Piedra Promesa: Prenda Nivel ••••
Esta pequeña piedra gastada, grabada con runas Feéricas de vinculación y sinceridad, permite a un changeling invertir un único compromiso en la piedra misma; tras ello, otra parte puede “adherirse al juramento” realizando un ritual específico (determinado cuando el propietario de la piedra establece el compromiso) sobre la piedra. El propietario de la piedra especifica todas las condiciones del compromiso cuando le invierte en la Piedra Promesa, pero no está vinculado al compromiso a menos y hasta que otro se adhiera a él. Una vez que el voto está activo funciona exactamente como si los dos individuos hubieran entrado en compromiso directamente el uno con el otro.
Todos los compromises jurados dentro de la Piedra Promesa se consideran votos. Múltiples individuos pueden adherirse por sí mismos juramento en la misma Piedra Promesa, exactamente como si el propietario de la piedra hubiera entrado en compromiso con cada individuo; el límite de votos del propietario (Fatum + 3) aún se aplica.
Acción: Instantánea
Semblante: La piedra parece alisada con el paso de una inconcebible cantidad de años. Las hendiduras en ella pueden ocasionalmente rezumar sangre.
Inconveniente: Situar un compromise dentro de una Piedra Promesa require el gasto de un punto permanente de Voluntad, el cual puede ser recomprado por ocho puntos de experiencia. El gasto ancla el compromiso tanto como lo ata al ritual que activa el compromiso. La buena noticia es que el propietario de la pieda no tiene que pagar un punto de Voluntad cuando alguien invoca el compromiso (la parte que lo jura, sin embargo, sí debe). El propietario recupera su punto permanente de Voluntad (o los ocho puntos de experiencia) si otro changeling activa la Piedra Promesa y sitúa otro compromiso en su interior. El propietario no recupera su Voluntad perdida o sus ocho puntos de experiencia si él mismo sitúa un nuevo compromiso en la pieda (y debe de hecho gasta otro punto permanente de Voluntad). Si cualquier compromiso jurado en la piedra está todavía activo cuando el propietario sitúa un nuevo compromiso en la piedra, sufre todas las senciones y penalización como un rompejuramentos. Igualmente, si la segunda parte envuelta sitúa un nuevo compromiso, él es el rompejuramentos. Si otro adquiere la piedra y reemplaza el compromiso, el viejo compromiso es nulo; no tiene efecto nunca más, pero ninguna parte es un rompejuramentos.
El propietario de la Piedra Promesa no puede rechazar un compromise invocado por la Piedra Promesa. Cualquiera que realice el ritual está atado por el compromiso automáticamente, ya le guste al propietario o no. En cambio, la persona que jura no necesita estar informado de todas las disposiciones del compromiso, o incluso que su acción le atará a un compromiso místico en absoluto.
Trampa: Cualquier personaje, incluso uno sin puntuación de Fatum, puede vincular un compromiso en una Piedra Promesa pagando un terrible precio. Una vez que los parámetros del compromiso se han pronunciado alto y claro, el personaje debe arrancarse la lengua desde la raíz y arrojarla a un fuego (infligiendo dos puntos de daño letal). Un personaje sin Fatum puede tener tres compromisos activos al tiempo a través de la Piedra Promesa.
