“Tras
su largo viaje de vuelta a casa,
Fecha Estelar: 55791.9
Resumen del episodio anterior:
La tripulación de
No se dan cuenta de que una nave camuflada los sigue...
1
Raymond Stoner dejó el informe
encima de la mesa de su despacho. Se sirvió una taza de raktajino(1) bien caliente y se sentó delante
del monitor de su terminal. Annika Hansen- rezaba en la base de datos. Un nombre
normal para algo no natural. Se preguntaba como habría sido la vida de esa mujer
si no se hubiesen cruzado en su camino los borg. Quizás hubiese tenido una carrera,
amigos, un marido e hijos, una familia que le quisiese. El caso es que la mujer
llamada Annika dejo de tener futuro en cuanto fue asimilada. Ya no era humana,
era una de ellos y siempre lo seria. Sus manos estaban manchadas de sangre,
como las de toda su maldita raza. Stoner lo sabia bien, él capitaneaba
Fue una batalla desequilibrada, la nave borg ya de por si casi invencible, conocía todas sus tácticas y estrategias al haber asimilado al capitán Picard. Fue un auténtico baño de sangre, como insectos luchando contra un gigante. (2)
Aún tenía pesadillas donde escuchaba los gritos de su tripulación y de las miles de personas que murieron ese día. Jamás lo olvidaría y su deber era que nunca volviese a ocurrir algo semejante. Decidió que era hora de visitar a su “huésped” en su celda.
Entró en la zona de calabozos y le hizo un gesto al guardia de que se marchase.
Stoner observó como detrás del campo de fuerza, Seven of Nine estaba tumbada en su litera.
- ¿Viene a ver el resultado de su obra?
- Esta despierta.
- Dime, durante los años que fuiste una soldado borg ¿a cuentas personas asimilaste? ¿cuántas razas ayudaste a extinguir?
- Asimile a miles de individuos, quizás a millones. Es algo con lo que tendré que convivir el resto de mi existencia.
- Enternecedor, un borg con conciencia. ¿No añoras a tu colectivo?
-
El rostro de Stoner cambió y se torno en una expresión de rabia y de enfadó.
- Te haces pasar por uno de nosotros, pero se muy bien como son los borg.
- Era borg. Me separaron del colectivo. Soy un individuo.
- Eso dices, ¿cómo sé que no es un truco de algún tipo? ¿y si lo que pretende el colectivo es infiltrarse entre nosotros?
- Según la capitán Janeway y mis compañeros de
- ¡No te atrevas a compararnos
a los borg y a los humanos! Conozco muy bien a los borg. Estuve en los dos últimos
ataques de tu raza a
- ¿El fin justifica los medios?
- En este caso, sí.
- Esta claro que sus ansias de venganza nublan su conciencia.
- No me hables de conciencia, borg. Prepárate, en poco tiempo continuarán las pruebas.
Stoner se marchó sin mirar atrás. No sabia que le había impulsado a venir a ver a la prisionera. Intentar razonar con ella fue un error, un error que no repetiría.
Seven aunque no lo mostraba empezaba a notar una inquietante sensación en su interior.
¿Podría ser miedo? Era algo no muy agradable y era ajeno a lo experimentando habitualmente por ella. La ansiedad empezaba a hacer mella en Seven, y su tremendo y severo autocontrol comenzaba a resquebrajarse. Hace poco, le pidió al Doctor que le quitase el implante neuronal borg que le impedía en gran medida desarrollar sus emociones y sus relaciones humanas.
La falta del implante era lo que hacía que la ansiedad y el pánico amenazasen con dominarla. Tenía que mantener el control y esperar. Sus compañeros no la abandonarían a su suerte, vendrían a por ella, de eso estaba segura.
2
B´elanna entró a la enfermería, donde el Doctor estaba concentrado en elaboradas simulaciones sobre daños que pudiese recibir Seven.
- ¿Cómo va todo, doc?
El holograma apenas levantó la vista del monitor.
- Estoy ocupado, teniente.
- No se preocupe, no le entretendré demasiado. He venido a hacer unas modificaciones en su emisor móvil.
- ¿Mi emisor? ¿para qué?
- Son parte del plan de rescaté.
- ¡Estupendo! ¿y cuando esperaba alguien para decírmelo? En esta nave soy siempre el ultimo en enterarme de todo.
- A mí no me mire, no mate al mensajero.
- No me tiente... ¿Y bien? ¿para que van a utilizar mi emisor?
- Lo utilizara usted, ira en el grupo de rescate.
- ¿Qué? Soy un doctor, no un comando.
- Entre otras cosas, la capitán dice que le necesitaremos para atender a Seven, no sabremos en el estado en el que la encontraremos.
El Doctor frunció el ceño ligeramente, para después sonreír.
- Tienen razón, mi presencia es indispensable. Tome mi emisor.
- Gracias, doc.
En uno de los hangares, Tom Paris
supervisaba todos los sistemas de
Observo los mandos de la nave,
eran obra suya, nada de mandos táctiles como eran habituales en las naves de
Apartó el entusiasmo que le embargaba
en cuanto subía a bordo de
El sonido de su insignia intercomunicadora interrumpió sus pensamientos.
- Aquí, Paris.
- ¿Esta
- Mejor que nunca, esta belleza esta lista para cualquier cosa, comandante.
- Bien, venga a la sala de reuniones. Chakotay fuera.
Salió del interior de la nave y acarició suavemente el fuselaje.
- Confió en ti más que nunca, nena.
Tom fue el ultimo en llegar a la sala de reuniones. Solo faltaba Harry, que manejaba los controles de la nave. Se sentó en su sitio y observo atento como Tuvok exponía en la pantalla la información de la que disponía gracias a Vaught.
- Puede comenzar, señor Tuvok.- Ordenó Janeway.
En la pantalla empezaron a aparecer imágenes y diagramas de una construcción espacial.
- Este es el lugar donde retienen a Seven. Una base militar con amplio arsenal de defensa: Phasers, torpedos de fotón, torpedos de tri-cobalto. Lanzaderas y un total de quinientos hombres y mujeres como personal asignado a la base. Un campo de energía rodea la base e impide la que podamos transportar a nadie allí. Además, esta protegida por una nave de vigilancia que patrullan la zona en cuestión.
- ¿De que tipo?.- Preguntó Barclay.
- Una clase Akira.
- Estupendo, un crucero pesado.- Comentó Tom.
- ¿Cómo l-localizaremos a-a Seven.- Dijo Barclay.
- Mediante sus implantes cibernéticos. La signatura de los implantes nos hará saber en que parte de la base se encuentra.- Contesta el Doctor.
- Los sensores no funcionaran correctamente dentro de la nebulosa, así que tendremos que ser precavidos.- Dice Tuvok.
- Recordad que el personal de la base y de las naves solo cumple con su deber. Tenemos que intentar que no hay victimas.
- Ellos no tendrán tantos miramientos.- Dijo Chakotay.
- Si todos cumplimos con nuestra parte, todo debería salir bien.
- ¿Y después qué, capitán?- Dice B´elanna.
- ¿Después? No lo había pensado, a ocurrido todo tan rápido... ya tendremos tiempo de pensar en todo lo que vendrá después, lo primero es rescatar a Seven. Lo repetiré por ultima vez, si alguno de vosotros no quiere tomar parte en todo esto, esta es su ultima oportunidad de echarse atrás.
- Capitán, estamos en esto juntos. Nuestra obligación como amigos y compañeros de Seven es rescatarla, ella aria lo mismo por cualquiera de nosotros. Ninguno nos echaremos atrás.
Janeway pensó en como cambiaban las cosas.
- Me siento muy orgullosa de todos vosotros, quería que lo supierais
- Ey, doc, serás el primer holograma
fuera de la ley. Por fin serás recordado como alguien que sentó precedentes
en la historia de
- Muy gracioso, señor Paris.
- En unas horas llegaremos. Prepárense para la hora de salida.
3
El capitán Elijah Baley se encontraba en sus aposentos cuando recibió la llamada de su primer oficial. ¿Qué podría ser? La ronda por la nebulosa solía ser aburrida y sin ningún aliciente.
- Señor, hemos detectado una nave adentrándose en la nebulosa.
- Enseguida estoy allí.
Al entrar en el puente, lo primero en lo que se fijo su mirada es en la pantalla principal.
Una nave estelar de clase Intrepid. No esperaban visita, al menos en las próximas semanas.
- ¿Identificación de la nave?
- La signatura es de
- ¡
La imagen de la pantalla cambió, dando paso al rostro serio y severo del almirante Stoner.
- ¿Qué es lo que ocurre?
- Almirante,
- ¿Qué? No es posible que sepan donde esta su tripulante... Bien, sea como sea, tendrán que interceptarla, no debe llegar a la base ¿entendido?
- ¿Recomienda el uso de la fuerza?
Es una nave de
- Inutilícela y capture a su tripulación. No me falle, Baley. Stoner fuera.
- Alerta roja, rumbo de intercepción.
En el puente de
- Los sensores solo funcionan en un 30%, comandante.- Dijo Harry.
- Espero que con la ayuda de el señor Barclay consigamos guiarnos mejor. ¿Señor Barclay, esta listo?
- S-si, s-señor.
Barclay se encontraba en la sección
de astrometría. Reginald nunca había nada parecido a la de
-
- Páselo, solo audio.
- Aquí el capitán Baley de
- Hemos oído suficiente, corte la transmisión. Prepárense para el combate.
4
El calor era asfixiante. Las escasas luces iluminaban a un buen número de borg que caminaban de un lado a otro. Acababan de capturar una nave y era la hora de la asimilación. Asustados, desesperados y gritando, pidiendo clemencia por su vida a unas criaturas que no daban ningún valor a la vida. Así eran llevados a las cámaras de asimilación los incautos cautivos capturados en los ataques a mundos indefensos. El resto de seres solo servían para ser asimilados y añadir sus habilidades tecnológicas y biológicas al colectivo. Algunos intentaban oponer resistencia a sus agresores, eran inútil. Al final todos serian borg.
Varias mujeres y ancianos entraron en la cámara, llevados por los soldados borg.
Los más ancianos no servirían, así que fueron muertos uno a uno y sus cuerpos descompuestos para usar como material prima. Las mujeres fueron inoculadas con las nanosondas. Los ojos de la mujer reflejaban miedo al sentir como estaba cambiando y como su estructura genética estaba mutando. En esos ojos vio reflejado también un rostro. Un rostro carente de vida, con implantes cibernéticos que le deformaban terriblemente. Ahogó un grito al ver que era ella...
Cientos de voces se agolpaban en su mente. Voces de hombres, mujeres y niños. Eran gritos acusadores, la acusaban de haberlos asimilado y haber sido la culpable de sus muertes en vida como soldados borg.
“Me llamaba Roala, era una simple comerciante mendali”
“Vi como asimilaban a mis hijos y a mi mujer delante de mí...”
“Me amputaron el brazo para ponerme un dispositivo borg..”
“Yo solo era un niño... Y ahora soy un monstruo.. “
“Un monstruo.. ¡Como tu..!”
¡¡Salid de mi mente!!
Uno de los guardias se acercó a la celda, y a través del campo de fuerza observó a la reclusa.
Estaba acurrucada, con las manos tapándole el rostro. El uso del scanner mental había revivido recuerdos que creía desterrados de su mente. El recuerdo de todas las victimas que causo cuando estaba unida al colectivo siempre estaba allí, con ella, sin embargo, no podía dejar que le dominaran. Tenía que mantenerse serena. El escuchar los lamentos desesperados de las personas a las que había arrebatado su vida y su individualidad a lo largo de los años casi había hecho que perdiese el control.
- ¿Te encuentras bien? Es mejor que lo estés, por que tengo que llevarte de nuevo para nuevas pruebas y scanners.
Seven se incorporó y se acercó a la entrada de la celda. El guardia retiró el campo de fuerza y se apartó a un lado, llevaba su phaser en la mano y detrás suyo otros dos guardias armados que la escoltarían.
Cuando le fueron a poner las esposas, Seven usó un truco que aprendió como luchadora de Tsunkatse(3) y de una doble patada derribó a dos de los guardias. El tercero trato de dispararle, pero se encontró con que ella se la quito de las manos de otra patada. Los otros guardias se levantaron y los tres la rodearon. Seven veía en sus rostros que lo que pensaban. Eran tres y ella solo una. No eran rivales para ella. Nunca lo fueron.
Esquivó el torpe ataque de uno, ella le agarró del brazo y le hizo girar sobre si mismo, golpeándolo contra el suelo con violencia. El siguiente probó de sujetarla por la espalda, mientras su compañero intentaba golpearla, Seven se soltó de la presa y de un codazo le partiéndole el pómulo al guardia. El otro consiguió darle un buen puñetazo en la cara, Seven se lo devolvió con toda la fuerza que le daban sus implantes borg. Este cayó al suelo totalmente inconsciente. Los tres guardias yacían en el suelo incapacitados.
Seven cogió un phaser y se marchó.
5
- Me gustaría que mis fotones no se dispersasen por toda la galaxia, señor Paris.
- Tranquilo, doc, yo controlo la situación por completo.
- Eso es lo que me preocupa.
- ¿Cómo funciona el enmascaramiento?- Pregunta Janeway.
- De momento parece que no nos
han detectado. Las modificaciones que ha hecho B´elanna en
- Suerte que Vaught incluyo todas las especificaciones de la base, incluidas las de los sensores.-Comenta Janeway
- Esto es una locura, si el señor Paris no nos estrella antes, se darán cuenta de que estamos aquí y nos harán saltar en mil pedazos ¡un gran plan de rescate!
- Gracias por el voto de confianza, doc.
- Todo saldrá bien, Doctor. Sé que dice todo eso por que esta preocupado por Seven, no tiene que estarlo, la rescataremos, cuente con ello.- Dijo la capitán mientras le ponía una mano en el hombro.
El holograma asintió en silencio y se dedicó a manipular su emisor móvil.
- Capitán, estamos llegando.
Tom paró en secó
- Doctor, ya sabe lo que tiene que hacer.
- Claro, es hora de desaparecer.
La imagen del holograma fluctuó y de repente desapareció. Paris cogió el emisor del Doctor y se lo guardó en el traje. Cuando la capitán y Paris estuvieron preparados, salieron al vacío.
Los trajes tenían incorporados unos pequeños cohetes, con los que se desplazaron hasta la apertura. Se introdujeron por ella y se arrastraron por el conducto durante un buen rato, hasta que llegaron a una zona donde pudieron quitarse los trajes.
Janeway activo al Doctor, que apareció con un pequeño destello de luz.
- ¿Estamos dentro? Vaya, parece que su pequeño plan ha dado resultado.
- Hombre de poca fe.- Dijo Tom
- Dividámonos. Tom, tu te ocuparas de introducir el virus informático en el sistema de la base. El Doctor y yo buscaremos a Seven ¿Esta listo, Doctor?
La imagen del Doctor fluctuó y se transformó en la de otra persona.
- Almirante Stoner a su servicio.- Dijo el holograma sonriendo.
Tom se marchó por un pasillo y Janeway y el Doctor bajaron por un turboascensor.
Gracias a las modificaciones realizadas en su emisor por B´elanna, el Doctor podía cambiar su imagen holográfica por cualquier otra.
- Esperemos que nos crucemos con el verdadero almirante.- Bromeó Janeway.
Tras salir del turboascensor se dirigieron a la zona de los calabozos. Se cruzaron con algunos oficiales que saludaron al Doctor tomándolo por el almirante.
- Suerte que estos hombres hace tiempo que están destinados aquí o la habrían reconocido, capitán.
El Doctor seguía el rastro de la señal de los implantes de Seven a través de un tricorder médico modificado para la ocasión.
- Ya no se encuentra en la zona de los calabozos. Su señal esta dos cubiertas más abajo.
- Habrá conseguido fugarse, debemos encontrarla antes de que ...
- ¡Almirante! ¿qué hace aquí? Hace un minuto estaba en sus aposentos...
Era un oficial ingeniero que venía de reparar el replicador del almirante que no funcionaba correctamente. Inmediatamente se dio cuenta de que aquí pasaba algo extraño y echo mano de su phaser.
- Usted no es el almirante.
- Tranquilícese, muchacho, debería tomarse algo para tranquilizarse.
El oficial era novato, apenas llevaba un mes en la base, así que cuando el Doctor hizo ademán de acercarse, disparó. El rayo del phaser atravesó al Doctor como si este no estuviese allí. Janeway aprovecho el desconcierto del hombre para golpearle y dejarle inconsciente.
- Menos mal que soy un holograma y soy sólido solo cuando lo deseo.
- Tenemos que darnos prisa, Doctor.
De repente, sonó la alarma.
- Estupendo, lo que nos faltaba, ya han dado aviso de la fuga de Seven, ¡vamonos!.
6
Chakotay se agarró a los brazos de su asiento mientras la nave se estremecía por el impacto.
- Escudos al 80%.- Informaba Tuvok.
- Fuego a discrepción.-Ordenó el primer oficial.
Las manos del vulcaniano se movieron con habilidad
sobre los controles tácticos y todos los phasers de
Los disparos alcanzaron a
- Daños en las cubiertas cinco, seis y siete, brecha en la cubierta dos, campos de fuerza de emergencia activados.- Dijo Harry.
Barclay observó la pantalla de la sala de astrometría. Las dos naves danzaban paralelas en la espesura de la nebulosa.
- ¡La tenemos encima! .- Gritó Barclay.
Los impactos hicieron que estallaran algunas consolas del puente. Y en la sala de ingeniería, B´elanna intentaba sellar una fuga de plasma.
El capitán Baley observó como
-Están tocados- Serán un blanco fácil. Pensó.
Chakotay se levantó de su silla y se acercó a Harry, que ocupaba el puesto de navegación en sustitución de Paris.
- Deje que se confíen, hagamos ver que estamos más dañados de lo que estamos realmente. Tuvok, espere mi señal.
El oficial táctico asintió en silencio.
La nave estelar fue deteniéndose poco a poco, hasta quedar flotando en el vació, aparentemente la deriva.
- ¡Fuego!
Dos torpedos de fotón alcanzaron de pleno sobre
el vientre y la popa de
- Buen disparo, señor Tuvok. ¿daños, Harry?
- Sus escudos han bajado a la mitad y tienen daños masivos.
- Alejémonos, que nos sigan, tenemos que mantenerlos ocupados.
Baley se levanto de su silla enfurecido. La nave había sufrido graves daños, se hicieron el animal herido para luego atacar. El haberse tragado semejante engaño hizo mella en su ego.
- Señor, fuga de refrigerante en las cubiertas 6 y 7, escudos al 40%, daños en múltiples sistemas...
- No me importa, ¡síganlos! ¡no deben escapar!
Comenzó la persecución por la inmensidad de la nebulosa. Las dos naves se intercambiaban ataques, esperando que el otro seria el primero en ceder, pero ninguna de las dos cedían en su empeño.
- Maniobra alpha epsilon.- Ordenó el capitán Baley.
Con una rápida maniobra,
El comandante Chakotay se incorporo con dificultad. El golpe lo había derribado y una pequeña herida en la frente empezó a sangrar.
- B´elanna, informe de daños.
- Han saltado varios relés, una de las barquillas esta inoperativa y el sistema de navegación esta inactivo.
- Estamos a su merced...- Dijo Harry.
En el puente de
- Envíen un escuadrón de seguridad
para tomar
- Capitán, una nave descamuflandose en estribor.
-¡¿Qué?!
Una nave apareció de la nada
y empezó a disparar una ráfaga de phasers y torpedos de fotón. En apenas un
instante, inutilizo los motores y el sistema de armamento de
- ¿Qué ha sido eso?-Dijo un sorprendido Chakotay.
- Nos llaman, comandante.
- En pantalla, Harry.
En la pantalla principal del puente apareció un hombre de mediana edad, de cabello blanco y un uniforme que denotaba su alto rango.
- Aquí
- Se lo agradecemos enormemente, almirante.
- Enviaremos un equipo de ingenieros para ayudarles en las reparaciones, comandante. – Como respondiendo al escepticismo de Chakotay añadió: No están solos, comandante.
- Nos alegramos de no estarlo,
señor. Bonita nave la suya, no sabia que
- Lleva mucho tiempo fuera, comandante.
- Seguro que sí, señor.- Dijo Chakotay con una sonrisa.
Había escuchado historias sobre el almirante Bowers y la mayoría de ellas hablaban de un hombre valiente y de honor, creía que podrían confiar en él. Se preguntó como le estaría yendo al equipo de rescate
7
Tom Paris se arrastraba por los tubos Jefferies (4) lo más rápido que podía. Si no recordaba mal los diagramas de la base, debía estar cerca de la sala de control. Era solo cuestión de tiempo que los localizasen, tenía que apresurarse.
En unos minutos llego a la compuerta de acceso a la sala de control central. Con el tricorder examinó el interior de la sala. Había cinco personas. Se le ocurrió una idea. Sacó su phaser y lo reprogramo para una explosión temporizada, con la potencia adecuada, crearía una onda de choque suficiente para dejar inconscientes a todas las personas de la habitación.
Abrió la compuerta y antes de que nadie pudiese reaccionar, lanzó su phaser y este estalló, derribando a todo el personal. Tom se descolgó del tubo y aterrizo en el suelo.
Comprobó que efectivamente estaban inconsciente y se dirigió a uno de los paneles de control, lo abrió y busco los chips isolineales, sustituyo uno por el que había preparado B´elanna y volvió a cerrar el panel.
Las alarmas empezaron a sonar. –Maldición.- Pensó Tom. El virus tardaría unos minutos en invadir y paralizar todos los sistemas, esperaba que a los otros les fuese bien.
Seven miró a un lado y a otro, asegurándose de que no había nadie a la vista.
Momentáneamente se sintió mareada y tuvo que sujetarse para no desplomarse. Estaba debilitándose por momentos, tenía que darse prisa si quería salir de este lugar.
Se acercó a una terminal de la computadora y extendió su mano izquierda hacía ella. De la mano surgieron dos apéndices metálicos que se introdujeron en la terminal. Eran sus tubos asimiladores que los borg usan para infectar a sus victimas. Esa no era la única utilidad que tenían, una ellas era que Podian acceder a cualquier sistema mecánico, por sofisticado que fuese.
Examinó la memoria de la computadora, saltándose uno tras otro todos los sistema de seguridad, accediendo a los puertos de memoria y descargando los diagramas de todas las cubiertas de la base directamente a su córtex cerebral.
Escuchó un ruido de voces, alguien se acercaba.
Usando la conexión a la computadora, anuló todos los phasers de la cubierta excepto el suyo.
- ¡Alto! ¡las manos donde pueda verlas!
Uno de los oficiales, intentó disparar su arma y se sorprendió al ver que no funcionaba.
Se acercaron a Seven hasta que algo impidió que avanzaran. Era un campo de fuerza.
- ¿Que demonios...?
Retiró los tubos asimiladores y empezó a desmaterializarse. Antes de desconectarse de la computadora había activado una secuencia de teletransportación.
El almirante Stoner se sirvió un poco de licor sauriano
en una copa de cristal. Estaba inquieto, la fuga de la borg le había sorprendido.
La encontrarían, era un individuo excepcional, pero estaba sola en un sitio
extraño, no tenia ninguna posibilidad. Le preocupaba más el que hubiesen
perdido comunicación con
Nadie estropearía sus planes,
nadie lo haría. Le había costado mucho esfuerzo preparar esta operación. Cobrarse
muchos favores, presionar a alguna gente y ganarse alguna enemistad en el camino.
Esperaba que
De pronto, una forma empezó a materializarse delante suyo. Ante sus ojos se forma la hermosa forma de la mujer conocida como Seven of Nine. Estaba armada con un phaser y lo apuntaba.
- Nos volvemos a ver, almirante, aunque ahora las tornas han cambiado.
- Venga, adelante, hágalo. Máteme y acabe de una vez. Eso es lo que hacen los de tu calaña.
- No me conoce realmente, almirante. Sus prejuicios le llevan a tener ideas equivocadas. Sus métodos indican que se ha convertido en lo que más odia.
En ese preciso instante, a Seven le dio un mareo y eso lo aprovechó Stoner para lanzarse a por ella y intentar arrebatarle el arma. Ambos forcejearon durante unos momentos, hasta que la fuerza borg superior de Seven se impuso. Agarró a Stoner del cuello y lo levantó sin aparente esfuerzo.
- Por fin se ve cual es su verdadero rostro. Un monstruo mecánico que cuyo objetivo es acabar con todos nosotros.
- ¡Usted es el monstruo! Me ha hecho revivir cosas que creía enterradas en el fondo de mi psique, torturando mi mente para poder obtener sus preciados secretos. Si fuese un autómata sin mente como usted dice, no podría sentir el odio que siento en este momento.
- ¡Seven, no lo hagas!
Era la voz de la capitán Janeway. Por la puerta entraron ella y el Doctor, que había vuelto a su aspecto habitual.
- No se preocupe, capitán, no merece la pena sacrificar mi recientemente adquirida humanidad por acabar con él.
Lo soltó y ella se llevo la mano a la cabeza, en su rostro se vio una expresión de dolor y después se desplomó en el suelo.
-¡Seven!
El Doctor la examinó rápidamente con el tricorder.
- Se encuentra bien, solo ha perdido el sentido.
- Capitán, como se atreve a invadir estas instalaciones y ...
El Doctor le inyectó algo en el cuello con un hipospray y Stoner cayó inconsciente.
- De gracias a que solo lo duerma.
La puerta del camarote del almirante se abrió. Un grupo numeroso de oficiales entró y al ver la escena, inmediatamente echaron mano a las armas.
Janeway actuó rápido y disparó, aturdiendo a un par de hombres. El Doctor puso a cubierto a Seven y a él mismo.
Esquivando ráfagas de phasers, Janeway se oculto detrás de un escritorio y respondió al fuego.
- Daté prisa, Tom- pensó.
Al otro lado de la base, Tom Paris no dejaba de mirar la puerta, aunque había bloqueado los controles, no dejaba de pensar que en cualquier momento alguien entraría.
- Programa completado- Dijo la voz de la computadora.
Tom suspiró aliviado. Todos los sistemas principales de la base estaban temporalmente anulados. Incluido el campo de energía que la rodeaba y impedía la teletransportación.
Activó su insignia intercomunicadora
para conectar con
- Transporte para uno.
Apareció en la cabina de
- Capitán, tenemos vía libre.
Bajo los disparos de los phasers, Janeway consiguió contestar.
- Tom, sácanos de aquí, cuatro para transportar.
- ¿cuatro?
- ¡Hazlo!
Fijo sus señales y activo el haz del teletransportador. Las cuatro formas se materializaron en la parte de atrás de la nave.
- ¿Quién es nuestro invitado?-Preguntó Tom.
- El almirante Stoner.
- Madre mía, vamos de mal en peor.
El traerse con ellos a Stoner había sido un impulso repentino de Janeway. No podían marcharse sin más, esto tenia que arreglarse de un modo u otro.
- Localizo la señal de
- En pantalla.
En la pantalla apareció el rostro de Chakotay.
- Veo que la misión de rescate ha sido todo un éxito. ¿Cómo se encuentra Seven?
- Se recuperará físicamente, esperemos que ocurra lo mismo con su mente.- Comentó el Doctor.
- ¿Qué nave es la que esta cerca
de
- Es
- Vaya, parece que las sorpresas no acaban nunca. Prepárense para nuestra llegada, Janeway fuera.
8
Lo primero que vieron sus ojos fue una luz, su visión se
fue aclarando lentamente y observó las brillantes y familiares paredes de la
enfermería de
- Manténgase quieta. Ha pasado por una prueba muy dura y ahora tiene que descansar.
- ¿Qué es lo que ha pasado?
- Se desmayó. La tensión física y mental a la que fue sometida, el cansancio y las horas que hace que no se regenera como es debido le pasaron factura. Por suerte, los daños en su cortex cerebral son leves y se recuperara, no hay daños permanentes o graves. Si alguna vez le pongo las manos encima al carnicero que ha jugado con su salud...
El Doctor le presionó levemente en el cuello con un hipospray. (5)
- Esto hará que se sienta un poco mejor.
A pesar de las palabras del Doctor, ella deseó poder levantarse y ponerse inmediatamente al trabajo, era lo mejor para olvidar todo lo ocurrido.
- Estoy bien, Doctor. Me gustaría reincorporarme al trabajo.
- Nada de eso, jovencita. Tiene varias contusiones y varias heridas leves que tengo que curar, además, necesita descanso. En lo que respecta a su salud, usted esta bajo mis ordenes.
El holograma cogió un regenerador epidérmico y empezó a curar un corte en el bello rostro de la ex-borg. Observó algo en la mirada de los ojos de Seven que le llamó la atención.
- ¿Le ocurre algo, Seven?
- Me gustaría que me restituyera el dispositivo borg que me quitó hace unos meses.
- ¿Por qué? Ese dispositivo le atenazaba, era como unas cadenas que le impedían seguir su crecimiento como persona, como ser humano. ¿Por qué quiere volver a tenerlo?
- ¡Tiene que ponérmelo! En esa celda, en ese laboratorio, sentí miedo, miedo por lo que me estaba ocurriendo y por lo que me podría pasar. El pánico me llego a controlar en más de una ocasión, y luego, en el despacho de Stoner... la ira me domino casi por completo. Deseaba su muerte. Son emociones que no puedo controlar, sensaciones que no quiero volver a sentir.
El Doctor comprendía en gran parte el desanimo y la desorientación de Seven. Ella siempre había tenido un gran autocontrol sobre si misma, apenas dejaba traslucir las emociones y los sentimientos. En los cuatro años que llevaba con ellos, había avanzado mucho en el camino de recuperar su humanidad, hasta que llegó a un punto en el que por un dispositivo borg se quedo estancada, sin poder avanzar más. Tras extraerle el dispositivo borg, Seven era libre de experimentar toda la gama de emociones humanas. El aprender a controlarlas no iba a ser tarea fácil para ella.
Él tuvo la tentación de abrazarla, consolarla. Se veía tan desorientada, tan indefensa que él sentía la necesidad de protegerla y confortarla en estos momentos duros para ella. Sin embargo, no hizo nada de ello.
- No hay marcha atrás. La operación es irreversible. Ya no tienes nada que coarte tu libre albedrío como persona.
En el rostro de la joven se reflejaba incertidumbre y angustia por lo que le estaba pasando.
- Todo es parte de su aprendizaje como ser humano, Seven. Las emociones, el miedo, el amor, el odio, la culpabilidad. Todo forma parte del ser humano. No puede desconectar sus sentimientos y emociones como si fuese un interruptor, tiene que aprender a convivir con ellas, a aprender de sus errores, a saber dominarlas. Es lógico que tenga dudas y algo de miedo, es normal, Seven. No eche por tierra todos sus progresos en estos años por este incidente. No se de por vencida.
- Vivir como un humano es algo complejo.- Dijo Seven. Espero saber estar a la altura.
- Estoy convencido de ello.–Comentó el Doctor y dicho esto, empezó a reírse ligeramente.
- ¿Qué es lo que la hace tanta gracia?
- Pensaba en que es gracioso que un holograma le intente convencer de las ventajas de la humanidad.
- Usted es más humano que muchas personas, Doctor.
El Doctor se encogió de hombros y volvió su atención a curarle las heridas a Seven.
La capitán Janeway se encontraba en su despacho. Por su mente pasaban muchas cosas.
Ya habían rescatado a Seven.
¿Y ahora qué? El futuro se presentaba incierto. Lo más probable es que acabasen
todos expulsados de
Alguien llamó para entrar en su despacho.
- Adelante.
Un hombre ya veterano cruzó el
umbral de la puerta. Su cabello era completamente blanco, así como su barba.
A pesar de su edad, seguía siendo atractivo e interesante. Janeway reconoció
inmediatamente a uno de los hombres más condecorados de
- Almirante, mi primer oficial me ha informado de cómo nos ayudo. No sabe lo agradecida que le estoy, sobre todo en nuestra actual situación.
- No hay de que. Es un placer
estar ante la capitán más famosa de
- ¿El almirante Paris?
- Owen y yo somos viejos amigos. Él no quería que os ocurriera nada malo.
Así que su viejo amigo no la había traicionado, como llego a pensar en más de un momento durante este tiempo.
- Supongo que tendrán un plan.
- Por supuesto. Toda esta operación
ha causado controversia en el consejo de
Antes de que pudiese responderle, la puerta se abrió, dejando pasar al señor Tuvok, acompañado del almirante Raymond Stoner, en su rostro se reflejaba un evidente disgusto.
- ¡Bowers! Supongo que habrá venido a detener a estos criminales.
- Al contrario. Nos dirigimos
a
- ¿Qué? ¿Se pone de lado de estos
criminales? Han atacado unas instalaciones militares, robado una nave propiedad
de
- No perderé el tiempo comentándole todas las normativas que ha violado o ha modificado a su antojo para llevar a cabo su plan. Llevaremos esto hasta las ultimas consecuencias, Stoner.
- Es increíble que se ponga de su parte. Le advierto que no saldrá impune de todo esto, Bowers.
- Usted tampoco. Sepa que haré lo que este en mi mano para que pague por todo el daño que le haya podido hacer a mi tripulante.- Dijo con voz enfurecida Janeway.
- No me amenace, Janeway, no sabe con quien se esta metiendo.
- Será mejor que escolte al almirante Stoner a sus aposentos, señor Tuvok.
- Enseguida, capitán.
- Ambos se arrepentirán de esto.- Dijo Stoner antes de abandonar la habitación.
Tras quedar a solas Janeway y Bowers, este rompió el silencio en el que se había asumido el despacho.
- Por cierto, capitán, bonita nave.
- La mejor. Esta nave y nosotros tenemos un vinculo especial. La consideramos más que un hogar, es como parte nuestra, una más del grupo. No sabría que hacer sin ella.
- Si me permite la osadía ¿me
haría de guía mientras llegamos a
- Será un honor, almirante.
Tom Paris abrazaba a su mujer.
- ¿Sabes? No paro de pensar en nuestra hija Miral. ¿Qué será de ella si nos encarcelan?
- Eso no ocurría, Tom. Si alguien intenta apartarme de mi hija, le partiré el cráneo.
- Normalmente soy yo quien te hace sonreír a ti y no al contrario.
- ¡No bromeaba! Lo decía muy en serio.- Dijo ella con una medio sonrisa.
- ¡Que se cuiden de separar a una madre klingon de su retoño!.- Bromeó Tom.
- ¿Ves? Ha funcionado. Ahora eres tu el que bromea. Todo acabara bien, ya lo veras.
Chakotay estaba sentado en el
sillón de mando del puente de
Quien sabe como acabaría todo
esto. No tenia claro que el alto mando de
Sus pensamientos se dirigieron a Seven. Durante un breve tiempo compartieron algo especial y aunque había acabado amistosamente cuando ambos se dieron cuenta de que su relación no llegaría a buen puerto, sentía un gran aprecio y cariño por ella. Había pensado en pasarse por la enfermería, pero no quería incomodarla. Además ahora estaba Kathryn. Lo que había sucedido entre ellos no era algo pasajero, si no algo que había estado madurando durante todo el tiempo que estuvieron juntos. Esperaba tener un futuro junto a ella, realmente lo deseaba. Esperaba que el destino no rompiese lo que estaba empezando a forjarse entre ambos.
Barclay se esmeraba en las reparaciones
sufridas en la batalla en la nebulosa. Esto le recordaba a los viejos tiempos
cuando pertenecía a la tripulación de
Tras las reparaciones,
9
En el consejo de
- Embajador Toroc, ya hemos escuchado
su alegato, ahora es el turno del embajador de
Worf(6)se levantó de su asiento gruñendo. Estas largas reuniones le enfurecían. Hablaban y hablaban sin parar. Él era un hombre de acción, no de palabras. Aunque en parte ya se había acostumbrado, a veces se preguntaba por qué acepto el cargo de embajador en el imperio klingon.

Justo cuando Worf estaba resignado a su suerte, ocurrió algo inesperado. Ante las atónitas miradas de los delegados y embajadores, once formas se materializaron en medio de la sala del consejo.
- ¿Qué es lo que ocurre aquí?.- Preguntó Min Zife.
La capitan Janeway y el almirante
Bowers se adelantaron. Detrás quedaron el resto de miembros de la tripulación
de
- Pido perdón por esta intromisión,
presidenta, venimos a exponerles un caso de inmensa importancia. Una clara violación
de la ética y del espíritu que componen los valores de
- Capitán Janeway. Esto es muy irregular...
A su alrededor comenzaron a escucharse las voces de los miembros del consejo. Varios miembros del cuerpo de seguridad entraron en la sala.
- Les ruego que nos escuchen. Después pueden detenernos si lo ven convenientes, pero antes escuchen todo lo relativo a la detención de la mujer llamada Seven of Nine.
Seven se acercó a su capitán y miró fijamente a la presidenta.
- ¡Esto es un ultraje! ¡exijo que detengan a esta gente!
- Almirante Stoner, aquí nadie puede exigirme nada. Aunque no es lo más habitual, escucharé lo que tengan que decir. Si usted quiere, podrá también participar, almirante.
Se escucharon algunas voces discordantes con la decisión de la presidenta, pero también algunas favorables.
Worf estaba intrigado por lo que estaba ocurriendo. Su primer instinto le dijo que debía reducir a los intrusos, sin embargo, tenía muy buenas referencias de estas personas, las hazañas de Janeway y su tripulación habían llegado incluso al imperio klingon donde residía, así que escucharía la historia que tenían que contar.
- Muchas gracias, presidenta. Como algunos de ustedes sabrán. Se aprobó un plan para llevarse contra su voluntad a un miembro de mi tripulación, Annika Hansen, conocida como Seven of Nine. El objetivo era recabar toda información posible sobre los borg. Sin tener en cuenta su seguridad, tanto física como mental. Fue secuestrada, llevada a una base secreta donde experimentaban con ella, con su cuerpo y con su mente. Sin importar su opinión al respecto ni por su puesto, el sufrimiento causado a su persona.
¿Están son las cosas que hace
ahora
- Su tripulante no es miembro de esta Federación. Quizás lo fue una vez, cuando era una niña, pero esa pequeña pasó a ser un enemigo declarado de todos nosotros en el instante que se transformó en borg. Nuestro territorio esta rodeado de enemigos que quieren acabar con nosotros, la información que contiene la mente de su “tripulante” podría ser vital en el siguiente enfrentamiento con los borg. En cuanto hubiésemos acabado con los procedimientos, se le hubiese devuelto intacta. No somos bárbaros, capitán, no se equivoque.
Sin duda es un buen orador- pensó Chakotay. Es la típica persona acostumbrada a los sermones y a convencer a la gente para hacer lo que a él le conviene. Si no andaban con ojo, convencería al consejo.
- ¿Acaso debemos dejar de lado nuestros valores por estar rodeados de enemigos? ¿haciéndolo no nos convertimos en algo igual o peor que ellos? ¿en esto lo que queremos para nosotros? La verdad es que no les importaba en absoluto si le ocurría algo a ella, mientras consiguieran sus objetivos. Esta vez ha sido ella, pero ¿ y si la próxima vez fuese alguien que conociesen? ¿se quedarían también de brazos cruzados?
- No me haga reír. En las guerras siempre hay victimas inocentes. A veces es necesario un pequeño sacrificio por un bien mayor. Seven of Nine puede ser la diferencia entre detener definitivamente la amenaza borg o acabar derrotados ante ellos. La sangre de cientos y cientos de victimas inocentes manchan sus manos. Este plan fue aprobado por el alto mando. Usted, violó la ley al robar su nave para liberarla y secuestrarme en contra de mi voluntad, no tenía derecho a contradecir a sus superiores.
Janeway se giró hacía los consejeros y embajadores.
- Cuando era apenas una niña, la asimilaron en su colectivo, vio como sus padres eran transformados, al igual que ella. Le implantaron aparatos cibernéticos por todo el cuerpo, conectaron su mente a la colmena, eliminaron cualquier vestigio de su individualidad. Perdió su humanidad. Hasta que nosotros la rescatamos y la liberamos. Al principió fue duro, es difícil aprender a ser humana cuando has pasado tu vida siendo un borg, pero poco a poco fue recuperando esa humanidad que estaba dentro de ella, sus emociones, sus sentimientos... Y ahora, todo lo que tanto esfuerzo le ha costado recuperar no vale nada. para algunos miembros del alto mando, Seven es solo un sujeto con el que experimentar, un objeto que usar. Olvidándose que es una persona, una persona como ustedes o como yo.
¿Es esta es la lección que el damos de lo que es la humanidad? al menos los borg no se dañan entre ellos, demuéstrenle a esta mujer que abrazar su humanidad es algo que vale la pena, no sigan con esto.
Min Zife escuchaba atentamente a los dos. De pronto se incorporó y señaló a la mujer sobre la que se centraba el problema.
- Hemos escuchado a ambos, ahora me gustaría escuchar lo que tenga que decir ella. Dime, Annika Hansen ¿qué es lo que piensas?
Stoner estuvo apunto de protestar, pero se contuvo.
- Durante años fui un autómata,
pensando solo en el bien de mi colectivo. Asimilando personas y matando si hacía
falta. En el fondo de todo el metal, de la mente de la colmena había una niña
llamada Annika. Una niña sola y asustada que había perdido su infancia y su
adolescencia y que nunca había conocido realmente el significado de humanidad.
Gracias a mis compañeros y amigos, esa niña dejo de estar sola, y dejo de estar
asustada. Y empezó a comprender lo que era ser humana. Con sus defectos y virtudes,
hasta que llegue a
La inmensa mayoría de personas se quedaron boquiabiertos con el discurso de la ex –borg. Worf ya había tomado su decisión, al igual que muchos de los allí presentes.
- ¡No!¡acabemos con esta farsa! Ha habido demasiados sacrificios, demasiadas retiradas. Asimilan a las personas, las matan y asesinan impunemente. Los borg campan a sus anchas por la galaxia sin que nadie les plante cara.
Es hora de que esto termine. Y si se ha de sacrificar la dignidad y la libertad de una persona para que esto ocurra ¿Acaso no es un pequeño precio? yo digo que han de pagar el precio.¡Y yo les haré pagar por lo que han hecho!
Ella no es una persona, era una soldado borg y en su interior es y siempre será nuestro enemigo ¿acaso no lo comprenden? ¡tienen que dejar que lleve acabo mi plan!
- Pues entonces, que me lleven a mí también.
Esa voz pertenecía a una persona que caminaba hacía ellos. Era el capitán Jean Luc Picard. Bowers sonrió levemente. Sabía que Jean Luc no le defraudaría. Por eso le aviso de que llevarían el caso ante el consejo.
- Capitán Picard.- Dijo la presidenta.
- Señoría, si me permite.
- Por supuesto, capitán.
Picard se encaró hacía Stoner.

- Si se la tienen que llevar, llévenme a mi también.
- No sea ridículo.
-¿Ridículo? Como ella, yo fui uno de ellos, si ella es llevada en contra de su voluntad, arréstenme también.
Usted no sabe el horror que es el ver como te arrancan tu misma esencia, tu humanidad, te la arrebatan impunemente, sin que puedas hacer nada para evitarlo. Tu lo ves todo como un espectador, pero no puedes hacer nada, solo observar como te quitan el alma y la retuercen a su antojo. Esta mujer es una persona, con derechos que merecen ser respetados. Si no somos capaces de ello, más nos vale disolver esta organización y dedicarnos a otro cosa. Lo que se ha hecho no ha estado bien, ustedes lo saben.
Janeway observaba atentamente las caras del consejo. El mensaje de alguien tan importante y respetado como Picard había calado hondo en ellos. Stoner evidenciaba su nerviosismo.
- ¿Y bien? ¿qué decide el consejo de
Min Zife respiró hondo y dijo:
- He evaluado todos los testimonios. Esta claro
que la acción efectuada contra Seven of Nine es cuanto menos discutible. También
es verdad, que
¿Murió Annika Hansen cuando se transformó en Seven of Nine? ¿O sigue siendo la misma persona? El vació legal en el que esta la mujer llamada Annika Hansen, ha permitido actuar al almirante Stoner. Eso, y sospechó, que las influencias que algunos pueden tener en los altos cargos- lanzó una dura mirada a Stoner- han hecho que esto fuese posible.
Mi deber es velar por todos los
ciudadanos de
Una exclamación fue creciendo por la sala. Stoner estaba completamente enfurecido.
- Una ultima cosa, almirante
Bowers, creo que hay algo que puede hacer por ella. No pertenece a
Bowers asintió y se acercó a Seven.
- Por el poder que me ha sido
concedido, le nombro oficial de
- Lo haré.- Contestó ella. Aunque en su rostro apenas se adivinaba, estaba emocionada.
- La capitan Katherine Janeway
y su tripulación recibirán una amonestación en su expediente por haber contradicho
ordenes y el robo de
Como atenuante esta la delicada situación de su compañera que obligo a realizar estos actos. Caso cerrado.
La capitán Janeway no pudo evitar una enorme alegría. Por como había acabado finalmente todo. Se acercó a Seven y la abrazó. Ella se vio sorprendida, sobretodo cuando el resto de sus compañeros se abalanzaron sobre ella para felicitarle.
- Estoy muy orgullosa de ti, Seven.- Dijo la capitán Janeway con los ojos enrojecidos.
Picard y Worf se acercaron para dar su enhorabuena.
- Capitán Picard, me alegro de volver a verle.
- Lo mismo digo, Seven. Felicidades por la victoria de hoy.
- La victoria conseguida es gracias todos vosotros, no sé si merezco tanto.
- No se quite merito. Su fuerte voluntad de ser humana es la que la ayudado hoy, siga así. Me gustaría presentarle a un gran amigo mío, este es el embajador Worf.
- Qapla', embajador Worf.
- Qapla', Seven of Nine. Hoy ha demostrado un gran valor. Es un placer conocerla.
- El placer es mío, embajador.
-Vaya- pensó el Doctor. Las clases de comportamiento social estaban dando sus frutos.
Chakotay y Janeway observaban como Seven of Nine era felicitada por algunos miembros del consejo y hasta la misma presidenta.
- Te sientes orgullosa ¿verdad?.
- Como si fuese hija mía.
- Pues cuidela bien, Janeway.
Era el almirante Stoner.
- Han ganado esta batalla, pero no la guerra. Nos volveremos a ver.
Y dicho esto se marchó sin mirar atrás.
- Me temo que nos causara problemas en el futuro.- Apuntó Tuvok que se había acercado a los dos.
- Nos hemos ganado un enemigo poderoso, de eso no hay duda.- Dijo Janeway.
Días después, en la base estelar 5.
- Mmm ¡esto esta buenísimo, Seven!.- Comentó Harry.
Estaban en el salón de oficiales, disfrutando de un buen número de excelentes y apetitosos platos servidos en la mesa.
- Es lo menos que podía hacer para agradecerles su rescate.

En los últimos meses en el cuadrante Delta, Seven se había aficionado a la cocina. Fue cosa de Neelix, el cocinero y antiguo compañero suyo. Ella apreciaba el talento de preparar un buen alimento, lo considero un reto y por eso se aplico. Para su sorpresa, descubrió que se le daba muy bien. Sin embargo, ella misma no disfrutaba de los placeres de la buena cocina, prefiriendo suplementos nutritivos prácticos y rápidos de consumir.
- Mi estomago se lo agradece.- Dijo Tom mientras se servia un buen trozo de codorniz en salsa tariana en el plato.
- Hable por usted. Los que no podemos ingerir alimentos no tenemos esa suerte.- Dijo el Doctor.
- N-no s-sabe lo q-que significa
p-para mí que h-haya a-aceptado mi s-solicitud de traslado a
- Ha sido un placer, señor Barclay, se lo ha ganado con creces y su aportación será beneficiosa para la tripulación.
La velada transcurrió placidamente y un rato después unas cubiertas más abajo.
-¿Cómo se encuentra, teniente?- Preguntó la capitán Janeway.
- Me resulta extraña esa denominación.
- Se adaptará. ¿En que ocupaba sus pensamientos?
-Repasaba lo ocurrido. Conocer
individuos como el almirante Stoner demuestra que en muchos sentidos, la humanidad
tiene aún mucho camino que recorrer, sigue siendo salvaje, ineficaz e imperfecta.
Aún así, personas como usted, como el capitán Picard o la tripulación de
- Gracias, supongo. Tiene mucho que aprender aún de estos seres imperfectos, Seven.
Sonó la insignia intercomunicadora de la capitán.
- Capitán, estamos listos para partir.
- Enseguida vamos, Chakotay.
Minutos después entraban en el puente de la nave. Todos ocupaban ya sus respetivos y habituales puestos. Seven se posiciono en el lugar que ocupaba cuando subía aquí y la capitán Janeway se sentó, como le correspondía, en la silla de mando, junto a su primer oficial Chakotay.
- La base estelar nos da el permiso para partir, capitán.- Dijo Harry.
- ¿Rumbo, capitán?.- Preguntó Tom.
Janeway miró con complicidad a su primer oficial y ambos sonrieron.
- Fuera, lejos de aquí, a cualquier parte, tenemos todo un cuadrante que redescubrir.
Los anclajes magnéticos se soltaron
y
Las barquillas de la nave se elevaron y instantes después la nave estelar fue lanzada a gran velocidad, dejando tras de si una estela de luz que se perdía en el infinito.
Epílogo
Los monitores dejaban ver complicadas formulas quánticas y matemáticas. Al escuchar el sonido que le alertaba de que llamaban a la puerta, apagó rápidamente su terminal y giró su silla para recibir a su visitante.
- Adelante.
Una figura entró en despacho del laboratorio sin decir ni una palabra. Dejo un pequeño contenedor de metal encima de la mesa. Él lo abrió y de dentro sacó una cápsula.
- ¿es esto? ¿realmente lo consiguió?
El almirante Raymond Stoner asintió.
El doctor Shaun sujeto con los dedos la cápsula, para después ponerla con mucho cuidado encima de un panel. Inmediatamente, en el monitor empezaron a desfilar imágenes. Cientos, tal vez miles de pequeñas formas robóticas flotaban en el fluido. No aleatoriamente, ni individualmente, si no como un colectivo.
- Sin duda, tenemos mucho trabajo por delante.
¿Fin?
En el próximo episodio: Llega una nueva tripulante a
1) Un tipo de café klingon.
2)
Esto ocurrió en la saga “lo mejor de dos
mundos” en la serie de TV de Star Trek
3) Un juego de lucha intergaláctica del cuadrante Delta.
4)
Tubos Jefferies: Conductos que recorren gran parte de las
naves e instalaciones de
5) Un aparato para inyectar cosas a través de la piel sin atravesarla.
6)
Worf. El primer klingon alistado en las
filas de