Manuel Machado

"Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte..."

        Manuel  Machado (1874-1947)es una de las pocas grandes figuras del modernismo en España. Juntoa Francisco Villaespesa y al joven Juan Ramón Jiménez esuno de los estandartes del movimiento encabezado por su admirado RubénDarío.


Adelfos
                                                                                                       A Miguel de Unamuno
Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
—soy de la raza mora, vieja amiga del Sol—,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el alma de nardo del árabe español.

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...
De cuando en cuando, un beso y un nombre de mujer.

En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos...;
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

Besos ¡pero no darlos!  Gloria.... ¡la que me deben!
¡Que todo como un aura se venga para mí!
¡Que las olas me traigan y las olas me lleven,
y que jamás me obliguen el camino a elegir!

¡Ambición!  No la tengo. ¡Amor!  No lohe sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve... Ya lo he perdido.
Ni el vicio me seduce ni adoro la virtud.

De mi alta aristocracia dudar jamás se pudo.
No se ganan, se heredan, elegancia y blasón...
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme,
lo que hago por vosotros, hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir! ...

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!

                                                                   De Alma (1902)
 
 

Yo, poeta decadente...

Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid,
y los rincones impuros,
y los vicios más oscuros
de estos bisnietos del Cid:
de tanta canallería
harto estar un poco debo;
ya estoy malo, y ya no bebo
lo que han dicho que bebía.

Porque ya
una cosa es la poesía
y otra cosa lo que está
grabado en el alma mía...

Grabado, lugar común.
Alma, palabra gastada.
Mía... No sabemos nada.
Todo es conforme y según.


                                               De El mal poema (1909)

    Pulsa aquí paraescuchar la primera estrofa de este poema
 
 

Ars Moriendi

                        I
Morir es... Una flor hay, en el sueño
—que, al despertar, no está ya en nuestras manos—,
de aromas y colores imposibles...
Y un día sin aurora la cortamos.
 

                        II

      Dichoso es el que olvida
      el porqué del viaje
      y, en la estrella, en la flor, en elcelaje,
      deja su alma prendida.

                        III

         Y yo había dicho:«¡Vive!»
         Es decir: ama y besa,
         escucha, mira, toca,
         embriágatey sueña...

         Y ahora suspiro: «¡Muérete!»
         Es decir: calla, ciega,
         abstente, para, olvida,
         resígnate...y espera.

                        IV

         Era un agua que sesecó,
         un aroma que se esfumó,
         una lumbre que seapagó...

         Y ya es sólola aridez,
         la insipidez,
         la hez...

                        V

La Vida se aparece como un sueño
en nuestra infancia... Luego despertamos
a verla, y caminamos
el encanto buscándole risueño
que primero soñamos;
... y, como no lo hallamos,
buscándolo seguimos,
hasta que para siempre nos dormimos.

                        VI

¡Y Ella viene siempre!  Desde que nacemos,
su paso, lejano o próximo, huella
el mismo sendero por donde corremos
hasta dar con Ella.

                        VII

Lleno estoy de sospechas de verdades
que no me sirven ya para la vida,
pero que me preparan dulcemente
a bien morir...

                         VIII

Mi pensamiento, como un sol ardiente,
ha cegado mi espíritu y secado
mi corazón ...

                          IX

El cuerpo joven, pero el alma helada,
sé que voy a morir, porque no amo
ya nada.


                                                   De Ars Moriendi (1922)
 
 
 
 

Bibliografía de urgencia:

*Alma/Ars moriendi. Edición de Pablo del Barco.Letras Hispánicas, 283. Ediciones Cátedra. Madrid.
 
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