
Compatriotade Pablo Neruda, Gabriela Mistral (1889-1957) es uno de los grandes exponentesde la poesía hispanoamericana del siglo XX. Su verso, sencillo yprofundo, se inspiró en su tierra, en sus gentes y en su particularvisión del mundo a través de la religión y el idealde la niñez. Gabriela trabajó muchos años como profesora,y su trayectoria poética fue reconocida con el Premio Nobel en 1945.De su obra destacan Ternura (1924), Tala (1938), Lagar(1954), y su primer libro, Desolación (1922), una de susmás completas obras. En este libro encontramos poemas tan bonitoscomo "El pensador de Rodin", "La cruz de Bistolfi", poemas como "Extasis",donde ataca a la voluptuosidad, o "Nocturno", donde demuestra una perspectivamuy desengañada y gris del mundo, pese a que su tratamiento aúnes más estético que sentido (el lastre subconsciente delmodernismo). Su poesía puede resumirse en estos versos de su poema"Coplas":
Todo adquiereen mi boca
un sabor de lágrimas:
el manjar cotidiano, la trova
y hasta la plegaria.
I
De nicho helado en que los hombres te pusieron
te bajare a tierra humilde y soleada.
Que de dormir en ella los hombres no supieron,
y que hermoso de sonar sobre la misma almohada.
Te acostare en la tierra soleada con una
dulcembre de madre para el hijo dormido.
Luego ire espolvoreando tierra y polvo de rosas
y en la azulada leve polverada de luna,
los despojos livianos iran quedando presos.
Me alegrare cantando mis venganzas hermosas,
porque a ese hondor recondito la mano de ninguna
bajara a disputarme tu puñado de huesos!
II
Sentiras que a tu lado caban brosamente,
que otra dormida llega a la quieta ciudad
Esperare que me hayan cubierto totalmente...
¡y despues hablaremos por una eternidad!
Solo entonces sabras el por que no madura
para las hondas huesas tu carne todavia,
tuviste que bajar, sin fatiga, a dormir.
Se hara luz en la zona de los sinos, oscura:
sabras que en nuestra alianza signo de astros habia y,
roto el pacto enorme, tenias que morir...
III
Y yo dije al señor: -"Por las sendas mortales
le llevan ¡Sombra amada que no saben guiar!
¡Arrancalo, Señor, a esas manos fatales
o le hundes en el largo sueño que sabes dar!
¡No le puedo gritar, no le puedo seguir!
Su barca empuja un negro viento de tempestad.
Retornalo a mis brazos o le siegas en flor".
Se detuvo la barca rosa de su vivir...
¿Que no se del amor, que no tuve piedad?
¡Tu, que vas a juzgarme, lo comprendes, Señor!
De Desolación (1922)
Bibliografía básica:
*Desolación. Ed. Andrés Bello, Santiago de Chile,2000.
*Poesías completas. Ed. Andrés Bello, Santiagode Chile, 2001.