“Tras su largo viaje de vuelta
a casa,
Gene Rodenberry y Action Tales presentan:
Fecha Estelar: 58767
Anteriormente:
La Voyager junto a muchas otras naves estelares intentan proteger el planeta Evora.
En medio de la batalla, el general Korok tiene una idea, y envían a un grupo al interior del cubo borg para sabotearla.
Al mismo tiempo, el almirante Stoner pone en marcha algo llamado el Operativo Colmena, un proyecto para intentar paralizar al colectivo borg mediante energía psionica. El Operativo tiene éxito durante un corto espacio de tiempo, tras el cual, la nave de Stoner es destruida y el capturado.
En el interior del cubo borg, Axum besa a Seven y esta durante un momento se deja llevar, el Doctor es testigo de todo esto, pero no dice nada.
La almirante Janeway recibe la visita de Suspiria, un ser de otro plano, que conoció en su estancia en el cuadrante Delta. Suspiria les informa de que los borg han acabado con la raza que ella cuidaba como si fueran sus hijos, los Ocampa.
Ella se muere, pero antes de morir, quieres dejarle la información que les permitirá acabar con los borg para siempre…
1
En los siguientes días las naves borg siguieron expandiendo sus ataques por los cuadrantes Alpha y Beta, invadiendo territorios de las mayores fuerzas de la galaxia. Para los borg no existen las fronteras.
En una de las cubiertas de la Uss Voyager se producía una importante reunión convocada por la almirante Kathryn Janeway y el almirante Paul Bowers.
Además de Chakotay, Tom Paris, B’elanna Torres, Tuvok y Seven of Nine, se hallaban presentes los aliados borg de la Federación: El general Korok y Axum. Al otro lado, el comandante Worf y el doctor Julian Bashir esperaban ansiosos el inicio de la reunión.
- Odio esta espera. Preferiría estar rodeado de un centenar de enemigos que seguir soportando esto.- Dijo malhumorado Worf.- Y por si fuera poco, aún no se que hacemos aquí, tan lejos del frente.
- Paciencia, Worf.- Dijo divertido Bashir.- La paciencia es también una virtud de un buen guerrero.
Worf resopló y le fulmino con la mirada.
- Tú sabes de que va todo esto ¿verdad? Todo ese tiempo que habéis estado en el laboratorio el doctor de la Voyager y tu…- Dijo con un dedo acusador apuntando al médico.
Bashir se limito a sonreír de oreja a oreja. Estaba disfrutando realmente el contemplar al klingon fuera de sus casillas.
Chakotay dejo a un lado el informe logístico que estaba leyendo y dirigió su atención a Seven of Nine, que se hallaba con la mirada perdida.
- ¿Ocurre algo, Seven?- Preguntó con amabilidad Chakotay.- Se te ve distraída, como ausente.
- No es nada, capitán. Me preguntaba por que no esta presente el Doctor.- Dijo Seven of Nine.
- Se excusó diciendo que tenía un trabajo importante que realizar en la enfermería.
Seven asintió. Desde que regresaron de la misión en el cubo borg apenas habían coincidido en un par de ocasiones. Es como si la estuviese rehuyendo deliberadamente.
Quizás estaba siendo un poco paranoica. El Doctor había estado muy ocupado junto al doctor Bashir y seguramente no habría sacado tiempo para estar con ella.
Axum no dejaba de mirar a Seven. Estaba claro que la ausencia de su pareja le había desorientado un poco. Añoraba estar junto a ella cada segundo que pasaba, pero debía tener paciencia, era lo más sensato.
Finalmente hicieron acto de presencia Janeway y el almirante Bowers. Kathryn venía acompañado de su asistente personal, el señor Drexler.
Janeway le guiñó un ojo a Chakotay y activó el monitor de la sala.
- Hace unos días recibimos una inesperada visita. Se trataba de Suspiria, la compañera del Guardián, el ser que nos arrastró hasta el lejano cuadrante Delta.
B’elanna sintió un estremecimiento. Recordaba como la criatura, con la apariencia de una inocente niña les atacó violentamente al pensar que ellos causaron la muerte de su compañero. Aunque no era malvada y sólo estaba confundida, le causó una terrible impresión. Le dio realmente miedo, aunque nunca lo admitiría tan abiertamente.
- ¿Y que es lo que quería ese ser?- Preguntó Worf.
- Suspiria se moría. Nos informó de que en su camino a estos territorios, los Borg habían acabado con toda la raza de los Ocampa.
-Kes- Pensó Tom Paris.- Durante el tiempo que permaneció a bordo, había sentido una intensa atracción por ella. Era probable que debido al corto periodo de vida de su raza, ya hubiese fallecido, pero el saber que cualquier rastro de ella y de toda su gente habían desaparecido de la faz del universo de esa manera le enfurecía y le entristecía a partes iguales.
- Suspiria nos buscó por una razón. Sabía que compartíamos un objetivo en común: Los borg. Por lo que nos dio los medios necesarios para combatirlos y acabar con ellos de una vez por todas.-Dijo Janeway.- Murió sabiendo que vengaríamos a los Ocampa y a ella misma.
El general Korok se levantó de su asiento y miró a la almirante de la Flota.
- ¿Qué es lo que les suministro Suspiria?- Indicó impaciente Korok.
- El doctor Bashir les podrá informar mejor. Él y el Doctor han estado trabajando con celeridad durante los últimos días.
El doctor Bashir se incorporó no sin antes ver el ceño fruncido de Worf que le recriminaba no haberle contado nada. Bashir se encogió de hombros y dijo en voz baja.- Alto secreto, ya sabe.
-Siguiendo las instrucciones precisas de Suspiria hemos desarrollado un tecno-virus creado para destruir al colectivo borg. El tecno-virus esta fabricado con una sola misión: destruir la conexión existente dentro del colectivo borg. Desactivara los mecanismos por los cuales la mente colectiva, la colmena esta unida. – Dijo con tranquilidad Bashir.- Sin los datos de Suspiria, habríamos tardado muchas décadas siquiera en crear un prototipo. Ahora podemos contraatacar de verdad.
Korok estaba anonadado. Axum no daba crédito, Incluso Seven se hallaba sorprendida.
- ¿Cuándo podremos usarlo? ¿Estamos en disposición de liberarlo de inmediato?- Preguntó Chakotay pensando en que se notaba que Kathryn cumplía a la perfección su rango de almirante. Lo había llevado todo en un minucioso secreto.
- En primer lugar, lamento tanto secretismo, pero era necesario para asegurar el éxito.- Dijo Kathryn como respondiendo a sus pensamientos.
- Y muy inteligente, almirante. Cuantas menos personas lo supiesen, menor era el riesgo de que los borg lo averiguasen al asimilar a alguien de los implicados en el proyecto.- Observó Axum.
- Me temo que el proceso no es tan sencillo como parece. Capitán Chakotay.- Dijo el almirante Bowers hablando por primera vez.- Para que el proceso tenga éxito, para que funcione realmente, hace falta introducirlo en el nexo central borg, situado en pleno corazón del territorio enemigo.
- ¿Qué? ¿Tenemos que irnos al cuadrante Delta?- Exclamó B’elanna alarmada.
- Creo entender el proceso.- Indicó Seven.- Al introducirlo en el nexo central, el tecno-virus se expandirá de inmediato por la colmena, llegando inmediatamente a cada uno de los drones desperdigados por la galaxia. Para evitar que se adapten o eliminen elementos contaminados del colectivo, como un animal atrapado que se amputa un miembro para sobrevivir.
- No sabia de la existencia de nada semejante a ese nexo central.- Observó Chakotay.- ¿Cuál es su importancia?
- Vital. Se trata del nodo con más importancia de la colmena, el regulador de tráfico, el administrador de procesos del colectivo. – Explicó Seven.
- Fascinante.- Dijo Tuvok.
-¿Y como llegaremos a él?- Preguntó intrigado Tom Paris.
- Nuestra esfera puede viajar el cuadrante Delta.- Comentó Axum.
- Tardaríamos demasiado. El coste en vidas seria demasiado caro. Por suerte para nosotros, Suspiria previno esa circunstancia y tenemos un método mucho más efectivo para cumplir esta misión.- Prosiguió Janeway.
Activó la pantalla y aparecieron unos diagramas en la misma. En la pantalla aparecieron los planos de una especie de artefacto similar a varios anillos metálicos unidos entre si.
- Usaremos un método muy similar, pero a mucha menor escala del usado por el Guardián para atraer naves desde otras partes de la galaxia. Crearemos una gran onda de energía que nos arrastraría hasta allí. La señal de energía catapultaría a la nave más de setenta mil años luz en sólo unas pocas horas.
- Presentó a la Voyager y su tripulación como voluntarios para esa misión.- Dijo Chakotay.
- No dudamos de la buena fe de su oferta, capitán, pero la Voyager así como la Defiant serán necesarios en el frente.- Apuntó Bowers.
- No sólo por ese motivo. Hemos coincidido en que es mejor un grupo pequeño, que no llame demasiado la atención y que se pueda infiltrar con éxito en territorio borg. Una nave más pequeña y maniobrable.- Dijo Janeway.
- La Delta Flyer. – Dijo Tom Paris.- Por eso varios técnicos asignados por usted se estaban ocupando de repasar sus sistemas.
- En efecto. Es una nave pequeña, pero bien armada y con una combinación perfecta de tecnología borg y de la Flota Estelar. Equipada con un camuflaje especial, basado en el usado por los Hansen años atrás, y que ya usamos para rescatar una vez a Seven del Unicomplex [1] . Nos adentraremos en la frontera de su territorio, con la esperanza de acabar con ese conflicto lo antes posible.
Seven no pudo evitar mostrar inquietud en su rostro al escuchar la mención del nombre de sus fallecidos padres.
- A contrarreloj hemos construido un prototipo de artefacto Nacene. Sólo hay un pero, no hemos tenido tiempo de hacer pruebas, nuestro vuelo será el primero.- Indicó Janeway.
- Esperemos que no sea también el último.- Apuntó B’elanna.
- ¿Quiénes serán los elegidos para completar esa misión?- Dijo Worf con la secreta esperanza de ser uno de ellos.
- Yo estaré al mando de la misión.- Dijo Kathryn Janeway.
La sorpresa se reflejó en el rostro de Chakotay.
- En realidad no fue idea mía.- Dijo ella medio sonriendo.- El Alto Mando ha creído que mi mayor experiencia en enfrentamientos con los borg podría ser decisiva para el resultado de la misión, por lo que me puso al mando. Eso tiene algunas ventajas, como las de elegir a quienes me acompañaran.
Janeway posó su mirada en Seven of Nine.
- Seven, tu serás parte de la misión. Necesitaré de tus conocimientos de los sistemas borg, Axum también nos acompañará.
Seven no pudo evitar que un leve rechazo se mostrase en su cara. No era solo por estar cerca de nuevo de Axum, si no por que empezaba a no confiar en si misma respecto a sus reacciones y sus sentimientos hacía él.
- Tom. No conozco a piloto mejor en la Flota o en ningún otro lugar. Contigo a los mandos, iría al confín del universo.- Dijo Janeway señalando a Tom Paris.
B’elanna no se alegro en exceso de que su marido fuese incluido en la tripulación de la Delta Flyer. Las posibilidades de volviesen sanos y salvos no eran muy altas. Estarían rodeados por millones de drones borg deseando acabar con ellos.
- Será divertido.- Dijo Tom Paris sonriendo de oreja a oreja. Si parecía temeroso o preocupado, no lo mostraba.
- Con vosotros estará el equipo de misiones especiales comandado por el teniente Tyler Morgan. El almirante Ross insistió en ello. Son un equipo de elite y os serán de gran ayuda.- Comentó el almirante Bowers.
- He oído hablar del equipo de Morgan. Tienen una excelente reputación dentro de la Flota.- Apuntó Tuvok.
- Lo comprobaras de primera mano, viejo amigo, por que vendrás al cuadrante Delta.- Dijo Janeway.
Tuvok arqueó una ceja al más puro estilo vulcaniano.
- Partiremos en cinco horas. Todo estará a punto para entonces. Tienen ese tiempo para prepararse para el viaje.- Dijo Kathryn.
2
Un poco más tarde, en la enfermería de la Voyager.
Cuando Seven atravesó las puertas de la sala, el Doctor se hallaba revisando con mucha atención unos informes de casos ya cerrados. No pareció darse cuenta de su presencia.
- Doctor.- Dijo Seven.
- Hmmm Ah! Estas aquí.- Comentó el holograma con aire distraído.- Estaba apunto de llamarte.
- ¿Si?- Preguntó ella empezando a sentirse culpable por sus pensamientos sobre el Doctor.
- Me he enterado que has sido asignada a la misión. Así que tengo que administrarte un nuevo tratamiento que te ayudará.- Dijo el Doctor sacando un hipospray.
- Te he echado en falta en la reunión, Doctor.- Dijo la joven sentándose en la bio-cama.
- Mmm... tenía cosas que hacer. Esa doctora Selar es un quebradero de cabeza continuó y no deja de cambiarme las cosas de sitio.- Indicó el médico.- Además, tenia que terminar esto.
Movió la mano donde tenía el hipospray.
- ¿De que se trata?
- Es un tipo de nanobot. Digamos que es un recuerdo de una operación de emergencia que tuve que hacer a cierto paciente. [2]
El holograma le aplicó el hipospray en el brazo mientras hablaba.
- Lo he modificado y creo que esta vez me he superado a mi mismo, querida.- Dijo El Doctor con orgullo.- Te permitirán conectarte durante breves periodos de tiempo al colectivo, sin estar integrado en él. Podrás saber cuales son sus intenciones, obtener datos superficiales. Cuanto más tiempo estés conectada, más posibilidades corres de quedar atrapada dentro de él. Tienes que tener mucho cuidado al usarlo.
Seven quedó gratamente sorprendida.
- Es una ventaja táctica evidente y será de mucha utilidad para la misión.- Observó Seven.- Gracias, Doctor.
- Sólo es parte de mi trabajo.- Dijo el Doctor guardando el hipospray.
Seven se levantó de la bio-cama y se quedó observando al holograma, que había vuelto de nuevo su atención hacía los informes.
- Me esperan en el hangar. Nos vemos a la vuelta, Doctor.
- Claro, claro. Suerte.- Dijo secamente apartando levemente la mirada de sus informes.
Seven fue a añadir algo más, pero finalmente ni pronunció palabra alguna mientras salía de la enfermería.
Una vez ya no se encontraba allí, en el rostro del Doctor se percibió una expresión de profundo pesar y tristeza.
- Ten cuidado, Seven.- Pensó el Doctor.
Kathryn se sirvió una taza de café bien caliente mientras observaba las estrellas por la mampara de su camarote. Escuchó el timbre de su puerta y se volvió hacía ella.
- Adelante.- Dijo con tranquilidad.
Chakotay entró en la habitación con cara de preocupación.
- Te estaba esperando, cariño.- Dijo Kathryn dando un último sorbo al café y abrazando a Chakotay.
- ¿Crees que saldrá todo bien? ¿Has valorado los pros y los contras de esta misión?
Es casi suicida, las posibilidades de éxito…
- La situación es desesperada, con pocas probabilidades de triunfar, parece un trabajo hecho a medida para nosotros ¿no crees?- Dijo con una sonrisa Kathryn.
- Ojala pudiese ir con vosotros. Pero soy capitán de la Voyager y tengo una responsabilidad. Nos envían al sistema Troyius, la Defiant y la nave de Korok vendrán con nosotros.
- No tienes que preocuparte, sé que allá donde me encuentre, tu espíritu estará junto a mí, velando por que no me pase nada.- Dijo Kathryn acariciando su mejilla.
La pareja se fundió en un apasionado beso que ninguno de los dos quería que se terminase nunca.
Más tarde, en uno de los hangares de la nave, los técnicos terminaban de dar los últimos ajustes a la Delta Flyer. La almirante Janeway observaba como la puesta a punto de la nave finalizaba.
- Almirante, se presenta el teniente Tyler Morgan y su escuadrón.
Janeway se giró, y vio a un hombre de mediana edad, con rostro serio y severo que se mantenía en posición de firme ante ella. Seis oficiales se hallaban situados detrás suyo. Todos parecían curtidos en este tipo de situaciones, al menos esa era la fama que les precedía.
- Descansen, teniente.- Dijo Janeway al tiempo que se fijaba en las cajas de material que transportaban.- ¿Pueden abrirlas?
- Por supuesto. – Dijo Morgan haciendo un gesto para que sus hombres abriesen las cajas.
- Veamos, detonadores, granadas de plasma, fusiles de alta potencia… Van bien equipados… Para una guerra. No ganaremos sólo con armas, teniente.
- Debemos ir bien preparados, almirante. Nunca se sabe a que situaciones nos deberemos enfrentar.
Por una de las compuertas del hangar entraron el resto de oficiales destinados a la Flyer en esta misión. Tras las presentaciones, en donde quedó claro que Morgan y sus hombres desconfiaban de Axum y de Seven of Nine por sus orígenes borg, se subieron a la nave y cada uno tomó posición en su puesto.
Tyler Morgan se quedó perplejo mirando los paneles de controles de la Delta Flyer.
- El diseño no es nada usual…
- No ¿a que es bonito? Estaba cansado de los controles táctiles estándar, así que decidí cambiar un poco el diseño, estilo a los mandos de los antiguos vehículos aéreos del siglo veinte. – Dijo Tom Paris con cierto orgullo.
Morgan no dijo nada, pero masculló algo desagradable entre dientes, para después irse a la parte de atrás junto a sus hombres.
- Que malas pulgas, casi hace parecer simpático al bueno del Doctor.- Le dijo Tom a Tuvok al oído.
La almirante Kathryn Janeway se sentó en su lugar y no puedo evitar dar una larga mirada a todo cuanto lo rodeaba. Tenía que reconocer que era muy excitante volver a ponerse de nuevo al mando de una nave tras tanto tiempo metida en un despacho.
- Almirante, La Voyager nos da permiso para partir.- Indicó Seven of Nine.
- Adelante.- Ordenó Janeway.
La Delta Flyer salió del hangar de la Uss Voyager y se desplazó hasta el artefacto Nacene.
El artefacto estaba compuesto de dos anillos fabricados con una aleación de metal que no conseguían identificar. Los anillos giraban rápidamente y al unísono, con un movimiento casi armonioso.
- Tenemos que situarnos en el centro del artefacto.- Dijo Janeway.
- Podríamos ponerle algún nombre ¿no creéis? Artefacto Nacene no suena muy bien. ¿Qué tal catapulta estelar?- Dijo divertido Tom Paris mientras manipulaba los mandos de la Flyer.
Janeway no puedo evitar una sonrisa ante el comentario.
Los anillos empezaron a moverse mucho más velozmente y la nave empezó a envolverse en una nube de energía.
- La onda energética nos ha rodeado por completo.- Indicó Seven.
La Delta Flyer empezó a temblar aparatosamente.
- Mejor que os agarreis bien, chicos.- Comentó Janeway.- El viaje va a ser movidito.
Antes de que alguien pudiese responderle, la nave salió disparada a una velocidad inimaginable, empujada por la onda de energía de alto nivel que hizo aparentemente desaparecer a la Delta Flyer.
Desde el puente de la Voyager vieron partir a la nave.
-Espero que nos volvamos a ver pronto.- Pensó Chakotay.
- Señor Kim, trace un rumbo conjunto con la Defiant y la esfera Borg hacía el sistema Troyius.- Ordenó el capitán de la Voyager.
3
La Voyager, la Defiant y la esfera borg salieron prácticamente a la vez de velocidad warp. Enseguida vieron que no eran los primeros en llegar. Un buen número de naves de diferentes signaturas. Naves romulanas, de la Federación o de cardassia se hallaban juntas y en formación frente al planeta Troyius.
- Esto es una alianza en toda regla, no cabe duda.- Dijo Chakotay.
En el puente de la Defiant, el comandante Worf masculló maldiciones en klingon al observar a los romulanos.
- ¿Qué hacen ellos aquí? No sólo tendremos que preocuparnos de los borg, si no cuidar nuestra retaguardia por si nos atacan los romulanos. No nos podemos fiar de ellos.
- En estos momentos tenemos una aparente tregua estable, comandante.- Dijo Robin Lefler.
- Malditos sean.- es lo único que dijo Worf.
- Capitán, recibimos una comunicación desde varias naves. Una del Imperio Romulano y otra de la Flota Estelar.- Indicó Rial Elbrun.
- Veámoslas.- Dijo Chakotay.
La pantalla dividida en dos mostraba el interior de un puente de un Pájaro de Guerra romulano de clase Valdore, y observándole con el rostro marcado y afilado típico de una romulana estaba la comandante de la nave. En el otro lado de la pantalla, se podía ver el puente de una nave estelar de clase Sovereign. Un hombre de mediana edad, con una cuidada barba y una incipiente calvicie le miraban con curiosidad.
- Soy Morgan Bateson, capitán de la Uss Bozeman. Encantado de conocerle, capitán Chakotay, me hubiese gustado que fuese en mejores circunstancias.
- Lo mismo digo, capitán Bateson.- Dijo cortésmente Chakotay.
- Aquí comandante Serak del pájaro de guerra romulano Nevior.- Dijo la romulana en un tonó indiferente.
- Nos enviaron aquí, pero no nos dieron demasiada información.- Comentó Chakotay.- ¿Por qué hay tantas naves y de diferentes gobiernos?
- Le puedo responder a la pregunta, capitán Chakotay. No hemos obtenido una lectura clara, pero los sensores de largo alcance de la Federación detectaron emisiones graviton que están fuera de escala. Posiblemente la mayor concentración jamás detectada.- Explicó el capitán Bateson.
- Las emisiones graviton son las que usan los borg para crear aperturas transwarp por donde se desplazan sus naves.- Indicó Harry Kim.
- Correcto. Ignoramos si estamos en lo cierto, pero creemos que por este sistema va a entrar una gran fuerza de ataque borg. Por lo que la Federación, el Imperio Romulano y los cardassianos se han apresurado a cerrar una alianza temporal para enfrentar esa amenaza.- Dijo el capitán Bateson.
- La unión hace la fuerza.- Dijo Chakotay.- ¿Y los klingon? ¿No se unirán a nosotros para repeler la invasión?
- Parece que de momento se niegan. El canciller Talon prefiere de momento centrar sus esfuerzos en proteger sus territorios.- Dijo la comandante Serak.- Típico de los klingon, por otra parte, esos salvajes no se dan cuenta de que si caemos, ellos serán los siguientes.
- Esperemos no tener que echarlos en falta.- Añadió Bateson.- Y sus amigos borg. He oído hablar de ellos. ¿De verdad están con nosotros?
- Korok y sus hombres están a nuestro lado con todas sus fuerzas, capitán Bateson, no le quepa la menor duda.
- Eso espero, capitán. Seguiremos en contacto. No tenemos la certeza de cuando se abrirá la apertura o aperturas, pero debemos permanecer alerta. Bateson fuera.
- Comandante Serak fuera.
Cuando se hubieron despedido la oficial romulana y el oficial de la Flota Estelar, Chakotay hizo una indicación a Harry Kim.
- Abre una comunicación con el comandante Worf y el general Korok. Sólo audio.
Harry Kim asintió.
- Supongo que ya habrán sido informados de por que nos han trasladado a este sistema.- Dijo Chakotay.
- Por supuesto. ¿Qué opinión tiene general? – Preguntó Worf.
- Si es un gran contingente de naves, no podremos contenerlas fácilmente. Por otra parte, si dejamos que salgan indemnes de aquí, la invasión tendrá vistos de conseguirse por parte del enemigo.
- ¡Maldito Talon! Si Martok siguiese al mando del Alto Consejo del Imperio no habría permitido que los klingon se quedasen sin la gloria de una batalla como esta.- Dijo con indignación Worf.
- Por desgracia para nosotros, no es así. Esperemos que todas estas naves sean suficientes.- Dijo Chakotay.
Harry Kim notó algo en los controles de su consola.
- Señor, una apertura transwarp se esta abriendo… Una inmensa.- Dijo Harry Kim consternado.
- Amigos míos, ya están aquí. Preparemos nuestras naves para la batalla.- Dijo Chakotay.- Y que los ancestros nos asistan.- Pensó el capitán de la Voyager.
4
El silencio y la tranquilidad del vacío espacial fue interrumpido por un destello intenso de luz, para a continuación surgir la forma aerodinamica de la Delta Flyer.
- Hemos llegado, almirante. Bienvenidos al cuadrante Delta.- Anunció Tom Paris
Kathryn Janeway sintió una mezcla de nostalgia y a la vez de pesar. Las experiencias vividas durante siete largos años en esta parte de la galaxia fueron de todo tipo. Aunque hubo muy buenos momentos, explorando lugares jamás visitados por la Flota Estelar y viendo maravillas que otros no contemplarían jamás, también conocieron el dolor y el sufrimiento en sus diferentes facetas. Muchos de sus tripulantes se dejaron la vida en el largo camino de retorno a casa. Para bien o para mal, jamás olvidarían su travesía por el cuadrante Delta.
Uno de los paneles empezó a arder ostensiblemente. El teniente Morgan apagó las llamas con un extintor.
Seven of Nine se acercó y observó lo que ocurría.
- Tenemos un problema, almirante. Ha habido una sobrecarga en los impulsores nacene y creo que se han fundido varios relés.- Indicó Seven.
- ¿Hemos perdido los impulsores?- Preguntó Janeway.
Tom Paris se dio la vuelta para ponerse cara a cara con ella.
- Me temo que al menos temporalmente si. Disponemos de velocidad warp, pero hasta que no consigamos reparar los motores, el viaje de regreso es poco menos que una utopía.- Observó con preocupación Tom.
- ¿Puedes repararlo, Seven?
- La tecnología aplicada al motor es muy superior a cualquier otra que haya estudiado con anterioridad, pero estoy segura de que con tiempo puedo lograrlo.-Apuntó Seven.
Kathryn no pudo menos que fruncir el ceño de preocupación. Los impulsores Nacene es lo que les permitiría usar lo que Tom llamó “Catapulta Estelar” para poder regresar a casa. La posibilidad de quedar de nuevo atrapados, perdidos otra vez en este lugar, le aterraba de una manera que no creía posible. No volver a ver a sus amigos, a su familia, a Chakotay… Era algo que no sabía si podría soportar.
Pero no podía pensar en eso. Había mucho más en juego que todo eso. Si fracasaban, cientos de mundos, tal vez más, caerían ante el avance imparable de los borg. Millones de seres vivos serian muertos o asimilados.
- Ya pensaremos en ello más tarde. Nuestra prioridad es completar la misión.- Dijo Kathryn intentando autoconvencerse a si misma y desterrando sus temores.
Axum se puso a la altura de Seven.
- Trabajando juntos seguro que podemos repararlo, Seven.- Inquirió Axum.
Seven intercambio una mirada con el borg.
- N-no. No necesito tu ayuda. Me sé valer por mi misma.- Dijo con voz cortante.
Axum observó como Seven se marchaba a la parte de atrás de la nave. No pudo menos que sentir malestar por su rechazo. Pensaba que a miles de años luz de distancia del Doctor, sin tener cerca a su actual pareja, se sentiría más predispuesta hacía él.
Seven of Nine abrió el maletín de herramientas y empezó a elegir las que necesitaría para las reparaciones. No conseguía quitarse de la cabeza la fría despedida que había tenido el Doctor con ella antes de marcharse de la Voyager. Entonces le vino una idea aterradora a la mente. Les había visto. En el instante que Axum la besó ene el interior del cubo borg, el Doctor lo había contemplado todo con sus ojos holográficos. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Ahora entendía la actitud del Doctor respecto a ella en su despedida. ¿Pensaría que volvería con Axum y lo dejaría? No, no podía ser. Él sabía perfectamente que lo quería más que a nada en este mundo. Sin embargo, se estaba engañando a si misma si no admitía que aún sentía atracción por Axum.
¿Habría notado el Doctor que sus sentimientos hacía Axum aún pervivían?
Tom Paris observó algo en su panel de control.
- Almirante, capto una señal cercana.- Dijo Tom.
- ¿Origen?
-Esta muy cerca de nosotros. La señal es débil, y esta siendo emitidas en diferentes frecuencias rotativamente. Es una señal de auxilio.
- Almirante. Le recuerdo que hemos venido a este lugar inhóspito para poder cumplir con nuestra misión. No tenemos tiempo de investigar o acudir en auxilio de nadie.- Comentó Morgan.
Janeway torció el gesto.
- Odio tener que decirlo, pero tiene razón, Morgan.
- Espere, almirante. Una de las frecuencias me era familiar y la he aislado. Es una frecuencia que sólo es usada por la Flota Estelar.
- ¿Qué?- Exclamó Janeway sorprendida.
- No puede ser. Tiene que ser una trampa de los borg.- Dijo Morgan visiblemente alterado.
- No es una táctica usual de los borg el usar subterfugios para atrapar a sus victimas, teniente.- Observó Tuvok levantando una ceja.
- Creo que merece la pena echar un vistazo, siempre que no nos lleve mucho tiempo. Señor Paris, vayamos al encuentro de la nave que emite esa señal.
Tyler Morgan negó con la cabeza al estar en desacuerdo con la decisión de Janeway.
-Enseguida, almirante.
La nave saltó a velocidad warp, dejando tras de si una estela de colores.
Poco después, la Delta Flyer se hallaba frente a lo que parecía un montón de restos que flotaban en el espacio. Restos de naves de todo tipo y toda clase formaban un auténtico campo de chatarra espacial.
- La señal de emergencia proviene de lo que parece un modulo de escape. Detecto una señal de vida.- Indicó Tom Paris.
- Fije la señal y transpórtalo.- Dijo la almirante Janeway dirigiéndose a la parte trasera de la Delta Flyer, acompañada de Tuvok.
Los hombres del equipo de Morgan se hallaban revisando su equipo, mientras Seven realizaba un diagnostico de los sistemas de los motores para intentar repararlos.
Tuvok se colocó en el panel de control del transporte y una forma comenzó a materializarse en la plataforma.
Aún con el tiempo transcurrido desde la última vez que lo vieron, inmediatamente se dieron cuenta de quien se trataba.
- ¿Capitán Janeway? ¿Sois vosotros?
-¡¡Neelix!! [3] - Exclamó con sorpresa y alegría Kathryn.
En los ojos del talaxiano se podía observar la emoción de alegría que le embargaba.
Janeway no pudo contenerse y abrazo a su viejo amigo.
- No puedo creerme que seáis vosotros.- Dijo Neelix visiblemente emocionado.- ¿Seguro que no sois fruto del agotamiento y la falta de sueño?
- Somos de carne y hueso, Neelix.- Observó Seven con una leve sonrisa en su hermoso rostro.- Me alegro de volver a verte.
La vista del talaxiano se posó en Tuvok que observaba la escena sin ningún atisbo de emoción por el emotivo reencuentro.
-¡Señor vulcano!
Neelix se lanzó a abrazar al vulcaniano que intentó mantener la compostura lo mejor que pudo.
- Pero no lo entiendo, habíais regresado a vuestro hogar ¿Por qué estáis de vuelta en esta parte de la galaxia, capitán?- Preguntó Neelix confundido.
- Es largo de explicar, Neelix. Intercambiaremos historias frente a una taza de té kaleano. –Dijo Kathryn Janeway esbozando una sonrisa
.
5
El rostro habitualmente jovial y divertido de Neelix se ensombreció al empezar a contar su historia.
Aquella época de felicidad y paz, de alegría parecía ahora muy lejana, casi como si sólo hubiese sucedido en su mente. Recordaba a la perfección como había tomado la difícil y dolorosa decisión de abandonar a la Voyager y a sus amigos para quedarse en la colonia talaxiana que necesitaba su ayuda. No sólo por poder convivir por primera vez en muchos años con miembros de su propia raza, desde la destrucción de su mundo, si no por encontrar de nuevo el amor con Dexa y su pequeño hijo Brax. Ellos necesitan que los cuidasen y aunque fue duro durante las primeras semanas, finalmente se adapto a la vida en la colonia.
Sus habilidades como comerciante le fueron de mucha utilidad a la comunidad talaxiana y en poco tiempo fue muy apreciado por los ciudadanos de la colonia.
Su amor por Dexa fue creciendo cada vez más, hasta que decidieron tener un nuevo miembro en la familia. A la pequeña hija, fruto de su amor, la llamaron Alixia, en honor de su hermana fallecida.
Finalmente, Neelix era feliz. Como nunca pensó volver a serlo.
Hasta que llegaron los borg.
La colonia estaba situada en el interior de un asteroide de grandes dimensiones, donde podían realizar los trabajos de minería que les permitían subsistir. Para proteger la colonia de ataques de piratas u otros enemigos, el asteroide estaba protegido por un campo de energía que fue creado gracias a la colaboración de la tripulación de la Voyager.
Esa protección fue totalmente inofensiva para los borg. Atravesaron las defensas fácilmente y sin apenas oposición se hicieron con el control de la colonia minera.
Los talaxianos son pacíficos en líneas generales, pero cuando se trata de proteger a los suyos, son capaces de las mayores hazañas.
Con su ímpetu, retrasaron lo más posible el avance de los borg, pero fue insuficiente.
Neelix contemplo con sus propios ojos como sus amigos y conocidos eran asesinados o eran infectados por el virus asimilador.
Intentó huir con su familia, con la idea de llegar a su viejo carguero Baxial y escapar de la colonia condenada.
No fue posible. Los borg les dieron cazas antes de poder alcanzar el carguero. Ante una pareja de drones borg, se puso delante de su mujer y sus hijos para plantarles cara. En el forcejeo, uno de los drones le golpeó, dejándolo incapacitado y semiconsciente. Desde ese estado pudo escuchar los gritos de auxilió de su familia, la angustia y desesperación de sus sollozos le perseguirán hasta el fin de sus días. Cuando despertó, estaba sólo. Al parecer los drones le habían dado por muerto y le abandonaron a su destino, o quizás no le consideraron digno de entrar en el colectivo. Fuese como fuese, sobrevivió. Para su eterna vergüenza, él estaba vivo y su mujer e hijos ya no se encontraban con él. En un primer momento pensó en terminar con su vida y reunirse con ellos. Luego vino la rabia, y con la rabia las ansias de venganza. Sobreviviría para poder ver en persona como moría hasta el último de esa plaga galáctica conocida como los borg.
A través de túneles que cruzaban el interior del asteroide, llegó finalmente a una capsula de escape y consiguió despegar de la colonia sin llamar la atención de los borg.
Se alejó lo más que pudo de su antiguo hogar, hasta que la capsula se averió y se dio cuenta de que apenas le quedaban unos día de vida. Introdujo una serie de llamada automática de emergencia, por si alguna nave escuchaba su llamada de auxilio. Sin comida, ni apenas oxigenó, se preparó para volver a ver a su hermana, a su mujer e hijos en el Gran Bosque, donde se encontraban los talaxianos al fallecer. Cuando ya había perdido cualquier esperanza, notó el familiar cosquilleó del transportador y apareció en la Delta Flyer.
Kathryn Janeway no pudo reprimir las lágrimas que le resbalaban por las mejillas. La triste historia de su compañero y amigo le habían afectado.
- Lamento mucho tu pérdida, Neelix.- Dijo Seven poniéndole tiernamente una mano en el hombro.
- Gracias, amiga mía.- Dijo Neelix poniendo su mano encima de la de la joven.- El destino quiso que nos reuniésemos de nuevo.
Morgan les interrumpió.
- Almirante, ya hemos vuelto al rumbo inicial. Llegaremos en unas horas.
Janeway asintió satisfecha.
- ¿Almirante? Vaya, parece que habéis progresado desde que me fui. ¿Y donde se supone que vais?- Preguntó intrigado Neelix.
- Almirante, le recuerdo que es alto secreto y no sabemos si podemos confiar en él.- Inquirió Morgan.
- Neelix es de total confianza, teniente Morgan, pondría mi vida en sus manos sin dudarlo ni un segundo.- Dijo con determinación Janeway mirando con dureza a Morgan.
- Es su responsabilidad, almirante.- Dijo Morgan regresando al puente.
- Verás, Neelix. Estamos en misión especial de la Flota Estelar. Los bor gestan atacando el cuadrante Alpha y amenazando a la Federación, así que hemos venido a detenerlos.
El rostro del talaxiano se iluminó.
- Quiero ayudaros, por favor, capi… Almirante, déjeme acompañaros.- Dijo casi como suplica Neelix.
- Es muy peligroso, Neelix, puede que no regresemos.
- Se lo suplico, almirante. No tengo nada más, me lo deben. Necesito ir con vosotros. Necesito estar allí cuando suceda.
- ¿Cuándo suceda qué?- Preguntó Tuvok.
- Quiero ver como desaparecen, hasta el último de ellos.
- Neelix.- Dijo Janeway.
Le dolía terriblemente el ver como la alegría que rebosaba Neelix por todos lados se había tornado en amargura y en dolor, mucho dolor. Otra cosa que apuntar a la larga lista de horrores realizados por los borg.
- Esta bien, Neelix, estas de nuevo a bordo. Bienvenido.- Dijo Janeway esforzándose en sonreír.
- ¡Bien! ¿Puede tener también una insignia? ¡Me muero por tener de nuevo la insignia intercomunicadora!- Exclamó Neelix dando un saltito y soltando una risita jocosa.
Este si es el Neelix que conocemos- Pensó Janeway.- Al menos no ha desaparecido del todo.
- Ahora te contaremos todos los datos de la misión. Tuvok y Seven te pondrán al día, tengo que ir al puente.- Dijo Janeway.
6
La luz de alerta roja iluminaba tenuemente el puente, prestos a entrar de nuevo en combate. La flota tomó posiciones y se desplegó como tenían previsto.
Chakotay pensaba en si seria suficiente. El poderío bélico presentado en este lugar haría temblar a cualquier imperio de la galaxia, sin embargo, las probabilidades de éxito ante tal enemigo eran cuanto menos dudosas.
Las naves de combate de la Flota Estelar se mezclaban con poderosos cruceros de combate romulanos y destructores cardassianos. Se lamentaba de que los klingon no hubiesen acudido finalmente para apoyarles en estos momentos de necesidad.
- Tenemos nueva comunicación desde la Defiant, capitán.- Informó Harry Kim.
- En pantalla.
El fiero rostro del klingon apareció en el monitor. Chakotay apreció que Worf estaba muy concentrado para el inminente combate.
- Quería desearles suerte, capitán. Si ambos morimos, moriremos luchando, y créame que será todo un honor caer combatiendo a su lado.- Dijo Worf. Sólo lamento que mi pueblo no esta a nuestro lado… ¡Qapla'!
-¡Qapla'!- Repitió Chakotay levantando el puño en alto.
Tras cortar la comunicación, Harry Kim negó con la cabeza.
- No sé que puede haber de honorable en la muerte.- Dijo B’elanna
- No es una actitud muy klingon, B’elanna .- Comentó Rial Elbrun.
- Nunca he sido una klingon al uso.- Observó B’elanna.
- Hmmm Por suerte para nosotros- Observó el Doctor pensativo. Su mente estaba a muchos años luz de distancia. Se preguntaba si volvería a reencontrase con Seven y si a su regresó seguirían siendo pareja o se marcharía con Axum. Esa posibilidad no dejaba de torturarle en todo momento.
Las diferentes naves estaban a la expectativa ante lo que podría surgir de la apertura que transwarp que se estaba creando. Sus mayores temores eran los de ver aparecer una veintena de cubos borg dispuestos para destruirles, pero no estaban preparados para lo que surgió de la apertura.
Su tamaño era poco menos que descomunal. Los cubos borg a su lado eran naves medianas, era casi tan grande como una luna pequeña. La nave era de claro diseño borg, pero su estructura era muy diferente a las naves habituales. Tenía forma semejante a una estrella, con diversas puntas que salían de su centro. Emanaba negatividad y a su paso, se ensombrecía todo.
- Madre de Dios ¿Qué demonios es esa cosa?- Exclamó Harry Kim.
- Su tamaño… Jamás había visto una nave tan grandiosa. No tengo palabras.- Consiguió decir B’elanna.- Una auténtica Estrella Borg.
- Se han adaptado. Es lo que siempre hacen. Quieren apoderarse de toda la galaxia y han fabricado naves mejores y más poderosas.- Comentó Chakotay.
- La esfera borg nos llama.- Indicó Rial Elbrun.
- Veamos que nos puede decir Korok.
La familiar forma del general Korok se vio en la pantalla del puente.
- Capitán Chakotay. Le puedo asegurar que es algo nuevo. Jamás habíamos visto una nave de creación borg de esta magnitud. Ignoramos su potencial.
- Lo imaginaba, general. Esta claro que esta vez hemos sido nosotros los sorprendidos.
-¡ Señor! ¡La señal se interrumpe! Otra señal esta superponiéndose. Se transmite a toda la flota.
La pantalla central parpadeó antes de oscurecerse. Un rostro llenó por completo el monitor. Todos en el puente se quedaron boquiabiertos al darse cuenta de la imagen que estaban contemplando. No era un drone cualquiera quien se alzaba en el puente de la nave borg. Con una fría e inhumana mirada, el hombre que fue el almirante Raymond Stoner los observaba. Su tez se había tornado totalmente pálida. Todo rastro de humanidad había desaparecido por completo en el híbrido entre hombre y maquina que era ahora.
-“Soy Korudus de Borg”- La voz era la de Stoner, pero sonaba chirriante, sin emoción alguna.- “Si intentan resistirse, los destruiremos. La resistencia es fútil.”
Nunca pensó que sentiría lastima por Stoner, pero Chakotay la sentía. Su destino era peor que cualquier muerte posible.
- ¿Nadie más aprecia la ironía? Stoner se ha acabado convirtiendo en lo que más odia.- Observó el Doctor. – Cada uno recibe el castigo que se merece.
- Ni él se merece algo semejante.- Dijo Harry Kim.
- Capitán, la flota aliada se despliega para hacer frente a la estrella borg.- Indicó Barclay desde astrometría.
Chakotay suspiro. Gracias a Stoner sabrían anticipar todas sus tácticas y estrategias de combate, por si fuera poca desventaja el enfrentarse a semejante behemot.
En la sala de astrometría, Mia y Reginald Barclay no dejaban de analizar la nave borg con la esperanza de encontrar alguna debilidad o punto débil que poder usar contra ella.
- A-algo esta s-sucediendo, ¡mira! - Exclamó Reg señalando una pequeña pantalla de su panel de control.
- Tienes razón. Su nivel de energía esta creciendo hasta limites increíbles. Se sale por completo de las escalas.- Dijo Mia.
- V-veámoslo m-mejor.- Indicó Barclay moviendo con rapidez sus dedos en los controles.
De inmediato, en el monitor apareció un modelo en tres dimensiones de la estrella borg.
- L-las puntas se e-están desplazando d-de algún modo ¿Qué es lo que traman?-Dijo Barclay.
En el interior de la colosal estructura de la Estrella Borg, el drone que se identificaba con la designación Korudus de Borg observaba el transcurso de la batalla con frialdad.
Detrás de él varios drones se movían a un lado y a otro, con una actividad frenética.
De uno de los ojos de mirada perdida de Stoner, brotó una pequeña lágrima, casi imperceptible, que resbaló por la mejilla. ¿Un acto reflejó o algo más? Nunca lo sabremos.
- Por los ancestros ¡mirad!- Exclamó Chakotay.
Las puntas de la nave borg empezaron a brillar con intensidad, hasta que un haz de luz de gran intensidad golpeó de pleno el planeta. La atmósfera del mundo comenzó a iluminarse y ante sus ojos, todo empezó a cambiar.
- Reg, Mia ¿Qué esta ocurriendo?- Preguntó Chakotay.
- Han emitido un pulso inofensivo aparentemente, sin embargo.- Empezó a decir Barclay.- N-no, no p-puede s-ser.
- E-el pulso es un transmisor, c-capitán, un vehiculo. Han l-liberado en la atmósfera un tipo de virus de asimilación. B-billones y billones de n-nanosondas borg para infectar a-a la población.
- Tiene sentido. ¿Por qué asimilarlos uno por uno cuando puedes hacerlo de una sola vez? Entra perfectamente en la conducta borg, es un método más eficiente.- Observó B’elanna Torres.
- ¿Cuánto tarda en hacer efecto el virus?- Preguntó Chakotay sin quitarle ojo a la pantalla.
- E-el ritmo de expansión es i-increíblemente algo, s-señor. En apenas unos minutos ha contagiado al noventa por ciento de la población mundial. N-no p-podemos h-hacer nnada p-por e-ellos, son t-todos borg-Dijo apenado Barclay.
- Esta es el arma más terrible que podíamos imaginar. ¿Cuántas de estas Estrellas Borg estarán ya en pleno funcionamiento?- Dijo Chakotay intentando no pensar en los millones de habitantes de Troyius y en su sufrimiento.
- Estamos perdidos. Asimilarán toda la galaxia y no podremos impedírselo.- Dijo con la mirada perdida Harry Kim.
- ¡Venga, chaval! ¡Arriba ese animo! ¡No nos demos por vencidos tan fácilmente!- Dijo jovial Rial Elbrun intentando animar a sus compañeros.
- Estoy de acuerdo con el señor Elbrun. Estaciones de batalla. La flota reemprende la ofensiva contra la Estrella Borg y nosotros no seremos menos.- Ordenó Chakotay.
Las naves que formaban la flota, empezaron a bombardear con toda la potencia de fuego de la que disponían. Durante unos instantes que parecieron eternos la Estrella Borg pareció indiferente a los ataques, como si no fuesen merecedores de su atención. Entonces, un fino rayo de plasma surgió de las entrañas de la nave, cortando el casco de una nave de clase galaxia, con la destreza del bisturí de un cirujano segó en dos mitades la nave de la Flota Estelar.
- La Okinawa ha caído.- Informó B’elanna.
- Maniobras Epsilon Gamma.- Ordenó Chakotay.- ¡Fuego!
Los arrays de phasers de la Voyager brillaron cuando dispararon varias veces contra la nave borg. A su vez, la Uss Defiant sumó sus baterías de phasers al ataque.
La Voyager viró para poder eludir las contramedidas que lanzaban los borg contra ellos.
Sin embargo, una nave romulana no tuvo tanta suerte y fue alcanzada de lleno, siendo convertida en una bola de fuego y metal que estalló, con tan mala suerte que alcanzó a la Voyager, que fue golpeada con dureza por los restos de la nave romulana. Varios paneles estallaron en el puente, así como una parte del techo se desplomó sobre ellos.
El humo y las llamas apenas dejaban ver algo en el interior del lugar. El Doctor acudió con rapidez a atender a los heridos. Cuando estaba viendo cuales eran las heridas de una alférez que tenía leves quemaduras, se dio cuenta de que uno de los que estaban malheridos era Chakotay, que se había desplomado al lado de la silla de capitán. Una placa de metal desprendida en el impacto le había golpeado en la cabeza. Con el tricorder médico comprobó sus constantes vitales y actuó con la mayor celeridad que pudo.
- B’elanna, transporta al capitán y al resto de los heridos directamente a la enfermería. La doctora Selar les atenderá.- Ordenó el Doctor a la jefe de ingenieros.
Unos segundos más tarde, Chakotay se envolvió en el familiar brillo azulado que indicaba que estaba siendo transportado y desapareció. El holograma médico miró uno por uno a los tripulantes que se encontraban en el maltrecho puente. Se encontraban con su capitán herido quien sabe por cuanto tiempo y sin primer oficial, ya que Tuvok no estaba allí. Un pensamiento le vino a la cabeza. Hacía mucho tiempo que no lo usaba, pero las circunstancias mandan.
- Computadora, active el H.C.E.- Indicó el holograma en voz alta.
- ¿Qué?- Exclamó Harry Kim.- Lo había olvidado por completo.
- Transfiriendo todos los sistemas a su programa.- Dijo la voz de la computadora.
La forma holográfica del Doctor osciló durante un momento. El uniforme habitual de oficial médico había sido sustituido por el uniforme característico de los oficiales al mando. Incluso en el cuello de su camisa habían aparecido los galones de capitán.
- ¿Qué le ha ocurrido al Doctor?- Preguntó Rial Elbrun sin salir de su asombro.
- Un programa adicional creado por el mismo Doctor y desarrollado por B’elanna hace años. El H.C.E.: Holograma de Comando de Emergencia. La idea era un capitán de repuesto en caso de que la capitán estuviera incapacitada, y la cadena de mandos fallase. Ahora todas sus subrutinas médicas han sido sustituidas por las necesarias para ser capitán de una nave estelar. [4]
- ¿Quieres decir que ahora el es nuestro capitán?- Dijo Rial llevándose una mano a la cabeza.
- Caballeros, a partir de este instante, asumo el mando de la Voyager. Gire a estribor.
Refuercen escudos y preparen armas, ya es hora de que estas aberraciones cibernéticas reciban algo de su propia medicina.
Próximo Número: ¿Cumplirán su misión Janeway y sus hombres? ¿Sobrevivirá la tripulación de la Voyager a su nuevo capitán? Todo esto y más en una nueva parte de las Guerras Borg
Otros fan fictions escritos por Doctor Banner en Action Tales hasta Julio del 2008:
- Star Trek Voyager#1-22, anual#1
- Star Trek
- Star Trek Universe#6, annual#1
- Invasores#1-5, 10-14, anual#1-2
- Thor#1-14
- Crepúsculo de los Dioses #1-3
- New Defenders# 1-3
- Hulk #9-10-11-12
- Club de los Perdedores #1-4
- Monologo, historia corta
en el Umbral de
- Hijo de Satán: Sombras en el cementerio en AT Visions Especial Navidad 2005
- Star Trek Valhalla: Reflexiones de Shyla Kell en AT Visions Especial Navidad
[1] En la saga “Dark Frontier” de la temporada 5 de la serie de TV de ST Voyager.
[2] Ver el Star Trek Universe#16 para saber a que se refiere.
[3] Neelix, Talaxiano que fue comerciante, cocinero, embajador, oficial de la moralidad y muchas cosas más en los siete años que estuvo en la Voyager. Cuando la Voyager volvió a casa, se quedó en el cuadrante Delta.
[4] Desde la 6 temporada, aunque ni fue activo hasta la 7 temporada de la serie de Voyager.