Jordi Amengual

        Jordi Amengual es un joven mallorquín, apasionado por la literatura y por figuras como Nietszche. Actualmente se dedica a una serie de colaboraciones periodísticas relacionadas con el mundo de la cultura, como por ejemplo la redacción del suplemento universitario de El Día del Mundo de Baleares.
  



Naufragio

                       Navegando por mundos vacíos de sangre,
               enseñorean su alma los necios.
               Y bajo sus naves de oro,
               en el fondo del mar de lo podrido,
               yacen las víctimas mudas
               del peor de los naufragios posibles:
               el naufragio de la vida.

                                                       De Pequeños paisajes de sangre (2000)
 
 

Así habla el poeta

        "Pintar aves de colores
en sus más diversas formas
con alas de algodón y espinas
para mi goce y para el tuyo.
Eso, y sólo eso es cuanto quiero.
Si te sirvo a tal efecto
serás madera de nuestro fuego."

¡Así le habla el poeta a quien le escucha!


 

El dolor

El dolor tiene alas negras de tormenta
y cuerpo escamosos de serpiente.
Es el peor de los enemigos
con los que puede toparse la vida.
¡Y gime sus placeres en mi pecho,
como un huracán, como un torbellino,
que se retuerce sobre sí mismo
para convertir cuanto toca en desierto!

 

Enloquecido en mis adentros

Hay en mí una ciudad que yace muerta
en su sepulcro de aconteceres pesados.
De vez en cuando la visito sin quererlo,
y al pasear por su empedrado de huesos
me invade un sentimiento de dolor
comparable solamente a la locura.
Y enloquezco, sí, por unos instantes,
y en mi locura grito llantos sin voz
a los que aplasta el martillo del tiempo
reduciéndolos a vulgar gesto estéril.

 
 

La Belleza

La Belleza, esa flor extraña
de aromas de seda y cuerpo salvaje,
que unas veces se desnuda ante todos
y otras veces lo hace sólo ante unos pocos...
es el único motivo de mi aliento.
Me pierdo gustosamente en su estela
de purpurina y de perfume alado
con la intención de encontrar lo que busco:
placer, el placer de olvidar la tortura
en la que vivo a veces sumergido.
Más allá de la Sal y del Agua
  Esos días... esos días
  en que el dolor hinca gravemente
  sus destensadas rodillas
  en el frío suelo...
  esos días la blasfemia
  se agarra por las paredes,
  y hay sollozos que lanzados al silencio
  suenan a trompetas de vacío,
  de tragedia, de oscura nada.
  La vida es muerte y la muerte vida:
  y ya no existe consuelo posible, no,
  más allá de la Sal y del Agua.

 

El círculo

La forma circular del reloj
no es, no, pura casualidad:
es la forma solapada de una soga
que a cada segundo que pasa
aprieta y aprieta más y más
la frágil nuez de mi nogal.
Cuando  el corazón se me pare
terminará mi aflicción por el tiempo.

 

En la cima

Existe un monte muy alto, muy alto,
cuya cima debe ser conquistada
por el corazón de los inquietos.
En esa cima hay verdes prodigiosos,
hay tenues nubes de blancos salvajes,
y hay luz cabalgando entre cálidos aires
que desconocen la mirada del sol.

¡Allí, allí arriba está la vida
desnuda de artificios repugnantes!


                                                      De Poemas amargos (2001)
 
 

Volver