
Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca
aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbaq.
Jorge Luis Borges es, sin duda, el maestro de la literatura hispanoamericana y aun de toda la escrita es español. Su vasta obra, que abarca
el ensayo, el cuento, y la poesía, es una muestra de su increíble
inteligencia y erudición. Nos ha dejado obras maestras como El aleph, Ficciones y libros de poesía tan maravillosos como El
hacedor o El oro de los tigres.
Nadie
rebaje a lágrima o reproche
esta declaración
de la maestría
de Dios,
que con magnífica ironía
me dio a
la vez los libros y la noche.
De esta
ciudad de libros hizo dueños
a unos
ojos sin luz, que sólo pueden
leer en
las bibliotecas de los sueños
los
insensatos párrafos que ceden
las albas a
su afán. En vano el día
les
prodiga sus libros infinitos,
arduos
como los arduos manuscritos
que
perecieron en Alejandría.
De hambre y
de sed (narra una historia griega)
muere un
rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo
sin rumbo los confines
de esta
alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el
Occidente, siglos, dinastías,
símbolos,c
osmos y cosmogonías
brindan
los muros, pero inútilmente.
Lento en mi
sombra, la penumbra hueca
exploro
con el báculo indeciso,
yo, que me
figuraba el Paraíso
bajo la
especie de una biblioteca.
Algo, que
ciertamente no se nombra
con la
palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió
en otras borrosas
tardes los
muchos libros y la sombra.
Al errar
por las lentas galerías
suelo
sentir con vago horror sagrado
que soy el
otro, el muerto, que habrá dado
los mismos
pasos en los mismos días.
¿Cuál
de los dos escribe este poema
de un yo
plural y de una sola sombra?
¿Qué
importa la palabra que me nombra
si es
indiviso y uno el anatema?
Groussac o
Borges, miro este querido
mundo que
se deforma y que se apaga
en una pálida
ceniza vaga
que se
parece al sueño y al olvido.
De El hacedor, 1960
LÍMITES
Hay una línea
de Verlaine que no volveré a recordar.
Hay una
calle próxima que está vedada a mis pasos,
hay un
espejo que me ha visto por última vez,
hay una
puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los
libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
hay alguno
que ya nunca abriré.
Este
verano cumpliré cincuenta años;
La muerte
me desgasta, incesante.
De Inscripciones, de JULIO PLATERO HAEDO
(Montevideo, 1923)
De El hacedor (1960)
Bibliografía de urgencia:
*Borges, Jorge Luis: Obra completa, 1, 2, 3 y 4. Edición
Emecé Editores, Buenos Aires/Barcelona, 1977.
La obra de Borges se encuentra editada en obra completa por Emecé y cada libro de forma independiente en Alianza, la cual recientemente ha reeditado toda su obra bajo la línea Biblioteca Borges.