Dácil Cira

    Dácil Cira (Canarias,  1983) es estudiantede ilustración, muy interesada en el mundo del arte pictóricoy lleva desde  la infancia escribiendo. Su pasion por la poesía ypor la literatura del XIX es temprana.
 

La Razón

 

No se encuentran razones

donde la razón haya un sitio,

no busques patrones en el alma

cuando el instinto da gritos.

 

Elevados por el tiempo

navegados por el azar

colapsados en el cuerpo

debil aliento,

de lo que es carnal.

 

Cuando bajamos la mirada

algo se hunde en nosotros

simula inquebrantable,

callado,

alzándose en la espera.

 

Enmascarar el silencio

reunirse adentro con el otro

aquel que no despierta,

que vive infinito en el sueño.

 

                                            Sefarat

Oh sefar sefar
con en el ensueño vuelves
vestido del manto,
unido al encanto
mágico del momento.

Siempre vuelvo a ti
con las alas rotas,
alma en pedazos
sal en los ojos
cabeza griega en mano
inmortal sefarat
en ti mi estrella guardo.

La primera visión tuya
recuerdo de una vieja niña
un juego en espiral
una danza ya perdida
cuerpos magullados,
el primer rayo del alba invicto en la memoria.

Guardo en mi la llave
del sendero  olvidado
en el mar el aliento,
en  el verde esperanza,
el espíritu sabe esperar
lo que el destino aguarda.



                                           Imago

Deje hace tiempo morir a las montañas
Quisiera probar el consuelo
Sujetando la cabeza en las manos
Mientras el tiempo espera al veneno

Cuando otros te llamen , te llenen,
Te lleven dentro
Mas que las olvidadas palabras
Mas que los roídos recuerdos
Tal vez el alma descanse
Talvez todo permanezca

Lo inalterable siempre utopía
Lo posible una nueva esperanza
Loa sumido, lo único que queda.

Siempre imago
Eterna en la penumbra
Esperando al prodigio
Despertando a las horas.



                                           Descubrirte

Dejar lo banal
Concentrarse en lo guardado
a dentro
Y sultimente aquello
Concentrarse en uno.

Un desliz al rubor
Un instante de descuido
Sorprender a la mirada ajena
Con otra simuladamente ausente

Y dentro se descuida una sonrisa
Que corre a esconderse en los
Recovecos del alma
Que juega a ser descubierta en cualquier rincón oscuro.

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