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.24.214.232.44 | user-24-214-232-44.knology.net
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Bien, dejemos misticismos a un lado y pasemos a un lado más científico.
Los otakus son por naturaleza personas inmaduras, con una severa tendencia al pigmalionismo. Es decir, esconden en su interior un platonismo desmedido por personajes ficticios. No saben articularse en la sociedad real y fallan en su desarrollo como adultos. Una lacra, en resumidas cuentas.
También cabe recalcar que la exposición prolongada a los mangas y anime produce en el individuo una incapacidad para centrarse en los detalles o prestar atención a instrucciones simples. Eso explica la cuasi-analfabetización de usuarios que entran en foros como éste, y sueltan perlas como "VIVA MEXICO CABRONES!- " o que simplemente rellenan el post utilizando los emoticonos, porque el abuso de la hipergesticulación en el manganime los ha llevado a ser incapaces de expresarse por otros medios.
Aquí tenemos como ejemplo de la intolerancia otaku, del fanatismo exacerbado que les corroe, a la usuaria "Shana-tan", que entra en este foro y dice que Elfen Lied, una serie vulgar del montón y de calidad cuestionable es "muy buena". Nos dice Shana-tan que Elfen Lied es es una pasada de serie, increible y muy buena. La mejor que he visto en mi vida. Curiosamente esto es lo que cualquier otaku dice sobre cualquier serie, desde Caballeros del Zodíaco a Naruto, desde siempre. Y se creen poseedores de una especie de inmunidad colectiva, no se les puede contestar. Y ellos, por supuesto, nunca justificarán por qué esa serie es tan buena. Responderán con vaguedades como que "tienes que verla, no se puede explicar". Una muestra más de la incultura otaku, señores.
Luego tenemos a personajillos como E-kun. Hay una pauta común es todos estos otakus y es la negación del YO. Son individuos que no se acpetan a sí mismos ni hacen intentos por superar sus complejos de inferioridas. Creen que utilizando sufijos japoneses en sus nombres (como kun, san y tan) adquieren unas características que los hacen más aceptables dentro de su nucleolo de relación, cuando ningún japonés utiliza esos sufijos para referirse a sí mismo.
Se creen que por leer manga son especiales y que pertenecen a una élite selecta, pero se niegan a sí mismos la posibilidad de disfrutar de otro tipo de entretenimientos. E-kun nos dice que el manganime es "ver una cultura diferente.. oir musica diferente.. ver progamas diferentes", cuando probablemente su entretenimiento se limite al manganime, y a una negación de su identidad real como mexicano.
Nos dice que ser otaku es más que eso, cuando por definición ser otaku no es más que la pura obsesión por cómics y animación (siempre y cuando sean de Japón, lo de fuera ni lo miran).
Por lo menos las tabacaleras advierten sobre los peligros del tabaco, y lo digo mientras me fumo un cigarrillo. De hacerlo, lo hago como mayor de edad y por voluntad propia. Pero los niños son expuestos al manganime y nadie les advierte sobre los perniciosos efectos de este supuestamente mal llamado "entretenimiento". Al final acabarán como otakus onanistas compulsivos perdidos y sin futuro posible.
Sería deseable que nuestros gobiernos invirtieran dinero en desintoxicar a los otakus, y en crear medios para que este mal no se propage más en la sociedad.
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