“Tras su largo viaje de vuelta a casa, la Uss Voyager afronta nuevos retos, nuevas exploraciones y nuevos peligros ahora en el cuadrante Alpha y más allá...”

Gene Rodenberry y Action Tales presentan :

STAR TREK VOYAGER

Ritos parte 1: Reencuentros.
Episodio 8X08/ Temporada 8
Escrito por el Dr. Banner.

Fecha Estelar: 55940.3

                                                                1

Seven estaba con todos sus sentidos alerta. En cuanto los drones salieron de la nada, con un rápido movimiento, disparó su phaser y los neutralizo.

Esquivó un disparó de un nuevo drone que había aparecido, y rodando por el suelo con tremenda agilidad, lo derribó con habilidad.

Se escucharon unos aplausos, ella se giró y pudo ver a Chakotay.

- ¿Lleva mucho tiempo observando?

- Lo suficiente para verte en acción. Impresionante, sin duda.

- No es un reto para mis habilidades aumentadas, quizás competir con alguien le añada algo de dificultad.- Le dijo Seven al tiempo que le lanzaba un phaser a Chakotay.

- ¿Eso es un reto? Te advierto que me defiendo bastante bien.

- Veámoslo.

Ambos contendientes comenzaron el juego de habilidad que consistía en derribar más drones que el contrario. Chakotay demostró que sus reflejos y habilidad con el phaser no eran ninguna fanfarronada, sin embargo,  no tenia mucho que hacer frente a los reflejos y la pericia que le dotaban sus implantes borg a Seven.

- Parece que has ganado.- Dijo Chakotay con una sonrisa.

-No tiene  porque sentirse mal, los borg son superiores físicamente a los humanos. Aún así lo ha hecho bastante bien para ser solo un simple humano.

- Gracias... Supongo. Espero no ser impertinente, pero la curiosidad me puede ¿cómo te va en tu relación con el Doctor?

- Muy bien, todo marcha según los parámetros de una relación normal. Llevamos tres citas y todo ha salido perfectamente. A pesar de mis reticencias anteriores a las relaciones sentimentales, he de admitir que es una experiencia de lo más satisfactoria.  Gracias por preguntar, comandante.

- Me alegro enormemente, Seven, por ti y por el Doctor.

- Espero que no se sienta mortificado por que nuestra relación no funcionase. No fue culpa suya, creo que en ese momento no estaba preparada para una relación de ese tipo.

- No te preocupes, Seven.

En ese momento, sonó la señal de la insignia intercomunicadora.

- Comandante Chakotay, le necesitamos en el puente.

- Enseguida voy. El deber me reclama, Seven. Nos vemos.

Chakotay subió por el turboascensor y llegó al puente de la Voyager.

- Hemos recibido comunicación de la capitán Janeway, ya han aterrizado en Kylesia Prime. Se comunicaran de nuevo en unas doce horas para informar de los progresos de la misión.- Dijo Tom Paris.

- Perfecto.- Contestó Chakotay.

La Voyager se encontraba en orbita estándar sobre Kylesia Prime, la capital de la confederación Kylesiana. Si la capitán y sus acompañantes tenían algún problema, era bueno estar cerca para ayudarles.

- Ten cuidado, Kathryn.- Pensó Chakotay.

 

                                                              2

 

- ¿Cuánto más hemos de esperar?-  Dijo el Doctor con evidente disgusto.

- Un poco de paciencia, Doctor, nos recibirán sin problemas.

- ¿Un poco de paciencia? ¡llevamos esperando cerca de dos horas! ¡es intolerable!

La capitán Janeway le hizo un gesto al holograma para que guardase silencio. Este lo hizo, aunque no de muy buena gana. A su lado se encontraban Tuvok y Harry Kim.

Los cuatro llevaban encima una capa de color grisáceo que ocultaba su uniforme de la Flota Estelar. Era por motivos meramente de seguridad, ya que en algunos sitios de Kylesia, la Federación no estaba demasiado bien vista.

Estaban en el interior de una inmensa y ancestral estructura, la antigua y venerable casa del clan Tokay. En sus murales y en sus tapices, se podía observar la historia del clan desde sus inicios, sus grandes líderes y sus grandes enemigos.

A Harry Kim le fascinaban los grabados, si tenía oportunidad, le gustaría estudiarlos más detenidamente.

Las puertas se abrieron, dejando paso a un sequito de guardias con yelmos que representaban a un deigon(1) enfurecido y el emblema de los Tokay en su hombro.

Detrás de los guardias apareció una muchacha joven, de no más de veinte años. Su cabello era largo, de color castaño, sus ojos azules y su belleza era evidente. Le acompañaba un hombre corpulento,  su rostro y su cuerpo están surcados de cicatrices, su cabeza estaba completamente afeitada. Su rostro no parecía tener expresión alguna, como carente completamente de emociones, como tallado en piedra. A su lado, un hombre de mediana edad, alto y delgado, con el rostro afilado y unos ojos hundidos de color gris, un cabello pelirrojo, que le llega hasta los hombros.

La Arsah Bredell de los Tokay.- Anunció uno de los guardias.

- ¡Katy!- Exclamo la muchacha al ver a Janeway.

Corrió hacía ella y ambas se abrazaron.

- Mandala, me alegro tanto de verte, te has convertido en toda una mujer. Recuerda que ahora eres la Arsah Bredell(2) y tienes que guardar ciertas formas.

- Tonterías, eres amiga de la casa de los Tokay y se te tratará como tal.- Dijo ella con una sonrisa.- Así que ahora eres capitán de una nave estelar, veo que tu también has progresado.

- Siento mucho lo de tu padre, Mandala. Era un gran hombre.

La tristeza nubló el rostro de Mandala.

- Sí, todos le echaremos de menos, el clan Tokay siempre le recordara como uno de sus grandes Arsah Bredell.

Los ojos de Mandala se fijaron en los acompañantes de la capitán Janeway.

- ¿No vas a presentarme a tus amigos?

- Por supuesto, este es Harry Kim, uno de mis mejores oficiales y de total confianza.

Harry hizo una reverencia tal y como le había enseñado la capitán.

- Encantado de conocerla.

Antes de que le presentasen, el Doctor se adelanto.

- Soy el Doctor, tengo el conocimiento de los mejores médicos del cuadrante y más habilidad que todos ellos, será un placer ocuparme de su bienestar, eminencia.

- ¿Doctor? ¿qué clase de nombre es ese?

- El Doctor es una persona muy especial, es holograma sólido altamente sofisticado.

- ¿Entonces no es una persona de verdad?- Dijo Mandala intrigada.

- ¡Ja! En realidad, soy mucho mejor que una persona de verdad.- Dijo él con una medio sonrisa.

- Este es mi jefe de seguridad, el comandante Tuvok.

- Un vulcaniano.- Dijo ella con una sonrisa.

Tuvok levantó una ceja e hizo una reverencia.

- Capitán, me gustaría empezar cuanto antes y revisar las medidas de seguridad.

- Hagon es mi malef, mi protector desde que era solo una niña, él te ayudara en tu cometido.

- Mi señora, no hace falta la ayuda de nadie, yo y mis guardias somos...

- No me contradigas, Hagon, Tuvok es un hombre de confianza de Katy y eso para mi es suficiente.

Hagon asintió en silencio, aunque en sus ojos se veía su desaprobación. Le hizo un gesto a Tuvok y ambos se marcharon.

- Deberías presentarme a la famosa capitán Janeway.- Dijo el hombre de mediana edad que había salido junto a Hagon y Mandala.

- Mil perdones, Lord Key. Te presentó a Grokal Key, Arsah Bredell del clan Key.

- He oído hablar mucho de usted.- Dijo Grokal al tiempo que le besaba la mano.

- Me siento halagada.

- Lord Key era uno de los mejores amigos de mi padre en sus últimos años.

- Sin duda, todos sentimos su perdida.- Añadió Grokal. – Ahora debo excusarme, tengo negocios que atender. Pronto nos volveremos a ver.

Cuando Grokal Key se marchó. Mandala se volvió hacía Janeway.

- Ven conmigo, tenemos muchas cosas que hablar, vieja amiga.

- Si, tenemos mucho que hablar.- Dijo ella con una sonrisa.

Harry y el Doctor se miraron.

- No os preocupéis por nosotros, daremos una vuelta por la ciudad.- Dijo Harry.

El Doctor iba a protestar, pero una mirada de Harry le disuadió

- Bien, más tarde nos veremos. No os metáis en ningún lío - Dijo Janeway.

 

 

                                                                3

La habitación donde se encontraban era muy modesta, decorada muy austeramente, sin los lujos y los ornamentos de otras partes del palacio.

A Janeway le traía muchos recuerdos. No en vano quince años atrás estuvo asignada a este destino, junto al embajador de la Federación. Durante año y medio, este fue su hogar, conoció a el anterior Arsah Bredell del clan, a Orek Tokay, el padre de Mandala.

Orek la trato como parte de su familia, nunca como una intrusa, y en muchas ocasiones, fue confidente del señor del clan Tokay.  Orek era un revolucionario que quería ver a Kylesia algún día entrar en la Federación. Eso era en, cierta forma, un tema "tabú" en la sociedad kylesiana, ya que creían que entrando en la Federación, perderían su identidad, su independencia, sus raíces. Orek creía que la entrar en la Federación traería más beneficios que perdidas a su pueblo e intento en vano convencer al clan dominante en aquella época. Su sociedad esta dividida en clanes, todos conservan su independencia, y cada diez años, un nuevo clan es elegido para gobernar Kylesia.

Los kylesianos son una raza con un nivel tecnológicamente alto, aún así, conservan sus costumbres ancestrales y sus rituales desde tiempos inmemoriales.

Ahora había llegado el turno de gobernar al clan Tokay. Tras la reciente muerte de Orek, Mandala era la Arsah Bredell del clan, y quien tomaría posesión del cargo de gobernante de Kylesia en solo tres días.

La Federación la habían enviado para supervisar que todo fuese correctamente, ya que Mandala quería cumplir el sueño de su padre y muchos de los clanes no estaban de acuerdo y quizás intentasen algún tipo de atentado para impedir la posesión del puesto de Mandala. Su experiencia anterior en el planeta fue determinante para que le fuese encomendada la misión por el alto mando.

Mandala le sonrió mientras le servia en una copa un licor dulzón que los kylessianos llamaban Aksah. En su rostro podía ver a la niña que jugaba con ella años atrás, a la que cepilló el cabello durante las noches, y a quien consoló en las noches de tormenta. Esa niña ahora era adulta, y muy pronto seria la gobernante de este mundo.

- Estoy muy orgullosa de ti, Mandala y tu padre también lo estaría.

- No se si seré capaz.... No se lo he comentado a nadie antes, pero llevar el peso de mi clan y ahora de todo mi pueblo, no creo que pueda soportarlo.- Dijo ella casi sollozando y con lagrimas en los ojos.

Janeway la abrazó con fuerza.

- Tienes que ser fuerte, no puedes desfallecer, recuerda que el espíritu de los Tokay esta dentro de ti, los Tokay son valientes y nunca desfallecen, nunca abandonan, nunca se rinden.

-  Me gustaría ser tan fuerte como tu, Katy. Ojala fuese vulcaniana como tu amigo, eso lo haría todo más fácil, el estar desprovista de emociones ayudaría a no sentirme como me siento.

- No digas eso, Mandala. Ya no eres una niña, eres una adulta con la capacidad necesaria para gobernar a su pueblo.

- Tengo miedo de eso.

- ¿De ser una adulta o de ser una gobernante?

- De ambas cosas supongo, tengo miedo de no poder llevar adelante el sueño de mi padre.

Janeway sintió lastima por ella, tan joven y con tal responsabilidad encima. En el tiempo que permaneció en Kylesia, Mandala fue como una hermana pequeña para ella, y sabia que ella sentía lo mismo. Por ello, ella necesitaba su guía, su apoyo en estos momentos difíciles.

- ¿Serás mi dohad? ¿me acompañaras en el gran día?- En sus ojos había algo de suplica.

- Yo... Es un gran honor que no se si merezco, Mandala.

El dohad es quien acompaña al futuro gobernante en el rito de K’vath, un ritual que se realiza siempre antes de la ceremonia donde se proclama el gobernante de Kylesia.

Era un honor reservado para una persona especial para quien debía de pasar el ritual.

- No hay nadie en quien confiaría más, Katy.

- ¿Sabes? Nadie más que tu me llama Katy, será un placer ser tu dohad.

Harry y el Doctor paseaban por las calles de la ciudad, sumergidos en la multitud de gente que iba y venia. Mercaderes, compradores, vendedores ambulantes, ciudadanos que iban y venían. Con su vestimenta, se camuflaban perfectamente entre la población local.

- Esta es una experiencia de lo más alentadora y agradable.- Dijo el Doctor.

- ¿A que se refiere?- Preguntó Harry intrigado.

- Ustedes están acostumbrados a realizar misiones fuera de la nave, explorando otros mundos, estableciendo contactos con la población local. Yo sin embargo, la mayoría de veces tengo que quedarme en la nave, las misiones de campo no son la norma habitual para el doctor de la nave. Por eso, el ser elegido para esta misión fue una novedad ilusionante para mi. Disfruto cada instante de esta experiencia.

- ¿Sabe? Sé muy poco de los kylesianos, ni siquiera sé en que se diferencian de los humanos.- Comentó Harry mientras observaba a algunos ciudadanos que pasaban a su lado.

- Aunque exteriormente son similares a los humanos, su fisiología es muy distinta. Son más resistentes, ágiles y fuertes, en el pasado, tuvieron habilidades telepáticas, gracias a unos lóbulos transductores que tienen detrás de las orejas(dos pequeños bultos).Eso fue en su lejano pasado, es una habilidad que con el tiempo han ido perdiendo.

- Me interesa más su cultura, la historia de los distintos clanes, el como encajarían en el seno de la Federación.

El Doctor sacó una cámara de holofotografía y hizo algunas fotos.

- ¿Cree que es prudente?

- Le prometí a Seven que haría fotos de nuestra misión.- Dijo el holograma.

- Le noto distinto, diferente, Doctor. Usted y Seven llevan saliendo poco tiempo, pero ya se nota que esto le esta afectando, se le ve más sociable y más amable.

- ¿Quizás esta insinuando que soy poco sociable?

- No lo tome a mal, pero digamos que le ha mejorado el carácter.

- Soy feliz, si se refiere a eso.- Dijo el Doctor alegremente.

- Dígame, usted y Seven han...

- ¡No sea tan curioso! Un caballero no cuenta esas cosas.

Harry no pudo reprimir una sonrisa.

- Eso de allí parece un almacén, quizás podamos comprar alguna cosa.- Comentó Harry.

 

                                                                4

 

Melora trabajaba en silencio en la sala de astrometría. A su lado, Barclay realineaba los sensores de largo alcance. A Melora le habría encantado poder haber acompañado a Harry a Kylesia, pero su trabajo en la Voyager era necesario. Algo le sacó de sus pensamientos.

- ¿Has visto eso, Reg?

- ¿Q-que e-es l-lo q-que t-tendría que h-haber v-visto, M-melora?

- He captado algo, ha sido durante una milésima de segundo, pero los sensores han captado algo.

- Aquí esta.- Dijo Barclay señalando la consola.

- Es algún tipo de energía nucleónica. Esta aun nivel bajísimo, si no estuviéramos haciendo pruebas con los sensores de largo alcance no lo hubiésemos detectado. Hay que avisar al comandante.

Minutos después, en el despacho del comandante Chakotay.

- ¿Qué opinas tu, Seven?

- La energía de tipo nucleónica no es usada por los kylesianos. La procedencia de la señal es de una de las desabitadas lunas de Kylesia. Recomiendo investigarlo.

Chakotay se quedó pensativo unos momentos.

- Esta bien, proceded con cautela e intentad no llamar demasiado la atención. Recordad que para algunos sectores del planeta, no somos demasiado bien recibidos.

Al salir del despacho, Seven se volvió hacía Melora y Barclay.

- Buen trabajo, habéis demostrado iniciativa y cumplido perfectamente con vuestro trabajo.

Barclay y Melora se miraron el uno al otro. La ex-borg no era muy proclive a los elogios, así que cuando los daba, eran todo un regalo.

- Prepararos, salimos en veinte minutos.

- ¿Salimos de misión?

- Por supuesto. No lleguéis tarde.

Seven se marchó, dejándolos a los dos asombrados. Melora estaba contentísima, por sin podría demostrar que no era un cero a la izquierda y que podía salir de misión como cualquier otro.

Barclay no era muy dado a apuntarse a las misiones y a veces intentaba dar excusas para no ir en ellas, pero esta vez haría una excepción.

 

                                                               5

- Quiero ver todo el recorrido y los planos del lugar de la ceremonia.- Dijo Tuvok a Hagon.

Hagon asintió mientras guiaba al vulcaniano por los pasillos del palacio.

Pasaron por una puerta que estaba entreabierta y Tuvok se quedo quieto.

- Es la sala donde estrenan nuestros guardias.- Dijo Hagon. ¿Quiere observar nuestros métodos de entrenamiento?

- Será interesante.

Dentro de la sala, docenas de guardias, desprovistos de sus trajes y armaduras, entrenaban en la fuerza física y en la habilidad. Tuvok observó atentamente un combate que mantenían varios contendientes que luchaban con dos pequeños tubos de metal, que al apretar un mecanismo, se transformaron en varas de combate.

- Fascinante.

- Se llaman shibankas, es un arma usada en el boliar, un tipo de combate ritual kylesiano.- Le comentó Hagon.

Ambos contemplaron como practicaban el sistema de combate. Este terminó tras varios minutos de disputada lucha.

- Sin duda es un método de combate de lo más curioso.- Dijo Tuvok.

Hagon se quitó su chaleco y sus colgantes y miró al vulcaniano.

- Como jefe de seguridad de la Flota Estelar, tiene que estar familiarizado con todo tipo de lucha cuerpo a cuerpo ¿cierto?

- Es una de mis especialidades, conozco modos de combate de más de una veintena de mundos distintos.

- ¿Aceptaría una pequeña lucha de exhibición? Como entrenamiento. Nunca he combatido con un vulcaniano y tengo cierta curiosidad.

Tuvok alzó una ceja y asintió.

- Intentare no hacerle demasiado daño.

Tanto Hagon, como el resto de personas de la sala, estallaron en carcajadas.

- No este tan seguro de sus posibilidades, amigo.- Dijo con una sonrisa que denotaba la seguridad en si mismo.

Tuvok se despojó de su capa y de la parte superior del uniforme.

Tuvok hizo una reverencia. Sin casi esperar, Hagon lanzó su puño contra el vulcaniano, que con una rapidez asombrosa, se giró y le asestó al asombrado kylessiano un doloroso golpe con el codo en sus costillas, Tuvok lo agarró entonces de uno de los brazos y lo arrojó al suelo, Hagon intentó darle una patada desde el suelo, el vulcaniano saltó, para dar varias vueltas en el aire y aterrizar de pie, como un felino. Hagon se incorporó y lanzó una patada alta, Tuvok la cogió en el aire, aprovechó su impulso para  lanzarlo contra varios sacos de entrenamiento.

Hagon se levantó algo aturdido. Se produjo un espontáneo aplauso entre los miembros de la guardia, bastante largo y ruidoso. En el rostro de Hagon, que normalmente era pétreo, se dibujo una sonrisa.

Los dos se saludaron como dos guerreros.

- Luchas bien, vulcaniano. Tienes mi respeto.

Tuvok asintió en silencio.

-  Prosigamos.- Añadió en un tono que no denotaba la más mínima emoción.

 

                                                               6

- ¿Tiene libros con la historia de Kylesia y de sus clanes?- Preguntó Harry.

- No, no tengo nada, tengo que cerrar.

- ¿Cómo que tiene que cerrar? ¿acaso no somos clientes respetables? ¿qué clase de comerciante es usted?- Dijo en voz alta el Doctor.

El comerciante, un tipo pequeño y delgado, miró a un lado y a otro, como si estuviese nervioso.

- No alce la voz, les atenderé enseguida, espere un momento.

El comerciante se metió por una puerta y desapareció.

- Será mal educado.- Dijo el holograma con cara de disgusto.

- Creo que aquí pasa algo, quizás tenga algún problema. Deberíamos ver que ocurre.

- No se yo si...

Antes de que pudiese terminar, Harry ya había abierto la puerta y se introdujo tras ella.

Mascullando entre dientes le siguió.

- Creo que...

- Calla, creo que oigo voces.

Las voces procedían de una habitación, la puerta estaba entreabierta y podían mirar por ella. En la habitación, había tres personas. El comerciante, un hombre envuelto en una capa, y cuyo rostro estaba ensombrecido bajo una capucha y una tercera persona que ambos reconocieron como un tellarite de rostro porcino.

- ¿Seguro que todo marcha según lo planeado?- Comentó el tellarite.

- No tienes que preocuparte, Fregak. Nada impedirá que nuestro acuerdo salga adelante, en cuanto Mandala Tokay muera, y con la Federación lejos de aquí, nuestro plan dará sus frutos.- Dijo el hombre con la capa y la capucha. Se giró hacía el comerciante.

- Te dije que cerrases, inútil, deshazte de esos clientes y cierra la tienda.

En ese momento, Harry y el Doctor escucharon un ruido a sus espaldas, Se escucharon disparos de disruptores, un rayo atravesó al holograma, cuya imagen parpadeo un instante para después desaparecer, cayendo su emisor móvil al suelo.

Semi inconsciente, Harry pudo guardar el emisor móvil del Doctor, justo antes de sumirse en la oscuridad.

Próximo Número: ¿Cuál será el destino de Harry y el Doctor? ¿qué es lo que ocurre en Kylesia? Todo esto y mucho más en la 2 parte de Ritos

1)      un deigon es una bestia mitológica kylesiana.

2)      Arsah Bredell es el titulo que se le da a los líderes de los clanes kylesianos.