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 | Neko Bus Por Erik Nielsen
Conecta, sintoniza, dejate llevar. ¿Con un eslogancomo ese, cómo podría el Culto del Éxtasis no seruna de las mayores Tradiciones del mundo, verdad? Estás enun error. A causa de la Era Reagan/Bush, el capitalismo desenfrenado,la cocaína para las masas, y el "Di No," el paradigma de libertady subversión, el estilo de vida neo-beat del Cultista estámal entendido, mal considerado, y a menudo contemplado con miedo y burla. Demasiados jóvenes han caido en la trampa de funcionar sin drogasen lugar de comprender el potencial de las mismas; el LSD, el peyote, lamescalina, e incluso los shrooms, los antiguos pilares del Culto, son reemplazandospor la heroína, el PCP, crack, speed, y el alcohol, la opciónde la generación X como la llaman algunos. Unos cuantos Cultistas desean respetar esta apatía por partede los jovenes. La opción de no escoger también esuna opción, dicen ellos, ¿y quienes somos nosotros para forzarlos? De hecho, forzar o coercer a cualquiera es contrario al mensaje dela Tradición de la Ascensión individual. Pero algunosExtáticos creen que han encontrado un camino para evitar esta apatía.
"Tio, ¿has visto esto"? Barney parecía totalmenteexcitado en el teléfono, lo cual es raro en él. "¡Diceaquí que ofrecen una viaje desde el centro a LA, y fijate -- porsolo veinte pavos!" Me tomé otro trago de mi cerveza antes de contestar. "¿Qué es? ¿Algún vuelo de fin de semana? ¿Una oferta? ¿Comprando el billete con veinte díasde antelación?" "No, que va, dice que es un autobús." La cerveza se me fue por otro lado y terminé rociándolapor el cuarto. "Escucha tio," dije, "no hay forma de que puedas llegara LA en un fin de semana." Podía oír a Barney leyendo el panfleto antes de contestarme. "Aqui dice que es un viaje de tres semanas." "¿Qué has dicho? ¿Pero que se ha metidoesa gente? Es un viaje de unos cuatro días, no más¿Pero tres semanas"? El problema era, que yo realmente necesitaballegar a LA, y no tenía coche. Este pueblo no era nada,y LA era la Tierra Prometida. Tendría un trabajo en condiciones,si pudiese llegar allí en el mes. "Tres semanas es lo que pone. Dice que paran en el Gran Cañón,el Parque Nacional Yosemite , San Francisco, y después LA." Barney no tenía nada que hacer en LA, pero tampoco teníanada que hacer aquí, de todos modos. "¿Bien, pero sobre el alojamiento, comida y todo eso? Apuesto a que si es tan barato tendrán algún tratocon los hoteles que hay por el camino, me equivoco"? Esto era demasiadobueno para ser verdad. "Dice aquí el chófer se ocupa de la comida, y se acampaen el camino." Yo podía oír mi corazón corriendo por mi pecho. ¿Tres semanas en la carretera, sin preocuparse de nada, y todo porveinte pavos? Esto era surrealista. No me podía estar pasando a mí. "¿Barney, colega, cuándo salen?" "Pasado mañana, pero tenemos que llamar en seguida, parahacer la reserva, ¿ok?" "Barney." "¿Sí?" "Llamalos."
El Neko Bus comenzó su andadura a principios de los setentacomo una especie de autobús turístico para los chavales queseguían a los Dead. En esos días, las reglas eran sencillas: comida en comunidad, y facilidades en cuanto a pernocta, dinero, y drogas. La mayoría de los chavales que subian al autobús no teníanun penique a su nombre, pero estaban deseosos de viajar, y los Extáticosestaban contentos de tener un flujo constante de discípulos paraenseñar. El Autobús (nombrado por un Cultista aficionadoa la animación japonesa que no obtendría fama alguna duranteaños) llegaba a un pueblo delante de los Dead, dejando su cargade jovenes, contemplando el espectaculo, recoja un nuevo lote de niños,y marchando a la localización del siguiente concierto. Durantetodos los años que el Neko Bus siguió a los Dead, nunca faltóa un concierto, nunca pinchó una rueda, y nunca, jamas, fue paradopor la policía. Tampoco tenía un horario determinado. Si estabas en el Autobús, estabas en el Autobús. Sihas salido del Autobús, oh bueno. Todo era una cuestiónde oportunidad, ayudada por el trío de Cultistas que se turnabaen conducir el Autobús. En los ochenta, el servicio del Autobús comenzó a fallar,y entonces se detuvo totalmente. Algunos culparon a Reagan, algunosculparon a los yuppies, y algunos (como siempre) se culparon a símismos. La verdad del asunto no era tan simple como todo eso; eramás aún simple. Los tres Cultistas en cuestión simplemente se cansaron de conducirel maldito autobús, crearon su propia banda, y ahora poseen unadiscográfica independiente que se niega a hacer negocios con Ticketmaster. Más poder para ellos. Hacia finales de los ochenta, un pequeño grupo de Cultistasconcienciados con el medioambiente estaban sentados con el tríomás viejo, aburridos, cuando la conversación se volvióa los viejos días del Neko Bus. Después de un borracheramaratoniana de 24 horas, todo el grupo entero decidió reanimar alAutobús, sólo que esta vez como una auténtica compañíade viajes.
"Tienes que estar de broma," dijo Barney, no parecía tanexcitado ahora que finalmente estábamos de pie frente al autobús. Autobús. Ésa es la palabra, creo. Era dificildecirlo, exactamente. Mira, todo el autobús estaba pintado con ese sombríotono cremoso que lo hacía parecer como piel de gato. Los neumáticostenían patas de gato pintadas en los tapacubos. La parte deatrás del autobús tenía una cola pintada en él. El frente tenía bigotes, y los faros del automóvil estabanpintados para que pareciesen los ojos de un gran gato. Y hasta habíaunas orejas de gato metálicas en lo alto. Parecía unautobús escolar de Salvador Dali. La única parte queparecía de un autobús era la marquesina de destino, y esoque estaba en japonés. Por supuesto, no era un auténtico autobús escolar. Era un autobús urbano, pero en la mitad de la parte de atrásse habían quitado los asientos y habían sido reemplazadoscon hamacas. Los asientos restantes eran realmente cómodos,si te gusta el cuero falso. Habría sido como un sueñohecho realidad, si mi cabeza hubiese estado en su sitio en ese momento. El chófer era un nativo americano llamado Chris, teníael pelo largo y gafas de sol como las de John Lennon. Él llevabauna camiseta tintada y unos cuantos colgantes. Me quedé esperandoa que de repente se pusiera a cantar "Imagine," pero nunca lo hizo. "Eh, ¿sois Barney y Ray?" preguntó, sonríendocomo si nos conocisese desde siempre. "Um, sí," contesté. "Los mismos". Barney lomiraba como si fuese de otro planeta. "¿Vais a LA, verdad?" "Ahá." "Bien". Y sonó como. "He llevado gente a LA. Buena gente." "¿Sí?" No sabía qué decir. Quierodecir, estaba siendo tan natural y todo eso, todo lo que pude pensar fue¿es esto real?
La Compañía de Viajes Neko Bus organiza viajes a travésde una docena de ciudades por todos los EE.UU., pero su oficina principalestá localizada en San Francisco. La mayoría de supublicidad viene del boca a boca, pero en la Zona de la Bahía puedelocalizarse en las guias de teléfonos, y hay una oficina real enla Calle Haight donde se dirigen los aspectos legítimos del negocio. Allí puedes reservar un viaje a casi cualquier parte del país;si un autobús no va allí, puedes hacer transbordo a otroautobús que vaya donde quieras ir. La mayoría de las personas que usan el Neko Bus estánmás interesadas en los viajes que en ir realmente de un lugar aotro. Cada viaje incluye comidas y camping; si el tiempo no es lo bastantebueno para acampar, hay camas en el autobús. Los chóferes(y de vez en cuando sus ayudantes, en viajes largos) compran la comidapor la tarde, y la cocina y limpieza se hacen de forma cooperativa. Las comidas son todas vegetarianas, pero no hay nada que te impida correral MacDonald más cercano, si usted eres decididamente carnívoro. Los viajes suelen ser temáticos; muchos viajes van al Paqrue NacionalYosemite, tomandose varios días para permitir a los pasajeros disfrutarde la acampada y la naturaleza. Normalmente el entretenimiento diario queda a cargo del chófery la gente que haya en el autobús. Dependiendo de quiénvaya en el autobús, el entretenimiento del día podríaser hacer puenting, una caminata por el desierto, una excursiónpsicodélica, música de tambores tribales, o simplemente unafogata de campamento. La el viaje más popular es el Gathering Tour. Todos losaños, un grupo de antiguos hippies, Cultistas, y gente que disfrutade la vida comunal se reunen en un lugar predeterminado y dan una enormefiesta que dura tres días. Normalmente la Reunión serealiza en una reserva para evitar la normal intervención de lapolicía; no es raro ver Gangrels o Garous por allí. El Gathering Tour parte de la Calle Haight tres días antes ysiempre llega a tiempo. Cuando la Reunión ha terminado, elautobús tarda otros tres días en volver, sin importar dondesea la reunión.
"Sabes, no tengo ni idea de donde estamos," dijo Barney mientrasmiraba fijamente por la ventana el desierto que estabamos cruzando. "Por cierto ¿A qué día estamos?" Yo empecé a reirme tontamente. No podía ayudarlo. Pronto Barney también estaba riéndose. Chris nos echóun vistazo y sonrió abiertamente. "¿Lo estais pasandobien, colegas?" "¡Tio! dije, "¿dónde estamos?" "El Desierto de Mojave, Califor-ni-A," contestó, mirandode nuevo la carretera. "Tenemos que parar y recoger a un par de chavalesque van a Chicago." Mi cabeza comenzó a dar vueltas. "Vamos a ver, salimosde Pennsylvania. ¿Cómo podemos estar ya en California? ¿Y cómo infiernos van a llegar esos chavales a Chicago cruzandoprimero por LA?" Chris me sonrió desde su espejo retrovisor. "Realmente,vamos a dejarlos de camino a LA." "Oh," dije yo. Y de algún modo eso tuvo algúntipo de sentido. Deben haber sido las drogas.
Aunque la Neko Bus Tour Company es que un negocio auténticoque realmente dirige viajes auténticos que recorren todos los Estados,también es un frente de recrutamiento del Culto del Extasis. Ofreciendo precios a fondo perdido, el Culto consigue muchos clientesjóvenes o bohemios. Durante el viaje, los condutores cuidadosamenteprocuran exponerlos a la ideología Extática de responsabilidady libertad individual; esta política de evangelización puedeser muy atractivapor ejemplo para la gente que ha crecido rodeadade figuras autoritarias que le dicen qué hacer y qué pensar. Aun cuando los Cultistas no convierten a todos el que viaja con ellos,la mayoría de las personas que se montan en un Neko Bus lo abandonancon un nuevo respeto para tal ideogía. Por supuesto, mientras que los conductores permiten a los pasajerosprobar el estilo de vida del Culto del Extásis (o una faceta deél), también comprueban las aptitudes mágicas o simpáticasde los pasajeros. Un Cultista raramente obligaría a un Durmientea Despertar, pero la mayoría de los Cultistas no tienen problemasen ayudar a los Durmientes en los Despertares de su propia elección. Aquéllos que Despiertan en el Viaje son libres de unirse a la Compañíao tomar su propio camino, como mejor les parezca. A veces un pasajero puede tener un diferente camino para tomar. Los viajes del Neko Bus se detienen a menudo para unirse a rituales deCuentasueños amistosos; de vez en cuando, un pasajero que no haabrazado totalmente el camino Cultista encontrará que su caminoencaja a cambio en la senda Cuentasueños. Menos frecuentemente,los Autobúses se detienen en comunidades naturalistas Verbena; acambio de esta cortesía, los Verbena a menudo organizan una fiestapara los participantes. Mientras que tan sólo unos pocos participantesalguna vez deciden quedarse con los Verbena, los Cultistas se sienten obligadosa hacer la opción disponible.
Cuando dejamos a los niños en Chicago, empecé a sentirmecomo si fuera un veterano en el autobús. Había aprendidoa recoger hierbas comunes de cocina e incluso cómo cocinarlas, yChris a veces incluso me dejaba ir a por la comida durante la tarde. Barney cada vez estaba más distraído. Chrisdijo que él estaba absorto por la visión de una búsquedao algo, pero que estaba bien. Yo tenía que asegurarme de quecomía adecuadamente, pero por otro lado parecía que... noestaba realmente allí. Deduje que nos quedaban aproximadamente unos cuatro días,lo que realmente me sorprendió. Quiero decir, habíamosestado por todo el país, y sólo nos había llevadoun par de semanas. El Tiempo vuela, supongo, pero nunca esperéque se detuviese de vez en cuando. Sin embargo, después de Chicago, nosotros hicimos un últimodesvío a través de Yosemite. Estabamos tan sóloChris, Barney y yo, como no teníamos ninguna prisa Chris sugirióque podríamos echar un vistazo a un puente que conocía. Le dije que claro que sí. Cuando llegamos allí, era increíble. Habíauna caida de al menos doscientos pies hasta el río y las piedras. Chris dijo que un amigo le habló de este puente, y que eraimposible de encontrarlo a menos que supieses donde estaba. Podríacreerlo. Parecía totalmente de otro mundo. Yo solo mirabahacia abajo, sonriendo. Era increíble. Nos detuvimos a almorzar allí, y Chris sacó los shrooms. Nunca parecían afectar a su condcción, y a míempezaban a gustarme. Los comimos con nuestro almuerzo, y yo ni siquierame sentía enfermo, o cual es raro porque los shrooms me hicieronvomitar la primera vez que los tomé. Cuando los colores estabanempezando a tomar formas, Chris me dice, cita textual, "Eh, ¿algunavez has hecho puenting?" Yo sonreí de oreja a oreja. Lo siguiente que recuerdo, fue todas esos cordones y cuerdas porlos suelos y atados al puente. Entonces él ató el otroextremo a mis piernas. "¿Estás seguro de que quiereshacer esto"? me preguntó. "¿Estás de broma?" le dije, los shrooms hacíanque las cuerdas parezcan las raíces de un enorme tubérculo. Mi expresión amenazaba con escapar de mi rostro. Pasé porencima de la barra y al momento estaba de pie al otro lado. Chrisse alejó unos cinco pies del puente. "¿Eh," yo dije,"no va usted a empujarme?" "Ray," él dijo, su cara tan serio como yo lo he visto algunavez, "Nunca te empujaré. Ése no es nuestro estilo".Y entonces supe lo que quiso decir. Todo lo que yo había hechoen este viaje había sido idea mía, elección mía. Esto era exactamente igual. "Sólo prometeme una cosa." "Lo que sea." "No digas 'Geronimo.' es algo que odio". Y sonrió tanto comopara igualar mi mueca. Levanté los pulgares y entonces me sumergí directamenteen el olvido. Mi corazón dejó de latir. El aire que rugíaen mis oidos se calló. El agua debajo de mí dejóde fluir. Yo dejé de caer. Colgando allí, suspendido,a casi doscientos pies sobre las piedras y el agua, con nada entre míy la muerte salvo mi voluntad, lo sabía. Todo era elecciónmia. Toda la realidad era elección mía. La distanciaentre Levittown, Pennsylvania y Los Angeles, California era elecciónmia. La caida era opción mía. Yo decidícaer. Yo grité durante todo el camino hacia abajo y todo el caminohacia arriba, un llanto de guerra, una declaración de existencia,el lamento de los recien Despertados. Nunca llegamos a LA. Barney se quedó con una sabiaIndia Mexicana en Baja, y Chris y yo, aun estamos en ruta. Ya sabes,sigo sin saber donde estamos, pero sé que elegí venir aquí. Traducido por Cirtheru"Señor de las Runas"
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