La Cúpula de la Casa de Fieras
Este Reino es una gigantesca cúpula hecha de marfil y jade engarzados en una ornada y cuidadosamente atendida pradera adornada con muros decorativos y una multitud de esculturas. Dentro de la cúpula de millas de ancho hay exquisito pabellones de piedra preciosa, maderas aromáticas brillantemente coloreadas y vastas extensiones de seda donde las Hadas y sus guardas moran. Las Hadas son aposionadaas de las formas quiméricas mosntruosas, hermosas en estrañas formas – parcheados semi- dragones opalescentes, regias mantícoras con una pluralidad de colas elegantemente envenenadas, cocatrices-buitre con majestuoso plumaje. La mayoría de los Hermosos aquí son Dracónicos, mantenidos para atender a las Hadas que no pueden tocar nada o a nadie que no tome parte de su naturaleza primaria. Los Dracónicos que complacen a las Hadas son recompensados recibiendo vívidos recuerdos reales de ser auténticos monstruos de poder y majestuosidad – aquellos que fallan a las Hadas les son dados recuerdos igualmente vívidos de humanos que son lentamente devorados vivos por terribles criaturas. Las habituales luchas internas entre Hadas son sorprendentemente bajas aquí, ya que ninguna de las grandes bestias elije dejar sus dominios. Lamentablemente, eso típicamente significa que cuando una gran ira hace mella en sus cambiantes humores, no hay objetivo mejor a mano que sus sirvientes.
Típicamente los otros únicos Hermosos aquí son Musas, que son todos los más hermosos y perfectos humanos que los cazadores contratados por los Gentiles pueden encontrar. Las elegantes monstruosidades tienen curiosidad por la forma humana, particularmente las extrañas configuraciones a las que puede ser empujada. Las Musas residen en delicadas jaulas que intermitentemente las llenan con un placer y una dicha tan intesos que felizmente asumen diversas posturas o incluso deliberadamente se dañan a sí mismos para ilustrar mejor los límites absolutos de la forma humana. Las Hadas no hacen nada para prevenir la huídade cualquier tipo de changeling excepto para recompensar a cualquier Dracónica que caputura a un fugitivo con recuerdos especialmente vívidos y duraderos, dejando que los Hermosos vigilen las acciones de los demás de su clase.
