EL CREPÚSCULO DELOS SUPERHÉROES

EL DIVAGAR INTERMINABLE

Bien... Estoy seguro de que esto va a ser un divagar interminable comosuelen serlo estas cosas, pero primero quiero depositar mis pensamientossobre la idea en general de crossovers en masa, en parte en respuesta ala carta de Paul [Levitz, entonces Editor DC y Guionista de la Legiónde Superhéroes] sobre el tema y en parte sólo para aclararmea mí mismo mis ideas. Con optimismo, en alguna parte podríaisvislumbrar algo de la lógica tras el argumento de la historia quesigue y por tanto ser capaces de entender algo más mis razones parahacerlo así.

Primero, al ver el lado comercial, tomando en cuenta lo que Paul fuetan amable de pasarme, el perfecto crossover en masa sería algoasí como lo que sigue: tendría una razón lógicay sensible para cruzarse con otros títulos, para que los lectoresque fuesen impulsados a probar un nuevo título como resultado delcrossover o viceversa no se sintiesen timados por algún tenue lazode argumentos que fuese en el mejor caso espúreo y en el peor inexistente.Proporcionaría un fuerte y resonante trampolín desde el cuallanzar un número de nuevas series o con el cual revitalizar algunasviejas en un modo que no fuera obvia y crasamente explotador con el queinsultar la inteligencia del lector. Con un ojo en el merchandising queMarvel consiguió derivar de Secret Wars, creo que es seguro asumirque si fuera posible derivar creíblemente juegos de rol, juguetes,posters de "Esperando el Crepúsculo" y camisetas y chapas y todasesas cosas del título, entonces sería una buena idea también.Idealmente, podría incluso ser posible, a la vez que atraer al yonquisuperheroico duro, producir una idea central de la historia simple, poderosay lo bastante resonante para soportar la traducción a otros medios.Quiero decir, puede que aún esté intoxicado por el tratocon Watchmen, pero nunca hace daño dejar estas cosas como una posibilidad,¿verdad?

Bien, entonces asumiendo que lo anterior es un resumen preciso de loque, idealmente, a DC le gustaría que pasara con el títulocomercialmente, haré frente a las otras áreas pertinentesde interés con un ojo en ello y con suerte lo uniré todoal final antes de pasar al argumento en sí. Si no lo consigo y simplementese me olvida y me voy por la tangente o algo entonces me temo que tendréque pediros que me aguantéis. Mientras no empiece a hacer asociaciónlibre de ideas con mi infancia creo que iremos bien. La primera de estasáreas pertinentes se relaciona con el efecto de la historia en relación con el Universo DC en sí mismo, y en respuesta a esto me imaginoque quizás debería bosquejar brevemente mis ideas sobre loscrossovers de esta magnitud en general.

Por un lado, requieren pensar mucho y anticipadamente si no van a generarmás problemas que los que resuelven, y al pensar en algo que afectaráa todo título que la compañía publica, aun sóloen modos sutiles, uno obviamente debe ser cuidadoso. Debería decirque aún, aunque he visto los argumentos, no he leído nadade Legends [la miniserie DC, no el sello Dark Horse] o sus crossovers,sobre todo por la razón de no haber ido a una tienda de comics recientemente.La premisa, si la entiendo correctamente, tenía buen aspecto: parecíaintentar dar un tipo de contexto mítico resonante al panteónDC y al mismo tiempo establecer un contexto social más vigorosopara los personajes reunidos en términos de su argumento, reuniendola entera continuidad DC en un todo interesante, que es exactamente loque necesita hacerse como consecuencia de la Crisis. Cuanto máspodamos reforzar la idea del Universo DC como un concepto mágicoy fascinante en sí mismo, suponiendo que esas sean nuestras metas,más triunfantes seremos en mantener a los lectores enganchados aese universo y a las colecciones que relatan sus varios fenómenos.

Por supuesto, esta aproximación no se libra de problemas. Sino lo haces bien, si tu multitud reunida de personajes parece meramentebanal, como personalmente creo que pasó con Secret Wars (aunquepuede que sea un mero prejuicio personal por mi parte), entonces tu enteracontinuidad se abarata a largo plazo junto con su credibilidad, sean cualessean los beneficios comerciales en término de ventas a corto plazo.Cuando esto pasa, tu único recurso son mayores envilecimientos paraatraer la atención del lector, más muertes para satisfaceral elemento "circo romano" en el mercado de los fans, eventualmente degenerandoen una feria de monstruos. También están las heridas no intencionadasen la lógica interna que pueden inflingirse involuntariamente enla continuidad en masa por tal empresa, sean cuales sean los méritosindividuales de cada creador o sus esfuerzos, puramente por los vastosproblemas organizativos que un proyecto de este tamaño parece encontrar.Para explicar lo que quiero decir, debería fijarme quizásen una serie que he leído, la excelente Crisis en Tierras Infinitasde Marv [Wolfman] y George [Pérez]. Aunque el motivo era puro yla meta cierta con relación a Crisis, no puedo evitar sentir queen algún punto del camino, en el intento de consolidar y racionalizarel Cosmos DC, se creó una situación aún máspotencialmente desestabilizadora y precaria. En vez de la cosmologíade Tierras paralelas que era, si el lector era lo bastante sensible comopara pasar por alto obvias discrepancias como lo que eran (p.ej. simpleserrores), relativamente fácil de entender, como consecuencia dela Crisis y los relacionados impactos sísmicos sobre la continuidadcomo los títulos de Superman de John Byrne tenemos una situaciónmucho menos definida y precisa. Como consecuencia de la alteracióntemporal al final de la Crisis nos hemos quedado con un universo en elque la entera continuidad pasada de DC, en su mayor parte, nunca ocurrió.Aunque tengo entendido que Paul está intentando arreglar los problemasLegión/Superboy en este momento en LSH, y otros escritores se lasven con discrepancias similares, el hecho es que la mayor parte de la continuidadDC tendrá que ser borrada y considerada uno de los agujeros de lamemoria de Orwell junto con una gran cantidad de personajes que, másque estar muertos, son no-gente.

Creo que esto es peligroso por un par de razones. Primero, al establecerel precedente de alterar el tiempo, estás estableciendo un contextoinconsciente para todas las historias que tengan lugar en el futuro, asícomo para las que tuvieron lugar (o no lo tuvieron) en el pasado. Los lectoreshabituales, en algún momento, van a sentir que todas las historiasque siguieron ávidamente durante sus años de relacióncon la colección han sido de algún modo invalidadas, quetodos esos incontables argumentos no llevaban a nada más que a loque es en algunos aspectos nada más que un punto de corte arbitrario.Por extensión, los lectores de hoy día podrían quedarsecon la sensación de que las historias que leen actualmente son menossignificativas o importantes porque, después de todo, dentro dediez años alguien omnipotente del comic, sea un editor o el Espectro,pueden volver en el tiempo y borrarlo todo, listo para empezar de nuevo.Yo mismo sentí algo similar en la primera película de Superman,cuando le da la vuelta al tiempo para salvar a Lois. Arruinó elpequeño pero genuino disfrute que obtuve de esa primera películay destruyó toda la credibilidad para las futuras secuelas por loque a mí respecta.

Sé que el lector medio de ocho años en la calle no piensaestas cosas conscientemente al comprar su tocho mensual de títulos.Probablemente el lector medio de diecisiete o veinticinco tampoco, aunqueeso está más abierto a discusión. Lo que quiero decires que las enormes y enormemente incomprensibles mareas de gusto o rechazodel público que determinan si un título fracasa se ven influidasa menudo por cosas muy sutiles muy por debajo de la línea de flotación.No creo que sea demasiado presuntuoso asumir, por ejemplo, que el triunfoactual del título de Grupo de Superhéroes Adolescentes tienemucho que ver con la actual sensación masiva de inestabilidad queimpregna nuestra cultura, especialmente con respecto a las inestabilidadesen la estructura familiar. Creo firmemente que tanto esto como la actualcasi obsesión con una continuidad formal estricta son un tipo derespuesta amplia de una audiencia cuyas vidas reales son vividas en unacontinuidad mucho más incierta y compleja que cualquier cosa nuncasugerida en un tebeo. Creo que una de las cosas que busca el fan del comicen sus épicas de crossovers multitítulos es algúntipo de sensación de orden cósmico que no encuentran en lostitulares ni en las discusiones de sus padres tras el desayuno. No digocon eso que sea sano o necesariamente deseable cumplir este fundamentalmenteescapista deseo. Yo me sentiría incómodo si la realidad imaginariaque les ofreciese a mis lectores fuese un elemento pacificador en vez dealgo que les hiciera pensar sobre su propia realidad. Citaría Watchmencomo un ejemplo de cómo es posible cumplir los requerimientos deuna continuidad mucho más estricta y rígidamente definidaque lo usual y a la vez hacer notar un aspecto relevante, con suerte, sobreel mundo real en el que los lectores viven.

Atendiendo a esto, hay un número de personas en la industria(y en mi opinión tienen un buen caso aunque no sé el modocorrecto de ganarlo) que creen que es el momento de romper la continuidade intentar librarse de las actitudes anales y obsesivas que se ha permitidodominen el mercado y en cierto grado lo han entorpecido con sus intentosperiódicos de ser tomados en serio. Supongo que un brillante ejemplode esto sería el Dark Knight de Frank [Miller], que, aunque no parecemolestarse en encajar en una continuidad labrada en piedra, sirve a laleyenda de Batman y redefine brillantemente al personaje para un públicode los ochenta, y a nadie parece importarle cómo esto encaja enla continuidad por ser una historia condenadamente buena. ¿MoriráJason Todd de verdad? ¿Dejarán todos los superhéroesla Tierra a Superman y sus amigos gubernamentales? ¿De verdad OliverQueen perderá el brazo en una batalla con Clark Kent y se convertiráen un amargado terrorista urbano? ¿A quién le importa? Loslectores parecen lo bastante capaces como para aceptar que esto puede ono pasar en el futuro, sin preocuparse ni comerse las uñas hastael codo por cómo la idea de posibles futuros alternativos encajacon la idea de Crisis de que hay sólo una corriente temporal sin posibilidad de pasados, presentes o futuros alternativos.

Bien... así que de un lado tenemos una audiencia sedienta dela estabilidad que una continuidad ordenada les da, y del otro tenemosbuenas razones creativas para mandar la continuidad a la porra en su totalidad.¿Hay algún modo de que estas aparentemente contradictoriasnociones puedan realizarse a la vez? Sí, creo que sí. Creoque es posible crear una serie limitada que reuniría ambas actitudescómodamente y cumpliría todos los requerimientos que hemosmencionado sobre los crossovers de este tipo. Creo que podemos sacar unahistoria que, como Legends, arroje nueva luz sobre todos los personajesDC, y por contra no ejerza violencia a cómo sus creadores y actualesequipos creativos los manejen en sus propios títulos. Algo que unalas hebras del Universo DC de un modo interesante y revelador, y al mismotiempo quede lo bastante simple en construcción como para que lasposibilidades de cualquier error en la continuidad del crossover disminuyano se eviten por completo. Esto último es importante. Mirando elespíritu práctico de la situación con la intuiciónque Crisis nos ha permitido, es posible ver los varios problemas prácticosque han surgido y que no parecen susceptibles de solución mediantevigorosos debates entre las partes o facciones implicadas. Primero, habrásin duda algunos escritores o artistas que no quieran mezclar sus historiascon el crossover, lo digan o no. Hacerles "cruzar la frontera" si son reaciosa ello o acomodarse en el hecho de que la mayoría de la gente, aunqueno les guste la idea, lo hará para estar tranquila no es ser prácticoal hablar de escritores y dibujantes. Si no están motivados poruna idea, aunque es teóricamente posible forzarlos a adaptarse,no es posible asegurar que vayas a obtener de ellos nada mejor que unahistoria mediocre, abaratando por tanto el concepto global en cierto grado.Me parece mucho más factible sacar un concepto por medio del cualsea lo que sea lo que los escritores decidan hacer o no hacer en sus coleccionestenga relevancia en el crossover, lo pretendan o no. Si escogen implicarseactivamente en el crossover, entonces bien. Si se niegan, entonces el mismoacto de negarse a tener que ver con el crossover se convierte en partedel argumento, sin ejercer ninguna violencia sobre la continuidad de lascolecciones envueltas. Si la mecánica de cómo conseguir estoparece aún algo traída de los pelos en este etapa del desarrolloentonces os pediría que me aguantarais hasta después delperfil del argumento, donde intentaré demostrar cómo el perfilcumple los criterios que defino aquí, incluyendo la siguiente áreapertinente en nuestra agenda después de cubrir las demandas de comercialidady continuidad, las puras oportunidades creativas y peligros implicados.

Creativamente, hay un problema estético inmediato en el crossovermultitítulo donde, en pocas palabras, es muy fácil dañarla credibilidad del entero universo poniendo ciertos personajes junto aotros. La Cosa del Pantano y Blue Devil vienen enseguida en mente, o elSargento Rock y la Legión de Superhéroes. En tales yuxtaposiciones,las costuras de la ilusión de realidad que intentamos construirse vuelven más aparentes, y algún pensamiento habríaque dedicar a cómo evitar este efecto de distracción. Tambiénestá la muy real posibilidad de que cualquier historia que impliquea tantos personajes en algo más que forma superficial degenere enincoherencia y galimatías, convirtiéndose en una Babel detebeo con poderes y orígenes y caracterizaciones difícilesde explicar rematados con una conclusión cósmica embrollada,algo de lo cual me temo fui víctima en mi reciente conclusióna "Crisis en el Cielo/American Gothic" en la Cosa del Pantano y estoy ansiosopor evitar repetir aquí. El lado más creativo de la ecuacióndepende más de los gustos y tendencias de la gente creativa envuelta,en este caso yo y quienquiera que consigamos que dibuje esto y trabajeconmigo. Por mi parte, hablando pura y subjetivamente de momento, lo queme gustaría hacer creativamente con la serie, por encima y másallá de la satisfacción creativa y de cumplir los criteriosantedichos, es crear una historia que prestase al fenómeno superheroico,al cosmos y al concepto un contexto que fuera intensamente míticoy que extrajéramos de los personajes implicados hasta el últimogramo de potencial mítico, proyectando y construyendo algo que cimienteel vínculo entre los superhéroes y los Dioses de leyendaintentando algo tan directo y resonante como las leyendas en símismas. Una leyenda en particular será el principal impulso temáticode la historia: la leyenda nórdica de Ragnarok, el crepúsculode los Dioses.