“Tras su largo viaje de vuelta a casa, la Uss Voyager afronta nuevos retos, nuevas exploraciones y nuevos peligros ahora en el cuadrante Alpha y más allá...”

Gene Rodenberry y Action Tales presentan :

STAR TREK VOYAGER

El Incidente Tholiano 2 parte: La nave viviente.
Episodio 8X05/ Temporada 8
Escrito por el Dr. Banner.

Fecha Estelar: 55940.5

Resumen del episodio anterior:

La Voyager es enviada a territorio tholiano a investigar un enorme objeto de origen desconocido que ha aparecido de repente, tienen que averiguar que es, antes de que los tholianos lo destruyan, ya que su rumbo actual lo lleva al corazón del sector tholiano. Una vez allí, un grupo formado por Chakotay, B’elanna Torres y Tuvok inician la exploración del misterioso objeto, que resulta ser una milenaria y antiquísima nave espacial.

Dentro de ella, descubren extrañas criaturas que parecen ser los obreros que se ocupan de que todo este en funcionamiento. Cuando están explorando la sala de maquinas, aparece un niño de una raza alienígena que afirma que él es la nave...

                                                               1

- ¿Dónde nos encontramos?

Chakotay se acababa de despertar. Lo último que recordaba eran las palabras del extraño niño: “Yo soy la nave” Después la oscuridad más absoluta.

Estaban en un recinto cerrado. Las paredes estaban compuestas de una extraña sustancia mucosa y parecía de algún modo orgánica.

- Es una lastima que no tengamos nuestros tricorders.- Comentó Tuvok.

- ¿Dónde esta  B’elanna?- Preguntó Chakotay.

- Lo ignoro. Desperté un poco antes y ella no estaba entre nosotros.

El vulcaniano examinó concienzudamente las paredes que los aprisionaban.

- Fascinante. Es algún tipo de tejido sensitivo, siento que tiene algo de consciencia. Una celda orgánica, nunca lo hubiese creído posible.

- Tenemos que escapar de aquí y buscar a B’elanna, Tuvok.

- Encontraremos el modo de liberarnos, solo necesitamos tiempo.

- Precisamente es lo que no tenemos, tenemos una flota de naves tholianas al acecho ¿recuerda?

Chakotay pensaba en  Kathryn. Confiaba en su pericia al mando para salir de esta situación. Si alguien era capaz de poner firmes a esos tholianos esa era Kathryn Janeway- pensó mientras sonreía.

- Pongámonos manos a la obra, Tuvok.

B’elanna escuchaba susurros que la ensordecían. Miles y miles de voces en su cabeza que hablaban todas a la vez. La tensión y el dolor en su mente eran tremendas, parecía que su mente estaba apunto de estallar.

- ¡Callaos!

Silencio. Sabia que las voces seguían allí, pero solo eran un murmullo inaudible.

Abrió los ojos. Y lo que veía la dejó asombrada. En complejo sistema de tubos entrelazados de una forma casi armoniosa llenaban casi todo, pero eso no era lo más asombroso, podía observar una tras otra todas las cubiertas y salas de la nave. Se fijó mejor, los cables eran casi orgánicos y su forma  recordaba a un sistema cerebral de algo vivo. Como una compleja red neuronal de algún tipo.

                                                           

Intentó moverse y en ese mismo instante, se dio cuenta de lo que pasaba. Estaba sujeta por varios de esos cables orgánicos. Los brazos y las piernas estaban fuertemente sujetos. Detrás de la cabeza, enlazado a su cortex cerebral, tenía algo, lo notaba, aún sin verlo. Ya lo comprendía. Estaba enlazada con la nave, de algún modo que no podía siquiera soñar, estaba en la mente de la nave. Gritó con todas sus fuerzas. Pensó en Tom ¿y si no lo volvía a ver jamás? ¿y si nunca veía a crecer a su hija?  La idea de no volver a tener en sus brazos a la pequeña Miral era espantosa. Se tranquilizó, formó una imagen mental del rostro de su marido y su hija y eso le dio fuerzas.

“- Tu me ayudaras”

Era una voz en su mente. Ya reconoció. Era la del niño alienígena que encontraron.

- ¿Quién eres? ¿qué es lo que me has hecho?

“-  No tengo un nombre propiamente dicho, puedes llamarme V’ornakk, era el nombre de mi capitán y es tan apropiado como cualquier otro.”

- ¿Dónde están mis amigos? Si les has hecho daño...

“- Están seguros... Dime, ¿no aprecias el regalo que te he dado?”

- Maldito seas ¿para que me necesitas?

“ -Necesito repararme, y tu me ayudaras-”

- ¡Antes moriré que ayudarte en nada, maldita cosa!

Sintió una punzada en la mente, como miles de agujas atravesándole el cerebro, quiso gritar pero no pudo.

“-  Esto es solo una muestra de lo que te espera si no me ayudas-”

Datos llegaron a su mente.  Procedía del otro extremo de la galaxia, sus creadores eran una raza cuya ansia de conocimientos no tenía limites y construyeron una nave capaz de explorar la galaxia y más allá

La nave viajaba mediante creación de brechas interdimensionales que le permitían cruzar grandes distancias en un tiempo muy corto. Eran exploradores, y reunían datos de todo lo que investigaban, hacían experimentos y estudiaban planetas y razas en desarrollo. La nave funcionaba gracias a una inteligencia artificial y esta era muy sofisticada. Necesitaba la energía mental de seres vivos para funcionar, solo en cortos periodos de tiempo, por lo que no había peligro para el individuo que la proporcionaba.

Hubo un accidente, hace cientos de años

Murieron todos. El terrible accidente que acabo con toda la tripulación, murieron miles en pocas horas... El accidente también traslado a la nave a un espacio entre dimensiones y allí ha permanecido atrapado todo durante todo este tiempo. Estuvo aletargada durante siglos. Hace poco reunió las pocas reservas energéticas para liberarse. Ahora necesita la energía psíquica de un individuo para poder repararse por completo.

- ¿Me prometes que cuando lo consigas yo y mis amigos seremos liberados?

“-Si..”

Captó algo, pero no pudo percibir si era la verdad o no. De momento le seguiría el juego.

- Dime que tengo que hacer.

 

                                                                  2

Icheb caminaba por los jardines de la academia de la Flota Estelar en silencio. En su mente calculaba miles de problemas de física quántica para una de las clases a las que tenía que ir dentro de una hora. Así que no se percato de la presencia de otra  persona y tropezó con ella.

- ¡Tu! Mira por donde andas, bicho raro.

Era Alexander Blair, uno de los jóvenes cadetes con más futuro de la academia, según muchos profesores. Pertenecía a una de las familias con más tradición y éxitos de la Flota Estelar  y para él, solo ser el mejor de su promoción y ganar todos los premios posibles era lo aceptable para alguien de su talento y posición.

Le acompañaban otros tres cadetes. Un deltano de mirada perdida y rostro inexpresivo llamado  Fregak,  un  tipo alto y fuerte que respondía al nombre de Gerom S.  Corso y una bella joven andoriana de piel azul y cabello largo de color blanco llamada B'essa'al.

- No era mi intención tropezarme contigo.- Dijo Icheb

- No te quiero cerca ¿me entiendes?

En los ojos de Blair se podía observar rechazo, malestar e incluso ¿miedo?

- Marchémonos, Alex, tenemos cosas que hacer.- Comentó B'essa'al.

Blair asintió y se alejaron rápidamente. La andoriana miró hacía atrás, a donde estaba Icheb y le sonrió.

                             

                                                               3

En el  laboratorio de astrometría, Seven of Nine  trabajaba sin descanso en su terminal

 Los datos pasaban tan rápido por el monitor de su terminal que ningún ojo humano los hubiese podido procesar. Los implantes ópticos absorbían el conocimiento rápidamente y los enviaban al cerebro.

Trabajaban en silencio. Seven nunca habían visto la necesidad de mantener una conversación por cortesía, especialmente cuando había tanto trabajo que hacer.

Barclay estaba nervioso, como muchos otros miembros de la tripulación, el inminente enfrentamiento con los tholianos había puesto en tensión a todos.

La señal de la insignia intercomunicadora  interrumpió la concentración de la ex-borg.

- Seven, ya tenemos aquí al resto de naves tholianas.

La voz de la capitán Janeway hizo que Melora y Barclay  se intercambiaran una mirada de preocupación.

- Estaremos preparados, capitán.

En el puente, la capitán Janeway se preguntaba como le iría al grupo de Chakotay y si conseguirían salir airosos de esta misión. Con los dedos de su mano, jugaba con su insignia, era algo que hacía instintivamente cuando le daba vueltas a algo.

- Nos llaman los tholianos, capitán.

- En pantalla, Harry.

Aunque la mayoría de ellos habían visto imágenes de los tholianos, ninguna representación holográfica hacía justicia al rostro que contemplaban todos en este momento.

- El plazo se ha terminado, retírense de inmediato o  aténganse a  las consecuencias.

- No hemos podido contactar con nuestros hombres, así que si es tan amable de ampliar el plazo...

La imagen de la pantalla principal desapareció.

- Ha cortado la transmisión. Están cargando armas.

- Alerta roja, todos a sus puestos de combate.- Dijo Janeway mientras se acomodaba en su silla. Activó un dispositivo que tenía en uno de los brazos de su silla y en una diminuta pantalla apareció el rostro de Tom Paris.

- ¿Esta lista la Delta Flyer?

- Listos para entrar en acción, capitán.

En el puente de la Flyer ocupaban sus puestos Tom, Seven of Nine y Reginald Barclay.

Llevaban la ultima hora preparando un plan que quizás pudiese salvar la situación.

- ¿Cree que tenemos posibilidades? – Preguntó Tom a Seven.

- Nuestras posibilidades de éxito son altas, sin duda.

- E-so e-e-spero.- Dijo Barclay con voz temblorosa.

La nave osciló levemente al recibir los primeros disparos de las naves tholianas.

- Escudos al 90%

- Bien, fuego con los phasers de popa.

Los haces de phasers se iluminaron y dispararon varias ráfagas que acertaron en varias naves.

- ¡Ahora!- Dijo Janeway a través del comunicador.

La Delta Flyer activó sus motores warp y despegó del hangar a máxima velocidad. En ese mismo momento a su lado aparecieron tres naves idénticas a la Flyer.

- Alineados los hologramas. Los emisores holográficos funcionan a la perfección.- Dijo Seven.

- Esperemos que piquen el anzuelo.- Comentó Tom.

Los falsos Flyer se desplegaron y varias naves tholianas se fueron en persecución tras ellas.

Tom sonrió. Este mismo truco lo usaron hace años  para enfrentarse a una flota de naves kazon en el cuadrante delta (1). Desde entonces no lo habían vuelto a usar, ya que se necesitaba grandes cantidades de energía para usar los holo-emisores. Gracias al trabajo de Barclay, Seven y Melora, habían conseguido mejorarlos para que los sensores enemigos tardasen más tiempo en darse cuenta del engaño.

- T-tene-emos dos cruceros tholianos pegados a la cola.

- Agarraos fuerte, vamos a darles esquinazo a esos dos.

- ¿H-he dicho que  la velocidad m-me produce v-vertigo?- Dijo Barclay mientras tragaba saliva.

                                                               4

- ¿Crees que es momento de ponerse a meditar?

El vulcaniano estaba sentado en el suelo, con los ojos cerrados y parecía absolutamente ajeno a todo lo que había a su alrededor.

- No estoy meditando, comandante Chakotay. Estoy preparando mi mente para probar un pequeño truco que quizás nos pueda sacar de aquí.

El primer oficial de la Voyager se movía por la celda inquieto, el no saber lo que estaba ocurriendo tras esas cuatro paredes le estaba poniendo nervioso.

Tuvok se levantó y observó las paredes con minuciosa atención. Extendió sus manos y las colocó sobre la sustancia de apariencia orgánica. Cerró los ojos y se concentro.

Al principio no hubo ningún cambio, pero Chakotay se asombró al ver como la masa de la pared empezó a moverse, a apartarse del vulcaniano, como si huyese de él. Pronto quedó un hueco por el que pudieron escabullirse. Tras salir, la pared orgánica se volvió a cerrar tras ellos.

- ¿Qué es lo que has hecho?- Preguntó Chakotay intrigado.

- Aunque muy inferior, esa cosa tenía una mente. Por pura lógica, mi telepatía le podía  llegar  a afectar, como a cualquier otra mente. Le influí para que tuviese un pánico atroz a nosotros, por eso se apartaba a nuestro paso.

- Nunca dejas de sorprenderme.

- Será mejor que busquemos a teniente Torres y salgamos de aquí.

- Totalmente de acuerdo. Este sitio me da escalofríos, cuando antes abandonemos este lugar, mejor.

La mente de B’elanna se estaba adaptando rápidamente a su nueva situación. Mientras notaba como su energía mental hacía que la nave se estuviese autoreparando. Pronto estaría a plena capacidad y podría proseguir su viaje.  Su mente se expandió y intentó explorar cada resquicio de la nave. Las barreras que V’ornakk había levantado para que ella no pudiese acceder a depende que cosas eran muy fuertes. Sin embargo, la mayoría de atención de la inteligencia artificial de la nave estaba centrada en las reparaciones, así que ella aprovecho eso para colarse por un resquicio, una puerta trasera que no estaba vigilada. La ingeniero se adentró en los lugares más inaccesibles de la memoria de la nave, tenía que saber toda la verdad.

El fluido de datos descargados en la mente de B’elanna fue abrumador, un mar de datos que amenazaba con arrastrar y ahogar su mente entre el maremagnum de información. Finalmente consiguió anclar su conciencia y sumergirse en la memoria.

Los siglos de exilio, atrapada en el vacío entre dimensiones. La tremenda soledad en ese lugar abandonado e inhabitado. Más atrás, tenía que saber más. Ve a la tripulación ¿qué les ocurre? La expresión de sus caras es de profundo terror ¿el accidente? Vio a un hombre, enganchado al mismo sitio que ella ¿qué le pasaba? No paraba de gritar. Con horror, comprendió por que gritaba. Se estaba consumiendo, la piel se le estaba agrietando, los ojos se le salían de las orbitas. Lo siguiente que observa es como varios tripulantes hablaban entre ellos. Están preocupados, muy preocupados. Discuten que hacer con la inteligencia artificial, ya que no se contenta con pequeñas dosis de energía mental, como se pensaban en un principio. Los deja secos, sin nada de energía mental, matándolos en el proceso. La nave sabe que conspiran contra ella y toma medidas. Eliminar a gran parte de la tripulación y usar al resto para ser fuente de alimentación. Pero no sale como había pensado, hay una sobrecarga bio-cinética, mueren todos y la nave se queda atrapada durante siglos.

Ahora sabia la verdad, si no era desconectada pronto de este dispositivo su muerte sería un hecho.

 

                                                               5

- Impacto en estribor, escudos al 60%- Dijo Seven.

La pequeña nave maniobraba entre enormes asteroides, dos naves tholianas la perseguían, de momento, la habilidad como piloto de Tom les había evitado daños de gravedad.

La nave tholiana les pisaba los talones, los disparos eran cada vez más certeros.

- Ese montón de cristales es bueno, lo reconozco.- Dijo Tom.

- ¿C-ree q-que conseguira e-eludirle?- Dijo Barclay con nerviosismo creciente.

- ¡Por supuesto! Estas ante el mejor piloto de la galaxia, amigo mío, ese aficionado no tiene nada que hacer.

Las dos naves se movieron rápidamente entre los asteroides, cuando la Delta Flyer paró en seco y se detuvo. La nave tholiana paso de largo y un torpedo de fotón fue disparado rápidamente, impactando en una parte de la nave y quedando esta inmóvil.

- Buen disparo, Seven.- Dijo Tom.

- He inutilizado su motor, estará flotando a la deriva hasta que lo rescaten.

- Bien, nos queda otro.

- Ya estamos como siempre.- Dijo entre dientes el Doctor mientras recogía unas muestras que se habían caído. Cuando ya las tenía todas recogidas, la nave volvió a moverse y se le cayeron todas de nuevo, rodando por el suelo de la enfermería.

- ¡Argh! ¡ya estoy harto! Con la de misiones que podríamos hacer: examinar anomalías gaseosas, fenómenos espaciales, cartografiar mapas estelares  o descubrir nuevas formas de vida.... ¡Pues no! ¡siempre acabamos combatiendo con alguien! ¿alguien recuerda cuando éramos exploradores?

La puerta de la enfermería se abrió y entraron dos tripulantes llevando a otro que parecía malherido.

El holograma resopló y se encogió de hombros.

- Recuérdenme que le pida unas vacaciones a la capitán Janeway.

- ¿Qué dice, Doctor?

- Nada, nada ¿qué es lo que le ha ocurrido?

- Ha explotado un conducto de plasma y el alférez Martins estaba en ese momento al lado ¿es grave?

- Son solo unas quemaduras de primer y segundo grado, no se preocupe, cualquier estudiante de primero de medicina sabría curarlo.

- ¿Daños, alférez Sheppard?

- Las cubiertas  8 y 9  están afectadas, tenemos algunas brechas que ya han sido selladas por campos de fuerza.

- Maniobras de evasión delta.- Ordenó Janeway.

De momento vamos saliendo del apuro- pensó- Pero no podemos tentar la suerte demasiado tiempo.

En el interior de la nave insignia tholiana. El calor en este ambiente seria imposible de soportar para ninguna  criatura viva. Excepto los cuerpos cristalinos de los tholianos.

Dentro de una nave tholiana, cada uno tenía asignado un rol muy concreto del que no se podían salir. Artilleros, técnicos, guerreros y por supuesto, líderes.

El líder de la misión observaba el transcurso del enfrentamiento con las naves de la Federación. De pronto, tres señales desaparecieron de los sensores. Una serie de chillidos y ruidos se escucharon por todo el puente. Habían descubierto el engaño de las naves holográficas.

- Capitán, se han dado cuenta de nuestra pequeña estratagema, las naves que perseguían a las falsas Flyer vienen hacía nosotros.- Dijo Harry.

Janeway se levantó de su asiento y dijo:

- Pon rumbo a la nave desconocida, quizás podamos usarla en esta lucha.

 

                                                                6

Tuvok y Chakotay caminaban por los pasadizos de la nave. Chakotay se había fabricado un arma con un trozo de tubería, era algo rudimentaria, pero mejor que nada.

Intentaban evitar a los humanoides y de momento estaban consiguiendo eludirlos.

- Tenemos que encontrar la sala de maquinas de la nave, el problema es que esto es que esta nave es inmensa, podríamos estar semanas dando vueltas por ella entes de encontrar a B’elanna y no tenemos tanto tiempo.- Dijo Chakotay.

- Silencio, viene alguien.

Ambos se ocultaron y vieron pasar a un grupo de humanoides. No se pararon, ni hicieron gesto alguno de que estuviesen buscando a alguien.

- Chakotay....

Era la voz de B’elanna, pero sonaba muy lejana y débil. Se giraron y detrás de ellos estaba la ingeniero jefe de la Voyager. Los objetos se podían ver a través de ella, y la imagen estaba distorsionada.

- No puedo mantener esta proyección mucho tiempo.... seguid por este pasillo central, encontrareis un pasadizo que baja dos cubiertas, allí están los tricorders y las armas...

- ¿Dónde te encuentras?

- El corazón de la nave, tenéis que salir pronto de aquí...

B’elanna empezó a gritar y la imagen desapareció.

- ¡ B’elanna!

- Tenemos que darnos prisa, no hay tiempo que perder.- Dijo Tuvok.

El dolor era inimaginable, nunca había sentido nada parecido. Se preguntaba cuanto tiempo le quedaba antes de que su mente se extinguiese como la llama de una vela apagada por el viento. Tenía un plan para salvar la situación, y tenía que llevarlo acabo.

Los motores de la nave se activaron, y haces de energía empiezan a crear una brecha dimensional. Inmediatamente, V’ornakk se dio cuenta de lo que pasaba y centró su atención de nuevo en ella.

La imagen del niño alienígena, apareció ante ella.

“- ¿Qué es lo que has hecho?

Sentía sus gritos en su mente, y dolían.

- Ya que voy a morir, me voy a llevar compañía.

“-Necia, no podrás detenerme”

- Las averías en la nave eran más graves de lo que pensabas, estas débil, muy débil, siglos sin mentes que te alimentasen han hecho que yo me moviese por el sistema como pez en el agua.

Sintió como su mente, su misma alma se desgarraba en mil pedazos. Entre la agonía solo tenía un pensamiento “Tom, cuida de nuestra pequeña”

El dolor cesó. Y de repente, la nave vibró levemente. Y la imagen del niño se esfumo.

- Atacan la nave-pensó- Están atacando la nave...

- ¡ B’elanna! ¡aguanta! Ya estamos aquí.

Era la voz de Chakotay. Él y Tuvok entraron corriendo en la sala de maquinas.

Se acercaron rápidamente a ella.

- Esta inconsciente.

- Esta conectada de algún modo a esa extraña red neuronal, tenemos que desconectarla de inmediato.- Dijo Tuvok mientras examinaba el aparato con su tricorder recién recuperado.

- ¿Es aconsejable? Podemos matarla.

- Si sigue conectada morirá seguro. Habrá que confiar en que el Doctor pueda curarla y reparar el daño cerebral que pueda tener.

Con mucho cuidado, Chakotay fue cortando los cables que sujetaban el cuerpo de B’elanna con el haz del phaser en baja intensidad. El cable que estaba unido al cráneo lo cortó con mucha delicadeza. Estaba tan quieta, si le llegaba a pasar algo nunca se lo perdonaría. Eran amigos desde hace muchos años, tiempo antes de llegar los dos a la Voyager. Compartieron muchas cosas, alegrías y tristezas y su perdida era algo que no podía permitir. La cogió en brazos, justo cuando se dieron cuenta de que los humanoides que ni siquiera parecían haberse fijado en su presencia, empezaron a dirigirse hacía ellos.

- Creo que ahora si hemos llamado su atención.- Comentó Tuvok.

El vulcaniano disparó su phaser y varios humanoides cayeron.

- Salgamos de aquí.

Intentando llegar a la exclusa donde estaba la lanzadera se encontraron con docenas de humanoides, aunque intentaban detenerlos, no presentaban una amenaza seria, eran obreros, no guerreros.

De vez en cuando notaban una vibración que identificaban como impactos en el casco de la nave.

Cuando estaban apunto de entrar en un pasillo que les llevaba hacía la lanzadera, apareció la imagen del niño.

“-No os podéis marchar, os necesito, os daré lo que queráis, os haré inmortales, cualquier deseo se hará realidad...”

Sin decir nada, atravesaron la imagen y detrás de ellos escuchaban un lamento lastimoso. La nave vibraba cada vez más.

Abrieron la compuerta y entraron en la lanzadera. El alférez Rowan estaba inconsciente. Tuvok lo examinó.

- Esta vivo. Esta solo aturdido. Ocúpese de la teniente Torres, yo pilotaré la nave.

 

                                                               7

- Tres naves tholianas nos persiguen, incluida la nave insignia.

La Voyager se movía dando vueltas cerca de la inmensa estructura de la nave desconocida. Intentando esquivar los disparos de las naves enemigas.

- Capitán, se esta abriendo una brecha interdimensional.

- ¿Qué?

Justo en ese momento, un disruptor de una nave tholiana impacto contra ellos.

- Mueva la nave en círculos alrededor de la nave desconocida.- Ordenó la capitán.

La Voyager esquivó varios disparos y algunos alcanzaron la gran masa de la nave.

- La fuerza de atracción de la brecha nos empieza a arrastrar, capitán, tenemos que salir de aquí.- Dijo Harry con voz de preocupación.

- Intentemos alejarnos de este lugar.

- Las naves tholianas también se ven arrastradas por la brecha.- Comentó la teniente Mcbride.

- Harry, abre un canal con los tholianos, quizás quieran cooperar para que podamos escapar.

- ¡Capitán! ¡una de las naves tholianas a caído por la brecha!

- Comunicación establecida con nave insignia tholiana.

- Una de sus naves se ha pedido ya, nuestra nave tiene más potencia en los motores que las suyas, le ofrecemos nuestra ayuda, den rápido su contestación, no podremos aguantar mucho más tiempo.- Dijo Janeway.

Un minuto de completo silencio. Después se escuchó la voz estridente del tholiano a través del traductor universal.

- Aceptaremos su ayuda...

- Parece que se han vuelto más tolerantes de repente. Harry, remolca las naves tholianas con el rayo tractor.

- La nave alienígena también se esta viendo atraída por la brecha.

Inmediatamente, sus pensamientos fueron con el equipo de Chakotay. ¿Qué  es lo que les habría ocurrido?

- Capitán, buenas noticias. La lanzadera despega de la nave.

- ¿Podrá resistir la atracción de la brecha?

- Me temo que no.

- ¿El transportador?

- Será difícil, usamos la mayoría de energía para los motores y para el rayo tractor.

- Apague todos los sistemas que necesite para poder transportarlos sanos y sanos, ponga al mínimo el sistema vital si es necesario.

- Estoy compensando el haz, tengo su señal... Ya esta, capitán, se encuentran en enfermería.

- ¡Salgamos de aquí!

La Voyager remolcando las dos naves tholianas salio a gran velocidad de la zona, dejando atrás la brecha interdimensional y la nave alienígena que se adentró en ella, tras adentrarse en ella esta desapareció.

Varias horas después, en la enfermería.

El Doctor le aplicó un hipospray a B’elanna para que esta se despertase.

- Recuerde, señor Paris, solo unos minutos, tiene que descansar.

- Entendido, doc.

- ¡Tom! ¿estoy en la Voyager?

- Ya estas a salvo, cariño. Todo a terminado.

- Era horrible, Tom, esa nave se alimentaba de la mente de los seres vivos, quería alimentarse de la mía, pero estaba débil tras tanto tiempo sin alimentarse y conseguí activar la brecha interdimensional. Tras entrar en esa brecha, realizaría saltos continuos hasta agotar su escasa energía para después quedar atrapada donde aparezca.

- No estrese a mi paciente, señor Paris, ya tendrán tiempo de hablar.

- No pasa nada, Doctor. ¿Cómo ha acabado el asunto de los tholianos?

- La Voyager tuvo que rescatar a dos de sus naves de la brecha interdimensional que abriste y el comandante de la nave insignia tholiana dio este incidente como olvidado, aunque seguramente habrá alguna queja del embajador tholiano a la Federación, pero eso se lo dejaremos a los políticos.

- Hmm me duele la cabeza.- Dijo B’elanna.

- Tiene suerte de estar viva, y de que en esta nave haya un médico con mis extraordinarias habilidades, claro.- Dijo el holograma médico sonriente.

B’elanna besó a Tom. Y los dos se despidieron.

- Ya esta bien, a la teniente Torres le conviene descansar durante unos días.

- Dime, doc ¿te apetece una sesión en la holocubierta?

- ¿Capitán Photón? Bueno, si me permite ser el presidente de la Tierra, acepto, ese es un papel digno de mis cualidades y de mi carisma.

- Claro que sí, nos vemos en una hora.

Próximo Número: Espíritus de los ancestros, donde Chakotay revive doloroso hechos de su pasado mientras intenta salvar su vida.

1)  En Basics parte 1 y 2, capitulo 26 de la 2 temporada y 1 de la 3 temporada.