y las ensordecedoras gaviotas, que me hacían sentir la sangre fluyendo fuerte y joven por las venas, y el corazón joven y libre, mientras tu mano guiaba con firmeza el timón que nos llevaría hasta nuestro siguiente destino...
Ahora me doy cuenta que el problema es que después de ti nunca he vuelto a sentirme acompañada, aún entre multitud de gente, y aunque sé que no tengo el derecho de pedirte que te quedes conmigo, sólo quisiera qe vengas a visitarme, y pedirte perdón si te hago sentir viejo, y por no haber podido ser Pandora, y por no haber mantenido intactas las ilusiones y haber dejado sucumbir mi espíritu a la rutina que siempre odié y que nunca pude vencer, pero es que el tiempo opaca los sueños y entierra las esperanzas, y créeme, han sido siglos de amargura para mí.
Por favor ven a visitarme, sólo te pido que me traigas un poco de la magia de los buenos tiempos y que te tomes una copa conmigo, que me cuentes que has hecho, y que me prometas volver otro día, aunque sea mentira. Yo por mi parte,trataré de no llorar,pero no te puedo prometer nada.

Sabes donde encontrarme,Corto.