“Tras su largo viaje de vuelta
a casa,
Gene Rodenberry y Action Tales presentan:
Fecha Estelar: 58957
Anteriormente:
Los borg rebeldes que conocieron años atrás durante la Unimatrix Cero, vienen para advertirles de que los borg estan de camino. Entre ellos se encuentra Axum, el antiguo amor de Seven of Nine, lo cual es un problema para ella, debido a su actual relación con el Doctor.
Axum descubre esto, y decide intentar recuperar su amor a toda costa.
En el Alto Mando discuten la conveniencia de aliarse con estos borg, y finalmente deciden apoyar la alianza, para disgusto del almirante Stoner, que pone en marcha algo llamado el “operativo Colmena”.
La Reina Borg se comunica con Seven y le ofrece una última oportunidad de unirse de nuevo al colectivo, que Seven rechaza.
Un cubo borg se dirige hacia el planeta Evora, un protectorado de la Federación, por lo que envían una flota de naves a defender este mundo, la Voyager se une a la batalla.
En el transcurso de la misma, varios borg se transportan al puente de la Voyager y uno de ellos agarra a Chakotay por el cuello con la intención de estrangularlo…
1
La mano mecánica entorno a su cuello empezó a presionar más, haciendo que Chakotay empezase a perder el conocimiento, cuando notó que la presión desaparecía y quedaba liberado.
Tuvok había rodeado con sus manos el cuello del drone, y con un fuerte movimiento le rompió el cuello, haciendo que el drone se convulsionase hasta desactivarse por completo.
Chakotay se llevó las manos a su dolorido cuello y pudo observar como sus tripulantes se enfrentaban a los borg que intentaban inutilizarlos.
Un borg se acercó a Tom Paris y este se protegió disparando con su phaser. El haz del arma se disipó contra el escudo personal del drone.
El borg le apartó fácilmente, haciéndole golpear la cabeza contra uno de paneles y dejándole sin sentido.
Rial Elbrun forcejeaba con su rival, intentando esquivar las cuchillas cortantes de su prótesis cibernética. El kylesiano consiguió sacar su shibankas y desplegarlo en toda su envergadura. De un rápido movimiento del arma kylesiana lo introdujo por el implante óptico del borg, haciendo que explotasen varios de los componentes electrónicos del drone.
Chakotay se dio cuenta de que uno de los borg estaba intentando acceder al control de la computadora de la Voyager a través de uno de los controles del puente.
- ¡Deténganlo!- Gritó con su dolorida garganta Chakotay.- ¡Se intenta hacer con el control de la Voyager!
Antes de que Tuvok pudiese disparar su arma, Harry Kim comenzó accionar frenéticamente los controles de su consola.
Los borg empezaron a verse envueltos por un brillo azulado, para a continuación desaparecer.
Harry suspiró aliviado.
- Los he transportado al espacio.- Aclaró Harry.
- Buen trabajo, chaval.- Dijo Rial dándole una palmada en el hombro.
Chakotay se volvió a sentar en su silla de capitán.
- Lleven a los heridos a la enfermería.- Ordenó Chakotay tocándose su cuello.- Y refuercen los escudos para que no volvamos a tener una nueva incursión.
- Creía que esta vez no lo contaba-pensó Chakotay- Ha estado muy cerca.
Paso su vista por cada uno de los oficiales que se encontraban en ese momento en el puente. Desde que asumió el mando de la Voyager, su bienestar, sus vidas pasaron a ser su responsabilidad y es algo que no se tomaba a la ligera. Cuando era el primer oficial creía saber la presión que tenía que soportar un capitán de una nave estelar. Se equivocaba. No se acercaba en lo más mínimo a la realidad, al día a día de estar al mando de más de cien personas que dependían de él.
Un recto y preocupado capitán- sonrió al pensar en lo lejos que había llegado un antiguo terrorista maqui. Al temblar la cubierta del puente por un impacto enemigo, le hizo centrarse de nuevo en la misión que estaban realizando.
- Señor Elbrun, prepare armas.- Ordenó Chakotay.
El cubo táctico borg seguía su imparable senda hacía Evora. Las naves Evora se añadieron a quienes tratan por todos los medios de defender su mundo natal. Eran naves pequeñas y sin gran armamento, pero con mucha constancia y atrevimiento por parte de sus pilotos.
La Uss Sutherland atacaba sin tregua a la nave borg. Barrows, el oficial táctico de la nave era todo un veterano, con amplia experiencia en las guerras contra los cardassianos y el Dominion. Sus maniobras de combate eran excepcionales según la opinión del capitán Elorac. La nave estelar clase Galaxia vibraba por el esfuerzo realizado, sin dejar de disparar sus arrays de phaser sobre el titán de metal con el que se enfrentaban.
La cubierta se tambaleó. Elorac recuperó su posición con rapidez, y sin perder la compostura ni los nervios, se dirigió a su oficial más cercano.
- Informe de daños.
- Hemos perdido los escudos debido al impacto directo. Necesitamos unos segundos para volver a recuperarlos.- Dijo el alférez Jensen.
Elorac maldigo entre dientes. En el transcurso de ese tiempo se encontraban totalmente vulnerables a cualquier ataque desde la nave enemiga.
- Señor, una nave se ha puesto delante de nosotros. Señor… Es la esfera borg que esta con nosotros.
Elorac se quedó paralizado durante un instante. Nos están protegiendo, escudándonos con su casco mientras reparamos los daños- pensó Elorac- No lo hubiese creído posible.
La esfera borg contraataco disparando contra el cubo, para que centrasen su atención en su ellos y no en la Sutherland.
- Capitán, ya tenemos de nuevo activos los escudos.- Indicó Barrows unos momentos más tarde.
- Abrid comunicación con la esfera.- Indicó Elorac.
- Canal abierto, capitán.- Dijo Jensen.
- Aquí la Sutherland. Gracias por cubrirnos, amigos. Ya podemos valernos por nosotros mismos.
Elorac pensaba escuchar una voz fría y carente de emociones y se sorprendió al escuchar una voz emotiva y llena de vida a través de los altavoces del puente.
- Aquí el general Korok. No tiene que darnos las gracias, capitán, en el corazón de la batalla los guerreros se deben ayudar unos a otros.
- Le debo una copa cuando termine esto, general.
- ¡Que sea de vino de sangre! Si no me equivoco, usted es quien estad al mando de la flota. La batalla será larga, podemos ganar, pero el coste en vidas y en naves puede ser muy alto, tengo un plan al respecto, capitán.
- Soy todo oídos.- Dijo el boliano.
- Ya estamos en Evora, señor.- Indicó el capitán Bakunin al almirante Stoner.
La Uss Éxodo salió de velocidad warp y se detuvo. En la pantalla principal se podía contemplar la terrorífica batalla que estaba sucediendo en esos mismos instantes.
La visión del inmenso cubo borg le hizo retrotraerse años atrás. Los gritos y sollozos de sus hombres, heridos y aturdidos, con el puente humeante y totalmente destrozado, con piezas de metal llameantes por todos lados. La computadora no respondía y la nave giraba muerta, totalmente a la deriva, totalmente a la merced de su enemigo. El cubo se acercaba, como un mensajero de la muerte dispuesto a terminar con ellos de una vez y por todas. Los gritos de su tripulación lo ensordecieron, haciendo que notase una presión en la cabeza.
- ¿Señor? ¿Se encuentra bien? Parece algo ausente.
- Mejor que nunca.- Contestó Stoner acallando por el momento las voces que le acusaban, que le imploraban justicia. Justicia y venganza.
- Acérquese con maniobras evasivas. Tenemos que acercarnos al cubo lo más posible si queremos que el operativo colmena funcione.
Pronto las voces se callarían definitivamente.- Pensó Stoner.- De una vez y por todas.
2
En su despacho en el cuartel general de la Flota Estelar, en la Tierra, la almirante Janeway seguía las transmisiones de la batalla de Evora con preocupación. Concentrada como estaba en la misma, no fue consciente de que alguien acababa de entrar en la habitación.
- Kathryn, deberías calmarte o te dará algo, querida.- Dijo la familiar voz del almirante Bowers.
- Me encuentro como un animal enjaulado, desearía…
- Estar al mando de la Voyager en estos momentos ¿verdad? – Comentó Bowers acercándose al replicador.- Conozco esa sensación, ese hormigueo continuo en tu estomago y esa frustración al darte cuenta de que nuestro cometido actual no es ese.
- Es tan duro, no pensé que seria tan difícil el cambiar las estrellas por un despacho en el Alto Mando de la Flota. Si alguien me hubiese dicho cuando empecé que llegaría tan lejos en mi carrera le hubiese dicho que estaba loco. Y ahora que estoy aquí dudo de si hice lo correcto.
El almirante Bowers dibujo una sonrisa.
- Es tu primer gran conflicto desde que asumiste el almirantazgo, todos los que estuvimos al mando de una nave estelar tuvimos las mismas dudas, créeme.
Bowers sacó dos tazas de café bien caliente del replicador y le acercó una Janeway.
- Estamos teniendo problemas con los klingon, el nuevo canciller es muy reacio a una alianza con nosotros. Es una lastima que Martok no siguiese en el puesto, de ser así, la alianza seria ya un hecho.
- Al final hasta Talon se dará cuenta de que no podrá con los borg ellos solos. Esperemos que los romulanos o los cardassianos sean más inteligentes.- Dijo Janeway.
Bowers le dio un largo trago a su taza de café.
- Conozco personalmente a la Pretor Donatra del Imperio Romulano. Su mentor, el comandante Suran, era un viejo amigo mío.- Dijo Bowers.- Intentaré comunicarme personalmente con ella.
- Desde luego tienes buenos contactos, eso tengo que admitirlo, Henry.- Observó Kathryn.
Kathryn sintió un sonido en su cabeza, como un lejano tintineó de campanillas. A continuación, una extraña fuerza pareció tirar de ellos hasta elevarlos y dejarlos inmovilizados en el techo del despacho.
- Haz acto de presencia. No es necesario esconderte.- Dijo Janeway.
- ¿Sabes lo que esta ocurriendo?- Interrogó Bowers.
Como respondiéndole, algo se movió en la habitación. Bowers observaba con incredulidad que se trataba de una niña pequeña, de ojos oscuros y un largo cabello rubio. No parecía tener más de ocho o diez años. Su expresión era profunda y seria y sus ojos daban la sensación de poder penetrar en el interior de alguien con sólo mirarlo.
- Suspiria.- Dijo Janeway.- No pensaba que volveríamos a encontrarnos. [1]
- ¿la conoces?
- Suspiria era la compañera del Guardián, el ser que nos llevó al cuadrante Delta años atrás. El Guardián atraía naves de todos los rincones de la galaxia, buscando una especie compatible con su adn para reproducirse y no dejar sin protección a la raza conocida como los ocampa. [2]
El Guardián se moría e intentaba proteger a los ocampa y no dejarlos desamparados. Suspiria se había marchado tiempo atrás de su lado.
-Pensando que fuisteis vosotros quienes acabasteis con mi compañero intente acabar con vosotros. Pero me demostrasteis que no era así. Mi compañero murió de muerte natural. Y cuando me tuvisteis a vuestra merced fuisteis compasivos y me dejasteis marchar, Kathryn Janeway.- Dijo Suspiria con una voz profundo y grave que contrastaba con su apariencia infantil.
Con un gestó, Suspiria los liberó y aterrizaron sanos y salvos.
- ¿Por qué estas aquí, Suspiria?- Preguntó Janeway incorporándose.
- Hace mucho tiempo, mi compañero y yo éramos exploradores en esta galaxia. En cierta forma, muy parecidos a vosotros. Por un accidente dañamos la atmosfera del planeta Ocampa y lo convertimos en un desierto yermo e inhabitable. Los protegimos desde entonces, cuidando de su bienestar, como si fuesen hijos nuestros. Era nuestra responsabilidad. Sin embargo, yo me marché del lado de mi compañero, y él quedó al cargo de los ocampa.
- Conozco muy bien esa historia, Suspiria ¿Por qué nos la cuentas?
- Mis hijos, los ocampa ya no existen. Han sido borrados de la existencia como si nunca hubiesen habitado en este universo. Eran una raza pacifica, sin maldad alguna, como unos niños inocentes que están aprendiendo a acceder a su enorme potencial. Eso no pareció importarles en lo más mínimo a la raza que conocéis como los borg. [3] - Dijo Suspiria con un tono que denotaba tristeza.
- Los ocampa ¿muertos?- Dijo Janeway llevándose las manos a la cabeza. Había conocido a la gentil raza, sobre todo gracias a la convivencia durante tres años con la mujer ocampa llamada Kes. El pensar que ella y toda su raza habían desaparecido de esa cruel manera le estremeció y le hizo sentir un escalofrío.- Siento mucho la perdida de los ocampa, de verdad.
Suspiria pareció enfurecerse y en sus ojos se podía ver el odio en su interior.
- La muerte de mis hijos no quedará impune. Voy a acabar con todos y cada uno de ellos, y vosotros me ayudareis.- Dijo Suspiria.
3
Tom Paris se despertó en una de las bio-camas de la enfermería con un fuerte dolor de cabeza. A su lado se encontraban dos heridos más en el ataque de los borg al puente.
- Hmmm Ya esta despierto, señor Paris. Manténgase inmóvil unos segundos y el regenerador epidérmico le cerrará la herida de la frente.- Le indicó el Doctor.
- Ay.- Se quejó Paris.
- ¡Le dije que se estuviese quieto!- Exclamó el Doctor.
-Eso es fácil para ti, doc, a ti no te ha atacado ningún borg.- Dijo Paris.
- Ya esta curado, quejica.- Dijo el Doctor.- Ya puede regresar al puente.
Tom se levantó de la bio-cama con ganas de volver a su puesto.
El Doctor abrió unos cajones y se puso a rebuscar algo.
- No puede ser, si recibí aboricina hace unos días ¿Dónde demonios esta?
- En el estante cercano a la pared. He ordenado los medicamentos por orden de aplicación e importancia.- apuntó la doctora Selar sin despegar sus ojos del microscopio donde estaba examinando unas muestras.
- ¿Qué?- Dijo sorprendido el holograma.
- La mayoría de medicamentos estaban mal ubicados y desordenados, así que los ordené de la manera más lógica.- Observó Selar.
- ¿Has estado cambiando de sitios los medicamentos? Estaban perfectamente ordenados según mi método ¡ni se le ocurra volver a tocar mis cosas sin decirme nada!- Gritó el Doctor evidentemente alterado.
- Doctor, la lógica indica que todo el material médico debe estar colocado correctamente, no hice nada más.- Inquirió Selar que había abandonado su examen de las muestras.
- ¡Lógica! ¿Sabe lo que le digo? ¡Que se meta su lógica vulcana donde le quepa!
La doctora levantó una ceja, sin decir nada más ante el comentario del holograma.
Tom salió de la enfermería con una sonrisa en su rostro. No cambiara nunca.- Pensó-Incluso en medio de una batalla a vida o muerte sigue siendo el mismo de siempre.
En el puente, el capitán Chakotay conversaba a través de un monitor cuya pantalla se hallaba dividida en dos para dar cabida en la conversación al general Korok y al capitán Elorac.
- Entonces piensa que hay altas posibilidades de éxito.- Dijo Chakotay a Korok.
- Lo hemos analizado concienzudamente. Si conseguimos desestabilizar los vectores centrales del cubo táctico, se iniciara una rápida reacción en cadena que destruirá la nave, sin darles tiempo a reaccionar ni a repararla.- Comentó Korok.
- Enviaremos un fuerte contingente armado para que lograrlo.- Dijo el capitán Elorac.
Chakotay negó con la cabeza.
-Por mi experiencia, creo que es mejor sea un equipo pequeño y rápido será mucho más efectivo.
- Usted y su tripulación tienen mucha más experiencia con los borg que la mayoría de oficiales en la Flota Estelar. Reúna un grupo de confianza e intenten que esto no acabe en un baño de sangre. Manténgame informado. Elorac fuera.
- Le recomiendo que se lleven con ustedes a Axum, sus conocimientos de ingeniería borg son estimables.- Observó Korok.
- ¿Qué opinas, Seven? ¿Es viable la misión?- Preguntó Chakotay a Seven of Nine, que había estado escuchando la conversación desde astrometría por un canal de comunicación interno.
- No será fácil, pero hay un alto porcentaje de poder lograr un resultado satisfactorio, capitán.- Dijo Seven.- Me ofrezco voluntaria para la misma.
Chakotay no pudo evitar una exclamación de sorpresa.
- ¿Estas segura, Seven? – Dijo Chakotay sabiendo la dificultad que ello entrañaría para Seven.
- Mis sentimientos personales son irrelevantes, capitán. Para que la probabilidad de éxito sea más elevada necesitarán de mis conocimientos y experiencia.
Chakotay se lo pensó durante unos segundos, para después asentir afirmativamente.
- De acuerdo. Reúnete con Tuvok, Axum, Harry y el Doctor en la sala de transporte cuando te hayas preparado.- Ordenó Chakotay.
- Allí estaré. Seven fuera.
Seven se quedó pensativa durante un instante frente a los controles de astrometría.
- ¿Le ocurre algo, Seven?- Preguntó Barclay.
Seven negó con la cabeza.
- Estaba preparándome para enfrentarme a mis demonios interiores, teniente.- Dijo Seven antes de abandonar la sala.
-Suerte, Seven.- Pensó Barclay.- Espero que todo salga bien. Por tu bien y el nuestro.
El grupo formado por Tuvok, Seven, Axum, Harry Kim y el Doctor completo con éxito el transporte al interior de la inmensa nave borg.
En el lugar donde se habían materializado, sólo se encontraban una pareja de drones reparando unos paneles dañados durante la batalla. Su presencia no los había inquietado en lo más mínimo y seguían con las reparaciones como si no estuviesen allí.
- En esa dirección.- Dijo Axum señalando un intrincado laberinto de pasadizos.
Tuvok se adelantó y sin separarse de su rifle phaser, se aseguró de que el recorrido fuese seguro y después les indicó que le siguiesen.
Al pasar al lado de los drones de mantenimiento, uno de ellos pareció fijar su atención en Seven of Nine. La ex-borg se tensó durante un momento, hasta que el drone volvió su atención a los circuitos que estaba reparando.
Ni siquiera la violenta batalla que se estaba librando en el exterior parecía alterar la rutina de los borg que habitaban en su interior. Cada uno de ellos tenía una función programada, y estando bajo ataque o no, la cumplirían.
Harry Kim tragó saliva, y mientras caminaba al lado de Axum no dejaba de tener la sensación de que lo estaban vigilando. Como si multitud de ojos curiosos lo observasen y analizasen detenidamente. Todos sus sentidos le apremiaban para que saliese de allí lo antes posible, y su corazón bombeaba tan rápido que pensaba que se le saldría del pecho. Un sudor frío le resbalaba por la frente.
-Da lo mismo las veces que hubiese entrado en una nave borg- Pensó Harry.- La experiencia es igualmente traumática.
Miró a Tuvok, observando una aparente calma en el semblante de su rostro.
El control del vulcaniano sobre sus emociones hacía que Tuvok no sintiese más apuro adentrándose en la penumbra de las cámaras borg que si estuviesen en cualquier otro lugar. En momentos como este, envidiaba enormemente a los vulcanianos.
La preocupación y la cautela es lo que podía uno adivinar si mirase a los ojos al Doctor. A pesar de que en todos sus años activado había participado en un número importante de misiones de campo, jamás lo hizo en un cubo borg.
No temía tanto por él si no por Seven. Admiraba el coraje que tenía al volver a ponerse a prueba regresando a instalaciones borg. Se enfrentaba a sus miedos con más valor que cualquier persona que hubiese conocido en su existencia.
Para Axum no era nada fuera de lo habitual. Desde que fue liberado del colectivo, se había visto metido en innumerables misiones contra el enemigo, no muy distintas a la actual. Si no fuese por el nuevo factor que convertía todo en algo totalmente diferente.
La presencia de Seven of Nine. Estar tan cerca de ella le dificultaba concentrarse. Ansiaba tanto volver a tenerla entre sus brazos, poder refugiarse en el calor de sus labios que casi podía olvidarse de que corrían un tremendo peligro mientras estuviesen allí. Sus sentimientos respecto a Seven sólo hacían que acrecentarse con el transcurso del tiempo, ni su situación actual los mermaba en lo más mínimo.
Seven no se sentía del todo a gusto, notaba una presión en el pecho y una sensación de agobio casi claustrofóbico. Su reciente conversación con la Reina Borg había reavivado gran parte de los miedos y terrores que creía parcialmente enterrados en lo más profundo de su psique. Se preguntaba a si misma cual seria su reacción ante una situación extrema y si no seria más un peligro para sus compañeros que una ayuda en esta misión.
Se quedó paralizada durante breves momentos al ver unas sombras deslizándose. Respiro tranquila al comprobar que sólo eran varios drones ocupando su lugar en las cámaras de regeneración para iniciar su ciclo de descanso.
El Doctor se dio cuenta y se acercó a donde se encontraba. Le paso el brazo por encima de los hombros afectuosamente.
- ¿Estas bien, Seven?- Dijo el holograma con cierta preocupación reflejada en su rostro.
- Los sonidos, la temperatura, la iluminación, todo ello me oprime como nunca antes. La emoción “humana” del miedo es terriblemente molesta, Doctor.- Observó Seven.
- Estamos a tiempo de que puedas regresar a la Voyager si no te encuentras con fuerzas.- Explicó el Doctor. Una parte de él deseaba que aceptase, pero sabia que si lo hacia no se lo perdonaría jamás y su autoestima sufriría un fuerte contratiempo.
- NO. Tenemos una misión que cumplir. Por difícil que sea, la mejor forma de vencer a mis miedos es enfrentarme a ellos, Doctor.- Inquirió Seven.
El Doctor le apretó fuerte la mano, para darle fuerzas para continuar. Sacando fuerzas de flaqueza, Seven continuó adelante.
La escena no pasó desapercibida para Axum. En el intercambio de miradas y en como se entrelazaban las manos cariñosamente percibía los sentimientos de afecto que se procesaban los dos. Sintió una nueva punzada de incontrolables celos que apartó con rapidez, para no entorpecer más el desarrollo de la misión que tenían entre manos.
Se detuvo repentinamente.
- ¿Qué ocurre?- Preguntó Tuvok.
- Debemos pasar por aquí, pero hay un campo de fuerza que nos impide avanzar.- Indicó Axum.- Reajustare los parámetros para anular los protocolos y desactivarlo.
- Te ayudaré.- Indicó Seven.
Axum asintió y los dos empezaron a manipular los controles de acceso.
Tuvok y Harry vigilaban atentamente para que no les atacasen por sorpresa.
Harry reajusto su rifle, sin dejar de pasar su vista a izquierda y derecha.
- Parece inquieto, señor Kim.- Observó Tuvok sin dejar la vigilancia.
- ¿Y como no lo iba a estar? Estamos en una nave con miles de borg deseando acabar con nosotros.- Dijo el Doctor interviniendo.- ¡Cualquier persona en su sano juicio lo estaría!
Tuvok alzó una ceja.
- ¿Esta dando a entender que no estoy en mi sano juicio, Doctor?
- Todo lo que puede estar un vulcaniano.
- Estoy bien. Es sólo este lugar, nada más.- Dijo Harry Kim.
- Podemos proseguir.- Anunció Seven. – Hemos desactivado el campo de fuerza.
Tuvok hizo una señal para que continuasen, cuando Harry se dio cuenta de que tres drones borg se activaron simultáneamente, separándose de sus cámaras de regeneración.
- Comandante, tenemos compañía.- Dijo Harry señalando a los borg que se dirigían hacía su posición.
- Doctor, márchese con Seven y Axum. Nosotros nos ocuparemos.
El medico holográfico pareció querer decir algo al respecto, pero se fue hacía donde estaba Seven.
Los borg caminaron con decisión, sin cambiar la fríe e inexpresiva expresión de sus rostros.
Tuvok y Harry apuntaron con sus rifles phaser y dispararon al unísono.
El primer disparo alcanzó a uno de ellos en el plexo solar, haciendo estallar varios circuitos, lo que hizo que se derrumbase. El segundo disparo acertó en el abdomen del drone, cayéndose e iniciando un movimiento incontrolado de sus miembros, como un insecto que hubiese quedado boca arriba.
El tercer disparo se encontró con un campo de energía que rodeaba el drone.
- Se ha adaptado.- Dijo Harry Kim disponiéndose a volver a disparar.
Un nuevo disparo de su arma atravesó el campo y dejó incapacitado a su oponente.
- Las modificaciones de Seven funcionan a la perfección. El arma se adapta rápidamente a la frecuencia del borg una vez este la ha modificado.- Indicó Tuvok.
- Será mejor que nos reunamos con los demás.- Dijo Harry Kim.
En el interior de la Uss Éxodo, el almirante Stoner entró en uno de los hangares de la nave. Las instalaciones habían sido totalmente modificadas, con equipo de la más alta tecnología que la Flota Estelar podía disponer. Durante años se habían realizados estudios y simulaciones detalladas, hasta dar con el proyecto que denominaron “operativo colmena”.
Stoner sonrío con satisfacción. En una estructura, yacían sentados en unos asientos diez individuos muy especiales. Sus rostros permanecían ocultos bajo un casco tecnificado que le impedía ver sus ojos. Cables y tubos salían directamente de sus cráneos, conectados con una portentosa maquinaria. Una solución química incolora era introducida regularmente en sus cerebros. Media docena de científicos controlaban atentamente a los sujetos a través de varias consolas.
- ¿Son conscientes de que estamos aquí?- Preguntó Stoner al teniente Kone.
El científico negó con la cabeza.
- Apenas. Para ellos somos como sombras lejanas, como imágenes oníricas que sólo conectan con su mundo parcialmente. No se preocupe, están preparados.
Stoner se acercó a uno de los sujetos. Era una muchacha que contaría apenas con veinte años. Durante un instante sintió lastima por ella. ¿Tendría familia? ¿Sueños sobre una vida mejor? Se preguntó si cuando se unió al programa sabia que prácticamente había firmado su sentencia de muerte. Tendría que estar orgullosa, pues con su sacrificio estaba luchando para acabar con la mayor amenaza de la galaxia. Eso era lo único que importaba. Los sentimientos no tenían lugar en lo que estaban a punto de hacer. Odio aún más a los borg por obligarle a ser indiferente a las emociones, por forzarle a parecerse a lo que ellos eran para poder combatirlos.
- Prepárense. En cuanto estemos a una distancia adecuada activaremos el operativo.- Dijo el almirante Stoner.
4
En la estación Espacio Profundo Nueve.
El comandante Worf supervisaba la puesta a punto de la Defiant antes de que se uniesen a su unidad en la sexta flota. El Alto Mando estaba movilizando a todas las naves disponibles para la lucha con los borg. La idea de marcharse y dejar parcialmente indefensa la estación no era de su agrado, pero las ordenes eran las ordenes.
- No debe preocuparse, Worf. Estaremos bien. La estación esta más preparada y armada que durante la guerra con el Dominion.- Dijo Kira acercándose a donde se hallaba el klingon.
Worf se dio la vuelta para conversar con la bajorana.
- Me desagrada tener que enfrentarme de nuevo con los borg. Son un enemigo sin honor alguno. Si llegasen al sistema de Bajor…
- Los bajoranos resistimos frente a los cardassianos, somos más duros de pelar de lo que aparentamos, comandante.
Worf iba a replicar a su primer oficial, pero desistió.
La señal de su insignia intercomunicadora sonó.
- Aquí Nog, la Defiant esta totalmente lista para partir, comandante.- Indicó el ingeniero ferengi.
- De acuerdo. Worf fuera.- Contestó Worf.- Tenemos que marcharnos, Kira.
- Que sea una gran y victoriosa batalla, comandante.- Dijo Kira.
Worf asintió y se digirió al turboascensor en dirección a la Defiant.
Lackar, territorio Cardassiano.
Las informaciones que acababa de recibir el Gul Darek de los satelites de vigilancia eran desoladoras. Tuvo que leerlos varias veces pues creía no haberlos entendido correctamente. Así que era cierto, el horror se dirigía hacía ellos a gran velocidad, y las esperanzas de sobrevivir a su llegada eran mínimas. La alerta al ejército de Cardassia no llegaría a tiempo para ayudarles.
Se preparó para alertar a la población, para que se introdujesen en los refugios habilitados en las ciudades.
La imagen de Gul Darek se pudo ver por la gran mayoría de cardassianos del planeta.
Darek comenzó a lanzar su estudiado discurso, esperando tranquilizar a sus ciudadanos.
Los cardassianos que miraban hacía las grandes pantallas donde Gul Darek se intentaba comunicar con ellos, empezaron a notar como una inmensa sombra iba eclipsando la luz del sol sobre el que orbitaba Lackar. Un objeto inverosímil, un cubo inmenso de metal dominaba el cielo como un ángel de la muerte que se cernía sobre ellos.
5
- Estamos a la distancia correcta para accionar el operativo, señor.- Dijo el capitán Bakunin.
El almirante Stoner se incorporó. Había llegado el momento.
- Actívelo.- Ordenó Stoner.- Hagámoslo de una maldita vez.
Varias cubiertas por debajo del puente de la nave, diez personas se tensaron durante un instante, antes de ponerse en marcha la complicada red de circuitos que los envolvía.
Unos segundos más tarde, el deflector principal de la Éxodo brillo con un ligero resplandor, emitiendo unas pulsaciones en dirección al cubo borg.
La Voyager giró bruscamente para soltar desde sus tubos lanzatorpedos varios torpedos quánticos que estallaron en el casco del cubo borg.
- El haz del rayo tractor nos intenta fijar.- Dijo Tom Paris.- Incrementan velozmente la potencia para que no podamos soltarnos.
La nave no dejaba de temblar y vibrar. Chakotay sabía que si los inmovilizaban estaban condenados.
- Desvíe toda la potencia posible a los motores. Todo excepto el soporte vital si es necesario.- Ordenó Chakotay.
De repente, lo notaron. La nave dejó de vibrar.
Tom Paris se quedó mirando su panel de control con sorpresa.
- No me lo puedo creer, el rayo tractor se ha desactivado.- Indicó Tom Paris.
En las profundidades insondables del cubo borg, todos sus mecanismos internos y todos los drones comenzaron a detenerse, a relantizarse lentamente. En pocos segundos la inmensa construcción quedó sumida en un profundo silencio.
- La nave se ha detenido por completo. -Dijo Rial Elbrun.
Los oficiales observaban con estupefacción, sin creerse lo que sus ojos estaban viendo. El cubo borg estaba inmóvil. Sus ataques a las naves de defensa de Evora se habían interrumpido.
- ¿Cómo es posible?- Preguntó en voz alta Chakotay. No podía ser cosa del equipo de Tuvok.
- Recibimos una comunicación en todas las frecuencias. Toda la flota la esta recibiendo.- Indicó Rial Elbrun.
- Oigámoslo.
- Aquí el almirante Stoner, desde la Uss Éxodo. Gracias a nuestros esfuerzos los borg están indefensos. Hemos conseguido lo impensable y con gran sacrificio logramos este gran hito. Apunten con todo su arsenal disponible a la nave enemiga. No podrán defenderse ni contraatacar. ¡Es nuestra oportunidad de acabar con ellos!
Chakotay se levantó de su asiento. ¿Stoner? ¿Que demonios hacía él aquí?
- Aquí el capitán Chakotay de la Voyager. Tengo hombres dentro de esa nave, almirante. No podemos destruirla hasta que regresen.
- Todos hacemos sacrificios, capitán.- Dijo la voz de Stoner.- ¿Qué son unas pocas vidas en comparación con los millones que se salvaran?
- ¡Maldita sea! ¡No puede…
- Ha cortado la comunicación. Y la Flota empieza a disparar a discreción contra el cubo táctico borg.
En el intrincado laberinto situado en lo más profundo del ahora inerte cubo borg, los miembros del equipo de la Voyager observaban con extrañeza como los drones que se encontraban en su camino estaban totalmente inmóviles, como sumidos en un profundo letargo.
- Es como si se encontrasen en algún tipo de estado de trance.- Dijo Harry Kim.
- Fascinante.- Dijo Tuvok.
Seven of Nine examinó con su tricorder a uno de los drones.
- Están intactos y plenamente operativos, pero en un estado de letargo inducido.
- ¿Alguna avería debido a la batalla?- Preguntó el Doctor.
Axum negó con la cabeza.
- No creo que haya recibido tanto castigo como para que ocurra algo así.
- Sea cual sea la respuesta, debemos aprovecharnos de esta situación y llegar lo más lo rápidamente al objetivo.- Apuntó Tuvok.
- Estoy de acuerdo con el comandante Tuvok.- Dijo Seven.- Síganme.
Continuaron avanzando por los oscuros corredores sin ninguna oposición. Intentaban detenerse lo menos posible, pues no desconocían la duración del actual estado de los drones borg.
Pronto llegaron a la parte de la nave donde se encontraba los vectores centrales. Era una cámara de grandes dimensiones, donde los vectores ocupaban la parte central de la misma.
Seven y Axum abrieron sus maletines de herramientas y se dispusieron a ponerse a encargarse del trabajo por el que habían venido a este siniestro lugar.
- Será mejor que se ocupen de vigilar mientras nosotros nos ocupamos de los vectores.- Inquirió Seven.
- El señor Kim y yo aseguraremos el perímetro.- Dijo Tuvok haciendo un gesto a Harry Kim para que le acompañase.
Axum abrió una serie de paneles, dejando al descubierto una red de circuitos.
- Lo haremos paso a paso.- Indicó Axum.- Hay que hacerlo con mucho cuidado.
El Doctor caminaba en círculos por la cámara, con la mirada perdida, sin dejar de tararear una canción que Seven no conseguía identificar.
- Doctor, por el pasillo de la derecha, a pocos metros de aquí hay una unidad de reparación. Creo que podrá encontrar material médico muy interesante.- Observó Seven.
- Hmmm Estoy seguro de que me podría ser muy útil… ¿De verdad que no os importa si me ausento un rato?
- Sólo nos distraerías.- Indicó Seven.- Y la concentración es muy importante en lo que estamos haciendo. Ten cuidado.
El Doctor se quedó pensativo un instante y después asintió.
Tras quedarse los dos solos, Axum de vez en cuando lanzaba una mirada a Seven sin dejar trabajar en los vectores.
Seven se percató de que los ojos de su antiguo amor estaban puestos sobre ella.
- ¿Ocurre algo?- Preguntó Seven.
- Nada. Sólo que no puedo dejar de mirarte. He estado tanto tiempo sin contemplar tus perfectas facciones que ahora no puedo resistirme a admirarlo.- Dijo Axum intentando sonreír.
Seven frunció el ceño e intento centrar toda su atención en lo que estaba haciendo.
- El intentar ignorarme no cambiará lo que sientes en el corazón.- Dijo Axum.- Tus auténticos sentimientos están hay, sólo tienes que dejarlos salir, dejarte llevar por ellos.
- ¿Y que sabes tu de lo que siento en mi interior?- Contestó Seven dándose la vuelta para encararse hacía Axum.
- Sé que no puedes haberme apartado de tu corazón tan fácilmente, que no puedes haber olvidado lo que vivimos.
Y entonces, pillándola totalmente desprevenida, Axum se abalanzó sobre Seven y le besó. En un primer momento intento resistirse, pero casi sin darse cuenta se dejo llevar y respondió positivamente al contacto de los labios de Axum sobre los suyos. Entonces reaccionó, apartándolo de su lado.
- N-no vuelvas a hacer algo semejante, te lo pido.- Dijo Seven con voz nerviosa.- S-sigamos con nuestra tarea y olvidemos esto.
Axum asintió y rebuscó en su maletín de herramientas buscando una en concreto. En su interior sonrió sabiendo que quedaba rastro de la antigua pasión en Annika. Era sólo una cuestión de tiempo el que volviese a ser suya.
Ninguno de los dos había sido consciente de que todo lo ocurrido fue observado por el Doctor sin que ellos se diesen cuenta.
El holograma deseó poder tener lágrimas para poder llorar. Las dudas e inseguridades sobre su relación, que fueron aparcadas en los intensos meses que llevaban juntos le volvieron a asaltar de esta dolorosa manera. Si tuviese corazón se le habría roto en ese mismo instante.
Las naves no dejaban de disparar contra el ahora aparentemente indefenso cubo. Ahora sabrán como se sienten sus victimas-pensó Stoner.- Y todo gracias a estos valientes héroes.
Stoner miró a los diez hombres y mujeres que permanecían conectados a la maquinaria.
Individuos especiales dentro de sus especies. Personas con un alto potencial de energía mental, telépatas y empatas. Era el único requisito para poder participar en el operativo colmena. Fueron elegidos entre cientos de candidatos, pasando las más dolorosas e inimaginables pruebas hasta ser actos para el proyecto.
Tras montones y montones de diferentes contramedidas para enfrentarse a los borg, fue un científico de su equipo quien tuvo la idea. Remontándose a la batalla de Wolf 359, donde consiguieron detener el cubo borg que se dirigía a la Tierra gracias el enlace del capitán Jean Luc Picard con la mente colectiva. Gracias a esa conexión introdujeron una orden especifica en el colectivo para dormir a todos los drones del cubo. ()
Basándose en esa situación, idearon un método mucho más eficiente, con el principal objetivo de modificar la interrelación neural que interconecta todas las consciencias de los drones en la mente colectiva.
Con el tiempo las investigaciones dieron sus frutos. Crearon un elaborado interface neural que amplificaba la energía mental que debería poder conseguir penetrar en la mente colectiva y poder desactivarlos. El proceso era muy complicado y peligroso. Muchos sujetos habían perecido o quedaron con la mente dañada irreversiblemente. La energía neural requerida hacía que muriesen en pocas semanas tras unas pocas horas del uso del interface. Los elegidos eran hombres y mujeres de diversas razas del cuadrante, con un único elemento en común: Sus extremas habilidades psíquicas o mentales.
Su sacrificio no seria en vano. Esto era el principio. La intención de Stoner era que cada nave de la Flota Estelar tuviese un mecanismo similar, con el que poder atacar y dejar indefensas a las naves borg.
Las explosiones de los impactos de los phasers contra el casco de la nave borg era un espectáculo magnifico. La imagen de la nave estallando en mil pedazos, con todos y cada uno de los malditos borg muriendo horriblemente era algo que quería contemplar para grabarlo en su mente para el resto de su vida
En la Voyager, el capitán Chakotay miraba con preocupación el transcurso de la batalla. No conseguía comprender que método es el que había usado Stoner para detener a la nave borg, pero no se fiaba de él ni de nada que hiciese. El sonido del intercomunicador le interrumpió los pensamientos.
- Capitán, Mia y yo creemos saber que es lo que ha hecho el almirante Stoner.- Dijo Barclay a través del comunicador.
- ¿De que se trata, Reg?
- Esta usando una onda neural a través del deflector para interferir en la frecuencia de interrelación neural borg.- Comentó Reginald Barclay observando un gráfico de la frecuencia en la pantalla principal de astrometría.
- ¿Y pensáis que funcionará?- Preguntó Chakotay.
- Dudamos de que sea permanente, capitán.- Indicó Mia.- Es poco creíble que el almirante Stoner haya conseguido una onda neural lo suficientemente poderosa para destruir el vinculo que interconecta a todos los drones con el colectivo borg definitivamente.
- Ábranme una línea de comunicación con la Éxodo.- Ordenó Chakotay.
6
Kathryn Janeway y el almirante Bowers se miraron mutuamente desconcertados ante la aparentemente pequeña y frágil Suspiria.
- ¿Y por que motivo no lo haces tu directamente? La tecnología de los Nacene, la raza a la que perteneces, es tremendamente avanzada.- Comentó Janeway.
- Provengo de un lugar llamado Exosia, situado en una de las capas del subespacio. Mi compañero y yo éramos exiliados. Quisimos explorar esta nueva realidad que se abría para nosotros. Ese hecho nos hizo que no pudiésemos regresar a nuestro hogar.
En estos instantes, mi vida esta llegando a su última etapa. Me muero.- Dijo Suspiria apenada.
- Lo lamento.- Dijo Janeway.
- No lo hagas. He vivido mucho tiempo, el equivalente a muchas generaciones humanas. Por fín me reuniré con mi compañero.
- Pero antes de irte, deseas venganza.- Observó Bowers.
La niñita se acercó al almirante de la Flota Estelar.
- Os contaré una historia. Un milenio atrás, en un lejano planeta de la zona de la galaxia a la que denomináis cuadrante Delta, existía una prospera y avanzada civilización. La paz y el saber reinaban sobre sus habitantes, que se dedicaban con ahínco a averiguar los secretos del cosmos y a mejorarse a si mismos.
Pero algo insospechado sucedió. Una plaga devastadora cayó sobre ellos. La enfermedad era tan horrible y avanzaba tan rápido que amenazaba con terminar para siempre con la raza y su legado. Los muertos se acumulaban en las calles, la población era diezmada sin piedad alguna. Fue entonces cuando uno de los científicos más brillantes del planeta creyó hallar la solución para poder salvar su mundo y su raza de la extinción.
Fabricó unas nanosondas muy avanzadas que debían eliminar la enfermedad de los cuerpos de los enfermos. La gobernante quiso ser la primera en probar esa “cura”.
Pero algo sucedió, las nanosondas se auto programaron por si solas, no sólo para acabar con la enfermedad, si no para “crear la perfección”. Modificaron al cuerpo de la gobernante hasta convertirla en un ser que aunaba lo orgánico y lo cibernético, En pocas semanas todos los habitantes se convirtieron en seres similares. No se detuvieron ahí y se empezaron a expandir por toda la galaxia, de una manera mucho más terrible que la enfermedad que antes estuvo apunto de terminar con ellos. [4]
- Quienes fueron afectados por esa plaga eran los borg ¿verdad? ¿Era la gobernante la Reina Borg?
Suspiria simplemente asintió.
- Intentaron encontrar una cura para su enfermedad y ellos mismos se transformaron en la plaga más mortal que hay en el universo.- Dijo Suspiria cogiendo un PADD de la mesa del despacho de Janeway.
- ¿Y como podemos ayudarte, Suspiria?
- Los borg son un virus que contagia y corrompe todo lo que toca. Yo tengo el antídoto y vosotros lo aplicareis por mi. – Dijo Suspiria que parecía más pálida por momentos.
- ¿Te encuentras bien?- Preguntó Bowers.
- Se me acaba el tiempo…
Pasó su pequeña mano por encima del PADD y este brilló levemente con un color azulado. Se acercó a Janeway y se lo ofreció.
- Aquí tenéis todo lo necesario para poder tener éxito en vuestra misión.
La niña se derrumbó en el suelo, débilmente se empezó a distorsionar su imagen, volviendo a su forma nacene original. Una criatura alargada y flexible como una serpiente o un gusano, de apariencia gelatinosa y liquida, con pequeñas extremidades semejantes a pequeños látigos o seudópodos por todo el cuerpo.
- Recordar a mis hijos, que la memoria de los ocampa no sea olvidada ni su muerte vengadaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa …
El cuerpo de Suspiria se consumió hasta quedar reducido a un pequeño resto similar al cristal.
Kathryn miró el PADD [5] que Suspiria le había dado y se preguntó si serian capaces de no traicionar la confianza mostrada por la extraordinaria criatura que acababa de fallecer ante sus ojos.
7
- Capitán Elorac, capitán Chakotay lo tenemos todo controlado.- Dijo el almirante Stoner.- No tienen nada que temer.
- Mis hombres me dicen que no es seguro, su onda neural no podrá anularlos indefinidamente.- Dijo Chakotay.
Stoner se sonrió satisfecho. Disfrutaba viendo como Chakotay intentaba negarle sus meritos. Eso haría la victoria más satisfactoria. Sólo desearía que la almirante Janeway y Bowers estuviesen allí en ese momento.
- Pese a su desconfianza, lo tenemos todo controlado, créanme.- Dijo Stoner.
- ¿Qué hace aquí fuera, Doctor?- Preguntó Harry Kim al holograma.
- Oh, preferí salir y no estorbarles en lo que están haciendo.- Dijo el Doctor con aire distraído, como si tuviese la mente en otro lugar.
Harry se dio cuenta de que algo perturbaba al Doctor.
- El perímetro esta asegurado. Los drones parecen seguir completamente inactivos.- Observó Tuvok.
- Hay que darse prisa. Si el cubo esta paralizado, aprovecharan para borrarlo de la faz del espacio.- Dijo Harry Kim.-
De pronto, el silencio reinante en los complejos pasadizos y cámaras de la nave se extinguió para verse envuelto en los habituales sonidos de la maquinaria en funcionamiento. Los drones borg abrieron los ojos y activaron sus componentes de nuevo. Poniendose en marcha y dirigiendo su atención hacñia los intrusos.
Tuvok, Harry y el Doctor se dieron cuenta de inmediato que los borg volvían a estar activos.
- Tenemos un problema. Doctor, entre a indicarles que terminen lo antes posible. Creo que ya nos han clasificado como amenaza y ya no permanecerán pasivos ante nuestra presencia.
Los borg empezaron a avanzar hacía donde se encontraban con paso firme. Harry tomó posición y preparó su arma. Tuvok apuntó al primer borg y disparó con su rifle phaser.
En las entrañas de la Éxodo, los sujetos conectados al interface neural empezaron a agitarse y removerse inquietos.
Los científicos que se ocupaban de su bienestar se acercaron rápidamente para ver que es lo que ocurría. Se convulsionaron violentamente al mismo tiempo que los circuitos del interface neural exploraron, fundiéndose y matando a todos los que se hallaban conectado al aparato.
- ¡Almirante! ¡El cubo se ha reactivado!- Dijo el capitán Bakunin.
- ¡¡¿Que?!! ¡No es posible!
El cubo táctico borg lanzó una andanada de disparos que dañaron a diferentes naves.
Uno de ellos alcanzó a la Éxodo, que se tambaleó ante los impactos. Un haz tractor envolvió a la nave estelar, dejándola totalmente inmovilizada.
- ¡Nos han capturado!- Exclamó Bakunin.- ¿Qué hacemos, señor?
Antes de que el almirante Stoner pudiese contestar a su oficial, dos drones borg se materializaron a cada lado. Lo sujetaron y se envolvieron en un resplandor verde hasta que los tres desaparecieron.
- ¡Almirante!- Gritó Bakunin alarmado por el destino de su oficial superior.
Justo después, el cubo borg centró su fuego en la Éxodo, hasta quedar totalmente destruida en pocos segundos.
- La Éxodo ha caído.- Indicó Rial Elbrun.
A pesar de todo lo que había hecho contra ellos, Chakotay no sintió alegría por el fallecimiento de Stoner. Una victima más que añadirá la larga lista de muertes causadas por los borg.
Tras la reactivación, el cubo táctico borg había reemprendido su ataque con una mayor dureza. Dos naves de defensa Evora se convirtieron en mero polvo estelar ante la potencia de fuego borg. En pocos minutos, varias naves estelares siguieron el mismo camino.
La Voyager aguantaba lo mejor que podía los continuos impactos, sin olvidarse de atacar siempre que era posible. Los arrays phasers brillaban con intensidad al lanzar andanadas de disparos contra el casi impenetrable casco del cubo borg.
- ¡Informe de daños!- Gritó Chakotay
- Los escudos aguantan por el momento, capitán.- Indicó Rial Elbrun sin dejar de pensar cuanto conseguirían resistir.
- Parece que están enojados por la intromisión de Stoner en su colmena.- Observó Chakotay.- Han redoblado esfuerzos por acabar con nosotros.
- Dudo mucho que los borg sientan algo parecido a la ira, capitán.- Apuntó B’elanna Torres.- O cualquier otra cosa.
- Se han adaptado a su nueva situación y la han revertido, como siempre hacen.- Dijo Tom mirando su esposa.
-Daros prisa- Pensó- Algo me dice que el tiempo se nos acaba.- Se dijo a si mismo Chakotay con sus pensamientos centrados en los miembros de su tripulación que se encontraban en ese mismo instante en el corazón de ese engendro mecánico.
- ¡Rapido! No podremos aguantar eternamente.- Dijo Harry Kim sin dejar de disparar contra los drones que caminaban hacía ellos.
El Doctor, que permanecía cerca de la puerta, observó como Seven y Axum seguían trabajando con aparente ahínco en los vectores centrales.
- Si no salimos pronto de aquí moriremos.- Dijo el Doctor con preocupación.
-Ya casi estamos, Doctor. Sólo nos quedan por desactivar seis transceptores más.- Observó Seven con su atención centrada en su tarea.
Tuvok disparó una ráfaga phaser que no penetró el campo de energía personal del borg con el que combatía.
Decidió pasar al combate cuerpo a cuerpo. Se plantó frente al drone, y con un fuerte golpe, le hundió el cráneo con la culata de su rifle. El drone cayó revolviéndose violentamente hasta dejar de funcionar.
- Vayamos dentro. Aquí no podremos resistir mucho más.- Dijo Tuvok contemplando como varias docenas de borg se dirigían hacía su posición.
Se introdujeron en la cámara, y dispararon a los controles de acceso con un phaser.
- Esto les entretendrá, pero no demasiado.- Dijo Harry.
Axum desactivó el último transceptor y varias luces empezaron a parpadear con rapidez e intermitentemente en la cámara.
- Esta hecho. Los vectores están desestabilizados. Volvamos a la Voyager.- Dijo Seven.
- Capitán, tenemos comunicación del grupo de Tuvok.- Comunicó Elbrun.
- Sáquelos de allí de inmediato.- Ordenó Chakotay.
Rial Elbrun miró su consola y frunció el ceño.
- No puedo fijarlos, señor. Hay algún tipo de interferencias que impiden fijar su señal.
- Intentaré arreglarlo.- Dijo B’elanna Torres acercándose a la consola.
- La reacción en cadena se ha iniciado, si no los sacamos en unos segundos será demasiado tarde.- Indicó Tom Paris.
- B’elanna.- Dijo Chakotay con ansiedad.- Si no los transportamos de inmediato estan muertos...
- ¡Ya esta! He reforzado los emisores, desviando energía de otros comandos y lo he conseguido. Ya se encuentran a bordo.
- Avisad a las naves de la Flota que se alejen del cubo.- Ordenó Chakotay. Y salgamos de aquí.
La Voyager salió a máxima velocidad.
Primero fue una pequeña explosión en la estructura del cubo táctico borg, a la que siguieron otras por todo el casco hasta que esta explotó con un gran estallido, creando unas ondas de choque que golpearon a las naves supervivientes.
- Lo hemos conseguido. Les hemos vencido.- Dijo Rial Elbrun.- Así aprenderán esos asesinos cibernéticos a meterse con nosotros.
- ¿Pero a que precio?-Dijo Chakotay.- Se habían perdido más de una docena de naves y miles de vidas inocentes.
- Y era solo una nave.- apuntó Tom Paris pensando en las tripulaciones fallecidas en la batalla.
- Esto sólo es el comienzo. Hemos ganado una batalla, pero la guerra acaba de empezar.- Dijo Chakotay.
Epílogo
El almirante Raymond Stoner abrió los ojos. Se encontraba algo entumecido y enseguida notó que estaba inmovilizado. Le costó acostumbrarse a la oscura iluminación del lugar donde se encontraba. Cuando lo hizo se dio cuenta de donde se encontraba y un escalofrío le recorrió por completo el cuerpo.
Un drone borg se acercó y lo enfocó con su sensor láser.
- ¡Suéltame, maldito!- Gritó Stoner.
- Malgastas tus fuerzas en vano. Nadie te escuchará, nadie te liberará. Sólo estamos nosotros.- Dijo la Reina Borg entró en la cámara.
-¿Quién eres? ¡Dejadme!
- Yo soy el borg. Tus suplicas caen en oídos sordos, almirante Stoner.- Dijo la Reina Borg.
- ¿Sabes como me llamo?
- Por supuesto. Una vez un individuo es asimilado en nuestro colectivo sus conocimientos pasan a ser también los nuestros. Lo conocemos todo sobre ti.
- ¡Mátame ya y acabemos con esto!- Gritó enfurecido Stoner.
- ¿Matarte? Esa no es una opción. Nuestros planes son muy diferentes.
Los gritos de dolor de Stoner se expandieron por las instalaciones, como un eco agónico que resonaba por las paredes y muros de metal.
Próximo Número:
¿Cuál es destino que le espera al almirante Stoner? ¿Qué es lo que les ha dado Suspiria para detener a los borg? Todo estoy y mucho más!
Otros fan fictions escritos por Doctor Banner en Action Tales hasta Abril del 2008:
- Star Trek Voyager#1-21, anual#1
- Star Trek
- Star Trek Universe#6, annual#1
- Invasores#1-5, 10-14, anual#1-2
- Thor#1-13
- Crepúsculo de los Dioses #1-2
- New Defenders# 1-3
- Hulk #9-10-11-12
- Club de los Perdedores #1-4
- Monologo, historia corta
en el Umbral de
- Hijo de Satán: Sombras en el cementerio en AT Visions Especial Navidad 2005
- Star Trek Valhalla: Reflexiones de Shyla Kell en AT Visions Especial Navidad
[1] Se conocieron en el capitulo Cold Fire de la temporada 2 de St Voyager
[2] En el primer capitulo de Voyager “The Caretaker”
[3] Ahora entendéis la primera parte del prólogo del St Voyager#20
[4] Origen no oficial de los borg elaborado por mí. Nunca se ha sabido realmente su creación, y esta es una teoría tan buena como cualquier otra.
[5] PADD son las siglas de Personal Access Display Device, un dispositivo manual con múltiples utilidades
que se desarrolló a principios del siglo XXII.
Los PADDs sirven de base de datos de manifiestos, listas, diagnósticos, o incluso bibliotecas completas.
La mayor parte del PADD está compuesto por una gran pantalla desde la que se accede a toda la base de datos de la que se disponga.