El Rey de los Gatos
Cita: “Hola, ratoncito.”
Trasfondo: Toda ciudad los tiene: gatos salvajes deambulando por las calles y callejones, su presencia una parte ubicua del telón de fondo de la vida urbana. Sólo en los Estados Unidos entre 20 y 40 millones de gatos “domésticos” sobreviven como pueden, con recuerdos lejanos de divinidad escondidos en sus felinos corazones. Poca gente nota siquiera su presencia, y aún menos gente los recuerda tras haber cruzado sus caminos. Pero los gatos están ahí, y tienen su rey.
Él tiene varios nombres: Tybalt o Viejo Tim o Tom Tildrum, según le apetezca en ese momento. Los Perdidos de las Grandes Cortes le evitan, incluso sus supuestos hermanos de la Corte de Otoño. Cualquiera que sea el acuerdo alcanzase con la estación, fué bajo sus propios términos, y el Espejo Empañado no tomó parte en él. Ronda los callejones y las barriadas de la ciudad, algunas veces bajo la forma de un gato salvaje y atigrado del tamaño de un perro grande, otras veces bajo la forma de un vagabundo andrajoso de mirada salvaje, pero siempre con su séquito de fieles criados felinos.
Los niños del barrio cuentan historias sobre el gato monstruoso que te comerá si te encuentra; tu única esperanza de sobrevivir es correr a la iglesia más cercana y grabar tus iniciales en la pared con un clavo viejo. Los más espabilados de los niños locales llevan un clavo en el bolsillo como un amuleto de buena suerte, pero unos pocos aún siguen desapareciendo cada mes. Por supuesto, los niños desaparecen en sitios como éste por muchas razones diferentes – proliferan los secuestros parentales, las fugas y la violencia indiscriminada de bandas. La alta incidencia de niños desaparecidos probablemente no es completamente obra del Rey de los Gatos. Probablemente.
Descripción: El Rey de los Gatos habitualmente aparece bajo forma animal por medio del uso del Contrato de Garra y Colmillo •••••, Manto de la Forma Masiva del Oso. Bajo esta apariencia, el Rey es un enorme gato salvaje, fácilmente del tamaño de un gato montés u otro gato salvaje similar. Su pelaje atigrado es sucio y sarnoso, mostrando signos de una pobre alimentación y de enfermedad, y porta las cicatrices de innumerables peleas callejeras. Una de sus orejas está destrozada y medio desgarrada, los vacíos en el pelaje de sus flancos muestran unas cicatrices brillantes y arrugadas y al menos una herida abierta da testamento de una batalla reciente (esta herida supurante es realmente parte de su semblante y no una lesión real). Sus luminosos ojos verdes relucen con una cruel inteligencia, y tienen tendencia a brillar incluso en absoluta oscuridad.
En su forma natural, el Rey es un hombre desailaño de barba descuidada que viste los harapos mugrientos y desgarrados comunes entre los sin techo. Sus ojos, sin embargo, son del mismo verde brillante y salvaje que en su forma felina. Para aquellos con ojos capaces de verlo, su semblante es prácticamente el mismo, salvo por las rasgadas pupilas verticales y las orejas triangulares en constante movimiento. Sus ropas, a los ojos de las hadas, parecen raídas ropas de gala, en una burla de las vestimentas de la realeza: manchadas túnicas de satén y terciopelo, con una estola de piel de dudoso – probablemente felino – origen. El Manto del Otoño cuelga de él, creando un aire de pavorosa quietud que anuncia su llegada.
En cualquiera de sus formas, el buen Rey está siempre acompañado de un grupo de gatos callejeros, que varía desde una docena hasta unos treinta, dependiendo de la ocasión.
Pautas de Interpretación: El Rey de los Gatos es un excelente antagonista al principio de una crónica, cuando los personajes están aún buscando su sitio en la sociedad de los Perdidos. Aunque no es un mal luchador, la naturaleza solitaria del Rey y sus inclinaciones felinas le hacen más apropiado para un juego del (perdón por la expresión) ratón y el gato por los callejones y los barrios bajos de la ciudad. Tal vez la cuadrilla se entere de las extrañas desapariciones de niños en el territorio del Rey, o quizás una de las víctimas es un ser querido, provocando que la cuadrilla haga algo al respecto de éste changeling Loco.
Seguramente el Rey de los Gatos tiene un motivo para cazar a los niños que se cruzan en su camino, pero esa motivación se ha dejado deliberadamente vaga para permitirte usarle de la manera que prefieras. Quizás el Rey es simplemente un caníbal loco, tan perdido en sus propias ilusiones que literalmente ve a los niños (y cualquier cosa más pequeña que él, en realidad) como ratones a los que cazar. Quizás realmente es un mercenario, y los niños que coge no acaban en su barriga, sino en las garras de los Gentiles. O tal vez está siguiendo los dictados de un sueño profético, construyendo algún extraño y destartalado artefacto con huesos, pelo y piel que liberará alguna terrible brujería sobre el mundo.
Por supuesto, locura aparte, los “súbditos” leales del Rey ven mucho de lo que ocurre en la ciudad sin que nadie se entere. Si la cuadrilla puede superar su locura y paranoia, el Reyde los Gatos podría demostrar ser una útil fuente de información si el pago es el apropiado.
Aspecto: Bestia
Linaje: Corazón de Cazador
Corte: Sin Corte
Títulos: Ninguno
Atributos Mentales: Inteligencia 3, Astucia 4, Aplomo 1
Atributos Físícos: Fuerza 2, Destreza 4, Resistencia 4
Atributos Sociales: Presencia 4, Manipulación 1, Compostura 2
Habilidades Mentales: Investigación (Rastrear) 5, Ocultismo (Leyendas locales) 1
Habilidades Físicas: Atletismo (Trepar) 2, Fullerías 1, Pelea (Garras) 2, Sigilo 4, Supervivencia (Urbana) 3
Habilidades Sociales: Callejeo 4, Intimidación 1, Trato con animales (Gatos) 4
Méritos: Reflejos Rápidos 1, Salud de Hierro 1, Sentido Común 4, Sentido de la Dirección 1, Sentido del Peligro 2
Voluntad: 3
Claridad: 4
Virtud: Fe
Vicio: Gula
Iniciativa: 8
Defensa: 4
Velocidad: 11
Salud: 9
Fatum: 6 (Tabú menor: No puede hacer daño a niños que graben sus iniciales en una pared o valla en suelo santificado)
Contratos: Garra y Colmillo (Felinos) •••••, Hogar •••, Humo ••
Compromisos: Ninguno
Glamour/por Turno: 15/6
Armas/Ataques:
| Tipo | Daño | Rango | Reserva de Dados |
| Garras | 0(L) | — | 5 |
