“Tras su largo viaje de vuelta
a casa,

Fecha Estelar: 55885.5
Prólogo
El Doctor tiró el PADD sobre
la mesa del escritorio preso de
- Computadora, active el programa Paris 3.
- El programa ya encuentra activado.
El jefe médico de la Voyager
torció el gesto. La idea que tenía en mente era la de disfrutar de un rato en
solitario en
El Sandrine's era la representación
holográfica de un bar-restaurante de Marsella. Durante un tiempo, fue el centro
de ocio de
Con el tiempo, fue sustituido por otros programas recreativos, pero para él, este siempre tendría un encanto especial. Hacía poco que lo había recreado, y venia siempre que podía a tocar el piano. Cuando estaba aquí, se olvidaba de todo el trabajo y todas las preocupaciones, se relajaba y rememoraba situaciones y recuerdos que eran realmente especiales para él.
- Vaya, vaya, que calladito se lo tenía, Doctor.- Le dijo la capitán mientras sujetaba un palo de billar en una mano y una copa en la otra.
- No es que fuese un secreto, capitán, cuando quiero desconectar, relajarme un poco y reordenar mis ideas, vengo aquí. Es un lugar especial para mí.
- No quiero interrumpirle, lo encontré por casualidad y me apetecía volver a visitar el Sandrine’s después de tanto tiempo.
- No se preocupe, no me importara tener algo de publico para admirar mi inmenso talento, capitán.- Dijo con una sonrisa.
El médico holográfico se sentó en el piano del local, estiro las dos manos y comenzó a tocar el instrumento.
Janeway pudo observar la habilidad y el talento que exhibía en sus movimientos. La melodía que tocaba era muy hermosa, pero a la vez triste y melancólica.
Tras terminar, Janeway arrancó en un aplauso entusiasta y espontáneo.
- Ha sido fabuloso, Doctor.
- Es muy amable, capitán. No dudaba de mi que mi talento sublime e innato la conquistaría.
Sonó la señal intercomunicadora de Janeway.
- Aquí la capitán, ¿que es lo que ocurre?
- Tenemos una emergencia, será mejor que suba al puente.
- Enseguida estaré allí. ¿Me acompaña Doctor?
- Por supuesto.
Cuando entraron al puente, Chakotay se acercó a los dos con cara de preocupación.
- Capitán, recibimos una comunicación
de audio de
- ¿Qué tipo de problemas?
- Es Seven. Esta gravemente herida.
Algo pareció romperse dentro del Doctor al escuchar estas palabras.
Hasta un holograma puede llorar
1
- Explique lo ocurrido, señor Kim.
- Estábamos explorando unas excavaciones en Rogus IV, cuando un artefacto explosiono, al parecer era una reliquia de la guerra civil roguliana. Pillo a Seven de lleno, estábamos intentando estabilizar sus constantes vitales, pero no lo estamos consiguiendo, sus heridas son muy graves...
El tono de voz de Harry Kim estaba visiblemente alterado y preocupado.
- Tranquilícese, señor Kim.-
Dijo
- ¿Qué tipo de artefacto era?- Preguntó el Doctor, intentando que en su voz no se notase la preocupación que tenía.
- Un explosivo de algún tipo, causa múltiples heridas por metralla y las heridas parecen contaminadas por algún tipo de radiación. No deja de vomitar sangre, ahora mismo esta semi-inconsciente.
Seven tendría una hemorragia interna. Si no se hacia algo pronto, ella moriría con total seguridad. Si él estuviese allí, seguramente podría evitarlo. La Voyager nunca llegaría a tiempo para remediarlo.
Una idea desesperada se empezó a formar en su cabeza.
- Capitán, envié mi programa.
- ¿Qué?
El Doctor puso su mano encima
del hombro de
- Si voy allí, podré ayudarla. Envíeme allí.
- Doctor, no hay garantía que su programa no sería dañado. Enviar su programa a través de la comunicación subespacial es muy peligroso. No puedo arriesgarme a ello.
- Mi deber es estar con ella,
ninguno de los que están allí pueden ayudarla, solo yo. Ninguno de los tripulantes
de
- Puedo perder a ambos. No, Doctor. No autorizaré eso.
La cólera afloró en el rostro del Doctor.
- ¡Tienen que dejarme ir! No dejaré que ella muera. Es mi responsabilidad y la asumo.
El Doctor tenía razón y ella
lo sabia. Si había alguna esperanza de que Seven sobreviviese era que él
- Esta bien, lo intentaremos,
B'elanna, envié su programa a
- ¡Es una locura! No puedo creer que consienta esto. Dijo B'elanna con los brazos cruzados, mirando airadamente a ambos.
- B’elanna, no hay tiempo de discutir. Tenemos que hacer esto ahora.- Dijo el Doctor con una mirada de imploración, que le recordaba que el tiempo se le estaba acabando a Seven of Nine.
- Doctor, haciendo esto se podría desestabilizar totalmente su matriz. Puede que incluso no consiga llegar allí.
- B'elanna, tengo que intentarlo. Seven se mueren. No tenemos tiempo de discutir. Ahora hágalo. Por favor.
- Esta bien. Espero que ambos lo consigan. Ahora tengo que desconectar su programa.
- Suerte, Doctor. Vuelvan ambos sanos y salvos.- Dijo la capitán.
- Lo haremos.
La figura del Doctor desapareció en un flash de luz y B’elanna sujeto el emisor móvil donde estaba el programa holográfico del Doctor.
colocó su emisor móvil encima de la consola, activando
la transferencia directa. Una vez que lo consiguió, tuvo acceso directo a
- Harry, tienes que remodular los sensores interiores de la Flyer para convertirlos en emisores holográficos improvisados, para que el Doctor pueda caminar libremente por la nave.
- Estoy en ello.
- ¿Cuándo sabremos si ha llegado sano y salvo?- Preguntó Chakotay.
- Pronto lo sabremos.- Dijo la jefe de ingenieros.
2
En el comedor de estudiantes, Icheb se sentaba solo en una mesa. Nadie quería sentarse con él, ya fuese por miedo o simplemente por no querer relacionarse con el “raro”. En la academia, había alumnos de más de un centenar de mundos diferentes, pero nunca hubo jamás un borg. Un ex-borg, en este caso, aunque eso no significase demasiado para el resto de alumnos.
Icheb comía en silencio, sin mirar a nadie y concentrado en sus estudios, repasando lecciones. Así aprovechaba un tiempo precioso y no lo desperdiciaba en ingerir alimentos.
- Tu eres Icheb, ¿verdad?
Levantó la mirada y vio a uno de los profesores. Creía haberlo visto alguna vez, se llamaba Jean Lorient.
- Esa es mi designación, si.
Lorient sonrió.
- Tus notas son excelentes, según el resto de profesores, creen que puedes llegar a ser un gran oficial.
- ¿De veras?
- Sí, solo quería decirte, que si tienes cualquier problema, por pequeño que sea, cuentas conmigo, con mi ayuda. La puerta de mi despacho siempre estará abierta para ti, quiero que lo tengas presente ¿vale?
- De acuerdo, señor, lo tendré en cuenta.
- Cuídate, Icheb.
Lorient salió del comedor de la academia, y se dirigió tranquilamente a su despacho.
Se sentó y activó el monitor del ordenador. En la pantalla apareció el rostro de un hombre.
- ¿El sujeto sospecha algo?
- En absoluto, almirante Stoner. Me ganaré su confianza poco a poco, y cuando llegue el momento, será nuestro.
- Perfecto.- Dijo Stoner haciendo una mueca que podría semejar una sonrisa.
3
- Todo esta listo, esperemos que funcione.- Comentó Harry.
La imagen holográfica del Doctor empezó a formarse en el puente de la Flyer, aunque fluctuaba levemente y pareció tener alguna dificultad en mantenerse, finalmente consiguió estabilizarse.
- Buff, pensaba que no lo lográbamos.- Dijo el alférez Stingar.
- Rápido, llevadme a donde esta Seven.- Dijo el Doctor con voz preocupada.
Harry le acompaño hasta la parte de atrás de
La examinó lentamente con su tricorder médico.
- Tengo que estabilizarla, señor Kim, quédese usted, el resto, lárguense, solo me estorbaran.- Dijo mientras cargaba neurocina en un hipospray.
Le inyectó la sustancia en el cuello y observó sus signos vitales en el monitor. Una alarma se activó.
- Parada total ¡déme el estimulador cortical! ¡rápido!
Rápidamente, Harry le dio un pequeño aparato cuadrado, con dos luces parpadeando a los lados. Con cuidado, el Doctor se lo colocó en la frente y lo activó.
El cuerpo de Seven se convulsionó.
- Nada, intentémoslo de nuevo ¡ahora!
El estimulador cortical le dio una nueva descarga.
- Maldita sea ¡lucha, Seven! ¡No voy a dejar que te marches!
Tras una nueva descarga, la señal del monitor indicaba que la señal del corazón y la lectura cerebral volvían a estar normales.
- Gracias a Dios.- Dijo Harry suspirando.
- Sus constantes se han estabilizado. Ahora hay que parar esa hemorragia como sea.
Durante las siguientes horas, el Doctor puso en danza sus amplios conocimientos en medicina para intentar salvar la vida de Seven.
Salió de la parte de atrás de la nave, con rostro serio, aunque algo más relajado. La peor parte había pasado.
- Recibimos una comunicación de la Voyager, Doctor.
- Doctor ¿Cuál es el estado de
Seven?- Preguntó
- Ahora mismo se encuentra estable. El esta corazón débil, pero se estabiliza. Respiración normal. Presión arterial baja, pero mejorando. La radiación de la metralla impedía a las nanosondas borg reparar las heridas, lo he conseguido solucionar. Necesito darle unos cuidados que en la pequeña enfermería de la Flyer no puedo darle.
- No se preocupe, estamos en camino, en poco tiempo estaremos en sus coordenadas.
- Les esperamos, Doctor fuera.
Durante un instante la mano del Doctor centelleo y pudo ver a través de ella. Nadie pareció darse cuenta y sin demorarse y preocupándose más de la salud de su paciente que de la suya propia, regreso a la parte de atrás de la Flyer.
4
Un tiempo después, ya a bordo de la Voyager.
Seven descansaba en la bio-cama y el Doctor examinaba en su consola los datos de su estado físico. Las nanosondas borg ya empezaban a reparar el tejido dañado, en unos días podría estar de nuevo en pie, aunque con cuidados médicos precisos.
Observó el hermoso rostro de la joven mientras dormía. Parecía una princesa de cuento, sumida en un letargo centenario.
Contemplándola, recordaba como tras separarla del colectivo borg tuvo que reparar su cuerpo(1), arrebatándole su aspecto de soldado borg y devolviéndole su aspecto humano.
En aquellos días él quitó cuidadosamente los implantes de su cuerpo, dejando solo los imprescindibles para que no peligrase su integridad física. Estimuló su cabello para crecer en su cabeza, la modeló como un escultor modela la piedra, hasta que su obra maestra fue acabada, dando lugar a la Seven of Nine que todos conocerían desde ese momento.
Si su creador le viese ahora, le reprendería por tener sentimientos y emociones. Él era uno de los holoprogramas más complejos jamás construidos. Su creador, el doctor Zimmerman, le había programado con personalidad y capacidad para relacionarse con su entorno, solo para que los pacientes se sintieran menos nervioso y cohibidos al ser tratados por un programa informático.
Su modelo solo fue construido para ser utilizado
en emergencias médicas, sin embargo, la muerte del jefe médico de la Voyager
en su primera misión, obligo a
Un rostro se formó en su mente,
el de una jovencita, de sonrisa adorable. Se llamaba Kes, y era una ocampa.
Se unió a la tripulación de la Voyager tras llegar al cuadrante delta. (2)
Ella fue la primera persona que realmente le trato como un ser vivo, no como un mero objeto inanimado más. Hasta ese momento, todos lo trataban como si no fuese más que una lámpara que era encendida cuando se necesitaba usar. Ella les abrió los ojos a los demás e incluso a el mismo, le convenció de que él era un ser vivo, un ser pensante, le descubrió que podía llegar a tener un alma.
Sin ella, probablemente, nunca habría llegado a iniciar el camino que le llevó a ser la persona que era en esos momentos.
Gracias a sus consejos, fue capaz
de enamorarse por primera vez, de atreverse siquiera a pensar que era capaz
de hacerlo realmente.
Era médico también, de una raza conocida como los vidiians. Una raza afectada por una enfermedad degenerativa que les obligaba a ir cosechando órganos de otros seres vivos para sobrevivir. Denara fue encontrada gravemente herida en una nave y trasladada a la Voyager para ser curada. Su estado era tan grave, que tuvo que trasladar su mente a una representación holográfica mientras su cuerpo era atendido. En el tiempo que permaneció recuperándose de sus heridas, fue creándose algo especial entre los dos, una relación de cariño que desembocó en una relación amorosa. Recordaba como fue a pedirle consejo a Tom Paris, sobre como afrontar su primera cita. Fue extraña para él, pero inolvidable, ambos mirando al horizonte, en la holosección, montados en una replica de un cadilac de 1960, abrazados y felices.
La felicidad fue breve, el cuerpo
de ella se recuperó y tenía que regresar a él. En un principio, ella se negó,
prefería morir que volver al cuerpo deformado por
Por si fuese poco duro, no mucho después se tuvo que enfrentar a algo imprevisto, la marcha de Kes de la Voyager.
La perdida de Kes, ocasionada por aumentó incontrolable de sus poderes mentales, que le llevó a abandonar la nave para no destruirla(4), fue un golpe tremendamente duro para él.
Su guía en las relaciones humanas, la persona con quien se relacionaba más en la nave, ya no estaba. Pensó que no llegaría a superarlo, pero lo hizo.
Entonces llegó Seven of Nine. Separada a la fuerza del colectivo borg, obligada a ser humana aunque ella no lo quisiese. En ella vio un reflejo de si mismo, y decidió encargarse del mayor desafío para ella, su humanidad. Él intentó enseñarle los parámetros de la interacción humana. Pero cuanto más intentaba enseñarla más se daba cuenta de su inocencia, muchas veces era como una niña asustada, tras ese aspecto duro y perfeccionador, solo había una joven temerosa de averiguar lo que era realmente ser una humana. Pronto se convirtió en protector de su pupila, porque solamente él sabía de sus progresos, de sus fracasos y sus triunfos diarios.
Su relación era de compañeros de trabajo y de amigos, hasta que ocurrió algo, unos años atrás. Seven se mostraba intrigada por las relaciones sentimentales humanas, y espiaba a varias parejas, a modo de experimento. Una de esas parejas era la formada por B’elanna y Tom, y la medio klingon se quejo a la capitán por la intromisión en su intimidad por parte de Seven. El Doctor ya llevaba un tiempo instruyendo a Seven en relaciones sociales, así que decidió que era el momento de enseñarle a tener una cita y una posible relación sentimental. Sus subrutinas de memoria lo recordaban todo como si fuese ahora.
- Lleva un adorno muy curioso.- Comentó el hombre al contemplar a Seven of Nine.
- Es un implante borg.- Dijo ella sin cambiar de expresión.
- Entonces es una reliquia de familia.
- Los borg no tienen familias.
Desde la barra del Sandrine's, el Doctor observaba atentamente los progresos de su alumna. A su lado, Tom Paris se estaba sirviendo una copa y miraba con curiosidad y extrañeza la escena.
-Están congeniando, ¿no le parece?- Dijo el Doctor alegremente.
-Es un holograma.- Contestó Tom con una medio sonrisa.
- ¿Que insinúa?- Preguntó torciendo el gesto.
- Lo programó para interactuar con Seven.- Aclaró.
- Con mis clases, pronto estará saliendo con gente de verdad.- Dijo el jefe médico con el orgullo reflejado en su rostro.
-¿Está enseñando a Seven a salir con gente? Es como un ciego guiando a otro ciego.
- ¿Qué se ha creído? ¿qué no tengo vida social? ¡ja! He tenido relaciones románticas ¿Insinúa que Seven no conseguiría una cita?
- La mitad de los hombres de la nave lo están deseando, pero conseguir una cita es una cosa y evitar que termine en un desastre otra, Doctor. - Dijo Tom.
- Confío plenamente en su habilidad para las relaciones sociales.- Dijo mientras la miraba.
-Digamos que le organiza una cita, Esto es una holosección. Todo esta preparado. Para probar de verdad su capacidad, tiene que hacerlo en el mundo real.
El Doctor se quedó pensativo y de pronto una sonrisa se dibujo en su rostro.
- El jueves es la recepción al embajador, Seven tendrá un acompañante que beberá los vientos por ella. Eso se lo aseguro, señor Paris.
- Si tan seguro esta, demuéstrelo. Apostemos. Si llega con alguien y se va con él, sin causar un incidente diplomático, Haré turnos dobles en la enfermería durante un mes.
-¿Y si no lo consigue?
-Me dará un mes libre.
-Trato hecho. Yo de usted me iría preparando para lo que se le viene encima, señor Paris.
Tras la conversación con Tom, reanudo sus esfuerzos por conseguirle una cita a Seven, no por la apuesta en si, si no por convencer a todos de que ella era capaz de eso y de mucho más.
No mucho después, en el hangar rehabilitado como aposentos para Seven, el Doctor intentaba seguir enseñándole clases sociales a la ex-borg.
- Hoy toca la lección número 3, Seven. Ir conociéndose.- Dijo el Doctor mirando su PADD.
-Explíquese.
-La clave de la compatibilidad consiste en compartir intereses y objetivos.
¿A qué dedica el tiempo libre?
-A regenerarme.- Dijo ella sin dejar de trabajar en su consola personal.
- Fascinante- Dijo moviendo la cabeza-Hábleme de sus preferencias. De los cosas que le gustan y las que no.
-No me gustan las charlas irrelevantes.-Contestó ella levantando una ceja.
- Mmmm Bien, eso nos lleva a los objetivos. ¿Qué busca en la vida?
- La perfección.
- Un objetivo loable para uno mismo, pero no puede esperarlo de los demás. Eso lo aprendí cuando me activaron.- Dijo encogiéndose de hombros.
- Uno de los métodos que seguí para adaptarme fue dedicarme a actividades con que otros puedan identificarse: La holofotografia, la ópera, ese tipo de cosas.
- La música tiene un interés matemático.
- Bien, bien., podríamos adaptar esa curiosidad, encauzándola a una actividad que pueda compartir. Veamos cuánto sabe al respecto, Seven.
El Doctor eligió una canción y puso la letra en uno de los monitores, acompañándola de una música instrumental. Seven empezó a cantar y el holograma médico abrió la boca asombrado.
- Seven, ¿le han dicho alguna vez que tiene una voz preciosa? Un verdadero don.- Dijo él con el asombro y la admiración reflejados en su rostro.
- El don es del colectivo. Tengo implantes que optimizan el contacto con transpondedores Borg.
- Probaremos algo un poco más difícil. Cantaremos ahora los dos juntos “You are my sunshine”, intente darle un poco más de sentimiento, no diga solo las palabras, siéntalas.
Ella asintió sin mucho convencimiento.
- Uno, dos, tres…
You are my sunshine, my only sunshine,
You make me happy when skies are grey.
You never know, dear, how much I love you.
Please don't take my sunshine away. (5)
Si quieres escuchar pincha aquí
En ese momento, mientras ambos cantaban, él se dio cuenta de que empezaba a sentir por ella algo más que una relación de amistad, que sus sentimientos respecto a ella habían cambiado en los últimos tiempos. La gente no solía mirar más allá de su belleza exterior, pero él se atrevió a mirar más allá del exterior, y lo que allí encontró le había arrebatado su corazón.
No se atrevió a compartirlo con
nadie y mucho menos con ella. Las lecciones siguieron su curso, ella eligio
una pareja y la cita tuvo lugar en Sandrine's, bajo la atenta supervisión del
Doctor. La cita no fue como ambos habían esperado y ocurrió un imprevisto accidente,
al bailar ambos, Seven, con su fuerza superior le rompió los ligamentos del
brazo a su pareja y este tuvo que ser trasladado a
- No hace falta que vaya con cuidado, yo no tengo ligamentos que pueda romper.- Dijo el Doctor con una sonrisa tranquilizadora.
Los dos bailaron, y esa fue una noche inolvidable para los dos. Una noche grabada a fuego en la memoria del holograma.
Al día siguiente era la recepción del embajador. Y ya que Seven no tenía pareja para la misma, se autopropuso como candidato para acompañarla, a lo cual ella no puso ningún reparo, todo lo contrario, parecía contenta. Pero la felicidad del Doctor no duro demasiado.
Al contemplarlos juntos, Tom se rindió a la evidencia, y dio por ganada la apuesta al Doctor, Seven lo escuchó y se sintió ofendida, pensando que todo lo ocurrido en los últimos días, las lecciones, los momentos pasados juntos, habían sido una burla, una mera treta para ganar una simple apuesta.
Sin escuchar sus explicaciones, ella se marchó de la fiesta enfadada.
El Doctor se quedó cabizbajo, triste y con el corazón roto.
Finalmente, hablaron y le llegó a convencer de que no había sido su intención ofenderla y de que todo fue un malentendido. Ella acepto sus disculpas, y quedaron como buenos amigos.(6)
Solo como buenos amigos, ya que él no se atrevió a decirle sus verdaderos sentimientos hacía ella, por duro que fuese el trabajar juntos a diario, el no fue capaz de descubrir su corazón ante Seven.
Uno de los momentos más difíciles fue cuando Chakotay y Seven tuvieron juntos una breve relación amorosa. El asistir a esa relación, mientras sufría en silencio casi acaba con él.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz.
- ¿Cómo se encuentra?
Mientras estaba perdido en sus pensamientos, Barclay, Tom y B’elanna habían entrado en la enfermería sin que el se diese cuenta.
- Creo que se pondrá bien, pero no se aceptan visitas, necesita mucho descanso ¡así que nada de molestarla!
Tom sonrió y dijo: Preguntábamos como se encuentra usted, Doctor.
- Ah, me encuentro perfectamente.
- Necesitamos hacerle un examen a fondo, no sabemos cuan dañado puede haber quedado su programa debido a la tensión a la que se ha visto expuesto.- Comentó B’elanna.
- Nah, ¡estoy como una rosa! ¡jamás me había encontrado mejor!
- Solo será un chequeó por si...
- ¿Qué ocurre?
- E-e-e-sta d-desapareciendo.- Dijo Barclay con nerviosismo.
El Doctor empezó a mirar su cuerpo y este estaba comenzando a volverse transparente y a notarse disrupciones en su forma corpórea.
- Maldición, ahora no.
B’elanna lo examinó con su tricorder.
- Lo que imaginaba, su matriz se esta desestabilizando, deteriorándose con rapidez. Voy a tener que apagar su programa para intentar repararlo.
- Pero ella me necesita...
- Doctor, si no lo hacemos, puede que nunca más pueda ocuparse de ella. Necesitamos determinar su estado. Hágalo por Seven, Doctor.
Los ojos del Doctor se ablandaron, y él se inclinó sobre Seven llevando su mano a su cabeza y frotando ligeramente su pelo con sus dedos. Después de un momento, asintió.
Hubo un fogonazo de luz y la forma del Doctor desapareció, quedando solo el emisor móvil con su programa.
B’elanna puso el emisor encima de la consola y empezó a analizar el programa concienzudamente.
- ¿Cuál es el estado del Doctor?
- Nunca había visto el programa de Doctor tan inestable. Esta cerca de un desplome total. No estoy estoy segura de si podré salvarlo...
5
Chakotay contemplaba como Seven
dormía profundamente. El verla allí, convaleciente de sus heridas le recordaba
el tiempo que estuvieron juntos. La relación que mantuvieron ambos, fue breve,
pero muy intensa y seguía manteniendo por ella un gran cariño.
- ¿Cuál es el estado del Doctor?- Preguntó Chakotay. B’elanna y Barclay llevaban varios días intentando arreglar su programa, si ellos no lo conseguían, nadie lo haría.
- B’elanna le ha quitado varias subrutinas, para aligerar el programa mientras lo reparan, sus subrutinas de canto, de holofotografia y otras.
Chakotay resopló- Espero que todo vaya bien, como después no se las pueda volver a poner, no habrá quien aguante al bueno del Doctor.
- ¿Y Seven?- Preguntó Tom.
- Debería despertarse en cualquier momento. Es admirable lo que el Doctor hizo, se arriesgo por ella sin pensárselo dos veces.
- El hubiese muerto por ella si hubiese hecho falta. Hace años que sé lo que sentía por Seven, yo le animaba a que hablase con ella, a que se lo confesase. ¿Un holograma y una borg? He visto cosas más raras, mírame a mi y a B’elanna. Eso le dije en una ocasión. Pobre doc, tanto tiempo sin atreverse a dar el paso.
- Sabia que él sentía un enorme cariño por ella, pero nunca pensé...
- Cuando se recupere no le digas que te lo he dicho, o soy hombre muerto.- Dijo Tom con media sonrisa.
- No te preocupes, tu secreto esta a salvo conmigo.- Dijo Chakotay pensativo.
- Se esta despertando.- Exclamó
Ambos se centraron en la bio-cama donde se encontraba Seven tumbada.
Ella abrió los ojos y miro a
un lado y a otro de
- Esta en la Voyager, Seven, esta a salvo.- Dijo Tom.
- ¿Cuánto tiempo a pasado?
- Casi dos semanas.
- Dos semanas...
- ¿Lo recuerdas todo?- Preguntó Chakotay.
- Si... Recuerdo que estaba explorando las excavaciones, cuando escuché un ruido, como de algo electrónico encendiéndose y después solo oscuridad.
- Ya ha pasado lo peor, ahora solo te queda descansar y recuperar fuerzas. –Dijo Tom.
- ¿Dónde esta el Doctor?
Chakotay, Tom y
- El Doctor quiso que le enviasen a través de la
señal de la comunicación para poder atenderte, estabas muy grave y tus compañeros
no conseguían estabilizarte, así que el Doctor pensó que la única manera de
salvarte era llegando a
- ¿Cómo? Eso fue muy imprudente, su programa...
- Su programa fue dañado al descargarse en la Flyer, su matriz estaba desestabilizada y su programa corrompido y deteriorándose rápidamente. B’elanna y Barclay trabajan a contra reloj para salvarlo.
Seven frunció el ceño.
- Quiero ver lo que están haciendo.
- ¿Qué? No puede, aún esta débil,
debería estar descansando.- Dijo
- El descanso es irrelevante. El programa del Doctor esta dañado por mi culpa, lo menos que puedo hacer es ayudar en su recuperación.- Dijo Seven con decisión.
- Doctora, ¿puede darle algo a Seven para mantenerla en pie?- Preguntó Chakotay.
- Si, pero...
- Yo asumo la responsabilidad.
- Muy bien, comandante, pero no diga que no se lo advertí.- Dijo ella mientras preparaba un hipospray.
6
- ¿Pero que demonios se piensa que esta haciendo?
- ¿Quiere permanecer callado? No es usted muy buen paciente ¿sabe?
- ¡Ja! Si estuviese en manos más capaces, quizás no me quejaría...
B’elanna le lanzó una mirada desafiante al holograma y este cerro la boca de inmediato.
- T-tiene q-que c-calmarse, e-estamos h-haciendo lo p-posible para a-ayudarlo.- Dijo Reginald Barclay.
- Ven aquí, Reg, los engramas de memoria y emocionales me dan problemas.
- Aligerar el programas de subrutinas innecesarias para su funcionamiento esta ayudando, pero no tanto como esperaba.
- ¡Socorro! ¡no puedo moverme! ¡Estoy paralizado!- Gritó el Doctor alarmado.
- P-perdón, m-me h-he e-equivocado de p-proceso.
- Le esta bien empleado.- Dijo B’elanna
- Hmmm- Fue lo único que salio de los labios del Doctor.
En el monitor aparecieron los parámetros de la matriz holográfica del programa del Doctor.
- ¡Maldición! La degeneración se esta acelerando.
El Doctor empezó a parpadear, como una bombilla que empieza a fundirse.
Rápidamente Barclay manipuló los controles de la consola de control y el Doctor pareció estabilizarse.
- ¡Maldita sea! Tendremos que empezar casi de cero, los parámetros indican que se ha degradado en exceso.
La figura del Doctor permanecía inmóvil y silenciosa.
- Déjenme ayudarles.
Los dos se giraron hacía la puerta
de
- Te has despertado, me alegro de verte.- Dijo B’elanna con una tímida sonrisa.
- N-nos a-alegramos t-todos d-de que e-este b-bien.
- Cuando despertó, quiso venir a ayudar, no hubo manera de detenerla.- Dijo Tom.
- La acostumbrada tozudez borg.- Añadió B’elanna.
- No perdamos tiempo en conversaciones triviales e irrelevantes ¿cuál es el diagnostico del Doctor?
- Preocupante, no conseguimos detener la degradación de su programa, si no hacemos nada, será el fin del Doctor.
- Tenemos mucho trabajo por delante para tratar de evitarlo.- Dijo tranquilamente Seven.
Todos asintieron y cada uno ocupo su puesto. Reanudaron el trabajo, buscando con mucho cuidado cualquier manera de reparar el programa dañado del Doctor.
Al mismo tiempo, en el puente de la Voyager.
- ¿Entonces Seven se ha unido a Barclay y B’elanna para intentar arreglar el programa del Doctor? ¿no será una imprudencia?
- La imprudencia sería haberse puesto en el camino de Seven, Kathryn.- Dijo Chakotay sonriendo.- La doctora le puso un sensor para llevar un control de sus constantes vitales, si hay algún problema, la transportara inmediatamente a la enfermería.
- Espero que ahora que Seven esta fuera de peligro no perdamos al Doctor.- Dijo Janeway con rostro serio.
- Esta en las mejores manos posibles. –Hizo una pausa y después dijo:-He estado hablando con Tom y he descubierto algo ¿sabias que el Doctor estaba enamorado en secreto de Seven?
Ella puso cara de sorpresa.
- Vaya, pues no lo sabia, aunque algo intuía, los capitanes tenemos un sexto sentido en lo que se refiere a nuestra tripulación. El amor secreto del Doctor ¿no es romántico?
- Eres una sentimental, Kathryn.
- ¿No estarás celoso de nuestro buen Doctor?- Dijo Janeway con una sonrisa pícara.
- En mi corazón solo hay sitio para una mujer y esa eres tu.
- Seguro que eso se lo dices a todas.
- Tenemos que reconstruir el programa desde el principio.- Dijo Seven.
- P-pero c-corremos e-el r-riesgo de p-perder l-la p-personalidad d-del D-doctor para s-siempre.
- Estoy de acuerdo con Seven, si no hacemos nada, lo perderemos seguro, si lo reconstruimos desde cero, tenemos una posibilidad.
- T-Tendremos que g-guardar u-una c-copia d-de s-su m-memoria y d-de s-sus sub-p-programas b-básicos y-y r-rezar p-para q-que f-func-cione.- Dijo Barclay.
- Funcionara.- Afirmó Seven.
Seven miró durante un instante a la figura inmóvil del Doctor y después manipuló los controles y desapareció.
- Hasta pronto, Doctor- Pensó.
Mientras trabajaba en la reconstrucción del programa,
a Seven le vinieron a la mente muchos recuerdos. El primer recuerdo que tenía
del Doctor fue cuando despertó tras ser separada del colectivo borg. No había
miles de voces que hablaban como una sola, solo la voz del Doctor. Seven of
Nine, adjunta terciaria de la unimatrix cero uno. Esa era su designación completa
antes de despertar en la enfermería de
Él se ocupo de reparar y reconstruir su cuerpo, y cuando llegó el momento, de su mente.
Desde un principio, al no ser un ser humano, fue con el miembro de la tripulación con el que más se identifico, con él podía compartir cosas que el resto de la tripulación no podría comprender.
Con el tiempo cultivaron una gran amistad, desarrollaron una complicidad especial, disfrutando de grandes momentos juntos. Sin duda era su mejor amigo en la nave.
Solo el pensar en la posibilidad de perderlo para siempre, tal y como lo conocía, le hacía notar un vacío en su interior. Hasta este momento no se había parado a pensar en lo mucho que significaba el Doctor para ella.
La primera vez que sufrió por perderlo fue al poco
de conocerlo. La Voyager se enfrentaba a dos opciones al llegar a una nebula,
dar un largo rodeo que les llevaría años o bien cruzarla a riesgo de morir en
el intento, finalmente, la única manera fue que toda la tripulación se mantuviese
en éxtasis, mientras el Doctor y ella llevaban a la nave atravesando
Recordaba como
Él siempre estuvo allí para ayudarla y ella no le iba a defraudar ahora. Realmente pensaba que él era la razón de que ella había llegado a convertirse en la persona que era actualmente. No sé quién sería si él no hubiese estado para ella todos esos años. Decidió dejar los recuerdos a un lado y concentrarse en su trabajo.
Trabajaron incansablemente durante horas a contra reloj, hasta que creyeron estar listos para probar de nuevo el programa del Doctor.
- ¿Todos preparados?- Preguntó B’elanna.
Los demás asintieron en silencio. La ingeniero jefe activó el programa holográfico y cruzó los dedos para desearles suerte.
Pareció la imagen del Doctor, débil al principio, poco a poco haciéndose más definida y nítida, mientras se iba haciendo sólido. Se quedó quieto, moviendo la cabeza a un lado y a otro, sus ojos denotaban confusión. Su programa estaba procesado lentamente todos sus subprogramas y sus subrutinas, sus archivos de memoria se activaban. Él parpadeó varias veces, después levantó sus manos para mirarlas, dándoles la vuelta algunas veces antes de doblar sus dedos. Después les miró.
- ¿Cuál es la naturaleza de la emerg... ¿qué ha pasado?
- Te hemos conseguido arreglar, doc.- Dijo B’elanna abrazándole.
- Ni se le ocurra abrazarme.- Dice el Doctor mirando a Barclay.
Entonces, el Doctor se fijó en Seven. Cruzando su mirada con sus preciosos ojos azules.
- ¡Seven! ¡estas bien!
- Gracias a usted, Doctor, yo...
De repente, se desplomó, todos rápidamente corrieron a auxiliarla.
- Esta agotada ¿cómo han permitido que estuviese en pie y no en la enfermería?
- Fue decisión suya, doc, en cuanto se despertó quiso venir a repararle.- Dijo B’elanna.
La sorpresa y la emoción se reflejaron en el rostro del Doctor.
- No hay tiempo que perder.- Dijo el Doctor mientras activaba su insignia intercomunicadora.- Dos para transportar a la enfermería.
- N-oo s-se o-olvide e-esto, D-doctor.- Dijo Barclay poniéndole el emisor móvil en el brazo.
Con un gestó de agradecimiento, ambos se desmaterializaron.
7
Horas después, el Doctor caminaba por uno de los pasillos de la nave, perdido en sus pensamientos, cuando una voz le devolvió al mundo real.
- Doctor, me alegro de verle.
- Gracias, comandante Chakotay, yo también me alegro de verlo.
- ¿Se encuentra ya plenamente recuperado?
- Perfectamente, estoy de nuevo en plena forma.- Dijo él dibujando una sonrisa.
- ¿Y Seven?
- Esta regenerándose, su cuerpo ha sufrido mucha tensión las ultimas semanas y necesita mucho reposo.
- Quería hablar con usted de algo. Sé de sus sentimientos hacía Seven.
El holograma médico puso cara de sorpresa.
- No se de que me esta hablando, se equivoca.
- Venga, Doctor, no tiene que esconderse, no tiene nada de que avergonzarse.
Empezó a negar con la cabeza.
- ¿Cómo lo ha podido... ¡el señor Paris! Cuando lo vea le retorceré el cuello...
- Tranquilícese, Tom me lo dijo en una conversación informal, recuerde que su estado era grave, no se lo tome a mal.
- Esta bien, esta bien, solo lo maltratare un poco.
- Solo quería decirle, que pasé un tiempo corto, pero muy agradable junto a Seven. Ella es una mujer asombrosa, hermosa por fuera y por dentro, inteligente y cualquier hombre se sentiría afortunado de estar junto a ella. No se quedé quieto sin hacer nada, puede ser algo de lo que se arrepienta el resto de sus días, descubra sus sentimientos, hablé con ella, es un consejo de amigo.
El Doctor se quedó sin habla. Tardó unos segundos en volver a hablar.
- Yo... No sé que decir, le agradezco el consejo, de verdad.
- Pues animo y adelante.
- ¿Sabe? Pensaba que igual estaba celoso.
- ¿Celoso? En absoluto. Ahora
mismo
-¡¿Qué?! ¿por qué siempre soy el ultimo en enterarme de todo en esta nave?
Chakotay observó con una sonrisa como el Doctor se marchaba maldiciendo entre dientes.
Las puertas se abrieron y el Doctor caminó lentamente por la estancia, la iluminación era escasa, solo las luces verdosas de la maquinaria borg que Seven tenía en sus aposentos.
Se paró frente a ella. Seven permanecía de pie, conectada a su unidad de regeneración, con los ojos cerrados, enfrascada en su ciclo de regeneración.
“Aquí estamos de nuevo”- Pensó- Esta escena la había representado mil veces en su mente y otras tantas en la holosección. ¿Y que es lo que esperaba realmente sacar de todo esto? ¿de verdad quería hacerlo? El rechazo sería demasiado doloroso para él.

Realmente, ella nunca podría amarlo como él la amaba, Seven se merecía algo mejor que un holograma. Por lo menos todavía seguiría teniendo su amistad. ¿Eso era suficiente? Debería serlo, no tenía muchas más opciones, sí, eso sería lo mejor, que siguiese todo como estaba. Miró el ramo de rosas que tenía en la mano y negó con la cabeza con tristeza. En ese momento se escuchó un sonido.
- Ciclo de regeneración completo.- Anunció la voz de la computadora.
Seven abrió los ojos y se bajó de su plataforma de regeneración. El Doctor se quedó paralizado, sin saber que hacer.
- Doctor.- Dijo Seven con sorpresa. -¿Qué hace aquí? ¿Ocurre algo?
Al Doctor no le salían las palabras, se había quedado mudo.
- ¿Tiene algún problema con su subrutina del habla? Quizás deberíamos hacerle un diagnostico.
- Yo...
- ¿Y bien?- Dijo Seven intrigada.
En ese momento, se percató de lo que llevaba el Doctor en sus manos.
- ¿Son rosas?
- Rosas rubifolia.
- Determine su intención.
Era la hora de la verdad, ahora o nunca. Reuniendo todo su valor dijo:
- Son para ti, Seven. Siempre has sido especial para mí, te he amado durante mucho tiempo y nunca fui capaz de decírtelo. Eres asombrosa, has traído la luz a mi vida, Seven. Eres mi sol(9)
-Tiene sentimientos románticos hacía mi.- Dijo ella.
-Como si fuera parte de mi programa, cuando no estamos juntos siento como si me faltara una subrutina, no espero que me correspondas, pero quería que supieras lo que siento. Te amo.
El Doctor resopló, como si se hubiese quitado un peso de encima y sin darle tiempo a Seven de hacer nada, salió de la estancia.
Seven se quedó paralizada, mirando el ramo de rosas que le había traído el Doctor.
La confesión del Doctor le había dejado desconcertada, emociones de todo tipo bullían en su interior. El descubrir los sentimientos que el Doctor tenía hacía ella había sido toda una sorpresa ¿ o no? quizás lo supiese subconscientemente y no había querido darse cuenta. ¿Y ella? ¿qué es lo que sentía? Como demostró cuando el Doctor estuvo en peligro de desaparecer, ella sintió un gran vacío al pensar en su perdida, pensando que su vida no sería completa sin la presencia del Doctor. ¿Era amor? ¿Temía descubrir que realmente lo era? ¿temía sufrir por las emociones humanas implícitas en las relaciones amorosas? ¿podría sobrellevar una situación así? ¿sería capaz de llevar adelante una relación? Quizás valiese la pena averiguarlo.
- Maldita sea, soy tan desgraciado que no puedo ni emborracharme para ahogar mis penas.- Dijo el Doctor tirando con rabia al suelo una de las botellas de la barra del Sandrine's,
Esta vez había metido la pata hasta el fondo. No tendría que haber hecho caso a Chakotay. ¿Cómo podría siquiera mirar a Seven a la cara? ¿cómo podría volver a trabajar junto a ella con la incomodidad que ahora habría entre ambos? ¿qué pensaría de él? Se lo tenía merecido. Ya se lo dijo su creador, el doctor Zimmerman. Él no estaba diseñado para tener emociones ni para tener vida propia, solo estaba programado para atender a los pacientes y resolver los problemas médicos ¡nada más! La de problemas que se habría ahorrado de no haber transcendido su programación. Y encima le había entrado el pánico y había huido, si volvía a cruzarse con ella, se le caería la cara de vergüenza.
Cerró los ojos, mientras negaba
con
Al abrir los ojos el Doctor se encontró con esa bella visión.
- Estas arrebatadora...
- Lección 15: Vestida para triunfar.- Dijo Seven, recordando las lecciones sobre las relaciones románticas que le enseñó tiempo atrás.
- Yo... No se que decir, Seven.
- ¿Le apetece bailar conmigo? Creo que tenemos un baile pendiente juntos, Doctor.
- Computadora, música de You are my sunshine, solo instrumental.
- Yo no hubiese elegido mejor, Doctor.- Dijo ella mientras sonreía.
Ambos se pusieron a bailar, muy juntos, casi abrazados, sin decir nada, las palabras sobraban en este instante. Todo lo demás había desaparecido, no tenía importancia, solo ellos dos y el futuro que se abría para ellos.
Próximo número:
Un suceso del pasado de
1) En el episodio de la 4 temporada de Voyager llamado The Gift.
2) Kes llegó junto a Neelix a la Voyager, en el primer capitulo de la serie de TV. Era una ocampa, una raza con un reloj biológico distinto a la mayoría de razas inteligentes, ya que solo vivían unos diez años. Ella tenía habilidades telepáticas que desarrollaba gracias a las enseñanzas de Tuvok.
3) En el episodio Lifesigns de la 2 temporada.
4) En el mencionado The Gift.
5) La traducción del estribillo de la canción podría ser algo así: “ Eres mi sol, mi único sol, me haces feliz, cuando el cielo esta gris, nunca sabrás mi amor, cuanto te quiero, por favor, no te lleves mi sol, eres mi sol, mi único sol, me haces feliz cuando el cielo esta gris. nunca sabrás mi amor cuánto te quiero, por favor, no te lleves mi sol.”
6) Todo este flashback es un resumen de parte del episodio Someone To Watch Over Me de la 5 temporada.
7) En el episodio One de la 4 temporada.
8) En el episodio Lantent Image de la 5 temporada.
9)
Referencia clara a
Nota del escritor: El titulo es un homenaje al titulo del episodio de los Vengadores(Marvel) donde debuto el personaje de la Visión.