Hace mucho tiempo se fundaron cuatro feudos hermanados. La razón de este hecho no está clara. Algunos creen que los changelings que los fundaron pretendían guardar cuatro puertas distintas al Seto o que era una forma de repartirse la zona entre las cuatro Cortes. Ya nadie recuerda la verdadera razón. Pero lo cierto es que los cuatro feudos continúan estando hermanados. Y son muchos lo que consideran un mal augurio la desaparición de algunos de los feudos.
Durante siglos la situación se mantuvo. Los cuatro feudos mantuvieron su juego e intrigas, subiendo y bajando en poder. En las últimas décadas la Corte del Invierno se hizo fuerte en la ciudad de Trujillo que hasta ese momento no había tenido una presencia changeling importante. Al mismo tiempo la población de los feudos de
las Gargantas y
las Zarzas comenzaron a descender en favor del
Feudo de los Cerezos y sobre todo del
Feudo de los 1001 Escudos. Finalmente el
Feudo de las Zarzas se perdió en favor del
Margraviato de los Bordes debido al desinterés de las Cortes Estacionales, que no veían ningún recurso de importancia en el viejo feudo para conservarlo. Mientras que la población del
Feudo de las Gargantas quedó reducida a un puñado casi nominal de changelings.
Muchos auguraron que estas pérdidas eran señales de desgracia, que al crearse los cuatro feudos se habían entrelazado el destino de unos y otros, y que terribles acontecimientos que conllevarían la destrucción de los cuatro feudos estaban próximos. Nadie puede asegurar que fuese realmente así, pero lo que sí es cierto es que la desgracia cayó sobre al menos uno de los feudos.
Hace cinco años extraños augurios comenzaron a llegar a través del Seto. Primero las frutas goblin dejaron de germinar en torno al siempre fértil
Feudo de los Cerezos, después todos los habitantes del feudo comenzaron a tener estraños sueños, los más entendidos aseguraban que eran proféticos y que auguraban una gran desgracia. Las cuatro cortes se reunieron, algunos videntes vieron en todos aquellos símbolos la venida de de algunos de la Buena Gente, pero parte del consejo no les creyó. Durante la votación se determinó que no se evacuaría el
Feudo de los Cerezos, pero que se desplazarían todos los activos militares posibles al
Feudo de los Cerezos para hacer frente a lo que podría venir. Y entonces sucedió.
Fue la noche del 17 de Noviembre. Una niebla comenzó a brotar del Seto y cubrió toda la Ciudad de Plasencia. La ciudad se llenó de gritos y extrañas sombras. Todos los changelings que estaban en la ciudad desaparecieron, incluyendo al anterior Rey del Verano, Ulises el Resplandeciente. Sólo tres personas consiguieron volver, de entre ellas sólo David Corazón de Piedra lo hizo con su cordura intacta.
Tras lo que los changelings comenzaron a denominar eufemísticamente
"el incidente" la mayoría de los changelings comenzó a reagruparse en Cáceres con la idea de que el número hace la fuerza. La Corte que más afectada se vio por los hechos que acaecieron aquella noche fue la Corte del Verano. David Corazón de Piedra asumió la corona de la Corte y desde entonces trata de recomponer sus filas. Y aunque ya ha pasado mucho tiempo de aquello ningún hada a vuelto a poner un pie en los viejos terrenos del
Feudo de los Cerezos.