 1. Stinkfist 2. Eulogy 3. H. 4. Useful Idiot 5. Forty six and 2 6. Message to Harry Manback 7. Hooker with a Penis 8. Intermission 9. Jimmy 10. Die eier Von Satan 11. Pushit 12. Cesaro Summability 13. Aenima 14. Ions 15. Third Eye | Tool: Aenima. 1996 En 1996, Tool golpeaba fuerte el mundo del metal con su obra maestra: Aenima. No hay otro disco -aparte de Mer de Noms- que me haya entusiasmado tanto en su escucha. Sentando las bases de lo que sería el nu-metal, "Stinkfist" abre el disco, seguido de las tradicionales letras anticristianas de Manyard en "Eulogy". Experimentos como el misterioso "Message to Harry Manback", el lúdico "Intermission" o la extraña letanía "Die eier Von Satan" completan lo que musicalmente es un disco muy complejo y hermético, pero que con progresivas audiciones va abriéndose a la mente del melómano. Uno de los mejores cortes del álbum es el que da título al álbum, "Aenima", de una letra irónica y cruel con el mundo que vivimos. Aenima supuso para Tool su consagración y habría de influenciar a muchísimas bandas en el futuro. Aunque Tool no sea una banda que pertenece al mainstream, es curioso ver la cantidad de seguidores que tiene. Desde que los descubrí, yo me declaro fan absoluto de ellos. J. Q.
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 01. Swamped 02. Heaven’s A Lie 03. Daylihgt Dancer 04. Humane 05. Self Deception 06. Aeon 07. Tight Rope 08. The Ghost Women And The Hunter 09. Unspoken 10. Entwined 11. The Prophet Said 12. Angel’s Punishment 13. Comalies
| Lacuna Coil: Comalies. Century Media, 2002. Si tras escuchar a un buen grupo de rock gótico nos preguntasen: ¿de dónde crees que son? El 99% de nosotros respondería que de Finlandia, Noruega, Suecia o tal vez Alemania. Lo que difícilmente se pasaría por nuestras cabezas, es que se trate de un grupo latino y del sur de Europa. Aún más difícil se haría responder correctamente a la anterior pregunta si tenemos en cuenta que el grupo escuchado es uno de los más importantes del panorama gótico internacional. Sirva esta introducción para presentar al grupo: Lacuna Coil. La banda procedente de Italia, con tan solo 5 años de carrera profesional y 3 discos más 2 Ep’s, se ha convertido en uno de los referentes del movimiento gótico. Lo cierto es que esto no tendría que extrañar a nadie, pues poseen todos los elementos necesarios para convencer al público y a la crítica, además de haber tenido esa “suerte” imprescindible para triunfar en la música. La banda recién formada, tuvo la suerte de actuar con formaciones como Moonspell, Tiamat o The Gathering, y aunque sus inicios fueron duros, con el abandono de dos miembros en medio de su primera gira (contando tan solo con su exitoso Ep Lacuna Coil), poco a poco fueron construyendo un grupo consistente, con las ideas claras y capaz de hacer verdaderos discazos, como fueron sus dos primeros trabajos In A Reverie y Unleashed Memories. Los elementos que caracterizan el sonido de todos los trabajos de Lacuna Coil son las guitarras sincopadas y los riffs pesados, rodeados en todo momento por efectos etéreos (nunca mejor dicho) y la doble voz, algo no muy común dentro del estilo. Precisamente, es su principal cantante, Cristina Scabbia, la piedra angular del proyecto. Su innegable atractivo no es nada si lo comparamos con su preciosa y envolvente voz, capaz de transmitir un sinfín de sensaciones, emociones y sentimientos. Por otro lado está Andrea Ferro, segundo vocalista, que con su voz grave y potente se encarga de dar ese toque agresivo y enérgico a las canciones. Son dos voces que choca entre sí: la belleza, dulzura y emotividad de Cristina versus la voz rasgada, contundente y grave de Andrea. ¡Por cierto! No quiero pasar por alto el hecho de que el grupo canta tanto en inglés como en su lengua materna, el italiano, otro factor destacable, puesto que la gran mayoría de bandas punteras dentro del rock gótico se limitan a expresarse en la lengua de Shakespeare. Antes comentaba que los dos primeros larga duración de Lacuna Coil eran trabajos increíbles, preciosistas y repletos de belleza. Lo mismo sucede con su: Comalies, el disco que nos ocupa. Comalies mantiene el alto nivel de expresividad y carga emocional de In A Reverie y Unleashed Memories, con la diferencia de que en los dos primeros encontrábamos canciones épicas y rememorables, que más allá de la calidad compositiva contaban con carisma y estribillos inundados en pasión. Comalies por desgracia, no tiene esas canciones mágicas y especiales, aunque por el contrario muestra a una formación más sólida, consistente y técnica, sin contar que la producción del disco ha ganado enteros. Comalies está formado por 13 temas, todos ellos con el mismo nivel de encanto y complejidad técnica, si bien el sonido no cambia en exceso en relación a sus predecesores, sí que podemos encontrar elementos diferenciadores, como son la mayor presencia de los teclados y los sintetizadores, menor presencia de los estribillos recordables y un mayor protagonismo vocal por parte de Cristica Scabbia. El disco es bastante regular, sin temas extremos o sorprendentes. ¿Para qué cambiar algo si ya funciona? En Comalies, las melodías suaves de tenue tristeza, siempre salpicadas por gotas de dolor, desesperación, muerte y desamor, son las que mandan, aunque en ningún momento se deja de lado a los potentes riffs guitarreros que Cristiano Migliore y Marco Biazzi practican. De nuevo, encontramos un contraste: dulces melodías contra riffs pesados y desgarradores. Si a eso le sumamos lo ya comentado de la voz de Cristina y la de Andrea, podemos empezar a interpretar que el secreto del éxito de Lacuna Coil ha sido el unir las dos vertientes del rock gótico en una. “Swamped” es el primer tema del disco, en el que encontramos una estructura compleja y rebuscada. Con un fondo pesado, Cristina muestra un registro vocal impresionante mezclado con efectos electrónicos que convierten su voz en algo espiritual, inalcanzable, mientras que Andrea pone su voz en un primer plano, mucho más oscuro y desgarrador. “Heaven’s A Lie” es uno de los temas, en mi opinión, más espectaculares del disco. Aquí Cristina Scabbia demuestra que realmente es una diva, la reina del rock gótico. Alcanza notas que muy pocos alcanzan, además, se muestra mucho más expresiva de lo normal. No se puede olvidar uno del excelente trabajo de los guitarristas y de la batería de Cristiano Mozzati. Podríamos repasar canción tras canción, nota a nota este disco, y no se me ocurriría decir nada malo de las composiciones, pero si en vez de mirar canción por canción, nos fijamos en Comalies como obra completa, empezamos a sacar puntos negativos. El primero es la excesiva regularidad del disco, no hay temas que destaquen en sobremanera del resto, algo que no es excesivamente malo, pero que le resta puntos de sorpresa y variedad al disco. Por otra parte, la originalidad tampoco despunta, hay pequeños matices en relación a “Unleashed Memories”, pero nada que un fan de la banda no pueda asimilar con la primera escuchar. Aún así, canciones como la enérgica “Daylight Dancer”, la sencilla y frágil “Aeon”, la desesperada llamada de “The Ghost Woman And The Hunter” o la delicada “Comalies”, son verdaderas joyas, que nadie debería dejar de escuchar, especialmente si se es amante del panorama gótico. Senzafine |