
...la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita...
Juanade Ibarbourou es, junto a Gabriela Mistral, una de las voces máspersonales de la poesía hispanoamericana de principios de siglo.Su poesía, que parte desde los presupuestos modernistas, alcanzaun tono mucho más rico y original, es un canto a la libertad y ala naturaleza, cimentado en bellas imágenes y referencias eróticasque dotaron a esta poetisa de un gran renombre en su época. Su grandescubrimiento, en sus dos maravillosos primeros libros, Lenguas dediamante (1919) y Raíz salvaje (1922), nos muestran auna mujer vital, llena de fuerza, de erotismo, capaz de mostrar un yo comosujeto de deseo hacia el hombre y una forma de mostrar la sexualidad comoalgo natural, instintivo, inocente, y por tanto, bueno.
EL DULCE MILAGRO
¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.
Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto
y bajo el milagro de mi encantamiento
se aroman de rosas las alas del viento.
Y murmura al verme la gente que pasa:
"¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
y las va agitando como mariposas!"
¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
un milagro de éstos y que sólo entiende
Que no nacen rosas más que en los rosales
y que no hay más trigo que el de los trigales!
Que requiere líneas y color y forma,
y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: "Voy con la dulzura",
de inmediato buscan a la criatura.
Que me digan loca, que en celda me encierren
que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
carcelero rudo carcelero fiel.
Cantaré lo mismo: "Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen".
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia
de un inmenso ramo de rosas de Francia!
TE DOY MI ALMA DESNUDA
Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.
Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.
De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.
Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!
Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!
EL FUERTE LAZO
Crecí para ti.
Tálame.Mi acacia
implora a tus manos el golpe de gracia.
Florí
para ti.
Córtame.Mi lirio
al nacer dudaba ser flor o ser cirio.
Fluí para ti.
Bébeme. El cristal
envidia lo claro de mi manantial.
Alas di para ti.
Cázame. Falena,
rodeo tu llama de impaciencia llena.
Por ti sufriré.
¡Bendito sea el daño que tu amor me dé!
¡Bendita sea el hacha, bendita la red, y loadas sean tijerasy sed!
Sangre del costado
manaré, mi amado.
¿Qué broche más bello, qué joya másgrata,
que por ti una llaga color escarlata?
En vez de abalorios para mis cabellos,
siete espinas largas hundiré entre ellos.
Y en vez de sarcillos pondré en mis orejas,
como dos rubíes, dos ascuas bermejas.
Me verás reír
viéndome sufrir.
Y tú llorarás, y entonces...
¡más mío que nunca serás!
LA HORA
Tómameahora que aun es temprano
y que llevodalias nuevas en la mano.
Tómameahora que aun es sombría
esta taciturnacabellera mía.
Ahora que tengola carne olorosa
y los ojoslimpios y la piel de rosa.
Ahora que calzami planta ligra
la sandaliaviva de la primavera.
Ahora que mislabios repica la risa
como una campanasacudida a prisa.
Después...,¡ah, yo sé
que ya nadade eso mas tarde tendré!
Que entoncesinútil será tu deseo,
como ofrendapuesta sobre un mausoleo.
¡Tómameahora que aun es temprano
y que tengorica de nardos la mano!
Hoy, y no mastarde. Antes que anochezca
y se vuelvamustia la corola fresca.
Hoy, y no mañana.¡Oh amante! ¿no ves
que la enredaderacrecerá ciprés?
IMPLACABLE
Y te di elolor
De todas misdalias y nardos en flor.
Y te di eltesoro
De las hondasminas de mis sueños de oro.
Y te di lamiel,
Del panalmoreno que finge mi piel.
¡Y todote di!
Y como unafuente generosa y viva para tu alma fui.
Y tú,dios de piedra
Entre cuyasmanos ni la yedra medra;
Y tú,dios de hierro
Ante cuyasplantas velé como un perro,
Desdeñasteel oro, la miel y el olor.
¡Y ahoraretornas, mendigo de amor.
A buscar lasdalias, a implorar el oro,
A pedir denuevo todo aquel tesoro!
Oye, pordiosero:
Ahora quetú quieres es que yo no quiero.
Si el rosalflorece,
Es ya paraotro que en capullos crece.
Vete, diosde piedra,
Sin fuentes,sin dalias, sin mieles, sin yedra.
Igual queuna estatua,
A quien Diosbajara del plinto, por fatua.
¡Vete,dios de hierro,
Que juntoa otras plantas se ha tendido el perro!
AMÉMONOS
Bajo las alasde este laurel florido
Amémonos.El viejo y eterno lampadario
De la lunaha encendido su fulgor milenario
Y este rincónde hierba tiene calor de nido.
.... Amémonos.Acaso haya un fauno escondido
Junto al troncodel dulce laurel hospitalario
Y llore alencontrarse sin amor, solitario,
Mirando nuestroidilio frente al prado dormido.
... Amémosnos.la noche clara, amorosa y mística,
Tiene no séqué suave dulzura cabalística.
Somos grandesy solos sobre la haz de los campos.
... Y se amanlas luciérnagas entre nustros cabellos,
Con estremecimientosbreves como destellos
De vagas esmeraldasy extraños crisolampos.
SALVAJE
Bebo del agualimpia y clara del arroyo
y vago porlos campos teniendo por apoyo
un gajo dealgarrobo liso, fuerte y pulido
que en susramas sostuvo la dulzura de un nido.
Asípaso los días, morena y descuidada
sobre la suavealfombra de la grama aromada,
comiendo dela carne jugosa de las fresas
o en buscade fragantes racimos de frambuesas.
Mi cuerpo estáimpregnado del aroma ardoroso
de los pastosmaduros. Mi Cabello sombroso
esparce, aldestrenzarlo, olor a sol y a heno,
a salvia,a hierbabuena y a flores de centeno.
¡Soylibre, sana, alegre, juvenil y morena,
cual si fuerala diosa del trigo y de la avena!
¡Soycasta como Diana
y huelo ahierba clara nacida en la mañana!
OLOR FRUTAL
Con membrillosmaduros
Perfumo losarmarios.
Tiene todami ropa
Un aroma frutalque da a mi cuerpo
Un constantesabor a primavera.
Cuando delos estantes
Pulidos yprofundos
Saco un brazadoblanco
De ropa íntima,
Por el cuartose esparce
Un ambientede huerto.
¡Pareceque tuviera en mis armarios
Preso el verano!
Ese perfumees mío. Besarás mil mujeres
Jóvenesy amorosas, mas ninguna
Te daráesa impresión de amor agreste
Que yo tedoy.
Por eso, enmis armarios
Guardo frutasmaduras,
Y entre lospliegues de la ropa íntima
Escondo, conmanojos secos de vetiver.
Membrillosredondos y pintones.
Mi piel estáimpregnada
De esta fraganciaviva;
Besarásmil mujeres, mas ninguna
Te daráesta impresión de arroyo y selva
Que yo tedoy.
de Raíz Salvaje (1922)
LA ESTRELLA
Puño cerrado de la tormenta
contra la clara mejilla de luz.
La tarde hoy no tendrá el collar de júbilo de mi risa
ni el horizonte ha de endulzarse con un filo azul.
Ramazón ardida del relámpago
sobre el despeluzado cardal del mar.
En el dibujo de Doré
soy un alma que espera la última barca
y aprieta entre sus manos el sueño puro y silencioso
que tendrá para el barquero el valor de un óbulo de plata.
He de esperarte siempre más allá de la vida
y más allá del aire y de la sed.
La esperanza de verte llegar
mullirá mi tiniebla.
Y en la proa de la barca empavonada de sombra,
como una fulgurante bordadura de seda,
mi terco ensueño ha de cuajar para la noche de tu tránsito
los cinco pétalos menudos de una estrella.
de Rosa de los vientos.