Konstantin Kavafis

        Relegado frívolamentea la categoría del gran poeta gay de la historia, el griego KonstantinoKavafis es una de las grandes figuras poéticas de la Europa dels. XX. Su obra, por lo demás no demasiado extensa, incide en dostemas recurrentes: la historia y los recuerdos, que en el fondo sóloson uno: la rememoración del pasado. Por un lado recupera para lapoesía la riquisíma historia antigua de su país; porotro, en un tono melancólico, el poeta intenta recuperar los momentosde una juventud perdida, sus primeras experiencias sexuales, el calor delo erótico del cuerpo de los amantes, etc.
        Uno de sus grandes introductoresen España ha sido el poeta y traductor JoséMaría Álvarez; entre ambas poéticas podemos estableceruna relación inequívoca.


LXXIV

En un puerto (1918)

A Emes, joven de veintiocho años, un navío tenio
trajo a este puerto sirio
para que aprendiese el comercio del incienso.
Enfermó durante el viaje. Y desembarcando
aquí, murió al pisar tierra. Fue pobremente
enterrado. Pocas horas antes había
susurrado dulcemente <<casa>> y <<viejos padres>>.
Mas nadie supo quiénes eran,
ni cuál su ciudad en el gran mundo griego.
Es el mal menor. Porque mientra aquí
en este pequeño puerto yace en paz,
sus padres guardan la esperanza de que aún vive.
 
LXXVIII

La tregua de Nerón (1918)

No se turbó Nerón al escuchar
el oráculo de Delfos.
"Guárdate del año setenta y tres".
Cuánto tiempo aún para gozar.
Tiene treinta años. Amplio en verdad
es el período concedido por el dios
para inquietarse ante futuros peligros.

Ahora vuelve a Roma algo cansado,
espléndidamente fatigado tras un viaje cuyas jornadas
fueron una continuación de placenteros días
en teatros, jardines y gimnasios...
Noches en ciudades aqueas...
Y sobre todo la delicia de los cuerpos desnudos...

Así Nerón. Y en España, Galba
secretamente dispone y adiestra su ejército,
un anciano de setenta y tres años.
 


CXV

Él vino para leer (1924)

Vino para leer. Abiertos están
dos o tres libros; historiadores y poetas.
Pero apenas ha leído diez minutos
cuando los deja a un lado. Sobre un diván
duerme ahora. Ama mucho los libros
-pero tiene veintitrés años, y es hermoso;
y esta tarde el amor atravesó
su carne maravillosa, su boca.
A través de la total belleza
de su cuerpo pasó la fiebre de la voluptuosidad
sin remordimientos ridículos por la forma de ese placer...


Bibliografia de emergencia:
*Kavafis, Konstantino: Poesías completas.Ed. Hiperión, 1997.

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