.. | El Sol NegroPor Anders Sandberg
Incluso las más grandes almas pueden corromperse ya sea porsu aprendizaje, poder o amor. Judith Freeman es una de esas grandezas caídas. Una vez fue una de las voces más luminosas del Coro Celestial,una querida visionaria y mística. A lo largo de su vida se consagróal Coro y su misión, pero tenía una inclinación místicaque la hizo más consciente de esferas superiores que el aquíy ahora, haciéndola también un poco más conscientedel otro mundo que la mayoría de los durmientes (y algo másque los más prácticos de sus hermanos). En cambio ella buscósabiduría interna e intentó alcanzar el fragmento del Unoque sentía dentro de ella. Ella sentía la necesidad de launión, el gran anhelo de la unidad, de la reconciliaciónde toda la creación. Si ella no se hubiera encontrado con Griscard Rochman su vida y obrahabrían sido ciertamente diferentes. Griscard era uno de los hijosde Cain, una sombra oscura atraida irresistiblemente por la luz de Judith.Él la observó desde lejos, fascinado por su belleza espiritual,su poder, su fe. Finalmente una noche se acercó a ella en el tejadode la capilla, desesperado por acercarse a ella a pesar del peligro quesuponía para ambos. Judith serenamente escuchó sus negrasconfesiones, y lo perdonó. Quedó fascinada por los Hijosde Cain, y durante las noches siguientes escuchó las historias quesurgían de los labios de Griscard. Finalmente la tentación se hizo demasiado grande, y ella ledejó beber su vitae - y él le dió a beber la suyapropia. En su unión, Judith sintió algo que nunca antes huboexperimentado: un alma que toca un alma, un fragmento del Uno que tocaotro fragmento del Uno (aunque corrupto por milenios de degradación).Arrebatados, mezclaron su sangre y se unieron vida y muerte. En ese momentocrucial la revelación llegó a Judith, y empezó a entonaruna nueva canción. Ella descubrió un camino hacia el Uno,un modo de volver a unir todos los fragmentos de la unidad original. Usandosu magia ella bebió más de Griscard que lo que habíaen sus brazos. Ella bebió su alma y la unió a la suya. Cuando el sol ascendió sobre los árboles anteriormentealrededor de la capilla, Judith miró que llenó de alegríay teme encima de lo que ella había hecho. A sus pies un montónde cenizas metió la brisa de la mañana, excepto su queridoestaba dentro de ella, unida en su alma. Durante las semanas que siguieron, aprendió gradualmente. Ellasentía el hambre vampírica, y vio lo que era: un anhelo desesperadopor la unidad. Ella comprendió por qué los Hijos de Caincodiciaban la sangre de los mortales, y los perdonó. Cuando ella reveló lo que había hecho a los diáconosde su capilla, se sorprendió por su reacción. ¿Cómopodrían temer y denunciar lo que había hecho? ¿Noles había mostrado ella el camino de la conciliación, dela gran unidad de la vida y la muerte? Cuando le pidieron que hiciera penitenciapor su crimen, ella contestó que haría penitencia, pero nopor lo que hizo, si no para purificar su nueva alma de los pecados de loshijos de Cain. Era demasiado, y ella fue expulsada por el concilio. Durante mucho tiempo Judith estuvo triste y desconcertada por lo quehabía pasado. ¿Por qué no podían aceptar suvisión? ¿Cómo podían estar tan ciegos los maestrosde la luz? Pero ella comprendió que muchas personas temian la unidadtanto como la anhelaban, un miedo que mantenía separados los fragmentosdel Uno. Pero sus opiniones no importaban, sólo importaba la compasión.Ella se marchó para unir todas las almas - devorándolas. Traducido por Cirtheru"Señor de las Runas" |